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TG - Capítulo 467
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¿Por qué lo hizo?

Capítulo 467: ¿Por qué lo hizo?

Gruñidos bestiales y ruidos de batalla fueron captados por Alba y al momento siguiente sintió un gran dolor por todo su cuerpo.

Sus ojos se abrieron de inmediato, viéndose tirada en una pequeña cueva y también vio que una de sus patas delanteras no estaba.

El dolor venía de ese lugar al igual que desde su espalda y Alba al escuchar los sonidos de batalla, dejo que su fuego la cubriera, quemando las heridas para que dejara de sangrar.

El muñón de su pata seguía sangrando a pesar de que parecían haber intentado curarlo y su espalda dolía demasiado, llevando a que ese dolor se multiplicara cuando el fuego cerró las heridas, pero Alba mantuvo su boca cerrada.

Pudo ver en la entrada a Zrag, perforado en su costilla mientras retrocedía, asesinando a los engullidores que lo estaban atacando.

Estaba malherido, pero la espada de ese goblin no se dejó de mover y ella al darse cuenta de lo que sucedía, abrió su boca liberando una enorme llamarada.

“HYaa…”

Los chillidos de dolor vinieron de repente y el fuego no solo cubrió a Zrag, sino que se extendió más y más lejos, eliminando todo lo que se encontraba.

Controló su fuego para que no hiriera a Zrag, quien se afirmó en su gran espada enterrada en el suelo.

“Gracias…” Murmuró Zrag bebiendo una poción y arrancándose la púa enterrada en su costilla y luego se dejó caer un poco del líquido de la poción.

“Debería ser yo quien agradezca.” Respondió Alba levantándose y afirmándose en sus patas restantes.

No era la primera vez que perdía una parte de su cuerpo o era herida de gravedad.

Vivir en el bosque mágico significó que las batallas eran algo habituales y si bien todo cambio luego de que Amnestria trajera orden, los peligros eran normales.

Desde las mazmorras temporales, las criaturas salvajes o los peligrosos humanos, ahora simplemente se levantó, afirmándose y acercándose a Zrag.

Era normal que le agradeciera, cuando estuvo claro que la estaba protegiendo de esos engullidores mientras estaba inconsciente y a la vez, era posible que la trajera a este lugar.

“No hemos aparecido tan lejos de aquí y uno de los principales caminos para ir al portal está cerca.” Dijo Zrag viendo que algunas heridas no se cerraban debido a la corrupción de alguna bestia.

En vez de responder, ese goblin informó de la situación, dejando ver que no necesitaba estar agradecida.

¿Aparecieron cerca? Alba en vez de dudar, dio una mirada a ese goblin y luego asintió.

Ya fuera que aparecieron cerca o lejos, significaba que Zrag la cargó a este lugar y luego se mantuvo para protegerla y ahora ni siquiera lo hizo evidente.

Tener a esta clase de compañero del cual podía depender era bastante agradable para Alba.

“Quemaré tus heridas para que luego se regeneren.” Dijo Alba, respirando fuego que se movió por el aire como una serpiente.

Zrag asintió y mostrando sus heridas en su costado, Alba movió la serpiente quemando las heridas, deteniendo la corrupción de lo que parecía ser algún tipo de veneno.

Ese goblin apretó sus dientes y solo gruñó en silencio, hasta que acabo y luego se lanzó una poción y Alba utilizo un pergamino de curación.

“No pude encontrar tu pierna. Esa distorsión fue… Demasiado para mí.” Dijo Zrag con seriedad al volver ajustarse su armadura de batalla.

El desgarro que había aparecido golpeó la oscuridad de Alice principalmente, pero ellos terminaron siendo movidos y Alba tuvo que proteger a su compañero con su cuerpo durante el viaje, sabiendo que podría ser fatal.

Lamentablemente su pierna fue arrancada y su espalda sufrió bastante daño, provocando que quedara inconsciente a causa del dolor… Para luego despertar aquí.

“No importa. Volverá a crecer con un mago de curación.” Respondió Alba de forma natural, mientras le daba una señal para que se movieran.

Si tuviera su pierna, podría volver a unirla utilizando un pergamino, pero incluso si ese no era el caso, un mago de curación podría ayudar a que volviera a crecer.

A pesar de que tenía una pata menos, no significo que estuviera indefensa y ahora lo mostró cuando empezó a flotar y saliendo de la cueva, lanzas de fuego quemaron a las criaturas que la atacaban.

Eliminando a los atacantes, Zrag le hizo una señal a donde estaba la entrada principal para dirigirse al portal abismal y ambos se movieron flotando por el aire.

Las flechas siguieron siendo creadas a su alrededor, atravesando a las criaturas y quemándolas, hasta que pudieron escuchar ruidos de batalla a lo lejos.

En la entrada, que estaba cubierto por drones de ocultación, estaba César y Rupert, golpeando algunas bestias y criaturas.

Melgar también estaba en el lugar y cuando se acercaron, ese demonio lo saludo a pesar de que uno de sus ojos estaba sangrando, de forma extraña.

“¿Se encuentran bien?” Preguntó César con seriedad al verla herida.

“Sí. Al escapar el desgarro espacial, me hirió, pero gracias a Zrag estoy bien.” Respondió Alba y mirando al grupo, dudó. “¿Están esperando a que otros lleguen?” 

Su grupo estaba en la entrada del túnel principal y por los drones cercanos, estuvo claro que estaban esperando al grupo.

“Tal vez no todos vengan por aquí, pero también estamos evitando que las bestias se acerquen y reducimos la carga a la defensa del portal… Aunque no creo que sea necesario.” Respondió César con seriedad.

“El Gran Sacerdote Yulong y Minerva están protegiendo bien la zona. La semilla ya fue entregada.” Informó Melgar como un añadido, llevando a que Alba asintiera y al verlos, añadió. “Pueden moverse. El túnel está cubierto y podrán llegar de forma directa al portal. Allí pueden descansar.”

Este túnel estaba principalmente en la parte a donde ellos se dirigían y si bien era posible subir por los acantilados y moverse en esa dirección, la batalla principal de la defensa estaría en esa zona.

No se recomendaba moverse por ese lugar a causa de los drones destructivos de Minerva, que literalmente estaba utilizando todo su armamento.

“Me quedaré a esperar.” Respondió Alba y Zrag a su lado asintió queriendo también quedarse.

Entonces mientras descansaban, Alba escuchó lo que había sucedido con ellos.

Melgar informó que su ojo dañado fue causado por el Kaniatha que atacó al grupo de Aurora y él recibió un golpe dejándolo fuera de combate.

Si bien su verdadero cuerpo cambio de lugar con su sombra, permitiéndole sobrevivir, el daño fue bastante grave, llevando a que sucedieran cosas como su ojo sangrante.

También informó que Amnestria cuando había escuchado que Alice fue a luchar en contra de la criatura de rango SSS, también se movió para apoyarla.

Tras media hora de criaturas que llegaban de forma constante, buscando una abertura para adentrarse al lugar o buscando una forma de escalar para dirigirse al portal abismal, Melgar se detuvo.

“Al parecer mi sombra está cerca…” Dijo de repente y haciéndole una señal, empezó a moverse.

Alba lo siguió, junto a todo su grupo, dejando ocultó a los drones y el túnel, empezaron a volar por el área.

Las criaturas seguían llegando la mayoría de ellas agresivas, sin poder subir por el acantilado y Alba al ver que se dirigían a un ruido de batalla, empezó a lanzar su fuego quemando todo.

Tras más de quinientos metros, pudieron ver un grupo a lo lejos luchando contra todo tipo de criaturas hambrientas y Alba, se movió, utilizando su fuego.

Mientras que César y Rupert aterrizaban, apoyando a Zixin y su grupo de Zarquianos que estaba malherido y el cual uno estaba cargando a la Sumo Sacerdotisa Xaali que parecía haberse desmayado del cansancio.

“¿Y Aurora?” Preguntó Melgar con seriedad cuando la batalla terminó.

Los Zarquianos se miraron entre ellos y Zixin dio un paso adelante dejando ver en su expresión de lagarto, una seriedad mayor.

“Una grieta apareció de repente tras soportar el impacto de una porción de raíz… La Sacerdotisa nos expulsó lejos para que corriéramos, pero Aurora volvió a buscarla, para ayudarla, utilizando una de esas armaduras voladoras.” Dijo Zixin y sin contener su seriedad, añadió. “Lo logró, pero entregando su armadura y quedándose atrás. Pese a ello no fue suficiente para escapar ni siquiera para nosotros, hasta que la joven llamada Alice apareció, nos tiró lejos mientras ella saltaba por su hermana y luego… Fueron tragadas y todo desapareció.”

“¡¿Qué?!” 

El grito de Rupert fue estruendoso junto a su voz dudosa y César abrió sus ojos como si no lo creyera.

“La Sacerdotisa siguió buscando y utilizando sus poderes, para encontrarlas, pero no pudo y cayó desmayada. Nosotros tuvimos que volver.” Dijo Zixin y bajando su cabeza, añadió. “Lo siento por su perdida.”

Eran guerreros experimentados que estaban dispuestos a morir por la guardiana, tal como aquellos que se perdieron en las tinieblas y que no regresaron.

No obstante, consideraba que el significado era más pesado para aquellos que no tenían obligaciones con este mundo o con la guardiana.

Todos se quedaron aturdidos, incluso Alba, que no supo qué decir.

“Ellas no…”

“Ellas deben estar bien.” Interrumpió César a su compañero cuyos relámpagos estaban brotando de forma descontrolada y dándole unas palmadas, anunció. “Alice no haría nada de lo que no tenga confianza.”

Sus palabras llevaban una gran seriedad, pero para Alba dio la impresión de que era para animar a su compañero y a sí mismo.

Alba había visto esas grietas y no dijo nada, solo esperaba que Amnestria volviera a salvo.

No deseaba perder a nadie más hoy.

******

Miles de criaturas deformes y monstruosas salieron de las tinieblas dejando salir rugidos y chillidos enfadados.

Eran monstruos horribles, pero a la vez diferentes a las criaturas corrompidas por el ‘Caos’, múltiples ojos, piernas como tentáculos, sin rostros, humanoide o bestiales, su variedad era múltiple, pero cada uno de ellos era aterrador.

Amnestria había olvidado el número de oleada que era esta y como tantas veces antes, ella solo rugió.

“¡GRRAA!”

Junto a la oscuridad de sus alrededores, desde su boca salió un poderoso cañón de oscuridad que golpeó a la criatura, que ya estaba malherida.

Una bestia era poderosa por naturaleza y ella siempre fue hábil, luchando y peleando en el bosque mágico, pero cambio cuando conoció a Melorrill.

Esa supuesta ‘elfa’, le enseñó muchas cosas, una de ellas era aprender magia para cambiar de forma, pero con el tiempo se convirtió en el deseo de un mago y la afinidad de la magia de oscuridad de una bestia se fusionó con la experiencia, el poderío y la potencia aterradora de hechizos.

Ella era una bestia y una maga que estaría a la altura de los mejores magos humanos de la tierra.

Y como un todopoderoso Gran Archimago, tenía su propio hechizo prohibido, que ahora estaba siendo liberado.

Desde la oscuridad enormes serpientes fueron creadas a partir de magia de oscuridad, pero luego hubo panteras, gorilas, leones alados, goliathus y decenas de otras bestias mágicas frecuentes en su bosque.

Era su ‘Dominio de la Reina’, un hechizo del tipo ‘dominio’ de los magos, solo que aquí fue mejorado por la magia de oscuridad que los humanos eran capaces y perfeccionada durante un tiempo.

“¡MUERE!”

Y mientras la criatura abismal volvía a atacarla con su magia abismal, las bestias creadas con magia de oscuridad chocaron con las criaturas abismales, pero aquí la magia de oscuridad obtuvo la victoria.

A diferencia de las criaturas abismales que estaban vivas, las bestias mágicas de su dominio, en realidad eran creadas a partir de su energía mágica y Amnestria como un rango SSS, contenía una enorme cantidad de tal energía, permitiendo recrear tales bestias de formas continuas.

Esquivando el ataque de esa criatura, ella retrocedió varios pasos y luego utilizó sus garras y un salto rápido, desgarrando el brazo de la criatura.

La forma que el rostro se deformaba del dolor mientras trataba de retroceder dejo en claro que estaba sufriendo y Amnestria volvió a cargar.

“¡SUCIA BESTIA!” La criatura femenina volvió a rugir con ira, liberando una poderosa tinieblas concentradas que conformaron un gigantesco cañón.

Iba a ser un daño puro, que no solo heriría su cuerpo, sino que la corrompería con esas venas, afectando su mente y Amnestria en vez de detenerse, cargó con fuerza sin temor.

La razón fue simple…

“¡HAAA!” La criatura volvió a soltar un gritó cuando un gran brazo negro de la forma de guerrero lo sostuvo, llevando a que su ataque se desviara, sin golpearla a ella.

La oscuridad que había dejado Alice al irse se había fusionado y se había convertido en esa criatura de cinco metros que llamaban ‘forma de guerrero’.

Durante la batalla se había agotado más de seis veces, pero tras devorar las criaturas abismales y las bestias mágicas creadas de oscuridad, volvía a la batalla.

De cierta forma era similar como su ejército de bestias mágicas, pero aquí la oscuridad seguía la voluntad de su creadora, solo que de forma instintiva mostrando un ligero rastro de ser capaz de cooperar, justo como ahora.

*BOOM*

“¡AHHH!”

El ataque abismal distorsionó el espacio cuando se alejó a lo lejos y Amnestria, mordió el estómago de la criatura, que rugió de dolor.

Por un momento temió que la oscuridad de Alice, se adentrara en su boca, pero esa duda solo paso por su mente, ya que sus instintivos llevaron a que arrancara gran parte de la carne de la criatura y luego en vez de tragarla, utilizar su oscuridad para generar un poderoso cañón, que disparó.

*BOOOM*

Toda la sangre y carne fue escupida por el cañón, que golpeó tanto a la forma de guerrero autónomo como a la criatura, que golpeó el suelo, conformando un cráter por la caída.

“…”

Y esa criatura, continúo respirando, no solo mostrando la vitalidad de un rango SSS, sino que también la tenacidad.

Habían luchado durante un par de horas y la había dañado decenas de veces, al mismo tiempo que ella había salido herida.

La otra parte tuvo sus brazos, piernas e incluso una vez su torso cortado a la mitad, pero se volvió a unir de forma desagradable, hasta ahora.

No solo se debía al cansancio, sino que ya no podía absorber la vitalidad de los alrededores, ni de las criaturas abismales o las bestias que andaban por la zona.

Su cuerpo había llegado al límite y Amnestria, sin esperar ni un segundo, conformó dos gigantescos agujeros negros, sin importarle que el espacio a su alrededor estuviera haciéndose trizas.

Y lo lanzó a cada lado de la criatura, llevando a que la fuerza de atracción de dos polos opuestos, desgarrara su carne y sus órganos, pero a la vez consiguiendo que el espacio se desgarra.

Literalmente.

“…”

Las grietas aparecieron por todas partes, dando la impresión de un espejo roto y Amnestria utilizando el hechizo ‘salto de sombras’, llego a unos cientos de metros.

Mirando el lugar en donde había estado se dio cuenta… De que el fin del mundo la estaba alcanzando.

Los desgarros en el espacio eran tan numerosos y tan aterradores que volvían imposible la visión y como si fuera poco, enormes grietas, desgarraban la tierra, ya no solo creando cráteres, sino que, literalmente tragando kilómetros enteros de tierra, dejando enormes agujeros.

Amnestria empezó a correr con rapidez al portal y si bien dudó un poco por la forma de guerrero autónomo, pudo verlo siendo desgarrado mientras permanecía en su lugar.

Como si finalmente hubiera cumplido la orden que le fue dada.

Sintiendo que a su espalda todo era desgarrado, Amnestria empezó a correr más y más rápido.

El portal seguía activo y era capaz de sentirlo a causa del sentimiento de esperanza, que daba la impresión de ser tragado por el sentimiento de desesperanza y muerte que daba el gigantesco agujero negro en el cielo.

Sin embargo, no pudo ocultar su preocupación por su grupo y si bien no sabía si la criatura finalmente murió o logró sobrevivir, era probable que sus restos terminaran en el vacío, de donde había venido.

Debido a que no había nadie arriba de su espalda, que tuviera que cargar, ella no se limitó en la velocidad que era capaz de utilizar y sus giros para esquivar fueron bruscos mientras que a veces utilizaba su magia de oscuridad para huir ya fuera de las grietas que buscaban tragarla o de las enormes rocas.

A su espalda había dejado el límite de la destrucción de este lugar y tras más de quince minutos pudo ver la grieta y ella se dirigió a donde estaba el túnel principal y en donde se podía ver fuego.

Una vez que los principales túneles fueron ocupados o derrumbados por la expedición, la defensa del portal fue ligeramente fácil.

La mayor razón se debió a que los acantilados inmensos, impedían que criaturas terrestres pudieran subir y eso llevo a que solo se movieran por los alrededores buscando un túnel y al no conseguir nada, empezaron a luchar entre ellos.

No obstante, la batalla que estaba lo lejos fue fácil de reconocer para Amnestria, al ver que el fuego que cubría una gran zona.

Al acercarse, vio miles de cadáveres de criaturas de este mundo y entonces pudo ver a Alba, volando en el cielo sin una de sus patas.

¿Fue la distorsión espacial? ¿O algo más? Recordaba haber visto al Kaniatha siendo atrapado por Alice antes de que ambos desaparecieran y esa glotona tenía las de ganar.

Al acercarse, pudo ver algo de alegría en Alba y un poco de confort entre Rupert o César, pero las miradas que daban dejo en claro que algo sucedió.

“¿Alice llego?” Preguntó Amnestria.

Lo primero que pensó fue que Alice fue movida a otro lugar por el Kaniatha y tal vez sufrió algunas heridas a causa de la batalla.

Creía que ganaría, ya que no había peor enemigo que alguien capaz de regenerarse de forma ilimitada y aunque no luchó a su lado durante demasiado tiempo, la forma de guerrero que había estado ayudándola, dejo ver que Alice podría ser aterradora.

“Ella y Aurora fueron tragadas por una grieta y desaparecieron.” Informó Alba con seriedad.

Pudo ver las miradas difíciles de Rupert y César, la expresión solemne de Melgar y al igual que la seriedad de Alba, que empezó a informarle de la situación.

Sobre lo que sucedió con la Sumo Sacerdotisa Xaali y los Zarquianos, la aparición de Alice y luego la desaparición de ambas por la grieta.

Amnestria se quedó en blanco, pensando que era ‘imposible’ y luego parpadeo otra vez, con un solo pensamiento en su mente.

“Iré a buscarla.” Dijo sin saber la razón.

¿Qué era lo que estaba pensando? Ir a buscarlas, fue su primer pensamiento pese a escuchar todo lo sucedido y su cuerpo se giró, para moverse de vuelta, pero Alba la detuvo y se puso al frente de ella.

Y lo que sintió Amnestria fue ira… La suficiente para que su presión cayera de golpe a todos y la sed de sangre saliera en su máxima potencia, demostrando que ella era la depredadora definitiva del bosque.

“Muévete.” Ordenó Amnestria mostrando sus colmillos afilados.

Alba comparada a su tamaño, era medianamente pequeña y era normal cuando estaba en su forma verdadera de diez metros de longitud y ocho de alto.

Esa gran Homotherium conocida por su obediencia, se mantuvo en pie, al frente de ella, a pesar de que la única pata delantera que le quedaba temblaba.

No era el miedo, era el deseo de no querer ser rechazada, como una niña que no desea ser regañada por sus padres y a la vez, queriendo hacer lo que creía correcto.

“Lo siento… No la dejaré ir.” Murmuró Alba y con seriedad, añadió. “¿Y a dónde desea ir? Ellas fueron tragadas por una grieta.”

Ellas debían estar en algún lugar vivas… Ese fue la respuesta de Amnestria que no pudo decir.

¿Qué era lo que le daba confianza para decir tales palabras? ¿Tal vez la profundidad que Alice había demostrado hasta ahora? ¿La implacable confianza de Aurora y sus éxitos pasados? ¿O solo era su deseo de no creer en lo que le decían?

Vino a este mundo no por el bosque mágico, vino por la joven que consideraba su amiga, alguien que no la forzaba a tomar responsabilidades, justo como Alba estaba al frente de ella.

Imponiendo sus deseos de que no hiciera nada imprudente que le costara su vida.

Alba no lo hacía por el bosque mágico, sino que, por cariño, pero era ese cariño lo que creaba responsabilidades y cargas que, si no la tuviera, podría llevar a que se moviera sin preocupaciones.

“Por favor… Por favor… No se vaya.” Murmuró Alba, bajando la cabeza y cayendo arrodillada cuando su pierna no pudo soportar la presión.

A su espalda, una gruesa herida que estaba quemada fue visible para ella y la furia de Amnestria que la instaba a dejar todo, mermó.

Alice lo había dicho antes, que este túnel del vacío, era un camino seguro para salir y entrar al ‘Vacío’ y eso significaba que lo que fuera tragado, estaría allí afuera.

Era esa pequeña esperanza la que la instaba a moverse.

Viendo a esa felina arrodillada, cansada, adolorida y herida, Amnestria estuvo por dar un paso hacia adelante, cuando el agujero negro se agitó.

La tierra tembló y en lo alto, el agujero empezó a crecer, tragando las raíces y entonces… Todo se puso oscuro.

******

Abriendo sus ojos con cansancio, Nicole reaccionó de inmediato al darse cuenta de que había caído inconsciente y había una presencia acercándose.

“¿Molesto?” Preguntó el Emperador Víctor desde la entrada y con calma, añadió. “Vine a ver como estabas.”

Nicole dio una mirada a los alrededores dándose cuenta de que estaba en la habitación de invitado dentro del palacio de ese hombre, en donde había estado durante el tiempo que estuvo junto a Ersin.

“¿Cómo fue todo?” Preguntó sin ocultar su seriedad.

“Tu equipo pudo escapar y Linhares se detuvo en vez de seguirte. Ahora eres la gobernante del bajo mundo de la Ciudad de Río de Janeiro, aunque están un poco preocupados por el veneno. Al parecer Ye An no pudo curar el veneno y María te trajo conmigo.” Respondió Víctor y al recibir su mirada, cuestionó. “¿Qué? ¿Pensabas que no estaba informado? En este punto, ya deberías conocerme.”

La mirada que le dio fue algo sorprendida y seria, a que ese hombre supiera hasta los nombres de con quienes trabajaba y que estuviera tan bien informado de la situación, pero sus palabras, la dejaron en silencio.

El Emperador Víctor era la clase de hombre que le gustaba mantener todo vigilado y en control, a la vez de que seguramente tomó su objetivo como una forma de entretenerse.

Y por eso no se sorprendió o no enojo a pesar de que sabía de la situación.

“Ersin se encargó de tu veneno por si te preguntabas del tema.” Dijo Víctor y al ver que Nicole bajaba su mirada, anunció. “¡Felicidades por cumplir tu objetivo!”

Nicole había bajado la mirada debido a que ni siquiera se preocupó por el veneno… La estaba poniendo un poco avergonzada, de que no le diera la importancia que merecía a los venenos y casi fuera derrotado por eso.

Solo que al escuchar esas ‘felicitaciones’, ella tembló algo incómoda, pero Víctor ser río a carcajadas y continuó.

“Cuando te vi en el torneo internacional no pensé que terminarías de esta forma ahora. Eras algo inocente en ese momento y pensé que iba a ser divertido despertar la ferocidad de una luchadora y guiarte un poco, pero… No pensé que llegarías hasta aquí.” Dijo Víctor riéndose suavemente y sin ocultar la diversión en su rostro, murmuró. “Aunque no lo creas, estoy orgulloso y Ersin también lo está. Aunque es poco probable que lo diga. Pocas personas superan sus expectativas y más de alguien como ella.”

La voz de ese hombre y la mirada honesta que daba, dejo ver que no estaba mintiendo con su comentario.

Era sincero, como un maestro viendo a su aprendiz, crecer… Muy diferente a antes, que parecía enseñarle por aburrimiento habitual.

Para Nicole resultaba muy difícil descifrar las intenciones de alguien como él, pero al final lo dejo estar.

“Gracias. He aprendido mucho.” Respondió Nicole de forma honesta.

No fue una tarea fácil conquistar Río de Janeiro, pero con el paso del tiempo y con cada momento, se daba cuenta de la dificultad y a la vez, aprendió ver sus límites.

Que era lo que no podía soportar y que estaba dispuesta a dejar de lado.

Tal vez se alejó de su ideal de ser una heroína, pero al menos ahora tenía la fuerza para tratar de hacer lo que deseara o llevar a cabo cualquier ideal que tuviera.

Sin embargo, a pesar de que era honesta con su agradecimiento tanto a ese hombre que la ayudó a entrenar como a Ersin, que la empujo a un desafío extremo, no pudo decirle ‘maestro’.

Ersin la había traumado cuando se disfrazó de ese hombre y trato de coquetear con ella… Ahora que había pasado por tantas cosas, y lo miraba de forma retrospectiva se preguntaba si Ersin utilizó magia mental en ella, para grabar el disgusto con mayor fuerza y esa pregunta vino a causa de que era esa misma elfa, quien le ayudo con la máscara de Bastet.

Y a la vez la persona que le enseñó junto a Víctor a desconfiar de las acciones de otros.

“Es bueno escucharlo, pero si quieres puedes seguir aprendiendo de nosotros.” Añadió Víctor y cuando ella lo miró, se rio y declaró. “Aunque no me haré cargo de lo que aprendas con Ersin.”

Estaba señalándole que podía seguir aprendiendo lucha de él y aprender temas más profundos de Ersin o lo que fuera que esa elfa excéntrica tratara de enseñarle.

Cuando el reloj holográfico de Víctor vibró dejando ver que estaba algo ocupado con trabajo, él le dio una mirada y luego lo cerró, para dirigirle la mirada a ella.

“Por completar tu misión con éxito puedes obtener una recompensa de mi parte. Es probable que Ersin te dé algo, pero serán dos cosas diferentes.” Dijo Víctor y con calma, al ver que ella parpadeaba sorprendida, explicó. “Es una recompensa bastante libre. Por ejemplo, si pides un concierto privado de Serafín, puedo tratar de conseguírtelo.”

“No… Ya la conocí y algún día me conseguiré yo el concierto por mi cuenta.” Declaró Nicole con seriedad, sin deseo de ser ‘corrompida’ por tales palabras ‘viles’.

Sin embargo, al ver que Víctor se reía, se dio cuenta de que estaba bromeando y a la vez siendo honesto con la recompensa.

Nicole dudó un momento y recordó cuando le hizo una pregunta a Ersin, que a su vez le dijo que la tuviera que hacer directamente a Víctor.

“¿Por qué conquistaste Sudamérica? ¿Por qué creaste el Imperio Sudamericano?” Cuestionó Nicole con seriedad.

Le había hecho la misma pregunta a Ersin y esa elfa respondió, que no era un tema de ella tener que responderla y que le preguntara a Víctor directamente.

Dio la sensación que había algo detrás de todo, pero Nicole no pudo encontrar la razón.

¿Fue porque deseaba probar sus límites? ¿Ver si era capaz? ¿Le gustaba el poder y la autoridad? ¿Deseaba grabar su nombre en la historia? ¿O era algo más mundano, como el simple deseo de hacerlo?

Tal vez no conocía a Víctor en su totalidad, pero Nicole había estado al lado de ese hombre ya por casi un año y había entrenado con él, entendiendo que no era una persona que utilizaba su autoridad o poder y cuando lo hacía, solo cumplía un ‘papel’.

El Emperador Tirano, era un ejemplo claro, de un papel que tomaba para algo más y era ese ‘algo’, que le causaba intriga.

Víctor puso una expresión seria al escuchar su pregunta.

“¿Eso es lo que quieres?” Preguntó Víctor sin ocultar la seriedad de su tono y su voz, dejando ver que tal como había pensado, hubo una razón para crear este imperio.

Para llevar a que prospere, para cuidar a la gente y mostrarse tanto como el ‘Emperador Tirano’ que era imparable o como el Emperador Benevolente, que apoyaba a su gente.

Y Nicole asintió, sin ocultar su curiosidad.

¿Por qué lo hizo?

¿Poder? ¿Riqueza? ¿Autoridad? ¿Prestigio? ¿Fama?

“Por necesidad.” Reveló Víctor y mirándola con seriedad, especificó. “Una necesidad que va más allá de mí o de mis conocidos… Una necesidad de todo este mundo.”


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TG - Capítulo 468
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Necesidad.

Capítulo 468: Necesidad.

¿Dónde estaba? ¿Qué era este lugar? ¿Cómo era capaz de moverse?

En el interior de una esfera creada con su aura celeste, que mantenía el oxígeno en el interior, ella estaba atrapada en una oscuridad absoluta.

Era muy diferente a cuando se adentraba al interior de la sombra de su hermana, ya que al menos en ese lugar, sentía que había algún sentido del ‘espacio’, pero aquí era diferente.

Había luz, ya que su barrera celeste la estaba cubriendo, iluminando los alrededores, pero a la vez todo estaba oscuro.

Una oscuridad inexplicable de un vacío interminable, como si nada existiera y a la vez, como si hubiera muchas cosas presentes a su alrededor solo que era incapaz de verlo.

La barrera fue fortalecida por la energía mágica tan densa, para luego ser corrompida ligeramente por el ‘Caos’ y luego tratar de ser cortada por el espacio inestable, pero su barrera se mantuvo mientras ella solo parpadeaba aturdida.

Sabía dónde estaba, pero no entendía la complejidad del sitio en donde se encontraba y tampoco comprendía como era capaz de mantenerse en este lugar tan peligroso.

Su barrera era fuerte, pero no lo suficiente para sobrevivir en un lugar como este… El mismo ‘Vacío’.

¿Estaba todavía en el túnel del vacío? ¿Solo estaba viajando? ¿O algo más estaba interviniendo?

Cuando Aurora pensó que tal vez era un poco de todo, el espacio se deformó y la oscuridad se volvió más visible.

Ya dejo de ser una oscuridad que tragaba todo, como si hubiera un vacío, que no dejaba que nada existiera, sino que esta vez fue una oscuridad ligera por el cual se podía ver.

Al menos esa fue la mejor forma que pudo definirlo cuando vio un interminable espacio abierto, cuya oscuridad se extendía a los límites inimaginables.

Entre esa oscuridad había pequeñas gemas, que brillaban e iluminaban los alrededores, como si fueran pequeñas motas de luz en una oscuridad ilimitada.

Eran como estrellas en un cielo oscuro y cuando ella mostró curiosidad, su visión empezó a cambiar y ella se alarmó.

¿Cómo no podía alarmarse? Sintió instintivamente que esta no era su visión, que no era capaz de observar esta oscuridad y que era imposible para ella, acercar sus ojos tan profundamente en esas gemas.

“…”

Esas supuestas gemas no eran algo tan simple, sino que más profundo y a la vez aterrador.

Cubiertos por capas que impedían que la oscuridad se filtrara y que las energías se adentraran, lo que ella observaba eran realidades… Eran mundos.

No, no era algo tan simple como planetas, sino que universos en su totalidad y lo vio… Innumerables ‘gemas’, en este interminable vacío de oscuridad, que iluminaban los alrededores, algunas más cercas que otras mientras que otros estaban alejados.

Algunas gemas brillaban de forma ligera, otros estaban oscurecidas, otros corroídos y algunas tenían capas brillantes, mientras que otros simplemente no tenían ninguna capa, pero se mantenían brillantes a pesar de que lo que estaba en este lugar era capaz de filtrarse al interior.

En este vacío, la oscuridad que observaba, era el ‘Caos’ o al menos lo que su mente le trataba de definir de tal forma.

Su respiración se hizo más pesada, ante una visión que jamás había pensado que vería, una visión que superaba meros mortales, una visión que alguien más le permitía.

Entonces ella se giró y a su espalda vio una pequeña gema, que brillaba.

Joven… Nueva… Brillante… Grande… Mucho más grande que otras, aun así, pequeña a sus ‘ojos’.

Tales palabras vinieron a su mente al ver la pequeña gema, que estaba en el lugar, cubierta por una capa que, a diferencias de otros, era impresionante.

Una barrera dimensional fuerte lo estaba cubriendo, no solo impidiendo que el ‘Caos’, se adentrara, sino que todo lo que estaba en el vacío.

Comprendía en el fondo de sí misma, que era su mente lo que le daba conceptos tan mundanos a lo que estaba observando, pero incluso de esa forma, pudo comprender la magnitud de lo que estaba viendo.

Esa gema representaba su universo que era ‘joven’, ‘nuevo’, ‘brillante’ y a la vez mucho más grande que cualquiera de las otras gemas que había por los alrededores.

Y ese brillo tan potente e intenso, era atractivo no solo para la oscuridad, sino lo que se ocultaba en el interior.

No eran simples energías como la energía mágica o psiónica, sino que formas desconocidas que se movían, buscando filtrarse en el interior.

Algunas eran grandes, otras pequeñas, unos pocos eran capaces de moverse, algunos simplemente se mantenían flotando, otros eran porciones de ‘gemas’ destruidas y algunos le devolvieron la mirada.

“…”

Su respiración se hizo pesada y Aurora sintió que retrocedía, cerrando sus ojos y cayendo al suelo creado de su propia barrera.

El miedo instintivo se extendió por todo su cuerpo y su respiración se hizo agitada, mientras su cuerpo temblaba.

Mordiéndose los labios y abriendo sus ojos, pudo volver a ver la oscuridad del principio, golpeando su barrera, como si lo que había visto antes no existía, pero lo sabía… Ella era una de las más pequeñas formas que estaba filtrándose desde el interior de la gema.

Ver el planeta en el que estaba, siendo tragado por un agujero negro, era impactante, pero lo que había visto antes, era simplemente abrumador.

Tan diminuto, tan pequeño, si ella al compararse con un planeta, sintió que era insignificante, ahora al ver que la gema que había representado su universo, era solo una pequeña y diminuta parte de un interminable vacío, se sintió abrumada.

El miedo, la ansiedad y la magnitud de lo que había visto, empezó a abrumarla y su respiración se hizo pesada.

No podía dejarse abrumar por lo que vio, ni por los pensamientos que le decían que todo lo que hacía era insignificante o que ella era intrascendente.

“Mierda…”

Maldiciendo cuando su barrera estaba debilitándose por sus emociones tan desequilibradas, Aurora palideciendo notó que otra clase de oscuridad, golpeaba su barrera y la empezaba a cubrir.

Dando la sensación de que la estaba tragando y su expresión cambio de forma sutil.

“¿Qué haces aquí?” Preguntó Aurora de forma incrédula.

Hubo algo de alivio, que no pudo ocultar, pero de inmediato su expresión se volvió aún más seria a pesar de que estaba pálida y la razón fue simple, cuando su hermana la trago en su sombra y se dejó ver.

En el interior de la oscuridad de su hermana, esa jovencita se acercó cuando su barrera se deshizo y entonces en vez de responder, la abrazó notando que su expresión no estaba nada bien.

“Fui atrapada.” Mintió Alice de forma descarada y evidente.

Era una mentira, pero Aurora la abrazó con fuerza, en parte sintiéndose enojada consigo misma por sentirse aliviada de que su hermana estuviera con ella.

Que estuviera en este lugar, cuando a diferencia de ella, era probable que Alice pudiera evitar ser atrapada.

La ansiedad de lo que había visto, el miedo al interminable vacío y la desesperación que se había estado filtrando, desapareció.

Comprendía que podía contar con su ‘sistema’ y por eso trató de mantener su cordura a pesar de que había visto demasiado, pero estar con su hermana, era diferente.

“Eres una hermana problemática.” Dijo Aurora al separarse y notando que Alice, daba una pequeña sonrisa al ver que su expresión mejoraba, añadió. “Pero gracias por estar conmigo y saltar literalmente al vacío por mí.”

No había mejor descripción que ‘saltar al vacío’, para describir lo que Alice seguramente hizo, para estar aquí.

Llamarlo problemático solo era disminuir la importancia del asunto, pero ya estaban en este lugar y no tenía sentido regañarla o preguntarle como la pudo encontrar en este interminable lugar.

“En realidad, vine ya que tenías unas bolsas de papitas que yo ya me había terminado.” Respondió Alice como si fuera obvio y recibiendo su mirada seria, agregó. “E hice lo que tú también harías.”

Estaba tratando de bromear, queriendo reducir la tensión de la situación y traer calma a su mente y si bien era probable que fuera verdad, sus últimas palabras demostró lo que pensaba.

Saltar al vacío por el otro… Era una forma de describir el tipo de hermandad que ambas tenían.

Aunque eso no cambiaba la situación en la que se encontraban y mientras Aurora estaba por hablar, pudo sentir como el lugar temblaba.

Este lugar ya había dejado de ser el ‘interior de la sombra’ de su hermana, pero incluso al ver la oscuridad en la zona o al sentir, todo el espacio a su alrededor, pudo darse cuenta de que todo el lugar temblaba y la oscuridad se movía.

“¿Qué sucede?” Preguntó Aurora y al ver que su hermana dudaba, pidió. “Déjame ver.”

“Bien…” Esa respuesta de Alice, llevo a que Aurora pudiera sentir el artefacto telepático de conexión y entonces, pudo ver el exterior.

De la misma forma que Alice, lo veía, un espacio interminable, de oscuridad, corrupción, desgarros espaciales y movimientos bruscos.

Ellos estaban en una esfera de oscuridad solidificada que era golpeada, desgarrada, corrompida, pero que se mantenía, dejando que la oscuridad se filtrara en su forma líquida, para reponer los desgarros y cortes.

Su barrera no podría soportarlo… Aurora al darse cuenta de eso, pensó que al igual que antes que alguien o algo, le permitió mirar el ‘Vacío’, de una forma única, también se encargó de que su viaje fuera llevadero.

Muy diferente ahora, que estaba dejando en claro, el peligro de este lugar, llevando a que la oscuridad de su hermana fuera desgarrada una y otra vez, para que volviera a reponerse al momento siguiente.

Y también dejo en claro que ese mismo ‘algo’, había permitido que se encontrara con su hermana.

“Hubiera devorado el árbol si supiera que terminaría en esta situación.” Murmuró Alice desde dentro de la oscuridad y cuando Aurora le dio una mirada ante tal murmullo honesto, esa glotona se encogió de hombros y comentó. “Arrepentimientos pasajeros.”

Estaba tranquila lo suficiente para bromear y no solo buscaba calmarla, sino que ella se había dado cuenta de algo, muy similar a lo que Aurora estaba pensando.

Alguien estaba interviniendo, moviendo los hilos, para hacerla ver todo lo que vio o como ahora para guiarla por un viaje problemático, pero con un destino definido.

Y lo único que quedaba era esperar.

******

Un lugar de luz… Ese fue el pensamiento de César al ver sus alrededores.

Era un gigantesco salón de grandes pilares blancos, en donde la luz brillaba iluminando los alrededores y en medio estaban ellos, quienes se habían despertado inconscientes en este lugar.

“Manténganse alerta…” Gruñó Amnestria con seriedad.

Pese a que la luz estaba curando las heridas del grupo, su mirada fue seria, al dar su orden.

En este lugar no solo estaban los Zarquianos junto al Gran Sacerdote Yulong, protegiendo la semilla, sino que también estaban la mayoría de los miembros de la expedición, exceptuando a Aurora y Alice.

Alba cuyas heridas se curaba y cuya pierna se regeneraba en su totalidad, Melgar que mostraba seriedad y cierta incomodidad, o Abdellah que estaba llevando una expresión solemne.

La Sumo Sacerdotisa Xaali que llevaba una expresión complicada, también estaba mostrando algo de esperanza, dejando en claro que podía identificar la presencia.

Zrag estaba actuando de forma seria, pero por su mirada, dejo ver que reconoció o al menos supuso en qué lugar se encontraban.

Y Cesar solo intercambio miradas con Rupert, mientras se acercaban a los Zarquianos, para proteger la semilla que tenía el Gran Sacerdote Yulong.

“…”

Nadie preguntó en donde estaban, como llegaron a este lugar o que sucedió con el mundo de los Zarquianos y no solo fue porque fueron traídos a este lugar a la fuerza, incluyendo a un rango SSS, que no pudo defenderse, fue por la presencia.

Una sala gigantesca, piso de mármol y pilares blancos con un gran brillo, que solo podía describirse como divino, en el cual lo único que podía encontrarse era una presencia.

“¿Este es su ‘Guardián’?” Preguntó el Gran Sacerdote Yulong con seriedad y a la vez duda.

La razón era porque todos estaban en guardia, manteniendo una cautela visible a simple vista, que no concordaría con la presencia que estaba por los alrededores.

Una presencia que venía de todo el lugar, presionando a cada uno de ellos, no de forma autoritaria, pero lo suficiente evidente, como para definir que era de un ser superior.

“No.” Respondió Amnestria por todos y mirando a cada uno de los presentes, cuyas expresiones eran graves, añadió. “No creo que nadie adore a esta existencia.”

Existencia… Era imposible no reconocer una presencia superior cuando la sentían y esta era una de ellas.

Como alguien que había estado presente cuando los dioses respondían a sus sacerdotes, César pudo reconocer que esta presencia era similar, e incluso más poderosa que la presencia de algunos dioses malignos cuando respondían.

Pero no hubo devoción o fervor al darse cuenta de que fueron traídos a este lugar y solo quedo cautela.

Era la cautela que cualquier mortal mostraría a una entidad desconocida y a la vez, era la cautela que se le debía dar a quien había creado los portales abismales.

“Mantengamos la calma.” Pidió la Sumo Sacerdotisa Xaali y sin ocultar la mirada algo esperanzadora, añadió. “Tal vez estemos aquí por una razón.”

César tragó ante la esperanza de la voz de esa sacerdotisa.

Estaba diciendo que mantuvieran la calma y mostraran respeto, sin dejarse llevar por sus emociones, pero a la vez estaba dejando en claro, que tal vez esta existencia ayudó a sus compañeros o podía ayudarlos.

Incluso si esa entidad, era el Dios Celestial que se decía que era quien estaba a cargo de crear los portales abismales y de dar la tarea, era esperanzador cuando se pensaba en el poder que ejercía.

César solo siguió las ordenes.

No estaba en él, pensar en grandes temas o hablar de esas entidades, cuyas intenciones eran desconocidas y lo único que podía hacer ahora, era simplemente esperar, para ver lo que sucedería.

“…”

Y ese mismo pensamiento, no solo lo mostraba él, sino que Rupert o incluso Melgar, que se sentía algo incómodo tal vez, pensando que un demonio no debía estar en este lugar.

Conocido como ‘Dios Celestial’ y ‘Señor de la Purificación’, se decía que esta entidad, estaba relacionado al ‘Orden’ y cualquiera que conociera un poco sobre la Iglesia del Orden, sabría que algunos de sus miembros eran bastante extremistas con los demonios.

No obstante, si la historia que contó Zrag hace tiempo era correcta, entonces esta entidad pregonaba cierto ‘Equilibrio’.

“Cuidado.”

En medio de eso, notaron una grieta formándose detrás de ellos y entonces vieron una masa de oscuridad, cayendo al lugar.

¿Cómo no podía reconocer esa oscuridad? César se sintió aliviado y ese alivio se convirtió en felicidad cuando vio que no solo una figura salía, sino que dos.

“Es bueno verlos bien.” Comentó Aurora con una sonrisa algo animada y aliviada.

César pudo ver que la alegría no estaba solo en él o Rupert, sino que en la Sumo Sacerdotisa Xaali, quien no pudo contener su felicidad o incluso Amnestria, cuya cola se agitaba muy similar a Alba.

Zrag, Melgar y Abdellah sonrieron mientras que el Gran Sacerdote Yulong asentía en saludo junto a Zixin y un par de Zarquianos.

Y fue en ese momento antes de que cualquiera pudiera hablar que la presencia apareció con fuerza, haciendo que César cayera de rodillas junto a los demás.

La presión no era algo que podría describirse como ‘poderoso’, era inconcebible y a pesar de que había caído de rodillas, no pudo sentir miedo o temor, sino que simplemente sumisión.

Entonces cuando se forzó para levantar su cabeza notó el brillo que venía de su espalda y también vio a Aurora que no había caído de rodillas, con una mirada solemne.

Luego su visión se distorsiono.

******

Una luz brillante y una presencia poderosa que se extendía por esta gran sala de pilares blancos.

Los alrededores daban la impresión de estar en tipo de salón elegante y majestuoso, que, combinado con la presencia, resultaba abrumador.

“¿Dónde están mis compañeros?” Preguntó Aurora, sin darse cuenta de que su voz sonaba fría.

Sabia a lo que se enfrentaba y era su primera vez tan cerca de esta clase de presencia, pero a la vez, no era la primera vez interactuando con una de estas existencias, solo que, a diferencia de la Diosa del Conocimiento, esta no iba a ser una voz y a diferencia de la Emperatriz del Infierno, esta no podía ignorar.

Su hermana mostraba cierta seriedad y frialdad, pero Alice ocultó cualquier otra emoción que estuviera sintiendo.

“Ellos están bien.” Respondió una voz que vino de todo el lugar, pero a diferencia de lo que pensaba, no sonó ni dominante ni poderosa.

Tampoco pudo definir si esa entidad era femenino o masculino, sino que era una voz andrógina.

Aurora sintió alivio al escucharlo y lo hizo, porque esta existencia podría borrarla a ellos y a sus compañeros con un chasquido de los dedos.

Sin embargo, aquí estaban ellas y estuvieron sus compañeros mientras que, a diferencia de sus compañeros, ambas no cayeron arrodilladas y tal hecho para ella tenía significado.

“¿Por qué me mostraste eso?” Preguntó Aurora, sin darse cuenta de que su voz tembló un poco.

¿Fue el miedo? ¿El impacto de volver a pensar en el tema? ¿O que todavía no podía encontrarle sentido? Tal vez era una mezcla de emociones, que la dejo en silencio.

Fue tragada por una grieta, que actuó mucho más rápido y con más fuerza de lo que había pensado, pero si bien eso se podía definir como algo natural por la situación, que su viaje fuera llevadero y que pudiera ‘ver’ todo lo que había visto, era algo arreglado.

Aun así, no podía entender la razón y ahora simplemente esperó la respuesta, ignorando la mirada seria que su hermana mostraba.

“Porque es la enseñanza.” Respondió la voz con una ligera risa.

Al frente de ellas el espacio se distorsiono y una presencia descendió, dejando ver una figura cuyo brillo se extendió por los alrededores.

Un casco plateado cubriendo la parte superior de su rostro y ocultando el color de su cabello, en la parte superior tenía una aureola que liberaba un brillo purificador.

La forma del casco era tal que daba la impresión de ser una capucha y esa forma, dejo fuera los labios y el mentón, permitiendo que Aurora viera como las comisuras de los labios de esa existencia se levantaba.

Cinco pares de alas que eran grandes y llenas de plumas blancas, estaban a su espalda, de una forma majestuosa, pero a la vez perfecta.

Su túnica blanca solo se agitó casualmente al tocar al suelo y en ese momento Aurora sintió la mirada de forma directa.

“Aurora.” Saludó esa existencia bajando sutilmente la cabeza e ignorando su expresión, redirigió su mirada a su hermana con una diminuta sonrisa y añadió. “Alice.”

Era el saludo casual que se daba a las personas que por primera vez se conocía luego de haber escuchado de ellas, solo que aquí fue dado por una existencia divina.

Un Dios Celestial… Zabathza el Señor de la Purificación y el Dios Celestial de Terra nova, los saludo como si estuviera presentado ‘respeto’.

Aurora nunca había rezado o mostrado alguna clase de fervor por esta existencia y estaba más que claro por la mirada de Alice, que tampoco hizo algo como eso y el significado de tales hechos, puso en evidencia que lo conocía por otras razones.

Preguntarse cuál era la razón por la cual las estaba saludando, solo era un chiste, cuando uno pensaba en la Primordial que estaba en el sótano de la mansión.

“¿Cuál es la enseñanza?” Preguntó Aurora tratando de no pensar en la existencia que estaba saliendo con su hermano.

Todavía lo encontraba ilógico, pero era real y esa realidad atrajo a otras entidades, como la que estaba al frente de ella.

En vez de preguntarse por qué un Dios Celestial estaba relacionado con la Emperatriz del Infierno, decidió centrarse en la enseñanza.

Sin querer relacionarse con esta entidad, que probablemente estuvo influyendo o moviendo sus hilos durante el portal… Ese pensamiento fue dejado ver por su expresión y su tono descortés, llevando a que esa existencia sonriera como si la hubiera notado.

“Solo me encargó de guiarlos. Les doy una tarea o le enseñó un camino, no intervengo en las decisiones que toman y tampoco me hago cargó, de sus fallos.” Explicó esa existencia suponiendo lo que pensaba por su mirada y observando a ambas, añadió. “Como esta vez, que solo moví unos hilos.”

Le redirigió la mirada a Alice, quien solo puso una expresión seria en vez de responder y Aurora que se preguntaba si tenía que ver con la Guardiana, solo mantuvo la mirada en esa existencia.

Solo le enseñó un camino y fueron ellos quienes decidían si seguirlo, desviarse o simplemente ignorarlo.

Aurora respiró hondo, sabiendo que estaba ansiosa, alarmada y muy cautelosa.

No le gustaba que la manipularan o sentir que sus acciones eran controladas por poderes superiores, ya sea que fuera una ‘profecía’… O un Dios, cualquiera que fuera su intención o deseo.

“Esto ha ido más allá de la enseñanza normal, no lo negaré, pero no pude contenerme. No, cuando descubrí quienes eran ustedes dos, así que tuve que salirme de mi papel.” Dijo esa existencia con cierta calma y observándola a ella, explicó. “Lo que viste, era mi regalo para ti, quien se esfuerza por encontrar la respuesta y cumplir la tarea.”

Se esforzaba por hacer las cosas bien, tratando de cumplir la tarea que se le daba, buscando encontrar la respuesta y la enseñanza, esforzándose por no cometer errores.

Lo hizo porque no era capaz de entender la razón detrás de los portales abismales y deseaba comprender por qué tales portales aparecían en el mundo.

Sin embargo, de cierta forma estas ‘tareas’ siempre concordaban con sus valores, ya fuera ayudar a otros o tratar de salvar a otros.

Él estaba señalando que cuando descubrió que ellas eran las cuñadas de la pequeña niña que se presentó en el video, tuvo que dejar de actuar como ‘Zabathza’ el encargado de los portales abismales.

“Te mostré la magnitud de la existencia, a la vez te traté de enseñar lo que representa tu universo, en donde se encuentra tu planeta. Un plano grande, virgen y brillante con un potencial que ni siquiera imaginas, pero a la vez sumamente protegido.” Dijo esa existencia y agitando su cabeza, añadió. “Una protección que no todos tienen y que innumerables universos desean, pero que los terrícolas ignoran e incluso menosprecian hasta a quien los cuidan. Que, si lo hace, lo hizo mal o que, si no los ayuda, es malo. Siendo desagradecidos.”

El universo en el que estaba la tierra era grande y un lugar ‘virgen’, que tenía potencial… Lo que no dijo, esa existencia, era que otros podían desear ese potencial para ellos mismos.

Por tal razón, cuando miró los alrededores oscuros de esa gema, pudo notar que otros le devolvían la mirada.

Pero sus segundas palabras, parecían algo más.

“¿Entonces es una queja porque nosotros los terrícolas no lo adoramos lo suficiente y no nos arrodillamos ante ustedes, rogando misericordia y agradeciéndole por su ‘salvación’?”

Esas palabras no salieron de Alice, que podría ser mordaz incluso en situaciones como estas, salió de ella y fue dicho con un tono lleno de sarcasmo.

Las palabras de esa existencia, le parecieron una queja y Alice soltó una risa, viendo que ella se arrepentía.

Aurora estaba cansada de luchar durante horas, de estar cerca de la muerte y luego tan solo para ver cosas que la superaban… Ya estaba fuera de sus cabales.

“Lloran porque los ‘niños’ se compartan mal, pero ocultan el hecho de que están aquí por algo, sin mostrar sus verdaderas intenciones, buscan disfrazarse de santos… De ‘buenos’ dioses.” Dijo Alice con cierta burla y encogiéndose de hombros, señaló. “Es gracioso que te quejes, cuando incluso el idiota que creó la máquina virtual no se está quejando o aquella que creó las mazmorras temporales, no ha dicho mucho.”

Sus palabras solo motivaron a Alice, que dejo ver de forma directa la ‘visión’ que una parte de los mortales tenía sobre los Dioses.

Ya fuera el Dios del Tiempo y el Espacio que, por crear la máquina virtual, fue llamado ‘idiota’, debido a que muchos lo consideraban un gran error, para una existencia que podía ver el futuro o la Diosa del Orden, que en realidad el único problema era que no ayudaba más, ninguno de los dos mostraba quejas y era más notable en el primer caso, ya que hasta dejaba que sus paladines se quejaran libremente mientras le seguía prestando su poder.

También dejo en claro, como esa existencia estaba tratando a los humanos al darle ‘tareas’ y enseñanzas, a la vez que se burló de que se pusiera a la altura de los ‘niños’ por ‘molestarse’.

Todo mientras mostraba la cautela, frialdad y la seriedad de una parte de los teólogos más escépticos que decían que todos los dioses tenían sus propias intenciones al ayudar a la tierra.

Y la respuesta fue…

“Es cierto.” Respondió esa existencia asintiendo sin ocultar la sonrisa divertida que llevaba en su rostro y como si acabara finalmente su fachada, explicó. “Todos tenemos nuestros objetivos y todos trabajamos en nuestros papeles. El mío fue de enseñarle a los mortales que deben crecer y lo tuve que hacer tomando el papel de alguien que buscaba mostrarle lo que le falta.”

Su presencia cambió por completo y el brillo se apagó, mientras que las alas de ese individuo se ocultaron y su casco cambio a una máscara totalmente blanca, que ocultaba su rostro en su totalidad.

Era como si hubiera decidido dejar de actuar.

“Los portales les muestran eso… El final que les puede suceder, los peligros que se encuentran más allá de su mundo, las consecuencias de las malas elecciones, la responsabilidad que hay que tomar, el defecto de desconectarse de todo, el final que les espera si no cubren su necesidad y que incluso aquello que puede ser más peligroso, puede ser a la vez beneficioso.”

El primer portal les mostró la destrucción y el fin del mundo de los goblins a causa del ‘Caos’, el segundo portal dejo ver el peligro de lo que sucedía si escuchaban voces del ‘Vacío’, el tercer portal abismal en Rusia, dejo ver un mundo en donde los dioses cometieron una decisión errónea que llevo a su gente a la extinción, el cuarto portal abismal dejo ver que era necesario mantener un equilibrio elemental, el quinto portal abismal llevo a que la expedición debilitara la barrera dimensional para dejar que la energía mágica entrara, el sexto portal abismal dejo ver que tras la muerte del ‘Dios’ de ese mundo el sol se apagó y el planeta empezó a extinguirse.

Al final en el séptimo portal abismal, habían visto como el ‘Caos’ había afectado a la naturaleza, pero no corrompiendo todo, sino que trayendo ‘cambio’.

“Cada uno de los portales muestra que a su mundo le falta algo si desean sobrevivir por su cuenta.” Dijo esa existencia y con una voz llena de calma, reveló. “Llámenlo ‘Guardián’, ‘Protector’, ‘Dios’. No importa si es de la tierra, fuera de ella o de otro universo, mientras proteja su mundo por su cuenta. La tierra necesita un dios propio.”

******

En la habitación privada en donde Nicole residía, Víctor observó a la joven que estaba escuchando atentamente.

“_‘En algún momento dejaremos de ser niños, no será porque nosotros maduraremos, sino que porque ellos dejaran de cuidarnos’_… Esa frase lo dijo Su Chin en uno de sus libros y la gente lo pasó desapercibido.”  Dijo Víctor dando una mirada profunda y con calma, precisó. “Lo vieron como apocalíptico, pero no se dieron cuenta de que esos primordiales o esos dioses, no son ‘nuestros’ dioses. Nuestros verdaderos dioses que nos han protegido desde que nacieron están llegando a su final y nos dejan una necesidad que cubrir.”

La expresión de la joven que escuchaba tembló, percatándose de lo que estaba por decir, pero a la vez no queriendo aceptar tal loca idea.

“La tierra necesita un Dios.” Anunció Víctor y con una expresión seria, explicó. “No cualquier Dios, un ‘Dios Humano’, un Dios que salga de entre nosotros, que sepa que es la vida de un mortal, la vida de un terrícola.”

¿Era aturdimiento? ¿Sorpresa? ¿O tal vez no era capaz de comprender la magnitud de la cual se estaba hablando?

Víctor solo miró la joven que permaneció impactada, y sin ocultar la seriedad en su rostro y la mirada firme en sus ojos, continuó.

“No necesitamos un bastardo que venga a exigirnos que lo adoremos, que nos arrodillemos frente a él, rindiendo pleitesía y tampoco necesitamos a alguien que nos vea como alimento para su divinidad, usando nuestra ‘fe’ para crecer y menos un Guardián vigilante que solo observa.” Dijo Víctor con cierta frialdad y sin ocultar la mirada brillante en sus ojos, anunció. “¡Necesitamos un Dios que gobierne con voluntad de hierro!”

Había una necesidad que cubrir, una que estuvo presente desde que los Dioses de la Tierra empezaron a debilitarse y que con el tiempo se hacía más visible.

Una que en este momento se trataba de mostrar por medio de una enseñanza, tal vez de una deidad guiada por la voluntad de aquellos que estaban remplazando a sus verdaderos guardianes.

La tierra tenía una necesidad.

“¿Y ese serás tú?” Preguntó Nicole con sus labios temblorosos, pero su expresión solo se volvió aún más temblorosa, cuando vio que Víctor solo sonreía.

Despidiéndose con un saludo antes de retirarse.

Su respuesta, ya la había dado hace tiempo.


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