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TG - Capítulo 416
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Es un…

Capítulo 416: Es un…

El silencio cubrió la sala de la mansión en donde estuvieron durante el primer año de la academia.

Era un silencio pesado que resultaba difícil de soportar y Aurora que estaba sentada en la sala, dio una mirada a su teléfono con el cual llamaba a sus padres.

Estaba esperando que su madre la llamara y su mente estaba en blanco.

Tenía demasiadas preguntas.

Redirigiendo su mirada a Cithrel que estaba viniendo del sótano, pudo notar que esa mujer agitó su cabeza.

Lo que vino a buscar no lo pudo encontrar… O para ser más específico ‘eso’ que estaba en la pintura, no quiso mostrarse.

Al solo pensar en ese tema, ella volvió a mirar su teléfono para ver si tenía un mensaje y los pensamientos volvieron a surgir.

Sin nada notable en el teléfono, Aurora redirigió su mirada a su hermana que estaba comiendo papitas de forma indiferente.

A diferencia de ella que estaba aturdida y tenía demasiadas preguntas al darse cuenta de quien posiblemente resultó ser su supuesto hermano, Alice estaba comiendo de forma tranquila.

Algo perdida en sus propios pensamientos y más indiferente de lo normal, pero igualmente mostraba cierta calma.

Demasiada calma… Como si lo supiera.

Ante tal idea, Aurora volvió a mirar su teléfono y trató de parpadear alejando ese pensamiento.

Le gustaba el ‘status quo’ en su vida.

A pesar de que se comunicaba con algo conectado a su cabeza, que supuestamente era un sistema, y que ninguna persona tenía o del cual no había información sobre el tema, ella nunca preguntó sobre ello.

No lo hizo cuando sus padres lo aceptaron ni cuando su hermana también lo acepto o cuando la rareza se volvía evidente.

Sin embargo, no era ingenua o tonta y entendía que algo más profundo se ocultaba en eso y fue lo mismo con su supuesto hermano.

Cuando era pequeña recordaba a sus padres discutir por su ‘hermano’ y desde joven supo que posiblemente podría ser alguien problemático.

Tuvo curiosidad, pero como sabía que sus padres no deseaban hablar del tema en ese momento y desviaban la conversación, lo dejo estar.

Lo hizo durante mucho tiempo e incluso cuando su madre indirectamente la empujo para que descubriera la verdad, no hizo demasiado para averiguarlo.

Su hermano para ella era un desconocido que solo estaba conectado con ella por sangre y que, si bien podría ser alguien problemático, no tenía importancia.

No obstante, no pensó que llegaría a este nivel.

Decir que era problemático era empequeñecer lo terrible que fue y si bien todo lo que sabía era por rumores, si al menos uno de ellos era cierto, entonces su hermano era un lunático y de los peores.

“Mierda…” Maldijo Aurora y al ver que Alice y Cithrel redirigían la mirada a ella, simplemente los ignoró.

Pudo ver que su hermana no sabía qué hacer en este momento y también se dio cuenta de que la estaba dejando sola.

Era posible que ella supiera la verdad o al menos tuviera las respuestas para conectar todo, pero no le intereso y esas veces que ofreció ‘ayudarla’, fue superficial, sabiendo que sería rechazada

Y siempre lo fue.

“Iré a mi habitación.” Dijo Aurora y sin esperar respuesta, empezó a moverse al segundo piso.

Una parte de ella se sintió ‘traicionada’ ante el pensamiento de que su hermana supiera la verdad, pero a la vez tal sentimiento, la hizo sentir molesta consigo misma.

¿Por qué debería sentirse traicionada?

Solo debía preguntarles a sus padres honesta y directamente sobre su hermano y si bien su madre podría desviar el tema, su padre en la actualidad le respondería.

En ese mismo sentido, todas sus dudas y las rarezas de su vida podían ser respondidas.

¿Qué era su sistema? ¿Quiénes eran sus maestros y por qué la ayudaban a entrenar? O incluso preguntar sobre quién era Hermes que estaba tan cerca de su hermana.

Si bien las primeras dos podían ser respondidas con solo preguntar, la última dependía de la voluntad de Alice.

No obstante, la facilidad con la cual ella podría obtener la respuesta era innegable.

¿Por qué debería molestarse cuando ella nunca quiso averiguar la verdad?

Y no deseaba averiguar sobre su hermano.

¿Por qué debería buscar a su supuesto hermano cuando nunca apareció en su vida y solo escuchaba cosas superficiales de él?

Más que ‘status quo’, su hermano no tenía significado para ella.

Aun así, esperaba que sus padres estuvieran ocultando a su hermano porque era peligroso, pero no esperaba que fuera tanto.

“Esperaba que me dijeran que era un asesino o un terrorista.” Murmuró Aurora al cerrar la puerta de su habitación a su espalda.

Entre sus tantas hipótesis, había esperado un asesino que estaba en prisión y que sus padres deseaban ocultar por su bien o hasta un vil terrorista que cometía graves crímenes.

En la guerra civil estadounidense y en la europea, esa clase de personas eran bastante normales.

Sin embargo, la persona que resulto ser su hermano, no era un simple ‘asesino’ o ‘terrorista’, era un individuo cuyas historias eran aterradoras y a la vez ‘imposibles’.

De esa única forma podría describirse el genocidio que realizó en Terra nova o las rumores de que él, asesinó a ‘dioses’.

Sentándose en la esquina de su cama, ella dio un largo suspiro y en medio de tal suspiro, su teléfono empezó a sonar por la llamada.

“Hija. Perdón por no atender tus llamadas. ¿Necesitabas algo?” Preguntó Agatha del otro lado y con un tono serio, cuestionó. “¿O fuiste atacada otra vez?”

Era una voz tranquila y con calma, que solo resultaba agradable y solo sus últimas palabras llevaban una mayor seriedad.

Le habían contado antes sobre lo sucedido y ella había disminuido el asunto para que no se preocuparan.

La razón era simple.

Tener que utilizar un viejo teléfono para llamarlos y que ellos no enviaran fotos de su retiro o algunos presentes, dejaban ver que incluso el ‘retiro’ en el que ellos estaban, no era simple.

Ante ese pensamiento, ella puso una expresión seria y…

“Se sobre mi supuesto hermano… Encontré su ‘torre mágica’ bajo su mansión.” Dijo Aurora con un tono solemne.

Fue total y completamente directa al revelar los detalles que sabía.

“Oh.” Exclamó Agatha y con un tono simple, añadió. “Ya era hora.”

Una respuesta simple que llevaba cierto sentido de relajación a que todo se revelara por su cuenta.

Ambas se quedaron en silencio y su madre al otro lado no dio ninguna explicación como si esperara sus preguntas. 

“¿Por qué no me dijiste antes?” Preguntó Aurora, tratando de contener todas sus emociones, pero su molestia salió de forma inevitable.

Era cierto que ella no se esforzó por preguntar demasiado y si bien al principio fue por sus padres, luego se debió a que esa persona no le interesaba.

Cuando era más joven fue más importante ser una heroína y tras todo el desastre en la Calamidad No-Muerta y luego la posterior venganza, ella priorizó Zerzura.

“Me gustaría haberlo sabido antes.” Murmuró Aurora antes de que le respondieran.

“Claro, porque decirle a una niña que ese hombre que es lapidado en las noticias y que obtuvo el título de ‘Enemigo de la Humanidad’ es su hermano, sería agradable.” Respondió su madre de forma sarcástica.

Aurora quedó en silencio ante esa corta y sarcástica respuesta, pero del otro lado solo vino un largo silencio.

Incluso cuando era joven las noticias sobre el ‘Enemigo de la Humanidad’ estaban presentes y tales noticias iban de que fue su culpa que hubiera tantos jugadores lunáticos o hasta que era un hombre atroz, que era la causa de todos los males.

“Supongo que hubiera sido fácil decirle a una niña que su hermano era ese genocida que asesinó a millones de personas y que era odiado por todos, hasta el punto de que recibió el título de ‘Enemigo de la Humanidad’ y lo hizo todo por sus objetivos.” Dijo Agatha y con un tono serio, declaró. “No, no te iba a decir eso antes.”

Su madre estaba usando un tono sarcástico que llevaba cierta seriedad.

Para el público en general el ‘Enemigo de la Humanidad’ era un tema controversial, pero que fue imposible de ocultar.

No solo porque resultó ser un gran jugador durante Terra nova, sino que por sus acciones que fueron realizadas con él sabiendo que el otro mundo era real.

Ese hombre sabía que no estaba eliminando ‘personajes de un juego’, sino que personas reales y lo siguió haciendo.

Sobre todo, ese individuo se enfrentó a dioses sabiendo que Terra nova era real y logró eliminar a algunos de ellos.

Incluso cuando lunáticos como Malik Zamora aparecieron, las historias de ese hombre seguían estando presente.

Karzhal conocido por ser un ‘Sabio’, Maestro de la Emperatriz del Imperio Falion y un lunático genocida, que en la actualidad llevaba el título de ‘Enemigo de la Humanidad’, era su hermano.

“¿Por qué?” Dudó Aurora aguantando su molestia.

¿Por qué no se lo iba a decir?

Su madre estaba señalando que no iba a decir la verdad a una niña sobre el hombre que había realizado tantas ‘hazañas’ y cometido tantos crímenes, pero a la vez no mencionaba la verdadera razón.

Las palabras de antes era una excusa que ocultaba la verdadera razón y ahora ella quiso saber la verdad.

“Porque hubiera decidido tu destino, tus acciones y nadie más que tú, puedes elegir lo que harás.” Respondió Agatha y con cierta seriedad, explicó. “Si hubieras sabido sobre tu hermano, no hubieras ayudado por tu propia voluntad o por querer ser una heroína. Hubieras tratado de compensar los errores de tu hermano… De la misma forma que tu tonto padre.”

Fue un tono serio y directo, que no ocultaba nada y revelaba las creencias detrás de su razón y esas palabras la dejaron en silencio.

Si algo tenía desde joven era que resultaba ser bastante lucida y recordaba gran parte de su infancia.

Era imposible no recordar las pocas veces que sus padres discutían y si bien nunca pudo escuchar demasiado, la causa de la mayoría de las veces era su hermano.

Pero otras veces era que su padre ayudaba demasiado y su madre no le gustaba y por tal razón discutían.

Su padre nunca se llamó a su mismo un ‘héroe’ y tampoco desveló su razón para ayudar, pero ahora pudo entenderlo.

Estaba tratando de arreglar los ‘errores’ de su hijo a su propia manera y dar un poco de bienestar a un mundo que fue dañado por ese hijo.

¿Ella hubiera hecho lo mismo? Aurora no podía negar que tenía una gran similitud con su padre y cuando era más joven, seguramente hubiera cargado con los errores de otro.

“Hija, las acciones de tu hermano… De Karzhal no tienen nada que ver contigo. No te definen y tampoco necesitas compensar o tratar de solucionar sus errores. En cuanto a lo que debes pensar sobre él…” Dijo su madre y deteniéndose durante un momento, señaló. “Ahora eres lo suficiente mayor y lo suficiente capaz como para poder pensar tu misma sobre ello.”

Aurora solo quedó en silencio.

¿Qué debía sentir ahora? ¿Estar molesta por su madre por no revelarle la verdad o enojada con Alice porque posiblemente podía saber algo?

¿Qué razón tenía para hacer eso?

No había razón y era porque esa persona de la que hablaba su madre, no era su ‘hermano’ y no importa cuánto su padre y madre trataron de inculcarle el valor de familia, para ella era un extraño.

“No sé cómo has descubierto la verdad, pero en la torre hay algo que puedes ver. Dudo que responda tus preguntas, pero al menos lo conocerás por primera vez.” Dijo su madre y dando un largo suspiro, añadió. “Cualquier cosa que diga en este momento será para defenderlo y lo defiendo. Adoró a mi hijo tanto como a mis dos hijas. No importa lo que son ni en que se conviertan, para mí son mis hijos y aunque tu padre a veces puede no estar de acuerdo con sus acciones, lo ve de la misma manera.”

La mujer que estaba del otro lado priorizaba a sus hijos sobre todo lo demás y ella los aceptaría siempre.

Igual cuando acepto que ella fuera una heroína, o cuando fue hacia un camino de venganza e incluso cuando decidió levantar una ciudad en medio de la nada.

“Solo recuerda. Las acciones de tu hermano no te definen ni tampoco son algo de lo cual debas cargar… Las cosas que él hizo no tienen ninguna relación contigo.” Repitió su madre con calma y luego dando un suspiro, añadió. “Hay un video en la torre mágica. Puedes verlo. Luego si deseas puedes llamarme a mí o a tu padre. Ya seas si quieres saber más o criticar que no te dijéramos. Yo asumiré esa culpa. Y lo siento, si no sirvo para las explicaciones. Tu padre es mejor que yo en esos temas.”

Su última parte era una disculpa por su tono sarcástico del inicio y era muy posible que esa mujer hubiera estado pensando en su marido para que respondiera sobre la verdad.

Recordándole en donde estaba el supuesto video, tras un momento de silencio vino un suspiro del otro lado.

“Y si ves algo extraño depende de ti profundizar o no.” Añadió su madre y dando una pequeña risa, murmuró. “Aunque no necesitas tener miedo. Ella es encantadora.”

Junto a esas palabras, la llamada terminó cuando Aurora no dijo nada y al final al quedar sola dio un largo suspiro.

Sabía que lo extraño a lo que se refería su madre era posiblemente lo que buscaba Cithrel y solo al pensar en ese tema, ella se sintió agotada.

Tenía demasiadas cosas para pensar.

******

Terminando sus papitas que hoy no sabían tan bien como siempre, Alice observó su bolsa de papitas durante un largo rato.

Parpadeando durante varios segundos, ella sintió el ruido y pudo ver que su hermana venía con Cithrel del pasillo de la librería, trayendo lo que parecía una cámara de video.

Aurora al ver que ella estaba esperando en la sala, le dio una mirada y pudo notar que su hermana estaba algo agobiada y perdida.

Enterarse de la clase de persona que era su ‘hermano de sangre’ no resulto para nada fácil y ahora ella estaba perdida en lo que sentir.

“Iré a ver si Venali llego a donde dejamos a Amber.” Dijo Cithrel antes de retirarse, dejándole un tiempo a sola para ambas.

Esa princesa había enviado a Venali para que avisara que todo había salido bien y que Amber no se preocupara.

Al quedar a solas, Alice siguió recibiendo la mirada de su hermana que al final dio un suspiro.

“No te preocupes.” Dijo Aurora con un tono simple y con un suspiro, añadió. “Está todo bien.”

Era imposible que su hermana no supiera que ella sabía algo sobre ese individuo y debía sentirse enojada, molesta y traicionada.

Aun así, su hermana le estaba dando una mirada que le dejaba pasar sus acciones.

¿Por qué?

¿Por qué siempre la dejaba estar cuando se trataba de estos temas?

¿No debería enojarse con ella? ¿Quejarse por haber roto la confianza que tenían?

Le estaba guardando un secreto importante… No, en este punto estaba guardando demasiados secretos.

“Eres mi hermana, Alice. Mi verdadera hermana.” Dijo Aurora, como si entendiera cada uno de sus pensamientos y acercándose, se puso al frente de ella y cuestionó. “¿Crees que unos secretos arruinaran nuestra relación? Si crees eso, entonces subestimas todo lo que hemos pasado juntas.”

¿Cuántos años estuvieron juntas? ¿En cuántas situaciones? Estuvo cuando ella quiso convertirse en una heroína y la apoyó desde las sombras, luego la ayudó en su venganza y posteriormente la acompañó cuando fue a África.

Estando presente en buenos y malos momentos.

“Sí, estoy sorprendida. Es imposible que no lo este. Resulta que mi hermano biológico resultó ser un hombre terrible, ¿pero no lo soy también?” Dudó Aurora y con una risa despectiva, declaró. “Hace unos días alguien vino a asesinarme porque mate a sus padres. ¡Los asesiné a sangre fría al frente de él!”

Chasqueando su lengua y frunciendo el ceño con disgusto, Aurora simplemente respiró hondo y soltó una risa despectiva.

“¿Y sabes que lo que es gracioso? Lo volvería a hacer… Mataría a esos idiotas que ayudaron a Malik a destruir toda una ciudad. Aquellos que ayudaron con el asesinato de las personas que quería.” Dijo Aurora y con una expresión fría que dejaba ver su intensa sed de sangre, gruñó. “A veces me arrepiento de no haber sido más cruel. Esos hijos de puta asesinaron a niños... ¿Y que si fue un error? ¡¿Y que si ahora quieren asesinarme?! Nada cambio con mi venganza, eso es cierto, pero al menos dejé menos bastardos en este mundo.”

Estaba desahogándose y dejando salir todo lo que había estado reteniendo durante este tiempo.

Lo retuvo no solo porque estaba rodeado de personas que pensaban que era una antigua heroína como Amber o alguien que a penas la conocía durante más de un año como Cithrel, lo hizo porque ella misma quería escuchar su propia respuesta.

“Incluso si ellos hubieran tenido ‘buenas intenciones’ al destruir la ciudad… Yo los hubiera asesinado de la misma forma.” Dijo Aurora y con una risa extraña, declaró. “No tengo derecho para juzgar a mí ‘supuesto hermano’. ¿Sabes por qué? Porque si él hubiera estado conmigo lo hubiera aceptado. Incluso si me decía que era alguien que destruyó todo un mundo.”

No era una persona imparcial, sino que, todo lo contrario.

Ella podía aceptar a las personas que le agradaban o le importaban no importa las acciones que hicieran o lo que alguna vez hicieron.

Sin importar cuantos crímenes atroces cometieron, los aceptaría y hubiera sido lo mismo con su ‘hermano’, si ese hombre hubiera estado con ella.

Después de todo, aceptaba a su madre que no era una muy buena persona y mayor que todo lo aceptaba a ella… Alice recibió la mirada de su hermana.

“Y no estoy molesta contigo. No importa cuántos secretos ocultes, lo que hagas o lo que la gente alguna vez diga de ti, no voy a dejar de confiar en ti.” Anunció Aurora y mirándola fijamente, dudó. “¿Sabes cuál es la razón?”

Alice al sentir la intensidad en los ojos de su hermana agitó la cabeza de forma honesta.

“Tu mirada… No importa si escuchas toda la mierda que estoy diciendo, nunca cambias el cariño con el cual me miras. No me juzgas y solo me apoyas. Ya sea cuando quise ser una heroína, cuando quise matar a Malik y a su gente o cuando ayude a las personas en medio de África. Siempre estuviste ahí, consolándome y ayudándome a cumplir mi objetivo, por completo.” Declaró Aurora y con un tono serio, anunció. “Eres mi hermana, Alice. Una o varias mentiras no cambiarán nada y yo también seguiré estando para ti.”

Su mirada tras soltar todo lo que deseaba fue liberadora, pero también llevaba una mayor seriedad y a la vez determinación.

Si antes estaba perdida ahora estaba hablando con confianza, sabiendo lo que decía y siendo completamente sincera.

Alice al sentir esa mirada, dio un suspiro.

“Iré a por Cithrel. Prefiero terminar con todo esto rápido.” Dijo Aurora, dándole palmaditas mientras se retiraba.

Al quedar sola por un momento, Alice simplemente respiró hondo, sabiendo que su hermana de cierta forma estaba tratando de dejar las cosas claras.

No solo para ella, sino que para sí misma y de cierta forma la consolaba por mentir.

“Mentiras… Tengo demasiadas de esas.” Murmuró Alice sacando una bolsa de papitas.

Aurora no era tan ingenua y si bien le gustaba el ‘status quo’ y no investigar demasiado, no significaba que no supiera algunas cosas.

Sin embargo, su hermana aceptaba esas mentiras y no lo hizo porque no deseaba ver, sino que algunas cosas podían cambiar todo.

¿No era lo que sucedería si se preguntaba sobre su sistema? ¿Sobre esos maestros del cual a veces contaba? ¿O sobre ella?

Alice redirigiendo su mirada a Aurora que estaba entrando con Cithrel, abrió la bolsa de papitas que estaban en sus manos con el objetivo de ocultar todos sus pensamientos.

“Venali ha llegado a donde esta Amber. Creo que la ayudara a relajarse al tener alguien que vino con nosotras. Aunque no dirá nada.” Informó Cithrel con un tono serio.

“Gracias. Me había olvidado avisarle a Amber.” Respondió Aurora mientras caminaba.

La princesa le dio una mirada sabiendo que el tiempo que le dejo fue de ayuda y a pesar de que mostraba preocupación por su amiga, a la vez no podía ocultar su nerviosismo y emoción.

Su preocupación venía de que Aurora estaba siendo más suelta y el cambio era enorme con respecto hace unos minutos.

Pero así, era su hermana.

Solo necesitaba expresar lo que estaba sintiendo y ella por su cuenta le daría orden a sus propios pensamientos y dudas.

Alice al ver a esa joven arreglar la videocámara, para conectarla al televisor más viejo, no pudo ocultar la admiración que sentía.

“¿Cómo se pone esto?” Dudó Aurora mientras trataba de conectar la cámara y el televisor.

Esa admiración continuó, incluso en este punto cuando ella parecía tener problemas con los cables.

“Ese cable que tienes ahí, va conectado a la cámara y luego al televisor.” Dijo Alice al acercarse y ayudándola a enchufar todo.

Era bastante básico el trabajo para conectar todo y solo que la cámara y el televisor era demasiado antiguo.

Aurora dando un suspiro ante la facilidad, asintió.

“Gracias.” Dijo esa jovencita con calma.

“No, gracias a ti.” Respondió Alice con un tono bastante bajo.

Su hermana se sorprendió al escuchar su agradecimiento, pero luego dio una sonrisa y se rio suavemente.

La confianza que le brindaba y la forma que la aceptaba a pesar de que le ocultaba cosas, era algo que para Alice resultaba ser demasiado valioso.

“Ven vamos a ver el video de nuestro ‘hermano’.” Invitó Aurora haciéndole una señal para que se sentara en el sofá.

La forma que decía ‘hermano’ dejaba en claro que ni siquiera lo veía de esa forma y ahora solo estaba bromeando.

Alice asintió y viendo que su hermana se sentaba en el sofá principal en donde estaba Cithrel en silencio, ella se sentó en el sofá independiente y vio cómo su hermana encendía el televisor.

Seleccionando en el viejo menú, el interior de la memoria de la cámara, se conectaron al único video que estaba en su interior.

Mientras Aurora se recostaba como si estuviera cansada y no tuviera tanto interés, Cithrel se sentó erguida y observó el televisor.

La pantalla negra estaba presente y tras unos segundos, la cámara empezó a moverse.

Revelando lo que parecía la sala de un palacio y tras moverse durante unos segundos como si la persona que estaba usando la cámara, estuviera practicando, alguien tosió y la cámara se redirigió a un sillón en donde estaba un hombre.

Su apariencia era nada más que promedio en muchos sentidos y si bien llevaba una túnica antigua de mago, en cuestión de rasgos parecía un hombre llegando a sus treinta.

Eran sus ojos de color negro lo que lograban atraer a cualquier espectador y esa mirada trasmitía indiferencia y cierta frialdad junto a algo más oscuro.

Y…

“Cuando vean esto, yo estaré muerto.” Declaró ese hombre con total seriedad.

Alice pudo notar que su hermana y Cithrel fruncían el ceño ante tal ‘revelación’ y por su expresión lo encontraba extraño.

Su hermana había escuchado a su madre hablar de su hermano y siempre fue como si estuviera vivo.

Por su parte, ella mantuvo la mirada en el video y…

“¿Eso estuvo bien?” Preguntó ese hombre con un largo suspiro mirando a la cámara, específicamente a la persona que estaba detrás de la cámara.

“Perfecto. Siempre hay que empezar de esta manera en estos videos.”

Una respuesta divertida vino desde el video y la cámara subió y bajo como si estuviera asintiendo, logrando que ese hombre volviera a suspirar.

Toda su atmosfera cambió por completo y ahora simplemente parecía un hombre común con una mirada algo siniestra.

“En primer lugar, no, no estoy muerto. O al menos dudo que cuando vean esto estaré muerto.” Dijo ese hombre con cierto tono pensante.

“¿Dudas? ¿De verdad?” Cuestionó una voz con un tono serio, que llevaba cierto refunfuño.

Una voz linda y algo infantil que lograba que las personas que la escuchaban sintieran algo de inocencia.

Ese hombre dio una sonrisa como si estuviera viendo algo divertido y luego de reírse, volvió a mirar a la cámara.

“Tal vez no esté muerto, pero si las cosas van bien, no estaré en la tierra.” Dijo el hombre y con un tono serio, anunció. “Agatha y Antón… Madre y padre, este video se les será dado si todo sale exitosamente.”

No era un video luego de la muerte como el inicio había dado a entender, sino que era un video de por sí las cosas salían bien.

“En primer lugar, me he encargado de borrar todo rastros de mí y de ustedes. Ya desde hace años, no soy su hijo en papel. Sin embargo, incluso si he pedido favores para borrar todo, es posible que en el futuro alguien descubra mi identidad y lo revele.” Dijo ese hombre y dando un ligero suspiro, precisó. “He pedido algunos favores, pero ese mundo está por cambiar y no sé lo que suceda. Pido disculpa si alguna vez los pongo en peligro.”

Junto a esas palabras, empezó a describir lo que era instrucciones para diferentes casos.

Empezando con los cambios que iban a venir luego de que ‘Terra nova’ cerrara y se revelara que la máquina llevaba a otro mundo, hasta los cambios que sufriría la tierra.

Habló de las mazmorras, de los monstruos, de los usuarios de habilidades y sus despertares, narró los problemas de la naturaleza, el efecto sobre los elementos, la inteligencia de las bestias mágicas y enfatizó el peligro de las personas con poder.

“En caso de que el peligro aumente. Mi torre mágica será un lugar seguro para ustedes. Puedes dirigirse a ese lugar y vivir cómodamente. Puede que sea una isla en medio de la nada, pero ofrece las comodidades necesarias y en términos legales, les pertenecerá a ustedes.” Dijo ese hombre con un tono simple.

Esta mansión ahora estaba en medio de una enorme isla, que era una gigantesca ciudad y Aurora al darse cuenta de eso, frunció el ceño de forma evidente.

Alice que la estaba observando de reojo, continúo mirando la grabación.

Las instrucciones continuaron y ese hombre explicó sobre la cuenta bancaria que había dejado con todo su dinero, luego se encargó de hablarle de la seguridad de la torre mágica.

“Hay una lista de personas que me deben favores. Son de la clase de favor, que deben obligatoriamente cumplir. En caso de necesidad pueden usarlos.” Dijo el hombre y tras pensarlo, añadió. “Algunos de ellos, tienen tratos conmigo en nombre de… Una diosa.”

Una pequeña risa vino de repente cuando ese hombre se congeló cuando estuvo por decir un nombre y en vez de eso, fue bastante general al definirla como una deidad.

“De quienes más confió son de Frederick Crawford, Víctor Pellegrini y Su Chin. El primero tiene una deuda conmigo por salvar a su hija y los segundos son mis amigos. Pueden contar con ellos si tienen la necesidad.” Dijo el hombre, causando que Aurora finalmente asintiera.

Tal vez estaba recordando la constante consideración del Emperador Víctor Pellegrini o la mirada incesante de Su Chin y ahora le encontraba sentido.

Eran las hermanas de su ‘amigo’.

“Hay más detalles en la lista. Me he encargado de guardar todo lo que sea utilizable.” Dijo el hombre y deteniéndose por un segundo, dio un suspiro y luego declaró. “Sé que no he sido el mejor hijo… Mis acciones pueden parecerle extremas a ustedes y lo entiendo. No pediré disculpa por lo que hago, lo que hice y lo que haré. Pero espero, que acepten mi ayuda.”

Su tono llevaba seriedad y sus ojos mostraban que estaba decidido con lo que estaba haciendo.

Era de la clase de persona que cuando se ponía un objetivo nadie lo podía detener.

“Aunque padre puede estar enojado y rechazarme, ustedes seguirán siendo mi familia y por eso lamento haberlos puesto en peligro por mis acciones.” Expreso ese hombre y observando a la cámara, añadió. “Madre no necesitas preocuparte de mí. Tampoco necesitan buscar mi cuerpo. Aunque desconozco que sucederá cuando de vida a mi última creación, estoy seguro de que estaré bien.”

Al finalizar esas palabras, ese hombre dio una señal para qué la persona que grababa terminara de grabar, pero en vez de eso el enfoque de la cámara se movió y fue dejada en lo que parecía una mesa, mostrando la sala y al hombre, que suspiraba en silencio.

“No necesitas preocuparte, me encargaré de ellos.”

La voz adorable de la persona que grababa volvió a sonar y esta vez fue mostrada, dejando ver a una pequeña de espalda, quien se acercó al gran hombre que se había levantado de su asiento.

La diferencia de estatura era lo primero que destacaba y lo siguiente fue que esa pequeña abrió sus brazos, como si quisiera ser levantada.

Ese hombre la levantó en sus brazos y la pequeña soltó una pequeña risa.

“¿Terminaste de grabar?” Preguntó ese hombre mientras miraba a la pequeña en sus brazos.

Aunque estaban de lado, todos podían ver a la pequeña de forma superficial y podían escuchar la risita de esa persona.

“Claro que sí. ¿Crees que delataría tus gustos ‘extremos'?” Dudó la pequeña con una risa malvada y levantando sus brazos, reveló. “¡Te has enamorado de una ‘loli’!”

La expresión del hombre tembló de una forma extraña, pero dando un suspiro, ese individuo le dio palmaditas en la espalda mientras abrazaba a la pequeña que se estaba riendo.

No lo negó, ni siquiera intentó decir una excusa y eso hizo que la pequeña se riera, antes de mirar a la cámara de forma sutil, dando una sonrisa malvada.

Al salir a la puerta, una mujer de cabello rubio vestida de maga fue revelada, claramente esperando al grupo.

“Ya termino, ¿maestro?” Dudo la joven mujer logrando que los ojos de Cithrel brillaran.

Ese hombre asintió y se fue con quien debía ser su aprendiz.

La pantalla volvió a oscurecerse como si todo el video hubiera terminado y en ese punto, Aurora frunció el ceño mientras miraba su reloj holográfico.

“‘Loli’ es un término del mundo del ‘Anime’ y ‘Manga’ que se refiere a una mujer que tiene la apariencia de una niña o es una chica joven. Entonces mi ‘hermano’ es un…” Deteniéndose en su lectura como si estuviera buscando el significado, tras un momento su expresión tembló y murmuró. “Un lolicon…”

“…”

Todo el lugar quedo en silencio.

De todas las cosas que podía preguntar o dudar en el video, ella se centró en el significado de una sola palabra y como no la entendía buscó el significado por internet.

La expresión de Cithrel que estaba algo alegre al ver a su tía, tembló por un momento.

“Básicamente un pervertido.” Confirmó Alice logrando que Aurora asintiera de forma honesta.

El calor empezó aumentar y la pantalla negra, volvió a activarse dejando ver la misma sala, solo que esta vez estaba la pequeña que había estado en los brazos de ese hombre.

Rasgos delicados e infantiles, un vestido rosa muy colorido y pequeños zapatos con encaje, ella estaba representando a una pequeña niña, pero el problema era su sonrisa… La sonrisa de alguien que estaba por estallar a carcajadas.

“Queridos suegros cuando vean este video, yo ya me habré robado a su hijo.” Dijo la pequeña y con una sonrisa, sacó pecho y declaró. “Soy Jezabel, la persona que con su encanto enamoró a su hijo.”

No hubo ningún cambio en los alrededores, solo un ligero aumento de calor que hizo que la sonrisa de Aurora temblara de forma inconsciente.

“Escuche que las autoridades allí son muy particulares con la edad y su sociedad no aceptara nuestra diferencia de edad. Así que me lo llevaré lejos.” Dijo la pequeña con una mirada trágica mientras agitaba su cabeza y tras un momento, murmuró. “Me lincharán si saben mi edad.”

La pequeña se rio entretenida como si pensar en el tema la estuviera divirtiendo.

“Me hubiera gustado conocerlos directamente, pero si fuera a su mundo. Tendría que causar un poco de destrucción. Ya saben eliminar a la ONU.” Dijo la pequeña riéndose de vuelta como si se estuviera divirtiendo.

¿Era una broma? Alice mientras abría otra bolsa de papitas tuvo esa duda al ver la ‘grabación’.

Esa organización ni siquiera estaba presente en la actualidad y por las expresiones de los demás espectadores, ninguno pudo entender su referencia, pero esa pequeña simplemente, siguió.

“Si bien debería haber pedido su mano en compromiso, me saltaré ese paso y me lo llevaré en una luna de miel. Preferiblemente un mundo paradisiaco y medieval en donde no haya tantas leyes y donde puede liberar su naturaleza.” Informó y con una sonrisa, añadió. “No obstante, como su nuera, debo cuidarlos y por eso enviaré a alguien para que se encargue de ustedes junto a este video y…”

El video fue puesto en pausa por Aurora que se había levantado y al recibir la mirada de Cithrel y Alice, se encogió de hombros.

“Hasta aquí voy a llegar.” Informó Aurora y sin esperar respuesta, se alejó de forma indiferente.

Cithrel que estaba sorprendida la siguió algo dudosa, dejando a Alice con su bolsa de papitas en sus manos y una papita cerca de su boca.

Estaba sorprendida de que se fuera tan de repente, pero entendió la razón por la cual lo hizo y ella dirigió su mirada al video, que antes había sido pausado.

Sin embargo, ahora la pequeña que estaba en el video estaba mirándola y le dio una sonrisa.

“¿Cómo has estado?” Preguntó la pequeña con una mirada curiosa.

“Bien…” Respondió Alice parpadeando varias veces y tras ver que esa pequeña volvía a su posición, dirigió su mirada a Cithrel y Aurora que estaba volviendo, y señaló al televisor. “Ella me acaba de hablar.”

La expresión de Aurora tembló un momento mientras que la expresión de Cithrel se volvía seria.

“Me había olvidado de ti… Qué bueno que vine antes de que alucines más.” Dijo Aurora, dándole una señal para que la siguiera.

Por la forma que sus labios temblaban estaba claro que deseaba ignorar toda la verdad sobre esa supuesta ‘grabación’ y Alice, redirigiendo una mirada a Cithrel, obedeció.

Saliendo del lugar y llegando al sótano por medio de la extraña puerta que servía de portal, Aurora se detuvo.

“Puedes venir luego si lo deseas Cithrel. Estoy segura de que deseas privacidad.” Informó Aurora y dando un suspiro, murmuró. “Si soy sincera… No tengo intenciones de profundizar en este tema.”

El tema que se refería era a la pequeña que estaba oculta y que había estado actuando como si estuviera en una grabación.

Con ese murmulló, Aurora dio un largo suspiro y simplemente subió por la escalera dejándola solas.

Alice con su bolsa de papitas, recibió la mirada de Cithrel.

“No te preocupes, no te molestaré en tu asunto. Supongo que debes tener algo importante que preguntarle a Su Majestad.” Murmuró Alice sin darle tanta importancia.

¿Qué era lo que le iba a preguntar? Podía tratarse de su tía, pero a su vez, era posible que estuviera apuntando a algo más profundo que eso.

Después de todo, no se visitaba a esta clase de existencia por temas menores.

Independientemente de que era lo que fuera a preguntar, para Alice no tenía importancia.

“¿‘Su Majestad’?” Dudó Cithrel y con una sonrisa, comentó. “Solo hay dos personas que la llaman ‘Su Majestad’. Los creyentes o las personas que le temen y la respetan.”

El tratamiento formal había salido de forma inconsciente, pero era inevitable.

Solo los ignorantes serian irrespetuosos con una entidad como la que había estado en esa grabación y en cuanto a las palabras de Cithrel, Alice dio una sonrisa.

“Todos deben respetar y temer el fuego.” Respondió Alice y dándole una mirada, declaró. “Después de todo, es Primordial.”

Era imposible no reconocer a una de las deidades más aterradora de todas y esa entidad era la causa por la cual Aurora se fue rápido sin querer profundizar y también la razón por la cual volvió a llevársela.

No necesitaba preguntar la razón por la cual esa entidad estaba en esa grabación, cuando claramente llamó a sus padres, ‘suegros’.

“¿Quieres venir?” Preguntó Cithrel con una sonrisa.

Alice se detuvo y le dio una mirada extraña.

Para ser alguien que vino tan lejos por respuestas que seguramente desearía mantener en secreto, que la invitara era extraño.

Pero solo falto una sola mirada para darse cuenta de lo que esa princesa estaba sintiendo.

“¿Miedo?” Preguntó Alice con curiosidad.

La mirada de Cithrel estaba brillando con emoción, pero era imposible ocultar su profundo miedo natural.

“Si… No le temo al fuego, ya que puede ser cálido. Le temo al ‘Caos’.” Respondió Cithrel con sinceridad y dando una mirada, añadió. “Y tú pareces tranquila… Demasiado tranquila.”

Estaba tranquila y por eso, la invitó con ella, tratando de buscar alguien con el cual sentir confianza.

Ya que, si bien no era necesario temer al ‘Fuego’ a pesar de ser ‘explosivo’, si temía la parte de ‘Caos’… Lo inestable e irracional que la entidad que lo representaba podía llegar a ser.

¿Por qué estaba tranquila a pesar de que alguien de esa clase estaba tan cerca?

“Te acompañaré… Aunque temerle no tiene sentido.” Respondió Alice y al ver que esa princesa tenía curiosidad por sus palabras, explicó. “Después de todo, si ella desea hacerte daño, no hay nada que la detenga.”

Cithrel al escuchar su explicación dio un asentimiento involuntario.

Su tranquilidad venía del hecho de que nada cambiaria si tenía miedo y era posible que, si ‘ella’ lo deseaba, todo podría acabar.

Esa clase de existencia estaba en esa torre mágica.


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TG - Capítulo 417
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Entonces seremos dos.

Capítulo 417: Entonces seremos dos.

En una sala, Víctor observó a Nicole que estaba en la esquina del sillón, observando la televisión con una atención similar a la que le ponía al entrenamiento.

Recién había acabado de entrenar con esa jovencita y como Nicole terminó su entrenamiento antes de tiempo, no pudo evitar quedarse para ver lo que deseaba hacer.

Ahora Nicole la ignoró por completo y mantuvo su mirada en la televisión, observando lo que parecía ser la conferencia de Serafín.

En la sala de un hotel, las cámaras de medios de entretenimiento estaban al frente de un podio y Víctor sabía de lo que se trataba.

Durante los últimos días de septiembre había rumores que decían que Serafín había mentido sobre la Primera Heroína y que la que ella presentó, era falsa.

Para Víctor era una estupidez el escándalo, pero a los medios le encantaba exagerar todo y ahora lo hicieron, llevando a que una mentira pareciera como una gran traición.

Se exageró bastantes veces el asunto y los medios de entretenimiento lo único que buscaron fue vender, ahora llevaron a que Serafín tuviera que dar una conferencia.

Subiéndose al podio, esa famosa estrella dio una mirada a los presentes.

“Los rumores recientes son ciertos.” Dijo Serafín y mirando a las cámaras, declaró. “Me disculpo con mis fans, que siempre me apoyan y con los fans de la Primera Heroína quienes creyeron en mis palabras.”

Los hombros de Nicole bajaron con cierta decepción.

¿Estaba decepcionado de que la Primera Heroína no fuera real? ¿De qué su ídolo tuviera que disculparse de esta manera? ¿O qué le mintieran?

Tantas emociones al mismo tiempo y por algo tan insignificante… Víctor contuvo su risa y continúo observando.

“Mi objetivo era atraer a la verdadera ‘Primera Heroína’, pero falle estrepitosamente. Causando solo problemas.” Dijo Serafín y con una media sonrisa, murmuró. “Sigo siendo una fanática… Una algo extrema.”

Una fanática que estaba dispuesto a todo para conseguir lo que deseaba.

Como, por ejemplo, mentirles ahora a sus fans sobre que no encontró a la heroína que buscaba cuando en realidad, estaba a su lado.

“Trate de causar el menos revuelo posible, aun así, al final muchas cosas sucedieron.” Contó Amber y dando un largo suspiro, añadió. “Pido disculpa al Director Hermes por meter su obra en este asunto y a la gente que esperaba ver a la Primera Heroína.”

El Director Hermes estaba cerca del podio junto a la manager de Serafín y su jefa del club de fans y guardaespaldas principal.

Víctor también vio a Aurora y Alice, junto a la princesa y su ‘caballero’.

“Sé que algún día la Primera Heroína volverá a aparecer al frente de todos y lo hará por su cuenta y su propia voluntad. Hasta ese momento, me gustaría pensar que ella nos observa.” Anunció Serafín con un tono lleno de calma.

Entonces, invitando a Cithrel, esa elfa se equipó con la armadura icónica de la Primera Heroína y luego se disfrazó por completo, llevando a que las fotos empezaran a ser tomadas.

Lo siguiente fue una explicación corta y una muestra de Cithrel como la falsa ‘Primera Heroína’, su máscara, armadura y su magia con su espada.

Estaban aclarando todos los puntos y la manera tan directa que lo hicieron, pareció como si los rumores en las redes y los constantes ataques de los medios, le causaron cierto daño.

Al terminar la muestra y responder algunas preguntas, un periodista levantó la mano.

“Según nuestras fuentes, el número de personas interesadas en su siguiente concierto han disminuido en cierta porción desde estos rumores. Ahora que ha revelado la verdad. ¿No teme que esto cause problemas en su concierto?” Preguntó el periodista.

Esa mirada que daba, Víctor reconocía a un periodista que se le ordenaba que era lo que debía preguntar.

Que bajara el número de personas interesadas en un concierto podría llevar a que este fracasara y para cualquier cantante, era posible que fuera un gran problema.

Y más cuando el lugar seleccionado iba a ser un gran estadio que se esperaba una cantidad masiva de espectadores.

“No lo sé, pero el concierto seguirá en pie, independientemente de cuantas personas asistan.” Respondió Serafín y con un suspiro, añadió. “Aunque al ser un concierto de beneficencia, me gustaría que fueran más personas.”

Que hiciera tantos conciertos de beneficencia era una de las razones por la cual era tan conocida y admirada por la gente y esa misma razón, llevaba a que ahora un rumor pudiera crecer hasta esta medida.

Junto a esa respuesta, las preguntas terminaron y la manager subió al podio para encargarse de las demás preguntas mientras que esa cantante se retiraba con todo su grupo.

“Al menos el concierto sigue. Tengo que reservar mi entrada.” Murmuró Nicole riéndose entretenida.

Víctor que observaba solo agitó su cabeza y se alejó de la sala.

Caminando por el pasillo de su palacio, el espacio se distorsionó y él apareció en otra sala.

“¿Encuentra extraña a su aprendiz, Su Majestad?” Preguntó Ersin que estaba esperándolo en la sala.

Llevando su traje de secretaria, esa elfa tenía una expresión digna de una trabajadora profesional.

“Cuando luchó con ella me olvido que es joven y verla ahora me hace dar cuenta de que es una niña.” Respondió Víctor de forma honesta y mirando a Ersin, comentó. “Aunque ha estado un poco rara durante nuestro entrenamiento.”

No pasaba demasiado tiempo con Nicole y la razón era que su trabajo le quitaba gran parte del tiempo disponible.

Utilizaba el entrenamiento como un modo de diversión y algo para relajarse en su tiempo libre, pero eso no quitaba que se había dado cuenta de que Nicole estuvo actuando extraña.

Mostraba cierto disgusto algunas veces y si bien no interfería con su entrenamiento, era imposible que él no se diera cuenta.

“No sé de lo que está hablando, Su Majestad.” Respondió Ersin y viendo que él se reía, señaló. “Un miembro de su grupo de amigos solicita una reunión con usted.”

Al ver la forma que ella cambiaba de conversación, Víctor solo volvió a agitar su cabeza y entrando a una sala independiente, se adentró a la habitación de las reuniones.

En la sala estaba esperando la figura negra que no tenía máscara y Víctor simplemente quitó la niebla para ocultar todo.

“¿Sucedió algo?” Preguntó Víctor mirando al Sabio Su Chin y con cierta duda, invitándolo a sentar, cuestionó. “¿O ellas volvieron para realizar preguntas?”

Hace un par de días atrás, Su Chin lo llamó de repente, diciéndole que Aurora y Alice Campbell aparecieron en su laboratorio junto a la princesa.

Ya había avisado que la princesa estaba en busca de los rastros de su tía y él le había dado la pista para la llave que llevaría a Su Chin.

No iba a decirle la verdad y la razón era que no tenía necesidad de hacerlo y más cuando esa princesa tenía una poderosa deidad a su espalda que posiblemente sabía todo.

Sin embargo, no esperaba que esa princesa llevara a las personas que estaban conectados con su conocido… Su antiguo amigo.

“No, no han vuelto ni nada. Eso me preocupa. ¿Crees que le paso algo?” Dudó Su Chin al sentarse y dar un suspiro.

“Ellas hace unos momentos estaban en una conferencia.” Respondió Víctor y viendo que Su Chin abría sus ojos con sorpresa, aclaró. “Pero no es lo que crees. Se trataba de la Primera Heroína y Serafín.”

Ese hombre dio un suspiro aliviado, que resultaba demasiado evidente.

“Pensé que era una conferencia para revelar todo.” Murmuró Su Chin y agitando su cabeza, añadió. “Si hacen eso, no saben en lo que se están metiendo.”

Hermanas del ‘Enemigo de la Humanidad’… Ambas jovencitas iban a ser lapidadas por el público.

Luego de Terra nova, hubo muchos problemas y mayormente era el choque psicológico al saber la verdad.

Los suicidios fueron comunes y en ese punto, hubo personas que prefirieron culpar a otros.

Un Dios Primordial como era el Dios del Tiempo y el Espacio no podía ser culpado, así que dirigieron a la persona más cercana a ese punto.

Un humano normal que desencadenó una guerra, utilizó a los jugadores y a pesar de que sabía que todo el mundo era real, los motivo a que se unieran a su guerra, tratando todo como un evento.

En vez de aceptar los errores que cometieron fue más fácil culpar a una persona, que debido a que no estaba, no podría defenderse y algunos gobiernos lo llevaron al extremo, juzgándolo de forma simbólica y tratándolo como un criminal.

Aquellas personas que no entendían los límites, tratarían a las hermanas y a la familia de ese hombre, como malhechores y viles villanos, no importa si hicieron o no algo.

Sin embargo, para Víctor había algo mayor.

“¿Pero no crees que habría un cambio mayor?” Dudó Víctor y al ver a Su Chin fruncir el ceño, le apuntó a su cabeza y cuestionó. “¿La voz en tu cabeza no estaba emocionada? Ahora imagínate como estarían aquellos que son creyentes de Su Majestad.”

La Emperatriz del Infierno, el Diablo Inmortal y Diosa Primordial del Caos y el Fuego era adorada por muchos individuos y entre ellos había deidades de gran poder, que no solo se trataba de los ‘gobernantes’ de los infiernos, sino que más extenso.

“Sí, estuvo muy habladora… Diciendo que había sentido algo extraño en ella, pero no podía encontrar la respuesta. Y que ahora todo tenía sentido.” Narró Su Chin en voz baja.

Víctor dio una simple sonrisa.

La gente decía que los Dioses Infernales no respondían, pero no era que no respondieran, sino que no tenían permitido intervenir directamente en este mundo.

Para alguien como él que realizaba tratos en nombre de una de esas deidades conocía bastante bien el asunto.

Sin embargo, entre ellos algunos eran extremos y no le importaba si este mundo estaba al cuidado del Dios Primordial del Tiempo y el Espacio, presentarían su respeto a las ‘cuñadas’ de la existencia que adoraban.

O al menos mostrarían una parcialidad evidente y era posible que la Diosa del Conocimiento que estaba conectado con el Sabio al frente de él, fuera una de ellas.

Después de todo, una de las que salió ganando de lo que sucedió durante Terra nova, fue la Diosa del Conocimiento que extendió su dominio, cuando el Imperio Falion conquisto nuevas tierras.

“Claro, todo depende de que Su Majestad lo permita.” Murmuró Víctor con un tono claro.

La verdadera existencia que gobernaba el infierno y que era conocida por su volatilidad al actuar, junto a su afán de utilizar personas como actores y sus vidas como obras, era alguien impredecible y estaba en este mundo.

Tal vez solo era una porción de lo que ellos llamaban ‘Voluntad’ y no estaba tan activa como uno pensaría, pero estaba presente.

Y para Víctor esa existencia era la causa de que los Dioses Infernales no estuvieran activos en este mundo.

“Su vida puede o no cambiar, pero de lo que estoy seguro es de que toda su perspectiva sobre los dioses cambiara.” Dijo Víctor y viendo que Su Chin lo miraba curioso, cuestionó. “¿O qué sentiste cuando te enteraste de que Su Majestad estaba saliendo con Karzhal?”

La gente pensaba que el ‘Enemigo de la Humanidad’ hizo un trato con el diablo y si bien en parte era cierto, la realidad era diferente.

Ellos estaban saliendo oficialmente y si ella llegó a tomar su alma, era posible que fuera para quedársela para sí misma.

“Todavía sigo sintiendo que es irreal.” Murmuró Su Chin de forma honesta.

No importa lo que pensaran sobre los dioses, de quien estaban hablando no era un ‘simple dios’, era una Primordial que era adorada como una figura sangrada por deidades.

Aunque tal relación era posible que nadie lo creyera, al menos que lo hubieran visto por sí mismo y para Víctor era una pena.

Después de todo, esa existencia le gustaba tomar la forma de una niña para molestar a la persona que amaba y Víctor siempre le encontraba divertido molestar a su amigo por sus ‘gustos’.

******

Dentro del departamento de Amber, un grupo de personas estaba mirando las noticias.

“Fue mejor de lo esperado.” Murmuró Serafín y con una media sonrisa, añadió. “Creo que revelar la verdad a mis fans con anterioridad fue de ayuda.”

Aurora que estaba escuchando ese murmullo y viendo que esa mujer observaba su reloj holográfico con una sonrisa, no pudo evitar encontrar la vista agradable.

Al venir a Los Ángeles había deseado atrapar a la Falsa Heroína y no volver a encontrarse con Serafín, pero ahora ese tema era el más normal que tenía en su vida.

Era cierto, que luego todo se complicó con el tirador y la aparición de Hermes, que actualmente estaba presente en la sala, pero saber sobre su hermano, fue chocante.

Ni hablar de la relación que él tenía… Aurora todavía no lograba encontrarle sentido.

“Gracias por la ayuda Director Hermes y me disculpo por todas las molestias que he causado.” Dijo Serafín mirando a ese director que estaba en la sala.

Hace unos minutos dejaron su conferencia y como el Director Hermes de cierta forma estuvo involucrado en el asunto, él tuvo que participar.

“No necesitas agradecer.” Respondió Hermes y observando a Cithrel, dio un suspiro y reveló. “Si soy sincero, mi influencia pudo haber cambiado su rumbo y me disculpo por ello.”

¿Su influencia cambió el rumbo? ¿Se estaba refiriendo a que con su aparición Alice estuvo dispuesta a ir por los criminales en vez de solo revelar la verdad?

Que su amiga estuviera motivada por algo, sin duda hizo que los planes cambiaran, pero la verdad era que siempre fue decidido en grupo.

“No volvamos las disculpas sin sentido.” Intervino Cithrel y con una sonrisa, comentó. “La próxima vez que alguien me dispare, no seré golpeada.”

¿Seguía molesta por recibir un disparo?

Su molestia no estaba dirigida a los demás o a que la situación terminara de esa forma, sino que era una molestia a sí misma y al tirador.

Un golpe en su orgullo y en su confianza, que seguramente deseaba redimir.

Aurora dio un medio suspiro viendo que todos asentían y la razón de ese suspiro no era que se culpaba a sí misma por congelarse.

Era que no tenía la confianza para decir que podría haber esquivado ese disparo y eso la empujaba a querer aumentar su entrenamiento.

“Como mi parte del trabajo ha terminado me retiro. Mantendré un ojo en caso de escuchar algo sobre los perseguidores.” Avisó Hermes y con una sonrisa, añadió. “Oh, y si siguen queriendo podemos introducir a la falsa heroína a la película. ¿No creo que haya un problema legal o sí?” 

Seguía queriendo meter a la falsa heroína de Cithrel en la película y la razón era para enfatizar sobre la falsedad al público y de esa forma, aumentar la posibilidad que las personas lo creyeran.

Por otra parte, las últimas palabras eran una media broma, que buscaba dar la impresión de que él no sabía la verdad sobre la identidad de la ‘Primera Heroína’.

Algo tarde para Aurora y al ver que su hermana chasqueaba la lengua en silencio por tal tonto intento, dio una media sonrisa.

“Si eso deseas, puedes hacerlo. Aunque depende de si Cithrel quiere participar.” Respondió Aurora con un tono simple.

Seguir afirmando que la Primera Heroína era falsa, disminuiría las posibilidades de que alguien siguiera creyendo que Amber estaba conectada a esa heroína.

Y además evitaba las sospechas a causa de que todo terminara rápidamente.

“Entiendo.” Respondió Hermes y usando su reloj holográfico para ver la hora, añadió. “Me retiro.”

“Déjame acompañarte.” Intervino Aurora y sintiendo la mirada del grupo y especialmente de su hermana, declaró. “Sé que no has venido en tu auto. Déjame llevarte.”

El Director Hermes se tragó sus palabras de rechazo ante su declaración y de forma inconsciente dio una mirada a Alice, como si le estuviera pidiendo permiso.

Aurora tosió suavemente instándolo para avanzar y dándole un comentario para que esperara fuera, ella pidió la llave del auto de seguridad.

“¿Qué sucede?” Preguntó Aurora con una sonrisa mirando a su glotona hermana y viendo que ella estaba parpadeando aturdida por su inesperada intervención, comentó. “No te preocupes, no me inmiscuiré en tus asuntos.”

¿Hubo algo de alivio en esa glotona? Aurora notando las emociones de su hermana, no pudo contener su sonrisa.

“Sin embargo, eso no significa que no deba tener una conversación seria.” Añadió Aurora con cierto tono solemne.

Viendo que su hermana solo asentía ante su seriedad, ella abandonó el edificio y al salir dio un pequeño suspiro, antes de poner una expresión seria.

Su vida en estos últimos días había sido un desastre con revelaciones que ella no esperaba y con demasiados giros, pero eso no significaba que tuviera que dejar las cosas como estaban.

Al menos aquellas situaciones en la que pudiera intervenir y que pudiera prevenir, necesitaban ser solucionadas y para ella, Hermes representaba esa clase de situación.

Necesitaba tener una conversación seria.

******

¿Cuándo fue la última vez que estuvo tan incómodo?

Había pasado bastantes años desde la última vez que recordaba esta incomodidad y ahora que lo estaba volviendo a sentir, no pudo evitar encontrarlo extraño.

Viajando en un auto que era conducido por la hermana de esa glotona, el silencio era algo que Hermes le costaba soportar.

¿Alice no se enojaría? Esa glotona no deseaba que él se acercara a su hermana y él trató de cumplir ese deseo, pero ahora fue forzado a ser llevado.

“Gracias por traerme. Aunque no era necesario.” Comentó Hermes para hacer la atmosfera más llevadera al menos para él.

Aurora continuó conduciendo en silencio y por su mirada, él notó cierta seriedad como si estuviera pensando que tanto podía hablar.

Pensando en todas las situaciones cliché que ocurrían en las películas, él pensó en la escena de un padre llevando al novio de su hija a casa y ante ese pensamiento, Hermes se puso más incómodo.

“Me gusta el control. Específicamente controlar las situaciones para que no se salgan de mis planes o no vayan en dirección que no deseo.” Dijo Aurora y mientras conducía, añadió. “Y estos últimos días solo he tenido sorpresas, situaciones inesperadas y problemas.”

Obviamente le gustaba el control, ahora mismo estaba haciendo uso de ello.

Desde utilizar el silencio, su incomodidad o iniciar la conversación a su manera, Hermes notaba que le gustaba controlar el ambiente y si bien no sabía si era inconsciente o consciente, estaba siendo sincera.

“A mí también me gusta el control. Quiero que todo vaya como deseo.” Reveló Hermes y con una media sonrisa, agregó. “Pero no lo ha hecho.”

Su espectáculo debería haber terminado con ellas revelando sobre la falsa heroína sin tener que meter a Amber y con él, entregando los maleantes a esa jovencita que le gustaba comer.

No obstante, ese tirador fue más allá de su expectativa y no solo al haberle disparado a Cithrel, sino que el haber pasado toda la seguridad.

Había un maldito rango SS en el escenario que debía servir como seguridad, pero ese tirador justo llego en el momento que el General Yukimura seguía a la Señora Demonio Shael, que había aparecido de repente.

Tal hecho no era una coincidencia, era un maldito preparativo.

“Entonces, sabes que se hace en esa situación, ¿no?” Dudó Aurora con calma.

Si le gustaban el control y lo habían perdido, la respuesta era básica… Debían retomar el control.

Cuando el auto se estacionó en un semáforo, esa jovencita le dio una mirada grave.

“No sé qué relación tienes con mi hermana, pero estoy segura de que no eres uno de sus ‘sirvientes’ o alguien que le ‘sirve’.” Dijo Aurora y con un tono serio, advirtió. “Pero si le llegas a hacer daño, me encargaré de hacer que lo pagues.”

Esos ojos negros llevaban una frialdad que alguien de su edad no tendría y sus palabras tenían una gran fuerza, dejando en claro, que cumpliría su amenaza.

El daño al cual se refería no solo era físico, sino que también emocional, ya fuera si era un conocido o su relación era más profunda e íntima.

Podría quedar en silencio y aceptarlo, pero había algo que debía corregir y al final no pudo resistirse.

“Yo y ella no tenemos ese ‘tipo’ de relación.” Corrigió Hermes con suavidad.

Al dejar salir sus palabras se sintió mejor sabiendo que Alice no lo cortaría a pedazos por dejar pasar esta clase de situación, pero esa jovencita le dio una mirada y sus labios temblaron de forma ligera.

¿Por qué sintió que ella estaba segura con sus propias palabras?

“De igual manera, no tengo interés en ‘dañar’ a Alice.” Precisó Hermes y con cierta calma, murmuró. “Es posible que ella me dañe a mí.”

Si Alice se enojaba lo trataría de eliminar y la posibilidad de que luego devorara su cadáver para borrar los rastros de su asesinato era bastante alta.

Después de todo, lo máximo que causaba para esa glotona era molestia.

Ante ese pensamiento superficial, Hermes mantuvo su mirada en esa jovencita que claramente mostraba que no ignoraba algunos temas.

“Mientras mantengas tus palabras podemos llevarnos bien.” Dijo Aurora asintiendo cómodamente y dándole una mirada, agregó. “Y quien sabe, tal vez podamos volvernos conocidos.”

Estaba siendo diplomática con sus palabras y a pesar de que antes dio lo que era una amenaza, la forma que daba a entender futuras posibles posibilidades, era algo gracioso para él.

Volverse conocidos entre ambos y de esa forma que él, pudiera acercarse a Alice… Eso estaba dando a entender.

Sin embargo, Hermes dio una mirada a su edificio a donde se estaban acercando.

¿No sería agradable ir a ver a Alice de forma recurrente? Ese pensamiento hizo que él pusiera una expresión seria.

“No creo que sea posible.” Reveló Hermes y al ver que ella se estacionaba aturdida y le daba una mirada, avisó. “Estamos en diferentes lados del tablero.”

Tenían diferentes valores y diferentes creencias junto a formas de actuar, pero a la vez diferentes posiciones.

Ella era la hermana de Alice y estuvo claro que esa glotona adoraba demasiado su hermana como para que alguien como él, pudiera acercarse.

“Por supuesto, mantendré mi palabra y no lastimaré a Alice.” Dijo Hermes al bajar del auto y dando una mirada a la jovencita, murmuró. “Tampoco trataré de llevarla por mal camino. Aunque si ella va en esa dirección, la seguiré.”

Esa jovencita controló su expresión de inmediato y dio una suave sonrisa.

“¿Es así? Entonces seremos dos.” Respondió Aurora y tras una mirada atenta, simplemente volvió a conducir.

Hermes se rio ante las últimas palabras.

Estos últimos días ella había perdido el control de su vida con diferentes eventos y ahora buscaba recuperarlo, siendo él la primera situación que deseaba controlar.

La inesperada figura que apareció conociendo a su hermana, haciendo que se dejara llevar y provocando que una situación simple, se complicara en gran medida.

Desconocido en todo sentido, ahora no averiguo sobre quien era, solo le dejo en claro que podía hacer lo que deseara mientras no lastimara a su hermana.

“Alice tiene una buena hermana…” Murmuró Hermes y mirando su edificio, dirigió su mirada a un hombre que estaba usando un diario para ocultar su rostro y comentó. “Creo que es un método antiguo ocultarse leyendo un diario.”

“Tal vez porque soy viejo.” Respondió el hombre.

A diferencia de sus palabras, parecía un hombre en sus cuarenta y tantos años de rasgos bastante normales y con la apariencia de alguien que podía perderse en la multitud.

No era tan viejo como para utilizar diarios antiguos.

“¿Alguna razón por la cual está aquí ‘Agente Smith’?” Dudó Hermes y con una sonrisa, comentó. “No estaría divirtiéndose con los maleantes que hemos capturado para usted. La Sociedad de Asesinos se mantiene bastante oculta, debería estar ocupado sacándole toda la información.”

No le mintió a Alice cuando mencionó que las autoridades vendrían a por él y este agente del Servicio Secreto del gigante del norte fue quien se encargó de evitar los problemas en el ataque y quien se encargó de los individuos que atraparon en la Sociedad de Asesinos.

Había esperado que Alice los asesinara a todos, pero ella había estado preocupada por su hermana y si bien ahora, esa preocupación había disminuido tal vez por la calma de Aurora, para él era distinto.

Le gustaba el control, pero a diferencia de Aurora que buscaba controlar lo que podía, él no le gustaba cometer errores, al menos no de forma inconsciente.

“En realidad, nos hemos encargado de ellos y vine aquí para traer lo que pediste a cambio.” Informó el Agente Smith.

No era fácil encontrar la localización de una sucursal de la Sociedad de Asesinos y atraparlos a todos era demasiado difícil.

Era normal que aprovecharan la posibilidad ahora que él, les ofreció el lugar completamente en su control.

Sacar información, descubrir el método por el cual actuaban y si era posible atrapar a otros maleantes para liberar esta nación de los peligros, era parte del trabajo de las autoridades locales.

En cuanto a cumplir su petición, solo era para complacer alguien de su estatus.

“Pensé que solo querías dirigir espectáculos.” Murmuró el Agente Smith con un tono extraño.

“¿Y no lo hago?” Cuestionó Hermes y dando una sonrisa, reveló. “Solo que esta vez el espectáculo era para mi principal socia y falle.”

Ese hombre asintió con seriedad.

Resultaba imposible que alguien que tenía un nombre tan ‘típico’ y ‘falso’ como ‘Agente Smith’, no supiera la situación completa de lo que había sucedido.

Hasta era posible que supieran sobre la princesa y su búsqueda y ni hablar de los temas específicos.

Por supuesto, algunas cosas no tenían importancias como lo era una antigua heroína, pero era otro asunto si él intervenía y ahora solo le estaba confirmando lo que ellos pensaban.

“Siempre que nos caemos, nos levantamos.” Añadió Hermes mientras entraba a su edificio.

Saludando a la secretaria que estaba en el primer piso, subió al ascensor a su departamento y luego al estar en el lugar, dio una mirada seria.

Tener que ser vigilado por las autoridades era algo molesto, pero esta era la única manera para convertirse en un ‘Director’.

Por supuesto, la financiación de la Empresa Apicius fue invaluable y era normal que ellos fueran sus socios… O la dueña lo fuera.

Al llegar a su piso, Hermes caminó a su habitación y al abrirla, pudo sentir un agradable aroma.

Femenino y encantador, era totalmente falso y solo alguien estaba jugando con sus sentidos, para encantarlo.

“No estoy de humor para esa clase de juegos.” Dijo Hermes y sacándose su chaqueta para tirarla al sofá, ignoró el silencio y comentó. “Esta no es la forma que deberías tratar a tu salvador.”

Los alrededores estaban vacíos, pero fue fácil saber que alguien estaba presente y tras sus últimas palabras, los alrededores empezaron a desbaratarse.

En realidad, sus sentidos y su mente dejo de ser afectada por el hechizo, dejando ver a la persona que estaba en este lugar.

“¿Debería recompensarte?” Preguntó la Señora Demonio Shael con un tono encantador.

Estaba actuando coqueta, pero sus ojos amarillos como los de un gato, estaban firmes y llevaban demasiada cautela.

No importa si llevaba un vestido que revelaba parte de su piel roja, dando la impresión de que buscaba coquetear, ella no dejaba de mostrar su cautela.

“Aunque no debería. Después de todo me engañaste.” Dijo Shael con sonrisa que no ocultaba su seriedad y mirándolo con una expresión solemne, anunció. “No eres un simple director… No, ni siquiera eres un director.”

“¿No soy un director? Las personas que han visto mis películas dirían lo contrario.” Respondió Hermes y dándole una sonrisa, comentó. “Y fue normal que te engañara, cuando jugaste con mi mente y mi cuerpo.”

La expresión de la mujer tembló ante su comentario y su mirada se hizo más grave, al darse cuenta de que fue descubierta.

Esa mujer supuestamente fue contratada por los guardaespaldas para que él pudiera obtener a la persona que estaba obsesionado, y esa mujer hizo el trabajo, ocultando el hecho de que fue ella quien introdujo la idea a esos idiotas que tenía de guardaespaldas para que se le acercaran.

Había estado trabajando para el tirador, pero se separó cuando no pudo controlar a Alice y ni siquiera pudo afectarla.

Sin embargo…

“Fuiste al lugar en donde el espectáculo sería llevado a cabo, atraída por la situación y esperando poder obtener algo y sin darte cuenta, fuiste usada por el tirador como un cebo para atraer la seguridad. Permitiéndole que él realizara el disparo.” Murmuró Hermes observando a esa mujer y con una sonrisa, cuestionó. “¿Qué se siente que te usen?”

“¿Cómo?” Cuestionó Shael con una expresión aturdida, pero inmediatamente fortaleció sus defensas mentales.

A su mente estaba llegando toda la información que él necesitaba y priorizó averiguar todo sobre el tirador.

Ella al menos tenía más información que la Sociedad de Asesinos y al menos sabía su nombre.

Jake Holland un asesino psiónico que utiliza como arma un rifle de francotirador y según los pocos rumores, aparecía y desaparecía de la zona del crimen en segundos.

Su reputación era bien conocida por terminar su trabajo y porque parte de su identidad era totalmente desconocida, al igual que su paradero.

“Al parecer no voy a poder entregarle su cabeza.” Murmuró Hermes con un suspiro.

Alice fue sincera cuando le dijo que tenía miedo al pensar que su hermana se podía encontrar en una situación de muerte y aunque ese pensamiento, estaba disminuyendo con el tiempo, él había deseado borrarlo.

Era posible que esta no fuera la primera situación de muerte de alguien como la ‘Protectora de Zerzura’ y seguramente ambas tenían confianza en otra fuente, pero el sentimiento de miedo fue real.

No importa si con el tiempo disminuía, Hermes prefería quitarlo y darle la cabeza como regalo.

“Supongo que entregarte a ti tampoco funcionara. Solo has sido un juguete que otros usan.” Murmuró Hermes con un suspiro.

Shael que estaba en la ciudad disfrutando de la vida humana, fue contratada por el tirador para guiar a los guardaespaldas y luego acercarse a él.

Verificó sus pensamientos y recuerdos para ver si tenía algo que ocultaba y él solo mostró la obsesión que ella buscaba… En cuanto a acostarse con él, eso fue seguramente por diversión.

Sin embargo, eso no quitaba la situación en la que se encontró.

Al final fue utilizada por ese tirador, quien la atrajo al lugar en que todo sucedería y la utilizó como carnada para que ese individuo pudiera aparecer y disparar.

“Gracias, a toda mujer le gusta que le digan esas palabras.” Respondió Shael de forma sarcástica y dando una mirada seria, preguntó. “¿Por qué me salvaste y que deseas de mí? Supongo que no te has enamorado de mí. Me has engañado con tus recuerdos, pero siento que la obsesión por esa mujer, no es falsa.”

Hermes se rio entretenido al escuchar esas palabras.

No era estúpida y si bien fue engañada por el tirador, no significaba que no se diera cuenta de lo que sucedía.

Las autoridades locales atraparon a esta mujer que vino oculta a esta nación y si bien no hizo nada malo, era un demonio y ellos en esta nación no tenían derecho.

Si hubiera entrado legalmente, hubiera sido otro tema, pero lo hizo de forma ilegal dejando ver que tenía cosas que ocultar o había cometido algunos crímenes en las ‘Tierras sin ley’.

Sin embargo, las autoridades en vez de enviarla a alguna iglesia o meterla en prisión, la liberaron cuando él lo pidió.

Realizando el intercambio por la sucursal de la Sociedad de Asesinos.

“Lo nuestro fue algo de una noche. Divertido, pero casual. Y estoy seguro de que solo deseabas mi cuerpo.” Dijo Hermes y esa mujer en vez de mirarlo raro, asintió sin querer ocultarlo.

No necesitaba leer sus recuerdos para saber la razón por la cual ella se acostó con él y fue la misma por la cual él lo acepto, solo quería divertirse.

“Y supongo que debes estar enojada con el tirador… Molesta de que te usara de esta forma y te dejara a la deriva con las autoridades.” Murmuró con un tono simple que lograba que la expresión de esa mujer se volviera cada vez más fría y con una sonrisa, declaró. “Puedo ayudarte si quieres venganza. Aunque, que lo logres depende de tus capacidades.”

Tal vez no sería tan difícil buscar al tirador, pero si fuera sincero era insignificante y algo que no tenía sentido que hiciera.

Sin embargo, eso no quitaba que no pudiera hacerle la vida imposible y lo único que necesitaba era encaminar a alguien que había traicionado.

Justo como Shael que lo ayudo de forma honesta y luego fue traicionada.

Ya sea que lograra eliminarlo, que fuera asesinada en el camino, que nunca lo encontrara o que solo fuera una molestia, no tenía importancia para él.

Lo único que importaba era dejar una pequeña molestia que fuera lo suficiente para agradarle a Alice.

“¿Qué tal? ¿Interesada?” Preguntó Hermes con calma.

Solo necesitaba mirar la sonrisa de esa demoniaca mujer para darse cuenta de cuál sería la respuesta.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Recuerden que la publicaré menos capítulos de lo habitual. En vez de siete, serán seis o cinco como mínimo. No sé si lo han notado, pero algunos capítulos últimamente son más largos y literalmente valen por dos. En fin, gracias por entender.

Psdt: ¿Tienes una sugerencia sobre la historia? ¿Te gustaría aportar con posibles habilidades o bestias mágicas? ¿Quieres leer teorías locas? Si, es asi, no te olvides de unirte al discord: discord.gg/WG8FX75. (Fin del espacio publicitario).

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