historia-paralela-capitulo-44
Historia Paralela Capítulo 44
27989
387

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 44: Es una sorpresa.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 44: Es una sorpresa.

En uno de los edificios con mejor apariencia en la ciudad ‘El Obeid’, varios guardias bostezaron con cansancio.

El edificio era bastante grande con una seguridad bastante elevada y si bien la situación, parecía en calma en realidad, era todo lo contrario.

“Que sueño…” Murmuró uno de los guardias antes de afirmarse a la pared y caer al suelo.

No era de noche y solo era mediodía, pero tal suceso fue no solo llamativo, sino que demasiado extraño.

Lamentablemente su compañero guardia no pudo verlo, ya que también cayo dormido al suelo y como las personas comunes no se acercaban a este lugar, nadie más pudo verlo… No, un grupo si lo hizo.

“Captúralos y muévelos.” Ordenó la Cardenal Brousseau y agitando su mano, declaró. “Claus muévete y avanza. Que los demás mantengan el lugar a salvo. Nadie debe escapar.”

Junto a sus palabras, Claus golpeó la puerta de la entrada enviándola a volar al interior.

En la sala se encontraban algunos guardias que se sorprendieron, no solo por el ataque enemigo, sino que por la falta de sonidos.

“…”

Un guardia trató de gritar para avisar a los demás guardias, pero el mago de aire entre los paladines lanzó un hechizo para evitar que los sonidos se extendieran.

La Cardenal Brousseau antes de que Claus se pudiera mover agitó su mano realizando un hechizo de magia de curación.

Produjo una aceleración del ritmo cardiaco que causo una taquicardia y entre el aturdimiento repentino, el dolor de pecho y la falta de aire, los paladines se movieron para capturarlos a todos.

Claus lidero la delantera y mientras los paladines se iban a las diferentes habitaciones del edificio, ellos bajaron al sótano.

En los pisos de arriba se encontraban las habitaciones que eran usadas como parte del prostíbulo, pero el sótano era su objetivo.

“Hay varias presencias débiles y algunas fuertes.” Murmuró Cynda señalando el final del pasillo.

Claus ya lo tenía claro, pero fue la Cardenal Brousseau quien volvió a actuar.

Era un rango S y si bien lo había sido durante un buen tiempo, era muy buena tanto para curar o para eliminar a su objetivo.

Sintiendo las presencias al otro lado que no estaban en guardia, ella lanzó su hechizo con calma.

Tenía un área de efecto, pero era capaz de decidir a quién afectar o quién no.

Al entrar a la sala, los guardias que estaban en el lugar estaban congelados con sus ojos llenos de terror.

Lo que causo no fue una parálisis en todo el cuerpo, sino que impidió que el cerebro pudiera enviar órdenes a su cuerpo, provocando que no pudieran moverse.

Si estuviera en una situación normal tal vez podrían haberse resistido y más cuando uno de ellos eran rangos A, pero la Cardenal Brousseau estaba a un nivel diferente y era posible que todavía sufrieran lo mismo.

“Calma la situación, luego explicaremos.” Ordenó la Cardenal Brousseau a Cynda.

Su mirada estaba en las jaulas que estaban en todo el lugar

Decenas de esclavas estaban encerradas en enormes jaulas y sus condiciones eran horribles.

Algunas estaban desnutridas, pálidas y con síntomas que claramente no auguraba nada bueno.

Entre ellas estaban algunas que tenían heridas por sus rostros o con demasiados moretones por todo su cuerpo, la Cardenal Brousseau mientras preparaba su hechizo de curación a gran escala, pudo ver que algunas tenían cortes graves.

Como una antigua jugadora no se inmutó ante la vista.

Las personas que perdieron su humanidad podían ser considerados monstruos atroces y una vez que cruzaran ese límite era imposible volver a ser el mismo.

Ellos ya no disfrutaban de ‘placeres normales’ y buscaban más emoción de la forma más sádica posible.

Este lugar no era solo un prostíbulo, era un lugar en donde la degeneración crecía y en donde cualquier persona podía alquilar o comprar un esclavo y utilizarlo como desearan.

Terra nova con sus posibilidades ilimitadas llevo a que los jugadores se entregaran a sus más oscuros deseos y si bien algunos creyeron, que todo era ‘falso’, la satisfacción que obtuvieron ya no pudo ser detenida… Incluso cuando salieron al mundo real.

Aquellos que no pudieron resistir optaron por el suicidio y en alguna medida tratamiento psicológico, pero hubo muchos quienes aceptaron su naturaleza.

“Al parecer hay una presencia adelante.” Avisó Claus con seriedad.

La luz verde se extendió por el área curando y ayudando a que los heridos de gravedad pudieran resistir para un tratamiento más profesional.

Cynda por su parte utilizó su capacidad psiónica para calmar las mentes de todos los presentes y a la vez ayudarlas a que pudieran descansar.

El estado mental de algunas de las presentes era horrible y sin duda necesitarían mucho tratamiento para atravesar las secuelas mentales y físicas de esta situación.

La Cardenal Brousseau solo avanzó hacia en donde Claus señalaba.

Su expresión fue seria de principio a fin y nunca cambio.

Había visto demasiadas escenas horribles como para que ahora pudiera sentirse aturdida, asqueada o afectada.

Entrando por otra puerta, pasaron a otra sección en donde varios guardias atacaron de inmediato.

Claus con su espada y técnica derribo a sus oponentes, pero no los asesinó, sino que realizó cortes lo suficiente serios como para herirlos.

La Cardenal Brousseau agitó su mano para curarlos y dejarlos inconscientes con su magia de curación, entonces dio una mirada a la sala.

Esta vez las jaulas que parecían pequeñas prisiones con algunos muebles en el interior y las personas que estaban dentro, estaban en mejor estado.

“El jefe se fue hacia atrás. Tienen un lugar para escapar.” Dijo un esclavo varón y afirmándose en las rejas, informó. “Se llevó varios rehenes importantes de investigación mágica.”

Ese joven era uno de los pocos esclavos en este lugar y por su estado estaba claro que él había sobrevivido dando todo de sí para ganarse un lugar importante.

“Gracias. Ya vendremos a rescatarlos.” Respondió la Cardenal Brousseau mientras avanzaba a la dirección que el joven había apuntado.

Las miradas que le dieron en este lugar estaban llenas de esperanzas y todos mantuvieron cierto silencio mientras otros sollozaban ante el fin del infierno.

Era posible que en este lugar se encontrarán los ‘productos de mayor calidad’.

Entrando al siguiente pasillo, una flecha voló en dirección a la Cardenal Brousseau, pero antes de llegar Claus que estaba al frente la desvió.

“¡No se muevan!” Ordenó un hombre de expresión feroz, sosteniendo a una joven dé piel oscura en su brazo.

Ese hombre en su mano tenía una daga apuntando al cuello y sus guardias eran iguales.

El arquero estaba apuntando su arco a otro esclavo que se acurrucaba en una esquina y luego, un maestro de arma apuntaba su rifle a otro grupo de esclavos.

“Es mejor que bajen sus armas.” Ordenó Claus con seriedad.

La Cardenal Brousseau al mismo tiempo, solo observó como si no hiciera nada mientras que en secreto lanzaba su hechizo.

Un Archimago no necesitaba mover un músculo para lanzar sus hechizos y si bien aquellos que controlaban un elemento lo hacían a su voluntad, los magos de curación y magias sin ‘atributo’ eran capaces de hacer lo mismo, solo que lanzando su hechizo de forma natural.

Su magia era parte de ellos y el control de la energía mágica estaba tan perfeccionado que eran capaz de lanzar sus hechizos con solo pensarlo.

“Es mejor que…”

Antes de que el hombre pudiera dar sus exigencias y advertencias, sangre de la nariz de los tres empezaron a salir y la Cardenal Brousseau, solo caminó hacia el joven que estaba congelado de miedo.

Los tres eran rango A, pero se enfrentaban a un Archimago de curación de rango S que era tan capaz en el ataque como en la defensa.

Y era mortal en silencio.

“Ugah…”

Los tres hombres vomitaron sangre negra sin saber que le sucedía a su cuerpo y si bien estuvieron en guardia, el cuerpo por lo general repelía efectos adversos peligrosos.

En cuanto a los efectos beneficios, era aceptado naturalmente y muy pocos podían controlar su cuerpo para evitarlo.

Ellos no eran la excepción.

“Lo que están vomitando son las impurezas de sus cuerpos. Es normal que el cuerpo naturalmente desee eliminarlos y acepte hechizos de curación.” Dijo la Cardenal Brousseau caminando con seriedad.

Claus y Cynda se encargaron de adelantarse y utilizando artefactos aprisionaron a los miembros.

La Cardenal Brousseau estaba por hablar con el jefe, cuando el joven que estaba llorando se arrodilló ante ella.

“Por favor. Por favor, salve a mi hermana.” Sollozo el joven y mirándola con lágrimas en los ojos, declaró. “Por favor, salve a Xaali.”

******

“Seis prostíbulos en la ciudad han sido tomados. Uno de ellos no solo era un lugar de prostitución, sino que un centro de entretenimiento más perverso. La interrogación sigue en marcha.” Dijo la Cardenal Brousseau y dando una mirada, informó. “He encontrado un joven, al parecer un Archimago vio a su hermana y pagó para que la capturaran. La hermana del joven fue llevada por el Archimago para realizar experimentos. Y él también iba a tener el mismo destino, pero lo detuvimos.”

La expresión de Aurora no cambio al escuchar esas palabras y al ver tal reacción, la Cardenal Brousseau continuo.

“Las ubicaciones fue dada por él, ¿cierto?” Dudó la Cardenal y al ver que asentía, declaró. “La iglesia no encontró nada mal. Vimos su pasado y leímos su mente. Cuando llego a este mundo no participo en la guerra y vino a esta área… Al parecer fue traicionado por los tres señores de la guerra de Jartum y huyó gravemente herido.”

Aunque no lo estaba diciendo abiertamente, estaba marcando a ‘Jasar’ como un individuo que no había realizado ninguna atrocidad.

El verdadero nombre de ese demonio era Melgar y fue él quien asesinó a Jasar y usurpó su identidad.

Sin embargo, no participó en ninguna atrocidad y si bien asesinó a individuos como el antiguo Jasar, no asesinó inocentes y civiles.

Aurora había leído el informe de la iglesia y para ella encontrarlo fue un golpe de buena suerte, ya que ese demonio, aunque herido había recopilado mucha información.

La mayoría de las localizaciones de los prostíbulos fueron dadas por él y eso era lo mínimo.

“¿Qué harás con ese demonio? Si es entregado a la Iglesia del Tiempo y el Espacio, nosotros nos encargaremos siguiendo nuestro protocolo y lo mantendremos vigilado.” Dijo la Cardenal Brousseau.

En este mundo no todos los demonios eran malos y no todos deseaban guerras, había algunos ‘buenos’ y entre ellos algunos se unieron a las iglesias.

No era algo conocido oficialmente, pero estaba claro que era posible encontrarse demonios viviendo por el mundo, ocultándose por completo.

“A Alice se le ocurrió utilizarlo tras escuchar los informes y estoy de acuerdo.” Respondió Aurora y dándole una mirada seria, comentó. “Jartum es un lugar peligroso, pero esos tres señores de la guerra que gobiernan el área llevan muchos negocios que conectan a otros. Si atacamos, el conflicto será directo.”

Jasar y los tres señores de la guerra que gobernaban Jartum no eran los únicos señores de la guerra en Sudan.

En las antiguas tierras Eritrea había algunos señores de la guerra que se decían que estaban apoyados por el Rey de Arabia y en Etiopia también estaban otros presentes.

Ni hablar de Somalia en donde se rumoreaba que estaba un poderoso individuo de rango SS.

Que se encontraran muchos señores de la guerra en la zona era un grave problema debido a que ellos tenían alianzas y pactos para protegerse.

Zerzura no podía enfrentarlos directamente, al menos no ahora cuando estaban construyendo la ciudad y estaban reformando la milicia en un ejército.

Era por eso que necesitaba a otro para que actuara y ese papel lo tomaría Melgar en su papel del Señor de la Guerra Jasar.

“No esperaba que ella se moviera de esa forma… Es una sorpresa.” Murmuró la Cardenal Brousseau siendo completamente honesta.

El plan no fue preparado por Aurora, sino que lo hizo esa glotona que normalmente pasaba comiendo.

Alice era indiferente en muchas cosas, pero no era ni tonta ni alguien simple, ella solo necesitaba un objetivo claro para moverse y era capaz de hacer todo lo que deseara.

Siempre le falto motivación.

“De todas formas es mejor ir a prepararnos para movernos. Según Melgar el Archimago que realiza experimento con humanos construyó una torre en el desierto. Necesitamos estar preparados para atacar.” Dijo Aurora y al ver que la entrada de la carpa se revelaba a su glotona amiga y ese demonio disfrazado, declaró. “Nunca he asaltado una torre mágica y es mejor estar preparados para lo peor.”

El Archimago que compraba personas para utilizarlos como sujetos experimentales había construido una torre en medio del desierto.

Melgar le había informado la localización y era posible que en ese lugar se hubiera llevado a la hermana del joven que la Cardenal Brousseau se encontró.

“No es necesario asaltar el lugar.” Dijo Melgar con una sonrisa y mientras su sombra se apartaba de su cuerpo y se solidificaba en una figura demoniaca, declaró. “Puedo guiarlos para infiltrarse.”

Aurora al escuchar esas palabras y al ver esa figura demoniaca que era completamente oscura, dirigió su mirada a Alice que estaba al lado.

“Ya ha realizado el contrato y ha bebido la medicina de madre.” Informó Alice con seriedad.

Se necesitaba un alquimista para crear la medicina que Melgar necesitaba para estabilizar su mente y su sombra.

Aurora desconocía el procedimiento, pero Alice pasaba con su madre experimentando sobre alquimia, así que era más conocedora.

Su madre como una Gran Archimago de rango SS también era una alquimista experimentada y ella era perfecta para crear lo que necesitaba Melgar.

En cuanto al contrato era la formalidad para evitar que Melgar los traicionara y era seguramente validado por la iglesia por un medio mágico o divino.

“¿Estas en buenas condiciones?” Preguntó Aurora con curiosidad.

Nunca había atacado una torre mágica, pero entendía que tales torres eran los bastiones de los magos y no iba a ser nada fácil adentrarse en ellas.

Todo mago deseaba proteger su investigación y las torres mágicas estaban diseñadas para impedir infiltraciones o ataques inesperados.

“Si, tras beber la medicina mi condición se ha estabilizado.” Dijo Melgar y mirándola de forma directa, declaró. “Tengo una forma para entrar a la torre mágica en secreto.”

Sus palabras fueron dichas con una gran sonrisa.

Aurora dio una mirada cautelosa, pero asintió.

Necesitaba detener a ese Archimago y en vez de atacar la torre era preferible infiltrarse.

Después de todo, los ‘especímenes’ de experimento eran personas y necesitaban ser salvados.


Comentarios del capítulo: (0)


historia-paralela-capitulo-45
Historia Paralela Capítulo 45
27993
388

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 45: Es una pena.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 45: Es una pena.

En medio del desierto al norte de la Ciudad ‘El Obeid’ se encontraba una gran torre.

Tales torres eran normalmente vistas en áreas rurales y no se construían por lo general en las ciudades.

Las mayores razones de elegir áreas apartadas, se debía al peligro de los experimentos que podían ser desastrosos y muy peligrosos.

Tales experimentos mágicos no solo se trataban sobre magia prohibida, sino que cualquier tipo de magia o diseño de hechizos.

Un mago de fuego que estuviera creando su hechizo podía hacer explotar todo el lugar si causaba un fallo grande y tales peligros estaban presentes en la mayoría de las magias.

Ni hablar de magias cuya experimentación podrían traer resultados catastróficos.

Los magos de curación eran un ejemplo claro, ya que para tratar algunas enfermedades con su magia necesitaban desarrollar hechizos para que pudieran eliminar tales enfermedades.

No obstante, en medio de su investigación podían causar que la enfermedad mutara, se volviera un virus peligroso y si la seguridad de los laboratorios era baja, entonces podría extenderse a fuera.

Y otra de las mayores razones, era en caso de combates.

Una torre mágica no solo era el laboratorio personal del mago, también era el lugar más importante en donde los grimorios más personales, las notas de investigaciones y los mayores secretos estaban guardados.

En caso de ataque, el Archimago activaría al espíritu artificial que actuaba como asistente y podía levantar barreras o atacar a sus oponentes.

Durante un combate directo podría utilizar la torre para potenciar sus hechizos y era por eso que normalmente se recomendaba no luchar con un mago en su torre.

Esta torre en particular no solo era grande y gruesa, también tenía potentes barreras capaces de detener ataques poderosos y un asedio de un grupo de rango S.

Las defensas eran muy altas y la seguridad era espléndida, pero en este momento dos sombras se estaban moviendo por el suelo.

Si alguien lo miraba desde lejos no podía notarlo debido a que todo el lugar estaba oscuro y en esta noche la luz de la luna no era tan brillante.

Las dos sombras al llegar a la barrera, crearon un agujero en el suelo y descendieron por medio de la arena.

La sombra era una forma intangible y era capaz de pasar por diversos lugares por muy finos que fueran, mientras existiera una pequeña abertura.

En este caso, una sombra solo tragaba la arena para crear un pequeño agujero y descendiendo bajo el suelo, la barrera seguía presente bajo tierra hasta que se encontraron con una larga tubería que dirigía a la torre.

La tubería estaba tallada con diferentes encantos, pero una de las sombras la rompió y ambas se filtraron.

El interior se encontraba un líquido pegajoso extraño y tras que el agujero de la tubería se cerrara automáticamente, ambas sombras se movieron.

Era extraño ver dos sombras en medio del líquido, pero la sensación de intangibilidad de la sombra le permitía moverse a cualquier lugar que fuera.

Incluso si era en medio del agua.

Tras recorrer decenas de metros y sentir que estaban en el interior de la torre, las dos sombras rompieron un pequeño agujero y salieron rápidamente.

El líquido extraño se reveló saliendo durante varios segundos y mancho de verde el suelo antes de que el agujero se cerrara.

“Un viaje simple.” Murmuró un hombre flaco y pálido.

La sombra se había elevado conformando un humano y se solidificó mostrando al hombre que estaba dando una sonrisa.

La otra sombra se volvió oscura como un líquido y empezó a extenderse hasta que se volvió lo suficiente grande como para dejar ver a dos personas desde abajo.

“Ahora entiendo como fuiste capaz de descubrirme. Nosotros somos parecidos.” Dijo Melgar en su disfraz de Jasar.

Su sonrisa y esa mirada que dejaba ver su curiosidad y deseo por descubrir más sobre esa glotona, logró que Alice frunciera el ceño.

“Si crees que es por eso, entonces no puedes ver bien.” Respondió Alice con un tono simple.

Aurora estuvo de acuerdo con su amiga.

Melgar utilizaba su sombra como otra parte de él, pero para Alice utilizar su sombra como algo intangible era una parte de algo mucho más grande.

En vez de decir algún comentario o presentarle atención al demonio, Aurora observó las tuberías de los alrededores.

El lugar daba la sensación de ser una sala de tuberías en donde también había tanques para almacenar todo lo que llevaban las tuberías.

“Desde aquí no tengo ni la menor idea a donde ir. Los magos le gustan guardar los planos o asesinar a las personas que lo construyeron y saben de los secretos.” Dijo Melgar con seriedad y cuando su sombra avanzó por la entrada desapareciendo por el suelo, declaró. “Supongo que estamos en el sótano, es posible que estemos cerca del laboratorio principal o la prisión para almacenar especímenes.”

El lugar no estaba tan oscuro y había algunas luces mágicas que iluminaban de forma superficial, también se podía ver la entrada para salir que estaba por el lugar en donde se había ido la sombra.

Aurora le dio una mirada a su glotona amiga y luego sacó una espada.

A diferencia de su espada común que era una espada larga, la espada que utilizó fue una espada corta y fue perfecta para luchar en áreas cerradas como este lugar.

Activando los artefactos de sigilos, Melgar lideró el camino.

Lo hizo debido a que, al darle la espalda, demostraba que estaba indefenso en contra de ellas y a la vez, en caso de peligro repentino él tomaría todo el daño.

Era otra forma de demostrar que era confiable.

Saliendo de la sala de tuberías se encontraron varios tubos de vidrios de gran tamaño en donde se encontraban parte de humanos en el interior.

El líquido verde que venía de las tuberías llenaban esos tubos.

“Ese líquido mantiene vivo las células. Es producido en otro lugar debido a que normalmente consume bastante energía mágica de los alrededores para producirlo.” Explicó Melgar y caminando a uno de los tubos que tenía una cabeza, detalló. “Este líquido mantiene los miembros del cuerpo de cualquier criatura viva durante mucho tiempo.”

A diferencia de la expresión de Melgar que claramente estaba acostumbrado, Aurora apretó su agarre con fuerza.

La ira en su interior estaba hirviendo al ver tantos tubos con partes de cuerpos humanos e incluso cuerpos completos.

¿Cuántos murieron?

Decenas de tubos estaban en este lugar y la pregunta no era esa.

¿Cuántos sufrieron antes de que pudieran obtener la paz al morir?

Aurora estaba extremadamente enfurecida y su aura roja se estaba filtrando de su espada… Alice sintió sus emociones y si antes tenía una mirada indiferente al ver las partes de los cuerpos, al verla su expresión fue cambiando hasta volverse gélida.

Melgar pudo sentir el cambio de emociones y su mirada se volvió un poco seria.

Siguiendo caminando por este lugar, el grupo se dio cuenta de que todo estaba encantado con magia espacial para extender el espacio interior.

Caminando a la otra sala, en el lugar se encontraron pequeños cristales en estanterías con sus nombres detallados y sus características físicas junto al nivel de fuerza.

Aurora dio una mirada y a pesar de ver nombres humanos en el lugar junto a descripciones físicas y otras descripciones que no entendió, pudo comprender superficialmente lo que estaba ocurriendo.

“Por los cuerpos pensé que era un nigromante, y ahora al ver tantas almas siento que la posibilidad aumenta.” Murmuró Melgar con una expresión seria.

“No, los detalles de las almas son muy precisas…  La fuerza, rango, características y hasta personalidad. No es un nigromante, debe ser un mago espiritual.” Corrigió Alice con seriedad.

Lo que estaban contenidos en esos pequeños cristales no era información, eran almas atrapadas en cristales sin poder escapar.

Tal situación estaba muy lejos de su imaginación.

“Necesitamos rescatar a los rehenes, deshabilitar las barreras y detener al Archimago.” Declaró Aurora repitiendo sus objetivos.

La prioridad era encontrar los rehenes y deshabilitar la barrera era la segunda prioridad.

La razón era que afuera estaba la Cardenal Brousseau con Claus y decenas de paladines encargados de evitar que el Archimago escapara.

Toda la torre fue sellada tras rezar al Dios del Tiempo y el Espacio y la naturalidad del sellado no era algo fácil de detectar.

Sin embargo, la barrera necesitaba ser quitada antes de que los refuerzos pudieran llegar.

“He encontrado los rehenes. Hay bastantes personas, algunos parecen muy agotados, pero no hay heridas visibles. Tampoco hay rastros del Archimago.” Declaró Melgar y con una expresión seria, comentó. “Puedo encargarme de esa tarea.”

Su sombra avanzó por delante de ellas y la capacidad de una sombra para moverse era muy alta.

Melgar dijo tales palabras no por una cercanía a los humanos, sino que necesitaba elevar sus ‘puntos’ de aprecio y demostrar que era confiable.

Era posible que Alice le hablara de lo que planeaban para que él hiciera y ahora estaba tratando de demostrar que era un aliado digno de tener en cuenta.

Para Aurora estuvo bien.

“...”

Melgar en vez de decir algo más, cambio de lugar con su sombra.

En la misma posición que estaba ese demonio, apareció una sombra negra que no tenía rostro y solo la figura se mantuvo igual.

“Los apoyaré si lo necesitan.” Dijo la sombra con la voz de Melgar.

¿Estaba conectado directamente con Melgar y la controlaba de forma directa o era independiente?

Tal pregunta fue insignificante para Aurora.

“Estamos en el sótano, aquí solo están los rehenes. El laboratorio debe estar en el último piso.” Informó la sombra con un tono simple.

Ambas se decidieron mover y la sombra los guio hasta la escalera antes de adelantarse.

Al subir de piso llegaron a la sala como si se tratara de una casa cualquiera solo que el lujo era extremadamente alto y el lugar no era moderno.

Todo parecían muebles antiguos y la sensación que dio fue de estar en algún tipo de mansión de algún noble rico.

Hasta había cuadros de diseño antiguo.

La sombra y Alice revisaron el piso con gran velocidad, entonces volvieron a subir arriba y cuando tocaron el piso, Aurora balanceó su espada.

Antes de que una lanza de tierra se formara desde la pared al final, su corte dividió la pared.

“Nos han detectado.” Murmuró la sombra y deteniéndose un momento, informó. “Tengan cuidado hay golems de seguridad. He eliminado a aquellos que quieren asegurar a los rehenes, pero es posible que la seguridad se eleve en los pisos superiores.”

El lugar daba la sensación de estar tranquilo, pero Aurora también sentía como las paredes se fortalecían cuando la energía mágica se extendía.

Los tres se miraron y se movieron al mismo tiempo.

Avanzando al siguiente piso la sombra de Melgar se solidificó completamente y actuó como activador para todas las trampas.

Lanzas de tierra, flechas de agua y otros hechizos menos destructivos, pero letales fueron lanzados, pero la sombra los repelió a todos.

“¡HAAA!”

Al llegar a uno de los últimos pisos tras pasar por diferentes lugares, se escuchó un fuerte grito.

El grito golpeó a la sombra directamente, pero antes de que llegara a ambas que iban más atrás, Alice creó un capullo para cubrirlas.

Aun así, Aurora sintió que su mente dolía un poco.

“Un ataque mental. Tengan cuidado.” Dijo la sombra de Melgar.

La forma que su cuerpo se retorcía fue bastante grotesca, pero tras un momento la figura se estabilizó de forma superficial.

“Es mejor que te quedes aquí. Tu sombra no se ha estabilizado por completo y los ataques mentales pueden volver a desestabilizarla.” Dijo Alice con seriedad.

La sombra de Melgar se quedó en silencio, pero al final dio un largo suspiro.

Si bien estaba en un buen estado, la situación de Melgar podía cambiar en cualquier momento y Aurora se había informado de lo que sucedía si la sombra cambiaba.

Podía tratar de consumir el cuerpo principal, pero en otra medida era capaz de volverse agresiva y atacar a otros sin distinguir enemigos de amigos.

La fuerza de esa sombra era igual que la del cuerpo principal y eso significaba que podía ser extremadamente aterradora.

Al ver que aceptaba, ambas se volvieron a mover y esta vez dejaron de contenerse.

Aurora al avanzar al siguiente piso lanzó decenas de cortes verdes antes de que las trampas se activaran y por su parte Alice extendió varios brazos que la cubrieron a ambas.

Rayos salieron de un lugar que Aurora no pudo ver y golpearon la masa negra.

La expresión de Aurora tembló un momento al darse cuenta de que había más trampas que no pudo notar y se mordió los labios.

“Entiendo que las emociones son tu fuerte, pero tienes que usarla, no dejar que te abrumen.” Dijo Alice con una expresión solemne y al ver que Aurora trataba de respirar hondo para calmarse, declaró. “Déjame encargarme de todo. No estás en el mejor estado.”

No lo estaba.

Su ira la estaba carcomiendo desde adentro y sus emociones la estaban abrumando.

Los cadáveres que vio abajo, los cristales que contenían almas y los posibles rehenes… ¿Cuántas personas murieron por este Archimago?

¿Cuánto tiempo estuvo experimentando en este lugar que nadie podía ver?

Tal respuesta estaba clara cuando uno pensaba que la torre fue construida hace años.

Su objetivo era eliminar a ese Archimago, pero al querer acabarlo lo más rápido posible hizo que no pudiera ver otras trampas, que podría detectar en un estado más calmado.

“Entiendo.” Respondió Aurora con seriedad.

Esa era la única respuesta que pudo dar al darse cuenta de su propio estado mental.

Necesitaba calmarse y Alice lo sabía, pero también entendía sus emociones.

“No te preocupes, me encargaré de que sufra.” Declaró Alice con solemnidad.

También pudo entender que la ira que estaba sintiendo Aurora había sobrepasado el límite, lo suficiente como para desear que la otra parte sufriera.

Ambas volvieron avanzar y en el siguiente piso no se encontraron ninguna trampa, pero cuando avanzaron al penúltimo, pudieron ver una enorme sala y en el pasillo final estaba la escalera.

La sala no estaba vacía, en el lugar se encontraban golems con diseño de caballeros.

No era los golem que un mago de tierra construía de forma casual, estos golem eran de metal y su diseño era extremadamente detallado.

Con espadas y escudos, atrás de esos caballeros, se encontraban golem del tipo mágico y lo peor era que sus posiciones de ataque eran perfectas para una batalla grupal.

Eran golem autónomos con una capacidad de movimiento y destreza capaz de luchar juntos.

Alice se movió de inmediato y cuatro brazos salieron de su espalda empujándola con una enorme velocidad hacia adelante.

Su brazo fue rodeado por una gran masa oscura que se transformó en un gigantesco brazo que empujo hacia atrás a los caballeros que se protegieron con su escudo.

Al momento siguiente, Alice entró en su forma de guerrero y esa enorme criatura apareció en medio de la sala.

Era más grande que los golem y fue más destructivo.

*BOOM*

Los magos lanzaron sus ataques de fuego, pero Alice tomó a un caballero y como si fuera un muñeco y lo lanzó a los hechizos.

Luego se volvió un desastre.

Esa enorme criatura transformó sus dedos en gruesas de garras y avanzó para adelante.

Cortando y golpeando, sin nunca detenerse.

Al ver que los espadas atravesaban el cuerpo de esa criatura, Aurora se movió para acompañarla eliminando a los pocos golem que quedaba atrás.

La criatura negra actuó como un tanque destructivo y Aurora aumentando su velocidad y con su aura roja, era aquella que realizaba la limpieza posterior cortando a los que sobrevivían.

La sala era grande y si bien la torre era resistente, la destrucción que ambas crearon fue enorme.

Alice agitaba sus garras y cortaba a sus oponentes, pero en caso de no poder cortarlos los pateaba, golpeaba con sus brazos y la fuerza tras esos ataques estaba al nivel de un poderoso luchador.

Solo se necesitaron unos pocos minutos antes de que los golem pudieran ser derribados.

Esos golem eran fuertes y el material por el cual fueron construidos fue un tipo de aleación metálica altamente encantada.

Sin embargo, el aura roja de Aurora estaba diseñada para atravesar cualquier defensa y no importaba si había barrera, escudo o un metal poderoso.

Alice por su parte era enormemente destructiva.

Al avanzar al siguiente piso rápidamente llegaron a un enorme laboratorio y pudieron sentir la enorme cantidad de energía mágica que se estaba reuniendo en el centro de la sala en donde el mago estaba.

Estaba claro que estaba preparando un poderoso hechizo utilizando la torre para potenciarlo.

“Asistente elevaba las defensas al máximo!” Ordenó la Archimago.

La maga estaba en el centro de la torre y en la mesa de laboratorio, estaba una joven mujer de piel oscura llevando una túnica de paciente.

Aurora y Alice se miraron y ambas supieron lo que debían hacer.

La primera en moverse fue Aurora, quien en un instante se acercó a la barrera y con su espada corta extendió un enorme corte rojo.

La barrera estaba potenciada por toda la torre y el corte, aunque poderoso solo creó una pequeña grieta que era imposible de cruzar por un humano normal.

Sin embargo, Alice no era normal y ella extendió un brazo negro al otro lado hasta que la barrera se regeneró al instante siguiente y el brazo fue cortado a la mitad.

La parte del brazo del otro lado se siguió moviendo y la oscuridad empezó a desbordarse, logrando que la mirada de la Archimago se volviera pálida.

Estaba queriendo lanzar un poderoso hechizo con el apoyo de su torre y solo necesitaba tiempo.

Era posible que esa mujer solo fuera una maga teórica en vez de una maga de batalla.

Aurora sin mirar ‘parpadeó’ al lado de la joven que estaba en la mesa de experimento y al verla pálida, cortó los grilletes que la tenían retenida.

“¡Monstruo!” La Archimago gritó con pánico al ver que la oscuridad se desbordaba y de ella salía Alice.

Se adentró a la barrera y la Archimago estaba lanzando su hechizo, básicamente estando indefensa.

Aurora sostuvo a la joven y la ayudó a ponerse en pie, dándole una sonrisa de calma.

Esa mujer volvió lentamente consiente y la forma que parpadeaba demostró un gran cansancio y debilidad.

Era joven y por su expresión estaba claro que la Archimago había empezado sus experimentos con ella.

“Tu hermano está a salvo. Él nos avisó de que te capturaron.” Dijo Aurora con una sonrisa tranquilizadora.

Esta joven era la hermana del joven que la Cardenal Brousseau se había encontrado y si Aurora no recordaba mal, su nombre era Xaali Wardi.

Dando una mirada de reojo, la expresión de Aurora se volvió seria al ver que la Archimago había creado otra barrera delante de ella.

Fue más pequeña y Alice en su forma de guerrero la estaba golpeando para debilitarla o atravesarla, pero no tenía la suficiente fuerza.

Aurora pudo ver que incluso ella no podría cortarla.

Ahora la barrera se había concentrado aún más, volviéndola más densa y a pesar de que su aura roja estaba diseñada para cortar barrera, esta no era una barrera simple.

Potenciada por una torre mágica en este lugar esa barrera estaba al nivel de rango SS… Así de poderosas eran las torres de los magos.

Por tal razón recomendaban no luchar con magos en sus torres.

“El núcleo de la torre está en la parte trasera…” Murmuró Xaali con debilidad.

Su expresión había mejorado al escuchar que su hermano estaba a salvo y en vez de largarse a llorar, dio información importante.

Aurora actuó de inmediato y poniendo un pergamino para protegerla, se movió a alta velocidad a la parte trasera.

La maga seguía forzando su hechizo y por la forma que reunía energía mágica era posible que el hechizo fuera mortal.

Sus instintos le advertían que no podría defenderse de ese ataque y era normal, después de todo era un ataque de alma.

Esa mujer era un mago espiritual.

Mirando la parte trasera, pudo ver un enorme cristal mágico conectado con diferentes cristales y ella entendió que tal cristal era el núcleo.

“Iniciando medidas de preservación.”

Una proyección apareció al frente de Aurora y era igual a la mujer Archimago.

Aurora no se asustó, ese era el ‘espíritu artificial’ que actuaba como asistente de la torre y era quien controlaba la torre.

“¡Fortalece mis defensas! ¡No me quites mi defensa!”

La barrera que estaba por cubrir al núcleo le estaba quitando la energía a la barrera de la Archimago y Alice al notarlo, aumentó la fuerza de sus golpes.

El espíritu artificial se detuvo y antes de que pudiera procesar las órdenes, Aurora agitó su espada con todas sus fuerzas.

Su visión se dividió, rompiendo la barrera y a la vez los núcleos.

“¡AHHHHHHHH!”

Sin que nadie dirigiera los nodos de energía mágica de la tierra, la barrera de la Archimago se rompió en pedazos.

La enorme criatura en la que se había transformado Alice fue extremadamente despiadada y sosteniendo el cuerpo de esa mujer la golpeó en contra del suelo varias veces.

“¡HHAAAAAAAAA!”

Entonces como si quisiera demostrar la ira que Aurora había sentido, una masa negra se extendió por sus brazos y el grito de dolor fue extremo.

Cuando la masa negra se alejó, el brazo también había desaparecido… Alice había devorado el brazo de la forma más lenta posible.

Sentir su carne consumida lentamente no era algo que alguien pudiera soportar y la Archimago cayó al suelo gimiendo con dolor mientras lloraba.

“Todavía te queda dos piernas y un brazo.” Amenazó la gran criatura mientras abría su boca revelando sus colmillos negros con una sonrisa que era considerada feroz.

Su gran pie estaba arriba de esa maga y por los gruñidos de dolor que esa mujer soltaba, estaba claro que la fuerza con la cual la estaba aplastando era considerable.

Lágrimas, llanto y pedidos de misericordia fueron soltados por esa Archimago en pánico.

Al ver a esa criatura sonriendo como si disfrutara, Aurora dio un suspiro.

No podía negar que una parte de ella estaba satisfecha al ver a esa maga sufrir tanto, pero en cierto modo si ambas se potenciaban entre ellas podía ser desastroso.

“Es suficiente Alice. Necesitamos interrogarla luego.” Dijo Aurora con seriedad y le dio una mirada de reojo a Xaali que estaba temblando con miedo.

Era un miedo natural al ver la enorme criatura negra, pero sus ojos también mostraban felicidad al obtener su venganza.

Y Aurora no estaba mintiendo.

Su prioridad era interrogarla y si bien la tortura era un medio para descubrir información, Aurora no deseaba que su amiga se ensuciara las manos por ella.

Era posible que Alice también pensara lo mismo y para solucionar ese problema, era mejor dejar que la iglesia se encargara.

“Es una pena.” Murmuró la gran criatura mientras su forma se volvía pequeña y tras revelar su figura, dio una sonrisa mirando a la Archimago y advirtió. “Si te resistes, te haré sufrir lentamente.”

Su sonrisa era encantadora en un sentido muy peligroso y su tono fue simple… Como si realizar esa tarea solo le costara tiempo.

Aurora no se inmutó al ver ese lado de su amiga que por lo general ocultaba muy bien y en vez de eso, revisó su reloj holográfico.

Al leer el informe de Melgar que ya había llevado a los rehenes a salvo con los paladines, ella dio un largo suspiro.

Había terminado con su tarea y si bien faltaba para llevar a cabo los planes a futuro, la situación parecía mejorar.


Comentarios del capítulo: (0)