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Historia Paralela Capítulo 65
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Esa fue la respuesta a su pedido.

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 65: Esa fue la respuesta a su pedido.

Llantos, lágrimas y pena.

Aurora mantuvo su mirada en los cajones fúnebres que estaban abiertos en medio de la sala y miró a las personas llorando.

Ciudadanos llorando por sus esposos, hijos o amigos… Paladines dándole una despedida a sus compañeros de trabajo y aventureros bebiendo una copa para dar un último brindis ante sus amigos caídos.

Mercenarios con expresiones frías que no ocultaban el dolor que sentían a pesar de que se decían que cada uno sabía lo que podría suceder al aceptar estos trabajos.

Hoy se daba cierre en este funeral a aquellos individuos cuyos familiares y encargados dieron el aprobado para ser velados de forma pública en Zerzura.

Murieron demasiadas personas y el número llegaba a cientos.

Sacerdotes, aventureros, milicianos y hasta ciudadanos… Este ataque golpeó demasiado duro a Zerzura.

En este funeral solo reunía a una pequeña porción de aquellos que murieron protegiendo la ciudad.

Cuyos familiares aceptaron hacer un funeral por este medio más público, pero el número de funerales privados que se llevaban a cabo en otras partes de la ciudad, también era alto.

Aurora mirando desde lejos, parpadeó y cuando volvió abrir sus ojos estaba cerca de su amiga.

¿Cuándo había llegado a su lado?

Esa glotona estaba comiendo los aperitivos que servían en este funeral y solo prestaba atención a eso.

Por un momento Aurora quiso señalar que era de mala educación comer como si nada le importara, pero al momento siguiente, se dio cuenta de que solo sería su enojo queriendo salir en contra de alguien.

¿Cómo podía juzgar a su hermana cuando ella misma no sentía nada?

Ninguna emoción o sentimiento… Estaba vacía por dentro.

Desde que decidió crear Zerzura, se mantuvo alejada de todos buscando no sentir nada cuando un conocido falleciera, pero ese vacío que estaba sintiendo ahora, no era lo que deseaba.

Aurora mirando a esa glotona que buscaba comer, volvió a parpadear y cuando abrió sus ojos estaba en la plataforma principal con las demás autoridades.

Al frente de ellos estaban los diferentes cajones que contenían aquellos que dieron su vida durante este ataque y en uno de ellos estaba el cuerpo de Cynda.

¿Cómo había llegado a este lugar?

Aurora volvió a parpadear y al abrir sus ojos, estaba en una esquina mirando la plataforma.

Las miradas que le daban eran extrañas… ¿Ella se había bajado del lugar? ¿Cuándo lo hizo?

Turay dio un paso adelante y empezó un discurso como el representante de la ciudad.

Aurora no pudo escuchar ese discurso, debido a que se sentía demasiado lejos de ellos como para poder escucharlo.

Hablaba sobre que las vidas de aquellos caídos por Zerzura serían recordadas y que sus muertes no fueron en vano.

Priorizando la unidad de la ciudad, convirtió el dolor y la perdida en fuerza para seguir y Aurora al mirar a las personas que estaban reunidas en este velatorio, se dio cuenta de que ellos estaban acostumbrados.

No a la muerte, lloraban y sentían el dolor de ver a sus compañeros, hijos y amigos partir, pero estaban acostumbrados ante ese dolor que volvía a repetirse, una y otra vez.

Aurora miró a Zhan Tian que estaba entre los miembros del Gremio Orisha Oko y cuando sus miradas se cruzaron, ella bajo la cabeza y cerró sus ojos.

No pudo verlo directamente y en este momento quiso escapar… Entonces al abrir sus ojos, pudo ver a su madre hablando en susurros con James.

Su madre tenía una expresión extremadamente fría y James tenía una sonrisa oscura en su rostro.

En otro lado estaba Makeba al lado de los cajones de los soldados que murieron en esta ocasión y estaba saludando a las familias de los caídos.

Los niños lloraban en los brazos de sus madres y Makeba con una expresión seria solo saludaba de forma militar y continuaba caminando a otra familia para dar su condolencia.

En otro lugar estaba la Cardenal Brousseau hablando con Abdellah que tenía un solo brazo.

¿Lo perdió durante la batalla? Esa duda vino a la mente de Aurora mientras escuchaba como la Cardenal Brousseau hablaba del tratamiento para que recuperara el brazo.

Aurora cerró sus ojos queriendo descansar por un momento y cuando lo volvió abrir, un pequeño estaba al frente de ella.

¿Cómo llego aquí?

“Mi madre dijo que la Protectora de Zerzura siempre mantenía protegida la ciudad… Gracias por cumplir su promesa.”

Esas palabras salieron del pequeño que no superaba los diez años.

Aurora parpadeó y no supo cómo responder.

No preguntó quién era su madre, ya que podía ver que el joven tenía la medalla que se otorgó a los familiares de a aquellos que dieron su vida por la ciudad.

El niño se fue como si eso fuera todo lo que tuviera que decir.

¿Cumplir su promesa? ¿Proteger Zerzura?

¡No pudo proteger a nadie!

Volviendo a caminar, ella forzó a que su cuerpo se moviera y cerrando sus ojos, al volver a abrirlo estaba sentado en la plaza.

Ya no se preguntó cómo llego a este lugar, solo mantuvo su mirada en la plaza vacía y los callejones solitarios.

Silencio absoluto.

Aurora parpadeó acostándose en la silla y esta vez el mismo cielo permaneció en el lugar sin que nada cambiara.

No podía sentir nada… Se alejó de todos para que cuando llegara este momento no pudiera sentir nada y ahora en el fondo, a pesar de que el sentimiento de vacío era horrible, ella no pudo evitar pensar que de cierta forma era agradable.

¿Estaba huyendo de sus propias emociones?

“Oh, aquí estas.”

Una voz sonó de repente y Aurora levantó su mirada para ver a Zhan Tian acercándose con dos cervezas en su mano.

“¿Puedo?” Preguntó ese hombre señalando el asiento al lado y cuando Aurora asintió de forma inconsciente, añadió. “¿Quieres?”

Le estaba pasando una cerveza y Aurora parpadeó viendo la mirada de ese hombre serio.

Estuvo claro que tenía unas copas de más encima y cuando ella estuvo por agarrar la cerveza, él la quito rápidamente.

“Cierto que eres menor. Cynda me hará tener pesadillas si te hago beber.” Murmuró Zhan Tian con una media sonrisa.

¿Era una broma? Aurora simplemente parpadeo sin encontrarle gracia, pero pudo ver que, por la sonrisa que él daba, le pudo encontrar cierta gracia.

Ambos se quedaron en silencio y Zhan Tian se estiró mientras bebía la cerveza.

“Volveré a China.” Avisó Zhan Tian y al ver que ella la miraba, comentó. “No creo que sea por mucho, pero quiero visitar a mi familia y estar con ellos un poco. Luego volveré. Debo volver. Alima es buena, pero los Orisha Oko necesitan otro líder para crecer.”

Aurora no supo que responder y fue por eso que se quedó en silencio mirando a Zhan Tian que estaba bebiendo con calma.

Su mirada estaba un poco perdida, pero en esa mirada cansada y adolorida, había una enorme fuerza.

Ella sintió envidia de esa fuerza… Y se sintió patética.

“¿Aurora, sabes por qué nos quedamos?” Preguntó Zhan Tian y cuando ella le dio una mirada, él dio una media sonrisa y la señaló.

“¿Yo?” Preguntó Aurora y con un tono bajo, murmuró. “No entiendo.”

Zhan Tian dio un suspiro y bebiendo la cerveza por completo, respiro hondo como si deseara calmar sus emociones.

“Cuando vinimos a África nuestro deseo de ayudar era alto. Con los Orisha Oko teníamos este gran objetivo de ayudar a todos… Cynda era parte fundamental de este deseo, pero bueno, sabes cómo termino eso.” Contó Zhan Tian y con una risa como si recordara algo divertido, añadió. “Tras que nos rescataras del ‘Gran Kan’, estábamos agradecidos de que no nos cortaras en pedacitos, pero en vez de irnos nos quedamos. Cynda me convenció.”

“Que se quedaran fue de gran ayuda.” Murmuró Aurora al instante.

“Si lo fue. Ayudamos mucho, pero esa no fue la razón por la cual nos quedamos.” Dijo Zhan Tian y dando una mirada, señaló. “La razón que me dio Cynda fuiste tú… Ella vio algo en ti.”

La expresión de Aurora se volvió seria.

No deseaba escuchar palabras de grandeza, de que ella era la ‘Protectora de Zerzura’ y…

“No vio a una niña, vio a una persona herida, lastimada que se cerraba en sí misma y que alejaba a todos.” Especificó Zhan Tian y abriendo la otra cerveza, murmuró. “Cynda quiso ayudarte. Buscando que te abrieras y le fue difícil… Verdaderamente difícil, pero no se rendía y quería mostrarte el verdadero camino… O al menos la salida que ella creía.”

Respirando hondo controlando sus emociones y su dolor, Zhan Tian bebió toda su cerveza y se levantó.

“Aurora su muerte no fue tu culpa. Ninguna muerte de ahora y antes, lo son, ni aquellas que vienen lo serán.” Declaró Zhan Tian y dándole la espalda, anunció. “No te encierres y no alejes a las personas. Ábrete y siente el dolor… Al mismo tiempo siente la felicidad, aunque sea por un momento.”

Dando una risa despectiva, Zhan Tian miró al cielo y dio un largo suspiro.

“La vida es una mierda, pero ella creía que al menos podíamos elegir como vivirla y que el dolor que sentíamos por aquello que perdimos, era la prueba de que estábamos vivos… Y una vez que el dolor pase, tendremos que continuar.” Dijo Zhan Tian y mientras se alejaba, murmuró. “Después de todo, la vida sigue.”

Paso a paso ese hombre se alejó sin bajar su cabeza y mirando hacia adelante.

Aurora se quedó sentado en el lugar y antes de que se diera cuenta, gotas estaban cayendo de sus ojos.

Ella miró sus manos manchadas por sus lágrimas y no entendió desde cuando estaba llorando, pero pudo entender la razón por la cual lo estaba haciendo.

Se había alejado de las personas y desde que perdió a sus amigas y conocidas antes de llegar a este lugar, prefirió mantenerse distante.

Pensando que de esa forma no sentiría el dolor cuando ya no estuvieran… Que infantil fue y que inmadura era.

Ahora al mirar atrás, se dio cuenta de que al alejar a las personas buscando alejar el dolor, también alejo la posibilidad de relacionarse con ellas.

¿Qué hubiera pasado si ella interactuaba más con Cynda? ¿Si se hubiera dejado envolver para por la preocupación que esa mujer había mostrado?

Tal vez se hubiera acercado lo suficiente para llamarla amiga y quizás en este momento sentiría el dolor de la perdida, pero también tendría los recuerdos de posibles buenos momento.

Ahora ya nada de eso importaba.

No solo sentía el dolor de un vacío que la carcomía por dentro, sino que sentía que había perdido la posibilidad de conocer alguien que valdría la pena conocer.

Cerrando sus ojos sin querer llorar en medio de la plaza, ella pudo sentir que los alrededores se distorsionaban y en el instante siguiente estaba en su cuarto.

¿Fue su madre, su sistema o algo más? Aurora no le importó y simplemente lloró.

Por aquello que pudo tener y por aquellos que ya no estaban.

******

-Antes de que la batalla en Zerzura terminara-

En medio de un bosque, una jovencita estaba arrodillada.

“Yo no soy de pedir demasiado, pero… ¿Podrías ayudarme?”

Su suave y temblorosa voz sonó en medio de un bosque en donde ella era la única que se encontraba.

Sin embargo, no estuvo sola por mucho tiempo y ella juntando sus manos susurró el título de una deidad que controlaba el tiempo y el espacio.

¿Fueron las constantes recomendaciones de su madre que siempre le decía que si la situación se complicaba rezara o era otra razón?

“Por favor… Por favor… Ayúdame.”

Cerrando sus ojos y juntando sus manos con fuerza, ella rogó y… El espacio se retorció a su alrededor moviéndola a un lugar en donde a lo lejos se veía una ciudad.

Esa fue la respuesta a su pedido.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Recuerden que mañana saldrá el último de esta serie, se viene la aparición de alguien, que estuve retrasando durante un tiempo. Por otro lado, espero haberle dado el efecto que buscaba a este capítulo y espero que lo hayan disfrutado.  Dicho todo eso, no se olviden de unirse al discord: discord.gg/WG8FX75


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Historia Paralela Capítulo 66:
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¿Que encontraste?

Historia Paralela Nuevo Comienzo Capítulo 66: ¿Que encontraste?

En una sala en algún edificio de Zerzura, un silencio extremadamente alarmante ocupaba toda el área.

Agatha estaba leyendo los informes que le había enviado la Cardenal Brousseau y su expresión era indiferente.

La Señora de las Bestias, Allannia, una domadora de bestias de rango SS con una poderosa bestia de rango SS bajo su mando.

Como si fuera poco tenía un enorme ejército de bestias y estaba relacionada con bastante jugadores y señores de la guerra, teniendo un gran número de ellos bajo su mando.

Presente en la parte más al oeste de África Occidental, sus relaciones eran buenas con los otros dos Grandes Señores de la Guerra en esa zona.

Su mejor relación era con Raiden.

Pasando de hojas, observó el informe de la batalla y dio un fruncir de ceño.

“Un artefacto capaz de impedir viajes espaciales a gran escala y retrasar los movimientos espaciales. Ellos estaban preparados para atacar Zerzura.” Murmuró Agatha y con un fruncir de ceño, añadió. “Los portales fueron una molestia.”

El artefacto impidió que los portales de Zerzura se conectaran con el exterior y eso significo que la ciudad perdió su mayor ventaja.

La ciudad estaba conectada con la iglesia y a la vez la Empresa Apicius estaba conectada con los gremios a los cuales estaban afiliados a ellos.

No había que subestimar a la Empresa Apicius en cuanto a fuerza, ya que ellos eran también muy silenciosos, pero esta vez el artefacto impidió que Zerzura pidiera refuerzos.

E incluso retraso su viaje, impidiendo llegar más antes.

“Dejemos los portales de lado. Seguramente ‘ellos’ se encargarán de solucionar ese tema.” Murmuró Antón con seriedad.

Debido a que ellos llegaron atacando con todo, las bestias huyeron rápido al igual que lo hicieron los individuos humanos que lo acompañaban.

Sin embargo, los portales que usaron quedaron en el lugar y tras una revisión, descubrieron que fueron diseñados por la Empresa Cosmos.

Portales de diseño militar para la defensa nacional… Si la Empresa Cosmos se enteraba de que algún país estuvo vendiendo sus portales, iban a estar muy enojados.

No era fácil crear portales de este tipo que podían traer miles de criaturas de toda clase y tamaño, por eso la venta estaba muy restringida.

La Empresa Cosmos era conocida para ser estricta con su tecnología y Agatha estuvo de acuerdo con su esposo, en dejar ese tema de lado.

“El General no parece tan malo.” Murmuró Antón dando una mirada.

Él estaba sentado en un gran sofá y su mirada buscaba ver que era lo que ella pensaba y…

“¿Quieres perdonarlo? Por mí estaría mejor muerto.” Respondió Agatha y al ver que su esposo suspiraba, comentó. “Aunque puede llegar a ser útil… Si está bien atado.”

Sus pensamientos salieron sin ningún filtro y su esposo esta vez quedo en silencio.

Ahora mismo ambos estaban mirando lo que ella denominó la lista de muertes… Todas aquellas personas que debían ser eliminadas.

“¿Entonces que van a hacer con el Gremio Los Toros Rojos?” Preguntó Agatha al sentir una presencia.

Desde la esquina la oscuridad empezó a solidificarse y desde ella, su hija apareció con una mirada fría e indiferente.

“Yo me encargaré de ellos.” Dijo Alice sentándose en el sofá.

Su forma de actuar logró que Antón se levantara y le llevara unos aperitivos.

“No te voy a decir lo que debes o no hacer, pero tienes que saber que puedes contar con tus padres.” Dijo Antón y dándole una mirada a Alice, declaró. “Nosotros siempre seremos tus padres.”

La mirada indiferente de Alice, empezó a disminuir y tomando los aperitivos que ese gran hombre le daba, bajo la cabeza para comer en silencio.

Esa mirada que antes daba la impresión de ser una observadora que no estaba en la misma realidad que ellos, cambió y Alice recuperó su indiferencia habitual.

Antón dio una sonrisa y esta vez se acercó a Agatha e inclinándose, le dio un beso.

“Te acompañaré en todo lo que hagas.” Murmuró Antón antes de levantarse de vuelta.

Estaba aceptando lo que fuera que ella hiciera y Agatha dio una suave sonrisa mientras pensaba en todo lo que deseaba hacer.

A ella no le importaba la ciudad, pero si le importaba sus hijas… Y ahora alguien se había metido con ellas.

Atacando la ciudad que para Aurora representaba esperanza y a la vez haciendo que Alice, estuviera a punto de excederse.

Estaba enfurecida… Y de hace tiempo no se sentía de esta forma.

“Ella volvió…” Murmuró Agatha de repente al sentir que en el piso de arriba aparecía una presencia.

Su hija se había encerrado en su habitación y si bien estuvo llorando, luego desapareció por completo y recién ahora volvía.

“Tú te encargas de hablar con ella.” Murmuró Antón claramente evitando la responsabilidad.

A diferencia de su hijo mayor que nunca necesito su ayuda, ahora con su hija podían brindarle toda la ayuda que ellas necesitaran.

Pero sus dos hijas no eran de aceptar ayuda… Y Aurora era la más independiente de ambas.

Para empezar a actuar, Agatha necesitaba hablar con su hija para pedirle permiso de inmiscuirse en sus asuntos.

Había cosas que podía hacer en secreto sin preguntar, otros en lo que era necesario preguntar y al final estaban aquellos a los cuales solo necesitaba esperar a que le pidieran ayuda.

A Agatha le hubiera encantado que sus dos hijas buscaran su ayuda constante y a ella le encantaría protegerlas siempre, pero en realidad nada de eso sucedió.

Alice con sus problemas y sus circunstancias, lo único que necesitaba era el cariño de unos padres que la miraran como su hija y Aurora siempre caminó su vida por sí misma.

“Creo que no será necesario hablar.” Murmuró Alice mirando el techo.

Había sentido como Aurora estaba dejando su habitación y estaba bajando a esta sala y Antón, dando una mirada seria, se sentó en el sofá.

Los pasos fueron escuchados y tras un momento, Aurora apareció por el pasillo con una mirada seria.

Sus ojos a diferencia de alguien que seguramente estuvo llorando no estaban rojos y su expresión era nada más que seria.

Estuvo claro que a pesar de que el funeral sucedió hace unas horas, ella tuvo demasiado tiempo para pensar… ¿Estuvo en ese lugar en donde desaparecía?

“¿Cómo está tu maestro?” Preguntó Agatha desde el principio.

La expresión de Aurora tembló y su expresión seria se relajó un poco cambiando a extrañeza.

Agatha contuvo su risa interna y dio una mirada casual, como si no viera tales cambios.

Su hija seguía tratando de evitar la verdad y escapando de todas aquellas preguntas, que podrían llevarla a ver una realidad muy diferente.

Como madre le mintió, no obstante, fue su hija quien aceptó esas mentiras y no trató de desvelar la verdad.

Ahora con ese ‘sistema’ y con su ‘maestro’ fue lo mismo a pesar de que seguramente ella misma sabía que algunos asuntos no eran simples.

Aurora dio un suspiro y le dio una mirada seria.

“Madre quiero tu ayuda.” Pidió Aurora y con una expresión solemne, declaró. “Quiero hacer algo y no puedo hacerlo sola.”

Esa mirada era seria, pero esos ojos llevaban una frialdad y determinación indomable.

A diferencia de antes, lo que buscaba no era venganza, quería algo más y estaba viendo más lejos.

Un panorama mayor que la simple venganza.

“Claro que te ayudaré… Te ayudaremos.” Respondió Agatha y levantándose de su asiento, se acercó a su hija y preguntó. “¿Qué necesitas?”

******

Un joven con una gorra que cubría su rostro, salió de una tienda y ajustando su gorra caminó por unos callejones.

Con la cabeza bajo, nadie pudo ver su expresión o su rostro y el joven se adentró por los callejones y caminó entre la multitud.

Los edificios altos no ocultaban el enorme número de personas que habitaba esta zona y tampoco el peligro oculto para los turistas poco cuidadosos.

Era la Ciudad de Hong Kong, específicamente la zona más peligrosa y a diferencia de los edificios brillantes de la zona central, en este lugar estaba lleno de ladrones, pandilleros y criminales.

También era la zona más pobre y el joven se movió por esta zona, hasta que subió a un edificio residencial y tras caminar por el pasillo en común, abrió una habitación.

Tras cerrar la puerta, la pequeña habitación fue mostrada… Era un mono ambiente que, si bien estaba decorado de forma agradable, no podía quitar la sensación de que era una guarida.

Sacándose un anillo y poniéndolo en la estantería cerca del espejo, los rasgos del joven fueron cambiando.

De ser un asiático promedio, dejo ver los rasgos de un europeo y tras sacarse la gorra, sus rasgos empezaron a ser definidos.

Sus facciones se volvieron más joven que antes y su cabello antes de color negro, cambio a un tono castaño.

Dos artefactos de ocultación de alta capacidad.

“Creo que debería cortarme el cabello… Aunque tendré que hacerlo yo mismo.” Murmuró el joven mirándose en el espejo.

Estaba un poco demacrado y sus ojos brillantes no ocultaban su pésimo estado físico.

Un dron salió desde debajo de la ropa sucia y empezó a proyectar la televisión con tan solo una orden mental.

“El Imperio Sudamericano ha reabierto la primera mina mágica en la cordillera de los Andes y durante los días posteriores, se han abierto puestos de avanzada para la limpieza de mazmorras.” 

Escuchando esa noticia, el joven dio una mirada a la proyección.

“Desde la antigua frontera argentina y chilena, se espera un aumento masivo de aventureros y una limpieza sistemática. Los economistas prevén un auge económico si la cordillera es explotada.”

El joven miró las imágenes de aventureros en zonas montañosas y no pudo evitar silbar al ver como una mina volvía a ser explotada.

Los metales que podían extraer tenían cualidades mágicas y la mayoría de las mazmorras naturales podrían brindar una gran riqueza no solo a los aventureros, mercenarios o héroes que la limpiaran, sino que a las naciones.

“El Emperador Víctor en su discurso ha mencionado que la cordillera para su imperio será un lugar seguro y mientras se sigan las regulaciones imperiales, él mismo se encargará de que el área sea segura. Diferentes países vecinos en el noroeste sudamericano, han preparado proyectos para aprovechar esta calma.”

“‘Para su imperio’… Suena problemático.” Murmuró el joven pensando en una posibilidad.

¿Si la cordillera era seguro para el imperio, que sucedía con los otros países a los cuales la cordillera estaba conectada?

La cordillera se había extendido ocupando varias áreas de Bolivia y prácticamente dividiendo Perú.

Era curioso la forma que se utilizaba las palabras.

Cuando el joven estuvo por ponerse ropa más cómoda para descansar, se congeló al sentir una presencia a su espalda.

“Quería ver que más ibas a hacer, pero no estoy interesada en ver a alguien desnudarse.”

La voz indiferente de una mujer sonó a su espalda y cuando el joven se giró, su expresión se volvió pálida.

Era una mujer joven en sus veintitantos años, cuyos ojos azules observaban de forma indiferente y cuya figura resultaba ser atractiva… A pesar de que seguramente su edad debía superar los setenta.

Imposible no reconocer a la ‘Luz de Plata’ miembro de la iglesia, reconocida heroína y una poderosa Gran Archimago de Rango SS.

Al reconocerlo, el joven literalmente corrió a la entrada y al abrir la puerta, golpeó una pared de acero.

Literalmente esa era la única forma que se podía describir cuando uno golpeaba a un gigante que ocupaba prácticamente toda la entrada.

El joven dio una mirada al individuo y aunque tuvo que levantar demasiado su cabeza, su expresión se volvió aún más pálida.

“¿Liam Hafen que encontraste tras infiltrarte en el sistema de la iglesia?” Preguntó la Luz de Plata y con una sonrisa entretenida, cuestionó. “¿Qué fue lo que te llevo a huir y esconderte?”

El joven… Liam tembló ante ese tono y esa mirada divertida que le estaban dando.

“¿Tan asustado estabas de que viniéramos por ti?” Preguntó Agatha riéndose entretenida y levantándose de su asiento, declaró. “Ya no importa. Si quieres a volver a recuperar tu vida y dejar esconderte, desde ahora trabajaras para quien yo elija.”

Liam entendió que no tenía escapatoria y tuvo la impresión de que todo su tiempo huyendo, solo fue un chiste y pérdida de tiempo.

Ahora se dio cuenta de que posiblemente desde que se infiltró en el sistema de seguridad de la Iglesia del Tiempo y el Espacio, ellos sabían su posición.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Tras 66 capítulos de la historia pasada por fin ha aparecido Liam… Incluso si la historia avanza más rápido que la historia principal, hay algunas cosas que deseo mostrar y en un orden especifico, así que todo se termina atrasando más de lo que esperaba. Me gusta como va yendo, así que valió la pena, supongo. Psdt: Como siempre gracias por leer, cualquier duda pueden dejarla en el discord: discord.gg/WG8FX75


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