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TG - Capítulo 434
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Su historia.

Capítulo 434: Su historia.

En medio de una sala, estaba una joven que estaba llevando una blusa tipo ‘crop top’, que dejaba ver la cintura y el abdomen, un pantalón de vestir negro y un collar que claramente era mágico.

Su cabello rubio estaba arreglado de forma elegante, mientras que sus pendientes coincidían con el color celeste de sus ojos que brillaban de forma reluciente.

Llevaba una chaqueta, pero no estaba abotonada lo que dejo a la vista su figura.

“¿Qué demonios estás haciendo?” Preguntó Érica al ser observada de forma tan detenida.

Nicole ignorando esa pregunta, utilizó su reloj holográfico y empezó a sacarle fotos a la modelo que tenía adelante… Una modelo que era una poderosa maga de hielo de rango S.

“Se las enviaré a Akira. Ella ha estado lamentándose de no poder asistir al concierto.” Respondió Nicole y acercándose con una sonrisa al lado de esa maga, le hizo una señal para sacarse algunas fotos.

Érica dio una sonrisa algo avergonzada y simplemente poso a su lado, sin ocultar su diversión.

Tras sacarse varias fotos la envió al grupo y la subió a su red social etiquetando a Érica y luego le dio una mirada a la foto.

Érica llevaba un toque de maquillaje y resaltaba el labial azul que les daba un atractivo único a sus labios y más cuando uno podía sentir el frío que emanaba su cuerpo.

Al mirarse a ella misma Nicole sonrió al darse cuenta de que no había cambiado en apariencia.

Delgada, delicada y no importa si entrenaba duramente, su físico no cambiaba demasiado.

“No debiste hacer eso…” Murmuró Érica al leer los mensajes del grupo.

Akira era la que más participativa estaba debido a que prácticamente lleno el chat del grupo con imágenes de un gato, lamiendo fotos.

La expresión de Érica temblaba entre la risa y la vergüenza, pero Nicole solo tosió cuando Leslie envió una imagen de una muñeca y le puso su nombre.

Fue su turno para que su expresión temblara ante lo que trataba de expresar esa tiradora.

“Escuche que Akira es una fanática de Serafín… Siento su dolor desde aquí.” Murmuró Nicole cerrando su reloj holográfico, en un cambio de tema evidente y al recibir una mirada extraña de Érica, cuestionó. “¿Qué? Los fanáticos se entienden entre ellos.”

Akira le agradaba Serafín y si bien a veces le gustaba actuar como una adulta que dirigía un gran gremio, la realidad era que ocultaba una niña fanática del buen arte.

Era bueno tener en el grupo esta clase de fanáticos con el cual pudiera sentirse unida.

“Lamento que Leslie y Andrés no vinieran.” Murmuró Érica y tras pensarlo detenidamente, añadió. “Y siento pena por Clémentine… Ella ha estado encerrada demasiado tiempo, ni siquiera va a tener forma de ver el concierto.”

Al escuchar esas palabras, Nicole agitó su cabeza con cierta pena.

Andrés seguía en el hospital y si bien estaba bien, necesitaba seguir en revisión y recuperación antes de que dieran de alta.

Quien lo estaba cuidando era nada más que Leslie, quien dijo que podía encargarse, ya que no tenía interés en ir al concierto de Serafín.

También estaba ese dron que parecía estar controlado por una joven y si bien no sabían del tema, para Nicole, esa jovencita estaba cuidando a su tutor, así que, era poco probable que se sintiera solo.

Aun así…

“Sí, es una pena.” Murmuró Nicole de forma honesta.

Al menos ellos podían ver el concierto de forma virtual, pero Clémentine era quien más problemas tenía debido a que solo podía interactuar con cristales de comunicación.

¿Cómo podría no sentir pena por ellas?

“Si quieres vamos yendo.” Dijo Érica con una mirada temblorosa.

¿Era por qué en vez de sentir pena por ellos estaba sonriendo emocionada?

¡Estaba por ir a un concierto de Serafín! ¿Cómo podría no estar emocionada?

Y más importante que todo, iba a ser pagado por el sueldo de su trabajo, así que era agradable.

“He comprado unos excelentes lugares para nosotras. Si no fuera por mi posición entre los fans, podría no haberlo logrado.” Murmuró Nicole mientras guardaba sus cosas en el anillo espacial y dando una pequeña sonrisa a Érica, declaró. “Los boletos se vendieron demasiado rápido.”

El concierto se iba a realizar en la Ciudad Atlántida en uno de los mayores estadios de concierto en el mundo con más de doscientas mil personas asistiendo.

Para aquellos que no tenían boleto, este concierto también se trasmitía por la última máquina de realidad virtual que la Empresa Cosmos sacó y a través de otros medios.

“Pensé que habías hablado con Aurora o Alice… ¿Ellas no están conectadas a Serafín?” Preguntó Érica mientras ambas salían a la sala de su departamento en la Ciudad Atlántida.

Hablar con Aurora que estaba conectada con Serafín y pedirle que le consiguiera un boleto privado o incluso un permiso para ir detrás de escenario y conocer directamente a Serafín… Esa idea tentadora consiguió que Nicole temblara de forma involuntaria.

“¡No me tientes demonio de hielo! ¡Mis convicciones son inquebrantables!” Exclamó Nicole saliendo rápido de su departamento.

Érica le dio una expresión temblorosa mientras trataba de contener su risa por verla actuar de esa forma.

Podría pedirle a Aurora, pero eso estaba mal… No iba a utilizar sus ventajas para acercarse a sus ídolos y por eso, no le pidió nada a ese dúo de hermanas.

“Aunque ellas saben que iremos. Así que pueda que nos veamos en ese lugar.” Murmuró Nicole y dando una mirada de reojo, añadió. “Y lo que el destino depara, no es mi incumbencia.”

Ella no iba a pedirle a Aurora que le hiciera un favor de conectarla con Serafín, pero si las cosas llevaban a ese punto… No se iba a resistir demasiado.

Después de todo, los azares del destino no iban en contra de sus convicciones.

******

La Ciudad Atlántida tenía varios edificios que eran conocidos por todo el mundo y uno de ellos era el estadio para concierto con capacidad para doscientas mil personas.

Su capacidad no era lo que destacaba, sino que la seguridad que estaba instalada y que evitaba complicaciones.

Por la entrada de este estadio, la entrada estaba vigilada por un gremio de aventureros de la zona que se encargaba de la seguridad directa.

Las cámaras que grababan todo era uno de los puntos más altos de seguridad, pero eso no era todo.

Una vez que los espectadores entraban sus anillos espaciales eran revisados a la fuerza y lo sellaban, impidiendo que sacara algunos objetos.

Era normal que las personas llevaran armas, pero ellos en el interior no lo podían sacar.

Este método era utilizado para evitar los ataques desde el interior y a la vez que los anillos espaciales fueran chequeados buscaban, que nadie trajera bombas o pergaminos destructivos.

Básicamente que nadie realizara una matanza en el interior.

Una vez que entraban, cada espectador utilizaba un brazalete que verificaba los cambios de energía mágica o psiónica en el cuerpo, de esa forma chequeando que nadie hiciera algo gracioso en silencio.

Como si fuera poco, todo el estadio estaba diseñado para suprimir las habilidades, la energía mágica o psiónica, similar a los collares que los presos utilizaban.

Por supuesto, no era completamente seguro, ya que había personas cuyo cuerpo era fuerte, pero por eso estaba el brazalete que analizaba el estado de los espectadores.

Los conciertos ya no podían ser realizados como antes y más cuando el mundo era tan peligroso.

“La seguridad es similar a los portales cosmos.” Murmuró Luna que estaba flotando.

“Exacto y aunque no se diga abiertamente, también en la entrada se realiza un reconocimiento facial o se busca romper los efectos de magia de ilusión o la ocultación de artefactos.” Explicó Andrés con calma y dudando un momento, añadió. “Incluso un artefacto poderoso, dejaría evidencia de una extrañeza.”

Lo que utilizaba la seguridad era la tecnología que la Empresa Cosmos había aplicado a sus portales y era bastante avanzada.

Por eso, las naciones permitieron que los portales se extendieran sin temor a que los criminales se movieran de un lado a otro.

Era difícil precisar si un rango SS o un rango SSS podría moverse por ese medio y pasar desapercibido en su totalidad, pero lo que estaba claro era que los artefactos dejaban rastros por más eficaz que fueran.

“Creo que lo que verdaderamente es curioso, es que puedas conectarte a las cámaras de seguridad de un estadio.” Murmuró Leslie que estaba al otro lado.

Si Luna utilizando su dron estaba al lado derecho mostrando cierta curiosidad como si sus cambios no hubieran sucedido, a su lado izquierdo estaba Leslie que estaba sentada, observando la proyección que él estaba trasmitiendo.

Andrés que estaba en medio de ese par, sentado en la cama dio su mirada más tranquila que podía.

“Trabajo para el Sabio Lucius, quien a su vez básicamente diseño la seguridad y el sistema de vigilancia. Tengo acceso a la mayoría de las cámaras de la ciudad.” Respondió Andrés con cierta calma.

No estaba mintiendo, solo que evitó mencionar el hecho de que ese sabio no solo diseño el sistema de seguridad, sino que prácticamente todo y que la ciudad mantenía más vigilancia de la que mostraba públicamente.

Ahora estaba utilizando el acceso que le dieron para ver el concierto con sus ‘acompañantes’.

Observando la proyección, Andrés redirigió su mirada a Leslie que estaba viendo como la gente entraba al estadio.

Cabello castaño, mirada tranquila y llena de calma… Esa jovencita no mostraba muchas expresiones, siempre actuando con calma y ahora era igual.

Había rechazado a todos los que mencionaron que podían quedarse a cuidarlo y era porque no necesitaba que nadie le cuidara o que lo acompañara.

Ni hablar de que todos tenían trabajo, pero Leslie insistió y se quedó por su propia voluntad.

“¿No quieres ir al concierto?” Preguntó Andrés y viendo que Leslie le devolvía la mirada, reveló. “Puedo conseguirte un boleto. Y estoy seguro de que llegaras a tiempo.”

Los portales cosmos estaban activos prácticamente todo el tiempo a todo horario así que era fácil moverse y en cuanto al boleto, podía hacer algo.

Mientras fuera la Ciudad Atlántida, era fácil moverse en ese lugar.

“Te dijeron que no trabajaras demasiado.” Dijo Leslie con su seriedad habitual y dando una suave sonrisa, añadió. “Y no, no deseo ir al concierto.”

Al ver esa sonrisa honesta y sincera, Andrés desvió su mirada, como si nada sucediera.

—¿Quieres que te deje a solas con ella? —Preguntó Luna en su mente y al mismo momento, él sintió como si todo lo que pensaba estuviera siendo visto.

Le estaba mostrando que ella estaba conectada a él y la expresión de Andrés tembló de una forma extraña.

Para él esa pregunta sonaba como si estuviera molesta.

¿De verdad estaba molesta? ¿Por qué estaba molesta?

¿Fue su primera o su segunda pregunta? Andrés pudo ver que el dron de Luna liberaba una ligera luz.

“Si lo deseas puedes retirarte. Me quedaré a cuidarlo.” Dijo Luna observando a Leslie y flotando un poco, precisó. “Ya has hecho demasiado por él y has conseguido incluso enfrentarte a los malos.”

La expresión de Andrés tembló al escuchar esas palabras que él no deseaba dejar en evidencia.

Leslie participó en el ataque a la mafia y el problema era que ella había asesinado a otras personas, era imposible que él no se enterara cuando Liam le envió el informe.

Sin embargo, pudo sentir en esa voz femenina cierto deseo de ayudar y Andrés se dio cuenta de que Luna no estaba aquí, porque prácticamente no tenía lugar a donde ir, sino que porque deseaba cuidarlo.

“Y por lo que sé, tienes un trabajo que atender y recuerdo que Andrés mencionó que estabas en una práctica importante.” Añadió Luna con cierta calma.

Estaba mencionándolo a él, pero en realidad solo estaba apuntando a sus recuerdos.

“Lo estoy. Aun así, creo quedarme a cuidarlo es algo que necesito.” Respondió Leslie y dándole una mirada directa, confesó. “Sigo preocupada.”

Andrés quedó parpadeando ante esa confesión y Leslie, dio una sonrisa algo avergonzada mientras volvía a observar a Luna.

“Solo estoy cuidando de alguien que es importante para mí. Creo que entiendes ese sentimiento.” Reveló Leslie y dando una mirada pensante, añadió. “En cuanto el haber participado en la misión. Solo fue algo que debía hacer… Después de todo, tenía una razón para apretar el gatillo.”

Esas últimas palabras estaban dirigidas a él, quien había estado ocultando la preocupación que sentía de que ella hubiera asesinado otra vez.

Ahora le estaba dejando en claro que sus acciones durante la misión fue algo que ella quería hacer… Había una razón para tomar la misión, para apretar el gatillo y para matar.

Luna la observó en silencio y luego el dron se giró para verlo y…

—Te gusta su seriedad y honestidad al hablar… Te agrada que ella esté preocupada por ti.

Escuchando la voz de Luna que prácticamente estaba sacando sus pensamientos a la ‘luz’ de su mente, Andrés tomó el dron de repente y lo agitó varias veces mientras trataba de controlar su expresión.

Y a mitad de eso, pudo sentir que la conexión se volvía bilateral y él vio la razón por la cual Luna, buscaba avergonzarlo.

Era porque compartía el sentimiento de Leslie… Ante ese hecho la conexión volvió a ser unilateral y Andrés pudo sentir la mirada extraña de Leslie.

“¿Qué sucede?” Preguntó Leslie con curiosidad.

“Nada… Solo estaba viendo si el dron estaba bien.” Respondió Andrés y dejando el dron que volviera a flotar, comentó. “Pronto empezará.”

Junto a esas palabras, mantuvo su mirada a la proyección, esperando que comenzara pronto.

Tratando de que nadie se diera cuenta de que estaba un poco avergonzado.

******

En medio de una montaña cerca de la ciudad de Katmandú en Nepal, una luz aparecía de repente y luego desapareció.

Todo el lugar estaba oscuro y el único brillo venía de la luna en lo alto y de la ciudad a lo lejos, pero esta montaña no solo estaba a oscuras, sino que en total silencio.

Sin embargo, en este lugar, una luz aparecía y desaparecía, pero si uno se acercaba entonces vería un reloj holográfico brillando mientras se movía por el aire, como si estuviera flotando por su cuenta.

Cualquiera pensaría que era un fantasma… Y eso hizo que Clémentine que estaba moviéndose con solo su conciencia, tratara de moverse con cuidado para buscar señal.

“¿Debería bajar más?” Dudó Clémentine sabiendo que nadie la escucharía.

Al frente de ella flotando estaba su reloj holográfico que se estaba moviendo debido a su telequinesis.

Tras bajar de la montaña para ver un concierto y traer su reloj holográfico a escondidas de los monjes, el primer problema que se encontró fue la señal, que al estar más cerca del templo resulto ser más débil.

A todo eso, si intentaba bajar aún más, alguien podía notarla o específicamente a su reloj holográfico que volaba por el aire, sin nadie cerca.

No se había levantado a mitad de la noche, para que alguien la descubriera.

Puede que en la Ciudad Atlántida no fuera tan tarde, pero ella estaba en Nepal y era muy de noche… La gente estaba durmiendo y los que quedaban despiertos, pensarían que estaba viendo fantasmas.

“Abriendo esta noche tenemos a diversas bandas… Salvaje estará… Lo presentaremos para el…”

La voz entrecortada de la trasmisión que había puesto sonaba, pero estaba demasiado entrecortado y Clémentine dudó un momento.

Había salido con su conciencia y en esta forma, su cuerpo era intangible, lo que significaba que podía intentar volar en el cielo, cargando su reloj holográfico con su telequinesis.

No había intentado volar en esta forma, pero si era su conciencia era posible que pudiera moverse de forma voluntaria, de la misma forma que flotaba cuando saltaba.

Esta posibilidad le gustaba, pero si alguien veía una luz en el cielo en medio de la noche o escuchaba voces… No sería muy bueno.

La proyección liberaría la luz y ella necesitaba que su reloj holográfico estuviera en altavoz, para de esa forma escuchar.

“Si un monje me descubre no creo que suceda nada. Al fin de cuentas, no estoy saliendo.” Murmuró Clémentine bajando por la montaña mientras saltaba.

Su cuerpo estaba en su propia habitación y lo único que estaba afuera era su conciencia y el reloj holográfico que estaba llevando.

No se iba a perder el concierto y si bien no era tan fanática, quedarse en el templo demasiado tiempo le aburría.

Buscando señal alejándose lo máximo posible, en un momento pudo ver que la imagen se centraba y la trasmisión se estabilizaba.

Un reloj holográfico utilizaba un sensor para detectar los movimientos de su dueño y para moverse por los paneles, pero Clémentine tuvo que improvisar y trató de mover su mano.

La primera vez no funciono, pero a mitad de camino, controló su telequinesis alrededor de su mano tratando de darle algún sentido de solidez.

Igual que cuando creaba una ‘fuerza’ que aplastaba a un oponente, solo que esta vez estaba creando una capa tangible alrededor de su mano y solo recién, el sensor sintió el movimiento.

Viendo la proyección del escenario, Clémentine se sentó en una roca y observó la proyección.

Un gigantesco estadio, se encontraba totalmente ocupado por miles y miles de personas que estaban en diferentes secciones.

Los que estaban en la parte delantera del escenario podían ver directamente, pero aquellos que estaban más atrás, podían ver una gran proyección del escenario que mostraba actualmente al anfitrión de este concierto.

El anfitrión ‘desapareció’ y todo el escenario fue ocupado por hojas, ramas y enredaderas, que rodeó todo el escenario por completo, como si fuera un telón.

Por las paredes y por el techo raíces verdes se extendieron cambiando literalmente todo el estadio, dando la sensación de que estaban en un bosque.

Y luego vinieron las raíces que salieron del techo y se movieron por arriba del público, enfatizando el hecho de que estaban en un bosque de grandes árboles en lo cual era imposible ver el cielo.

Entonces resonaron los rugidos y aullidos que se combinaron con el retumbar de los tambores que venían del escenario.

Y la banda ‘Salvaje’ junto a su cantante Odessa aparecieron en el escenario cuando las raíces y las hojas que ocultaban el lugar, se hicieron a un lado.

Por medio de las raíces que estaban en el cielo, empezaron a aparecer gorilas, orangutanes y chimpancés sostenidos mientras daban rugidos, que combinaban con la canción de la banda.

Los gritos del público vinieron de todas partes asentando la atmósfera de todo el concierto.

Clémentine que escuchaba la voz de esa cantante que narraba una historia de estar en un bosque, dio un largo suspiro.

Le gustaba el conocimiento que el templo tenía, pero últimamente no le estaba gustando demasiado estar encerrada.

Si hubiera estado afuera, hubiera participado en el asalto de los héroes en contra la mafia y de vuelto el golpe a quienes atacaron a Andrés.

Y más importante, le gustaría estar para despedir a Aurora y Alice, que estaban seguramente en ese concierto.

Si bien esas jovencitas no lo habían mencionado abiertamente, estuvo claro para Clémentine, que ellas se estaban preparados para encargarse del portal abismal que apareció en el bosque mágico.

La gente a su alrededor estaba avanzando cada vez metiéndose en más problemas y ella todavía estaba aquí.

Con ese sentimiento desagradable, Clémentine observó el concierto, buscando distraerse un momento.

******

La voz de Odessa se extendió por todo el estadio y Aurora que observaba con calma entre el público, no pudo evitar admirar la banda.

Esta era su quinta canción del grupo y la gente estaba gritando mientras saltaba, disfrutando de la música rítmica que empujaba a las personas a divertirse.

La canción tenía ese ritmo único de una banda que se llamaba a sí misma ‘Salvaje’… Lograba que el público se volviera frenética disfrutando de la canción.

El tema se llamaba ‘Somos Animales’ y era uno de las canciones más reconocidas del grupo, que narraba no el salvajismo de una bestia, sino que la furia de una bestia mágica, que era tratada como un mero animal.

Un animal que solo servía para deleitar a los humanos que lo observaban por ser exóticos o por ser rarezas… La canción hablaba de una bestia mágica que narraba su situación desde dentro de un zoológico, que contaba su historia.

Una clara critica a los zoológicos que encerraron a las bestias mágicas para que los humanos disfrutarán de la vista durante los primeros años del Gran Cataclismo.

Aurora que estaba al frente del escenario, podía sentir la ira de la cantante y de su banda, el enojo de su gente con respecto a esos tratos y también notó rastros de historia personal.

Y la música que cada vez era más alta y agitada, empezó a bajar del ritmo hasta que acabó y todo quedo en silencio.

“…”

Fue por unos segundos de admiración, que al instante siguiente fue completamente borrado cuando miles y miles de gritos vinieron de todas partes.

Aurora al sentir unos gritos cerca, solo dio una media sonrisa.

Ella estaba en la zona más cercana del escenario, cerca del límite en donde estaban los guardias que cuidaban a que el público no se acercara demasiado y el escenario principal.

“¡Gracias! ¡Gracias a todos!” Dijo Odessa mientras respiraba pesadamente y observando a todo el público, añadió. “Ahora los dejaremos con el evento principal.”

Junto a esas palabras las luces que venían de los drones se apagaron y el escenario se llenó de una niebla gris que rodeó todo el lugar.

No era humo, era literalmente niebla creada con magia de ilusión y en medio de ese silencio, el suave ritmo de un piano vino de repente.

El escenario en los alrededores que antes eran un bosque empezó a cambiar y esta vez el estadio empezó a ‘mostrar’ rastros de destrucción mientras que la niebla se extendía por todo el escenario.

“Un lugar desolado, un mundo devastado…”

La voz vino entre la niebla, narrando la historia de una catástrofe que sucedió en una nación que nadie esperaba.

Un lugar en donde los muertos surgieron arrasando las ciudades como si fuera una historia de terror apocalíptico y en donde la muerte no era el fin, solo era el principio.

La voz de Serafín narró la sorpresa del evento, el terror, el miedo y luego el dolor… El dolor a la perdida de sus seres queridos.

Un dolor que no parecía tener razón y no importa cuán injusto pareciera, el sufrimiento se mantuvo.

Ella estaba narrando su historia de la Calamidad No-Muerta y el público que la escuchaba se quedó en silencio, atrapada por la atmósfera que creó tan solo con algunas palabras.

La niebla empezó a extenderse por todo el escenario como si la oscuridad estuviera al acecho y fue en el momento más desesperado, que la música cambió.

“Una luz en la oscuridad…”

La niebla explotó cuando un viento celeste extendió una ola que alejo la oscuridad y reveló a Serafín, que llevaba un vestido negro de gala mientras caminaba por el escenario.

Si antes su canción mostraba la desesperación, ella lentamente narró su esperanza, el deseo de vivir, de seguir y la razón fue su luz… Su heroína.

Aurora observó a Serafín, que cantaba con tanta fuerza y tanto poder y tantas emociones.

Ella no hizo que la audiencia sintiera lo que ella deseaba, sino que expreso su miedo, su dolor y su perdida, también su esperanza.

El público que la escuchaba sintió esas emociones profundamente y antes de que se dieran cuenta, ellos se subieron a la montaña rusa de emociones por su cuenta y fueron atrapados en el viaje.

No fue una habilidad, fue la honestidad de Serafín al expresar todas sus emociones, no como una simple canción, sino que como una historia… Una parte de su historia.

“Ella fue mi luz en la oscuridad…” Murmuró Serafín y caminando al límite del escenario, dio un salto y tras empezar a flotar, anunció. “Ella es mi ídolo.”

Si antes su vestido negro y su expresión mostraba desesperanza y tristeza, cuando su vestido cambio a uno de color blanco, la atmosfera se transformó por completo.

La canción anterior terminó en un momento de auge cuando la luz estaba extendiéndose, pero Serafín al terminar la canción, continuo con su siguiente tema.

‘Mi Ídolo’ hablaba de la Primera Heroína… Y esta vez fue cantada directamente por Amber, quien mostró lo que ella veía.

Flotando frente al escenario, ella señaló al centro del estadio y en la dirección en donde señalaba, cientos cortes verdes dividieron el aire y la ‘Primera Heroína’ apareció.

Era una figura de varios metros que estaba a la vista de todo el público y esa figura empezó a moverse siguiendo la canción de Serafín.

Desde la forma que luchaba, balanceando su espada, protegiendo a otros con su espada en alto o incluso la forma que se movía, todo fue narrado por la canción y mostrado por esa figura.

Solo era una ilusión que revelaba un vestigio del pasado de Serafín, pero esa heroína luchaba con figuras negras que se movían de forma mecánica y que representaban no solo a los muertos que despertaron en Egipto, sino que representaban la desesperanza de la cantante.

Aurora que escuchaba la voz de Serafín, se dio cuenta de que esa joven no había exagerado, esa gran heroína que estaba al frente de todos, era lo que ella veía… Lo que ella creía.

No solo era la carta de amor de fan a su ídolo, era la visión que tenía de su salvadora.

“Ella es mi ídolo…” Murmuró Serafín y cuando su vestido cambio a ropa casual y simple de tonalidad gris, añadió. “Mi razón de ser.”

Conectando con su admiración anterior, la siguiente canción comenzó narrando su propia historia.

La tristeza de alejarse de su ídolo y luego el miedo cuando escuchó lo que sucedió a la gran ciudad que desapareció por el ataque de un lunático… Era el miedo de que su ídolo hubiera estado en ese lugar.

Su pánico fue mostrado en una ilusión al frente del todo el público, en donde la trágica noticia estaba siendo contada por los noticieros.

Ella lloró ante el dolor de perder sus amigos que dejo atrás y el miedo de pensar que había perdido su ídolo.

No fue un dolor ligero y superficial, fue pesado, lo suficiente como para que ella hubiera preferido no sentir… No existir.

Tales palabras mostraron que ella pensó en dejar esta vida.

Esta canción era la primera vez que era cantada y los espectadores no solo se quedaron aturdidos, sino que Aurora vio que algunos empezaban a limpiarse sus ojos y esa tristeza se extendió como fuego.

La voz de Serafín cantando su historia, se combinaban con los sollozos del público que cada vez aumentaba, pero incluso de esa forma, la voz de Amber no se detuvo.

Y mostró en una ilusión como ella se daba cuenta de que su ídolo estaba vivo y aunque el dolor de perder a sus amigos, de perder a sus seres queridos estaba presente, pensó en seguir.

Pensando que su heroína estaba en algún lugar tratando de seguir, ella también lo deseaba intentar.

Aurora que escuchaba esa voz, solo contuvo sus emociones y observó en silencio.

Viendo que Serafín, quiso avanzar y lo primero que intentó fue grabarse cantando para subirlo a las redes... Recordando su comentario de que su voz era genial.

Su canción terminó con ella queriendo avanzar y…

“Incluso cuando entre a un mundo nuevo, ella fue mi ángel guardián.” Murmuró Serafín y el escenario volvió a cambiar.

La siguiente canción fue ‘Ángel Guardián’ y esta vez fue puesta en escena, comenzando cuando ella empezaba a ser cantante.

Su vestido cambió a uno más elegante y en medio del escenario, aparecieron bailarines y bailarinas que se unieron a su vuelo, para bailar con ella.

Las personas se acercaron intentando atraerla a este mundo… En el mundo de la fama, estos bailarines representaban las empresas y discográficas que deseaban a la estrella de internet.

El baile con Serafín en medio tratando de huir, en el aire y teniendo dificultades combinaba con su canción que lentamente narraba que estaba atrapada.

Si al principio disfrutaba esa fama, el reconocimiento y la admiración, con cada paso que daba empezó a sentirse atrapada, sintiendo que esas personas iban a corromper lo que a ella le gustaba, cantar.

Entonces esos bailares que se estaban acercando todos al mismo tiempo fueron expulsados hacia atrás cuando una barrera celeste la cubrió.

“Mi ángel guardián me envió la ayuda que necesitaba…”

Atravesando la barrera, quien apareció fue un anciano que estaba vestido de traje y quien en al verla, le dio una mano… Mientras que a su espalda mostraba la figura enmascarada.

Aurora al ver como James era representado en una ilusión que no era muy específica, ella se rio.

No le importo que Serafín estuviera contando que la Empresa Apicius estaba conectada de alguna manera con la Primera Heroína.

Era su ‘Ángel Guardián’, porque otras personas podían no verlo y podían no creerle, pero para ella estaba ahí, moviendo los hilos para protegerla.

Su canción su elevó en ritmo y si antes la tristeza ocupaba el lugar, esta vez fue cambiando volviendo a recuperar el ánimo.

Fue ella quien veía a su ángel guardián en todas partes y que empezaba animarse al cantar, narrando su progreso, y como se elevaba en popularidad.

Y la forma que mostraba este mundo fue con bailarines guapos que venían a seducirlas, pero que eran detenidos por individuos con máscaras blancas o incluso ella siendo seducida por una bailarina, que fue alejada antes de que cumpliera sus intenciones.

Estaba narrando lo que ella vivió en este mundo de fama, de una forma ambigua y poco clara, pero era fácil darse cuenta de que esos bailarines representaban personas que buscaban dañarla de alguna forma.

O que buscaban aprovecharse de ella.

Esa coreografía se proyectaba en los grandes televisores en la pared, pero también en una proyección repetida en varias partes del escenario.

La canción finalizó con ella descendiendo al escenario, respirando pesadamente.

Conectó varias canciones, fusionándola en una gran historia… Su historia.

Aurora que recibió la mirada de Amber, pudo entender lo que ella expresaba.

Era su luz en la oscuridad, su ídolo, su razón de ser y fue su ángel guardián.

“Ugg…”

Aurora que estaba recibiendo la mirada de esa cantante, se cubrió sus oídos cuando los gritos vinieron de todas partes.

Cerca de doscientas mil personas gritando, aplaudiendo y buscando demostrar su apoyo, su ánimo y trasmitir sus emociones a la persona que admiraban.

Serafín le gustaba contar historias en sus canciones, pero ahora varias canciones, contaron su propia historia que hasta ahora solo había revelado a pedazos.

La emoción se intensificó hasta el punto de que Aurora vio algunas personas llorando mientras trataban de trasmitir su apoyo a la persona que admiraban.

Fue cuando la emoción se estaba intensificando que una gran proyección de Amber apareció en medio del escenario, prácticamente proyectándola en su totalidad de forma directa.

Cuando el cuerpo real de esa cantante levantó su mano, el movimiento se repitió en la gigantesca proyección y los gritos disminuyeron, entonces cuando todo quedo en silencio, Amber dio una sonrisa.

“Estoy aquí por ella… Fui salvada por ella, más veces de lo que pueden imaginar y espero que en donde fuera que este, pueda escucharme.” Dijo Serafín y dejando de mirarla, observó al público y declaró. “Gracias.”

Ella bajo la cabeza al dejar su agradecimiento y el público quedo en silencio, notando que Serafín estaba se limpiaba las lágrimas de sus ojos.

Aurora al escuchar ese agradecimiento, dio un largo suspiro.

Sus acciones no siempre fueron buenas y hubo veces que asesinó a personas a sangre fría, causando dolor a los seres queridos de esa persona.

El tirador fue el mejor ejemplo, no obstante, también hubo buenas acciones que cambiaron a otros.

No importaba cuál fue su verdadera intención, era innegable que sus acciones cambiaban de buena y mala manera sus alrededores.

Y a veces esos cambios eran profundos.

Ella dio un largo suspiro y vio como Serafín se levantaba otra vez, dando una sonrisa y comentando que se puso sentimental.

Sus acciones causaban cambios y si bien el resultado de ese cambio era desconocido, Aurora estaba decidida a seguir su propia voluntad.

Y su siguiente objetivo sería el portal abismal… Que estaba a días de entrar.

******

La música sonó a sus oídos y Alice que estaba dentro del interior de su propia sombra, recostada en un sofá creado por su propia oscuridad, pudo escuchar la voz de Serafín cantando.

También podía ver a su hermana animada escuchando la música de Serafín, disfrutando de la voz que lograba que las personas gritaran emocionadas.

Tras narrar su historia, Serafín empezó su verdadero concierto y a pesar de que llevaba media hora cantando, el público seguía animado, disfrutando los cambios de géneros musicales.

Hasta había dado una actuación con toda una orquesta y ahora estaba cantando una canción inesperada que ante los oídos de las personas sonaba extraña, pero a la vez la entendían.

En un tipo de piano estaba Cithrel tocando y en un instrumento parecido al arpón musical, estaba Venali tocando las cuerdas generando múltiples sonidos y extendiéndose con magia de viento.

Su acompañante era una cantante elfa terranovense, y Serafín estaba haciendo un dúo sorpresa con esa mujer mientras los bailares por el cielo danzaban.

Alice podía ver todo… Literalmente todo al mismo tiempo y fue gracias que había dividido su oscuridad desplazándola por gran parte del estadio, queriendo ver sus límites.

Debido a que ella era miembro del personal, no era influenciada por la supresión del estadio al igual que los magos de ilusión y otros trabajadores.

Disfrutaba la música, pero no le gustaban las multitudes y si bien en lugares como en donde estaba su hermana era más solitario, quería dejar que su hermana disfrutara a solas.

“Ahora tiene sentido la razón por la cual esas dos estaban tan ocupadas.” Murmuró Alice de forma inevitable.

Cithrel, Venali y Amber tras enterarse de que su hermana tenía trabajo, la dejaron estar y se centraron en un tema secreto.

Este era el secreto… Una actuación que incluía a la princesa y a su guardaespaldas, mientras que Amber se animaba a cantar en el idioma elfico.

Si bien la traducción automática, causada por la bendición de la Diosa del Conocimiento le daba significado a las palabras para que todos entendieran, Amber estaba cantando en elfico y sus palabras generaban un efecto único.

Sabiendo que esta era la última canción antes del descanso, Alice siguió moviendo una parte de su sombra entre los pies de los fans que estaban emocionados al escuchar y entonces, identificó a las personas que buscaba.

Una guapa maga de hielo estaba animada mientras que a su lado una jovencita estaba saltando gritando como cualquiera de los fans.

Cuando la canción finalizó y los aplausos terminaron, Serafín dio una sonrisa.

“Si me disculpan, me tomaré un receso. Sin embargo, estoy segura de que seguirán disfrutando antes del cierre final.” Anunció Serafín con una gran sonrisa.

Una niebla blanca cubrió el escenario y la voz de la cantante elfica empezó a sonar, continuando con el espectáculo.

Este era un gran concierto que si bien tenía a Serafín como su principal estrella, había otros artistas invitados y por eso el concierto fue tan atractivo para el público.

Alice escuchando la voz de esa cantante elfa y viendo que se comenzaba un tradicional y elegante baile elfico para el público, acercó su sombra a los pies de Nicole y Érica.

Su sombra se volvió una masa sólida y cuando se estuvo por deslizar por el tobillo de esa luchadora, se detuvo dándose cuenta de que seguramente, podría ser raro.

No cualquiera podría soportar que una masa suave se moviera por arriba de su cuerpo y lo escalara.

Teniendo esa duda, Alice pudo sentir la mirada de Nicole.

No era como si intentara ocultar su oscuridad, por eso esa luchadora la identificó y si al principio dio una expresión seria, luego dio una sonrisa.

“¿Quieres conocer a Serafín?” Preguntó Alice con curiosidad, dejando que su sombra trasmitiera su voz.

Su hermana había estado esperando llevar a Nicole a que conociera Serafín y le había pedido permiso a esa cantante, que sin dudarlo aceptó.

De cierta forma, Aurora estaba dejando que sus amigas conocieran parte de su pasado y permitiendo que su pasado se volviera parte de su presente.

“Érica creo que estoy escuchando la voz demoniaca de Alice, que trata de tentarme…” Murmuró Nicole golpeando con su codo a Érica, quien dio una risa divertida.

“Es mejor que lo rechaces o te esclavizara para convertirte en una fuente de comida.” Respondió Érica, poniendo una expresión ‘seria’.

Nicole se rio suavemente, pero Alice dio una mirada pensante.

Una luchadora de rango S que tenía potencial y que era decidida para conseguir lo que deseaba y lo suficiente ambiciosa, como para apuntar alto… Se podía convertir en su trabajadora, que podría promoverle una fuente de papitas ilimitada.

Sonaba extremadamente atractivo.

“Ya tengo esa clase de persona a mi lado.” Respondió Alice trasmitiendo su voz a ese dúo que se rio.

Principalmente su hermana era quien literalmente le daba de comer, siendo su principal fuente de comida ilimitada y por otra parte estaba James, quien le proveía las papitas que le gustaban.

Nicole le comentó lo que iba a suceder a las espectadoras que estaban cerca y luego le aviso al guardia de seguridad que estaba en el límite, entonces le dio una mirada.

La oscuridad las tragó en menos de medio segundo y ambas aparecieron en el interior de su sombra.

Ambas siguieron sus instrucciones al quedarse quieta, y en este lugar que para ellas estaba completamente oscuro, para Alice era visible.

Levantándose de su asiento, ella simplemente volvió a conectar este espacio con la sombra que estaba afuera de la habitación en donde estaba Amber, Cithrel, Venali y Aurora.

Ocupando la pared, Érica y Nicole salieron girándose para ver que ella estaba a su espalda.

Más atrás estaba su oscuridad que daba la impresión de que podía tragar todo lo que deseaba.

“Sabía que podías hacer cosas misteriosas, pero cada vez me sorprendes.” Murmuró Érica de forma honesta.

“Y es posible que lo siga haciendo.” Respondió Alice mientras veía que su oscuridad sólida se volvía una sombra intangible y desaparecía.

Érica no se esperaba esa respuesta, pero dio una sonrisa animada al escucharla y por su parte, Nicole prácticamente la ignoró mientras trataba de respirar hondo para calmarse.

Ahora la persona que literalmente era una de las ‘criminales’ más peligrosas de Río de Janeiro, estaba nerviosa a la hora de conocer más estrechamente a su ídolo.

Alice simplemente abrió la puerta y al entrar, notó que Amber estaba bebiendo algo mientras que Cithrel y Venali hablaban emocionada del concierto.

Su hermana estaba sentada también comentando lo increíble que fue todo y con cada comentario sincero que daba, conseguía que Amber se avergonzara.

“Oh, por fin han llegado los visitantes. Pasen, no se queden afuera.” Dijo Amber tratando de ocultar un poco su vergüenza y con una sonrisa mirando a Nicole y Érica, se centró en la primera y comentó. “Creo que te conozco. ¿No eres parte de mi club de fans? Te he visto en algunos eventos.”

Estaba señalando a Nicole, quien estaba abriendo su boca y cerrándola sin saber qué decir.

Literalmente estaba muda de la emoción y que la reconocieran llevó a que ella temblara y se quedara en blanco.

Alice que se sentaba en un sofá cerca de los aperitivos que serían para esa cantante, simplemente observó con calma.

Amber tenía carisma y por eso sus fans, la admiraban tanto y ahora estuvo claro que Nicole era una gran fan.

“Ha sido un evento increíble. Estoy deseosa de ver la segunda parte.” Dijo Érica saludando con una sonrisa diplomática.

Era sincera, pero estaba lo suficiente nerviosa como para utilizar su papel de aristócrata moderna.

Amber entendía mejor que nadie las emociones de las personas y ahora con una sonrisa, invitó a ambas para que se sentaran mientras ella descansaba.

Aunque ella no utilizó su habilidad para que las personas sintieran las emociones que deseaba, si lo hizo para que la audiencia soltara sus emociones.

A diferencia de su hermana que estaba escuchando atentamente, Alice había sentido como esa psiónica buscaba que las personas se desahogaran.

Que liberaran sus emociones que retenían y que acumulaban, para de esa forma pudieran obtener cierta libertad y relajación.

Por tal razón estaba cansada en este momento.

No era algo que obligaba, sino que las personas podían controlarlo o evitar que fueran afectados, pero en este concierto muy pocas personas lo hacían.

Después de todo, no era un secreto que Amber utilizaba estas formas para ayudar a sus fans a relajarse y volver a sus hogares, lo suficiente relajados como para enfrentar nuevos desafíos.

Cuando Nicole volvió a reaccionar, Alice ya estaba comiendo los aperitivos de esa cantante y tras veinte minutos de una larga charla, la puerta sonó dejando en claro que el espectáculo debía seguir.

“Si me disculpan, tengo que ir a prepararme para seguir el concierto.” Dijo Serafín y tras recibir un par de hechizos de recuperación de Cithrel, añadió. “Espero que disfruten el espectáculo.”

Nicole asintió múltiples veces, logrando que Amber se riera suavemente al retirarse.

Cuando el lugar quedo en silencio, Alice vio cómo su hermana, observaba a sus compañeras.

“Antes de que se vayan, tengo algo que decirle. Luego se los revelaré a los demás, pero es un asunto confidencial.” Dijo Aurora activando un artefacto de seguridad y al sentir las miradas de todos, reveló. “En un par de días partiremos al Décimo Portal Abismal.”

Alice pudo notar como Érica daba una expresión seria y Nicole salía de su aturdimiento fanático, para dar una mirada grave.

Incluso Cithrel se sorprendió un poco por esa revelación y Venali también dio una mirada más profunda.

“No sabemos si será informado al público, pero deseaba que mis conocidos lo supieran. Luego del concierto se lo contaré a Amber y a los demás.” Añadió Aurora con calma.

La fecha fue puesta y no estaba tan lejos, pero era algo que no se había informado al público y los altos mandos eran los únicos que lo conocían.

La razón era que las personas comunes no sabían, sobre el riesgo del tiempo que supuestamente estaba atado a los portales y como no deseaban causar pánico, no se había mencionado.

Sin embargo, esta vez Aurora lo informó abiertamente y la razón era simple… La situación no parecía para nada sencilla.

Y si uno pensaba en la profecía, entonces estaba claro que no lo era.

Por su parte, Alice solo mantuvo en silencio, ya que no importa lo que sucediera, ella estaría para cuidarle la espalda a su hermana.


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TG - Capítulo 435
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¿Cómo era posible?

Capítulo 435: ¿Cómo era posible?

Lunes 8 de noviembre.

Este era el día en el cual la expedición del décimo portal abismal estaba por comenzar su misión, siendo los primeros que se moverían.

Edward al pensar en ese tema, mantuvo su mirada en los documentos de su escritorio por varios segundos y luego dirigió su mirada a sus alrededores.

Se podía escuchar el ruido que venía de afuera del gremio y de todos los héroes que trabajaban constantemente para mantener el sistema que había creado.

Ella te está dejando atrás… Ese maldito pensamiento estaba en su mente y no importa cuanto lo intentaba suprimir seguía de forma constante.

Resultaba molesto y era algo que le desagradaba cada vez que aparecía.

Pero había otro pensamiento más fuerte que lo molestaba.

Ella no te considera su amigo…

No era una duda, era un hecho y la razón era simple, él era solo un conocido de esa joven que iba a entrar al portal abismal con su hermana.

Su tiempo en África no fue muy bueno y su reencuentro también fue ligero, así que era imposible que ella lo considerara como un amigo.

Por tal razón no le aviso de que iba a entrar al portal y solo se enteró no porque todo fuera público, sino que él también era miembro de la expedición de un portal y le fue avisado que la expedición del décimo portal se movería.

¿Por qué esos pensamientos lo estaban martirizando?

Edward se tragó la respuesta, para sí mismo y sin querer pensar demasiado, envió un mensaje a su secretaria para que llamara a Rachael.

Tras varios minutos, el golpe de la entrada vino y luego Rachael entró con calma, observando atentamente.

“¿Sucede algo?” Preguntó Rachael con una sonrisa curiosa.

¿Estaba dejando salir sus emociones de forma evidente? A veces le era difícil controlar sus emociones y pensamientos para que no se mostrara en su rostro.

“Sí. Entra necesito que me ayudes en algo.” Dijo Edward y cuando Rachael cerró la entrada, activó la barrera y pidió. “¿Puedes ayudarme a preparar una reunión con los altos mandos de la asociación? Me gustaría decidir mi remplazo.”

Habían sucedido bastantes cosas, así que sus preocupaciones personales se podían ocultar como problemas laborales y eso fue algo fácil de hacer.

“¿Una reunión? No creo que sea necesaria. No importa quién te reemplace, tú puedes ayudarlo y guiarlo a escondidas.” Respondió Rachael con calma y encogiéndose de hombros, añadió. “A nadie le molestará ser un títere.”

Ella identificó la razón por la cual quería una reunión.

Resultaba prioritario tratar de decidir el reemplazo para su puesto mientras su castigo estuviera pendiente y si él elegía a alguien cercano, podría controlar a la persona como un títere.

Sin embargo, había un problema.

“Dudo que tenga tiempo para estar pendiente del tema. Así que quiero decidir pronto mi remplazo mientras me encargó de arreglar todos los asuntos.” Avisó Edward con calma.

La Empresa Apicius le estaba ayudando a que las aprobaciones del gobierno rumano para su Asociación de Héroes fuera oficial lo más pronto posible.

También lo estaba ayudando a ser intermediarios con los países de la península balcánica cuyos jefes criminales fueron eliminados y solo necesitaba una reunión para definir todo.

Por otra parte, su accionar en contra de la mafia, hizo que los héroes más idealistas y limpios de la región, confiaran en su asociación y los acercara.

Si lograba extenderse esos héroes podrían ser un soporte para el futuro y básicamente se convertirían en su mano de obra, para mantener su asociación eficiente.

Sin embargo, todo estaba atado a elegir su remplazo… Un remplazo que pudiera al menos mantener lo que había creado.

“También invita a Érica. Puede que ella desee trabajar de forma temporal, pero es un miembro de rango S y uno de los pocos a los cuales podemos confiar.” Añadió Edward tras pensarlo.

La otra persona que era confiable era Adala, quien era la imagen de su asociación de héroes en Rumania, pero en cuanto a todos los nuevos miembros, no había nadie confiable.

Los héroes venían del extranjero para unirse al gremio, pero muy pocos se convertían en miembros afiliados y aquellos que lo hicieron tomaban diferentes tareas debido a que su lealtad era cuestionable.

“Debo encargarme de hablar con los socios para arreglar el presupuesto.” Murmuró Edward al pensar en todos los temas.

Actualmente la financiación ya no venía de solo la Empresa Apicius, sino que de los diferentes negocios con otras empresas que se asentaron en la Ciudad Constanza, no obstante, era necesario encargarse de avisar sobre su remplazo temporal.

“¿Ya te han dado el castigo? ¿Es grave?” Preguntó Rachael con una expresión solemne.

Su castigo todavía no había sido dado de forma oficial, pero extraoficialmente ya estaba decidido.

Iba a entrar al portal abismal de Los Ángeles con su maestro y la razón que se dio fue, que era mejor utilizar sus capacidades de rango S en un lugar más ‘necesario’.

Si bien podía rechazarlo, la realidad era que esta era una oportunidad para él, que necesitaba aprovechar.

A todo eso también estaba interesado en los portales abismales y confiaba en su fuerza, para decir que podía obtener un puesto en la expedición.

Por tal razón, él sabía que hoy iba a ser el día en que la expedición del décimo portal entraría, a pesar de que literalmente se mantuvo oculto del público.

“No y sí. Sin embargo, es mejor tener una reunión para comunicarlo abiertamente. Déjame ordenar mis asuntos y luego te daré la fecha, es necesario tener todo preparado para ese momento.” Dijo Edward con calma.

Si terminaba el portal abismal y salía victorioso entonces era posible afianzar su posición, pero el problema era que, durante ese tiempo, su reemplazo estaría completamente solo.

Por esa razón era importante la persona que elegirá y la reunión que buscaba era necesaria para definir algunos asuntos sobre la persona que deseaba de remplazo.

¿En cuanto a lo que suceda cuando entrara al portal abismal? Eso era algo que él debía encargarse.

Poniendo su mente a trabajar, Edward solo pensó que debía enviar un mensaje deseándole suerte al dúo de hermanas que estaba por moverse.

******

Un ruido se escuchó desde afuera y César observó a la mujer que le estaba dando una expresión grave.

“Sigues preocupada.” Murmuró César al distinguir la expresión de Charlotte.

Había conocido a su compañera hace años y si bien en ‘edad’ ella era mayor, técnicamente los gorilas atronadores maduraban más rápido.

Su compañera no mostraba su expresión de forma habitual y si bien no llegaba al punto de ser inexpresiva, era muy reservada.

Pero ahora esa mirada seria, no ocultaba su preocupación y César le dio palmadas en la cabeza para tranquilizarla.

“Todo irá bien.” Dijo César acariciando el cabello castaño de esa mujer, que le dio una mirada más fría.

“No me trates de esa forma, no soy una niña.” Respondió Charlotte, pero a diferencia de sus palabras se dejó acariciar por su gran mano y tras un segundo, murmuró. “Y técnicamente soy tu domadora, debería haber ido contigo.”

Ella se estaba preocupado debido a que estaba por entrar al portal abismal y César simplemente dio una sonrisa al escuchar su murmullo.

Las bestias mágicas en la mayoría de las naciones no podían andar por su cuenta y necesitaban un domador, para asegurar su cuidado y su adaptación a la sociedad humana.

Suiza no era tan estricta al igual que Zerzura, pero a diferencia de la segunda, la primera nación era parte de la Unión Europea, que regulaba de forma más estricta todo.

Por tal razón Charlotte era su ‘domadora’ y como tal en teoría, tendría que acompañarlo al portal, pero la realidad era que no era necesario.

Si bien su compañera era fuerte con su magia de naturaleza, era una teórica centrada en la investigación de la magia de transformación y en la metamorfosis.

“Para mí está bien que te quedes aquí. Los asuntos del bosque no tienen que ver contigo y no tienes obligaciones para actuar.” Precisó César con un tono solemne.

“Sin embargo, a ti te importa y como tu compañera, para mí es un asunto importante.” Respondió Charlotte, lo suficiente rápido para dejarlo boca abierta.

La forma que decía que era su compañera, hizo que César no pudiera contradecirlo y al final suspiro.

“No peleemos en este día.” Murmuró César y viendo que había una fuente de plátanos, le paso uno, y señaló. “Toma, te animará.”

El plátano era bastante grande y era debido a que la energía mágica lo había afectado, aumentando su tamaño y el valor nutritivo.

Ese pensamiento tuvo César mientras evitaba pensar en la expresión enojada de su compañera.

No deseaba pelear con su compañera, ya que era una de las pocas personas fuera del bosque mágico, que le importaba y no deseaba entrar al portal, habiendo discutido con ella.

“Solo cuídate… Y no hagas nada arriesgado, ni imprudente, ni tonto y tampoco te hagas el héroe.” Especificó Charlotte con calma.

Era esa clase de calma aterradora que daba la impresión de que si se oponía iba a ser regañado y fue por tal razón que César asintió como un niño.

Fue cuando la expresión de su compañera tembló que él se rio con calma.

“Seguiré tus consejos.” Respondió César de forma honesta.

Ocultando el hecho de que seguiría a su líder, sin importar la situación… Aunque sinceramente, era parte del ‘trabajo’.

Escuchando pasos desde afuera, pudo ver que Rupert trataba de abrir la entrada de su carpa.

Ahora mismo llevaba su cinturón que disminuía su tamaño y la carpa era preparada para bestias mágicas de su tipo, altamente equipada para su comodidad.

Era una de los tantos objetos que fueron llevados y era muy posible que la tecnología que tenía Zerzura resultara ser muy alta.

La razón era que la Empresa Cosmos se había encargado de la mayoría del suministro y como alguien que había estado en la sociedad humana, entendía que ellos estaban avanzados.

“¿Sucede algo?” Preguntó César cuando vio que Rupert entraba.

Era difícil ‘tocar’ la puerta, así que ese gorila trató de mover la entrada queriendo dar la impresión de que alguien estaba afuera.

“Quería ver si estabas listo.” Respondió Rupert al entrar y viendo que estaba con Charlotte, dudó. “¿Estoy molestando?”

“No, puedes entrar. Los dejaré solo.” Respondió Charlotte dándole una última mirada antes de retirarse.

Se notaba que estaba preocupada por la situación y la verdad era que los portales abismales causaban ese temor.

Sin embargo, César no estaba preocupado, sino que estaba decidido.

Fue aceptado por Aurora y era la prueba de que ella confiaba en su capacidad, así que era imposible que no estuviera decidido a mostrar su progreso.

Saliendo de la carpa con Rupert a su lado, pudo notar que todo el campamento estaba lleno con bestias mágicas y humanos que caminaban lado a lado preparando los últimos pasos.

Desde los anillos espaciales que en su interior eran capaces de guardar grandes construcciones tecnológicas miniaturizadas hasta la central de mando instalada en este lado, que se utilizaría con la que se instalara en el otro lado.

Ni hablar de la seguridad, los drones que volaban por el área, los milicianos patrullando y vigilando.

Entonces más allá, estaba una enorme barrera gigantesca en forma de domo que cubría todo alrededor del portal y que estaba teñida de oscuridad debido a la neblina de corrupción.

“¿Qué sucede?” Preguntó César a su compañero.

Rupert en vez de responder le hizo una señal a donde estaban varios homotherium hablando con Alba.

Estaban utilizando una barrera para que su conversación no pudiera ser escuchada, pero por como Alba revelaba sus colmillos, dejaba ver que la situación no era buena.

“Al parecer los rumores de que Aurora esperaba la peor posibilidad se han extendido y han llegado hasta el centro del bosque en donde su tribu se queda.” Susurró Rupert y en voz baja añadió. “Ahora su gente ha venido preocupada. Ya sabes cómo son los homotherium.”

Los homotherium eran felinos que le gustaba vivir en grupo y en comunidad mientras que se llevaban muy bien entre ellos.

Tenían un fuerte sentido de pertenencia y pertenezco que no se extendía entre grupo, sino que a toda su raza y fue por eso que ellos eran considerados muy peligrosos.

No solo eran fuertes, sino que extremadamente cooperativos y lo suficiente aterradores como para que nadie quisiera meterse con uno de ellos.

Era normal que vinieran preocupados por su líder, cuando escuchaban que el portal podría ser más peligroso de lo normal, pero…

“Aurora siempre es así.” Murmuró César sin entender el problema y agitando su cabeza, declaró. “Ella siempre se prepara para lo peor.”

Para él, Aurora era alguien que le gustaba estar preparada para lo peor o al menos tener en cuenta la posibilidad y todo era para que cuando sucediera, no lo tomara por sorpresa.

La peor posibilidad en este caso era que toda la expedición fallara o muriera y que el portal se desbordara trayendo el peligro que estaba al otro lado.

O incluso que generara un desgarro que llevara a una gran grieta en la barrera dimensional.

Sin embargo, que pensara en esa posibilidad no significaba que la aceptaría y más cuando ella estaba al mando.

“¡Lo sé!” Exclamó Rupert como si alguien por fin lo entendiera y bajando su voz, añadió. “Pero ellos no la conocen lo suficiente, así que es normal que se hayan tomado todo con tanta seriedad.”

César asintió en comprensión.

La gente que no conocía a Aurora pensaría que al protegerse ante la peor posibilidad era apocalíptica, pero alguien que la conocía bien, entendería que era parte de su actuar.

Ella necesitaba prepararse para lo peor para de esa forma al entrar no tuviera que tener que preocuparse por el exterior y solo tendría que cargar hacia adelante con su convicción en alto.

De cierta forma, era similar a la razón por la cual él no deseaba discutir con su compañera al entrar.

“¿Crees que causen problemas?” Preguntó César con curiosidad.

Alba soltó varios gruñidos que logró que los felinos que la estaban rodeando bajaran sus orejas y colas mientras se sentaban, como si estuvieran siendo regañados.

“Lo dudo. Ellos son obedientes y no es como si pudieran hacer mucho.” Murmuró Rupert encogiéndose de hombros y dándole un codazo, cuestionó. “¿Crees que la Reina del Bosque venga?”

Alba tras terminar de regañar a algunos miembros de su gente, rompió la barrera y volvió a caminar con calma mientras se retiraba.

César simplemente desvió la mirada cuando notó que ellos estaban observando y sonrió como si nada pasara.

“¿Tal vez?” Dudó César en respuesta y al ver que Alba se retiraba, añadió. “Sinceramente no lo sé. Dicen que ella no sale mucho. Al menos yo de hace tiempo que no la veo.”

La Reina del Bosque era una bestia de rango SSS y verla no era tan difícil, cuando esas bestias tenían cuerpos gigantescos y ni hablar de su presencia.

Algunos rumores en la tribu decían que le gustaba estudiar magia humana y pasaba su tiempo aprendiendo, pero era difícil precisar la verdad.

Al final no importaba.

“Es mejor que nos vayamos preparando. Pronto partiremos.” Declaró César con calma.

Lo que ahora importaba era estar listo para entrar al portal abismal.

******

Terminando de rezar, la Cardenal Najjar se levantó y salió de la pequeña habitación, para llegar a la sala de mando.

“Ya he realizado el ritual para mi señor.” Informó la Cardenal Brousseau a la persona que lideraba esta expedición.

En esta sala de mando estaban todos los miembros de la expedición y quien lideraba esta vez era Aurora, que estaba llevando su armadura de combate.

Como este lugar era grande también estaba César, Rupert y Alba, cada uno escuchando con calma.

Los dos primeros eran bestias mágicas de la tribu de los gorilas, pero según lo que había leído, estuvieron cerca de Aurora y Alice durante un tiempo.

Eran personas de confiar y cuyas habilidades tenía la confianza de esa jovencita que dirigía.

Luego viendo en silencio, se encontraba el salvador de los Goblins, Zrag quien estaba llevando un equipo de batalla de cuero y su gran espada a su espalda.

Luego estaba la Sumo Sacerdotisa Xaali, que llevaba su túnica de sacerdote altamente encantada y Abdellah equipado con su túnica de mago.

Al final estaba Melgar, pero disfrazado como Jasar el Pálido, que se había integrado oficialmente a Zerzura.

La segunda identidad para un demonio, que prácticamente era rechazado en gran parte del mundo era necesario y más si deseaba cierta libertad.

Ahora estaba participando en esta misión, aceptando el llamado de Aurora para entrar al portal.

“El voto grupal será realizado con su aceptación.” Añadió la Cardenal Najjar.

Pudo sentir la mirada de Alice llena de desconfianza a la voluntad de su señor, y claramente recordaba lo que sucedió durante el último portal.

Sin embargo, esta vez cuando todos asintieron de acuerdo, el espacio se distorsionó alrededor de todos demostrando que estaba atento.

Un voto tradicional que solo era mera formalidad y eso era porque cada uno de ellos se conocían y fueron elegidos totalmente por su líder.

“Gracias por su esfuerzo.” Dijo Aurora y mirando al grupo, recordó. “Tenemos ventaja en el frente de ‘deidades’, sin embargo, debe ser nuestro último recurso.”

No debían depender de un ‘Dios’ para moverse, porque de esa forma si en algún momento la ayuda se detenía, estarían en problemas.

La Cardenal Najjar asintió.

Quizás no compartía su modo de pensar, pero tampoco le agradaría molestar a su Dios por pequeñeces.

“Todos han leído lo que puede ocurrir. Si tenemos buena suerte, tal vez aparezcamos cerca, si tenemos mala suerte estaremos lejos y si las cosas van mal, apareceremos en diferente momento.” Dijo Aurora y mirando a los presentes, anunció. “Recuerden. Su propia seguridad es lo principal.”

En el primer portal abismal, algunos de los miembros aparecieron con cierto retraso el uno del otro y en cuanto a la lejanía, también era una posibilidad.

Sin embargo, tenían miembros de magia espacial y eso significaba que siempre podrían reunirse cuando encontraran su posición.

Agregando a eso, la tecnología de la Empresa Cosmos, entonces podrían solucionar algunos temas con rapidez.

Que estuviera presente Minerva, que era la inteligencia artificial que se encargó de la mayoría de los asuntos tecnológicos en el séptimo portal abismal, daba una gran confianza.

“Si están listos, podemos partir.” Añadió Aurora con claridad.

No había mucho que decir en este momento.

A pesar de que tuvieron poco tiempo para conocerse entre ellos, la mayoría de ellos se conocían de alguna u otra manera y, sobre todo, había confianza entre ellos.

Cada uno sabía que era lo que debía hacer, así que tampoco era necesario repetir lo básico y como también se planeó para diferentes situaciones, solo quedaba moverse.

“Me gusta que todo sea directo.” Gruñó César con una sonrisa feroz.

“Esperaba un discurso motivacional, pero esto concuerda con nuestra ‘jefa’.” Intervino Melgar, sonriendo de forma entretenida.

Rupert e incluso Alice asintieron ante esas palabras mientras todos los demás salían de la carpa.

Al salir, la Cardenal Najjar notó a todos los altos mandos esperando afuera y entre el grupo, pudo distinguir a la Cardenal Brousseau que se acercó con James y el General McLean.

Ese hombre no fue puesto en la lista de miembros, debido a que era necesario que Zerzura tuviera una protección propia, que no estuviera dentro de la iglesia.

Quedándose en el fondo del grupo, la Cardenal Najjar observó cómo cada uno daba algunas últimas palabras.

César y Rupert a sus respectivos ‘compañeros’ que hoy estaban presente, Alba hablando con la leona alada Lapis, dejando algunas órdenes con una seriedad absoluta y Aurora intercambiando palabras con la Cardenal Brousseau y el General McLean.

Las conversaciones importantes ya se habían realizado, así que, tras menos de un par de minutos, el grupo empezó a caminar y quien dirigió el camino fue Aurora junto Alba, que iban a la cabecera.

El campamento estaba alrededor de una gran muralla que extendía una poderosa barrera como un domo, cubriendo el portal y sus alrededores.

Doscientos metros en todas direcciones del portal estaba asegurado con la gran muralla y la barrera.

Torretas estaban instaladas en las torres de la muralla y su grupo, se dirigió a una entrada que tenía una gran puerta.

Una vez que las autoridades abrieron la puerta, la niebla fue alejada para permitir que su grupo pasara.

La Cardenal Najjar que estaba al final, frunció el ceño al ver la niebla y agitando su mano, abrió un camino creando un espacio hacia el portal.

A su espalda, pudo sentir que tanto las bestias mágicas como el ejército de Zerzura y sus autoridades observaban desde las murallas.

Aurora sin mirar hacia atrás, lideró el camino.

“Esto es muy solemne para mí.” Murmuró Rupert y tras recibir un codazo de César, gruñó. “¿Qué?”

“Al menos no estamos siendo trasmitidos por las noticias.” Dijo Alice y cuando todos dieron le dieron una mirada, pudieron darse cuenta de que ella estaba acabando su paquete de papitas de forma rápida antes de entrar.

Parecía tener hambre, pero a la vez era una buena manera de disminuir la tensión que se estaba extendiendo.

“Técnicamente deben estar grabando para guardarlo en los informes.” Intervino Aurora y cuando Alice se detuvo de comer, simplemente se encogió de hombros.

Logrando que algunos dieran una sonrisa.

La niebla oscura que golpeaba el espacio era intimidante y si se combinaba con el sentimiento que venía del portal, el miedo instintivo era alto.

Todos tenían cierta experiencia, pero estar tenso era normal.

Tras acercarse, el gran portal quedo a la vista y ese gran portal dejo en claro que era más grande que todos los demás.

Seis metros de alto y cuatro metros de ancho con una tonalidad negra que daba la impresión de que tragaría a cualquiera que se acercara.

“Nos vemos en el otro lado.” Dijo Alba y al ver que asentían, se adentró al portal logrando ser tragada por completo.

Los siguientes fueron Abdellah con la Sumo Sacerdotisa Xaali y seguidos de Rupert y César, tan solo para que Zrag y Melgar entraran con expresión simples.

Literalmente dos razas que no eran de este mundo estaban entrando en los portales abismales… Si incluían a las bestias mágicas, entonces significaba que esta expedición demostraba que muchos deseaban proteger este mundo.

Justo cuando tuvo ese pensamiento, pudo ver que la sombra de Alice se movió a su hermana, pero cuando estuvo por asimilarse, chocó con la sombra de esa jovencita.

Aurora sin darse cuenta entró al portal y Alice al recuperar su sombra, dio un suspiro y se giró.

“Alguien acaba de ocupar tu lugar.” Dijo Alice y sin esperar respuesta, saltó al portal abismal, desapareciendo por completo.

La Cardenal Najjar parpadeó aturdida ante esas palabras, pero no necesitó acercarse para darse cuenta de lo que sucedía.

El portal abismal comenzó a sellarse, de igual forma que como cuando todos los miembros de la expedición entraban.

Este portal tenía capacidad para diez miembros y técnicamente ella era la última.

Alba, Alice, Aurora, Melgar, la Sumo Sacerdotisa Xaali, Abdellah, César, Rupert y Zrag eran nueve de los miembros y ella la décima.

Justo cuando su expresión se estaba volviendo seria, una imagen vino a su mente de forma repentina.

Era de una sombra entrando a la barrera al mismo tiempo que ellas y asimilándose a la sombra de Aurora cuando nadie la vio.

En lo profundo de esa sombra se ocultaba un pequeño felino.

Ella era… Deteniendo su pensamiento, la Cardenal Najjar se dio vuelta y tras dar un paso, sus alrededores cambiaron y apareció en medio de la muralla.

“¿Qué sucedió?” Preguntó el General McLean con una expresión grave.

La Cardenal Najjar cambió su mirada a los presentes y se detuvo en la Leona Alada Lapis, que estaba inclinando la cabeza sin entender.

“¿En dónde está la Reina del Bosque?” Preguntó la Cardenal Najjar con seriedad.

“Ella está en el gran árbol.” Respondió Lapis y cuando vio que su expresión era seria, esa leona empezó a tensarse como si pensara en una posibilidad y tras un momento, murmuró. “Su Majestad aceptó que Alba se encargaría del portal…”

Al escuchar ese murmullo, la Cardenal Najjar empezó a distorsionar el espacio alrededor de ella y de Lapis mientras que las expresiones de todos cambiaban.

Aurora fue algo apocalíptica y lo fue frente a Alba, pero también de Lapis, que era leal a la gobernante del bosque.

Llevando consigo también a la Cardenal Brousseau y a los otros altos mandos de la ciudad, el espacio se distorsionó cuando un viaje espacial comenzó.

Tras varios segundos llegaron a la entrada del gran árbol en el centro del bosque y ella se dirigió hacia la entrada, en donde estaba la gran roca que normalmente servía de trono.

Lapis también entró observando por todas partes mientras sus orejas se agitaban y entonces todos centraron su mirada en la gran roca que estaba en trono.

“Le dije a Alba que Amnestria no se iba a quedar quieta. Esto no tiene nada que ver con el portal, se refiere a una humana que le importa.”

Una voz gruñona y grave vino desde esa gran roca al final de este lugar.

Esas palabras fueron toda la información que necesitaba.

Nunca hubo problemas de cooperación y parecía que estaba todo en orden, sin embargo, quien lideraba a sus aliados ya había tomado una decisión.

Era imposible saber cuándo, pero había decidido que hacer y solo estaba esperando el momento… Este momento.

“Todo sería más fácil si nos hubiera hablado…” Murmuró la Cardenal Brousseau con una voz cansada.

Se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y quien había tomado su lugar.

“Ni la joven que lidera la expedición la hubiera dejado ir y ni Alba lo hubiera permitido.” Declaró la voz que venía de la roca y mientras el suelo temblaba, anunció. “Ella hizo lo que creía correcto.”

Esas palabras de la gran roca demostraron que ese poderoso goliathus que se hacía pasar por un trono, conocía mejor que nadie a quien dejaba que se sentara arriba de él.

Por la mirada de Lapis, que estaba sorprendida y preocupada, era muy posible que Alba hubiera estado igual de preocupada por la bestia que seguía.

El único alivio para la Cardenal Najjar, era que alguien más fuerte que ella ocupó su lugar.

******

“La expedición del décimo portal ha entrado.”

El profeta que estaba en una habitación en la sede de la Iglesia del Orden en Estados Unidos, escuchó el informe por medio de lo que los humanos llamaban reloj holográfico.

La expedición del décimo portal que estaba liderado por la persona que estuvo presente en dos de sus visiones acababa de entrar al décimo portal abismal.

Siguiendo la profecía que había tenido y si bien los humanos lograron descifrar bastantes partes de esa profecía, el profeta seguía molesto por su error en la primera profecía.

Sin embargo, ahora tenía otro problema.

“¿Preguntas por algo en particular o has tenido otra visión?” Preguntó la voz en su reloj holográfico.

Según lo que había escuchado, era una secretaria, que lo atendía a él y se encargaba de ayudarlo en todas sus necesidades y responder todas sus dudas.

Esa pregunta lo hizo dudar demasiado, pero tras pensarlo, al final simplemente activó su reloj holográfico.

“No… No ha sucedido nada.” Respondió el profeta con calma.

Estaba mintiendo.

Hace cinco minutos tuvo una visión y por esa razón había preguntado.

En esta visión estaba la misma persona que vio en sus dos otras visiones y ella era la única que permanecía totalmente reconocible en esta visión.

Rodeada de oscuridad, esa persona entró al noveno portal abismal que apareció en lo que los humanos llamaban, Republica Checa y esa jovencita entró al lugar para enfrentar lo que había dentro.

“¿Cómo es posible?” Dudó el profeta tras apagar su reloj holográfico.

¿Cómo era posible que la misma persona apareciera en otra profecía cuando había entrado a otro portal?

El problema era que esta visión no era de un futuro lejano y eso significaba que era muy posible que la humana no pudiera salir del décimo portal para volver a entrar a este... Y eso no tenía sentido.

¿Cómo se podía profetizar sobre alguien que ni siquiera estaba en este mundo? ¿Y por qué cada visión era realista como si inevitablemente debía suceder?

Tales visiones que siempre fueron acertadas, ahora no tenían sentido para él y al final, solo ocultó todas sus dudas y se mantuvo en silencio.

Después de todo, a quienes le debía informar primero no era a las iglesias.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Creo que es obvio, pero lo diré. Estamos por entrar en el último ‘arco’ del volumen. Y por ende, cada vez más cerca del final del volumen. Al menos en la historia principal, la historia paralela se demorará un poco más. Les aviso por si desean guardar capítulos y almacenarlos, para que puedan leer todo sin tener que esperar.

Dicho eso, no se olviden unirse al discord: discord.com/invite/WG8FX75


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