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TG - Capítulo 378
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No es mi estilo.

Capítulo 378: No es mi estilo.

Bajándose del taxi, Nicole con una sonrisa animada se dirigió a la entrada del edificio del grupo mercenario de Aurora y Alice.

Le fue difícil contener su emoción y no solo deseaba escuchar las historias sobre el portal, sino que también no podía evitar pensar sobre su pequeño secreto.

¡La primera vez que vino a este lugar era un rango B y ahora era un rango S!

Empezó como una estudiante y aunque técnicamente ahora seguía siéndolo, de cierta forma era a la vez mucho más.

Emocionándose por la posible reacción de sus compañeros, Nicole tocó la puerta.

“…”

Nadie respondió.

Tratando de buscar presencias, Nicole frunció el ceño al sentir las barreras internas del edificio que le impedían ‘sentir’ más allá y cuando estuvo por mirar por la ventana, se detuvo cuando la puerta se abrió.

“Hola…”

Saludando en voz alta, Nicole abrió la entrada con cierta curiosidad y tras pasar, pudo ver que no había nadie.

¿Estaban ocupados? Sabía que era posible que Aurora tuviera tareas tras salir del portal abismal y era posible que hubiera bastantes asuntos al cual atender.

Por eso en vez de venir apenas salieron, espero algunos días, tratando de dejar que descansaran.

Era posible que ni a Aurora o a Alice le molestara, en cuanto a Liam tampoco parecía importarle las visitas, pero Nicole creyó que sería demasiada molestia visitarlas sin darle descanso.

“Oh, Nicole eres tú. Pasa, pasa, sin vergüenza.”

Una voz sonó en toda la sala y entonces un dron salió de una esquina proyectando a Liam.

Por la forma que sus ojos se estaban moviendo, estuvo claro que él estaba en medio de su trabajo.

“Perdón por no atenderte.” Se disculpó Liam y dando una mirada directa, señaló. “Ve a tomar una habitación y siente como en casa. Clémentine ya ha elegido.”

“¿Clémentine?” Dudó Nicole con curiosidad.

No era necesario quedarse, pero en el grupo, Aurora había invitado a que se quedaran en las habitaciones de invitado del edificio, sin tener que alquilar un hotel.

Sin embargo, pensó que iba a ser la primera.

“Oh, sí. Ahora ella está entrenando con Aurora en una zona abierta. Si deseas ir, puedes usar el portal del sótano. En cuanto a Alice, creo que ella está reponiendo su stock de papitas.”

Esas fueron las únicas palabras de Liam, antes de quedarse mirando la nada mientras sus ojos se movían en diferentes direcciones.

Nicole al darse cuenta de que ese hombre tenía bastante trabajo, simplemente se alejó y bajo al sótano por un portal.

“Supongo que no puedo estar nerviosa por estar en una casa ajena…” Murmuró Nicole agitando su cabeza.

En el fondo pudo sentir una pequeña pizca de nervios que siempre estaba presente en un lugar que no le pertenecía.

Sin embargo, ahora al sentirlo, solo pudo tomarlo como una broma, cuando había pasado por tantas cosas.

Mirando el sótano de entrenamiento, ella fue al portal y antes de que pudiera recordar cómo se seleccionaba el destino, el portal se activó.

“Gracias por eso.” Murmuró Nicole, sabiendo que Liam la había ayudado.

Pasando a través del portal, su visión se distorsionó y…

*BOOM*

Apenas su visión y sus sentidos volvieron, ella vio a Aurora cayendo al suelo creando un cráter bajo sus pies.

Clémentine a unos metros, rodeada por una barrera psiónica había logrado huir, pero la presión de rango S que liberaba Aurora, dejo en claro que continuaría moviéndose.

Y lo hizo.

Cargando en contra de la psiónica, Aurora dio un puñetazo que rompió la tierra y golpeó la barrera de Clémentine.

Sin embargo, esa psiónica solo fue empujada hacia atrás y abriendo sus brazos, enormes masas de tierra se levantaron.

“Quiero luchar en contra de ella.” Murmuró Nicole de forma inconsciente.

Esas masas de tierra fueron arrancadas del suelo como si gigantescas manos invisibles estuvieran moviéndose y fueron lanzados a Aurora.

Quien, en vez de evitarlo, tomó una posición defensiva y con sus puños descubiertos, lanzo un puñetazo.

*BOOM*

Un solo puñetazo de una luchadora de rango S, liberó una onda expansiva que destrozó la enorme masa de tierra.

El polvo cubrió los alrededores y Nicole respiró hondo entre sentirse impresionada por la fuerza de ambas y el deseo de luchar.

Por la mirada algo temblorosa de Clémentine, estuvo claro que ella no había usado todo su poder y en cuanto Aurora era lo mismo.

“Yo ya me disculpé.” Murmuró Clémentine con cierta vergüenza.

¿Había hecho algo para sacar la seriedad de Aurora?

Por la expresión de esa psiónica medio temblorosa entre la vergüenza y la risa, estuvo claro que en el fondo se estaba divirtiendo.

Aurora al ver eso, levantó su ceja y volvió a cargar.

Esta vez fue a una mayor velocidad y cuando Clémentine volvió a usar su telequinesis para levantar otra porción de la tierra, su expresión tembló.

Saltando entre esas masas de tierra a una mayor velocidad que un luchador pudo hacer y usando la tierra como las plataformas, Aurora se estaba moviendo de tal manera, que era imposible que Clémentine no estuviera sorprendida.

“¡HA!”

Juntando sus manos, todas esas masas de tierra se movieron tratando de reunirse en un punto para crear una enorme y redonda masa de tierra de varias decenas de metros y aunque fue impresionante, no fue suficiente.

Nicole vio como Aurora contorsionaba su cuerpo a pesar de que estaba siendo enterrada y sin que su velocidad disminuyera pudo escapar de esa trampa psiónica.

*BOOM*

Dando una media sonrisa ante una velocidad que la supero, Clémentine reforzó su barrera al recibir la patada de la luchadora.

La emoción de Nicole disminuyo.

Clémentine soportó el golpe, usando su barrera y a pesar de que fue enviada a volar y golpear la tierra, para rodar en el suelo creando cráteres, era demasiado evidente que ambas se estaban conteniendo.

No solo fue Clémentine, sino que también se trataba de Aurora, quien en vez de ejercer toda su fuerza para romper la barrera y dar un golpe más mortal, fue por un golpe contundente que buscaba ocasionar daño por medio de la barrera.

El temblor generado por un golpe de una fuerte luchadora podía ocasionar dolor a quien estuviera en el interior y eso buscó Aurora.

“En realidad, ya te perdoné por ser una mirona.” Dijo Aurora estirando su cuerpo.

¿Qué había sucedido? Esa pregunto tuvo Nicole al ver que los labios de Clémentine temblaban y sus mejillas se sonrojaban ante el título ‘mirona’.

“Lo dudo.” Murmuró Clémentine mientras sentía su cuerpo.

La barrera pudo evitar ataques mortales a su cuerpo, pero el temblor de la caída, todavía haría doler los músculos y huesos… Esa psiónica estaba dando una mueca ante su deficiente barrera.

De emoción por la batalla, Nicole dio una mirada silenciosa, sin poder evitar su lado más cotilla.

Paso algo, ¡estaba segura!

“Si, en realidad ahora te estoy castigando por mover el auto.” Dijo Aurora y posicionándose para cargar de vuelta, comentó. “Debiste moverlo por completo y no a medias.”

Clémentine que estaba algo avergonzada por las primeras palabras, se detuvo ante el último comentario y parpadeó aturdida.

Sin darle tiempo para reacción, Aurora avanzó usando una mayor velocidad que antes y lanzó una patada directa.

“Ug…”

Nicole frunció el ceño ante el accionar de su compañera psiónica.

Se le había mostrado que iba a ser atacada, pero se quedó aturdida y en vez de esquivar, recibió la patada con su barrera.

Era impresionante que solo saliera librada con un sonido de dolor y su barrera se mantuviera indemne a pesar de que se hundió en la tierra, pero fue un error de novato no estar preparada.

Esta no era un entrenamiento serio y Aurora parecía estar probando su fuerza con calma mientras que a la vez probaba a Clémentine.

Todo mientras esa psiónica trataba de estabilizar su capacidad.

No era la clase de batallas que a Nicole le gustaba, pero no podía ocultar su emoción y deseo de participar.

Ese deseo lo sintió Aurora que se giró para mirarla y al verla, dio una sonrisa.

“Felicidades.”

Unas felicitaciones simples y casuales, que fue dicha con una sonrisa feliz y llena de orgullo.

Extrañamente Nicole se sintió tímida ante la sonrisa de orgullo de la otra parte y solo pudo rascarse las mejillas.

Clémentine que se había levantado del suelo, también le dio una sonrisa mientras limpiaba la suciedad en su ropa, pero su expresión sonriente duro un poco.

“¿Quieres unirte?” Preguntó Aurora.

Había notado su fuerza y más que nada el deseo de luchar.

Clémentine le hizo señales para que rechazara, pero… ¿Cómo podría rechazar esa invitación?

“Claro. Todos contra todos, ¿no?” Preguntó Nicole riéndose al ver que Aurora asentía.

¿Cómo podía rechazar una buena batalla? Aunque fuera de entrenamiento, la aceptaría.

******

Liam bajo al sótano por medio de un portal y tras detenerse y fruncir el ceño, continuó su caminata al portal.

Su inteligencia artificial le acababa de informar que los líderes de diferentes redes de información ya habían llegado.

Buscaba fortalecer su red de información en toda África y para ello, tuve que buscar nuevos miembros para añadirlo a su masiva red.

La mejor forma en vez de contratar otras personas, era simplemente usando otras redes de información con experiencia.

Esta vez no necesitaba a Aurora para que lo apoyara con algunas palabras o su presencia y la verdad era que, debido a la fuerza de su red de información, otros se sentían atraídos.

“Me gusta mi trabajo.” Murmuró Liam al entrar a la sala del portal.

No pudo evitar reírse ante sus propias palabras y era imposible que no le gustara su trabajo, ya que no solo era bueno en ello, sino que estaba creciendo demasiado rápido.

El apoyo económico de Aurora era un punto fuerte, pero ella era más como un símbolo de fuerza y su principal contribuyente monetario, era la Empresa Apicius.

Agregando todo eso, la confianza que había generado su trabajo durante este tiempo y los logros de aquellos que estaban debajo de él, era suficiente como para que siempre buscaran contratarlo.

Había uno que otro grupo que buscaba oponerse a su dominio, pero era posible que cayeran por su cuenta.

Lo que mantenía una red de información eran los clientes que le brindaban los beneficios que todos buscaban en este trabajo y sin clientes, significaba que debían cerrar o unirse a otro.

“También debo encargar las bebidas. Andrés debe tener cosas buenas que contar.” Murmuró Liam mientras seleccionaba el destino del portal.

Nicole había llegado un poco más temprano, pero estuvo claro que los demás empezarían a llegar con el trascurrir de los días y era posible que pronto la casa, estuviera llena de visitas.

Para Liam era agradable, ya que el lugar era demasiado grande para tres personas.

Tarareando animado, pudo ver que el portal se iniciaba desde el otro lado y tras las confirmaciones de seguridad, el portal se activó.

“Odio los luchadores.” Murmuró Clémentine saliendo del portal.

Ella estaba completamente sucia y no solo tenía un poco de polvo en su ropa, sino que desde su cabello hasta su rostro estaba embarrado.

No tenía ninguna herida notable, pero que estuviera frunciendo el ceño con una mirada adolorida, dejo en claro que su cuerpo sufría.

“Lo admito, ser una luchadora es agradable.” Dijo Aurora que estaba un poco más atrás.

Estaba hecho un desastre al igual que Clémentine, pero ella tenía algunos moretones en su rostro.

“Para mí esto no fue suficiente.” Comentó Nicole estirando su cuerpo, con cierta sonrisa animada.

Liam entendió el murmullo de Clémentine.

A diferencia de esa psiónica que venía agotada y adolorida por el entrenamiento, ambas luchadoras estaban en un estado excelente, que se estaba volviendo perfecto.

La rápida recuperación hizo que seguramente una hinchazón se volviera un pequeño moretón con el paso del tiempo.

Nicole era el ejemplo claro, su rápida regeneración y recuperación a pesar de tener bastante heridas en su rostro, era nada más que impresionante.

“Alice debe haber vuelto, ¿cierto? Me gustaría seguir entrenando.” Murmuró Nicole con un tono simple, pero una mirada emocionada y feroz.

Esos ojos y esa presencia que emanaba… Esa luchadora había ascendido al rango S y su ferocidad seguramente superaba alguien de ese rango.

“Quiero ver mis límites con alguien de la misma fuerza.” Dijo Nicole y antes de seguir a Aurora, su mirada se detuvo en él.

Liam devolvió la mirada y…

“Tengo mucho trabajo.” Declaró, encendiendo el portal para retirarse.

Pudo ver que los hombros de Nicole decaían, pero Liam no estaba loco para entrenar con esa luchadora.

¿Por qué debería perder sus drones intentando golpear a una luchadora de ese tipo?

Al ver que Nicole seguía a sus compañeras con los hombros decaídos, Liam dio un largo suspiro de alivio, al darse cuenta de que se había salvado.

“Son verdaderos monstruos…” Murmuró Liam de forma inevitable y agitando su cabeza, caminó al portal y comentó. “¿Debería comprar más bebidas? Hay mucho que celebrar.”

No solo Clémentine había subido de rango, sino que también lo hizo Nicole... Eso era algo que debían festejar.

Mientras caminaba al portal que dirigiría a su destino, Liam al darse cuenta de que una jovencita lo estaba dejando muy atrás, pensó en mejorar y luego de un momento…

“Nah. No es mi estilo.”

No tenía ni la menor idea de cómo superar su actual rango y en realidad no le importaba demasiado.

De todas formas, estaba creciendo… O al menos su red de información lo estaba haciendo.


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TG - Capítulo 379
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Nos encontraremos pronto.

Capítulo 379: Nos encontraremos pronto.

“¡Gracias!”

Esas fueron las primeras palabras que Aurora dejo salir cuando Cithrel fue proyectada en su llamada.

Estaba sola en su propia habitación y en la proyección del reloj holográfico, Cithrel también estaba sola dando una expresión de sorpresa ante su repentino agradecimiento.

“Creo que las conversaciones comienzan con un saludo.” Respondió Cithrel y dando una suave sonrisa, señaló. “No fue nada.”

Aurora dio una mirada atenta a esa respuesta tan tranquila, como si de verdad la ayuda que le dio no fuera ‘nada’.

Gracias al altar, las notas y prácticamente la importancia de esa princesa, la ayuda que recibió de la Diosa del Conocimiento fue mucho más allá de lo que había imaginado.

“¿No preguntarás sobre la abuela?” Dudó Cithrel y al ver que Aurora agitaba su cabeza rápidamente, se rio y comentó. “Es difícil de creer, pero algunas deidades antes de ‘ascender’ han sido mortales. Mi abuela es esa clase de deidad y no es alguien que nació como un ‘dios’.”

Ella estaba tratando de señalarle, que algunas ‘deidades’ entendían a los mortales, porque en algún momento lo fueron.

Aun así, escuchar como Cithrel la llamaba ‘mi abuela’, era algo que resultaba difícil de asimilar para Aurora, pero al final dio un largo suspiro.

“¿Vendrás a la fiesta? Casi todos los estudiantes están aquí y el grupo de Akira debe estar por llegar.” Dijo Aurora, cambiando de tema e ignorando la sonrisa de Cithrel, detalló. “Todos quieren quedarse por todo el mes de julio y disfrutar la fiesta de aniversario.”

La sonrisa de Cithrel se debía a que ella no había preguntado sobre la diosa o su relación con esa deidad.

Aurora sentía curiosidad, no lo negaría y podía entender que era posible que hubiera alguna relación más profunda de lo que podía imaginar, pero Cithrel no parecía querer contarlo.

Terra nova era otro universo y de cierta forma, era aún más distante que los mundos a los cuales los portales abismales llevaban.

Lo único que podía hacer era respetar ese deseo de no hablar y ofrecer su ayuda, cuando la otra persona quisiera alguien con el cual abrirse.

“Me encantaría ir, pero no puedo.” Respondió Cithrel sonriendo y al verla sorprendida, detalló. “Me he reunido con la persona que tiene la llave final para mi búsqueda y ella me dio una misión para encontrar a alguien… Yo creo que lo he hecho.”

“¿Es así?” Preguntó Aurora emocionada por el avance de su amiga, pero al sentir la mirada de Cithrel, dudó. “¿Y eso es algo bueno?”

La mirada de Cithrel era profunda y estaba fija en ella, pero la forma que ocultaba las emociones era difícil para Aurora entenderla.

Si tenía la llave final para su búsqueda, significaba que tenía una pista clara para encontrar a su tía.

Aurora dudó al ver esa mirada, ya que no sabía si Cithrel estaba preocupada por el ‘Enemigo de la Humanidad’ que podría estar al lado de su tía o era porque no sabía si lo que encontraría le gustaría.

Si era como ese rumor que decía, sobre que el ‘Enemigo de la Humanidad’ se retiró del público, la llave final llevaría a una casa solitaria en medio de la nada, en donde se encontraba un genocida viviendo.

La búsqueda de Cithrel era por su tía, Rodwen Falion que era aprendiz del ‘Enemigo de la Humanidad’ y según lo poco que Aurora entendía, era que tanto maestro y aprendiz estaban muy conectados.

Una parte de ella imaginó un escenario en donde esa antigua emperatriz estaba al lado de un genocida, viviendo en una cabaña en medio de la nada y cuando ese escenario tan poco creíble vino a su mente, ella…

“Mierda…” Maldijo Aurora abriendo sus ojos y viendo que Cithrel la miraba curiosa, dudó. “Ellos no deben estar escondidos en este mundo, ¿cierto? ¿O crees que él está en este mundo?”

Sus dudas algo alarmadas salieron y Aurora volvió a parpadear, tratando de detener su imaginación.

¿Era posible que el ‘Enemigo de la Humanidad’ buscara ocultarse en este mundo y trajo su aprendiz con él? Era poco realista cuando uno pensaba que la energía mágica no era tan alta tras ‘Terra nova’ y el conocimiento que era necesario para abrir un portal a otro universo, debía ser inimaginable.

Terra nova fue conectado a la tierra por un dios, un humano no podría imitarlo… ¿O sí? Recordando como ese hombre usaba magia antes de que incluso la energía mágica entrara en este mundo, Aurora tuvo un frenesí de posibles escenarios.

“No sé lo que piensas, pero no necesitas preocuparte. Karzhal… El ‘Enemigo de la Humanidad’ no está en la tierra.” Aseguró Cithrel y al verla dudar, explicó. “Si lo estuviera, sería imposible ocultarse y más cuando… Cosas suceden a su alrededor.”

La confianza en su voz fue demasiado alta, pero su explicación fue nada más que deficiente… Aurora estaba imaginando el escenario en donde sacaban a un genocida de su retiro y cuando pensaba en esa situación, no podía evitar sentirse alarmada.

No había pensado demasiado antes, debido a que la búsqueda de Cithrel no parecía avanzar tanto y que las historias de ese individuo, sonaban poco creíbles, pero ahora era diferente.

“Estoy en la tierra para buscar a mi tía, pero me conformaré con una pista de su estado.” Señaló Cithrel y al sentir su mirada, detalló. “Y créeme, sé que aquí, mis respuestas serán respondidas.”

¿Por qué vino a la tierra si sabía que posiblemente el ‘Enemigo de la Humanidad’ no estaba en este lugar?

Era posible que ella buscara a su tía en Terra nova y encontrara algo que le apunto que las respuestas que buscaba estarían en este lugar y estaría relacionado con el ‘Enemigo de la Humanidad’.

“Así que si te preocupas de que despierte algún tipo de ‘jefe final’ no deberías hacerlo… Te aseguro que hay peores individuos que él.” Añadió Cithrel con una suave sonrisa.

Aurora se avergonzó.

Que Cithrel llamara a ese individuo como ‘jefe final’ estaba apuntando a la idea que ella tenía… Un individuo poderoso, con hazañas pocos creíbles, pero que era real.

Le gustaría creer que todas sus acciones fueron exageradas, pero al final, pensar en el peor escenario era algo normal en ella.

“Entiendo… ¿Necesitarás ayuda? Por ahora, estoy desocupada así que puedo ayudarte.” Señaló Aurora con una suave sonrisa y sintiéndose un poco avergonzada por la mirada constante de esa princesa, murmuró. “Tal vez podamos terminar rápido y podemos reunirnos todos.”

Ese murmullo dejaba ver su deseo y Cithrel se rio suavemente ante sus palabras.

Todavía faltaba definir qué harían con las semillas de los Quoarianos y la educación que le darían, pero Kairos le recomendó que hablara con el Sabio Lucius.

Para Aurora era algo bueno hablarlo con un experto y a pesar de que ese individuo era excéntrico, durante su reunión dejo en claro que era alguien con un conocimiento abrumador.

Sin embargo, aparte de la reunión, ella no tenía muchas cosas que hacer.

“No es necesario. Me disculpo por no asistir, pero estoy segura de que nos encontraremos pronto.” Declaró Cithrel y riéndose, añadió. “Estoy ocupada, así que te dejo.”

Solo dándole la oportunidad para que ella asintiera, Cithrel terminó la llamada.

Estaba actuando un poco extraña y Aurora solo pudo suspirar.

Si Cithrel lograba su objetivo y encontraba las respuestas que quería, significaba que ya no tendría nada que la atara a este mundo.

Era normal pensar, que eventualmente tendría que volver a Terra nova y más cuando Cithrel era la Princesa Heredera y de cierta forma, parecía enorgullecerle querer heredar el imperio de su padre.

“Es una pena.” Murmuró Aurora agitando su cabeza.

Los grupos que instaban una conexión bilateral con Terra nova o que investigaban conectarse a ese otro universo, no habían logrado mucho durante los últimos tiempos.

Agregando que ahora viajeros de Terra nova podían venir para hacer turismo, aquellas familias separadas durante el cierre del ‘juego’, se estaba reuniendo con sus seres queridos.

Estas reuniones calmó la presión a la Iglesia del Tiempo y el Espacio de aquellos que deseaban volver a ‘Terra nova’.

Aurora volvió a levantarse queriendo dejar de pensar en todas esas cosas y al salir de su habitación, pudo ver a Alice hablando con su madre.

“Madre dice que luego la llames.” Dijo Alice cuando Aurora estuvo por irse.

En realidad, ya la había llamado cuando volvió, pero ella solo dio una media sonrisa y asintió.

Por dentro estaba un poco nerviosa, no le preocupaba lo que su madre dijera sobre su ida al portal, ya que Aurora le había avisado y estaba decidida a avanzar por su camino.

Sin embargo, una situación era muy diferente a todas y esa era Kairos… ¿Qué haría su madre o su padre cuando se enteraran de que ella tenía un pretendiente?

Además, Kairos no era un pretendiente cualquiera, sino que era el poderoso dueño de una empresa que ocultaba secretos y cuyo historial era imposible de obtener.

Si Alice, que normalmente era indiferente fue clara con su desagrado y desconfianza, Aurora no deseaba pensar lo que harían sus padres.

Entrando al ascensor para bajar a la sala del primer piso y escapar, Aurora dio un suspiro al ver que la puerta se cerraba.

“Ya no soy una niña.” Murmuró Aurora en solitaria.

Eso fue lo que se dijo para animarse al pensar sobre los posibles escenarios, pero en el fondo sabía que, el problema no lo tendría ella, sino que Kairos.

Sus padres no podrían prohibirle nada y si bien le gustaba creer que ella siempre fue obediente, la verdad era otra.

Si podía arriesgar su vida metiéndose en un portal o luchando a muerte con algún lunático, podía elegir a su pretendiente.

El problema lo iba a tener Kairos.

“Que familia complicada.” Murmuró Aurora al ver que el ascensor estaba llegando a la sala.

Alice dio su advertencia clara de lo que haría si Kairos la dañaba, pero esa glotona, aunque excesiva, tenía más límites que sus padres, específicamente su madre.

Una maga poderosa que, tras una sonrisa y una belleza deslumbrante, ocultaba alguien más peligrosa que su hermana que sabía que eran los límites.

Escuchando los ruidos que venían desde el primer piso, Aurora dejo de pensar en eso y dio una sonrisa.

“¡¿Cómo puede alguien tan encantadora y delgada tener la fuerza de un rango S en estos lindos brazos?!”

Al abrirse la puerta del ascensor, Aurora vio a Akira abrazando a Nicole mientras sostenía los brazos de esa luchadora.

Nicole no estaba molesta, estaba extremadamente roja ante el abrazo cariñoso de esa psiónica de hielo.

La sonrisa de Akira era extremadamente animada y al ver que Nicole seguía siendo tan fácil de ‘intimidar’, provocó a esa psiónica.

Clémentine se estaba riendo y por su parte Leslie estaba conteniendo su carcajada.

“Capitana no la avergüence de esa forma.” Intervino Shao Ya separando a esa psiónica y cuando Nicole le dio una mirada de agradecimiento, declaró. “¡Felicidades por alcanzar el rango S!”

Oscar empezó a aplaudir y de inmediato lo siguió Aeko junto a Santiago, tan solo para que Leslie soltara un grito de apoyo.

La estaban felicitando, pero también la estaban avergonzando aún más y la expresión de Nicole cambiaba entre una sonrisa feliz y vergüenza.

Volverse un rango S a tan joven edad era complicado… Por una parte, otros podían mirar con celos y envidia mientras que otras veces la propia persona cambiaba al sentir que era más fuerte.

“Bien, dejen de intimidarla.” Intervino Aurora y al ver que Nicole la miraba como una salvadora, detalló. “Si siguen molestándola, dejaré que ella los golpee… Sus puños duelen de verdad.”

Como alguien que había probado la fuerza de Nicole, aunque de forma superficial, entendía que esa jovencita era aún más feroz que antes y mucho más capaz.

“Por favor, no sigan. Todavía tengo mucho que aprender y quiero entrenar aún más.” Declaró Nicole y mirándola directamente, preguntó. “Mientras me quedo para el aniversario, ¿puedo tomar algunas misiones? También me gustaría entrenar con César o Rupert si alguno de ellos viene. También con Alice.”

Rupert no era tan adicto a las batallas, pero César era alguien que no rechazaría un buen combate y Alice era alguien que no ‘entrenaba’, luchaba de forma tan seria que daba miedo.

“Creo que debo limitarme…” Murmuró Akira huyendo a la cocina.

Hubo unas pequeñas risas ante ese murmullo, pero nadie pudo negarlo.

Atreverse a luchar con Alice, era algo que ni siquiera esa psiónica que llevaba tiempo como rango S, se atrevía.

Solo César podía ser temerario como Nicole.

“Sí, puedes tomar todas las misiones que quieras. Ya me encargaré de darle prioridad para misiones acorde a sus rangos y capacidad.” Respondió Aurora asintiendo ante la honesta emoción de Nicole y pensando en sus compañeros, comentó. “La ceremonia de la tribu de los gorilas atronadores sucederá estos días, así que es posible que César o Rupert vengan de visita.”

Todavía no había recibido la llamada anual del Anciano Kernen, pero ya estaban en las fechas que la ceremonia anual de los gorilas empezaba.

Era posible que esta vez terminara siendo más grande que antes debido a que los gorilas estaban reunidos con otras tribus de primates, pero ella no estaba tan informada.

“En cuanto a Alice… Debes preguntarle a ella, aunque recomiendo que lleves algún aperitivo cuando se lo pidas.” Añadió Aurora y al ver que Nicole estaba animada, preguntó. “¿Érica y Andrés vendrán?”

Eran los únicos que faltaban de sus compañeros, ya que prácticamente el grupo de Akira estaba presente y los demás también.

“Creo que Érica fue a visitar a sus conocidos en la ciudad.” Respondió Leslie y dando una sonrisa, precisó. “En cuanto a Andrés, ha estado queriendo terminar con su trabajo antes de venir y descansar.”

Fue bastante precisa… Aurora ante ese hecho simplemente dio una sonrisa.

“¿Entonces que quieren hacer hasta la fiesta de aniversario?” Preguntó Aurora animada.

Faltaba cerca de una semana y media para que el aniversario de la Ciudad Zerzura llegara y la fiesta a gran escala se realizara.

Todo el grupo había decidido que no habría un día particular para festejar y simplemente disfrutarían todo este mes juntos, antes de que el deber volviera a llamar.

Aunque Aurora tenía trabajo, no pudo evitar amar esa idea y al ver sonrisas, estuvo claro que no era la única.


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