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TG - Capítulo 351
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El trabajo más pesado.

Capítulo 351: El trabajo más pesado.

Saliendo de la oficina administrativa de la Academia de Héroes, Érica no pudo evitar sonreír.

Se le había permitido dejar de asistir a varias clases y a la academia, con la única condición de que realizara algunos trabajos de forma oficial.

La libertad que daba la Academia de Héroes era muy alta, pero debido a que ella era uno de los estudiantes más prometedores, esa libertad se multiplicó.

¿Después de todo porque detener a uno de los estudiantes que participó en el torneo internacional y que a sus diecinueve años era un rango A?

Las clases de segundo año eran de temas variados y había especializaciones, pero todas estaban preparadas para ayudar a los estudiantes a alcanzar el rango A o perfeccionarse.

En su caso, ya estaba apuntando al rango S y tal rango requería un mayor esfuerzo personal en vez de una ayuda externa.

Era cierto que el conocimiento era importante y más para un mago, pero lo que ella deseaba era conocimiento especializado.

Para eso debía asistir a conferencias de poderosos Archimagos, eruditos teóricos e incluso expertos magos de guerra.

“También tengo que buscar un trabajo que no me robe todo el tiempo.” Murmuró al caminar por el pasillo, dirigiéndose al comedor.

Su mayor prioridad era el trabajo.

No mentía cuando mencionó al grupo que deseaba trabajos temporales que no requiera demasiado tiempo y gran parte de esos trabajos eran misiones.

Desarrollar su hechizo llevaba tiempo, aumentar su conocimiento ocupaba otra porción y aunque no lo demostraba, ella siempre mantenía su condición de combate.

Le gustaba la teoría y la forma de diseñar un hechizo, pero en el fondo era para usar tal hechizo en combate… Y eso significaba que era más una maga de guerra que una maga teórica.

Sus entrenamientos para mejorar sus reflejos, combate cuerpo a cuerpo, mejorar sus habilidades de ataques y practicar con su nuevo abanico de hechizos, era una necesidad que ella no dejo de lado.

Viendo a los estudiantes de primer año, Érica sonrió con un mayor ánimo.

Su año demostró que adelantar el programa para los estudiantes fue perfecto para acelerar el crecimiento y esta vez se hizo lo mismo.

Era el mes de mayo y los estudiantes de primer año estaban limpiando mazmorras, luchando en contra monstruos o criaturas salvajes.

Era seguro que las practicas reales a mitad de año también estuvieran presentes.

Ver a algunos estudiantes preocupados por su examen, por su desarrollo y estado a la vez que estaban eufóricos por la idea de convertirse en héroes, le hizo que rememorara el pasado.

En esa posición estuvo ella, pensando sobre cómo mejorar cada vez más y tratar de convertirse en una heroína sin saber las dificultades de tal tarea.

Sin entender demasiado de lo grande que era el mundo.

“Y sin poder ver bien…” Murmuró Érica para sí misma.

Lo hizo al recordar que durante ese tiempo ella estaba viendo a Aurora como alguien miedosa que abandonaba a sus compañeros y era inevitable que ella se sintiera un poco avergonzada ahora.

Después de todo, Aurora en ese momento era alguien importante en Zerzura a pesar de que en la academia se comportaba de forma simple.

Ahora esa jovencita que se convirtió en su respetada amiga estaba dentro de un portal abismal.

Tan solo pensar en la idea causaba que ella se sintiera avergonzada al rememorar el pasado.

Agitando su cabeza para alejar tales pensamientos, ella se dirigió al comedor para desayunar algo antes de retirarse.

Deseaba ir a entrenar y ya tenía reservado una mazmorra para limpiar por su cuenta y luego de eso tenía enfrentamientos con los miembros del Gremio Royal Knight, el cual su padre lideraba.

En medio de su camino pudo ver que un gran grupo de estudiantes se estaba reuniendo y algunos de ellos eran antiguos compañeros.

Viendo que estaba Joslyn cerca de donde se juntaban principalmente los de primer año, Érica se acercó a ella.

“¿Qué sucede?” Preguntó sin poder evitarlo.

Había demasiados estudiantes mirando la pared en donde estaban algunos avisos y ella no podía acercarse en este momento.

“Edward está reclutando estudiantes para trabajar en Rumania. También se informa que se considerará como una práctica y servirá como notas. El ‘llamado a los verdaderos héroes’, así es como lo llaman.” Explicó Joslyn y en voz baja, murmuró. “Muchos de los estudiantes de primer año están siendo atraídos. Edward es quien lideró la Academia de Héroes en el torneo internacional y su demostración final de poder, lo volvió alguien demasiado respetado y admirado.”

“Lo veo…” Murmuró Érica con una sonrisa entretenida.

No había duda de que Edward como un rango S era extremadamente poderoso.

Su hechizo durante la última batalla del torneo internacional demostró una fuerza mayor a la de un rango S y era inevitable que atrajera estudiantes.

El torneo internacional fue útil para que muchos jóvenes de todas partes del mundo decidieran inscribirse y por tal razón este año, el número de estudiantes de primer año era abrumador.

“También tú eres un poco famosa.” Murmuró Joslyn dando una pequeña sonrisa.

Entre la multitud que los había notado varios estaban murmurando entre ellos y la estaban apuntando.

¿Hizo algo importante durante el torneo internacional? Tal pregunta vino a la mente de Érica, sin sentirse avergonzada o satisfecha por tales miradas llenas de respeto.

Antes le hubieran encantado tales miradas y las hubiera disfrutado.

Al igual que disfrutaba el aumento de seguidores en su red social, pero ahora era imposible que su ‘orgullo’ pudiera sentirse satisfecho con tan poco.

Viendo que le estaban dejando un espacio para que pasara, Érica caminó hasta la pared para ver los carteles.

El reclutamiento de héroes para realizar un cambio más grande y mayor, para traer bienestar a la gente que lo necesitaba… Tales palabras eran una pequeña descripción del comunicado.

Los ojos de Érica se mantuvieron en la sección en donde informaba que el trabajo no solo debía ser continuo, sino que también podían realizarse misiones por corto periodo de tiempo y que todo iba a servir como notas de la Academia de Héroes.

Érica todavía no había pensado en dejar la academia y era porque el título resultaba útil de múltiples maneras.

“Estoy bastante interesada.” Murmuró Joslyn y con un suspiro, comentó. “Es una lástima que ya haya aceptado trabajar en el Santuario de Zerzura.”

Al escuchar tales palabras, Érica observó a la jovencita con cierta curiosidad.

Era bastante raro que alguien tomara un trabajo en Zerzura y por lo general era a causa del prejuicio de que el lugar era pobre por estar en África.

“Solo estoy trabajando con Vanessa desarrollando mis habilidades y aprendiendo a ser un mejor rango A.” Respondió Joslyn con una sonrisa tímida y rascándose las mejillas, murmuró. “También parece interesante interactuar con los residentes del Santuario.”

Ella seguía siendo la jovencita tímida que se avergonzaba rápidamente, pero su desarrolló todavía continuaba, sin querer quedarse estancada.

Era hasta el punto de que ahora era un rango A.

“Felicidades.” Comentó Érica y dando una sonrisa, declaró. “Ver tanto progreso me hace querer no quedarme atrás.”

No estaba mintiendo.

Leslie estaba por tener su misión al igual que Nicole y ellas se notaban que estaban progresando de forma implacable.

Clémentine por su parte también estaba preparando algo y Andrés también tenía su trabajo.

Érica no deseaba quedarse atrás y por tal razón sonrió al ver que el trabajo que deseaba se presentó directamente delante de ella.

******

Andrés fue observado por el actual líder del Gremio de Héroes de Rumania, Edward Palmer quien estaba en una proyección holográfica.

En sus veintitantos, él ya había escalado hasta liderar una sucursal del gremio de héroes y ahora buscaba cambiarlo en una reforma que seguramente le consiguió varios enemigos.

“Parece que te va bien en el trabajo.” Dijo Edward y con una sonrisa, declaró. “Es pena que el gremio tuviera que perder un héroe tan capaz.”

Tales palabras no eran un halago formal, sino que su seriedad llevaba cierta honestidad, dejando en claro que sabía sobre qué él había abandonado la academia.

“Lo dudo. Hay demasiados grandes héroes en la academia.” Respondió Andrés de forma honesta y con una sonrisa, declaró. “Además, estoy mejor de este lado.”

Tampoco estaba mintiendo y eso era lo que creía.

No se trataba de tener trabajo de oficina atrás de un escritorio, se trataba de la libertad que le ofrecía la red de información para hacer lo que deseara.

Ahora tenía la posibilidad de trabajar sin tener que limitarse por los valores de ‘legalidad’ que representaba la profesión de ‘héroe’.

Y como si fuera poco, también había algo más.

 “Y puedo ayudar más de este modo.” Señaló Andrés y con una sonrisa de negocios, preguntó. “¿Qué es lo que necesitas de nosotros?”

Al utilizar ‘nosotros’ dejo en claro que no era solo un intermediario con el lugar que trabajaba, sino que era el representante.

Por dentro Andrés estaba suspirando y no pudo evitar culpar a Fausto que le dio tal responsabilidad.

“Por supuesto, deseo contratarlos.” Respondió Edward y poniendo una expresión solemne, detalló. “El Gremio de Héroes está empezando y tenemos demasiados problemas, siendo uno de los mayores nuestra carencia de información.”

Eran extranjeros en Rumania y desconocían sobre la situación general, los problemas y conflictos internos.

Era un problema para alguien que lideraba y organizaba a los héroes no entender la situación en donde trabajaba.

“Como si fuera poco, hay personas que se oponen al surgir del gremio y no se trata de los altos mandos del gremio de héroe, sino que amenazas locales.” Añadió Edward con un tono serio.

“Entiendo. Los políticos pueden ser un problema y los militares le gusta acumular poder.” Respondió Andrés con calma.

A esos individuos se estaba refiriendo Edward y por tal razón él dio una sonrisa.

Los políticos de toda clase, índole e ideología se unieron para derribar a los gremios, no obstante, una vez que se cumplió el objetivo, se enfrentaron entre ellos.

La heroína Adala representaba una amenaza para la oposición del actual gobierno quienes la estaban apoyando.

De la misma forma no solo se estaba apoyando a Adala, sino que también a la nueva administración del gremio de héroes.

“Exacto. El gobierno nos desea usar y nosotros deseamos usarlo a ellos. Al menos hasta que crezcamos lo suficiente como para que no se interpongan en nuestro camino debemos ser útiles y enfrentarnos a sus opositores.” Respondió Edward sin ocultar su ambición y dando una mirada, señaló. “Lo que busco no solo es recopilar información, sino que seguridad.”

Que demostrara su ambición dejo ver que su plan era llevar al gremio de héroes rumano a un nivel lo suficiente alto que superara al gobierno.

Por tal razón necesitaba un equipo informático que no solo se hiciera cargo del trabajo secreto, sino que tuviera la capacidad para proteger la información del mismo gremio.

Necesitaba una espada y un escudo virtual que lo ayudara en su ambición.

“Dependiendo de su capacidad, este trabajo se puede convertir en una sociedad.” Agregó Edward con una sonrisa de negocios.

Extremadamente tentador… Andrés no se tomaba a él mismo como un representante de la red de información en la cual trabajaba o algún líder, pero entendía la importancia y el valor de tales palabras.

Edward buscaba contratar la red de información y la empresa de seguridad al mismo tiempo para eventualmente conformar una sociedad en donde ambos recibían beneficios.

El Gremio de Héroes estaría protegido por la red de seguridad y la red de información le brindaría todo lo que deseara saber, incluyendo temas ilegales.

Mientras tanto que una red de seguridad obtenía altos beneficios al ser contratado de forma permanente y la red de información no solo recibía ganancias, sino que una garantía de apoyo y protección.

Las redes de información también tenían enemigos y si bien a los enemigos virtuales podían enfrentarlo, a los enemigos que venían en forma física era un tema diferente.

Andrés no dejo su entrenamiento de combate de lado, pero estaba seguro de que, si eran atacados, sus compañeros serian derrotados con facilidad.

“Incluso si quieren extender la influencia de Atlántida a Rumania, los ayudaré a asentarse.” Avisó Edward con calma.

Andrés parpadeó un momento y luego dio una risa.

Había pensado que sabía sobre la red de información de Fausto, pero lo que estaba apuntando Edward, era la red de información de Serena.

“Lo siento, pero la red de seguridad de Dolloway no desean extenderse de Rumania.” Informó Andrés y dando una sonrisa, declaró. “Además te confundes, estoy en Rumania no trabajando para ellos, sino que trabajando para alguien más.”

Edward mantuvo su atención, pero se podía ver una expresión algo abatida y Andrés dio una sonrisa.

“Estoy trabajando para la nueva red de seguridad rumana ‘Di Matteo’.” Informó Andrés y con una casual sonrisa, señaló. “Somos nuevos, sin embargo, podemos ayudarte mucho más que alguien extranjero gracias a nuestra permanencia local.”

Se sentía como un vendedor que estaba ofreciendo su producto de forma desesperada, pero incluso en este punto Andrés mantuvo su sonrisa de trabajo.

Trabajaba para un hombre excéntrico que literalmente era extremadamente problemático.

Esto no era nada.

“Enviaremos nuestro ‘curriculum’ posteriormente. Estoy seguro de que estarás muy interesado por nosotros.” Declaró Andrés y dando una expresión seria, advirtió. “Por supuesto, nosotros tenemos valores, así que espero que el trabajo no rompa ninguna de nuestras reglas.”

Una red de información no tenía miedo de meterse con los gobiernos, pero había algunas entidades que no se debían tocar.

No eran los gobiernos poderosos o las iglesias, eran las poderosas empresas.

Pedirle a cualquier red de información que tratara de infiltrarse a la Empresa Cosmos era un suicidio y como esa empresa cooperaba con la Empresa Apicius, tal empresa también estaba fuera.

También había ‘territorios’ que debían respetarse y un ejemplo era África, que estaba a manos de la red de información de Zerzura… Básicamente Liam.

La Ciudad Atlántida estaba en manos de Serena y así eran en diferentes partes.

Por tales razones era común cooperar con otros.

Al mismo tiempo tenían sus valores con respecto a algunas misiones y era necesario no cruzarlos.

En este caso Fausto puso valores similares a Serena y eso significaba que algunas actividades no eran realizadas o eran capaces de traicionar a su contratante si era necesario.

“Entiendo. Estaré esperando el ‘curriculum’.” Respondió Edward antes de terminar.

Lo llamaron ‘curriculum’, pero solo era una pequeña broma de Andrés y la verdad se trataría de información que seguramente Edward estaba requiriendo.

Saber lo que su contratante quería y conseguirlo era la prueba para demostrar que ellos eran capaces de ayudarlo a él, lograr sus objetivos.

Cuando toda la proyección holográfica se hizo trizas desapareciendo, Andrés vio a Fausto quien estaba riéndose entretenido.

“¿No crees que debería llamarte jefe? Esa forma de actuar dio la sensación de que eras el dueño de todo.” Declaró Fausto sin poder evitarlo.

Su broma llevaba bastante diversión y Andrés se avergonzó un poco, pero al final dio una media sonrisa.

“Solo te pido que no seas un jefe excéntrico.” Murmuró Andrés de forma inevitable.

Fausto estuvo presente durante toda la conversación y fue él quien lo empujo para que atendiera la llamada de trabajo de Edward.

Había una razón…

“Técnicamente es tu cliente, así que es tú debes encargarte de él.” Respondió Fausto y sin poder aguantar su risa, ordenó. “Vamos a empezar a trabajar. Giselle está recolectando la información que necesita nuestro empleador y también está diseñando protocolos para proteger al gremio.”

Andrés se animó al escuchar esas primeras palabras y dio una sonrisa ante las segundas.

Ambos tenían la misión de conseguir clientes, pero fue él quien gano gracias a que Cristian lo conectó con Edward.

Por tal razón Giselle se estaba esforzando para no perder en lo demás y para Andrés eso era agradable, ya que una competencia sana siempre era bienvenida.

“Entre todos tus antiguos compañeros de academia debes ser el que tiene el trabajo más pesado.” Comentó Fausto con una sonrisa.

Era posible que estuviera pensando que sus compañeros estudiantes la estaban teniendo fácil y Andrés no pudo evitar dar una media sonrisa extraña.

“Lo dudo.” Murmuró de forma inevitable.

Recordaba que Leslie con quien se mensajeaba, le informó que su misión se acercaba.

Por otra parte, Nicole también estaba cerca y en ese sentido, ellas tenían un trabajo más pesado de lo que él podía tener.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Se acercan las misiones de Leslie y Nicole! Estoy seguro de que lo disfrutaran.


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TG - Capítulo 352
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Sin comprender.

Capítulo 352: Sin comprender.

Arreglando la armadura de combate con exosqueleto y revisando su rifle modificado por su empleador, Leslie se quedó tiesa mirando su equipo.

Siempre le gustaron las armas y no solo se debía a que su padre era el dueño de una gran empresa diseñadora de equipo militar.

Era porque verdaderamente le gustaba tener un arma en sus manos, disparar y utilizarla.

Antes de que despertara su talento, ella fue alguien que admiraba las armas.

Era un gusto sano, que no solo se centraba en las películas de acción en donde los personajes disparaban a todo lo que veían, era literalmente un gusto que entendía la dificultad de manejar un arma y el peso de cargarla.

No obstante, ese entendimiento fue muy superficial cuando miraba en retrospectivo.

Como mecánica y como una usuaria de habilidad con un talento de ‘maestría de armas’, subestimó la idea de tener que usar ese talento para quitar vidas.

Pensó que iba a ser más fácil y ahora se dio cuenta de lo infantil que sonaba.

En el torneo internacional no se contuvo, porque sabía que estaba la barrera de protección, pero en combate real, ella entendía lo mortal que resultaba ser una francotiradora.

“En diez minutos partimos. ¡Todos necesitan estar preparados!”

Los altavoces dejaron salir el anuncio y Leslie le dio una mirada a su rifle de francotirador.

El tono estricto de esa voz logró que ella reaccionara.

Ya era demasiado para tener tales dudas y ahora necesitaba cumplir su misión… Eso era lo que en el fondo pensaba.

El ejército le dio ese sentido de disciplina y cuando se combinó con su sentido propio de deber y terminar su trabajo, fue el empujón que necesitaba.

Guardando su arma en su anillo espacial, dio la última mirada a su armadura y salió de la sala de armas, dirigiéndose a la sala de descanso en donde se encontraban los otros miembros de la misión.

Gran parte de ellos eran parte del equipo de asalto que incluía mecánicos de corto rango que llevaban escopetas y espadachines o luchadores.

Junto a ella había dos francotiradores de rango A y estaban liderados por Luukas Waris, que actuaba como capitán.

En la sala todos estaban esperando y entre algunos miembros había novatos, lo que hizo que Leslie se sintiera un poco mejor.

“Relájense. Si están tan tensos será problemático.” Dijo Luukas dándole una señal para que se sentaran a ver la televisión.

Sus palabras eran correctas, pero era difícil quitar la tensión de sus cuerpos.

Fue algo bastante estúpido para Leslie, que participó en la misión de asalto en donde aprendió lo aterrador que podía ser una batalla real.

No obstante, en ese momento sintió que siempre fue protegida por Aurora y Alice.

Tampoco estaba aterrorizada, como una francotiradora entendía que estaría en una posición segura y en cuanto al miedo de un posible enfrentamiento, era prácticamente nulo.

Había mejorado su capacidad de combate individual e incluso si se presentaba un enemigo aterrador, no había nada peor que Alice en su entrenamiento espartano.

Ante tantos pensamientos en su mente, Leslie dio un largo suspiro y se sentó en el sofá.

Era imposible relajarse por completo, pero si era capaz de lograr que su tensión no superara su límite y causara algún problema a la misión o pusiera en peligro a sus compañeros.

Mirando la televisión se distrajo escuchando los nombres de los participantes del cuarto portal abismal.

Ya tenía fecha en la cual se adentraría y se estaban presentando los historiales de los miembros.

Había algunos conocidos de parte del norte y en cuanto al gigante del sur, gran parte de ellos eran militares y algunos eran muy pocos conocidos.

Al final resultaba ser un equipo bastante mixto y equilibrado para enfrentarse a cualquier circunstancia.

“¿Está bien que estemos tan despreocupados?” Preguntó un novato y con una mirada extraña, murmuró. “¿Qué pasa con la misión? ¿La información y los cambios eventuales?”

Su misión se trataba de detener a un narcotraficante que llegó a la Ciudad Atlántida que estaba por comerciar con un demonio de las tierras sin ley.

Las drogas que se venderían no eran simples y superficiales como la marihuana o algunas drogas antiguas más fuertes, eran drogas mágicas extremadamente pesadas.

Tales drogas podrían arruinar completamente la vida de un humano normal y solo los usuarios de habilidades podían soportarlo.

Sin embargo, el atractivo venía de que eran drogas capaces de volver adictos a los usuarios de habilidades y sus efectos, eran extremadamente atrayentes.

Leslie no entendía la capacidad por completo, pero algunos decían que esa droga podía cumplir los deseos de una forma extremadamente realista y cada persona lo sentía diferente.

Lo llamaban la ‘Flor del Deseo’ por la planta mágica por la cual estaba compuesta y era una creación alquímica muy llamativa.

Aquellos que lo fumaban entraban en una ilusión en la cual ellos tenían el control y en ese lugar podían cumplir cualquier deseo.

Era normal estar preocupado, ya que podría haber eventualidades en la misión y la reunión de tales individuos.

“De esas cosas se encargan el equipo de información y el equipo de control de misión. Nosotros somos el equipo de asalto.” Respondió Luukas y sin cambiar de expresión, declaró. “Vamos a donde nos dicen y terminamos la misión sin realizar preguntas.”

Se podía ver como ‘soldados’ cumpliendo órdenes, pero de otra forma se demostró que la Empresa Cosmos a la cual pertenecía este equipo, apoyaba al equipo por completo.

Dejaban que el equipo de asalto hiciera lo que debía… Asaltar a los enemigos y eran otros que le brindaban la información.

Al ver que el novato no se quedaba satisfecho con tales palabras, Luukas dio un largo suspiro.

“Iremos a través de los portales. Cada uno de nosotros llegará a diferentes posiciones y una vez que estemos en el lugar nos ponemos en marcha para posicionarnos.” Explicó Luukas y dando una expresión seria, señaló. “Buscamos la rendición de la otra parte, pero si ellos no desean rendirse pasamos al sometimiento. Si el sometimiento es imposible, tenemos derecho a eliminarlos.”

Ya se le había brindado toda la información que necesitaban y fue hasta el punto de que se detalló holográficamente la posición en donde cada individuo llegaría y en donde sería el escenario de la lucha.

La misma Leslie había leído el informe varias veces hasta que se lo memorizó y si bien entendía el procedimiento, no negaba que comprendía al novato… Después de todo, ella era similar, aunque su expresión no lo mostrara.

La misión se realizaba en la Ciudad Atlántida y eso significaba que ellos tenían la capacidad de utilizar los portales para llegar a cualquier parte de la ciudad realizando un asalto sorpresa.

“Solo recuerden tener cuidado con sus ataques y con la destrucción que pueden crear.” Dijo Luukas y al ver que los otros miembros se acercaban, señaló. “Prepárense. Empezaremos cuando nos envíen la orden.”

******

El espacio se distorsionó y Leslie llegó a la terraza de un edificio.

Sin dudarlo demasiado utilizó su anillo espacial para sacar su rifle y ajustando su casco para que cubriera su cabeza por completo, se movió a una esquina.

La inteligencia artificial de su armadura de combate le brindo un panel con varios detalles como la velocidad de viento, la posición de sus compañeros y el edificio objetivo.

En la esquina activó los artefactos de sigilo y ocultación para pasar desapercibida y preparó su rifle para disparar.

Era medio de la noche y el lugar de la misión estaba cerca del puerto.

Su objetivo estaba en un edificio adyacente a más de cuatrocientos metros de su posición y como francotiradora, no era una distancia tan grande.

El edificio en donde apareció le brindo una alta posición y a la vez seguridad junto a un excelente punto para mirar a sus objetivos.

—En posición. —Avisó Leslie observando con su mira al edificio objetivo.

La reunión iba a ser en el interior de un edificio que pertenecía a los pandilleros que estaban actuando como intermediario entre el demonio y el narcotraficante.

En la entrada se podía ver varios guardias que parecían usuarios de habilidades y por los alrededores también se encontraban otros pandilleros.

Tras avanzar de rango su visión había mejorado bastante y gracias a los elixires que le compraba su padre, tenía una mayor naturalidad para mirar en la noche.

Sin embargo, cambio la función de su mira y su visión empezó a cambiar.

Pudo ver a los guardias de la entrada como brillantes figuras y cuando apuntó al edificio, pudo ver figuras en el interior.

Esta era la mayor modificación de su rifle y era una mira capaz de detectar la energía mágica, psiónica y ver cuál era la capacidad general de su objetivo.

Lo mejor era que le permitía ver a través de las paredes para disparar a sus objetivos, aunque su visión real estuviera cubierta.

Su rifle potenciado por la capacidad de un ‘maestro de armas’ le permitió ser capaz de atravesar paredes de edificios especializados y ni hablar de edificios comunes como este.

—Veinte usuarios de habilidades de rango B, cinco de rango A y dos rangos S. Diez personas normales. —Avisó el francotirador encargado de explorar a sus oponentes.

Leslie también pudo verlos.

Las personas normales no eran tan brillantes y el brillo aumentaba con cada diferencia de rango, siendo los rangos S quienes resultaban ser más brillantes.

Al menos que tuvieran hechizos de ocultación activos de forma constante, entonces era difícil ocultar sus presencias.

Sus cuerpos contenían energía mágica o psiónica dependiendo de sus rangos.

—El objetivo está llegando. —Avisó Luukas.

Él no estaba presente y primero fueron enviados los francotiradores para que se posicionaran, pero era posible que Luukas estuviera viendo las cámaras o por otros medios tecnológicos.

Tal como mencionó, un auto se detuvo a la entrada y una mujer bajo.

El edificio era un restaurante y dio la sensación de que la mujer venía a cenar a pesar de que era tarde.

Por supuesto, el lugar era una fachada que la pandilla utilizaba para ocultarse.

Esa mujer que parecía estar ocultando su apariencia demostraba un radiante brillo de rango S.

Leslie tuvo cuidado en observarla directamente, entendiendo que los sentidos de algunos individuos podían ser aterradores.

La mujer sin darse cuenta de que estaba siendo vigilada se adentró al edificio por la entrada principal y luego miembros presentes en el edificio se movieron.

Leslie solo podía ver las figuras brillantes, pero a través de su IA marcó a los que eran los líderes.

Era fácil encontrar al líder de la pandilla y al demonio, mientras que el narcotraficante era la única persona normal entre esos altos rangos.

La posición que seleccionaron fue una parte del comedor y mientras que las personas normales estaban en la cocina, los jefes empezaron a negociar.

Calmando su respiración mientras observaba, Leslie prestó atención a las posiciones de todos sus objetivos para ver sus posiciones.

Algunos estaban en el fondo del edificio y técnicamente estaban detrás de varias murallas haciendo que Leslie sintiera que sus disparos eran incapaces de llegar.

Sin embargo, sabía naturalmente que hacer para que su disparo atravesara las paredes sin perder fuerza.

“¿Hm?” Leslie dejo salir un sonido de sorpresa al ver que una luz se apagaba de repente en el comedor.

La única persona común en el comedor terminó muriendo y uno de los rangos S en el interior se retiró mientras que el brillo de su figura disminuía, dando la sensación de estar herido.

—Tal como se esperaba de un demonio. Los traicionó a todos. —Murmuró Luukas y con un tono serio, declaró. —Vamos a entrar. Eleven su guardia.

Con tales palabras en un costado del edificio el espacio se distorsionó de forma silenciosa y Luukas junto a los miembros de asalto directo salieron.

Leslie conectó su IA al dron de vigilancia que el mecánico de ese grupo utilizaba y en la esquina de su visión apareció la trasmitió de imagen del dron.

Había practicado bastante para poder disparar mientras veía lo que se desarrollaba de forma directa y este método era excelente para identificar a sus enemigos.

Sus compañeros ante sus ojos estaban marcados como aliados por su inteligencia artificial, pero los enemigos eran difíciles de identificar por solo luces brillantes.

Tras permitir que los francotiradores tuvieran una visión con los drones exploradores, Luukas agitó su varita y abrió la pared del edificio.

Literalmente se abrió por su cuenta como si se tratara de una puerta gracias a la magia de tierra y al entrar los drones mostraron que el narcotraficante fue asesinado.

El equipo de asalto rodeando a Luukas apuntaron sus armas a los oponentes del interior.

El pandillero estaba aturdido por la traición y el otro rango S que daba la sensación de ser el guardaespaldas del narcotraficante estaba sosteniendo su hombro que tenía una grave herida.

Todo mientras que la supuesta mujer que había entrado dejo ver que era un demonio masculino algo delgado.

“Es mejor que se rindan ante las autoridades de la Ciudad Atlántida.” Ordenó Luukas de forma solemne.

Al escuchar esas palabras el primero que se movió fue el demonio quien agitó su mano con una risa de un lunático.

A diferencia de la expresión de un lunático, su movimiento extendió una onda de energía demoniaca que hizo aparecer a varios monstruos en forma de insectos.

“¡Ataquen!” Gritó Luukas y su equipo de asalto empezó a disparar.

El pandillero de rango S tuve que protegerse todavía aturdido por lo que estaba sucediendo, pero el demonio fue rápido para guardar el maletín de dinero y las drogas y empezar a huir.

Utilizando a los monstruos como cortina para protegerse, él trató de avanzar para salir del edificio, pero en ese momento un espadachín se interpuso.

*BOOM*

Ese demonio agitó su mano extendiendo una onda demoniaca y la onda hizo que el dron golpeara la pared, logrando que Leslie frunciera el ceño.

Al momento siguiente cuando la visión volvió con claridad, ella pudo ver que el demonio estaba corriendo hacia el interior del edificio.

Justo en donde estaba uno de los novatos.

“Dispara…” Murmuró Leslie al ver que ese novato con escopeta apuntaba su arma al demonio.

¿Eran palabras para ella o para él? ¿O quizás se estaba viendo a sí misma en ese novato?

En tan un solo instante tuvo varios pensamientos y ninguno cambio la situación.

Sin poder disparar el novato se congeló y Luukas tuvo que levantar un muro de tierra usando el suelo y el demonio en vez de solo pasar, disparó varias lanzas de energía demoniaca hacia otro novato que se estaba haciendo cargo de los monstruos.

Esa lanza de energía demoniaca condensada era capaz de corromper en menor medida la carne y en cuanto al daño era aterrador si lo ignoraban.

Lamentablemente el novato estaba luchando en contra de los monstruos y cuando trató de esquivar esa lanza fue demasiado tarde.

“Ugh…”

La barrera de la armadura de combate que todos utilizaban lo protegió en contra de ese poderoso golpe, pero la fuerza de empuje fue lo suficiente aterradora como para enviarlo golpeando la pared.

El daño de ese golpe no podía negarse y al ver a su compañero herido, el corazón de Leslie dio varios latidos.

Sus manos en su arma temblaron y ella sintió un escalofrío extendiéndose por su cuerpo.

El demonio intentó huir afuera del edificio, pero antes de que salir otro individuo se interpuso en su camino y el demonio rápidamente cambio de dirección, moviéndose al segundo piso.

Sin poder evitarlo, el pandillero hizo sonar la alarma dando el aviso de que algo había salido mal, lo que hizo que en los otros pisos los pandilleros se preparan.

La respiración de Leslie se hizo más pesada y recordó la misión de asalto en África en donde ella prácticamente no hizo nada.

No pudo proteger a sus compañeros y cayó más rápido que todos los demás.

Ese recuerdo se combinó con el rechazo de ser inútil y con la preocupación de que por su culpa alguien saliera dañado y tales emociones la empujaron a vaciar su mente.

Las preguntas existenciales desaparecieron por completo.

*Bang*

Apretó el gatillo tras mover su arma algunos centímetros y ella no solo escuchó el sonido de su disparo, sino que pudo sentir como la bala surcaba el cielo.

Con una velocidad que solo podía considerarse impresionante atravesó las paredes una por una y llegó al demonio.

El disparo fue tal que tuvo en cuenta el desvío que le ocasionaría golpear el muro, pero rifle no solo estaba reforzando por su talento, sino que era muy avanzado y su potencia era impresionante.

Al igual que el peligro.

“…”

Ella pudo ver por su mira como el demonio retrocedió esquivando su bala y empezaba a correr hacia arriba.

Su bala había golpeado la barrera de su objetivo y era difícil saber si lo había herido, pero esto era lo que deseaba Leslie.

Sin ninguna duda en su mente, apretó otra vez el gatillo y al momento siguiente cuando otra bala volvía a estar en su lugar, volvió a disparar.

El sonido de su arma se perdió de su mente y ahora estaba ella y su objetivo… Un objetivo que estaba guiando.

Las primeras balas se interpusieron en el camino del demonio que en vez de saltar por la ventana tuvo que subir de piso.

La siguiente bala dio un giro por el costado del edificio y se adentró por la pared del edificio desviándose y avanzando hasta la habitación a la cual estaba por entrar el demonio, explotando al frente de su enemigo.

La explosión no era tan potente, pero en una situación de rápida reacción consiguió que el demonio evitara entrar en la habitación y se girara para subir al último piso.

Esa mancha brillante subió las escaleras y esta vez otras balas viajaron guiándolo a otra posición.

Sus compañeros francotiradores eran expertos y entendieron lo que deseaba, lo que hizo que dispararan para empujar al demonio a la única salida que quedaba.

La ventana que daría al frente de donde estaba ella… Permitiéndole que realizara un tiro limpio.

El demonio era algún tipo de mago demoniaco de rango S, pero su fuerza y su capacidad no estaba en consideración de Leslie.

Ella solo pensó en medio segundo como era capaz de darle a su objetivo y luego actuó.

A la mayor velocidad que su mano y su rifle era capaz de moverse, ella realizó cinco disparos.

El primero fue una bala perforante, y los otros cuatro fueron disparos utilizando energía mágica concentrada.

Esos cuatro disparos fueron más veloces que su bala y el momento de los disparos fue perfecto.

*BOOM*

El demonio rompió la ventana y al saltar para escapar pudo ver los cuatro disparos mágicos.

Los primeros dos golpearon su barrera, el tercero fue esquivado y el cuarto fue detenido por el demonio, sin embargo, el disparo más silencioso y mortal no pudo ser evitado.

La bala que viajo más lento fue silenciosa y a pesar de ser lenta, el momento fue preciso.

“Ughh…”

Cuando la barrera del demonio estaba en su punto más débil, la bala la atravesó y golpeó el pecho del demonio destrozando parte de su cuerpo.

El demonio que salió del edificio dando la sensación de que deseaba volar lejos, cayó al suelo inmóvil.

Leslie parpadeó una sola vez al ver la sangre que se extendía por el suelo y al ver parte del pecho del demonio destrozado hasta su hombro.

Ella lo había asesinado… Ante esa idea, Leslie en vez de quedarse a pensar observó a sus otros oponentes y disparó.

Una bala capaz de extender escarcha, otra bala que cuando golpeaba expulsaba una onda eléctrica y luego una bala que en vez de perforar se especializaba en generar un daño contundente buscando inmovilizar.

Antes de que se diera cuenta su dedo estaba apretando el gatillo para derribar a sus objetivos, hasta que la orden de detenerse llegó.

El cuerpo inmóvil del demonio seguía en medio de calle en donde había caído y gran parte de los pandilleros fueron detenidos.

Ella no eliminó a ninguno otro, pero el daño de su rifle incluso si usaba otro tipo de balas menos letales, era considerable.

Quemaduras de los relámpagos, huesos quebrados e incluso miembros del cuerpo inutilizados.

“Buen trabajo.” Dijo Luukas por el sistema de comunicación y con un tono serio, declaró. “Todos pueden descansar. Los demás equipos y la policía se encargarán de la limpieza.”

Al escuchar esas palabras Leslie miró su rifle y su dedo cerca del gatillo.

Su mente estaba completamente vacía y ella se quedó en ese lugar durante un tiempo.

Sin poder comprender lo que había hecho.


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