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TG - Capítulo 433
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Lista de asuntos raros.

Capítulo 433: Lista de asuntos raros.

En la gran Iglesia del Tiempo y el Espacio en la Ciudad Atlántida, una de la sala que estaba ocupada, se encontraba en total silencio.

“La corrupción ha aumentado… Si es como el Sumo Pontífice ha mencionado, entonces la dificultad de los portales aumentara con el tiempo.” Murmuró la Cardenal Brousseau observando a la Cardenal Najjar y a la Capitana de los Guardianes del Tiempo, Esmeralda.

Estuvo investigando sobre los portales y la información que el Sumo Pontífice le había trasmitido.

En realidad, no fue demasiado, pero le mencionó que los portales mostrarían más corrupción entre más difícil fuera y en cada portal la corrupción estaba aumentando.

Lo que resaltaba en esas palabras era que ya no podían quedarse esperando como en los anteriores portales y debían actuar antes de que el peligro aumentara aún más.

Y la forma que se presentaría ese peligro no era tan difícil de analizar.

El otro lado podía estar en problemas que necesitaba soluciones rápidas y si ellos se retrasaban, la dificultad para encontrar la solución podía subir con el tiempo.

“La expedición tendrá que moverse.” Murmuró la Cardenal Brousseau y mirando a la Cardenal Najjar, preguntó. “¿Te has preparado?”

Aurora iba a ser la jefa de la expedición y había tomado el liderazgo tanto público como de forma privada.

La razón era que había aceptado su título de Protectora de Zerzura y ya no necesitaba esconderse, pero la mayor razón fue que el bosque mágico, la dejo a ella organizar todo.

“Sí. He escuchado que Alba nos acompañara y el goblin Zrag también ha sido elegido.” Respondió la Cardenal Najjar y con una mirada solemne, añadió. “Le faltan algunos nombres, pero escuché que el nombre Melgar ha resonado.”

No habían cooperado tanto con el líder de los goblins Zrag, pero este goblin últimamente había estado trabajando para Zerzura limpiando mazmorras mientras su gente se adaptaba.

Que fuera a un portal abismal mostraría que los goblins trababan de defender este mundo que ahora ellos vivían, pero Aurora seguramente no estaba mirando eso.

“Zrag tiene un aura de espada que es perfecta para enfrentar a la ‘corrupción’ y el ‘Caos’. Además, tiene la experiencia para sobrevivir en lugares inhóspitos.” Dijo la Cardenal Brousseau y con un tono de duda, murmuró. “En cuanto a Melgar… Él es… Fuerte.”

Melgar estuvo durante el tiempo que Sudan fue su objetivo y ese ‘demonio de las sombras’, en vez de irse, se quedó en Zerzura.

Pasaba desapercibido y ningún registro tenía su nombre o los detalles, pero si alguien se relacionaba a las autoridades policiales, él aparecería.

No era un policía, era el jefe criminal que controlaba el bajo mundo de Zerzura.

Eliminar el crimen en su totalidad era imposible y más cuando la ciudad empezó a crecer hasta un punto que la gestión se volvió complicada.

Por eso Melgar, fue seleccionado para que controlara el bajo mundo y mantuviera todo en control a un nivel mínimo.

Y ese demonio puro no solo era fuerte, sino que tenía una sombra con su misma fuerza… Eso significaba que, si iba, serian dos rangos S al ‘precio’ de uno.

“Me parece que se está preparando a extremos. Es bueno.” Intervino Esmeralda y con su mirada plana, especificó. “Estos no parecen ser portales simples y que haya ‘tiempo’, es llamativo.”

Si el Sumo Pontífice estaba correcto entonces los portales eran una carrera en contra reloj.

Era cierto que había que organizar la defensa, pero a diferencia de los portales anteriores no habría tiempo para que el equipo cooperara entre ellos y se preparara de esa manera.

Lo que significaba, que Aurora tendría que llevar expertos que pudieran mantenerse no importa la situación.

El único alivio de todo era que había seleccionado a dos rangos SS.

“No sabemos si la enseñanza se mostrara finalmente o si esto es solo un aumento de dificultad.” Murmuró la Cardenal Brousseau y dando un suspiro, añadió. “Al final solo podemos esperar que la expedición se prepare.”

Aurora le había enviado una fecha en la que entraría al portal abismal y no faltaba mucho tiempo para que llegara ese momento.

Lo hizo luego de que ella le enviara el informe y si bien los preparativos eran rápidos, la incertidumbre estaba presente.

“¿Y por qué no la insta a llevar a otros rangos SS?” Preguntó Esmeralda con curiosidad.

Esta expedición tuvo el mayor número de rangos SS que deseaban participar y la mayoría de ellos vinieron del bosque mágico, que estaban listos para defender sus tierras.

Dos de los rangos SS de la iglesia estaban a la espera y en la ciudad, estaba presente el General McLean que, a pesar de ser viejo, nunca detuvo su entrenamiento.

Sería bastante fácil llevar a tantos rangos SS como deseara, pero a la vez había complicaciones.

El bosque mágico era pacífico porque sus rangos SS y la Reina del Bosque estaba presente, por otra parte, el General McLean seguía siendo un símbolo de advertencia para las amenazas a la ciudad Zerzura.

Y luego estaba el mayor problema.

“Una fuerza grande puede ser una ventaja… O un gran problema.” Respondió la Cardenal Brousseau y al ver que Esmeralda estaba curiosa, explicó. “Después de todo, no son fáciles de controlar.”

La Cardenal Najjar estaba presente aquí escuchándola, pero esa mujer conocía a Aurora y concordaban en muchos temas, por eso no le molestaba aceptar las órdenes de alguien tan joven.

Alba también conoció a Aurora y esa gran Homotherium era amigable muy diferente a las otras bestias, que solo seguirían la voluntad de la Reina del Bosque.

¿Si llevaba a todos los rangos SS los podría controlar?

“Entiendo.” Respondió Esmeralda con calma.

Fue inexpresiva al responder y entendió a lo que se refería… Y ni siquiera negó el hecho de que contrariaría a Aurora si lo creía necesario.

Era preferible llevar a personas que la seguirían a que se dividieran y causaran problemas.

“Cardenal Brousseau ha venido un visitante de la Iglesia del Orden.” Dijo la voz de su secretaria que venía del otro lado de la puerta y antes de que ella mencionara que iría luego, añadió. “Parece venir con el ‘visitante’ que apareció en Los Ángeles.”

El ‘visitante’… El profeta que se había quedado en la Iglesia del Orden parecía estar visitándola.

Encontrando el asunto extraño, la Cardenal Brousseau le hizo una señal de disculpa a ambas mujeres y salió, siguiendo a su secretaria.

La Iglesia del Orden se encargaba de muchos temas y entre ellos estaban los asuntos relacionados con las almas de los Slaran y esos individuos psiónicos que aparecieron.

Sin tanta información de ese tema que no estaba en jurisdicción, la Cardenal Brousseau caminó hasta que entró a una sala, que estaba ocupada por dos personas.

Una de ellas era la Cardenal Pearson que parecía estar actuando como ‘guía’ y la otra persona era la visitante.

Esa mujer morocha la estaba observando mientras sus ojos púrpuras brillaban rebosantes de energía psiónica.

Había ocupado el cuerpo de una mujer llamada Amelia Tenorio, quien tuvo un accidente y quedo en un coma, que los doctores no sabían cuánto duraría.

La verdad era que, no estaba en simple coma, sino que el alma de esa mujer ya había dejado su cuerpo y ese cuerpo vacío fue perfecto para el profeta que no deseaba dañar a otros para volver a ‘vivir’.

“¿Debería llamarte ‘Profeta’ o ‘Amelia’?” Preguntó la Cardenal Brousseau, dando una señal a su secretaria para que trajera algo para tomar.

Ese profeta era alguien que podía ver el futuro… Era la prueba de que el Dios del Tiempo y el Espacio ya no era capaz de ver el futuro o incluso controlarlo.

Para la iglesia ese era un gran golpe y si se extendía, llevaría a que sus creyentes más fervientes dudaran sobre la situación.

Por supuesto, que la iglesia adoptara un enfoque libre a la hora de criticar a su dios, significaba que el núcleo de la iglesia se mantendría intacto, pero en términos de imagen sufrirían.

“He aceptado el nombre de este cuerpo. Dudo que pueda tomar el título de profeta, cuando no puedo garantizar los sucesos que veo.” Respondió la mujer con un tono solemne.

¿Fue su fallo durante la aparición del portal en Los Ángeles?

Profetizó que Aurora seria tragada por el portal abismal, pero no sucedió y ahora ese portal estaba en manos de las autoridades de Estados Unidos.

“Aun así, acertó en algunas cosas. Hay que destacar ese punto.” Precisó la Cardenal Brousseau con calma.

¿La iglesia tuvo alguien que había visto el futuro al menos, aunque sea una sola vez?

Si existía alguien de ese tipo, ella jamás lo había conocido y pensando en Agatha, muy posiblemente alguien con ese poder nunca hubiera existido.

Agatha era la primera en criticar las ventajas que su dios nunca mostró y era normal pensar que el Dios del Tiempo y el Espacio nunca le había dado ese poder a ninguno de ellos.

Este profeta no parecía estar regulado por medio de la magia ni tampoco parecía ser una bendición de su dios, sino que estaba relacionado con algo psiónico.

Sin importar la relación, era imposible negar que había acertado en la aparición del portal.

“¿Su ‘Dios’ no le ha avisado nada?” Preguntó el profeta con una mirada curiosa.

Había enviado el informe a las autoridades a cargo de los portales sobre que la corrupción podría representar el peligro del otro lado y entre más pasara tiempo, un mayor peligro podría surgir, no obstante, el profeta no se estaba refiriendo a eso.

¿Se trataba de otra profecía? La Cardenal Brousseau agitó su cabeza.

“Vi una escena… La misma joven de mi visión anterior, está presente.” Dijo el profeta y al ver que ella ponía una expresión solemne, precisó. “No sé quiénes la rodean, ya que todo está lleno de oscuridad y solo ella es visible. Es en esa escena que ella entra a un portal en medio de un bosque.”

La expresión de la Cardenal Brousseau cambio de múltiples formas al escuchar esa ‘profecía’ y se mantuvo atenta, instando a que esa mujer siguiera.

“Luego es difícil de ver… Hay escenas sin forma dentro de un mundo misterioso que no se detalla.” Murmuró el profeta y frunciendo el ceño como si le disgustara su falta de precisión, añadió. “Recuerdo haber visto un árbol. Era gigantesco, tan alto como los edificios humanos y estaba rodeado de figuras, que parecían adorarlo… Ese árbol miraba una figura de blanco y negro, como si pidiera ayuda, pero esa figura estaba observando a la jovencita rodeada de oscuridad, como si quisiera saber cómo actuaria.”

Frunciendo el ceño varias veces mientras contaba lo que había visto, estuvo claro que le era difícil precisar toda su visión y más difícil era encontrarle sentido.

No había visto un hecho concreto como su primera profecía, sino que esta vez fue más difícil, más incierto y borroso.

Si antes había parecido alguien que ve el futuro con certeza, esta vez parecía un ‘profeta charlatán’ y la Cardenal Brousseau no pensó en sentirse aliviada de que alguien no viera el futuro, sino que puso una expresión seria.

“Lamentablemente eso es lo único que pude captar.” Dijo el profeta con un suspiro agobiado.

Era posible que antes sus ‘profecías’ fueran más certeras y más claras, pero igualmente la información que proporcionaba era alta.

“Estoy agradecido por esta información.” Respondió la Cardenal Brousseau y con una sonrisa llena de calma, añadió. “Ha sido muy útil.”

No importa cuán escasa la información fuera, siempre era bueno saber sobre el tema.

******

Golpe tras golpe, Aurora que estaba golpeando su mesa de forma rítmica con su dedo recibió la mirada de Alice, que estaba leyendo el informe.

“De verdad no te gustan las profecías.” Murmuró Alice confirmando lo que estaba pensando.

“Ha hecho dos profecías y las dos son sobre mí. No es agradable.” Respondió Aurora de forma honesta.

La Cardenal Brousseau le acababa de enviar el informe sobre el profeta y su profecía, que los expertos de la iglesia estaban estudiando.

En ese mismo informe había enviado su propia conclusión sobre el tema.

“Un gigantesco árbol rodeado de figuras que lo parecen adorar. La hipótesis de la Cardenal Brousseau es altamente posible.” Dijo Alice con una mirada curiosa y dándole un vistazo, añadió. “Quizás están ‘adorando’ a un dios.”

La profecía para Aurora no tuvo mucho sentido o para decirlo de otra manera, no era tan detallada como se esperaba.

Incluso cuando la Cardenal Brousseau consiguió que el profeta trasmitiera todos sus recuerdos de la profecía directa para ‘verlo’, solo aparecieron detalles difíciles de entender.

Y lo que más claro estaba era ella.

El árbol que era adorado por figuras fue clasificado por la Cardenal Brousseau como una posible deidad al igual que la luna en el segundo portal abismal.

La posibilidad era alta y al menos esta profecía dejaba en claro que ellos necesitaban ayuda… Ese era un punto positivo.

“Y mira a otra figura que puede ser un dios. Por lo blanco y negro que está ocupando la figura en su totalidad es posible que represente el ‘equilibrio’ y solo hay un dios que enfatiza el equilibrio.” Añadió Aurora siguiendo la idea de su hermana y lo que la cardenal informó.

No era muy difícil identificar a la figura de blanco y negro que estaba en total equilibrio con sus dos colores… Era Zabathza la misma entidad que supuestamente creaba los portales.

Al final, esa entidad la estaba mirando a ella.

“Ni siquiera lo conozco o le he rezado. No tiene sentido que me mire.” Dijo Aurora con un tono algo molesto.

Estaba molesta porque no le gustaban las profecías, y no le gustaba que alguien pareciera determinar su destino, como si todo estuviera preparado.

“Pero es posible que sea por algo que harás… O por una decisión que tomaras.” Especificó Alice y dando una mirada atenta, precisó. “La profecía no muestra nada. Excepto las presencias que están ahí.”

Las palabras de Alice fueron dichas con total calma y por su mirada trataba de que hacerle ver, que nada fue determinado.

Nada estaba preparado… Solo los ‘actores’ en este complejo suceso.

Y lo gracioso, era que ella podía evitarlo, de la misma forma que no había entrado al portal anterior, ahora podía alejarse y no intentarlo, solo que era ‘imposible’.

Esa la razón por la cual a leer sobre la profecía le molestaba.

Iba a ir e iba a ser lo que creía correcto… Eso era algo que ella misma había decidido.

“Aun así, es…”

“¿Extraño?” Intervino Alice terminando su oración y cuando ella dio una expresión difícil, comentó. “Una segunda profecía de ti. Todo lo que está claro es que estás presente.”

Alice le sacó las palabras de la boca y Aurora solo dio un largo suspiro.

Era imposible que no fuera extraño que en esta profecía también estuviera presente y lo más extraño era que mientras todo estaba borroso y parecía incierto, su presencia era la que tuvo mayor claridad.

Al menos así, era como los recuerdos del profeta la recordaban durante la profecía.

La profecía no parecía tratarse del portal abismal, sino que de ella y Aurora no podía quitarse su disgusto.

“Si, lo es. Otra cosa extraña que agregar a la larga lista de asuntos raros.” Murmuró Aurora y levantándose, comentó. “Iré a entrenar durante una media hora. Quiero relajarme un rato.”

Su hermana solo le dio una suave sonrisa y la dejo estar mientras que ella se levantaba de la silla y se dirigía a su habitación.

Como estaba en su propio edifico, al entrar reviso los mensajes que tenía y tras ver que en el grupo Nicole estaba emocionada por el concierto de Serafín, dio una sonrisa.

Al final, al darse cuenta de que Andrés estaba mejorando, activó los artefactos de seguridad y pensó en entrar al lugar de entrenamiento.

Su sistema que estaba presente la envió al lugar en donde quería y viendo este mundo blanco ilimitado y a su anciano maestro jugando ajedrez con su anciana maestra, dio una sonrisa.

“No se preocupen, solo vine a entrenar ligeramente.” Dijo Aurora saludando y recordando que tenía algo de comida, lo sacó de su anillo espacial y lo dejo en una mesa que sacó.

Escuchando el agradecimiento de sus maestros, Aurora se puso ropa de ejercicio con cambio rápido y luego empezó a estirarse.

Cuando termino, empezó a trotar por este espacio blanco y luego empezó a correr mientras aumentaba su velocidad a cada segundo.

Su concepto de luchadora se activó de forma automática fortaleciendo su cuerpo y dándole mayor resistencia mientras que su velocidad de espadachín empezó a relucir.

Sintiendo su cuerpo agitado ante la velocidad que estaba utilizando, ella se sintió un poco relajada y cuando pensó en su espada, la sacó de su inventario y la balanceó en el aire.

“…”

No fue una vez, sino que varias veces y cada balanceó el aura cambio dejando una estela de diferente color.

Un corte verde que avanzó con velocidad, un corte rojo que tenía un mayor grosor y un corte celeste que dejo su aura a su paso y al final todo fue dividido por un corte incoloro que partió la realidad.

Sus auras dejaban estelas a su paso, pero era el aura celeste la que más destacaba, debido a la barrera que podía dejar a su paso y ver todo dividido logró que Aurora, viera belleza en su corte.

Dejando el tema de la profecía de lado, la extrañeza de que fuera ella otra vez el objetivo de una profecía y sus dudas sobre esos temas que estaban volviéndose cada vez más evidente, ella volvió a balancear su espada.

No fue un corte poderoso, solo fue un movimiento de entrenamiento y luego otra vez hizo lo mismo, hasta que comenzó a balancear su espada como si estuviera entrenando en el aire.

Lo estaba disfrutando… Estaba disfrutando sentir su espada en sus manos, esgrimirla y balancearla sintiendo la belleza de los cortes que realizaba.

No le gustaba admitirlo, pero ver la hoja de su espada balancearse con movimientos rápidos, era hermoso de una manera única y cuando su aura lo rodeaba, dejando estelas a su paso, lo volvía aún más bello.

¿Desde cuándo empezó a disfrutar de vuelta los cortes de su espada? ¿Hace cuánto dejo de ver su espada como un arma? ¿Cómo un medio para lograr sus objetivos?

Esas preguntas fueron dejadas de lado por ella, que solo quiso disfrutar este suave entrenamiento y no pensar en nada.

Quería relajarse y solo eso hizo… Balanceando su espada, una y otra vez, tan solo para volver a empezar cuando terminaba sus movimientos.

Sin pensamientos ociosos, sin preocupaciones y sin temores, era disfrutar de su espada.

Cuando empezó a sentirse cansada, el aura blanca la cubrió y revitalizo su cuerpo, haciendo como si el cansancio y la sed nunca hubiera aparecido.

Y siguió, disfrutando la calma que le traía su espada y el sonido de la hoja de espada cortando el aire.

¿Cuándo duro? Era imposible saber el tiempo en este lugar debido a que no había nada que pudiera mostrarle que el tiempo estaba transcurriendo.

Sin objetos ni nada en movimiento, su cuerpo se recuperaba de forma constantemente, y al final cuando ella pensó que se estaba haciendo tarde, dudó un momento y luego siguió.

Quince minutos más…

Ese pensamiento la impulso a seguir, esta vez no solo balanceando su espada, sino que realizando cortes más profundos rodeando por sus diversas auras.

Moviendo su cuerpo y gastando más energía en sus cortes, le gusto ver como su aura pintaban de cierta forma sus alrededores, dejando estelas a su paso.

Era una artista… Ese pensamiento la hizo detenerse cuando terminó balanceando su espada con su aura roja.

“…”

Su corte rojo avanzó por el aire, pintando el suelo blanco de rojo, como si ella estuviera pintando algún tipo de lienzo en blanco.

Un corte delicado que dividió la tierra partiéndola por la mitad y que hizo parecer como si estuviera dividiendo el aire.

Solo fue un corte más poderoso de lo normal, pero Aurora no pudo ocultar el sentimiento que no había sentido en mucho tiempo.

La belleza de un buen corte de su espada.

“Creo que estoy enloqueciendo.” Murmuró Aurora y al girarse, pudo ver que su anciano maestro la estaba observando asintiendo con calma.

Era la mirada de un admirador del buen arte… La de un espadachín que amaba su espada y admiraba a otro igual.

“Tengo que retirarme.” Murmuró Aurora antes de forzar en su mente a su sistema para que la moviera.

Al llegar a su habitación, simplemente dudó un momento de la razón por la cual su maestro estaba sonriendo.

Su anciano maestro había estado asintiendo con una sonrisa que muy pocas veces daba y eso, la avergonzó un poco.

Agitando su cabeza sin querer pensar en su espada, salió de su habitación y se dirigió a la sala.

En medio de ese lugar, pudo ver a su hermana llevando un pijama mientras estaba siguiendo a un dron que parecía preparar un desayuno.

“Alguien vino a dejarte algo. Parece ser de la Empresa Cosmos.” Informó Alice al darse cuenta de que estaba siendo vista de forma extraña.

Los pijamas que usaba su hermana estaban diseñados para la comodidad, más que el atractivo y a elegancia, lo que hizo que su pijama de una sola pieza felpudo le quedara extraño… Bien, pero extraño.

Aurora curiosa por ver lo que le trajeron, fue a la mesa y al ver una caja, la abrió para encontrarse un reloj holográfico.

Estaba acomodado en el interior de la caja que claramente era valiosa y había una carta en el interior, que cuando fue leída, logró que ella sonriera.

“Me está regalando su reloj holográfico… Y parece que Minerva está activa.” Murmuró Aurora al leer la carta y activando el reloj holográfico, preguntó. “En vez de aceptarlo, lo tomaré prestado. ¿Crees que tu maestro se enoje?”

Alice se detuvo, dejando de seguir al dron que le estaba preparando su desayuno y le dio una mirada rara.

Lo que estaba en la caja era el reloj holográfico de Kairos, que se lo había enviado como regalo, pero Aurora lo conocía y sabía que este reloj no era simple.

“No lo creo, estará satisfecho mientras su regalo sea aceptado en alguna medida.” Respondió una voz mecánica desde el reloj holográfico.

Todavía recordaba que el Sabio Lucius había mencionado que este reloj holográfico tenía un espacio propio en donde se encontraba la armadura de poder de Kairos y a la vez en donde estaba Minerva.

Ahora esa inteligencia artificial que seguramente era muy avanzada, respondió a su pregunta.

Había rechazado su ayuda directa, pero no estaba mal aceptar a Minerva, ya que iba a ser un excelente añadido para la expedición en temas virtuales.

Después de todo, Kairos le gustaba la tecnología, pero no la entendía por completo y quien fue el principal apoyo del séptimo portal abismal fue el Sabio Lucius y Minerva.

Viendo que su hermana la seguía mirando, ella tosió varias veces, sintiéndose un poco avergonzada.

Había visto su sonrisa tonta… Feliz de haber recibido un regalo.

“¿No es muy tarde para desayunar? ¿Qué tal si me esperas y te hago la cena?” Preguntó Aurora con curiosidad.

Esta vez fue Alice quien le dio una mirada rara como si no les encontrara sentido a sus palabras.

“Aceptaré la cena ahora, pero luego no te arrepientas.” Respondió Alice y al ver que ella no entendía, utilizó su reloj holográfico.

Las ventanas estaban cubiertas por cortinas que ocultaban lo que estaba del otro lado, pero en realidad, todo el edificio estaba cubierto por la barrera que utilizaban al dormir.

Cuando Alice desactivo esa función, la luz entró por la ventana y cuando las barreras se corrieron, Aurora vio que era de día.

No, no era simplemente de día… Era de mañana.

Había entrado a entrenar a la tarde y había pensado que se retrasó y había salido en la noche, pero… Esta no era la noche.

“¿Mi cena sigue en pie?” Preguntó Alice, ignorando que ella estaba aturdida.

Por la mirada de su hermana, estuvo claro que no tenía problemas que hubiera desaparecido entrenando toda la noche y la razón era simple.

Esta no era la primera vez que se desconectaba de todo y se quedaba durante varias horas entrenando.

El problema era que, Aurora lo sabía… El tiempo en el interior de ese lugar era diferente y últimamente había querido sacarle provecho a sus cortos descanso, lo que hizo que su maestro aumentara la diferencia.

Y ahora tenía una pregunta.

¿Cuántas horas estuvo en el otro lado? Una parte de ella, le decía que posiblemente fueron días.


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TG - Capítulo 434
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Su historia.

Capítulo 434: Su historia.

En medio de una sala, estaba una joven que estaba llevando una blusa tipo ‘crop top’, que dejaba ver la cintura y el abdomen, un pantalón de vestir negro y un collar que claramente era mágico.

Su cabello rubio estaba arreglado de forma elegante, mientras que sus pendientes coincidían con el color celeste de sus ojos que brillaban de forma reluciente.

Llevaba una chaqueta, pero no estaba abotonada lo que dejo a la vista su figura.

“¿Qué demonios estás haciendo?” Preguntó Érica al ser observada de forma tan detenida.

Nicole ignorando esa pregunta, utilizó su reloj holográfico y empezó a sacarle fotos a la modelo que tenía adelante… Una modelo que era una poderosa maga de hielo de rango S.

“Se las enviaré a Akira. Ella ha estado lamentándose de no poder asistir al concierto.” Respondió Nicole y acercándose con una sonrisa al lado de esa maga, le hizo una señal para sacarse algunas fotos.

Érica dio una sonrisa algo avergonzada y simplemente poso a su lado, sin ocultar su diversión.

Tras sacarse varias fotos la envió al grupo y la subió a su red social etiquetando a Érica y luego le dio una mirada a la foto.

Érica llevaba un toque de maquillaje y resaltaba el labial azul que les daba un atractivo único a sus labios y más cuando uno podía sentir el frío que emanaba su cuerpo.

Al mirarse a ella misma Nicole sonrió al darse cuenta de que no había cambiado en apariencia.

Delgada, delicada y no importa si entrenaba duramente, su físico no cambiaba demasiado.

“No debiste hacer eso…” Murmuró Érica al leer los mensajes del grupo.

Akira era la que más participativa estaba debido a que prácticamente lleno el chat del grupo con imágenes de un gato, lamiendo fotos.

La expresión de Érica temblaba entre la risa y la vergüenza, pero Nicole solo tosió cuando Leslie envió una imagen de una muñeca y le puso su nombre.

Fue su turno para que su expresión temblara ante lo que trataba de expresar esa tiradora.

“Escuche que Akira es una fanática de Serafín… Siento su dolor desde aquí.” Murmuró Nicole cerrando su reloj holográfico, en un cambio de tema evidente y al recibir una mirada extraña de Érica, cuestionó. “¿Qué? Los fanáticos se entienden entre ellos.”

Akira le agradaba Serafín y si bien a veces le gustaba actuar como una adulta que dirigía un gran gremio, la realidad era que ocultaba una niña fanática del buen arte.

Era bueno tener en el grupo esta clase de fanáticos con el cual pudiera sentirse unida.

“Lamento que Leslie y Andrés no vinieran.” Murmuró Érica y tras pensarlo detenidamente, añadió. “Y siento pena por Clémentine… Ella ha estado encerrada demasiado tiempo, ni siquiera va a tener forma de ver el concierto.”

Al escuchar esas palabras, Nicole agitó su cabeza con cierta pena.

Andrés seguía en el hospital y si bien estaba bien, necesitaba seguir en revisión y recuperación antes de que dieran de alta.

Quien lo estaba cuidando era nada más que Leslie, quien dijo que podía encargarse, ya que no tenía interés en ir al concierto de Serafín.

También estaba ese dron que parecía estar controlado por una joven y si bien no sabían del tema, para Nicole, esa jovencita estaba cuidando a su tutor, así que, era poco probable que se sintiera solo.

Aun así…

“Sí, es una pena.” Murmuró Nicole de forma honesta.

Al menos ellos podían ver el concierto de forma virtual, pero Clémentine era quien más problemas tenía debido a que solo podía interactuar con cristales de comunicación.

¿Cómo podría no sentir pena por ellas?

“Si quieres vamos yendo.” Dijo Érica con una mirada temblorosa.

¿Era por qué en vez de sentir pena por ellos estaba sonriendo emocionada?

¡Estaba por ir a un concierto de Serafín! ¿Cómo podría no estar emocionada?

Y más importante que todo, iba a ser pagado por el sueldo de su trabajo, así que era agradable.

“He comprado unos excelentes lugares para nosotras. Si no fuera por mi posición entre los fans, podría no haberlo logrado.” Murmuró Nicole mientras guardaba sus cosas en el anillo espacial y dando una pequeña sonrisa a Érica, declaró. “Los boletos se vendieron demasiado rápido.”

El concierto se iba a realizar en la Ciudad Atlántida en uno de los mayores estadios de concierto en el mundo con más de doscientas mil personas asistiendo.

Para aquellos que no tenían boleto, este concierto también se trasmitía por la última máquina de realidad virtual que la Empresa Cosmos sacó y a través de otros medios.

“Pensé que habías hablado con Aurora o Alice… ¿Ellas no están conectadas a Serafín?” Preguntó Érica mientras ambas salían a la sala de su departamento en la Ciudad Atlántida.

Hablar con Aurora que estaba conectada con Serafín y pedirle que le consiguiera un boleto privado o incluso un permiso para ir detrás de escenario y conocer directamente a Serafín… Esa idea tentadora consiguió que Nicole temblara de forma involuntaria.

“¡No me tientes demonio de hielo! ¡Mis convicciones son inquebrantables!” Exclamó Nicole saliendo rápido de su departamento.

Érica le dio una expresión temblorosa mientras trataba de contener su risa por verla actuar de esa forma.

Podría pedirle a Aurora, pero eso estaba mal… No iba a utilizar sus ventajas para acercarse a sus ídolos y por eso, no le pidió nada a ese dúo de hermanas.

“Aunque ellas saben que iremos. Así que pueda que nos veamos en ese lugar.” Murmuró Nicole y dando una mirada de reojo, añadió. “Y lo que el destino depara, no es mi incumbencia.”

Ella no iba a pedirle a Aurora que le hiciera un favor de conectarla con Serafín, pero si las cosas llevaban a ese punto… No se iba a resistir demasiado.

Después de todo, los azares del destino no iban en contra de sus convicciones.

******

La Ciudad Atlántida tenía varios edificios que eran conocidos por todo el mundo y uno de ellos era el estadio para concierto con capacidad para doscientas mil personas.

Su capacidad no era lo que destacaba, sino que la seguridad que estaba instalada y que evitaba complicaciones.

Por la entrada de este estadio, la entrada estaba vigilada por un gremio de aventureros de la zona que se encargaba de la seguridad directa.

Las cámaras que grababan todo era uno de los puntos más altos de seguridad, pero eso no era todo.

Una vez que los espectadores entraban sus anillos espaciales eran revisados a la fuerza y lo sellaban, impidiendo que sacara algunos objetos.

Era normal que las personas llevaran armas, pero ellos en el interior no lo podían sacar.

Este método era utilizado para evitar los ataques desde el interior y a la vez que los anillos espaciales fueran chequeados buscaban, que nadie trajera bombas o pergaminos destructivos.

Básicamente que nadie realizara una matanza en el interior.

Una vez que entraban, cada espectador utilizaba un brazalete que verificaba los cambios de energía mágica o psiónica en el cuerpo, de esa forma chequeando que nadie hiciera algo gracioso en silencio.

Como si fuera poco, todo el estadio estaba diseñado para suprimir las habilidades, la energía mágica o psiónica, similar a los collares que los presos utilizaban.

Por supuesto, no era completamente seguro, ya que había personas cuyo cuerpo era fuerte, pero por eso estaba el brazalete que analizaba el estado de los espectadores.

Los conciertos ya no podían ser realizados como antes y más cuando el mundo era tan peligroso.

“La seguridad es similar a los portales cosmos.” Murmuró Luna que estaba flotando.

“Exacto y aunque no se diga abiertamente, también en la entrada se realiza un reconocimiento facial o se busca romper los efectos de magia de ilusión o la ocultación de artefactos.” Explicó Andrés con calma y dudando un momento, añadió. “Incluso un artefacto poderoso, dejaría evidencia de una extrañeza.”

Lo que utilizaba la seguridad era la tecnología que la Empresa Cosmos había aplicado a sus portales y era bastante avanzada.

Por eso, las naciones permitieron que los portales se extendieran sin temor a que los criminales se movieran de un lado a otro.

Era difícil precisar si un rango SS o un rango SSS podría moverse por ese medio y pasar desapercibido en su totalidad, pero lo que estaba claro era que los artefactos dejaban rastros por más eficaz que fueran.

“Creo que lo que verdaderamente es curioso, es que puedas conectarte a las cámaras de seguridad de un estadio.” Murmuró Leslie que estaba al otro lado.

Si Luna utilizando su dron estaba al lado derecho mostrando cierta curiosidad como si sus cambios no hubieran sucedido, a su lado izquierdo estaba Leslie que estaba sentada, observando la proyección que él estaba trasmitiendo.

Andrés que estaba en medio de ese par, sentado en la cama dio su mirada más tranquila que podía.

“Trabajo para el Sabio Lucius, quien a su vez básicamente diseño la seguridad y el sistema de vigilancia. Tengo acceso a la mayoría de las cámaras de la ciudad.” Respondió Andrés con cierta calma.

No estaba mintiendo, solo que evitó mencionar el hecho de que ese sabio no solo diseño el sistema de seguridad, sino que prácticamente todo y que la ciudad mantenía más vigilancia de la que mostraba públicamente.

Ahora estaba utilizando el acceso que le dieron para ver el concierto con sus ‘acompañantes’.

Observando la proyección, Andrés redirigió su mirada a Leslie que estaba viendo como la gente entraba al estadio.

Cabello castaño, mirada tranquila y llena de calma… Esa jovencita no mostraba muchas expresiones, siempre actuando con calma y ahora era igual.

Había rechazado a todos los que mencionaron que podían quedarse a cuidarlo y era porque no necesitaba que nadie le cuidara o que lo acompañara.

Ni hablar de que todos tenían trabajo, pero Leslie insistió y se quedó por su propia voluntad.

“¿No quieres ir al concierto?” Preguntó Andrés y viendo que Leslie le devolvía la mirada, reveló. “Puedo conseguirte un boleto. Y estoy seguro de que llegaras a tiempo.”

Los portales cosmos estaban activos prácticamente todo el tiempo a todo horario así que era fácil moverse y en cuanto al boleto, podía hacer algo.

Mientras fuera la Ciudad Atlántida, era fácil moverse en ese lugar.

“Te dijeron que no trabajaras demasiado.” Dijo Leslie con su seriedad habitual y dando una suave sonrisa, añadió. “Y no, no deseo ir al concierto.”

Al ver esa sonrisa honesta y sincera, Andrés desvió su mirada, como si nada sucediera.

—¿Quieres que te deje a solas con ella? —Preguntó Luna en su mente y al mismo momento, él sintió como si todo lo que pensaba estuviera siendo visto.

Le estaba mostrando que ella estaba conectada a él y la expresión de Andrés tembló de una forma extraña.

Para él esa pregunta sonaba como si estuviera molesta.

¿De verdad estaba molesta? ¿Por qué estaba molesta?

¿Fue su primera o su segunda pregunta? Andrés pudo ver que el dron de Luna liberaba una ligera luz.

“Si lo deseas puedes retirarte. Me quedaré a cuidarlo.” Dijo Luna observando a Leslie y flotando un poco, precisó. “Ya has hecho demasiado por él y has conseguido incluso enfrentarte a los malos.”

La expresión de Andrés tembló al escuchar esas palabras que él no deseaba dejar en evidencia.

Leslie participó en el ataque a la mafia y el problema era que ella había asesinado a otras personas, era imposible que él no se enterara cuando Liam le envió el informe.

Sin embargo, pudo sentir en esa voz femenina cierto deseo de ayudar y Andrés se dio cuenta de que Luna no estaba aquí, porque prácticamente no tenía lugar a donde ir, sino que porque deseaba cuidarlo.

“Y por lo que sé, tienes un trabajo que atender y recuerdo que Andrés mencionó que estabas en una práctica importante.” Añadió Luna con cierta calma.

Estaba mencionándolo a él, pero en realidad solo estaba apuntando a sus recuerdos.

“Lo estoy. Aun así, creo quedarme a cuidarlo es algo que necesito.” Respondió Leslie y dándole una mirada directa, confesó. “Sigo preocupada.”

Andrés quedó parpadeando ante esa confesión y Leslie, dio una sonrisa algo avergonzada mientras volvía a observar a Luna.

“Solo estoy cuidando de alguien que es importante para mí. Creo que entiendes ese sentimiento.” Reveló Leslie y dando una mirada pensante, añadió. “En cuanto el haber participado en la misión. Solo fue algo que debía hacer… Después de todo, tenía una razón para apretar el gatillo.”

Esas últimas palabras estaban dirigidas a él, quien había estado ocultando la preocupación que sentía de que ella hubiera asesinado otra vez.

Ahora le estaba dejando en claro que sus acciones durante la misión fue algo que ella quería hacer… Había una razón para tomar la misión, para apretar el gatillo y para matar.

Luna la observó en silencio y luego el dron se giró para verlo y…

—Te gusta su seriedad y honestidad al hablar… Te agrada que ella esté preocupada por ti.

Escuchando la voz de Luna que prácticamente estaba sacando sus pensamientos a la ‘luz’ de su mente, Andrés tomó el dron de repente y lo agitó varias veces mientras trataba de controlar su expresión.

Y a mitad de eso, pudo sentir que la conexión se volvía bilateral y él vio la razón por la cual Luna, buscaba avergonzarlo.

Era porque compartía el sentimiento de Leslie… Ante ese hecho la conexión volvió a ser unilateral y Andrés pudo sentir la mirada extraña de Leslie.

“¿Qué sucede?” Preguntó Leslie con curiosidad.

“Nada… Solo estaba viendo si el dron estaba bien.” Respondió Andrés y dejando el dron que volviera a flotar, comentó. “Pronto empezará.”

Junto a esas palabras, mantuvo su mirada a la proyección, esperando que comenzara pronto.

Tratando de que nadie se diera cuenta de que estaba un poco avergonzado.

******

En medio de una montaña cerca de la ciudad de Katmandú en Nepal, una luz aparecía de repente y luego desapareció.

Todo el lugar estaba oscuro y el único brillo venía de la luna en lo alto y de la ciudad a lo lejos, pero esta montaña no solo estaba a oscuras, sino que en total silencio.

Sin embargo, en este lugar, una luz aparecía y desaparecía, pero si uno se acercaba entonces vería un reloj holográfico brillando mientras se movía por el aire, como si estuviera flotando por su cuenta.

Cualquiera pensaría que era un fantasma… Y eso hizo que Clémentine que estaba moviéndose con solo su conciencia, tratara de moverse con cuidado para buscar señal.

“¿Debería bajar más?” Dudó Clémentine sabiendo que nadie la escucharía.

Al frente de ella flotando estaba su reloj holográfico que se estaba moviendo debido a su telequinesis.

Tras bajar de la montaña para ver un concierto y traer su reloj holográfico a escondidas de los monjes, el primer problema que se encontró fue la señal, que al estar más cerca del templo resulto ser más débil.

A todo eso, si intentaba bajar aún más, alguien podía notarla o específicamente a su reloj holográfico que volaba por el aire, sin nadie cerca.

No se había levantado a mitad de la noche, para que alguien la descubriera.

Puede que en la Ciudad Atlántida no fuera tan tarde, pero ella estaba en Nepal y era muy de noche… La gente estaba durmiendo y los que quedaban despiertos, pensarían que estaba viendo fantasmas.

“Abriendo esta noche tenemos a diversas bandas… Salvaje estará… Lo presentaremos para el…”

La voz entrecortada de la trasmisión que había puesto sonaba, pero estaba demasiado entrecortado y Clémentine dudó un momento.

Había salido con su conciencia y en esta forma, su cuerpo era intangible, lo que significaba que podía intentar volar en el cielo, cargando su reloj holográfico con su telequinesis.

No había intentado volar en esta forma, pero si era su conciencia era posible que pudiera moverse de forma voluntaria, de la misma forma que flotaba cuando saltaba.

Esta posibilidad le gustaba, pero si alguien veía una luz en el cielo en medio de la noche o escuchaba voces… No sería muy bueno.

La proyección liberaría la luz y ella necesitaba que su reloj holográfico estuviera en altavoz, para de esa forma escuchar.

“Si un monje me descubre no creo que suceda nada. Al fin de cuentas, no estoy saliendo.” Murmuró Clémentine bajando por la montaña mientras saltaba.

Su cuerpo estaba en su propia habitación y lo único que estaba afuera era su conciencia y el reloj holográfico que estaba llevando.

No se iba a perder el concierto y si bien no era tan fanática, quedarse en el templo demasiado tiempo le aburría.

Buscando señal alejándose lo máximo posible, en un momento pudo ver que la imagen se centraba y la trasmisión se estabilizaba.

Un reloj holográfico utilizaba un sensor para detectar los movimientos de su dueño y para moverse por los paneles, pero Clémentine tuvo que improvisar y trató de mover su mano.

La primera vez no funciono, pero a mitad de camino, controló su telequinesis alrededor de su mano tratando de darle algún sentido de solidez.

Igual que cuando creaba una ‘fuerza’ que aplastaba a un oponente, solo que esta vez estaba creando una capa tangible alrededor de su mano y solo recién, el sensor sintió el movimiento.

Viendo la proyección del escenario, Clémentine se sentó en una roca y observó la proyección.

Un gigantesco estadio, se encontraba totalmente ocupado por miles y miles de personas que estaban en diferentes secciones.

Los que estaban en la parte delantera del escenario podían ver directamente, pero aquellos que estaban más atrás, podían ver una gran proyección del escenario que mostraba actualmente al anfitrión de este concierto.

El anfitrión ‘desapareció’ y todo el escenario fue ocupado por hojas, ramas y enredaderas, que rodeó todo el escenario por completo, como si fuera un telón.

Por las paredes y por el techo raíces verdes se extendieron cambiando literalmente todo el estadio, dando la sensación de que estaban en un bosque.

Y luego vinieron las raíces que salieron del techo y se movieron por arriba del público, enfatizando el hecho de que estaban en un bosque de grandes árboles en lo cual era imposible ver el cielo.

Entonces resonaron los rugidos y aullidos que se combinaron con el retumbar de los tambores que venían del escenario.

Y la banda ‘Salvaje’ junto a su cantante Odessa aparecieron en el escenario cuando las raíces y las hojas que ocultaban el lugar, se hicieron a un lado.

Por medio de las raíces que estaban en el cielo, empezaron a aparecer gorilas, orangutanes y chimpancés sostenidos mientras daban rugidos, que combinaban con la canción de la banda.

Los gritos del público vinieron de todas partes asentando la atmósfera de todo el concierto.

Clémentine que escuchaba la voz de esa cantante que narraba una historia de estar en un bosque, dio un largo suspiro.

Le gustaba el conocimiento que el templo tenía, pero últimamente no le estaba gustando demasiado estar encerrada.

Si hubiera estado afuera, hubiera participado en el asalto de los héroes en contra la mafia y de vuelto el golpe a quienes atacaron a Andrés.

Y más importante, le gustaría estar para despedir a Aurora y Alice, que estaban seguramente en ese concierto.

Si bien esas jovencitas no lo habían mencionado abiertamente, estuvo claro para Clémentine, que ellas se estaban preparados para encargarse del portal abismal que apareció en el bosque mágico.

La gente a su alrededor estaba avanzando cada vez metiéndose en más problemas y ella todavía estaba aquí.

Con ese sentimiento desagradable, Clémentine observó el concierto, buscando distraerse un momento.

******

La voz de Odessa se extendió por todo el estadio y Aurora que observaba con calma entre el público, no pudo evitar admirar la banda.

Esta era su quinta canción del grupo y la gente estaba gritando mientras saltaba, disfrutando de la música rítmica que empujaba a las personas a divertirse.

La canción tenía ese ritmo único de una banda que se llamaba a sí misma ‘Salvaje’… Lograba que el público se volviera frenética disfrutando de la canción.

El tema se llamaba ‘Somos Animales’ y era uno de las canciones más reconocidas del grupo, que narraba no el salvajismo de una bestia, sino que la furia de una bestia mágica, que era tratada como un mero animal.

Un animal que solo servía para deleitar a los humanos que lo observaban por ser exóticos o por ser rarezas… La canción hablaba de una bestia mágica que narraba su situación desde dentro de un zoológico, que contaba su historia.

Una clara critica a los zoológicos que encerraron a las bestias mágicas para que los humanos disfrutarán de la vista durante los primeros años del Gran Cataclismo.

Aurora que estaba al frente del escenario, podía sentir la ira de la cantante y de su banda, el enojo de su gente con respecto a esos tratos y también notó rastros de historia personal.

Y la música que cada vez era más alta y agitada, empezó a bajar del ritmo hasta que acabó y todo quedo en silencio.

“…”

Fue por unos segundos de admiración, que al instante siguiente fue completamente borrado cuando miles y miles de gritos vinieron de todas partes.

Aurora al sentir unos gritos cerca, solo dio una media sonrisa.

Ella estaba en la zona más cercana del escenario, cerca del límite en donde estaban los guardias que cuidaban a que el público no se acercara demasiado y el escenario principal.

“¡Gracias! ¡Gracias a todos!” Dijo Odessa mientras respiraba pesadamente y observando a todo el público, añadió. “Ahora los dejaremos con el evento principal.”

Junto a esas palabras las luces que venían de los drones se apagaron y el escenario se llenó de una niebla gris que rodeó todo el lugar.

No era humo, era literalmente niebla creada con magia de ilusión y en medio de ese silencio, el suave ritmo de un piano vino de repente.

El escenario en los alrededores que antes eran un bosque empezó a cambiar y esta vez el estadio empezó a ‘mostrar’ rastros de destrucción mientras que la niebla se extendía por todo el escenario.

“Un lugar desolado, un mundo devastado…”

La voz vino entre la niebla, narrando la historia de una catástrofe que sucedió en una nación que nadie esperaba.

Un lugar en donde los muertos surgieron arrasando las ciudades como si fuera una historia de terror apocalíptico y en donde la muerte no era el fin, solo era el principio.

La voz de Serafín narró la sorpresa del evento, el terror, el miedo y luego el dolor… El dolor a la perdida de sus seres queridos.

Un dolor que no parecía tener razón y no importa cuán injusto pareciera, el sufrimiento se mantuvo.

Ella estaba narrando su historia de la Calamidad No-Muerta y el público que la escuchaba se quedó en silencio, atrapada por la atmósfera que creó tan solo con algunas palabras.

La niebla empezó a extenderse por todo el escenario como si la oscuridad estuviera al acecho y fue en el momento más desesperado, que la música cambió.

“Una luz en la oscuridad…”

La niebla explotó cuando un viento celeste extendió una ola que alejo la oscuridad y reveló a Serafín, que llevaba un vestido negro de gala mientras caminaba por el escenario.

Si antes su canción mostraba la desesperación, ella lentamente narró su esperanza, el deseo de vivir, de seguir y la razón fue su luz… Su heroína.

Aurora observó a Serafín, que cantaba con tanta fuerza y tanto poder y tantas emociones.

Ella no hizo que la audiencia sintiera lo que ella deseaba, sino que expreso su miedo, su dolor y su perdida, también su esperanza.

El público que la escuchaba sintió esas emociones profundamente y antes de que se dieran cuenta, ellos se subieron a la montaña rusa de emociones por su cuenta y fueron atrapados en el viaje.

No fue una habilidad, fue la honestidad de Serafín al expresar todas sus emociones, no como una simple canción, sino que como una historia… Una parte de su historia.

“Ella fue mi luz en la oscuridad…” Murmuró Serafín y caminando al límite del escenario, dio un salto y tras empezar a flotar, anunció. “Ella es mi ídolo.”

Si antes su vestido negro y su expresión mostraba desesperanza y tristeza, cuando su vestido cambio a uno de color blanco, la atmosfera se transformó por completo.

La canción anterior terminó en un momento de auge cuando la luz estaba extendiéndose, pero Serafín al terminar la canción, continuo con su siguiente tema.

‘Mi Ídolo’ hablaba de la Primera Heroína… Y esta vez fue cantada directamente por Amber, quien mostró lo que ella veía.

Flotando frente al escenario, ella señaló al centro del estadio y en la dirección en donde señalaba, cientos cortes verdes dividieron el aire y la ‘Primera Heroína’ apareció.

Era una figura de varios metros que estaba a la vista de todo el público y esa figura empezó a moverse siguiendo la canción de Serafín.

Desde la forma que luchaba, balanceando su espada, protegiendo a otros con su espada en alto o incluso la forma que se movía, todo fue narrado por la canción y mostrado por esa figura.

Solo era una ilusión que revelaba un vestigio del pasado de Serafín, pero esa heroína luchaba con figuras negras que se movían de forma mecánica y que representaban no solo a los muertos que despertaron en Egipto, sino que representaban la desesperanza de la cantante.

Aurora que escuchaba la voz de Serafín, se dio cuenta de que esa joven no había exagerado, esa gran heroína que estaba al frente de todos, era lo que ella veía… Lo que ella creía.

No solo era la carta de amor de fan a su ídolo, era la visión que tenía de su salvadora.

“Ella es mi ídolo…” Murmuró Serafín y cuando su vestido cambio a ropa casual y simple de tonalidad gris, añadió. “Mi razón de ser.”

Conectando con su admiración anterior, la siguiente canción comenzó narrando su propia historia.

La tristeza de alejarse de su ídolo y luego el miedo cuando escuchó lo que sucedió a la gran ciudad que desapareció por el ataque de un lunático… Era el miedo de que su ídolo hubiera estado en ese lugar.

Su pánico fue mostrado en una ilusión al frente del todo el público, en donde la trágica noticia estaba siendo contada por los noticieros.

Ella lloró ante el dolor de perder sus amigos que dejo atrás y el miedo de pensar que había perdido su ídolo.

No fue un dolor ligero y superficial, fue pesado, lo suficiente como para que ella hubiera preferido no sentir… No existir.

Tales palabras mostraron que ella pensó en dejar esta vida.

Esta canción era la primera vez que era cantada y los espectadores no solo se quedaron aturdidos, sino que Aurora vio que algunos empezaban a limpiarse sus ojos y esa tristeza se extendió como fuego.

La voz de Serafín cantando su historia, se combinaban con los sollozos del público que cada vez aumentaba, pero incluso de esa forma, la voz de Amber no se detuvo.

Y mostró en una ilusión como ella se daba cuenta de que su ídolo estaba vivo y aunque el dolor de perder a sus amigos, de perder a sus seres queridos estaba presente, pensó en seguir.

Pensando que su heroína estaba en algún lugar tratando de seguir, ella también lo deseaba intentar.

Aurora que escuchaba esa voz, solo contuvo sus emociones y observó en silencio.

Viendo que Serafín, quiso avanzar y lo primero que intentó fue grabarse cantando para subirlo a las redes... Recordando su comentario de que su voz era genial.

Su canción terminó con ella queriendo avanzar y…

“Incluso cuando entre a un mundo nuevo, ella fue mi ángel guardián.” Murmuró Serafín y el escenario volvió a cambiar.

La siguiente canción fue ‘Ángel Guardián’ y esta vez fue puesta en escena, comenzando cuando ella empezaba a ser cantante.

Su vestido cambió a uno más elegante y en medio del escenario, aparecieron bailarines y bailarinas que se unieron a su vuelo, para bailar con ella.

Las personas se acercaron intentando atraerla a este mundo… En el mundo de la fama, estos bailarines representaban las empresas y discográficas que deseaban a la estrella de internet.

El baile con Serafín en medio tratando de huir, en el aire y teniendo dificultades combinaba con su canción que lentamente narraba que estaba atrapada.

Si al principio disfrutaba esa fama, el reconocimiento y la admiración, con cada paso que daba empezó a sentirse atrapada, sintiendo que esas personas iban a corromper lo que a ella le gustaba, cantar.

Entonces esos bailares que se estaban acercando todos al mismo tiempo fueron expulsados hacia atrás cuando una barrera celeste la cubrió.

“Mi ángel guardián me envió la ayuda que necesitaba…”

Atravesando la barrera, quien apareció fue un anciano que estaba vestido de traje y quien en al verla, le dio una mano… Mientras que a su espalda mostraba la figura enmascarada.

Aurora al ver como James era representado en una ilusión que no era muy específica, ella se rio.

No le importo que Serafín estuviera contando que la Empresa Apicius estaba conectada de alguna manera con la Primera Heroína.

Era su ‘Ángel Guardián’, porque otras personas podían no verlo y podían no creerle, pero para ella estaba ahí, moviendo los hilos para protegerla.

Su canción su elevó en ritmo y si antes la tristeza ocupaba el lugar, esta vez fue cambiando volviendo a recuperar el ánimo.

Fue ella quien veía a su ángel guardián en todas partes y que empezaba animarse al cantar, narrando su progreso, y como se elevaba en popularidad.

Y la forma que mostraba este mundo fue con bailarines guapos que venían a seducirlas, pero que eran detenidos por individuos con máscaras blancas o incluso ella siendo seducida por una bailarina, que fue alejada antes de que cumpliera sus intenciones.

Estaba narrando lo que ella vivió en este mundo de fama, de una forma ambigua y poco clara, pero era fácil darse cuenta de que esos bailarines representaban personas que buscaban dañarla de alguna forma.

O que buscaban aprovecharse de ella.

Esa coreografía se proyectaba en los grandes televisores en la pared, pero también en una proyección repetida en varias partes del escenario.

La canción finalizó con ella descendiendo al escenario, respirando pesadamente.

Conectó varias canciones, fusionándola en una gran historia… Su historia.

Aurora que recibió la mirada de Amber, pudo entender lo que ella expresaba.

Era su luz en la oscuridad, su ídolo, su razón de ser y fue su ángel guardián.

“Ugg…”

Aurora que estaba recibiendo la mirada de esa cantante, se cubrió sus oídos cuando los gritos vinieron de todas partes.

Cerca de doscientas mil personas gritando, aplaudiendo y buscando demostrar su apoyo, su ánimo y trasmitir sus emociones a la persona que admiraban.

Serafín le gustaba contar historias en sus canciones, pero ahora varias canciones, contaron su propia historia que hasta ahora solo había revelado a pedazos.

La emoción se intensificó hasta el punto de que Aurora vio algunas personas llorando mientras trataban de trasmitir su apoyo a la persona que admiraban.

Fue cuando la emoción se estaba intensificando que una gran proyección de Amber apareció en medio del escenario, prácticamente proyectándola en su totalidad de forma directa.

Cuando el cuerpo real de esa cantante levantó su mano, el movimiento se repitió en la gigantesca proyección y los gritos disminuyeron, entonces cuando todo quedo en silencio, Amber dio una sonrisa.

“Estoy aquí por ella… Fui salvada por ella, más veces de lo que pueden imaginar y espero que en donde fuera que este, pueda escucharme.” Dijo Serafín y dejando de mirarla, observó al público y declaró. “Gracias.”

Ella bajo la cabeza al dejar su agradecimiento y el público quedo en silencio, notando que Serafín estaba se limpiaba las lágrimas de sus ojos.

Aurora al escuchar ese agradecimiento, dio un largo suspiro.

Sus acciones no siempre fueron buenas y hubo veces que asesinó a personas a sangre fría, causando dolor a los seres queridos de esa persona.

El tirador fue el mejor ejemplo, no obstante, también hubo buenas acciones que cambiaron a otros.

No importaba cuál fue su verdadera intención, era innegable que sus acciones cambiaban de buena y mala manera sus alrededores.

Y a veces esos cambios eran profundos.

Ella dio un largo suspiro y vio como Serafín se levantaba otra vez, dando una sonrisa y comentando que se puso sentimental.

Sus acciones causaban cambios y si bien el resultado de ese cambio era desconocido, Aurora estaba decidida a seguir su propia voluntad.

Y su siguiente objetivo sería el portal abismal… Que estaba a días de entrar.

******

La música sonó a sus oídos y Alice que estaba dentro del interior de su propia sombra, recostada en un sofá creado por su propia oscuridad, pudo escuchar la voz de Serafín cantando.

También podía ver a su hermana animada escuchando la música de Serafín, disfrutando de la voz que lograba que las personas gritaran emocionadas.

Tras narrar su historia, Serafín empezó su verdadero concierto y a pesar de que llevaba media hora cantando, el público seguía animado, disfrutando los cambios de géneros musicales.

Hasta había dado una actuación con toda una orquesta y ahora estaba cantando una canción inesperada que ante los oídos de las personas sonaba extraña, pero a la vez la entendían.

En un tipo de piano estaba Cithrel tocando y en un instrumento parecido al arpón musical, estaba Venali tocando las cuerdas generando múltiples sonidos y extendiéndose con magia de viento.

Su acompañante era una cantante elfa terranovense, y Serafín estaba haciendo un dúo sorpresa con esa mujer mientras los bailares por el cielo danzaban.

Alice podía ver todo… Literalmente todo al mismo tiempo y fue gracias que había dividido su oscuridad desplazándola por gran parte del estadio, queriendo ver sus límites.

Debido a que ella era miembro del personal, no era influenciada por la supresión del estadio al igual que los magos de ilusión y otros trabajadores.

Disfrutaba la música, pero no le gustaban las multitudes y si bien en lugares como en donde estaba su hermana era más solitario, quería dejar que su hermana disfrutara a solas.

“Ahora tiene sentido la razón por la cual esas dos estaban tan ocupadas.” Murmuró Alice de forma inevitable.

Cithrel, Venali y Amber tras enterarse de que su hermana tenía trabajo, la dejaron estar y se centraron en un tema secreto.

Este era el secreto… Una actuación que incluía a la princesa y a su guardaespaldas, mientras que Amber se animaba a cantar en el idioma elfico.

Si bien la traducción automática, causada por la bendición de la Diosa del Conocimiento le daba significado a las palabras para que todos entendieran, Amber estaba cantando en elfico y sus palabras generaban un efecto único.

Sabiendo que esta era la última canción antes del descanso, Alice siguió moviendo una parte de su sombra entre los pies de los fans que estaban emocionados al escuchar y entonces, identificó a las personas que buscaba.

Una guapa maga de hielo estaba animada mientras que a su lado una jovencita estaba saltando gritando como cualquiera de los fans.

Cuando la canción finalizó y los aplausos terminaron, Serafín dio una sonrisa.

“Si me disculpan, me tomaré un receso. Sin embargo, estoy segura de que seguirán disfrutando antes del cierre final.” Anunció Serafín con una gran sonrisa.

Una niebla blanca cubrió el escenario y la voz de la cantante elfica empezó a sonar, continuando con el espectáculo.

Este era un gran concierto que si bien tenía a Serafín como su principal estrella, había otros artistas invitados y por eso el concierto fue tan atractivo para el público.

Alice escuchando la voz de esa cantante elfa y viendo que se comenzaba un tradicional y elegante baile elfico para el público, acercó su sombra a los pies de Nicole y Érica.

Su sombra se volvió una masa sólida y cuando se estuvo por deslizar por el tobillo de esa luchadora, se detuvo dándose cuenta de que seguramente, podría ser raro.

No cualquiera podría soportar que una masa suave se moviera por arriba de su cuerpo y lo escalara.

Teniendo esa duda, Alice pudo sentir la mirada de Nicole.

No era como si intentara ocultar su oscuridad, por eso esa luchadora la identificó y si al principio dio una expresión seria, luego dio una sonrisa.

“¿Quieres conocer a Serafín?” Preguntó Alice con curiosidad, dejando que su sombra trasmitiera su voz.

Su hermana había estado esperando llevar a Nicole a que conociera Serafín y le había pedido permiso a esa cantante, que sin dudarlo aceptó.

De cierta forma, Aurora estaba dejando que sus amigas conocieran parte de su pasado y permitiendo que su pasado se volviera parte de su presente.

“Érica creo que estoy escuchando la voz demoniaca de Alice, que trata de tentarme…” Murmuró Nicole golpeando con su codo a Érica, quien dio una risa divertida.

“Es mejor que lo rechaces o te esclavizara para convertirte en una fuente de comida.” Respondió Érica, poniendo una expresión ‘seria’.

Nicole se rio suavemente, pero Alice dio una mirada pensante.

Una luchadora de rango S que tenía potencial y que era decidida para conseguir lo que deseaba y lo suficiente ambiciosa, como para apuntar alto… Se podía convertir en su trabajadora, que podría promoverle una fuente de papitas ilimitada.

Sonaba extremadamente atractivo.

“Ya tengo esa clase de persona a mi lado.” Respondió Alice trasmitiendo su voz a ese dúo que se rio.

Principalmente su hermana era quien literalmente le daba de comer, siendo su principal fuente de comida ilimitada y por otra parte estaba James, quien le proveía las papitas que le gustaban.

Nicole le comentó lo que iba a suceder a las espectadoras que estaban cerca y luego le aviso al guardia de seguridad que estaba en el límite, entonces le dio una mirada.

La oscuridad las tragó en menos de medio segundo y ambas aparecieron en el interior de su sombra.

Ambas siguieron sus instrucciones al quedarse quieta, y en este lugar que para ellas estaba completamente oscuro, para Alice era visible.

Levantándose de su asiento, ella simplemente volvió a conectar este espacio con la sombra que estaba afuera de la habitación en donde estaba Amber, Cithrel, Venali y Aurora.

Ocupando la pared, Érica y Nicole salieron girándose para ver que ella estaba a su espalda.

Más atrás estaba su oscuridad que daba la impresión de que podía tragar todo lo que deseaba.

“Sabía que podías hacer cosas misteriosas, pero cada vez me sorprendes.” Murmuró Érica de forma honesta.

“Y es posible que lo siga haciendo.” Respondió Alice mientras veía que su oscuridad sólida se volvía una sombra intangible y desaparecía.

Érica no se esperaba esa respuesta, pero dio una sonrisa animada al escucharla y por su parte, Nicole prácticamente la ignoró mientras trataba de respirar hondo para calmarse.

Ahora la persona que literalmente era una de las ‘criminales’ más peligrosas de Río de Janeiro, estaba nerviosa a la hora de conocer más estrechamente a su ídolo.

Alice simplemente abrió la puerta y al entrar, notó que Amber estaba bebiendo algo mientras que Cithrel y Venali hablaban emocionada del concierto.

Su hermana estaba sentada también comentando lo increíble que fue todo y con cada comentario sincero que daba, conseguía que Amber se avergonzara.

“Oh, por fin han llegado los visitantes. Pasen, no se queden afuera.” Dijo Amber tratando de ocultar un poco su vergüenza y con una sonrisa mirando a Nicole y Érica, se centró en la primera y comentó. “Creo que te conozco. ¿No eres parte de mi club de fans? Te he visto en algunos eventos.”

Estaba señalando a Nicole, quien estaba abriendo su boca y cerrándola sin saber qué decir.

Literalmente estaba muda de la emoción y que la reconocieran llevó a que ella temblara y se quedara en blanco.

Alice que se sentaba en un sofá cerca de los aperitivos que serían para esa cantante, simplemente observó con calma.

Amber tenía carisma y por eso sus fans, la admiraban tanto y ahora estuvo claro que Nicole era una gran fan.

“Ha sido un evento increíble. Estoy deseosa de ver la segunda parte.” Dijo Érica saludando con una sonrisa diplomática.

Era sincera, pero estaba lo suficiente nerviosa como para utilizar su papel de aristócrata moderna.

Amber entendía mejor que nadie las emociones de las personas y ahora con una sonrisa, invitó a ambas para que se sentaran mientras ella descansaba.

Aunque ella no utilizó su habilidad para que las personas sintieran las emociones que deseaba, si lo hizo para que la audiencia soltara sus emociones.

A diferencia de su hermana que estaba escuchando atentamente, Alice había sentido como esa psiónica buscaba que las personas se desahogaran.

Que liberaran sus emociones que retenían y que acumulaban, para de esa forma pudieran obtener cierta libertad y relajación.

Por tal razón estaba cansada en este momento.

No era algo que obligaba, sino que las personas podían controlarlo o evitar que fueran afectados, pero en este concierto muy pocas personas lo hacían.

Después de todo, no era un secreto que Amber utilizaba estas formas para ayudar a sus fans a relajarse y volver a sus hogares, lo suficiente relajados como para enfrentar nuevos desafíos.

Cuando Nicole volvió a reaccionar, Alice ya estaba comiendo los aperitivos de esa cantante y tras veinte minutos de una larga charla, la puerta sonó dejando en claro que el espectáculo debía seguir.

“Si me disculpan, tengo que ir a prepararme para seguir el concierto.” Dijo Serafín y tras recibir un par de hechizos de recuperación de Cithrel, añadió. “Espero que disfruten el espectáculo.”

Nicole asintió múltiples veces, logrando que Amber se riera suavemente al retirarse.

Cuando el lugar quedo en silencio, Alice vio cómo su hermana, observaba a sus compañeras.

“Antes de que se vayan, tengo algo que decirle. Luego se los revelaré a los demás, pero es un asunto confidencial.” Dijo Aurora activando un artefacto de seguridad y al sentir las miradas de todos, reveló. “En un par de días partiremos al Décimo Portal Abismal.”

Alice pudo notar como Érica daba una expresión seria y Nicole salía de su aturdimiento fanático, para dar una mirada grave.

Incluso Cithrel se sorprendió un poco por esa revelación y Venali también dio una mirada más profunda.

“No sabemos si será informado al público, pero deseaba que mis conocidos lo supieran. Luego del concierto se lo contaré a Amber y a los demás.” Añadió Aurora con calma.

La fecha fue puesta y no estaba tan lejos, pero era algo que no se había informado al público y los altos mandos eran los únicos que lo conocían.

La razón era que las personas comunes no sabían, sobre el riesgo del tiempo que supuestamente estaba atado a los portales y como no deseaban causar pánico, no se había mencionado.

Sin embargo, esta vez Aurora lo informó abiertamente y la razón era simple… La situación no parecía para nada sencilla.

Y si uno pensaba en la profecía, entonces estaba claro que no lo era.

Por su parte, Alice solo mantuvo en silencio, ya que no importa lo que sucediera, ella estaría para cuidarle la espalda a su hermana.


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