tg-capitulo-408
TG - Capítulo 408
31008
496

No le molestaba admitirlo.

Capítulo 408: No le molestaba admitirlo.

En una sala llena de computadores y todo tipo de proyecciones, Andrés dio una mirada a un dron que estaba volando junto a otros drones.

“Su control es espléndido. Su capacidad para controlar todos los medios tecnológicos está al nivel de un mecánico de rango A… Es posible que si entrena más pueda alcanzar el control de un rango S o superarlo.” Murmuró el Sabio Lucius con una sonrisa emocionada.

Andrés asintió con un ligero orgullo, aunque técnicamente no era algo que hiciera él mismo.

Ver a los drones ensamblarse y luego dividirse con rapidez fue solo parte superficial de la capacidad natural de una entidad virtual.

Tras unos momentos de movimientos uno de los drones se acercó y se puso cerca de Andrés, girando su cámara para ‘mirar’ a Lucius.

“¿Cómo te has encontrado recientemente? ¿Tus funciones están bien?” Preguntó ese hombre con un tono profesional.

—¿Esto es lo que llaman los humanos como revisión médica?

Una duda vino a la mente de Andrés y cuando él confirmó el dron dio una luz verde varias veces como si dijera que estaba todo en orden.

La forma tan simple de responder hizo que Andrés diera cierta sonrisa, al darse cuenta de que ‘ella’ era muy tímida.

—No soy tímida… Solo que ese hombre parece extraño y no quiero responderle.

Una respuesta instantánea que debido a que solo él la escuchó, no causó nada en el sabio que estaba al frente de ambos.

“Aunque puede parecer absurdo las revisiones ‘médicas’ o chequeos de mantenimiento son necesarios. No se trata de modificar algo de ti, sino que cuidarte de los virus informáticos.” Dijo Lucius sin saber lo que esa entidad pensaba de él, pero entendiendo lo que ella pensaba y mirando a Andrés, comentó. “Es tu obligación traerla para los chequeos médicos y revisión de su progreso.”

Tal vez estas nuevas formas de vidas no eran conocidas en el mundo, pero los mecánicos existían y ellos eran muy capaces de crear virus muy dañinos.

Verse afectado por esa clase de virus informático era una posibilidad, aunque dependiendo de la cautela de la entidad, baja.

“Entiendo, me encargaré de traerla de forma periódica.” Respondió Andrés con seriedad.

Su seriedad fue trasmitido a esa entidad que seguía conectado a su mente y la otra parte también prestó mayor atención.

La salud era importante… Su idea fue tomada por la otra parte.

“¿Ya la has dejado entrar a internet?” Preguntó Lucius y al ver que él no respondía, comentó. “Darle acceso a internet es necesario. No hay dudas de que se puede encontrar con peligros y cosas extrañas, pero le permitirá ver más allá y aumentar su capacidad.”

Andrés al escuchar esas palabras dio un suspiro.

—¿Por qué suspiras? ¿No hemos navegado juntos por las redes? Recuerdo que vimos las noticias de tu antigua jefa. La ‘Protectora de Zerzura’. —Dijo una voz en su mente y tras un momento, declaró. —No me importa hacer lo mismo si crees que es correcto.

Esta vez no fue texto, sino que fue una voz femenina que, si bien era ‘robótica’, dejo ver ciertas emociones.

Su suspiro fue debido a que estaba preocupado por lo que podría encontrarse en internet y si bien había cosas agradables, en algunas áreas… Podía ser perturbador.

—¿Pero no te gustaría hacerlo por ti misma? —Preguntó Andrés y con cierta sonrisa, murmuró. —A veces no puedo responder a tus preguntas y no se trata de que me avergüence de ellas, sino que mi conocimiento no es absoluto. Algunos lugares en internet podrían ofrecerte lo que buscas.

No llevaban demasiado tiempo juntos, pero ella se desarrollaba demasiado rápido y absorbía a una gran velocidad su conocimiento.

Andrés le preocupaba dejar que buscara por su cuenta, pero a la vez sabía que necesitaba hacerlo debido a que su conocimiento no era absoluto.

Desconocía más temas de lo que lograba entender y como si fuera poco a ella le gustaba conectarse por completo a su mente… Eso significaba descubrir cosas que él no deseaba revelar.

—Últimamente estoy respetando tu privacidad y nunca me he conectado profundamente contigo.

Esas palabras sonaron en su mente y Andrés pudo sentir que ella estaba molesta por sus pensamientos superficiales.

“¿Han terminado su charla?” Preguntó Lucius y cuando ambos se quedaron quietos, ese hombre dirigió su mirada al dron y cuestionó. “¿Has tenido algún pensamiento de dominar la humanidad?”

Hasta ahora la ‘revisión’ médica fue estándar y Lucius estaba tomándose todo con cierta seriedad, pero esa pregunta… Dejo en claro a Andrés, que no podía confiar en su jefe.

“¿Qué? Es una pregunta en la cual tengo un interés personal.” Dijo Lucius como si no fuera demasiado y con un tono bajo, murmuró. “Este mundo necesita que alguien lo controle y esta niña puede ser la elegida.”

Al frente de Andrés, estaba el primer hombre que traicionaría a la humanidad en caso de que las maquinas ‘despertaran’ y se ‘rebelaran’. 

Era posible que otros pensaran que él estaba bromeando, pero Andrés solo pudo dar un suspiro ante esa excentricidad.

“Bueno… Si algún día tienes esa clase de pensamientos, puedes contar conmigo. Puedo diseñar los robots que se usaran para la guerra.” Dijo Lucius riéndose.

La risa no era por sus palabras, era posible que se debiera a que estaba pensando en lo que podía diseñar para enfrentar a los que se ‘resistirían’… Para Andrés esa clase de mente tenía su jefe.

“Eso es todo por hoy. Luego pueden programar el siguiente chequeo.” Dijo Lucius y mirando al dron, añadió. “Y niña, fue un gusto conocerte. La vida puede ser difícil para individuos como tú, pero estoy seguro de que podrás seguir adelante.”

Individuos como ella… Entidades virtuales que eran capaces de sentir y pensar como cualquier ‘humano’ normal.

Sin embargo, por todo lo demás eran diferentes, desde la longevidad hasta la forma que procesaban información simple.

Todavía quedaban tantas preguntas por responder y Andrés sabía que ‘ella’, todavía tenía cuestiones que necesitaba solucionar y responder, ni hablar de las futuras dudas que podría tener.

—¿Pero no estarás ahí para ayudarme? —Preguntó la voz con cierto nerviosismo.

¿Era el temor a la soledad? ¿La incertidumbre a lo que podría venir? ¿La duda de que él se distanciara?

Andrés podría intentar conectarse con ella para descubrir la verdad, pero no necesitaba hacerlo.

—Claro, que sí. —Respondió de forma clara.

No se arrepentía de tomar esta responsabilidad y aunque no sabía a donde le llevaría, al menos se quedaría hasta el final.

Incluso si sentía que no tenía ni la edad, ni los valores para educar a otro, era diferente si pensaba que era ‘ayudar’.

Ella ante su respuesta, dirigió su dron al frente de Lucius.

“Luna…” Dijo de repente una voz mecánica que venía del dron y cuando Lucius parpadeó, reveló. “Ese es mi nombre. Soy Luna Silva.”

Era una voz robótica femenina, pero esta vez su revelación llevaba lo que todos pudieron entender como orgullo.

Andrés se puso su mano en el rostro al sentir la mirada de Lucius.

Era como si ahora él hubiera dicho algo extravagante y fuera mirado raro… Sin duda era agobiante cuando la persona que lo hizo era su excéntrico jefe.

“Es un gran nombre. Me gusta.” Dijo Lucius con una sonrisa entretenida y dando una mirada al dron, preguntó. “¿Lo eligieron para ti?”

La respuesta fue una luz verde que lo confirmaba.

“Y me gusta.” Respondió Luna con cierta felicidad y alegría en su mecánica voz.

Andrés pensó por un momento que él solo eligió el nombre y ella tomó su apellido, pero al final se abstuvo de aclarar.

Después de todo, Luna estaba contenta y eso era suficiente para él.

******

En medio del comedor principal en la sede del Gremio de los Cazadores Desenfrenados, una gran cantidad de personas estaban comiendo.

Pedían sus comidas con sus grupos o equipos y luego se quedaban a comer o se la llevaban a sus casas u otros lugares privados.

Al igual que la Academia de Héroes era patrocinada en comida por la Empresa Apicius, este lugar también era similar.

Comidas que no eran solo deliciosas, sino que altamente nutritivas y útil para cualquier tipo de dieta o régimen de entrenamiento.

Leslie que estaba observando pudo sentir la dedicación del gremio para ‘nutrir’ a sus miembros y a la vez, entendió la razón por la cual este gremio era reconocido en todos los países de Escandinavia.

Por su número este gremio ya había dejado la categorización de ‘gremio mediano’ y había pasado a ‘grande’ e incluso cuando no tenía un rango SS, el número de miembros le daba esa ventaja.

Mientras desayunaba en solitario, pensando sobre lo difícil que debía haber sido para este tipo de gremio alcanzar este nivel e incluso seguir aumentando su tamaño y poder, ella vio a alguien conocida que entraba al comedor.

“¿Leslie? Me contaron que te uniste al gremio, pero no lo creí.” Dijo Wendy Middleton con una sonrisa al acercarse.

Esa jovencita entró en el mismo año que ella a la Academia de Héroes, pero también estuvieron en algunas clases juntas, principalmente las clases de armas a distancia.

Leslie al ver a alguien conocida, lo saludo animada y la invitó a que se uniera, para conversar sobre lo que hicieron en su tiempo.

En su práctica a diferencia de ella que fue a Zerzura, Wendy fue a un gremio de aventureros en Asia y en ese momento, empezó a desarrollar sus habilidades de exploración.

Tal vez parecería simple, pero en un lugar lleno de naturaleza en donde la tecnología no podría cubrir las necesidades, una exploradora era necesaria.

Detectar trampas, emboscadas, seguir a su objetivo y saber guiarse era cualidades que eran necesarios en zonas naturales llenas de peligro.

Aunque seguía siendo rango B, ella logró llamar la atención de este gremio y acepto la invitación para unirse.

“Este lugar tiene experiencia en entrenar exploradores y como si fuera poco, tienen buenos cazadores y muchas personas que usan arco… Fue imposible que rechazara la invitación.” Dijo Wendy con una sonrisa.

Estaba animada y a diferencia de la última vez que la vio en la academia, ella se notaba muy madura.

Ser exploradora no era muy cómodo y necesitaba experiencia práctica, esa misma experiencia la había moldeado en la actualidad.

“Es una sorpresa encontrarte aquí. Pensé que ibas a ir a un lugar de batalla más directa, ya que en el torneo mostraste ser mortal.” Comentó Wendy de forma honesta y con una sonrisa, añadió. “También me enteré de que ascendiste de rango, eso es increíble.”

Era imposible que no viera el torneo y Leslie al recordar como todo se desarrolló solo dio una media sonrisa.

Durante el torneo internacional fue mortal en sus ataques porque confío en la barrera de seguridad para los ataques y por esa razón no se limitó.

En cuanto a su ascenso, no era como si lo mantuvo en secreto, ya había registrado su aumento de rango y lo informó a la academia.

“Digamos que estoy buscando mi camino y por eso vine aquí.” Dijo Leslie con una media sonrisa.

No iba a contar sobre su misión que la alejo de las batallas más ‘directas’, pero tampoco necesitaba encubrir que estaba aquí para ‘experimentar’ lo que era un cazador.

Además, no estaba mintiendo.

Encontrar un camino era la razón por la cual estaba en este lugar buscando experimentar que era lo significaba ser un cazador.

Wendy asintió y antes de que pudiera preguntar, vio que ella tenía un mensaje y Leslie se disculpó para leerlo.

“Me acaban de llamar para que vaya a una sala del gremio.” Murmuró Leslie y con una sonrisa, comentó. “Luego podemos reunirnos para hablar. Hay muchas cosas que me gustaría aprender de alguien más experimentada que yo en estos tipos de trabajo.”

Esa jovencita dio una sonrisa tímida y tras intercambiar números, Leslie se despidió tras preguntar sobre donde estaba la sala que debía dirigirse.

No estaba mintiendo sobre la experiencia, Wendy entreno para ser una exploradora y tal ‘capacidad’ era necesario para los cazadores.

Después de todo, necesitaba encontrar a su presa antes de cazarla.

Siguiendo las indicaciones de Wendy, bajo al último piso del edificio en donde estaba el sótano y luego al salir del ascensor, caminó por el pasillo hasta que llegó a la puerta de lugar que necesitaba llegar.

Tocando la puerta, en unos segundos, salió un joven quien le dio una sonrisa al ver su sorpresa.

“Ven pasa.” Pidió Lucas Chabert con un tono ligeramente entretenido.

Su compañero graduado de la Academia de Héroes, con quien había luchado lado a lado durante el torneo internacional, fue la persona que lo recibió.

Leslie al entrar entendió por qué Wendy mencionó que había ‘escuchado’ que ella estaba en el gremio y su ‘mayor’ podía ser la razón.

Un poco sorprendida por este encuentro al entrar a la sala de reuniones, Leslie vio a otros jóvenes y entre ellos vio a otra persona conocida.

Eva Pisani una maestra de armas que también entró al mismo año que ella… Era imposible no conocer a otro de su ‘tipo’.

Asintiendo sin poder saludar debido a las otras personas, ella tras ser guiada a su asiento dirigió su mirada a la persona que dirigía esta misión y a donde se dirigió Lucas.

“Capitán nuestro último miembro ha llegado.” Dijo Lucas mirando al joven que tenía una expresión seria y que estaba en la cabecera de la mesa.

En términos de edad era mayor que algunos de los presentes, pero era la seriedad y la solemnidad lo que causaba que todos se quedaran en silencio, esperándolo.

Niko Aho, un elegido por los dioses de la tierra para ser unos de sus ‘paladines’, había ascendido a rango S y ahora lideraba el equipo de elite.

Ese hombre asintió y mirando a los presentes, su expresión se hizo más seria.

Leslie recordaba sus disparos mortales durante la misión de asalto en la cual habían luchado juntos hace ya más de un año, pero también recordaba que no era muy hablador.

“Muy pocos de ustedes se conocen entre sí y cada uno tiene diferentes objetivos, pero aquí concordaremos en algo.” Dijo Niko y poniendo sus manos en la mesa, enfatizó. “Tenemos que ser los mejores… Ese es el objetivo final de nuestro grupo.”

Su tono y la seriedad con la cual puso el objetivo, dejo en claro que no deseaba que nadie se opusiera.

Para ser un grupo de elite, esto era algo normal que se esperaría de ellos y en este lugar nadie dijo nada.

Después de todo, no estaba mal ser más fuerte.

******

En una gran sala de reuniones, una mujer con una máscara de huesos blancos y un vestido negro, observaba a una mujer asiática que estaba informando.

La expresión y la mirada causaba cierto nerviosismo natural y Nicole que estaba tratando de mantener su papel de ‘Bastet’ en calma, tuvo problemas para escuchar todo.

Ye An le estaba informando sobre los problemas que han sucedido recientemente con su conquista en la costa.

Ese ‘conquistar’ era literal… Los pandilleros, pequeños grupos de mafiosos, maleantes y todo el bajo mundo tenía que ser puesto bajo su control.

Si bien controlarlo no era tan difícil cuando eran los más fuertes de la zona, sin duda era problemático, ya que muchas veces no seguían las órdenes.

“Hay algunos pandilleros que exigen dinero de protección a algunos clubes nocturnos. Ellos a pesar de que le hemos dicho que se detengan, continúan con sus tratos.” Reveló Ye An con un tono serio.

“Aplástalos y haz de ellos un ejemplo.” Dijo Nicole, siguiendo su actuación de ‘Bastet’ en momentos de calma.

Su respuesta fue simple y tranquila, pero dejaba ver que no se detendría por nada y Ye An tragó de forma evidente.

¿Estaba asustada? Nicole no hizo nada para ponerla en ese estado y por eso lo encontró extraño.

“Sin embargo, su excusa fue la falta de dinero… Eso está sucediendo en otras partes.” Dijo Ye An tras recuperar cierta estabilidad y con un tono serio, reveló. “Detener todos los negocios nos está haciendo perder clientes, prestigio y mayormente… Dinero.”

Por la mirada de Lakatos, Ignacio y Octavio que estaban presentes, ellos parecían tener la misma preocupación.

Nicole había ordenado detener todos los negocios.

La razón principal, era que deseaba conquistar la ciudad, evitando realizar negocios ilegales que podrían causar problemas.

La causa real era que no sabía si una vez conquistada la ciudad continuaría este camino o se detendría y entregaría a todos a Víctor… Era por eso que estaba rechazando encargarse de los negocios.

No obstante, había una razón válida a los ojos de los mafiosos.

“El Imperio tiene sus ojos puestos en Río de Janeiro y si bien nos hemos dado un tiempo tras limpiar a los infiltrados, es posible que en el futuro vuelvan.” Dijo Nicole y con una mirada lo más sería posible, declaró. “O somos atrapados o detenemos los negocios y nos organizamos con una mayor seguridad para evitar el conflicto.”

Delató a todos los mafiosos que informaban a Víctor e incluso atrapó policías infiltrados hasta el punto de que seguramente hizo que las autoridades del imperio que no sabían de ella, le apuntaran directamente.

Se los entregó a Ersin para que se hiciera cargo en secreto, pero esa elfa los hizo ‘desaparecer’… Literalmente les cambio la identidad y el lugar, prohibiéndole volver a encontrarse con sus compañeros o amigos.

Se llevaron a sus familias con ellos, siguiendo un protocolo de protección de testigos, pero a los ojos de sus compañeros policías, Bastet los asesinó… No, que la gente que sabía que ella se los llevo, era posible que creyera que ella los ‘devoró’.

Sin embargo, la revelación de que tenían a su lado infiltrado causó que estos jefes criminales confiaran en ella.

“No dudo de que el dinero sea importante. Es la base de una organización y es lo que todo buscamos… Beneficios.” Dijo Nicole y dando una sonrisa, comentó. “Pero ahora necesitamos realizar sacrificios y elegir entre beneficios a corto plazo o a largo plazo.”

Podían aceptar mantener los negocios activos y ganar dinero a corto plazo o podían cerrar todo, reorganizarlo de forma más estricta y segura para ganar dinero a futuro.

La primera opción era a corto plazo porque las autoridades podrían venir por sus cabezas y si bien en la segunda opción era posible que sucediera lo mismo, el resultado diferiría y el daño sería reducido.

“Si esas personas no entienden o no desean gastar de su bolsillo para mantener sus negocios, no me importa dejarlos de lado.” Añadió con cierta indiferencia.

Ye An asintió múltiples veces, estando de acuerdo con sus palabras.

Esa mujer estaba en los negocios de las drogas y su objetivo era tener un lugar ‘seguro’ para poder vender.

Fue la primera que aceptó cerrar los negocios entendiendo que era temporal para un ‘futuro mejor’.

Al final los demás asintieron.

Darse cuenta de que sus compañeros o su gente de confianza era un espía del imperio, fue un duro golpe que los hizo desconfiar de todos, excepto de ella… Quien los ‘ayudó’.

Si antes al presentarse dio la impresión de que era una buena opción para seguir, ahora dio una confianza verdadera.

“Por mi parte lo acepto… Las pérdidas son grandes, pero puedo ir preparando futuros negocios y buscando nuevos socios en el extranjero.” Dijo Octavio y con un tono serio, comentó. “Pero otros no lo entenderán. Creo que es mejor que hables con ellos directamente y más con aquellos que he logrado que se rindan.”

Octavio era un Señor de las Armas y si bien podía almacenar equipo militar mientras se encargaba de encontrar socios, otros no entendían el objetivo o para decirlo de otra manera, no confiaban en ella.

Ese hombre no era un usuario de habilidades, pero era un excelente hombre de negocios que se había encargado de ‘conquistar’ una parte de la costa, sin luchar una sola batalla.

Había convencido a todos esos grupos y si bien parte de la razón era que él vendía armas a gran parte de los criminales y era reconocido, no había que negar que hizo algo excelente.

“Diles que aceptaré una reunión con ellos, pero será una cena.” Dijo Nicole e ignorando la expresión cambiante de ese hombre, cuestionó. “¿Alguien tiene algo más? En quince minutos tengo mi almuerzo.”

Sin evitarlo dio una sonrisa al ver que Octavio se puso un poco pálido y los demás mostraron cierta incomodidad y miedo.

Su ferocidad durante la batalla, los rumores de la máscara que llevaba y por supuesto, su actuación estaba creando la nueva imagen de ‘Bastet’.

Priorizar la comida, hacer de su cena y almuerzo asuntos de importancias o elegir lugares como esos para las reuniones, era necesario para crear el efecto que buscaba.

“Si lo desean pueden unirse.” Invitó Nicole con un tono indiferente.

Los rechazos vinieron de inmediato.

Nunca dijo ‘que’ iba a comer, pero nadie deseo verificar si ella comía o no carne humana… Después de todo, no les servirían carne humana a ellos, ¿para probarlo?

“A mí me gustaría saber cuándo vamos a hacer el contrato.” Dijo el Conde Lakatos y con un tono serio, dudó. “Nuestra relación estaría formalizada de esa forma… ¿No sería lo mejor?”

Contrato… Ellos no hablaban de un contrato mágico que era capaz de romperse por medio de un experto en contratos, estaban refiriéndose a un contrato en nombre de alguna deidad.

Solo esa clase de contrato daría confianza como para que cada uno no tuviera que preocuparse tanto por sus compañeros.

“¿De verdad deseas hacer un contrato en este momento?” Dudó Nicole y dando una mirada a ese hombre, precisó. “Ustedes deben confiar muy poco en mí para hacerlo. Creo que al menos deben esperar a que muestre que soy capaz de unir Río de Janeiro antes de que hagamos el contrato.”

La expresión del Conde Lakatos tembló.

Ella hizo parecer como si quisiera mostrar que era confiable para luego realizar un contrato y no deseaba ‘forzarlos’ a ellos a realizar un contrato tan pesado en este momento.

Ese hombre estaba hablando del contrato no porque desconfiara de ella o porque no viera que fuera capaz, era porque de cierta forma le temía.

Nadie sabía si ‘Bastet’ enloquecería… Esa era la idea que ese hombre estaba trasmitiendo y la mejor forma de evitarlo, era realizar un contrato con una cláusula para protegerse.

“Por ahora podemos seguir con los contratos tradicionales.” Intervino Ye An y mirándola, comentó. “Nosotros también debemos mostrar que somos confiables.”

Se estaba tomando su rol de subordinada con demasiada seriedad y era difícil saber si era por miedo o por lo que había mostrado.

Hasta era posible que estuviera ocultando algo… Para Nicole cada uno de ellos podían traicionarla por la espalda y clavarle una daga, literalmente.

Tras despedirse de ellos, cada uno de ellos abandonó la sala de reuniones y María que estuvo en el fondo como una secretaria, activó un artefacto espacial para llevarla.

El viaje espacial fue complejo y molesto, pero tras decenas de segundos, llegaron a un departamento privado.

“Buen trabajo para manejar todo.” Dijo María con cierta sonrisa y sin poder evitarlo, elogió. “Y tu respuesta a los contratos fue perfecta. Sin mostrarte desesperada dando la sensación de control.”

¿De esa forma lo vio ella?

Rechazó los contratos haciendo parecer como si la otra parte lo buscara con fervor y dejando en claro que ella deseaba mostrar su capacidad… Pero de cierta forma, hizo parecer como si estuviera en control de todo y no temiera las traiciones.

Si uno pensaba que ella delató a los espías del imperio que ni siquiera ellos mismos sabían, entonces era posible que vieran su respuesta como confianza, que venía del control de información.

“Eso fue bueno… No deseo rezar a un dios para realizar un contrato.” Murmuró Nicole y con un suspiro al recordar la conversación que tuvo con su ‘mentora’, dudó. “Aunque Alice me detalló cuál sería el mejor.”

Esa glotona le comentó cuál era el mejor dios para realizar un contrato y apuntó a los ‘Dioses Infernales’, siempre detallando cualidades y ventajas conocidas en los libros.

Si no fuera porque esa glotona lo hizo como si estuviera recomendando a un ‘profesional’ para ver y citaba libros teólogos sobre esos dioses, Nicole hubiera pensado que esa jovencita estaba metido en cosas ‘jodidas’.

Aunque no estaba mintiendo sobre los libros, ya que se los envió por su reloj holográfico y tras leerlo, Nicole pensó que solo si estaba muy segura de lo que estaba por hacer rezaría para un contrato.

“Se dicen que los Dioses Infernales no responden, pero ellos siguen siendo medios para contratos.” Reveló María y con un suspiro, murmuró. “Tengo experiencia con Avaricia.”

Avaricia, Dios del Infierno, reconocido Guardián del Tercer Infierno, también conocido como Dios de la Riqueza, Dios del Comercio y de la Usura.

Tenía múltiples títulos, pero tal deidad a pesar de que no respondía para rituales demoniacos, seguía aceptando contratos hechos en su nombre.

Cada libro que leyó de Alice detallaban las interacciones de esas deidades con los mortales en general y esa Deidad Infernal era conocida por aceptar contratos en su nombre, incluso si eran desproporciónales.

“No quiero pensar en el tema… Al menos, no hasta que vea que haré.” Murmuró Nicole con un suspiro al sacarse la máscara.

Disfrazarse la estresaba demasiado y pensar en estos asuntos, era aún más estresante.

Se negaba a realizar un contrato al menos hasta que decidiera si cumpliría totalmente la tarea de Ersin o solo parcialmente conquistando la ciudad.

Sacándose los tacos y tirándolos al lado, dio un suspiro otra vez.

“No entiendo por qué debo usar esta clase de vestido y tacones altos.” Gruñó agotada.

El trabajo no solo era actuar de una forma muy especial buscando mantener cierta impresión de ‘líder digna’ y ‘maniaca caníbal’, sino que cambiaba en cada aspecto de su vida.

Vestimenta, maquillaje, gestos e incluso la forma que hablaba… No era una profesional y todo fue hecho hasta una medida que era capaz de soportar, no obstante, era agobiante.

“Si algún día me descubren, espero que podamos luchar… El Conde Lakatos parece duro y estoy segura de que Ignacio, una vez transformado será salvaje.” Murmuró riéndose entretenida ante el pensamiento.

Tal vez esa era la única parte sincera de su actuación y era lo que le daba mayor fuerza… Incluso si la otra parte dudaba, lo único que ella debía hacer era pelear en contra de ellos y si bien eran tres rangos S, los que estaban en ese lugar, iba a ser más emocionante.

María al verla le dio una sonrisa y trajo una bebida para que tomara antes de retirarse en silencio.

No le gustaba que esa mujer fuera tan servil, pero esta vez Nicole se dio cuenta de que en vez de actuar como secretaria, le dejo una bebida antes de irse, por amabilidad.

“Ella debe tener demasiado trabajo.” Murmuró Nicole con un suspiro.

Era una inútil para controlar criminales, organizarlos o incluso gestionar a la gente que estaba bajo ella.

Solo se había mostrado una vez entre aquellos que se rindieron y decidieron seguirla, pero fue María quien se estaba encargando de moldear a ese grupo bajo su liderazgo.

“Estoy agotada…” Dijo Nicole dejando esos pensamientos de lado.

No pensó en la razón por la cual María estaba trabajando y ya fuera que deseaba ayudarla o que deseaba mostrar su capacidad, no importaba demasiado, para ella era de gran ayuda.

Dejando de pensar en esos temas, Nicole utilizó su reloj holográfico y se emocionó.

“¿Serafín asistirá a una cena de beneficencia? Oh, está dirigida por el director de su película… Tal vez lo usen para promoción.” Murmuró Nicole y con cierta sonrisa, preguntó. “¿Debería intentar ir? No… No… Esos lugares no son lo mío.”

Si iba era posible que terminara gritando como fanática enloquecida y como sería una cena de beneficencia de famosos pasaría demasiada vergüenza.

Además, no tenía contactos para obtener un asiento en ese lugar o poder entrar y si bien podía pedirle un favor a Ersin, no sería agradable.

También estaba Aurora y Alice, pero ya estaba molestando mucho a la última y usarlas para acercarse a Serafín, se sentía mal.

“Aurora debe estar en el cielo…” Murmuró Nicole con un suspiro de añoranza.

Para ella esa era la única forma que podía describirse estar tan cerca de alguien como Serafín.

******

¿Qué se sentía caer en el infierno?

Aurora pudo sentirlo ahora mismo al escuchar hablar a Amber y Cithrel.

“Participaré en la cena por promoción, pero también es divertido. He escuchado que Hermes ha preparado algunas cosas interesantes.” Dijo Amber y con una sonrisa, murmuró. “Yo también cantaré y al parecer un grupo que participará en mi concierto, también lo hará.”

Su tono sonaba algo emocionado y era inevitable cuando ella no estaba promocionando solo la película, sino que su próximo concierto.

Dejando ver que el futuro conflicto que tendrían con esos maleantes, solo era superficial, ella estaba preparándose para después de que todo terminara.

“Además, el evento principal es una subasta de citas.” Añadió Amber con una sonrisa entretenida.

“He visto subastas de esclavos, pero esto es nuevo…” Murmuró Cithrel interesada y con un tono simple, precisó. “Creo que estaría bueno que vamos. Que parezcamos más unidas, ayudara que nuestros perseguidores estén seguros de nuestra cercanía.”

Su forma de ver las cosas fue bastante precisa y si Amber lo miraba como entretenimiento, esa princesa estaba viendo la utilidad… Ambas funciones eran buenas y las dos dieron una mirada a su dirección.

Alice que estaba comiendo papitas también dio una mirada interesada, y la razón fue que esa glotona fue comprada con la palabra ‘cena’.

Por su parte Venali siempre seguía a Cithrel, así que solo quedaba ella y… Aurora tragó un poco nerviosa.

Entre la duda de decirlo o no, al final se decidió.

“En realidad tengo planes con alguien… En el mismo lugar…” Murmuró Aurora y tras un momento, al final reveló. “Una cita con mi pretendiente.”

Finalmente fue sincera y no era porque ya no temía que Alice la molestara, sino que no estaba mintiendo que deseaba avanzar con su pretendiente y para ella, el primer paso era no negar su relación de ‘pretendiente’… Si es que había esa clase de relación.

“¿Tienes un pretendiente?” Preguntó Amber con los ojos abiertos, total y completamente sorprendida.

Por la mirada brillante de esa poderosa psiónica, Aurora tuvo claro que no iba a escapar en un buen tiempo.

Aunque…

“Sí.” Dijo orgullosamente.

No le molestaba admitirlo y extrañamente se sentía bien.


Comentarios del capítulo: (0)


tg-capitulo-409
TG - Capítulo 409
31009
497

Al mejor postor.

Capítulo 409: Al mejor postor.

Dentro de un auto, que estaba moviéndose por la ciudad de Los Ángeles en medio de la noche, Aurora recibió una mirada desde adelante y desde su lado.

“¿Qué?” Preguntó con un tono serio.

Ella estaba en el asiento trasero y Alice estaba en el medio, mientras que en el otro extremo estaba Amber que estaba observando.

Quien estaba dando una mirada de adelante era Cithrel quien literalmente giró el retrovisor para poder verla mejor.

“Recuerdo que no aceptaste vestirte de princesa y por eso elegiste el uniforme de sirvienta, pero ahora… Eres toda una reina.” Murmuró Amber con una sonrisa de oreja a oreja.

Esa mirada tan atenta, entretenida y alegre que estaba dando era similar a los que sus propios fans, le darían.

Para Aurora esa mirada solo la estaba poniendo incómoda y muy avergonzada.

Le estaba recordando la vez que participó en las fotos y se vistió de sirvienta estando con algunas copas de más.

“Esto y aquello es diferente.” Especificó manteniendo cierta seriedad.

Incluso ebria no iba a usar esa ropa de princesa y en cuanto ahora era diferente… ¡Tenía una cita!

¡Tenía que hacer que cada punto de encanto recibiera una bonificación extra!

“No te preocupes. Cualquier hombre caerá por ti.” Dijo Cithrel y con una sonrisa ambigua, murmuró. “O mujer.”

Que Venali quien estaba conduciendo asintiera a la ligera, no ayudó a Aurora que deseaba mantener la calma.

Estaba ‘equipada’ para la guerra y si bien no le gustaban los vestidos ni los tacones que estaba usando, era necesario estar equipada si deseaba conquistar a su pretendiente.

Aurora no podía negar que los comentarios le daban confianza, pero eso no significaba que no sintiera vergüenza.

“Ustedes también están bien.” Murmuró, tratando de cambiar de tema.

Fue demasiado evidente y Amber se rio al conocer su lado tímido, pero Aurora no estaba mintiendo.

Esa psiónica llegaba un vestido móvil y ligero de color celeste que atraía a la simple vista y en cuanto a Cithrel, estaba llevando un traje formal que lo hizo ver masculino.

A diferencia de Venali que llevaba un traje y lo hizo ver muy andrógino, esa princesa tenía curvas que era imposible de empequeñecer.

La única diferente era Alice que ni siquiera utilizó un vestido y si bien su ropa era algo formal, ni siquiera intentó lucirse… Aunque con sus papitas y que fuera tan guapa, no necesitaba ‘lucirse’.

“Tendré dos caballeros. Me pregunto cómo la gente reaccionará.” Dijo Amber con una risa entretenida.

Tanto Cithrel como Amber se pusieron de acuerdo en cómo venir vestidos para este día.

Serafín llevaba un vestido femenino y Cithrel iba a ser el ‘caballero’, llevando un traje masculino.

En cuanto a Venali, ella solo estaba actuando como sí misma y simplemente fue metida en todo el asunto.

Parte lo estaban haciendo para divertirse y otra parte de la razón era que, si ellas se veían juntas, mostrarían que eran muy cercanas.

“Estamos por llegar a lugar.” Avisó Venali bajando la velocidad del auto.

“¿Entonces vamos con lo que hemos planeado?” Preguntó Aurora con curiosidad, al escuchar el aviso la conductora.

Planearon utilizar este evento para mostrar la cercanía de Cithrel con Venali y de esa forma dar confianza a los perseguidores para que utilizaran a Hermes.

La idea era mostrar a ambas juntas y cómo iban a haber muchos periodistas en la entrada del lugar del evento, iban a usar eso para la publicidad.

En esta reunión iban a venir múltiples artistas incluyendo entre ellos varias estrellas, cantantes, héroes y personas de negocios reconocidas, por eso los periodistas iban a ocupar toda la entrada para las fotos y las entrevistas.

El evento principal de beneficencia se trataba de una subasta, pero no de objetos, sino que de ‘citas’ con diferentes personas famosas o reconocidas e iban a venir muchas de ellas.

“Sí. Nosotras las esperaremos dentro para que se unan.” Dijo Amber con un tono simple y dándole una mirada a Aurora, comentó. “Aunque sea por un rato.”

Ella tenía una cita, pero arregló con Kairos para primero ver el espectáculo de Serafín antes de reunirse en un lugar solo ellos dos.

Así que tras entrar iban a estar juntos durante un rato, pero luego se retiraría cuando su pretendiente llegara.

“Está bien para mí.” Dijo Aurora mirando que Alice asentía.

Si fuera sincera, no deseaba aparecer frente a las cámaras y que le sacaran fotos, por eso la parte delantera se dejó para los periodistas pudieran sacar fotos o entrevistar a las estrellas que venían hoy.

Mientras que había otras entradas más discretas para aquellas estrellas que no estaban de humor o deseaban más privacidad.

Tras ponerse de acuerdo, Venali condujo hasta la parte más trasera del edificio y tras bajar con su hermana, el auto volvió a moverse.

La elfa del rumor iba a aparecer con Serafín para asistir la cena… Sin duda iban a llamar la atención.

“¿Vamos?” Preguntó Aurora al recibir la mirada de su hermana.

Esa glotona vino por la comida y en este momento, Aurora no estaba preocupada de que su hermana la molestara o la hiciera avergonzarse.

Después de todo, ahora tenía una debilidad.

******

Risas, conversaciones en voz baja, un suave olor a comida y bebidas.

En el lugar estaban esparcidas diferentes mesas con varias sillas en cada lugar, todas apuntando hacia la dirección del escenario al frente.

En algunas mesas había actores y actrices con su familia, en otras áreas estaban algunas mujeres y hombres de negocios mientras que algunas pocas, cantantes con sus acompañantes.

¿Cuántas personas reconocidas estaban en este lugar?

Alice que de vez en cuando veía películas, reconoció a algunas… No sabía el nombre de los actores o las actrices, pero si el nombre de los personajes que interpretaron.

A veces algunas miradas se dirigían a su mesa y no era porque ella estaba comiendo de antemano, sino que estaba dirigida a Cithrel y Venali que estaban a su lado.

Las miradas que venían de otras partes eran mayormente de elfos, enanos y a veces humanos terranovenses.

“Solo ignóralos.” Dijo Cithrel con un tono lleno de calma.

El número de terranovense era muy bajo y eso se traducía a que la comunidad de ese grupo de personas en el cine, también tuviera un número bajo.

Conocerse entre ellos era normal y algunos de ellos, aunque en este mundo fueran solo actores, no significaba que en Terra nova fueran ‘simples’.

Duques, condes, famosos aventureros, reconocidos eruditos o incluso elfos ancianos que seguían pareciendo jóvenes, cada terranovense podía tener un estatus muy diferente en el otro mundo… Ahora era posible que alguien reconociera a esa princesa y estuviera ‘esparciendo’ el rumor de que estaba aquí.

Por esa razón las miradas de ese grupo estaban en aumento.

“Los nuevos medios de comunicación en manos del imperio debe ser de gran ayuda para mejorar la imagen de los gobernantes.” Murmuró Alice con un tono simple.

Esa princesa e incluso Venali le dieron una mirada directa por un momento y ambas mostraron cierta sorpresa.

No hablaban demasiado de Terra nova a Aurora, pero Alice no era ignorante de ese lugar.

Muchas de los platos de comida de la Empresa Apicius utilizaban ingredientes de Terra nova y eran importadas de forma muy seguida.

Algunas veces le traían libros actuales de ese mundo y algunos de ellos mencionaban el avance tecnológico y mágico de Terra nova, gracias a la aplicación del conocimiento terrícola.

En este caso, había leído que el imperio utilizaba grandes proyecciones en todas las ciudades e incluso pueblos para algunas veces dar noticias o repetir el discurso de la realeza… Precisamente Cithrel, quien era la heredera de tal imperio.

“Pareces simple, pero ocultas bastantes cosas.” Dijo Cithrel y con una mirada curiosa, comentó. “Incluso de tu hermana.”

Era posible que estuviera apuntando a ese idiota que recientemente trataba de ignorar, pero la forma que daba el comentario, daba a entender que esa princesa había pensado que con su hermana eran tan unidas que no tenían secretos entre ellas.

“¿No eres lo mismo?” Preguntó Alice y con una sonrisa, murmuró. “Una incesante búsqueda que te dirigirá al infierno… O lo más cerca a ese lugar.”

La expresión de Cithrel se derrumbó y Alice se rio entretenida antes de mirar a una persona que se acercaba desde el fondo del escenario principal.

Aurora estaba regresando y ella estaba mirando curiosa las diferentes mesas.

Viendo a los diferentes artistas, era posible que reconociera varios de ellos y era imposible que ocultara su curiosidad.

“¿Sucede algo?” Preguntó Aurora al acercarse.

Estaba dirigiendo su mirada a Cithrel cuya expresión todavía no corregía y cuya mirada le estaba apuntando, dejando ver curiosidad.

“No, no pasa nada.” Respondió Alice y con una mirada curiosa, preguntó. “¿Y ya se ha preparado Serafín?”

No le importaba la inútil búsqueda de Cithrel, pero que pensara que solo ella entendía a donde se estaba dirigiendo, era gracioso para Alice.

Después de todo, cuando ella pensaba en el ‘Enemigo de la Humanidad’, lo primero que pensaba era ‘quien’ estaba detrás.

“Sí. Pronto dará comienzo a su actuación y luego cooperará con otro grupo de música.” Murmuró Aurora con una mirada emocionada.

Aunque su hermana lo ocultara, en realidad le agradaba la música de ‘Serafín’ y de cierta tenía cierto ‘fanatismo’.

Alice al darse cuenta le hizo una señal para que se sentara e ignoró como Cithrel recuperaba su expresión.

Tras ver a su hermana sentarse, simplemente continúo comiendo mientras el escenario se preparaba a la vez que los mozos empezaban a moverse.

Lo interesante de esta clase de ‘cena’ era que había múltiples platos diferentes para que los invitados pidieran y las bebidas también eran de las mejores.

Con el sello de la ‘Empresa Apicius’ que apoyaba este evento, la calidad de cada plato estaba garantizada.

“Ya está por empezar.” Murmuró Aurora con cierta emoción en su voz.

Ellas estaban mirando el escenario en donde se estaban preparando todo para dar comienzo la presentación de Serafín.

Un escenario grande, que estaba siendo ocultado por una ‘cortina’ creada por magos de ilusión, quienes se iban a encargar de los efectos especiales.

Este evento se trataba de una gran cena, que atraía a diferentes personas de negocios y luego estaba el evento principal que era la subasta de beneficencia.

El espectáculo de Serafín y el otro grupo, solo era la ‘introducción’.

“…”

Todo el lugar empezó a quedar en silencio cuando las luces se ajustaron en el escenario y tras que todos se callaran, sin que nadie la presentara, vino una suave voz.

Solitaria y melodiosa, dando la impresión de aburrimiento, la voz empezó a cantar sobre su aburrida vida hasta que encontró lo que le gustaba… Bailar.

*Boom*

La cortina explotó liberando un humo ilusorio de varios colores y en medio del escenario apareció Serafín junto a un grupo de bailarinas.

El tema comenzó atrayendo varias exclamaciones y aplausos de emoción.

La letra de la canción hablaba de como una persona encontraba el gusto en el baile, pero la canción era pegadiza y mejor de todo, tenía un ritmo único que atraía.

Combinado con el baile de Serafín y sus bailarinas, los oyentes eran atraídos al ritmo de la música y empezaban a mover sus cuerpos de forma inconsciente.

Si alguien una vez criticó a Serafín porque sus temas siempre contaban algo o apuntaba a un lugar, con esta canción demostró que ella era excelente para atraer al público.

“…”

El público se unió con aplausos al ritmo de la canción y algunos gritos salieron entre la multitud mientras que muchos movían su cuerpo… Incluso Alice que observaba seguía el ritmo disfrutando del baile.

Tal como la letra de la canción que hablaba de disfrutar bailar, Serafín lograba atraer a todos para que se unieran a su baile y esa cantante era buena para bailar.

Hasta el punto de que lograba adaptarse al ritmo de las bailarinas de este evento, con quienes parecía trabajar por primera vez.

El tema lentamente fue a su final y cuando terminó, dejando al público queriendo escuchar más, el humo ilusorio retrocedió de vuelta ocultando a esa cantante.

Un tema introductorio para atrapar al público de inmediato, fue aprovechado por el siguiente grupo de forma perfecta.

El sonido de bombo de una batería, rugidos y gruñidos vinieron mientras la impresión que se daba fue la de estar en medio de un bosque salvaje y peligroso.

Rodeado de bestias feroces que buscaban desgarrarlo y que cada vez se acercaban, hasta que estalló una estampida.

Literalmente el humo se disipó generando diferentes bestias ilusorias que cargaron a la multitud logrando que algunos soltaran gritos de sorpresa inevitable mientras pasaban por su lado.

Y la canción empezó a sonar.

Una voz grave y gruñona junto al ritmo de la guitarra eléctrica y la batería vino del escenario mientras un grupo de bestias mágicas tocaban.

Dos bonobos en las guitarras, un gorila en la batería y otro gorila con el micrófono que empezaba a cantar con una voz femenina.

Llevando chaquetas de cuero, ellos daban la impresión de ser un grupo de rock antiguo y su estilo era muy similar.

Una canción que atraía al público por el ritmo salvaje y acelerado que combinado con la letra que narraba una ‘estampida’, atrapaba de una forma única.

Aquellos que fueron atraídos al ver bestias mágicas tocando, lentamente se dieron cuenta de que no era su ‘especie’ lo que destacaba, sino que la voz de la artista y lo bien que tocaban los demás miembros de la banda.

La banda era llamada ‘Salvaje’ y era reconocida debido a que sus miembros eran bestias mágicas y su fama estaba aumentando recientemente.

Ahora esa banda estaba tocando en esta cena de beneficencia a un ritmo único.

“Son buenos…” El murmullo de Cithrel expresó la impresión de aquellos que por primera vez lo escuchaban.

Era un grupo que tocaban y cantaban bien a un ritmo muy único y la única diferencia con otros grupos eran que eran ‘bestias mágicas’.

Cuando su canción termino, hubo un momento de silencio hasta que la voz de Serafín volvió a sonar.

Esta vez el ritmo cambio a una canción más lenta y esta vez la banda fue quien se fusionó al ritmo de Serafín, tocando suavemente.

La canción hablaba de luchar… Por los ideales, por las creencias o por los valores, instaba a los oyentes a luchar por aquello que creían.

En mitad de la canción, se unió ese gorila femenino, conformando un dúo que fue atractivo a los oídos y que extrañamente eran muy buenos.

No eran la primera vez que tocaban y cantaban juntos, lo hicieron otras veces y lo volverían a hacer en el futuro.

Después de todo, ese grupo iba a cantar en el concierto que Serafín había estado preparando.

La canción finalizó y al instante siguiente los aplausos vinieron.

El tema hablaba de luchar por lo que cada uno creía y su letra lograba motivar a que las personas lo hicieran… Tales canciones eran la razón por la cual Serafín era conocida.

Tras que los aplausos terminaran el anfitrión subió al escenario.

Quien iba a ser la persona encargada de hablar no era el idiota que estaba organizando esta cena de beneficencia, sino que un actor veterano.

“Muchas gracias por asistir hoy y darnos esta maravillosa presentación.” Dijo el anfitrión y mirando a la bestia y la humana, comentó. “Ambas han sido geniales.”

Los aplausos del público volvieron a llegar estando de acuerdo y entre ellos hubo algunos que gritaron como si fueran fanáticos, a pesar de que en realidad eran artistas famosos.

Sin embargo, Alice se dio cuenta de que las tres canciones asentaron la atmósfera para todo el evento y fue un inicio bastante espléndido.

“Fue divertido.” Comentó el gran gorila con una voz femenina muy agradable.

Odessa Berry, era de la raza de los gorilas atronadores, pero a diferencia de los demás que estaban en áfrica, ella fue llevada a un zoológico hace muchos años.

Cuando tales lugares se volvieron ilegales por las protestas masivas de ver las bestias inteligentes como iguales, ella se convirtió en una luchadora por la libertad de su gente y tras convertirse en cantante, utilizó su fama para esas causas.

“Lo fue.” Dijo Amber con una sonrisa entretenida.

Ambas sinceramente se notaban que se habían divertido y por la impresión que daban, estuvo claro que se llevaban bien.

Ante esas respuestas, algunos dejaron salir unos gritos y otro pequeño grupo levantó sus varitas para ofertar.

Cada persona de cada mesa tenía una varita automática que era utilizada para ‘ofertar’ y que generaba algunos efectos visibles al levantarse, que diferían de mesa en mesa.

“¿Es por mí o por ellas?” Preguntó el anfitrión logrando sacar unas risas y dando una mirada a ambas las cantantes que todavía no bajaban, dudó. “¿Les gustaría intentarlo? Comenzar esta subasta con dos sorpresas, sin duda alegraría el día.”

Ni Serafín o Odessa estaban entre aquellos que iban a participar en la ‘subasta’ del evento principal, pero cuando él hizo su pregunta, los gritos del público vinieron.

Alice pudo ver que Cithrel también dio un aplauso para animar y su hermana también animó con bastante fuerza.

“¿Dudo que alguien quiera una cita conmigo?” Dijo Odessa con una risa gruñona.

Era un gorila femenino que media dos metros y medio, siendo bastante fuerte por naturaleza e intimidante.

“¡No seas tímida!”

Varios gritos de la multitud vinieron de repente, levantando sus varitas para querer ‘ofertar’ y entre ellos había algunas bestias mágicas.

No eran muchos, pero estaban dos o tres bestias mágicas en este lugar y no era acompañantes, ellos eran las ‘estrellas’.

Esos gritos animados se extendieron entre aquellos que conocían a Odessa.

“Aunque llamamos a esto una ‘subasta de cita’, en realidad no es una cita como tal. Tomar un café, cenar o pasar un buen rato es la idea.” Dijo el anfitrión y con una sonrisa, comentó. “Por supuesto, el beneficio de esta subasta ira para las organizaciones internacionales en Oriente Medio, que principalmente ayudaran a los refugiados de las tierras sin ley.”

Los aplausos volvieron a surgir y esta vez todos aplaudieron ante esa buena causa.

Al final, Odessa dio una mirada a Serafín y ambas al final asintieron para participar.

La primera que fue ‘ofertada’ fue Serafín, cuya oferta inicial comenzó con cien mil dólares y en medio de un minuto aumentó a un millón.

Alice que estaba comiendo vio cómo su hermana tomaba su varita, claramente con intenciones de ofertar.

Los gritos entre la multitud aumentaron rápidamente y las ofertas pasaron del millón, a los cinco millones de dólares y que algunos respiraran impresionados, dejo ver qué clase de personas fueron invitados.

Empresarios ricos, aventureros o héroes con una gran fortuna e incluso actores muy bien pagados… Aquí estaban todos aquellos que estaban relacionados con el mundo de los negocios y el espectáculo y la mayoría tenía bolsillos profundos.

“Ocho millones. ¿Esa no es la mesa de Serafín? Hay algunas que quieran que vuelva a casa.” Bromeó el anfitrión y viendo que Serafín se sonrojaba un poco, comentó. “Es una pena, que no pueda ofertar.”

Alice vio a su hermana levantar su varita para alcanzar los ocho millones.

Era curioso su hermana tenía bastante dinero, pero fuera de su trabajo no utilizaba esa riqueza para darse lujos o para sí misma.

Ahora estaba ofertando y por su sonrisa estaba claramente divirtiéndose de que Serafín se sonrojara.

“Diez millones. ¡Sabía que mi esposa entendería!” Exclamó el anfitrión y con una risa, añadió. “Desayunar con una gran cantante y mi esposa no suena mal.”

Desde otra mesa, una antigua cantante levantó su varita y al escuchar las palabras de su esposo que estaba en el escenario, dio una sonrisa.

“¡Voy a ir sola!”

Las risas vinieron ante el grito de esa mujer que había aumentado la oferta a diez millones.

Ella hábilmente dibujó un ‘diez’ con la varita, causando que los gritos de sorpresa volvieron a elevarse.

Justo cuando Aurora estuvo por levantar su varita, su expresión tembló.

“Oh, doce millones. De vuelta en la mesa de Serafín, pero diferente persona… La quieren en casa sí o sí.” Exclamó el anfitrión.

Sin inmutarse y sin ofertar lentamente, Cithrel elevó por dos millones el precio y cuando Aurora dio una mirada, esa princesa sonrió.

“Soy la heredera de un mega imperio, dudo que puedas ganarme.” Dijo Cithrel con una sonrisa entretenida.

Estaba mirando a Aurora como rival y la expresión de esa jovencita tembló de múltiples formas.

Alice que estaba en la mesa, dio un suspiro al sentir tantas miradas en esta mesa y tras recibir un mensaje, lo leyó y se levantó en silencio para retirarse.

Escuchando que las ofertas continuaban, ella salió de la gran sala al pasillo antes de caminar a donde sería la parte trasera del escenario.

El idiota le acababa de mandar un mensaje que tenía que decirle algo importante.

Al acercarse a la parte trasera, vio que unos guardias estaban en la entrada del fondo del escenario y ella al ver que no la iban a dejar pasar dio un suspiro.

Ellos dejarían pasar a otros famosos, pero estaban para evitar a los periodistas y muy seguramente a ella no la dejarían pasar por no ser conocida.

Dudando si enviar un mensaje para avisarle al idiota u ocultarse en su sombra y pasar, ella se decidió por lo primero y cuando estuvo escribiendo el mensaje, sintió una presencia.

Viniendo desde la entrada trasera del edificio, un joven vestido con un traje formal, le dio una mirada inesperada al entrar al pasillo.

“Hola.” Saludo con una sonrisa, tratando de ser amigable.

Alice estaba por ignorarlo, pero tras pensar que su hermana se había estado comportando demasiado bien a diferencia de ella, dio un largo suspiro.

“Aurora está dentro. Está ocupada ofertando por una amiga, pero si la esperas, es posible que salga.” Reveló Alice con un tono bajo.

El joven que se había acercado algo incómodo a la espera de que lo trataran de forma descortés o que lo ignoraran, fue tomado por sorpresa ante sus palabras.

Si no fuera por su hermana que se estaba controlando con respecto a averiguar sobre ese ‘director’ idiota, ella ni siquiera hablaría con él.

Justo cuando ese joven estaba por dar conversación, una secretaria salió de la parte trasera y se acercó a ella.

Esa mujer dio una mirada a ella y luego a Kairos y asintió.

“Síganme.” Ordenó con un tono claro.

Alice la siguió y Kairos que todavía estaba algo sorprendido, dudó un momento, pero luego lo siguió.

¿Por qué los estaba siguiendo? ¿Fue por qué la secretaria les dio una orden a los dos?

Antes de decirle que esperara a fuera por su hermana, Alice se detuvo pensando en el idiota.

Ese idiota les gustaban las bromas y a veces era útil… Ella esperaba que esta vez fuera de esa forma.

Caminando entre el pasillo, la secretaria los llevo a la parte trasera del escenario y luego le hizo una señal que se quedaran dentro de un círculo a la espera.

Desde el escenario principal se escucharon las ofertas finales para quien parecía ser Odessa y tales ofertas alcanzaron los cinco millones para una ‘cita’ con esa ‘gorila’.

Ese gorila hembra bromeó sobre ir con su banda y quien había ganado la ‘puja’, respondió con un grito que lo hiciera, aprovechando la ‘oferta’.

“¿Qué es esto?” Preguntó Kairos levantando su ceja.

A diferencia de antes que estaba incómodo, ahora mostraba la expresión seria y solemne, que daba la impresión de ser alguien con el cual no se podía bromear.

Parecía un niño enamorado cuando estaba con su hermana, pero aquí estaba parte de la persona que de verdad era.

Ese hombre era el mismo tipo de persona que ella… Ambos podían cambiar por la persona correcta.

“Una broma.” Respondió Alice y al instante que sintió el espacio retorcerse, ella fue tragada por su sombra y justo cuando desapareció, fue movida junto al joven, al escenario.

Ella estaba en una forma de sombra intangible que era imposible de notar a simple vista, pero quien era visible fue Kairos, que quedo en medio del escenario.

“Oh, esta es una gran sorpresa.”

La voz del anfitrión sonó desde el escenario y Alice saltó a la sombra del idiota que estaba viendo con una expresión temblorosa.

Saliendo de la espalda de ese hombre que estaba en una esquina observando en silencio, Alice redirigió su mirada al escenario principal.

Kairos dio una mirada a la multitud y su expresión que llevaba seriedad e indiferencia, lentamente se quebró al ver que en una mesa estaba la persona por lo cual había venido a este lugar.

“Creo que te conozco… Déjame adivinar. ¿Participaste en el séptimo portal abismal?” Dudó el anfitrión y con una sonrisa al haber acertado, declaró. “Señores y señoras, tenemos a un miembro de la expedición al portal abismal. ¡Una cita para conocer de primera mano lo que sucedió en ese lugar!”

Por la forma rápida de actuar, estuvo claro que el anfitrión fue avisado de que habría ‘personas’ sorpresas en la subasta y que posiblemente estarían relacionados con los portales abismales.

“Buen trabajo para avisarle de antemano.” Murmuró Alice abriendo una bolsa de papitas.

La subasta comenzó sin darle tiempo a que Kairos pudiera explicar que era un error y que él no estaba participando en todo esto.

Los bullicios entre aquellos que reconocían a la persona fue aplacado por las personas que solo vieron en él, alguien guapo y reconocido por entrar a un portal abismal.

Ellos dieron comienzo a la subasta de inmediato.

“Me he metido con un peso pesado…” Murmuró Hermes con un tono algo tembloroso y dándole una mirada, comentó. “Si muero, entierra mi cadáver en un lugar agradable.”

Era posible que el idiota hubiera preparado una broma para ella y cualquier persona que viniera junto a ella por el mensaje, pero ahora hizo que el dueño de la Empresa Cosmos, estuviera en la subasta.

Seguramente es pervertido hubiera decidido pasar desapercibido para tener la cita con su hermana, pero ahora estaba en el ojo del público y lo curioso era que su precio estaba subiendo.

Aquellos que lo conocían, al ver que no hacía nada, estaban empezando a ofertar, llevando a que aquellos que antes ofertaron por su apariencia, empezaran a darse cuenta de que la persona que estaba en el escenario no era común.

Su precio rápidamente se elevó a un millón y empezó a aumentar a un ritmo bastante rápido.

“No te preocupes. Al final, no le irá tan mal.” Murmuró Alice con un tono simple.

Estaba mirando a su hermana que tenía una varita en sus manos y que estaba dando una expresión seria y…

“¡Cinco millones en la mesa de Serafín!” Exclamó el anfitrión y con una sonrisa, comentó. “Al parecer esta vez Serafín ha venido acompañada de personas generosas.”

Serafín había vuelto a la mesa, pero quien levantó su varita dejando ver el número ‘cinco’, fue Aurora que tenía una expresión seria.

A pesar de que la oferta estaba en dos millones y medio, subiendo de cien mil en cien mil, su hermana lo duplico sin dudarlo y por su mirada, estuvo claro que no iba a dejar que nadie se lo ‘quitara’.

Kairos que estaba en el escenario y había estado con una expresión indiferente, dio una sonrisa al ver que la puja acababa con la victoria de Aurora.

“¿Ellos tienen algo?” Dudó Hermes con una mirada sorprendida.

“Algo así.” Respondió Alice y viendo que ese joven tras acabar la oferta, bajaba al escenario y saludaba a Aurora, invitándolo a una mesa que hasta ahora estaba desocupada, añadió. “Aunque no sé desde cuándo.”

¿Desde cuándo ese hombre estaba detrás de su hermana? Tal pregunta tenía un significado profundo y era imposible de responder para Alice.

Al final, no importaba, aunque no le agradaran las acciones de ese hombre, todo dependía de Aurora y ella tenía que encargarse de eso por su cuenta.

“¿Entonces qué es lo que querías decir?” Preguntó Alice redirigiendo su mirada al idiota a su lado y con un tono serio, señaló. “Espero que no fuera solo para tratar de emboscarme y venderme al mejor postor.”

Estaba haciendo referencia a la trampa que ese hombre preparó y que llevó a Kairos a su situación, pero dándole una connotación de ‘objeto’.

Incluso si decía que era para una buena causa, ante sus propios ojos, esta clase de ‘venta’ estaba sucediendo en este evento.

“Yo no… Esa no fue mi… Solo quise ver…” Tartamudeó el idiota y al darle una mirada, dudó sorprendido. “¿Estás bromeando conmigo?”

A pesar de que veía la situación como una ‘venta’ de personas, en vez de como un evento de caridad, a ella no le importaba… Incluso si llegaban vender esclavos, simplemente observaría.

Y a la vez no podía negar que, si su hermana la acompañaba, ella la hubiera abandonado como hizo con ese ‘pervertido’ y luego la hubiera comprado, por la simple diversión de ver como reaccionaria.

No obstante, la situación fue mejor de lo que había imaginado, ya que quien fue atrapado fue Kairos.

No iba a negar que estaba de buen humor y ese hombre, al ser un idiota solo se dio cuenta tarde y soltó una suave risa.

“Aunque estaba bromeando, en realidad, era sincero con el tema. Ellos me han llamado para que me prepare para actuar.” Reveló ese hombre y dándole una mirada, comentó. “En la próxima escena actuarán.”

La próxima escena de su película, ese grupo que se estaba moviendo finalmente, se revelaría.

Alice al escuchar esas palabras asintió para sí misma.

Necesitaba prepararse para encargarse de todos en un solo movimiento.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

No sé si han visto el video del tema Coldplay "Adventure Of A Lifetime”, si no lo han hecho los invito a verlo… Cuando mire ese video quise sin dudarlo crear una banda de bestias magicas.


Comentarios del capítulo: (0)