tg-capitulo-388
TG - Capítulo 388
29218
466

Mientras sea un día.

Capítulo 388: Mientras sea un día.

En el centro de Pakistán, una horda de monstruos avanzaba por el desierto en dirección de Quetta, específicamente el campamento en donde se encontraba el portal.

Más de mil monstruos corrompidos y entre ellos había algunas bestias demoniacas.

¿Quién levantó esa horda? ¿Fueron los demonios? ¿Algún señor o rey demonio? ¿O alguna secta o culto? 

Para Theodore Laurent miembro de los Ejecutores del Orden, encontrar la causa no era importante en este momento.

“¡Disparen los hechizos!” Ordenó el capital de los Ejecutores del Orden, Regis Delacroix.

Los miembros de los Ejecutores del Orden que estaban en esta área empezaron a lanzar sus ataques a distancia.

Los magos realizaron hechizos de guerra al unirse con sus compañeros y lanzaron todo tipo de ataques destructivos.

Sin embargo, otro grupo que destacó fueron los psiónicos y quien se lució más fue Theodore.

Reuniendo su energía psiónica en sus ojos, Theodore realizó su mejor truco.

“¡GRAAAA!”

La ‘Mirada Ardiente’ encendió fuego a todas las criaturas en su visión y empezó a quemarlas cada vez con mayor fuerza.

El número de monstruos era alto y fue demasiado para su capacidad, pero, aun así, su sola mirada pudo quemar a decenas de enemigos.

Los otros psiónicos también lanzaron ataques, ya sea mentales, físicos o de pura energía psiónica y la destrucción fue aplastante.

Si bien quedaron algunos monstruos que cargaron con locura, esos fueron eliminados por los arqueros y los mecánicos que disparaban con sus rifles.

Simple y fácil, como las decenas de veces que habían atacado con anterioridad.

“Tch… Solo envían carne de cañón.” Escupió Theodore molesto.

Desde que el portal fue descubierto en esta área y el Rey de Arabia había tomado el control junto a la iglesia del orden, la situación a nivel internacional parecía calmada, pero era todo lo contrario.

Estos ataques eran cada vez más numerosos y si bien hubo veces que demonios corruptos acompañaban los ataques, no era tan complicado.

Los Ejecutores del Orden eran individuos experimentados y eran la espada de la Iglesia del Orden.

Una alta fuerza de combate que no necesariamente dependía de los poderes de su dios para actuar.

Por otra parte, el ejército de Arabia no era una broma y si bien el Rey de Arabia no actuaba personalmente, sus generales y ejército estaba participando.

Que la India enviara a sus mejores cambia formas, druidas y magos de naturaleza aumentó aún más la defensa.

“Es normal. Hay demasiados ojos sobre nosotros y ellos no están unidos.” Dijo un subordinado de su equipo.

Las palabras de ese subordinado tenían sentido.

La ciudad Quetta, que era la ciudad más cercana en donde se encontraba el quinto portal abismal, fue tomada por las fuerzas aliadas y controladas por ellos.

No obstante, los demonios, sectarios u ocultistas que deseaban entrar a la ciudad esperando su oportunidad era elevada.

Algunos de ellos estaban tan locos que realizaban sacrificios por los alrededores del portal, esperando que sus dioses le permitieran entrar.

Él mismo había detenido un ritual dirigido a Pereza la Muerte Pacífica del Cuarto Infierno.

Esas deidades temidas en Terra nova no respondían o si lo hacían, no era con cualquiera y en esta ocasión, al igual que otras veces, el ritual fallo.

No solo porque él y su equipo intervino, sino que tampoco hubo respuesta.

“Son constantes y molestos a pesar de que no logran nada.” Murmuró Theodore sin ocultar su molestia.

Había tantos lunáticos por esta zona, que era difícil saber si los ataques eran para probar sus defensas o solo deseaban molestar.

Para los demonios puros capaces de controlar la energía demoniaca no era tan difícil corromper a una criatura o animal para hacerla atacar.

Aunque no era tan rápido como el mismo ‘Caos’, ellos eran capaces de reunir lo que necesitaban para realizar estos constantes ataques.

“Ya pronto no tendrá que soportarlo más capitán.” Dijo otro subordinado y con una sonrisa, comentó. “Después de todo, pronto entrará al portal abismal.”

Theodore dio una risa orgullosa.

Había logrado un puesto entre aquellos que desearon entrar al quinto portal abismal y era un gran logro cuando se consideraba todos los que participaron.

Ahora solo estaba esperando a que la iglesia consiga los suministros y si bien estaba molesto por la espera, no podía ocultar su emoción.

“El segundo equipo nos remplazará. Prepárense para retirarnos.” Ordenó Regis Delacroix.

******

Clémentine que estaba en la ciudad Quetta, observó a su hermano mayor que tenía una expresión tranquila mientras almorzaba con ella, dentro de una carpa comedor privado.

“¿Cuándo me presentaras a mi cuñada?” Preguntó Clémentine, rompiendo el silencio.

Su hermano mayor tosió un poco ante esa pregunta.

¿Había alguna pregunta más familiar, típica e incómoda que esa?

Clémentine dio una sonrisa al ver que la expresión estricta de su hermano mayor se quebraba al casi ahogarse con su comida.

Era un joven bastante guapo y ella siempre había visto que su hermano era muy admirado hasta el punto de tener muchas pretendientes, pero siempre fue estricto.

En las cenas familiares, su padre y su hermano eran pésimos acompañantes, ya que ambos eran de aquellos silenciosos, pero cuando estaban solos, eran diferentes.

“Tengo demasiado trabajo al dirigir a los Ejecutores del Orden. Tu misma has visto lo que ha sucedido recientemente. No tengo tiempo para otras cosas.” Respondió Regis y dando una mirada, preguntó. “¿Y tú? ¿Algún pretendiente?”

La expresión de Clémentine tembló de forma inevitable.

La forma tan seria que su hermano preguntaba la hizo sentir que, si algún momento ella tenía un pretendiente, esa persona lo iba a pasar mal… Sin embargo, ese tono y esa mirada fue dada a propósito para que ella se sintiera avergonzada.

“Si, me he comprometido.” Respondió Clémentine y al ver a su hermano mayor parpadeando aturdido, especificó. “Con un fuerte deseo de conocimiento del mundo psiónico.”

Ella misma se rio, pero su hermano dio una expresión seria ante sus palabras.

“Creo que has elegido un ‘prometido’ peligroso.” Señaló Regis y al ver que ella le presentaba atención, detalló. “Lo psiónicos somos cautelosos y guardamos secretos. Lo sabes, ¿no? Tienes que tener cuidado.”

Una advertencia clara, que no era causada por la preocupación de un hermano mayor, sino que causado por algo real.

¿Sabía algo del tema? La Iglesia del Orden era quien se encargaba de los asuntos cuestionables con respecto a las almas quoarianas y era posible que también encontrara algo raro con entidades psiónicas.

Tal como a ella le sucedió con su misión para el fénix.

“Lo sé. Aun así, no me puedo quedar quieta sin conocer la verdad. Nosotros debemos ser como los magos, el conocimiento debe ser nuestra ventaja.” Respondió Clémentine con un tono solemne.

Los magos de la tierra asimilaron el conocimiento que vino de Terra nova, quienes tenían una larga historia con la magia.

No obstante, los psiónicos no tenían una larga historia y comenzaron hace veinte años a aventurarse por este camino.

“Por eso estuve pensando sobre volver al templo de los monjes. Debo cobrar la recompensa de mi misión y espero que me enseñen… Hay muchas cosas que deseo aprender.” Dijo Clémentine con una sonrisa.

Había intentado probar sus capacidades cuando estuvo con Alice y había logrado aprender algo nuevo en grupo… Verificar su capacidad de cambiar las cosas a su favor.

Hasta ahora esa capacidad permanecía más o menos desconocida y lo único sabía era que podía deshacerse de algunos ataques enemigos.

Convertir el hielo en agua o el fuego en humo de forma superficial.

Como era algo que necesitaba controlar era necesario probar los límites, pero si esa función se combinaba con la forma de ‘guiarse’ en ese mundo ‘psiónico’ al cual había ido cuando ascendió, entonces sin duda había demasiado que aprender.

Era posible que en el templo pudiera entender mejor sus capacidades y a la vez comprender sus funciones y los límites que era capaz de influir.

Por ahora, solo se había quitado la sensación de omnipotencia y eso ante sus ojos, era muy bueno.

“Que mi pequeña hermana este por superarme, me hace poner ansioso.” Confesó Regis con un tono débil que muy pocas veces daba y al momento siguiente trató de ocultarlo.

Su padre era uno de los pocos psiónicos rango SS, así que tenían al menos la guía de alguien fuerte para intentar ascender.

Agregando a todo eso, Regis tenía una alta capacidad y potencial, por esa razón lideraba los Ejecutores del Orden.

“Aunque tú también puedes lograr bastante. Hasta escuché de padre que has sido elegido para entrar al portal abismal.” Dijo Clémentine y dando una mirada atenta, declaró. “Unas amigas han entrado dos veces a los portales y he escuchado que puede ser peligroso. Si me hubieras avisado antes, le hubiera pedido algunos consejos.”

Su padre fue quien le aviso que su hermano mayor era uno de los miembros elegidos para entrar al quinto portal abismal y que estaba esperando los suministros.

Clémentine estaba un poco molesta de que no le avisara y más cuando los portales eran peligrosos.

Aurora y Alice habían entrado al primer y el séptimo portal abismal y en ambos tuvieron sus dificultades y problemas.

“No sabía que estabas tan bien conectada.” Respondió Regis con una sonrisa, pero al verla a ella continuar con su mirada seria, reveló. “No es tan importante como parece. Y no hable, ya que hay algunas cosas que no puedo decir.”

Los miembros de la expedición fueron nombrados de forma oficial y sus nombres se hicieron público, no tenía sentido que fuera confidencial.

Al menos que esto no fuera todo lo que estaba sucediendo y hubiera algo secreto… Clémentine dio un suspiro para sí misma.

“Puedes volver al templo y aislarte.” Dijo Regis con una expresión tranquila.

—Yo no entraré al portal abismal.

Junto a sus palabras directas, una voz sonó en su mente dejando ver que su hermano tenía un control mental perfecto.

Tal vez heredó la destreza de su padre para el ámbito de la mente.

“Está bien.” Respondió Clémentine como si nada.

Entendía que su hermano le estaba diciendo un secreto importante y la alegro de que se lo mencionara.

Si algo había aprendido de estar al lado de Aurora y Alice era que la confidencialidad era un asunto serio que debía respetarse.

Por eso no presiono demasiado y se conformó con esa respuesta.

Después de todo, a pesar de que llevaba un cristal de comunicación que le permitiría interactuar con la gente fuera del templo, en ese lugar no había otras fuentes de información.

Viendo a su hermano seguir comiendo, ella sonrió sin ocultar su emoción por aprender cómo se ‘viajaba’ en ese mundo.

Esperaba que los monjes pudieran educarla en esos temas.

******

Un joven vestido de mago salió desde el interior de una mazmorra temporal de rango A en la ciudad Constanza, Rumania.

Los relámpagos cubrían su cuerpo y al salir, el clima empezó a cambiar, pero se calmó luego de unos minutos.

Apenas Edward salió Rachael se acercó.

“¿Estuviste esperando demasiado? Creo que es momento de buscar una secretaria.” Dijo Edward al ver su compañera.

“No necesitas preocuparte. Y puedo encargarme. No es un problema ser tu secretaria.” Respondió Rachael y dando una mirada preocupada, añadió. “Además, si dejamos a una secretaria nadie podrá advertirte.”

Ante esas palabras ella le dio una mirada seria por un momento.

“Edward estás trabajando demasiado. ¿Algo sucede con la Empresa Apicius? Desde que llegaste de la reunión, has estado limpiando mazmorras por la mañana y trabajando por la tarde, sin descanso.” Dijo Rachael y con una expresión preocupada, precisó. “Sé que eres nuestro jefe, pero creo que a muchos de nosotros nos gustaría pensar que somos tus amigos.”

Entraron al mismo año en la academia y se graduaron juntos… Era bastante tiempo juntos y era imposible no acercarse a ellos.

Ahora Rachael estaba compartiendo la preocupación de sus compañeros que estaban juntos con él en esta ‘aventura’ llena de responsabilidades.

“No ha sucedido nada. Es un tema personal.” Respondió Edward y al ver que Rachael suspiraba, confesó. “Solo me di cuenta de que he dejado entrenar de lado y me falta fuerza. Por eso estoy limpiando mazmorras.”

Su tono fue simple y la respuesta se sintió natural, logrando que Rachael asintiera.

Mintió… Pero estuvo bien, solo necesitaba centrarse en su tarea y no pensar en nada más.

“Y por eso digo que no necesitas ser mi secretaria. Tienes un gran potencial Rachael y eres capaz de convertirte en un Archimago.” Dijo Edward y mirando a la mujer aturdida por sus palabras, declaró. “No deseo que te estanques siendo mi secretaria.”

Esas palabras fueron sinceras y fue por esa razón que el peso detrás de ellas, fue algo que Rachael no supo cómo aceptar.

“Entiendo. Veré que puedo hacer con el tema de la secretaria.” Respondió Rachael de la mejor forma que pudo.

Tomando sus palabras no como un halago o un cumplido, sino que como un deber profesional a cumplir.

Su seriedad era lo que siempre destacaba en ella y era agradable de ver, ya que la hizo confiable.

“¿Cuáles son las reuniones para este día?” Preguntó Edward cambiando de tema.

Utilizó un artefacto de limpieza y luego usó ‘cambio rápido’ para ponerse otra túnica de mago del estilo formal.

“Son todas reuniones de negocios con empresas que desean instalarse en la Ciudad Constanza. Más tarde debe asistir al juzgado rumano para el juicio de un antiguo héroe que será penado duramente y luego tiene una cita con la red de seguridad Di Fausto.” Detalló Rachael como una profesional.

A pesar de que se quedó durante poco tiempo en esa gran fiesta de aniversario, pudo conocer a muchos individuos que ahora buscaban tener algún tipo de relación con él.

Todo fue gracias que fue presentado en persona por James y ese individuo tenía un gran prestigio en el mundo de los negocios.

En cuanto al antiguo héroe, eran de aquellos reconocidos por el antiguo gremio de héroes y ahora tras ser acusado por la nueva administración, estaba siendo juzgado por sus fechorías… Una excelente forma de aumentar la popularidad de su nueva organización.

“También he recibido mensajes que Érica Reynolds ha vuelto a sus vacaciones y ha empezado a trabajar bajo el mando de Oliver.” Agregó Rachael y tras dudar un momento, señaló. “Andrés ha avisado que se demorara algunos días en volver. Así que no estará en la reunión con Fausto.”

Edward asintió.

Estaba poniendo bastante atención a esos dos ‘júniors’ que había entrenado bajo Aurora y no solo era porque tenían potencial, sino que fueron de gran ayuda y lo seguirían siendo.

“También varios novatos han pedido un día de descanso. Tras informarme parece que desean ir a ver la Primera Heroína que ha aparecido en Los Ángeles.” Avisó Rachael y con una mirada extraña, preguntó. “¿Lo permitimos?”

Asistir al lugar en donde la Primera Heroína que desde hace tiempo se había retirado aparecería… Pedirse un día en el trabajo no era extraño cuando uno pensaba que no había aparecido en público desde hace años.

“Mientras sea un día, déjalos.” Respondió Edward con un tono simple.

Mientras fuera un día no le importaba dejarlo estar.

Después de todo, esos novatos vinieron desde lejos para unirse al ‘llamado a los verdaderos héroes’ y sería bastante negativo no dejarlos asistir a ese evento.

Aunque un poco curioso por la Primera Heroína de los antiguos videos, Edward dio una sonrisa y continúo caminando.

Todavía tenía demasiado trabajo como para distraerse por esas cosas.


Comentarios del capítulo: (0)


tg-capitulo-389
TG - Capítulo 389
29307
467

La mejoraron.

Capítulo 389: La mejoraron.

La Ciudad de Los Ángeles, también conocida de forma abreviada como LA era una enorme metrópolis que tras el ‘Gran Cataclismo’ se volvió más grande.

La guerra civil en estados unidos afecto la ciudad, pero no solo volvió a reconstruirse, sino que se volvió aún más grande y magnifica.

Esta ciudad tenía bastantes razones para ser conocidas que iban desde el comercio internacional, los negocios y principal el entretenimiento.

Hollywood estaba aquí y eso la convertía en la mayor ciudad de entretenimiento posible centrado en celebridades.

Bares privados para gente rica, barrios de mansiones para famosos con una increíble seguridad, estadios para conciertos gigantescos cuyos interiores eran encantados con magia espacial y un desarrollo mágico y tecnológico elevado.

Los Portales Cosmos que conectaban las principales grandes ciudades de los países, estaban conectados a esta ciudad y significaba que cualquiera podía viajar en tan solo un momento.

Venir de medio de África a este lugar en tan solo un instante… Eso hizo que la ciudad creciera y fuera el centro para todos aquellos que deseaban entrar al mundo de la fama.

Para Aurora que caminaba por sus calles, no pudo evitar estar impresionada.

La Ciudad Atlántida era magnífica en la tecnología, Tokio era bellísima con su cultura y Zerzura era una amalgama de muchas influencias que tenía su encanto, pero aquí, era puro entretenimiento.

“Hay demasiada gente.” Murmuró Alice mientras caminaba a su lado.

Aurora dio una sonrisa al ver a su hermana con una actitud indiferente a la ciudad.

En los grandes edificios de las empresas de ropa se proyectaban imágenes de modelos que desfilaban con diferentes estilos, en las calles los anuncios de televisión eran proyectados y los negocios estaban en marcha buscando atraer al público, pero esa glotona encontró molesto al número de personas.

“¿Has leído el informe que te pase?” Preguntó Aurora a su hermana mientras la instaba a seguir.

Estaba dirigiéndose a la entrada del edificio en donde aparecería la Primera Heroína y Serafín.

En vez de usar a la discográfica o la influencia que ella tenía en la Empresa Apicius, primero prefirió observar a esa primera heroína, antes de actuar.

Había pasado un informe a su hermana sobre la situación, pero…

“No… Pensé que no era necesario, ya que te seguiría.” Respondió Alice de forma honesta.

Por la mirada que daba estuvo claro que no estaba mintiendo con su respuesta y la seguiría en todo lo que hiciera y la apoyaría.

Parecía indiferente, pero de otra forma, Alice no deseaba entrometerse en lo que decidiera hacer y fue por eso que adoptó un enfoque distante.

Aurora dio un suspiro y continúo caminando por la ciudad.

No podía pedir que le dijeran que era lo que debía hacer, aunque si fuera sincera, le gustaría saberlo.

Caminando por las calles de la ciudad, ambas se detuvieron al ver que una calle estaba siendo tomada para grabar y luego dieron la vuelta.

Lo que destacaba de la ciudad era que estaba diseñada para el entretenimiento y lo más importante era todo estaba diseñado para individuos ricos, poderosos o famosos.

Restaurantes privados para famosos o personas adineradas, bares privados y diferentes zonas que eran lugares ‘VIP’.

Si bien había muchos lugares para personas ‘normales’, esos lugares privados daban una sensación de prestigio y según la guía de famosos, en algunos era habitual ver a celebridades.

Pasando al área más agitada en donde se encontraba una mayor concentración de empresas de todo tipo, Aurora pudo sentir que la seguridad se elevaba.

En algunos edificios estaban presente algunos gremios y por la calle se podían ver bastante aventureros con uniformes de sus respectivos gremios.

Debido a que vinieron caminando a este lugar, Aurora se distrajo mirando todo a pesar de que tal vez no era momento para hacerlo.

Al llegar a una calle de donde vendría la Primera Heroína y Serafín, su expresión tembló.

“¿No están exagerando?” Dudó al ver que toda una calle estaba abarrotada de personas.

Los trabajadores de la empresa estaban haciendo un espacio a la calle para que pudiera entrar el auto que llevaría a la persona que esperaban y los miembros de seguridad levantaban barreras para mantener a los fans tras sus líneas.

Aurora entendía que este mundo era peligroso y algunas veces los famosos sufrían ataques y había un alto número de aquellos que murieron por fans, que se acercaron lo suficiente.

Lo exagerado era el número de personas que estaban detrás de esas barreras de seguridad… Era alto, demasiado alto.

Estaba ocupando toda una calle y luego estaban llegando todavía más, todos queriendo buscar un lugar para observar de frente.

Otros habían pagado a los comerciantes de los edificios cercanos para observar desde adentro e incluso había gente que estaba en los edificios.

No estaba permitido usar artefactos de vuelo en la ciudad y había tanto policías como miembros de seguridad privada y aventureros de gremios a cargo de la seguridad.

“Se trata de una famosa artista mundial y por otro lado una antigua heroína. Creo que no es tan exagerado.” Respondió Alice y guardando su bolsa de papitas, añadió. “Me ocultaré en tu sombra.”

Con esas palabras esa glotona se hundió en la oscuridad bajo sus pies y en menos de medio segundo, ya había desaparecido.

Lo hizo tan rápido que muy pocos pudieron verlo y algunos pensaron que fue magia espacial, pero Aurora pudo ver como la sombra se asimilaba bajo sus pies.

Estaba claro que no le agradaba la multitud y Aurora dando una sonrisa, empezó a adentrarse en la multitud.

Los fans estaban llegando cada vez en un mayor número y a ella le costó bastante llegar a límite de la barrera, para ver bien.

En la barrera había carteles sobre Serafín y entre la multitud había muchas personas usando máscaras blancas.

La mayoría eran fans femeninas, pero los fans masculinos no se quedaban atrás para demostrar su apoyo y esperaban ansiosos.

Resultaba complicado señalar cuál era la edad general del público, pero Aurora pensó que rondaba la veintena.

Los periodistas y camarógrafos de diferentes canales de entretenimiento estaban en otra pequeña sección para ellos.

En el cielo había drones grabando y algunos proyectaban para que aquellos que estaban más atrás pudieran ver.

Aurora no podía negar que estaba sorprendida de que la aparición de dos personas hiciera que muchos se reunieran.

La multitud estaba creciendo y Aurora sintió como era empujada entre tantas personas y sin querer llamar la atención, simplemente lo soporto.

Al ver que la situación estaba agitándose ante el número de personas, alguien salió del edificio en donde la reunión de la Primera Heroína con el Director estaba teniendo lugar.

“Por favor. Todos mantengan la calma. Nos encargaremos de proyectar para que todos pueden ver y no hay necesidad de empujar.” Recordó una mujer con un tono serio y mirando al público con una sonrisa, advirtió. “Recuerden que Serafín pidió tranquilidad.”

Aurora sabía que se estaba refiriendo a los mensajes que esa famosa cantante daba por sus redes.

Fue ella quien confirmo la reunión y al saber que mucha gente vendría, también pidió que no le hicieran complicado la situación al equipo de seguridad.

Los fans más aguerridos mantuvieron la calma y los gritos de que todos se controlaran empezaba a aparecer y el problema era que había presencias fuertes entre la multitud.

Aurora que observaba impresionada, dio una expresión temblorosa al ver que en la sección del club fans había alguien que reconocía.

“No hay que demostrar una mala imagen. Somos miembros del club de fans, tenemos que ser un modelo a seguir.” Anunció una jovencita en voz alta.

Algo delgada y un poco delicada, su piel estaba un poco pálida, pero sus ojos estaban llenos de determinación y fuerza.

Esa sonrisa no concordaba con la ferocidad que ocultaba esa luchadora.

“¿Qué hace Nicole aquí?” Dudó Aurora en voz baja, tratando de usar a otra persona para ocultarse y con cierta curiosidad, cuestionó. “Alice, ¿no dijiste que ella dejó el hospital porque tenía algo importante que hacer?”

Esa luchadora tendría que haberse quedado en el hospital por unos días para recuperarse, pero según Alice, tuvo que retirarse debido a que tenía asuntos muy importantes que hacer.

Fue dada de alta debido a que la forma que decía ‘asuntos importantes’ hizo que todos pensaran que era algo relacionado con el trabajo.

Es más, Aurora no se quejó porque pensó que se trataba de su entrenamiento con Víctor y era necesario asistir.

Sin embargo, aquí estaba con una sonrisa mientras levantaba un cartel llena de palabras cariñosas para la Primera Heroína y Serafín.

“Bueno, al parecer este asunto es importante para ella…” Murmuró Alice y tras un momento, dudó. “¿Por qué te ocultas?”

Aurora estaba usando a otros fanáticos para ocultarse de esa luchadora y estaba bajando su presencia de forma instintiva.

¿Por qué lo estaba haciendo?

No pudo responder a esa pregunta.

“¿Sabes que es raro escuchar una voz que viene de mi hombro?” Preguntó Aurora cambiando de tema de forma evidente.

La voz de su glotona amiga venía de su hombro y la razón era que esa glotona había movido un hilo de oscuridad por debajo de su ropa para hablarle cerca al oído.

Para Aurora no era para nada extraño, pero ahora necesitaba usar cualquier método para cambiar de tema.

“Creo que esta por empezar.” Dijo Alice como si estuviera viendo todo lo que sucedía.

Sus palabras salieron debido a que desde la entrada del edificio estaban saliendo varios guardaespaldas y también estaba esa mujer que antes había hablado.

“Pronto Serafín saldrá. Les pido encarecidamente que mantengan la calma. Ella estará saludando a sus fans, sacándose fotos y firmando autógrafos, por favor les pido que no causen problema.” Pidió la mujer inclinándose sutilmente de forma seria y al ver que la multitud estaba en silencio, añadió. “Y la Primera Heroína también acompañará.”

La forma que controlaba la multitud dejo en claro que esa mujer no solo era conocida, sino que también respetada por los fans.

Era normal para Aurora, que sabía que esa mujer era la jefa del club de fans y también era una guardaespaldas de Serafín, siendo una psiónica de rango S con una capacidad bastante única para tranquilizar muchedumbres.

La multitud se quedó en silencio mientras los guardias hacían que la barrera de seguridad quedara hasta la mitad y la solidificaban para que los fans pudieran apoyarse.

La primera en aparecer entre medio de sus guardias fue una joven que llevaba un vestido algo ajustado y de color celeste, que resaltaba.

Tenía un largo cabello rubio que le llegaba hasta la cintura y al ver a tantos fans, no demostró timidez, sino que dio una hermosa sonrisa.

Sus ojos verdes brillaban con un tono fuerte y era visible a simple vista.

Ella era Amber Bradley, mejor conocida como Serafín y a sus veintitantos años de edad, era una de las mujeres más ricas en el mundo del entretenimiento y la más famosa.

Esa hermosa mujer hizo una señal al interior del edificio y desde ese lugar, alguien salió.

“¡KYAAA!”

Aurora se cubrió sus oídos al escuchar el grito de la multitud en un alboroto ensordecedor e incluso esa feroz luchadora que estaba en otra sección de fans, gritó emocionada.

Una máscara blanca con tintes negros que se movían, un cabello rubio suave y brillante, pasos tranquilos y elegantes.

Usando una coraza de color plateado, con hombreras y botas metálicas, su pantalón negro cubría sus piernas.

Un conjunto de batalla tan característico y emblemático, era imposible no reconocer a la Primera Heroína y Aurora que la estaba viendo…

“Es hermosa.” Murmuró de forma honesta.

Su máscara cubría el rostro, pero la forma que caminaba y saludaba mostraba una elegancia que resultaba digna de una antigua heroína.

Y la figura… Esa figura dejo ver que la Primera Heroína había pasado de una jovencita a una mujer.

Aurora estaba segura de que, si le quitaban la máscara, se encontraría una hermosa mujer de finos rasgos.

¿Estaba delirando? Tal vez eran por los celos, ya que ella misma sabía que no había madurado tan bien.

“¿De verdad te estás deprimiendo?” Preguntó Alice con un tono extraño.

Serafín y la Primera Heroína estaban charlando y por la sonrisa de la primera, estuvo claro que la estaba invitando a saludar y la segunda cumplió ese pedido.

No era como si le costara estar en público, pero dejaba ver cierto atisbo de que no le agradaban las cámaras y si uno pensaba como fue tratada a nivel público, entonces tendría sentido.

¡El problema era que la persona que estaba demostrando esas emociones era una falsa heroína!

“No es depresión, pero la realidad cuesta aceptar. Después de todo, ella es la perfecta primera heroína.” Reveló Aurora con una suave sonrisa.

Dejando de lado la armadura plateada que podía ser replicada, esa falsa heroína imitó por completo la máscara.

Esa máscara blanca con tintes negros dibujaba dos ojos negros y una sonrisa casual mientras la falsa heroína saludaba a todos.

“No solo mejoraron la atmosfera, sino que hasta mejoraron el cuerpo. Esa figura tiene varios puntos de encantos más que yo.” Murmuró Aurora en voz baja y sin importarle quien escuchaba, susurró. “Estoy un poco envidiosa.”

A esa Primera Heroína le dieron varias ‘mejoras’ no solo en la forma que actuaba en público o la manera elegante con la cual saludaba y sonreía, sino que también al nivel físico… La persona que estaba bajo la máscara no solo imitó a la Primera Heroína, la mejoró.

Amber empezó a firmar autógrafos y la falsa heroína la acompañó, pero no aceptó sacarse fotos y aunque era difícil de escuchar por el ruido, las excusas eran simples.

También Serafín intervenía y diciendo que seguía siendo algo tímida, causando algunas risas entre los fanáticos.

Tras sacarse varias fotos y firmar decenas de autógrafos, la Primera Heroína se acercó a esa cantante y le susurró unas palabras mientras señalaba el grupo de fans en donde estaba Nicole.

En ese lado hubo gritos y exclamaciones, pero Aurora dio una expresión algo seria encontrando cierta extrañeza a donde apuntaba.

Estuvo segura de que esa falsa heroína había señalado a Nicole.

“Gracias por el apoyo de siempre. Adoro mi club de fans.” Dijo Amber al acercarse a ese lado.

Aurora se ocultó al ver que ambas pasaban cerca y luego mantuvo su mirada en Amber y Nicole que estaba emocionada recibiendo un autógrafo.

Un rostro extremadamente rojo y emocionado, esa luchadora de rango S dejo ver que seguía siendo una fanática desde lo profundo de su corazón.

“Ven vamos, acéptame una foto. Me gustaría tener un recuerdo.” Pidió Amber instando a la Primera Heroína, quien dio un suspiro y asintió.

La foto fue justo con Nicole en el medio junto a los otros fans que estaban a la espalda.

Aurora mientras escuchaba los gritos de emoción del público y los murmullos de lo suertuda que era ese grupo que estaba en ese lugar, no pudo contener su mirada seria.

Eso no fue suerte.

Ante esa idea, la foto acabo y entonces la Primera Heroína dio una mirada al público en esta zona y…

“…”

Aurora estuvo segura de que cruzó una mirada con la persona que estaba debajo de la máscara y como si su pensamiento fuera correcta, el tinte negro de la máscara conformó una sonrisa.

La reconoció.

La falsa heroína pudo reconocerla y esa sonrisa que dio fue la prueba, pero Aurora se controló lo suficiente como para no hacer nada ahora.

Había demasiada seguridad y guardias entre el público, crear un caos en este lugar atacando a esa falsa heroína no era la mejor idea.

“Vamos a seguirla.” Murmuró Aurora en voz baja mientras retrocedía.

La multitud la dejo pasar ocupando su lugar y cuando nadie vio nada, Aurora fue tragada por su propia sombra y apareció en el interior de la sombra de su hermana.

¿Cómo la reconoció? ¿Sabía quién era ella? ¿Era posible que supiera la verdadera identidad de la Primera Heroína?

Si uno pensaba que se acercó a Nicole debido a que la reconocía, entonces era posible que la persona detrás de esa falsa heroína fuera alguien que la había investigado.

Y entonces todo empezaba a tener sentido.

Como imitaba las técnicas, las emociones y daba la impresión de que era la Primera Heroína real… Todo era debido a que sabía la verdadera identidad.

La mente de Aurora se llenó de preguntas y dudas sobre la situación, pero mantuvo su respiración en control, sintiendo como su hermana usaba su sombra.

Hace tiempo esa sombra era capaz de pasar desapercibida de rangos SS y entre la multitud no fue tan difícil ocultarse.

Ahora Alice controló su oscuridad y cuando la Primera Heroína y Amber se adentraron en el auto, esa glotona pegó su sombra debajo del auto.

El auto estaba en movimiento y se estaba alejando de la multitud de una forma bastante rápida.

“Gracias por eso.”

Introduciendo la oscuridad por las rendijas del auto, la voz de la Primera Heroína pudo ser escuchada… No era su voz real, sino que era la voz modificada por la máscara, que Aurora también había utilizado.

“No, hay problema. Estuvo bastante bien.” Respondió Amber con calma.

 “Me alegro.” Respondió la Falsa heroína y con un tono simple, comentó. “Si me disculpas, debo irme. Tengo algunos asuntos que atender primero. Luego hablamos.”

Junto a esas palabras, la presencia de esa Falsa Heroína desapareció y Aurora pudo sentir que reaparecía en un callejón.

La sombra de Alice se detuvo y a una velocidad impresionante se movió hasta el callejón, para sentir que la presencia de la Falsa Heroína volvía a desaparecer.

“Se ha dado cuenta de nosotros.” Avisó Alice y volvió a controlar su sombra.

Tomando atajos a través de ‘saltos de oscuridad’, la sombra de Alice salía por diferentes áreas sin luz y la presencia de la Falsa Heroína se fue acercando cada vez más.

¿La otra parte estaba usando un artefacto? ¿O era magia?

Lo que si estaba claro era que estaba dejando rastros para que fuera seguida y Alice lo hizo de forma perfecta sin quedarse atrás.

La sombra intangible se movía demasiado rápido y gracias a que era capaz de saltar a otras posiciones de un área determinada fue muy fácil seguirla.

“Está retirándose a un área de mansiones apartadas.” Dijo Alice apareciendo desde la oscuridad.

Aurora estiró su cuerpo y al sentir que su hermana le daba una señal, corrió hacia la pared de oscuridad y pasando ese lugar, pudo ver la luz del sol mientras caía desde el cielo.

Estaba en alguna clase de patio trasero de una mansión y Aurora con su cuerpo extremadamente tenso ante una futura batalla, cayó al suelo creando un cráter.

Sonriendo a través de la máscara, esa falsa heroína con sus dos espadas en la cadera estaba esperándola en el patio de una mansión.

“…”

Ambas se miraron y Aurora no sintió ningún sentimiento ominoso o provocativo proveniente de esa falsa heroína, como si dijera que no deseaba luchar.

Alice en secreto empezó a cubrir el área y Aurora cerró y abrió sus puños mientras que el piso se agrietaba ante su aura.

“¿Molesta?” Preguntó la Falsa Heroína.

Su voz la imitaba por completo y esa falsa heroína empezó a caminar en su dirección sin ningún atisbo de miedo.

“¿Debería?” Cuestionó Aurora y sintiendo como su aura de combate cubría todo su cuerpo mientras que su concepto de luchadora se activaba, declaró. “Supongo que me conoces y si es así, entonces deberías saber que no soy un oponente fácil.”

Estaba enojada… Era imposible que no lo estuviera cuando alguien trataba de imitar su ‘persona’ y más cuando estuvo claro que le había investigado.

“Así que dime que es lo que quieres al disfrazarte de esa forma.” Ordenó Aurora con un tono solemne.

Su presencia de luchadora fue liberada y si bien era imposible imitar la ferocidad de Nicole, también era aterradora a su manera.

Sin embargo, esa falsa heroína la recibió sin ningún cambio en su cuerpo y en vez de estar en guardia, se acercó caminando aún más.

“Te ves demasiado linda cuando estás enojada.” Dijo la falsa heroína con un tono coqueto.

Aurora quedó aturdida ante esas palabras y su expresión se volvió rara de inmediato.

Escuchar que alguien trataba de coquetear con ella con su propia falsa voz no era algo muy agradable y normal.

No obstante, pudo sentir una similitud a alguien y esa falsa heroína al notar que bajaba sus brazos, se acercó aún más.

“Qué raro. También eres linda cuando estás aturdida.” Murmuró la falsa heroína, tocando su mentón con su mano.

La forma tan coqueta y agradable que coqueteaba era imposible que Aurora no la reconociera.

Era la persona que imitaba cuando coqueteaba con Kairos, su maestra no oficial de las artes de la seducción, el gran caballero galante…

“¿Cithrel?” Dudó Aurora sin contener su propia sorpresa.

La falsa heroína se rio suavemente.

“¿No te dije que nos veríamos pronto?” Preguntó Cithrel sacándose la máscara y revelando su rostro.

Aurora solo pudo parpadear, teniendo dificultades para entender lo que sucedía.


Comentarios del capítulo: (0)