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TG - Capítulo 410
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Lo mismo que ustedes.

Capítulo 410: Lo mismo que ustedes.

Llevando a una pequeña en sus brazos, Érica caminó por un barrio en los suburbios de Zerzura.

A quien llevaba en sus brazos era a Ashanti, la pequeña que Últimamente estaba visitando de forma regular.

Lewa también era un punto a favor para visitar Zerzura, pero no había nada más relajante para Érica que abrazar a una pequeña adorable.

“¿Quieres comprar algunos dulces?” Preguntó Érica al ver un negocio abierto en una casa.

“No, pronto almorzaremos y está mal comer dulces antes.” Dijo Ashanti y mirándola desde sus brazos, comentó. “No deberíamos.”

La expresión de Érica tembló ante el tono de la pequeña que la regañó de forma tan seria.

“Entiendo…” Murmuró Érica y tras un dudar, al final fue al negocio y debido a la mirada incesante de esa pequeña, explicó. “Compraré algo de postre.”

Al ver la mirada de Ashanti que claramente desconfiaba de ella, Érica la bajo al suelo y se rio suavemente.

Aunque estaba trabajando para Edward en el gremio rumano, tras el ataque a la mafia y la subsiguiente subyugación de diferentes criminales, las cosas dejaron de ser interesantes.

Si bien había que limpiar mazmorras, el número de héroes que estaba llegando cada vez aumentaban y ahora, Edward se estaba centrando en organizar el gremio.

Concertar negocios, traer patrocinio y empezar el diálogo con el gobierno para determinar las nuevas funciones de los héroes.

Las quejas de la policía y las diferentes autoridades federales estaban saliendo a la luz y esa gente que hablaba de ‘soberanía’, en realidad representaban de cierta forma los intereses de aquellos que tenían negocios en el bajo mundo.

Sin embargo, esas tareas no eran algo que tuviera que ver con Érica, quien solo estaba trabajando en ese lugar.

“Gracias por tu compra.” Dijo la señora que atendía el negocio y mientras recibía el pago, comentó. “No te olvides de apoyar a la Protectora de Zerzura en las redes. ¡Los jóvenes tienen que revelar la verdad y hacer la diferencia!”

“¿Disculpe?” Preguntó Érica aturdida al guardar los helados en su anillo espacial.

Solo estaba comprando perdida en sus pensamientos y esas palabras, la tomaron por completa sorpresa.

“Señora, ella es una amiga de madre del extranjero.” Avisó Ashanti como si conociera a la señora y a lo que se refería.

A pesar de que esa pequeña estaba por alcanzar los diez años, como toda nueva generación era muy avispada.

Su aviso hizo que la señora entendiera y en vez de solo dejarla ir, Érica recibió toda una charla para explicarle sobre lo que sucedía.

Últimamente las noticias hablaban de que la ‘Protectora de Zerzura’ era una ‘Señora de la Guerra’ y eso enojo a muchos de los habitantes de la ciudad.

Especialmente a aquellos antiguos que estaban aquí desde hace mucho tiempo y como algunos no eran tan versados al utilizar las redes sociales, instaron a los jóvenes a que ‘acallaran a esos mentirosos’.

La señora fue muy directa al hablar de esos canales de noticia, que ante sus ojos fueron totalmente ‘cancelados’ y hasta contó una historia de cuando vio a la ‘Protectora de Zerzura’ desde lejos y la salvó.

Tras más de media hora, Érica abandonó el negocio con Ashanti dándole una media sonrisa al verla aturdida.

Media hora escuchando la historia de la señora y lo que significaba la ‘Protectora de Zerzura’ para la gente como ella… Si no fuera porque hablaban de una persona, para Érica hubiera parecido que trataban de que cambiara de religión o se volviera creyente.

Tal vez no todas las historias eran falsas o estaban exageradas, pero el fervor con el cual hablaban y con el cual defendía a la portadora del título, ‘Protectora de Zerzura’, le dejo en claro lo que verdaderamente significaba ese título.

“Madre dice que la Protectora de Zerzura es un símbolo.” Dijo Ashanti y con un tono simple, comentó. “Y me dijo que el significado difiere para distintas personas, pero que tenga cuidado en hablar mal de ella… Aunque no sé por qué debería hablar mal de ella.”

Al escuchar esas palabras dichas con cierta inocencia, Érica dio una expresión extraña.

Pudo entender la razón por la cual Lewa recomendaba no decir nada malo y si bien para algunas personas la admiración alcanzaba los niveles de ‘fanatismo’, para diferentes personas significaba diferentes ideas.

La señora hablaba de defender a la Protectora de Zerzura y lo hizo parecer como si ella tuviera una deuda con la portadora del título.

“Bueno, la ciudad ha estado muy agitada últimamente.” Murmuró Érica de forma inevitable.

Estaba mirando a una puerta de una casa al azar que tenía un cartel pegado en la entrada.

‘Aquí se apoya a la Protectora de Zerzura’.

Tales palabras estaban grabadas y a veces en un cartel estaba puesto una figura femenina con tentáculos a su espalda y en otra estaba otra figura con una espada levantada al cielo.

Solo eran figuras sin detalles ni rostros, pero tales figuras y tales carteles estaban pegados por algunas casas y también estuvo en el centro de la ciudad.

Había llegado esta mañana y en su viaje, pudo ver tales carteles en negocios, tiendas, restaurantes e incluso algunos autos tenían calcomanías de ‘apoyo’.

“Yo quería poner un cartel en casa.” Dijo Ashanti y cuando Érica, le dio una mirada, ella sacó pecho y declaró. “¡Quería apoyarte!”

Érica tosió al escuchar esa sincera declaración.

Pensó que iba a hablar de Aurora o Alice que estuvieron durante la misión que la trajo a ella y a su familia a la ciudad, pero el objetivo fue inesperado.

“No creo haber hecho nada que merezca tu apoyo.” Dijo Érica honestamente.

“Pero padre me contó que también participabas en la misión con él y que lo ayudaste mucho.” Respondió Ashanti y sin verse avergonzada, comentó. “No me importa. ¡Yo quiero apoyar a mi tía!”

Esa pequeña siguió caminando como si la persona que deseaba apoyar, no estuviera a su lado escuchando todo.

Recordaba que Okello la ‘salvo’ de un ataque y fue él quien ayudo… Aunque en el fondo Érica seguía pensando que hubiera salido a salvo de ese ataque.

Sin embargo, se centró en una sola palabra de esa pequeña.

“¿‘Tía’?” Dudó Érica al quedarse un poco atrás y con una sonrisa, murmuró. “Me gusta.”

Tal vez porque era hija única y no tenía parientes cercanos, pero le agrado que la llamara ‘tía’.

Aunque a ella le gustaría pensar que era la tía ‘buena onda’, que se encargaba de traer regalos y comprar postres deliciosos.

Siguiendo a la pequeña que estaba caminando, avanzó hasta que llegaron a la casa que la pequeña vivía y en la entrada pudo ver a Lewa hablando con una vecina.

Al llegar, Lewa se despidió la vecina tras recibir unos carteles y le dio palmaditas a su hija para que fuera a guardar las compras.

No solo estaban caminando, sino que fueron a comprar lo que iban a almorzar.

“Gracias por ayudarme. Esta mañana ha sido agitada.” Dijo Lewa con un tono cansado y al ver que ella miraba el cartel que tenía en sus manos, comentó. “La asociación de vecinos reparte estos carteles.”

Era uno de los mismos carteles que otras casas tenían y Érica no supo qué decir.

No entendía la relación de la asociación de vecinos con los carteles sobre el apoyo a la Protectora de Zerzura.

“Las asociaciones de vecinos de la ciudad son muy participativas y si bien este barrio es bastante nuevo, los otros barrios son más fervientes con el apoyo.” Reveló Lewa y con una risa entretenida, comentó. “Para muchas personas estos carteles no son solo para apoyar, sino que es para mostrar que son libres para hablar.”

“¿Libres para hablar?” Preguntó Érica curiosa por esas palabras.

Lo primero que pensó ante esas palabras fue una extraña restricción para hablar y se imaginó a Aurora, pidiendo que no la avergonzaran… Después de todo, esa jovencita que portaba ese título se sentía avergonzada por lo que estaba sucediendo.

¿Si no fuera de esa forma, porque había escapado a los Estados Unidos?

“No es de la manera que piensas.” Dijo Lewa invitándola a entrar y mientras se dirigía a la cocina, explicó. “No sé cómo comenzó, pero entre los vecinos se recomendó tener cuidado con las personas que preguntaban sobre las Protectoras de Zerzura… Querían evitar una situación como esta, creo.”

El informe de la revista que fue mostrado en directo en un programa atrajo a muchas personas y si bien el artículo real, fue revelador, en el momento fue difícil evitar que todo se extendiera.

Para los ciudadanos de Zerzura, que otro país hablara de alguien que ni siquiera conocían y del cual no sabían su historia, era como si un extranjero estuviera insultando un ídolo histórico de algún país.

Por la forma que ella contaba, era posible que algo similar hubiera sucedido antes.

“Yo creo que mantuvieron en silencio todo debido a que ella era demasiado joven… Digo, en la actualidad son jóvenes adultos, pero han estado trabajando durante años.” Contó Lewa y en voz baja, murmuró. “Escuche que han estado trabajo desde los quince o dieciséis años… Es demasiado tiempo.”

Lo primero que uno pensaba al escuchar esa edad, era de cierta forma ‘trabajo infantil’... Por eso los adultos vieron a la Primera Heroína como una mala influencia.

Tan joven arriesgando su vida, perdiéndose de lo que era su juventud y adolescencia, eso no era una vida.

Si Aurora y Alice ayudaban desde muy jóvenes y todo se volvía ‘viral’, era posible que sucediera lo mismo que durante la Primera Heroína, en donde los medios la criticaron a ella y a sus padres.

¿Estaba mal? Tal cosa no era algo que Érica tuviera que juzgar.

Asintiendo en entendimiento sobre su explicación, justo cuando estaba arremangándose las mangas para ayudar en la cocina, ella recibió un mensaje que le avisaba que el Sabio Su Chin puso fecha a la conferencia.

“¿No me digas que tienes que irte?” Preguntó Lewa al ver que ella daba una mirada seria.

“No, no. Solo sucedió algo bueno.” Respondió Érica y con una sonrisa, comentó. “Me quedaré a almorzar. Le he prometido a Ashanti que la ayudaré con su tarea.”

“No la mimes demasiado.” Advirtió Lewa con una sonrisa bastante contenta.

Viendo que esa mujer se iba a preparar el almuerzo, Érica la siguió, muy emocionada por la fecha de la conferencia del sabio.

Tal vez pronto obtenga las respuestas que buscaba para su hechizo.

******

Rodeado de edificios que daban la impresión ser muy antiguos y que estaban en mal estado, un grupo de cámara grabó una escena.

Era la parte principal en donde la protagonista estaba despertando sus recuerdos y este lugar era importante para ella debido a que este pueblo fue en donde antiguamente vivió.

Un pueblo romano en medio de Italia… Aunque en realidad estaban a las afueras de Los Ángeles y todo este pequeño pueblo fue creado por los magos.

Aurora observaba la actuación de Lillian Lane que hacia el papel de la protagonista y luego a Celia Roach que estaba en el papel de sirvienta y era la coprotagonista.

“No recuerdo demasiado…” Murmuró la protagonista con un tono perdido.

Desde la mirada en sus ojos, su expresión y su cuerpo ligeramente tembloroso como si encontrara cierta molestia al no recordar, era toda una actuación, una muy buena.

La pequeña hada que estaba a su alrededor y tenía la apariencia de Celia, empezó a contar su historia.

Los magos de ilusión ocultaron los equipos de cámara y luego empezaron a traer la ilusión de romanos, luchando en estas tierras y la forma que hicieron que los edificios se vieran como nuevos, fue único.

Durante una batalla de dioses que determinaba el destino de la humanidad, ella perdió sus recuerdos y para salvar a gran parte de humanos, fue sellada y capturada.

Su sacrificio salvó a los humanos, pero lamentablemente todos al final la olvidaron.

Tan trágica historia… Se sintió extraña para Aurora.

No era como si hubiera estado durante toda la grabación, pero esta escena, no era una en donde la protagonista recuperaba los recuerdos por su cuenta, sino que esa hada que parecía alegre, era la que estaba ‘formando’ sus recuerdos.

Literalmente narraba la historia como si en realidad fuera esa alegre hada que estaba llenando los huecos en la memoria de la protagonista.

Tenía justificativo, ya que supuestamente la protagonista perdió todos los recuerdos, pero que alguien más llenara ese vacío… Aurora no pudo quitarse la sensación de rareza.

Al girarse pudo notar que Cithrel también sentía esa sensación, pero era Alice quien estaba dando una sonrisa, dando la impresión de que estaba disfrutando la obra.

“¿No se lo dijeron? Se encontrará con aquellos que solo deseaban jugar con ella.” Dijo Alice en voz baja y con una sonrisa, murmuró. “Por eso no hay que confiar en las voces en la cabeza.”

Había una barrera entre el set de grabación y los observadores, lo que hizo fácil hablar con calma sin temor a interrumpir.

No obstante, Aurora que escuchó ese murmullo tan natural y ver que Cithrel asentía como si estuviera de acuerdo, se sintió… Incómoda.

Una voz que apareció dejándose ver como una sirvienta y que buscaba ayudar a esta supuesta ‘diosa’ sellada, podría ser algo más profundo y aterrador.

Si algo tenía el Director Hermes en sus películas, era que le gustaba darle un giro cuando uno se detenía a mirar sus obras y eso fue lo mismo con la película anterior.

Un romance entre una deidad inmortal y un simple hombre mortal, dejo ver un ‘amor’ retorcido al extremo.

Ahora era posible que algo similar sucediera en esta obra.

“Sí. Siempre he dicho lo mismo que ustedes.” Murmuró Aurora manteniendo la expresión más sería posible, a pesar de que su hermana le dio una mirada de reojo.

Técnicamente ella no tenía una ‘voz’, sino que un texto, así que no contaba… Esa idea vino a su mente, tratando de quitarse la similitud y el sentimiento de semejanza que ahora estaba teniendo.

¡Además, esa supuesta sirvienta no solo fue una voz, sino que se presentó con un cuerpo!

Encontrando otra razón para no ser similar, Aurora controló sus pensamientos que poco a poco estaban viniendo de repente.

También estaba que sus padres sabían lo que tenía e incluso su hermana, pero todos lo dejaron pasar.

Era entendible sobre Alice, ya que sus padres podrían haberle dicho algo, pero sus propios padres… Llegando hasta ese punto, ella hizo como siempre en este momento.

Dejo de pensar en el tema.

—…

La expresión de Aurora tembló cuando recibió tres puntos de su sistema como si le dijera que sus excusas no tenían sentido.

—No ayudas demasiado, sabes. —Dijo Aurora mentalmente y al ver que la escena estaba por terminar, preguntó. —¿Ellos ya están aquí?

Su sistema había estado apareciendo cada vez menos, pero esta vez estaba aquí debido a la situación era importante.

Había estado hablando de su sistema y estaba dando sus ‘diferencias’ de forma superficial, tratando de no pensar demasiado en el tema, pero que su sistema respondiera enviando sus típicos tres puntos llenos de significado no ayudaba.

—Sí, los tres maleantes que detalló Hermes están en su cabaña de descanso esperando. Las cámaras no detectan a otros que estén en este viejo pueblo.

El aviso de su sistema fue simple, pero a la vez paso las imágenes de una cámara que estaban grabando la entrada y salida de la cabaña.

En el interior no dejaron cámaras, pero si detectores para ver cuántas personas había y tales detectores mostraban a tres presencias.

—El Director dijo que posiblemente había otros más… Al parecer son más cautelosos de lo que esperaba.

Este pueblo fue creado por orden de Hermes para su película y la idea era que este lugar no solo fuera el antiguo pueblo de la protagonista, sino que también fuera un lugar de batalla tanto para la película como para la realidad.

Básicamente esta clase de lugar pidieron los tres maleantes… Un lugar perfecto para emboscarlas a ellas y de la misma forma, era un lugar excelente para que ellas atraparan a sus perseguidores.

Que no apareciera la supuesta mente maestra era preocupante, pero para Aurora significaba que la otra parte era cautelosa.

“Bravo. Una excelente actuación.” Anunció el Director Hermes aplaudiendo y quitando la barrera.

La escena de la protagonista recordando su pasado acabo y el hada se apagó cayendo en manos de unos magos, tan solo para que Celia que estaba en otra parte utilizándolo, saliera con su expresión indiferente a ver su diseño.

Esta escena era importante, ya que se acercaba al final de película en donde la protagonista tras recuperar sus recuerdos, se preparaba para convertirse en lo que siempre fue, una deidad.

En esta película no había villano de forma oficial, pero en cierto sentido entrar al mundo de las deidades y relacionarse con todos sus peligros, representaba el ‘villano’ de la película.

“Por ahora pueden retirarse. Hemos preparado un portal para que puedan irse a casa.” Dijo Hermes y con una sonrisa, comentó. “La siguiente escena solo necesitará unos especialistas y como es una gran escena que no deseo que se filtre, me gustaría privacidad.”

Todos asintieron ante esas palabras y ese hombre se disculpó con Lilian por hacerla venir por tan solo algunas escenas, pero esa mujer al igual que los demás estaban contentos por irse temprano.

Mientras los diferentes trabajadores se retiraban en silencio, ese hombre se acercó a su grupo.

“¿Amber se está preparando?” Dudó Hermes y en voz baja, murmuró. “Me gustaría grabar la escena de la ‘Primera Heroína’.”

Aunque fue un murmullo para que los trabajadores no lo escucharan, en esta clase de mundo en donde algunos tenían sentidos agudos, era muy audible.

Por supuesto, ese hombre solo estaba actuando para el público y de esa forma preparando el escenario para revelar que la Primera Heroína era falsa.

“Pueden irse preparando. Luego de arreglar que todos se retiren, tengo que hacer algo en mi cabaña y luego podemos grabar la escena.” Avisó el Director Hermes y sin esperar, asentimiento se alejó.

Dando aviso para el equipo de comida dejará los platos en el bufet, luego empezó a dar otras órdenes.

La expresión de Aurora se hizo ligeramente seria y dio una mirada a Alice, que observaba todo de forma indiferente.

En la cabaña de espera, estaban los maleantes y ese hombre iba a ir solo.

Ya se había arreglado que Alice se iba a encargar de esos maleantes que la estaban siguiendo y le había dejado a su grupo, estar en guardia de la mente maestra.

Aurora no tenía problemas en dejar que su hermana tomara ese trabajo, pero le preocupaba que ese hombre ahora que prácticamente había cumplido su parte, fuera traicionado.

 “Ustedes pueden prepararse para su asunto.” Dijo Alice y con un tono frío, declaró “Me encargaré de ese idiota.”

La expresión de Aurora tembló ante esas palabras… No deseaba que se encargara del Director Hermes, sino que de los maleantes.

Sin embargo, al final estuvo bien.

Ellos por su parte se encargaban de esos individuos y ellas se encargaban si alguien iba por la Primera Heroína y si no era de esa forma, entonces se preparaban para desvelar a la falsa heroína.


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TG - Capítulo 411
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Cumpliré esa promesa.

Capítulo 411: Cumpliré esa promesa.

Luego de encargarse de que todos aquellos trabajadores se fueran y dejar solo a un equipo de dron, a los cuales tenía Confianza, Hermes caminó a su cabaña.

Había pagado a múltiples magos y equipos de especialistas para que crearan todo este pueblo y él estaba muy satisfecho con lo que se había creado.

Casas antiguas muy al estilo romano, estaban maltrechas, algunas estaban rotas y otras destruidas.

La combinación de los tiempos era curiosa, ya que hasta había una ‘iglesia’, pero no era del ‘dios cristiano’, sino que representaba la deidad que era su protagonista.

O para decirlo de otra forma, la deidad que ella supuestamente creía que era.

Había escuchado el murmullo de Alice y ahora no podía contener su sonrisa, al darse cuenta de que ella había captado la trama oculta con unas pocas escenas.

“¿No estoy siendo demasiado cliché?” Dudó con un tono casual y tras un momento, se encogió de hombros y murmuró. “Igual es divertido.”

Esta película iba a ser de comedia, pero la realidad iba a ser muy diferente.

Necesitaba una historia que atrajera al público casual y llenara los cines, por eso utilizó estrellas como Serafín, pero a la vez deseaba obtener el respeto de los críticos.

Pero, sobre todo, no había nada más divertido que disfrutar de un buen espectáculo.

“¿Por qué sonríes como idiota?”

Al entrar a su cabaña, esa pregunta tan directa que vino de repente, fue dicha por el hombre flaco y pálido.

“¿Qué no puedo sonreír?” Dudó Hermes con un tono simple y con una sonrisa, comentó. “¿No están contentos por obtener lo que desean? Yo lo estoy.”

En esta pequeña cabaña que solo tenía un baño y una sala, estaban los tres maleantes que se le acercaron para convencerlo.

Su pregunta hizo que los tres de ellos se miraran y no pudieran evitar dar su sonrisa.

Si él estaba por conseguir a la ‘mujer’ que deseaba, ellos estaban por conseguir a la princesa del tesoro y la recompensa de la Primera Heroína… Al menos según lo que ellos creían.

Una vez que ellos asesinaran a esa heroína, podrían llevarle la prueba a Raiden en la República de África Occidental y si tenían suerte, posiblemente ser contratados por ese poderoso hombre.

Estar bajo un rango SS, no era una broma y por otra parte podían encontrar el tesoro que seguía la princesa, y que sin duda sería valioso.

¿Qué obtendrían del tesoro? ¿El conocimiento para luchar contra dioses? Alcanzar el rango SSS, solo era una broma y hasta podrían encontrar la forma para ascender más allá.

Entre más bien fuera todo, más ambiciosos e imaginativas las personas se volvían y en este caso, los tres estaban deseando cada vez más.

“¿Solo son ustedes tres?” Preguntó Hermes con curiosidad y con cierta cautela, comentó. “Pensé que serían más… Incluso si son fuertes, al grupo que estamos cazando, es fuerte. Tiene varios rangos S.”

La guardaespaldas de la princesa, la misma princesa, luego estaba Aurora y Alice, dejando a Amber por otra parte, aunque esta última no parecía buena en enfrentamientos directos.

Eran bastante como para hacer el trabajo con tres personas.

“Tch… ¿Crees que varias niñas pueden ganarnos?” Preguntó la ‘liebre’ y lamiéndose los labios de forma desagradable, cuestionó a su grupo. “¿Por qué lo seguimos manteniendo con nosotros? Ya estamos aquí, deberíamos matarlo.”

Tenía confianza en sus habilidades y era normal para un idiota que ni siquiera merecía que su nombre fuera recordado.

Por eso lo llamó ‘liebre’, cuando ni siquiera era su título o algo así.

Ahora al obtener un lugar alejado de las autoridades y de cualquier ayuda, ellos podían deshacerse de él, quien ya reunió a las personas que buscaban.

“O tal vez no necesitamos asesinarlo… ¿No sería divertido verlo sufrir mientras lo que desea es tomado de él?” Preguntó el flaco y dando una sonrisa maliciosa, murmuró. “Me pregunto cómo gemirá esa jovencita cuando la tome a la fuerza.”

Esas palabras… Hicieron que Hermes se riera entretenido.

Había algunas personas que eran atrevidos y a pesar de que tanto el gran troll y el demonio corrupto estaban interesados por la idea del idiota, él ni siquiera se inmutó.

“¿Qué? ¿Un demonio no respeta sus tratos?” Preguntó con una sonrisa mirando al ‘Camaleón’ y sin cambiar de expresión, comentó. “Incluso ahora puedo ser de ayuda.”

Parecía desesperado tratando de mantener su fachada de alguien lleno de confianza que seguía creyendo que era útil, pero en realidad su voz llevaba otro significado… Y otro efecto.

El demonio corrupto al ser comparado con un ‘demonio puro’ que respetaba y hacía tratos demoniacos, dio una expresión algo seria y luego dio una mirada a los demás.

“Todavía lo necesitamos para limpiar el desastre.” Intervino el ‘Camaleón’ y con una mirada fría, declaró. “Lo seguiremos usando. Y cumpliremos nuestro trato.”

A pesar de que estaba disfrazado como un ‘humano’ normal, ante los ojos de Hermes podía ver que el demonio que se ocultaba tenía una sonrisa en su rostro.

Un simple ‘demonio corrupto’ fue comparado con un demonio verdadero, resultaba imposible que no estuviera orgulloso… Y sin duda era divertido de ver.

“Y no necesitas preocuparte de nuestros números. Todavía tenemos refuerzos.” Contó ese mismo demonio.

¿Por qué le estaba contando todo? Ninguno de ellos dudo de que estuviera hablando tan directamente o incluso le ‘perdonaran’ la vida a pesar de que ahora no era necesario.

Solo lo aceptaron como si así debería haber sido… Y Hermes dio una sonrisa.

“Antes de comenzar iré al baño.” Dijo y mirando al troll y a ese demonio corrupto, preguntó. “¿Pueden esperar afuera? Yo saldré en un rato.”

Un tono tranquilo y calmado que parecía demasiado simple… Hizo que tanto el ‘troll’ y el demonio corrupto asintieran.

Los tres se estuvieron por retirar.

“¿No deberías quedarte para asegurarte de que no los traicione?” Intervino de vuelta al ver que el idiota se retiraba.

Daba la impresión de que deseaba que alguien se quedara para que viera que él no hacía nada raro y el demonio corrupto hizo una señal, para que el hombre flaco y pálido se quedara.

Luego se retiró junto al troll… Y Hermes ni siquiera ocultó su sonrisa.

¿Cómo descubrió cuáles eran los objetivos de cada uno? Fue bastante simple, solo debía jugar con sus débiles mentes y ni siquiera debía poner demasiado esfuerzo.

Nadie estaba en guardia en contra un simple director, capaz de ser asesinado con un simple golpe y que ni siquiera era capaz de defenderse.

“Tch… Acelera el paso y ve a cagar.” Ordenó el hombre flaco con una expresión molesta y al ver que él, estaba usando su reloj holográfico, preguntó. “¿Qué demonios haces?”

Antes de responder él levantó una barrera sabiendo que afuera nadie entraría y luego empezó a escribir el mensaje.

“Estoy avisando de que posiblemente ustedes tienen refuerzo. Debe ser ese niño que se acercó cuando estaba en el bar.” Murmuró en respuesta y con un tono lleno de pena, comentó. “No le hice nada, pero… Una pena.”

Todavía recordaba al joven en el bar que había dicho que la Primera Heroína era una asesina y se enojó ante su respuesta... Ese era posible el refuerzo o incluso la mente maestra.

La razón por la cual ellos tenían confianza.

“Es un miembro de la sociedad de asesinos. Por él fuiste contratado, ¿no?” Preguntó Hermes y viendo que ese hombre sacaba su espada de su anillo espacial, ordenó. “No te muevas.”

Su voz era tan simple como siempre, pero el efecto fue inmediato.

Ese hombre se congeló en el aire con su espada en la mano y su expresión empezó a llenarse de cautela que estaba pasando a seriedad y miedo.

“Eres un mago mental…” Murmuró ese hombre con un tono lleno de furia.

¿Magia mental?

Hermes se rio al ver la ira y la sorpresa de la otra parte junto a todas las dudas que tenía.

¿Cómo era posible que fuera tan débil y controlara a otros? ¿Cómo no pudieron sentir que ocultaba algo?

Tales preguntas le parecieron extremadamente divertidas y la mayor diversión vino de que ese hombre pensaba que podía salir de esto.

No estaba leyendo los pensamientos, con solo mirar la expresión de ese hombre estaba claro que era lo que pensaba.

“¿Recuerdas mi promesa?” Preguntó, haciéndole una señal para que se sentara y al ver que el cuerpo de ese hombre obedecía, comentó. “Prometí que haría que te cortaras el cuello tú mismo de una forma lenta y miraría hasta que te desangraras y murieras.”

Al ver que ese hombre se sentaba y los ojos se estaban llenando de miedo y desesperación, él dio una sonrisa.

“Cumpliré esa promesa.” Declaró Hermes sin contener su sonrisa entretenida.

Inclinándose ligeramente hizo que ese hombre sacara una de las dagas que guardaba en su anillo espacial y observó cómo sus ojos mostraban miedo.

Esta vez no le permitió hablar y tampoco él necesitó hablar, solo observó.

El cuerpo de ese hombre se movió por su cuenta y tomó la daga, antes de subirla con lentitud.

Tenía que ser lento, para que ese hombre sintiera la desesperación al darse cuenta de que había perdido el control de su cuerpo y a la vez para que el miedo se extendiera en su totalidad.

“Mmm…”

Le dejo un poco de control de su cuerpo que le permitió soltar un sonido apagado y a la vez dio la impresión de que si se esforzaba podía escapar.

Su mano tembló como si estuviera resistiéndose al control y el temblor aumentaba cada vez más, logrando que creyera que, si se esforzaba solo un poco, podía escapar y… Hermes disfrutó darle esa falsa esperanza.

Necesitaba darle esperanza para que ese hombre se desesperara cada vez más y por eso le permitió moverse sutilmente.

“¡Si!”

Ese hombre exclamó cuando la daga que estaba en su cuello se volvió a alejar y por la mirada llena de alivio, era fácil ver que creyó que había escapado.

Ya había controlado su brazo si se esforzaba era capaz de escapar… Esa idea fue completa y totalmente destruida cuando la daga se acercó otra vez al cuello y de forma lenta empezó a cortar.

“Ug…”

La daga cortó la garganta y empezó a moverse profundizando de forma lenta y dolorosa mientras la sangre empezaba a salir.

Ese hombre sintió todo el dolor de forma directa y al combinarse con la idea de que hace un momento había escapado, su desesperación lo tragó por completo hasta que comenzó a llorar.

Hermes que estaba al frente lo observo detenidamente.

“Uhhg…”

Incluso cuando ese hombre se había cortado la mitad de la garganta dejando ver la carne y la sangre, perdiendo la conciencia, el brazo continuó profundamente hasta que termino su trabajo.

“Deberías resistir. La vida es demasiado bella para perderla de forma tan patética.” Comentó Hermes mientras se levantaba.

Sus palabras lograron que ese hombre pudiera recuperar su conciencia y cuando se dio cuenta de que era capaz de moverse, trató de detener el sangrado de su cuello con sus propias manos.

Como un rango S, incluso cuando su cuello estaba cortado de forma profunda, era capaz de seguir moviéndose y gran parte de ello era el deseo de vivir.

Por supuesto, ahora solo le estaba instando a que desee vivir, con todo el fervor del mundo, para de esa forma aumentar su desesperación mientras su conciencia se apagaba.

Por tal razón ese hombre no sacó pergaminos para curarse o utilizó algún artefacto.

Tratando de usar sus manos, lentamente su conciencia se alejó y al final quedo acostado en el sillón en el que se encontraba mientras que la sangre caía por su cuerpo desde su cuello.

Hermes solo tomó distancia antes de que manchara sus zapatos y luego se ajustó su ropa y controló su sonrisa antes de salir.

“Te demoraste demasiado.” Dijo el demonio corrupto con un tono serio y frunciendo el ceño ante la falta de su compañero, preguntó. “¿Dónde está?”

“En el baño. Dijo que fuéramos adelantándonos. Él vendrá en el momento más oportuno para salvarlos.” Respondió Hermes y con una sonrisa, murmuró. “Justo como un ángel de la guarda.”

A pesar de que se estaba riendo ante su propia broma y que era una respuesta extraña, los dos individuos la aceptaron y empezaron a caminar.

No los controlaba por completo, solo les evitaba que pensaran en algunas ideas y los guiaba para que cumplieran su papel.

Después de todo, un espectáculo tenía que tener naturalidad o de otra forma se sentiría ‘mecánico’.

Mientras tenía ese pensamiento y caminaba con el grupo, leyó la respuesta de su advertencia de los posibles refuerzos enemigos.

No sabía lo que esos ‘refuerzos’ enemigos harían, ya que ninguno de estos idiotas sabía correctamente sobre la mente maestra y solo estaban cooperando superficialmente.

Era parecido con sus inútiles guardaespaldas que fueron a por él, que no sabían prácticamente nada y que fueron guiados.

Cumpliendo su papel de informar, él se centró en su parte y levantando su cabeza, vio que en el bufet de comida estaba la persona que se encargaría de esta parte del trabajo.

Todas las demás personas se habían ido por completo. 

“¿Empezamos el espectáculo?” Preguntó Hermes con una sonrisa, al ver que los dos hombres sacaban artefactos para cubrir el área.

Alice que estaba comiendo, le dio una mirada y luego dio una sonrisa.

Ellos solo debían hacer su parte y divertirse, dejando que la otra parte también se concentrara en su tarea.

******

Revisando las cámaras por tercera vez, Aurora frunció el ceño.

Podía ver que en una parte el área estaba sellada debido a que las cámaras no eran capaces de trasmitir y el espacio estaba distorsionado, pero no encontraba a ninguna otra persona.

Si algo tenía este pueblo eran cámaras esparcidas por todo el lugar.

Esas cámaras grabarían la batalla final en la película y como el Director Hermes deseaba destruir todo, fueron instaladas en todo el pueblo para no dejar punto ciego.

Sin embargo, se le agregó sensores y detectores en caso de que alguien se ocultara con magia de ilusión u otro tipo de magia, pero excepto en donde estaba Alice en ese espacio sellado, nada más aparecía.

“…”

El mensaje de los refuerzos de Cithrel vino y ellos avisaron de que una mujer demoniaca estaba siendo perseguida cuando intentó acercarse.

¿Era ella el refuerzo del enemigo?

La gente que llamó Cithrel estaban encargados de rodear el pueblo para ver si alguien trataba entrar desde afuera, pero se encontraban ocultos a la espera.

“Alice ya ha comenzado.” Avisó Aurora a Venali que estaba con una expresión seria como siempre.

Esa mujer siempre llevaba su espada enfundada en la cintura y actuaba como una guardaespaldas profesional.

Ahora esa elfa asintió en compresión.

¿Los refuerzos vendrían? ¿Esa supuesta mujer demoniaca era el refuerzo? ¿O se dieron cuenta de que esto era una emboscada?

La información venía de Hermes y aunque ese hombre ocultaba secretos, tenía la confianza de Alice y para ella significaba, que era confiable.

Mientras pensaba en el tema y volvía revisar las cámaras, pudo sentir los pasos de Amber.

Esa jovencita llevaba el uniforme de su personaje y estaba preparada para actuar como la ‘diosa’ de la música.

“¿Y Cithrel?” Preguntó Aurora con cierta curiosidad.

La forma de desvelar a la falsa heroína era utilizando las grabaciones de su participación en la obra y luego ‘filtrarla’ para demostrar que era ‘falsa’.

Hermes había preparado el papel de una deidad que le gustaba disfrazarse de otros para Cithrel y su grupo iba a utilizar eso para desvelar la falsedad de la Primera Heroína.

Ese hombre había decidido tomar toda la culpa para evitar problemas para Serafín y eso significaba que, si las cosas iban bien, supuestamente, esa cantante también habría sido ‘engañada’.

“Ella se está preparando.” Respondió Amber y con una sonrisa extraña, murmuró. “Dice que se está metiendo en su papel.”

Ante tal murmullo la expresión de Aurora tembló de forma inevitable.

Para ella era demasiado complicado lo que estaban haciendo y a pesar de que entendía que de esta forma le evitaría problemas a Amber, por haber mentido a sus fans sobre la Primera Heroína, no podía negar que estaba tirándole todo a Hermes.

Aunque en ese sentido, hasta ese hombre había aceptado que le echaran la culpa.

Dando un suspiro para sí misma, Aurora revisó su reloj holográfico otra vez y verificó el estado de salud de Alice que parecía estar en batalla y luego revisó las cámaras otra vez.

Según la vigilancia del reloj holográfico, su hermana estaba en perfecto estado y ni siquiera estaba algo agitada, dejando en claro que la batalla iba mejor de lo que pensaban.

“Debe estar por venir.” Murmuró Amber con una sonrisa al escuchar música.

Era una canción de la propia, Serafín, que estaba siendo esparcida con magia de viento y que narraba a la historia de la Primera Heroína.

Primero empezaba con música rítmica normal y luego fue aumentando el ritmo mientras hablaba de esa heroína… Su forma de luchar, como salvaba a otros y como lucia su máscara blanca.

Estaban en medio de la plaza principal y la música se extendía bastante bien, pero Aurora dio una mirada de reojo a la persona que había creado esa canción.

Tal tema se llamaba ‘mi ídolo’ y literalmente era una carta de amor de un fan.

“¿Qué? Era muy joven, cuando lo escribí… Aunque es una de mis favoritas.” Murmuró Amber volviéndose un poco roja y tosiendo, dio una señal para apuntar a un edificio principal.

Lo que sería el ‘ayuntamiento’ al frente de la plaza, en el techo apareció la ‘Primera Heroína’.

Como siempre Aurora no pudo quitarse el pensamiento de que esa heroína, era mucho mejor de lo que había sido ella.

Al menos en apariencia, la superaba y ahora Cithrel que estaba en lo alto dio un pequeño salto y empezó a flotar para descender.

El tipo descenso de un ‘héroe’ lento para que el público lo pudiera mirar, Aurora se avergonzó un poco mientras pensaba que alguna vez hizo lo mismo.

Entre un suspiro ante Cithrel y cierta vergüenza ante su pasado, pudo notar que de repente Cithrel levantó una barrera.

“¡¿Eh?!”

“¡HAAaaa!”

Entre el sonido aturdido de Amber y el grito de dolor de Cithrel, Aurora sintió como el tiempo se ralentizaba cuando sus sentidos se activaron de inmediato.

La sangre estaba cayendo junto aparte de carne y medio brazo destrozado de Cithrel, a la vez que esa princesa estaba cayendo en otra parte mientras gritaba.

¿Cómo? ¿Qué fue? ¿Un disparo? ¿Tirador? ¿Cómo sucedió? ¿Cómo no lo vio? ¿Qué acababa de suceder?

Todas esas preguntas vinieron de repente y ella lo primero que hizo fue moverse al frente de Cithrel por instinto.

“¡Cithrel!” El grito asustado de Amber no ocultó los disparos silenciosos.

Eran disparos extraños que se movían a una velocidad mayor de lo que imaginaba y a la vez eran algo traslúcidos, pero Aurora a pesar de que no tenía su armadura puesta, soló sacó su espada y la balanceó.

Tres cortes de su aura incolora dividieron los disparos que venían apuntando hacia Cithrel y luego avanzaron hacia la torre de la iglesia, que estaba al final de la calle.

En ese lugar, parecía estar el tirador, que seguía disparando.

“Hijo de puta… ¡Esto duele demasiado!”

Un rugido enfurecido vino desde atrás de Aurora y ella pudo ver que el brazo que estaba a unos metros de ella, estaba empezando a moverse por su cuenta.

La sangre parecía estar viva y estaba moviéndose por su cuenta para buscar a su anfitriona… Tal vista impactante no hizo que Aurora desviara la mirada de su objetivo.

“¡Estoy bien! ¡Vayan a por ese tirador!”

Sin ni siquiera ninguna orden, Aurora que ya se había puesto su armadura empezó a correr a su objetivo y pudo ver que el tirador en la torre seguía disparando a Cithrel.

Venali que estaba a su lado, se encargó de desviar esas balas y Aurora dio un salto cuando su concepto de luchadora se activó en su totalidad.

A mitad de camino, sus alrededores se distorsionaron y utilizando el viaje espacial mejorado de su armadura, alcanzó la torre.

Ese tirador estaba arrodillado en el suelo de la torre, disparando a Cithrel y a pesar de que ella apareció a su lado, continuó disparando emanando una intensa sed de sangre.

La ira de Aurora explotó en un maremoto y sintiendo el peligro, ella esquivó hacia un lado viendo una daga pasando cerca de su mejilla.

La figura femenina fue rápida y silenciosa, lo suficiente como para sorprenderse de que ella esquivara su ataque.

Una sorpresa que ni siquiera pudo ocultar por la máscara que cubría parcialmente su rostro.

*BOOM*

Aurora sin darle la oportunidad de reaccionar, utilizando su mano desocupada realizó un puñetazo.

La asesina estaba al frente y más atrás estaba la torre, su puñetazo con toda la fuerza de una luchadora apuntaba al tirador que seguía disparando.

En vez de esquivarlo, la asesina utilizó su barrera en su armadura para soportarlo y fue enviada a volar, salvando a su compañero, pero golpeando la mitad de la torre y derribándola.

Sus anteriores cortes habían llegado a la torre y la habían cortado superficialmente, pero ahora esa torre empezó a caer.

Recién en este momento, el tirador pareció salir de su mundo y saltó para evitar que la torre se derrumbara en su cabeza.

Justo lo que Aurora había esperado.

“Guhhh…”

*Boom*

Una patada en su costilla hizo que ese hombre cayera a un edificio y Aurora sin detenerse, utilizó su aura incolora para realizar más de diez cortes en tan solo un segundo.

La antigua casa en la que había caído ese hombre, estaba arruinada, pero una vez que sus cortes lo dividieron, no quedo prácticamente nada.

Sin embargo, el tirador no había muerto, simplemente había utilizado parpadeo y Aurora avanzó hacia él.

Pudo ver que la asesina que se había levantado trató de interceptarla, pero Venali se había movido para impedirle el paso, permitiendo que ella continuara.

“Ugg…”

Aprovechando su oportunidad, Aurora cayó hacia ese hombre, creando un cráter ante su caída, que el tirador esquivó rodando y al levantarse, lanzó decenas de disparos con su pistola.

Mientras los desviaba con su aura celeste, Aurora que tuvo un momento vio a ese tirador.

Llevaba una máscara robótica que ocultaba la mitad de su rostro y su ojo derecho, dando la impresión de que utilizaba algún tipo de maquinaria para mejorar su puntería.

Su mente no solo estaba concentrada en su apariencia, sino que en las debilidades de su enemigo y ella cuando se dio cuenta como atacar, lo hizo.

“…”

El aura roja junto a su intensa sed de sangre fue revelada en su totalidad y su oponente se congeló.

Ya fuera el temor, el miedo o la sorpresa, Aurora no le importó ninguna de esas cosas y avanzó para atacar.

“¡HAAA!”

Explotando con toda su velocidad, su primer corte fue a la pistola, dividiéndola por la mitad junto con los dedos en la mano de ese tirador.

Incluso con el grito de dolor que el tirador soltó y la sangre que salpicó, Aurora sin importarle que estaba demasiado cerca para balancear su espada, utilizó su mano desocupada para darle un puñetazo.

*Boom*

La barrera de la armadura que llevaba ese hombre volvió a levantarse, pero su puñetazo logró romperla y alcanzar la cara de ese hombre.

La máscara fue destruida dañando la mejilla y ese hombre voló hacia atrás, rodando por el suelo mientras dejaba sangre a su paso.

Sin darle tiempo a su enemigo, ella volvió avanzar, pero en medio de su carrera, se congeló y se detuvo.

“…”

La máscara del tirador se había caído y a pesar de que la sangre estaba saliendo, ella pudo ver su rostro.

No era guapo o tenía una apariencia notable, excepto la cicatriz en su mejilla, por lo demás tenía una apariencia normal que podía ver en cualquier parte de este país.

Sin embargo, esos ojos… Aurora recordaba esos ojos y esos ojos lo recordaron a ella, con una ira, furia y rencor tan puro que hizo que su rostro se desfigurara.

“¡Vamos!”

La asesina que tenía heridas en su pecho, apareció al lado del joven lanzando varias dagas y tomando al joven, utilizó un pergamino de teletransportacion, que fue bloqueado por una poderosa presencia.

Sin embargo, ese joven que la seguía mirando con un intenso rencor, tomó a su compañera y luego sus alrededores se distorsionaron de una manera extraña.

¿Era psiónico? La energía psiónica demostraba que se trataba de alguna clase de viaje psiónico que no entendía.

Ese pensamiento al azar vino a Aurora que seguía aturdida y congelada mientras su aura roja que había cubierto toda su espada se tambaleaba.

“Esto no es magia. Se siente como Clémentine.” Declaró Cithrel que apareció a donde estaban antes.

El brazo de esa mujer había vuelto, solo que estaba gris y más grande como si fuera el brazo de un monstruo... Una monstruosa vampiresa.

La energía mágica que rodeaba esa princesa demostró que ella fue la que intentó detener el movimiento espacial.

“¡¿Por qué te congelaste?!” Preguntó Venali con una expresión llena de enojo.

¿Se congeló? Aurora que vio la expresión enojada de Venali, primero se sorprendió al ver que podía hacer esa expresión, pero luego su mente empezó a reaccionar.

Y redirigió su mirada a Cithrel para ver su estado.

Esa mujer había vuelto a la normalidad y la única rareza eran sus ojos, que le estaban mirando como un lobo veía a un conejo… Con hambre.

“Estoy bien… Incluso si atraviesan mi corazón seguiré viva. Solo tengo hambre.” Reveló Cithrel con una sonrisa que parecía buscar animarla y al sentir que Venali no bajaba su mirada, ordenó. “Es suficiente… Ya han escapado.”

“Su Majestad ella tenía al tirador al frente. ¡Usted salió gravemente herida!” Respondió Venali y al sentir la mirada fría de Cithrel, se controló y murmuró. “Solo no entiendo por qué se congeló.”

Estaba enojada y tenía sentido que lo estuviera.

El tirador había estado al frente de ella y Aurora solo había necesitado seguir atacando, para asesinarlo o detenerlo, pero en vez de eso se congeló como una novata.

Venali no podía ocultar su ira ante los atacantes y ahora redirigió su molestia a ella, que de cierta forma los dejo escapar.

¿Por qué lo hizo?

Esa pregunta vino a la mente de Aurora, quien al ver que los refuerzos se acercaban y sentir la duda de Venali y la curiosidad oculta de Cithrel, abrió su boca.

“Porque asesine a sus padres.”

******

Encerrados en un espacio sellado, dos personas estaban luchando en contra una criatura de cinco metros que los estaba enfrentando.

“¿Entonces es controlado a distancia? Eso es nuevo.” Murmuró Hermes con un tono curioso.

Estaba sentado en la esquina del techo de una vieja casa viendo como el ‘troll’ y el demonio corrupto luchaban en contra la criatura.

A su lado estaba Alice, que también estaba sentada cerca viendo a su ‘Forma de Guerrero Autónomo’, luchar en contra esos dos hombres.

La primera vez que lo utilizó fue en contra del General McLean, pero ahora lo estaba probando en combate real, sin limitarse.

*BOOM*

El troll utilizando su martillo tras activar su habilidad innata que lo convirtió en un hombre de dos metros y medio con escamas en su rostro, golpeó a la criatura negra.

La fuerza detrás de la habilidad innata era impresionante incluso si no tenía algún tipo de ‘aura’ para su martillo.

El golpe hizo que la pierna de la forma de guerrero desapareciera por completo, pero tras agitar sus garras para hacer huir a ese ‘troll’, se recuperó de forma inmediata.

A pesar de que la ‘Forma de Guerrero Autónomo’ era fuerte, sus ataques eran predecibles y si alguien se acostumbraba, era fácil enfrentarlo.

Lo único bueno era que no podía ser afectado por ataques mentales o en el caso del demonio corrupto magia de ilusión.

No importa cuántas ilusiones creará, la criatura negra atacaba aquellos que sabía que eran reales y la forma que los detectaba era fácil.

“¡HAAA!” El demonio corrupto perdió su brazo cuando la criatura negra abrió su boca para arrancárselo por completo, dejando saltar la sangre para todas partes.

Saber o no de lo que podía alimentarse, era algo natural para ella y ahora esa forma de guerrero estaba representando esa naturalidad de forma instintiva.

Por tal razón no era afectado por hechizos de ilusión que podían distraer una persona normal.

“¿Puedes hacerlo más pequeño? Ya sabes, pequeños soldados que luchen por ti.” Preguntó el idiota con una mirada curiosa.

Alice pensó en la respuesta.

Todos pensaban que su control era alto, pero para Alice solo estaba a un nivel superficial y bastante limitado.

Ya sea la distancia en la que era capaz de controlarlo o la guía que le podía dar, todo resultaba limitado.

“No, al menos en mi estado actual es imposible.” Respondió Alice de forma honesta y tras pensarlo, comentó. “Aunque el futuro es algo incierto.”

Ella dio una sonrisa entretenida ante su propio comentario.

La razón era simple.

Incluso en este momento su cuerpo estaba cambiando… De formas inimaginables.

“Eso es increíble…” Murmuró el idiota y cuando Alice le dio una mirada, él señaló. “Eres genial.”

Un tono simple y una voz tranquila, ese hombre continúo observando a la forma de guerrero golpear al demonio corrupto, hasta que lo dejo inconsciente en los escombros de una casa.

Los ojos de ese hombre no ocultaban el brillo de un idiota.

Alice redirigiendo su mirada a la batalla, ordenó que su forma de guerrero atacara al troll y luchara a puñetazos.

Debido a que la regeneración era limitada al ser ‘autónomo’ una vez que llegara a su límite, buscaría alimentarse de cualquier ser vivo, para volver a surgir.

Al menos que ella le proporcionara la oscuridad que necesitaba de forma directa, pero tal cosa no funcionaba cuando estaban muy lejos.

Para ser preciso, si se alejaba, la criatura no podría conectarse al espacio en su sombra y de esa forma no podría reponerse a sí mismo.

“¡Tenemos que resistir! ¡Nuestro compañero vendrá pronto!” Gritó el troll en voz alta, tratando de despertar al demonio corrupto.

Su voz llena de esperanza hizo que Alice diera una mirada extraña al idiota, quien se estaba riendo.

¿Les hizo algo para que tuvieran tanta esperanza? Ella agitó su cabeza y en medio de eso, sintió como el espacio estaba siendo invadido desde afuera.

Fue rápidamente debilitado lo suficiente como para que ella pudiera recibir unos mensajes y Alice al leerlo, puso una expresión seria.

“¿Sucedió algo?” Preguntó el idiota con seriedad.

Alice en vez de responder, se conectó con su forma de guerrero y esta vez esa criatura en vez de luchar como una bestia, atrapó el martillo con su mano y una lanza salió de su pecho, atravesando ambas piernas del troll.

“¿Quién es el refuerzo y en donde se oculta?” Preguntó Alice con una voz fría.

Su voz llevaba frialdad y al ver que no había respuesta, ella hizo que la oscuridad empezara a carcomer la pierna de ese hombre.

El mensaje le había avisado que Cithrel recibió un disparo que la golpeó directamente y le dejo gravemente herida, aunque ya se había recuperado.

Ahora los refuerzos estaban presentes, pero el tirador había escapado debido a que su hermana se congeló.

Ese mensaje estaba en el informe rápido que le enviaron, pero Cithrel le había enviado un mensaje personal, que le decía que Aurora se había congelado debido a que el tirador era alguien a cuyos padres, su hermana había asesinado.

Ella se había dejado llevar por la situación, atrapada por la atmosfera del idiota sobre el espectáculo, hasta el punto que empezó a tomarse todo como un juego.

“Yo no sé… GAAAA!”

“Respuesta incorrecta.” Intervino Alice volviendo a atravesar el estómago de ese gran hombre.

Desde adentro la oscuridad empezó a dañar los órganos internos lo suficiente como para causar el máximo dolor posible a la vez que impedía que cayera inconsciente.

“¿Un tirador? Mierda… Alguien golpeó a la princesa.” Murmuró el idiota y con cierta seriedad, murmuró. “¿Ella no es una vampira? Los del Linaje de Caín son muy instintivos. Para que sea golpeada de esta forma, significa que el tirador debe ser bueno. Aunque si no destruye su cuerpo, dudo que la situación sea demasiado grave. Todos los de ese linaje son cucarachas.”

“Haa…”

Alice al escuchar esas palabras, hizo que la forma de guerrero aplastara la pierna del ‘troll’, para que le dijera la respuesta que buscaba.

No se llevaba bien con Cithrel y chocaban demasiado, pero no significaba que la odiara.

Sin embargo, ella deseaba saber quién era el tirador debido a que había apuntado a la Primera Heroína.

Llego de repente, pasando la seguridad usando según lo que decía Cithrel algo psiónico y logró escapar evitando las restricciones espaciales con el mismo método… Era un peligro.

¿Qué hubiera pasado si ese tirador en vez de dispararle a la falsa heroína, fuera a por su hermana?

Cithrel era una vampira del único linaje de vampiros que existía en Terra nova y esos vampiros no solo eran conocidos por su naturaleza hambrienta y lujuriosa, sino que por estar ‘diseñados’ para la batalla.

Entre más alto la pureza en su sangre más alto eran la naturaleza, pero a la vez más aterradores eran los ‘beneficios’, por tal razón el informe decía que estaba ‘bien’.

No obstante, su hermana no tenía la ventaja de los vampiros y si bien era una luchadora, su regeneración no era monstruosa.

La posibilidad de que su hermana fuera atacada por un tirador que podía amenazar a una vampiresa terranovense extremadamente instintiva, hizo que la expresión de Alice se volviera fría.

******

El espacio se distorsionó entre lo real e irreal y en medio de eso, dos personas salieron rodando por el suelo.

“Mierda… Eso fue complicado.” Murmuró la asesina enmascarada.

Su expresión llevaba cierta seriedad, pero el joven tirador que estaba en el suelo, simplemente tembló de forma inconsciente.

Su mano continuaba sangrando debido al corte del aura roja, pero esa asesina al ver que se quedaba aturdido, utilizó unos pergaminos.

“Jake, sé lo que significa para ti asesinar a la Primera Heroína, pero no deberías culparte, ella fue más de lo que esperamos.” Murmuró la asesina y con una voz fría, añadió. “Además estaba la Protectora de Zerzura ahí… Me he topado con ella antes.”

En un trabajo en África, Amaya se topó con la Protectora de Zerzura en una mazmorra y en ese momento había elegido escapar en vez de enfrentarla… Ahora se dio cuenta de que hizo lo correcto.

Sabía cuanto su compañero estuvo trabajando para asesinar a su objetivo y fue hasta el punto de que consiguió una bala muy especial, que lo hizo indetectable.

Sin embargo, esa bala que la hubiera matado incluso si ella estaba en guardia, fue detenida por esa ‘Primera Heroína’ que, a pesar de tener su brazo arrancado y su carne destrozada, se recuperó en un instante.

De una forma monstruosa.

“Es mejor que nos vamos. No creo que este país sea seguro para nosotros.” Murmuró Amaya y rápidamente, agregó. “Es imposible luchar con ella sin atraparla por sorpresa… Y sin esa bala.”

¿Cuántos trabajos de asesinato había completado para obtener una bala psiónica? Incluso si su compañero tenía relaciones con psiónicos al ser uno, esa bala claramente no era simple.

“Podemos volver a intentarlo luego…” Dijo de forma veloz, tratando de que su compañero no estuviera enojado.

Su compañero había cometido errores desde que vino a este lugar.

Había utilizado a dos idiotas para probar la seguridad del director, esperando que fueran atrapados, pero no supo cómo reaccionar cuando esos idiotas se convirtieron en los guardaespaldas de ese director.

Luego queriendo verificar si el director de cine ocultaba algo, se acercó dejando ver su ira… Para Amaya, tales acciones eran la de un asesino novato, que no concordaba con la persona que estaba al frente de ella.

“Si… Puedo intentarlo luego.” Murmuró el joven tras salir del aturdimiento.

Amaya se sorprendió al verlo tranquilo.

Había visto como se volvía cuando se hablaba de la Primera Heroína y su odio había llegado al extremo, por tal razón ella había esperado que quisiera ir directamente para enfrentarla.

Vengarse, aunque muriera en el proceso.

Sin embargo, ahora tenía una mirada tranquila y llena de calma, hasta estaba dando cierta sonrisa.

Para Amaya era incomprensible, ya que sabía que, si perdían esta oportunidad, luego sería imposible descubrir el paradero de la Primera Heroína, al menos que fueran a por la iglesia del tiempo y el espacio que parecía ocultarla.

“¿Dijiste que esa mujer que me atacó se llamaba Protectora de Zerzura?” Preguntó el joven con cierta curiosidad y cuando la vio asentir, pidió. “Me gustaría conocer más sobre ella.”

El joven al verla aturdida se levantó dando una sonrisa mientras su mano cortada dejaba de sangrar.

Para regenerar sus dedos cortados iba a necesitar un especialista, pero esa herida era superficial comparado a lo que había ganado hoy.

“¿Por qué deseas saber de ella?” Preguntó Amaya sin contener su seriedad.

Para ella no tenía sentido que preguntara sobre la Protectora de Zerzura.

“He encontrado a mi objetivo.” Respondió el joven y sin ocultar el odio de su voz, murmuró. “Mi verdadero objetivo…”

No importa si el aura de espada que usaba ese espadachín era diferente a la magia que usaba la Primera Heroína, para él era imposible olvidar esa aura roja en la espada y la sed de sangre.

Incluso cuando hace años se hizo ver como un tipo de ‘magia de sangre’, era imposible no reconocer esa espada rojiza, ya sea que estuviera rodeada de magia o aura, era lo mismo.

No iba a olvidar la espada con la cual sus padres fueron asesinados.

“No te preocupes. No voy a hacer algo descabellado.” Reveló el joven al mirar que su compañera estaba preocupado por él y dando una sonrisa, que no pudo ocultar, murmuró. “Ahora que la conozco, puedo tomarme mi tiempo.”

Esperar a que su presa bajara su guardia y estuviera en su mejor momento… Para luego eliminarla.

Ahora que conocía la verdadera identidad de su objetivo, todo parecía más fácil que antes.


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