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TG - Capítulo 502
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Un monstruo.

Capítulo 502: Un monstruo.

En una sala de mando una proyección estaba cubriendo el centro de la sala.

Aurora que estaba observando la proyección de múltiples figuras, mantuvo la atención en el Capitán de los Ejecutores del Orden, Regis Delacroix.

“Nuestro objetivo es Luciana Montenegro. Treinta años, española, científica, maga de curación, alquimista, bioquímica y bióloga celular.” Presentó Regis y proyectando un panel, informó. “Acusada de tortura, experimentación humana e investigaciones prohibidas. Antigua trabajadora de una filial de la Empresa Cosmos despedida por falta de ética. Su afán por la investigación no tiene límites.”

La Empresa Cosmos tenía filiales que estaban involucrados en cada rama de las ciencias y los investigadores, realizaban un esfuerzo sobrehumano para ocupar los puestos vacantes en esa empresa.

Luciana era una científica que pudo lograr un puesto y aunque tenía un historial impresionante, la falta de ética en los experimentos la llevó a causar problemas.

“Estuvo involucrada en varias disecciones de los goblins en Rumania y luego de que se la acusara por sus crímenes escapó a las tierras sin ley.” Añadió Regis y pasando de proyección, añadió. “Según nuestras fuentes empezó a trabajar para la Secta de Larzura y creemos que ella es la creadora de los pseudo-vampiros que han aparecido.”

Aunque ella se ocultó muy bien durante un tiempo, luego se la encontró cooperando con la Secta de Larzura y posiblemente utilizándolos a ellos para obtener recursos y financiamiento para su investigación.

Si era verdad que ella era la creadora de los pseudo-vampiros, entonces era probable que el patrocinio diera frutos.

“Ahora hemos encontrado su ubicación en la ciudad. La Secta de Larzura estuvo cooperando con la Secta de Ketzula y la destrucción de la última delató la posible posición. El objetivo es atacar el centro de investigación.” Señaló Regis, proyectando un edificio subterráneo a las afueras de la ciudad.

Alice con su grupo destruyó la Secta de Ketzula local asesinando también a un miembro de la Secta de Larzura.

Un evento de ese tipo causaría que aquellos involucrados tuvieran miedo y buscaran retirarse.

El problema era…

“¿Para qué nos necesitaban? He enviado la información que tenemos a la Iglesia del Orden.” Dijo Aurora con seriedad y sin ocultar su mirada solemne, añadió. “Dudó que deseen dos rangos S aquí.”

No iba a ocultar información de las sectas cuando podría ser de ayuda para las iglesias y era por eso que enviaba informes de lo que encontraba.

Sin embargo, incluso si parte de esa información ayudó a los Ejecutores del Orden, no era lo suficiente como para que le invitaran y menos, cuando la única conexión era Laurent que estaba presente.

En cuanto a la fuerza, los únicos que sabrían que su hermana era un rango SS eran los miembros del décimo portal abismal y las autoridades de Zerzura, sin embargo, cualquier otro estaría en la ignorancia.

Parte de esa información fue ocultada al igual que la semilla, así que era poco probable que quisieran dos supuestos rangos S.

“No son dos simples rangos S. Todos nos enfrentamos al gusano de rango SS en el Primer Portal Abismal y en tu caso lo hiciste por tu cuenta.” Intervino Laurent con simpleza.

Jeremías dio un resoplido al comentario de su colega y en vez de decir algo, se quedó callado por la mirada solemne de Regis.

Alice que estaba comiendo aburrida, le dio una paliza al psiónico que supuestamente tenía que probarla y aunque lo hizo porque su oponente, ni siquiera tuvo tiempo para protegerse, era innegable que eran fuertes.

Laurent que la vio actuando en el primer portal conocía mejor la fuerza de ambas.

Sin embargo, Aurora mantuvo la atención en el jefe de los Ejecutores del Orden.

“La razón es la princesa. Si ella es lo que rumores dicen que es, entonces, tendremos problemas si nos enfrentamos a ella.” Respondió Regis y suspirando, añadió. “Se trata de política. Si los Ejecutores del Orden van en contra la futura Emperatriz del Imperio Falion y la herimos de alguna manera, el imperio puede molestarse.”

Aunque no lo mencionó de manera directa, dejó entender la complicación.

No era que autoridades de la iglesia terrícolas atacaran a una princesa, sino que era que los Ejecutores del Orden miembros de la Iglesia del Orden, que eran conocidos por ser extremistas, atacaran a una vampira.

Para colmo, no era cualquier vampira, era la heredera del Imperio Falion, cuyo imperio ayudó a la tierra.

“Si ella está presente. Me gustaría que puedas dialogar con ella y de esa forma evitamos conflictos.” Añadió Regis tratando de ser moderado y…

“Sin embargo, si ella es la causa del ataque de la ciudad, es inevitable que actuemos como corresponde. No podemos permitir un orden antinatural.” Intervino Jeremías observando a ambas de reojo.

Laurent asintió a medias en ese asunto.

La razón por la cual creían que podían enfrentarse a Cithrel era por la profecía y si bien Regis estaba preparándose para la posibilidad de que la princesa estuviera inestable, Jeremías la estaba tratando de culpable.

“¿Orden antinatural? ¿Así es como llaman cuando le desagradan las personas?” Preguntó Alice y dando una mirada curiosa, añadió. “Me pregunto qué diría la Diosa del Orden sobre sus creyentes.”

Las expresiones de los tres paladines que estaban en este lugar cambiaron y fue más visible para Jeremías, quien puso una expresión furiosa.

Incluso Regis tuvo que controlar su propia expresión cuando hablaron de la Diosa a la cual servía.

“Mi hermana sigue un poco molesta. No todos los días un par de paladines nos exigen que los sigamos, nos amenazan y luego nos prueban arbitrariamente. Y como si fuera poco luego insultan a una de nuestras amigas adelante nuestro.” Respondió Aurora con una expresión de falsa disculpa y observando a Regis, comentó. “Participaremos y seguiremos las órdenes, hasta que creamos conveniente. Si llega aparecer mi amiga, no necesitan intervenir. Me encargaré por mi cuenta.”

Hace unas horas lo obligaron a seguir a unos paladines y las probaron sin ni siquiera avisar… Era normal que estuvieran molesta y era lo suficiente, como para dejar que su hermana hiciera los comentarios que quisiera.

Además, aquí no le estaban haciendo un favor para invitarla, ambos estaban saliendo favorecidos.

Si Cithrel estaba en ese sitio, ella se encontraría con su amiga y ellos podrían librarse de un problema.

A diferencia de lo que pensaba Regis, Aurora consideraba que si Cithrel estaba inestable como Venali decía, la situación no terminaría con un simple problema político y los paladines terminarían enfrentándose a una vampiresa que era Archimago en varias magias.

“Me parece perfecto. Actuaremos de inmediato.” Respondió Regis aceptando la idea.

Aurora asintió, al menos destacando la resolución del líder de los Ejecutores del Orden.

******

Explosiones podían verse en una llanura que parecía no tener nada a la vista y un enorme agujero fue creado en la tierra hasta que reveló aleaciones de metal.

El techo del edificio subterráneo estaba a la vista y los paladines se empezaron a preparar destruir la barrera.

Aurora que observaba, pudo ver como los ojos de Laurent se volvían púrpuras por la condensación de energía psiónica y luego un rayo de fuego salió disparado de sus ojos, quemando la barrera y luego el metal, hasta derretirlo.

“Hay criaturas esperando.” Murmuró Alice en voz baja.

Apenas el techo de metal fue destruido y se formó un agujero, una esfera negra que contenía energía demoniaca voló hacia arriba, queriendo golpear a Laurent.

Fue Regis quien al levantar su mano produjo una barrera psiónica que evitó el ataque demoniaco.

Decenas de criaturas, empezaron a salir desde el lugar y Aurora no se inmutó al ver tantos monstruos en un mismo lugar.

Los Ejecutores del Orden estaban persiguiendo a las sectas y tal como se esperaban, este escondite no era tan simple como supusieron.

Balanceando su espada con un aura roja, cortando a la mitad a un águila monstruosa, Aurora al darse cuenta de que la mitad de los cadáveres todavía se movía, cambió a su aura blanca.

“GRrr…”

Tal como esperaba, su siguiente corte blanco que dejaba motas de polvo blanco en su camino, fue más efectivo, purificando la corrupción de esos monstruos y asesinándolo con mayor facilidad de lo que Aurora esperaba.

Lanzando ataques de ese tipo, adaptándose al cambio de aura blanca, Alice le golpeó el hombro.

“Ella parece haber pasado por aquí.” Murmuró Alice y de inmediato, llevó a que ambas fueran tragadas por la sombra.

En el interior de la sombra, Aurora frunció ligeramente el ceño.

Cithrel había pasado por aquí… Tal idea, no fue descabellada.

Esa princesa estaba siguiendo a aquellos que crearon la trampa y seguramente deseando eliminar a la persona que diseñó estos pseudo-vampiros.

Y si Aurora sabía algo de esa maga, era que tenía pocas restricciones para actuar y eso significaba utilizar múltiples magias para encontrar lo que buscaba.

O simplemente podía seguir a las autoridades… Aurora que salió de la oscuridad se concentró y llegó a lo que parecía un laboratorio.

La oscuridad de su hermana ya se había extendido por este lugar, permitiéndole a ella moverse de inmediato y Aurora al comprender en donde estaba, dio una expresión solemne.

“Son más de lo que imaginaba.” Murmuró Aurora de manera honesta.

En cada área había tubos con un líquido extraño, que retenía los cuerpos de goblins con vida y por los círculos mágicos y runas grabadas, un tipo de magia estaba activa.

El problema era que esos goblins que eran diablillos, resultaban ser más numerosos de lo que Aurora había supuesto y en esta sala, se encontraban cerca de diez tubos con ocho diablillos y lo que pareció ser dos goblins medianos.

“Algunos parecen estar vivos y…” Dijo Alice y viendo como unas runas se activaban en el área, murmuró. “Y transformados.”

Como si ellas hubieran activado algún sistema de seguridad, las runas empezaron a desencadenarse y seis de los tubos, se abrieron tirando el líquido al suelo.

Los diablillos al caer al suelo, comenzaron a transformarse y sus cuerpos crecieron con sutilidad mientras tomaban la forma vampírica.

Piel gris, garras, colmillos afiliados y un hambre incontrolable, los diablillos estaban enloquecidos y sediento de sangre.

“Dudo que puedan volver a la normalidad.” Dijo Alice con calma mientras sus brazos negros salían de su espalda.

Ella estaba señalando que esas criaturas al tener un rápido crecimiento y una transformación de este tipo perdieron cualquier noción de sí mismo, convirtiéndose en más monstruos, que alguna criatura sapiente.

Peor aún era que los sectarios utilizaron alguna clase de corrupción para controlarlos llevando que su ser fuera contaminado, hasta el punto de que era irreversible.

Más que ‘Caos’, el sentimiento ominoso que liberaba hizo que Aurora pensara en Ketzula, el Dios de las Abominaciones, el Deseo y los Ambiciosos.

“¡GRAAAA!”

Rugiendo con ira, la criatura se dispuso a atacar y Alice le atravesó el pecho con sus lanzas y luego cuando la criatura se siguió moviendo devoró la carne desde el interior, provocando una muerte sangrienta y tan llamativa como asquerosa.

“Al menos dale una muerte rápida.” Pidió Aurora antes de dejar el lugar, abriendo la entrada y encontrándose en un pasillo.

Los diablillos que eran conocidos por su naturaleza lujuriosa y peligrosa, que algunos consideraban que eran incapaces de controlar, en realidad eran seres vivos con los cuales podía interactuar.

Había muchos goblins de ese tipo en el Santuario de Zerzura, quienes deseaban una vida mejor y en las escuelas, ellos se esforzaban con la misma intensidad que cualquier niño humano.

Para ella era horrible, que lo utilizaran para tales crueles experimentos.

“Algunos están destruidos.” Murmuró Aurora al pasar rápidamente por varias habitaciones similares a donde dejó a su hermana.

En algunos estaban los tubos destruidos y por los rastros de destrucción, estuvo claro que quien lo hizo, buscaba destruir todo rápido.

¿Fueron los dueños de este lugar que deseaban destruir la investigación para que nadie la obtuviera o era otra persona que vino antes que ella?

—Por los tubos y la tecnología que usan, diría que ellos están al día en los avances. Es poco posible que los dueños del laboratorio lo destruyeran. Parece más daños causados por magia.

La respuesta de su sistema fue más evidente, cuando varios de los diablillos vampíricos y monstruos junto a cadáveres recientes de sectarios, empezaron aparecer por el pasillo.

Por el tiempo y la sangre, Aurora suponía que acababan de morir hace unos diez o quince minutos, tiempo similar a la hora que ellos comenzaron a preparar su ataque.

Garras cortando la pared, sangre y diferentes magias en un mismo sitio, era imposible no identificar la causante y el problema fue como Cithrel llegó antes que ellos.

Si bien le avisó a Siba lo que iba a hacer, le pidió que no se lo mencionara a Venali, ya que todavía no estaba estable al menos no totalmente.

—Estamos hablando de una vampiresa de rango S, capaz de alcanzar el rango SS en su transformación. La posibilidad que utilice magia para descubrir lo que hacen los Ejecutores del Orden es alta.

Hechizar a un rango S era fácil para alguien como Cithrel y más si en la forma vampírica, su poder aumentaba.

Moviéndose con mayor rapidez, Aurora se detuvo al final del pasillo y entró a una sala final, frunciendo el ceño de sorpresa.

Si todas las otras habitaciones estaban diseñadas para investigación biológica y genética, esta habitación estaba equipada con maquinaria industrial.

“¿Qué demonios es esto?” Dudó Aurora al caminar por el lugar.

Por el área había maquinarias extrañas y aunque ella desconocía a muchas de ellas, pudo reconocer las ‘máquinas desestabilizadoras’ que se emplearon durante el primer portal abismal para aumentar las filtraciones por la barrera dimensional.

Sin embargo, a su lado se encontraban otras maquinarias que no pudo identificar y cuyos diseños estaban incompletas.

—Es tecnología quoariana. Prototipos de máquinas de movimiento espacial. Sin embargo… Parecen mejoradas con conocimiento de la tierra. 

Para su lamento, Aurora había entregado a Minerva, no obstante, tal como se esperaba de su sistema, le fue completamente de ayuda en esta situación.

Había demasiada tecnología que trajeron del Séptimo Portal Abismal y literalmente era todo el desarrollo de una raza.

Fue difícil precisar lo que robaron los demonios, sin embargo, aquí había una muestra de lo que podrían haber obtenido.

“Están apuntando a la barrera dimensional, ¿cierto?” Dudó Aurora en voz alta.

La máquina desestabilizadora apuntaba a dañar la barrera dimensional o al menos volverla inestable y si bien durante el primer portal el diseño pareció un prototipo, aquí estaba siendo mejorada con tecnología quoariana.

No, para decirlo con mayor precisión, estaba siendo mejorada con conocimiento quoariano, ya que no todo se trataba de tecnología, sino que de teorías que, para algunos investigadores, eran aún más valiosas.

—Si. Al parecer quien fuera que lo atacó también destruyó la función de autodestrucción del lugar. Dejando evidencia.

“Espero que los Ejecutores del Orden puedan encargarse.” Murmuró Aurora dejando varios artefactos para asegurar el área.

Necesitaba que analizaran esos prototipos para de esa manera, si era posible, enviarlo a la Empresa Cosmos y que ellos diseñaran algunos radares para detectarlos.

Conociendo al Sabio Lucius probablemente le sería bastante fácil encontrar alguna contramedida y más importante, algún radar para detectar si una de estas máquinas estaba activa.

Escuchando un ruido de batalla, Aurora se movió corriendo por el pasillo y al llegar a la sala en donde provenía el ruido, pudo observar un hobgoblin luchando con un par de paladines de rango A.

Ese hobgoblin también fue transformado en un vampiro y la intensidad con el cual luchaba, fue impresionante.

Un rango S.

Aurora se movió de inmediato y utilizando sus puños, para golpear a la criatura, quien se protegió con sus brazos y retrocediendo unos pasos, trató de cortarla.

“GRRRrr…”

Ella esquivó las garras y luego otro corte, entonces al siguiente corte, ella aprovechó un hueco en la defensa de la criatura y golpeó el estómago de la criatura y luego el rostro, quebrando varios colmillos que a segundos volvieron a salir.

Justo cuando estaba por seguir, se dio cuenta de que los paladines que estaban por ayudarla, se quedaron en silencio, cuando otra figura vampírica apareció.

Un aura agresiva, sangrienta y llena de sed de sangre, solo que la figura en realidad era más humana que la del hobgoblin o lo más humano, que un vampiro en su verdadera forma podía ser.

Al principio Aurora pensó en Cithrel, sin embargo, al momento siguiente identificó a la figura masculina.

Era uno de los vampiros desaparecidos y ahora ese vampiro, estaba utilizando su encanto para detener a los paladines.

*BOOM*

Lanzando su puñetazo al hobgoblin vampiro par que retrocediera, Aurora al tener espacio desenfundó su espada y realizó un corte verde, que golpeó la espalda de la figura.

“¡GRAA!”

Ese vampiro que estaba por morder a los paladines rugió y cambió de objetiva a ella con una intensa hambre que demostraba que no había comido durante un buen tiempo.

Aurora con su espada avanzó y con un desliz por el suelo esquivó las garras, cortando la pierna de la criatura, tan solo para levantarse y usar su espada como un mazo gracias a que el aura celeste lo rodeó.

*Boom*

La fuerza de luchadora no era para nada una broma y aunque fue un golpe contundente, le rompió la mandíbula y le sacó varios colmillos.

“Mierda…” Murmuró Aurora cuando vio los ojos de ese vampiro que brillaban con un encanto.

Era un encanto que la hizo imaginar, que era tan guapo como Kairos y luego esa imagen mental, chocó con la realidad del monstruo que estaba delante de ella y reaccionó, girándose y dando una patada al monstruo que estaba por levantarse.

“GRrr…”

Fue una patada lo suficiente intensa, como para que la criatura fuera enterrada en la pared de metal.

Sin embargo, tal como se esperaba de un vampiro, la criatura salió revelando una sonrisa violenta y sangrienta mientras que la mandíbula volvía a su lugar.

Aurora que estaba tensa al casi caer bajo el encanto de un vampiro, se relajó al darse cuenta de que la oscuridad empezaba a moverse por el suelo y ella balanceó su espada.

“¡GRRR!”

Un corte incoloro se extendió a su objetivo, quien se defendió con sus brazos que fueron cortados a la mitad.

El vampiro era una clase de mago y aunque en su forma vampírica tenía un cuerpo fuerte y una alta resistencia, seguía siendo un mago.

El corte dio tiempo suficiente como para que Alice que estaba cerca se moviera, atrapando los brazos de la criatura y presionándola en contra de la pared, evitando que se moviera.

“…”

Como si fuera poco, la oscuridad se extendió como un tentáculo y se movió a la boca, adentrándose mientras era masticado, cubriendo por completo el rostro en una visión, que era tan extraña como perturbadora.

“Incluso si es un vampiro, eventualmente se quedará sin aire.” Dijo Alice apareciendo a su lado y con calma, añadió. “No le haré nada y la oscuridad eventualmente desaparecerá, incluso si la come.”

El vampiro se retorció y se agitó, tratando de desagarrar la oscuridad que lo afirmaba en la pared y sin lograrlo, empezó a dejar salir cortes de aire.

Había perdido el control y estaba en un estado en el que deseaba sangre, llevándolo a enloquecer.

Muy similar a Venali y a diferencia de esa vampiresa, que una vez que obtuvo más control, utilizó su espada, este vampiro en un instinto de supervivencia comenzó a lanzar su magia.

Aurora sacando una espada secundaria de su inventario, la clavó en el suelo liberando su aura celeste para evitar que los cortes de magia de aire, le llegaran.

El otro vampiro hobgoblin ya había sido eliminado por otros paladines quienes estaban llegando y Aurora suspiró ligeramente.

Era probable que Cithrel hubiera pasado por este lugar y si bien era difícil precisar si esa mujer encontró o no lo que buscaba, estuvo claro que la iglesia no consiguió a quien buscaban.

“Déjalo…”

“Apártense.”

Justo cuando Aurora le estaba por decir a Alice que lo dejara inconsciente, Jeremías se movió con su equipo apartando los otros paladines y adelantándose a ella.

“Es un vampiro desaparecido. Se calmará una vez que sea enviado a las autoridades.” Explicó Aurora en calma.

Un vampiro que perdió la razón… Eso era todo.

“Hirió a uno de mis hombres. Ese monstruo antinatural debe morir.” Declaró Jeremías con una voz fría, sorprendiendo a Aurora.

¿Deseaba venganza? ¿Quería ir en su contra? ¿U odiaba a los vampiros? Aurora había escuchado que algunos miembros de los ejecutores del orden eran extremistas, sin embargo, solo ahora se daba cuenta a que nivel estaba.

Los paladines ya habían asesinado hobgoblin vampiro y aunque aquí se encontraban cerca de diez paladines, Aurora se dio cuenta de que lo hicieron no por necesidad, sino que por la misma razón por la cual que Jeremías quería actuar.

“Es un ciudadano del Imperio Falion desaparecido. Sus acciones anteriores fueron realizadas bajo un estado de hambre, provocado por los sectarios.” Dijo Aurora con solemnidad y sin cambiar de expresión, determinó. “Si ha realizado alguna fechoría, que los investigadores y los jueces, se hagan cargo.”

Era imposible para ella entender la naturaleza de los vampiros e identificar cuando actuaban por voluntad propia o lo hacían porque deseaban.

No obstante, a sus ojos este individuo fue raptado por los sectarios y seguramente fue sujeto de experimento y llevado a un estado de falta de sangre y no merecía morir por esas razones.

En caso de que hiciera algo mal, los investigadores podían encargarse de determinar si lo hizo con plena conciencia de sus acciones o por la sed de sangre.

“No te lo estoy pidiendo.” Dijo Jeremías y un par de paladines, sacaron sus espadas y empezaron a mostrar sus auras, entonces ese hombre, ordenó. “Muévete ahora. O tendremos que usar la fuerza.”

Lucharían en su contra en caso de que ella se opusiera y Aurora al darse cuenta a que extremo estaba llegando, suspiró.

¿Cuál era la razón? Tal vez era venganza, aunque que mencionara que hirió y no que asesinó a nadie, era extraño.

¿Quizás fue porque otros vampiros monstruosos creados a partir de este sujeto de experimento causaron bajas entre los paladines o inocentes?

Al final la razón no tuvo importancia y Aurora reveló su aura de espada, dejando en claro que no se apartaría.

“No. Si te atreves a atacar, responderé.” Dijo Aurora con una voz seria.

Alice ya había rodeado con su oscuridad al vampiro y era probable que lo ocultara en su sombra, lo que significaba que podrían defenderse en caso de que esos paladines atacaran.

Por las miradas de algunos paladines, no todos compartían el extremismo que estaba mostrando Jeremías, aun así, no lo detuvieron.

Ya fuera que creyera que un vampiro era antinatural o quisiera eliminar los monstruos, similar a como algunos humanos deseaban matar a los demonios, dio lo mismo.

La tensión aumentó de inmediato y esta vez fue seria, demostrando que ninguno de los bandos estaba bromeando.

La diferencia era que ella estaba haciendo tiempo y con mirar algunos paladines tensos que no deseaban seguir las órdenes de ese vice capitán la razón fue obvia.

“¿Qué sucede aquí?” Cuestionó Regis cuando apareció levitando en el aire.

Los paladines que seguían a Jeremías ocultaron la seriedad y aquellos que estaban tensos, suspiraros aliviados evidenciando que algunos de ellos habían llamado a su líder.

El causante de la anterior atmosfera tensa, ni se inmutó.

“Las invitadas no desean apartarse para terminar con nuestro trabajo. Necesitamos purificar todo este lugar.” Dijo Jeremías y escupiendo al suelo, gruñó. “Ya es suficiente que estemos cooperando con un monstruo.”

Le dio una mirada a Alice y la expresión de Aurora se distorsionó, llevando a que apenas pudiera controlar su ira.

Si fuera una provocación la enojaría, aun así, no a este nivel que estaba sintiendo ahora y la causa de su ira, era la naturalidad con la que acusaba a su hermana.

Desde los pies de Alice, la sombra estaba cubriendo parte de la pared y el suelo, extendiendo brazos que se convertían en lanzas.

Era probable que al ver como Alice hizo que el vampiro tragara su oscuridad, fuera la causa por la cual la llamaban monstruo.

Sin embargo, cualquiera fuera la causa la molesto y más cuando otros paladines concordaban con esa estúpida idea.

“Es suficiente. ¡Retírense ahora!” Ordenó Regis con una voz fría y enojada.

Incluso él supo que habían ido lejos y el problema era que esos individuos resultaban ser sus subordinados.

La expresión de jeremías se volvió agria y gruñendo como un animal sin cerebro se retiró.

Aurora le hizo una señal a Regis que no viniera a dar sus disculpas inútiles o a dar excusas y la razón era que estaba molesta.

El día que se enteraba de las profecías, tenía que conocer a unos bastardos que la lograban enojar.

“No necesitas molestarse. Son solo idiotas.” Dijo Alice riéndose divertida al ver su expresión y dándose cuenta de que sus palabras no la calmaron, se rio aún más y añadió. “Además, en cierta forma, está en lo correcto. Soy un monstruo que da mucho miedo.”

Su voz ‘tenebrosa’ era la misma voz que usaría un adulto para asustar a unos niños y esa era la manera de Alice para decir, que no le importaba lo que otros pensaran de ella y que no debería molestarse cuando ella, que era la persona afectada no estaba molesta.

“Los únicos que de verdad tienen miedo de ti son los dueños de buffet libres.” Murmuró Aurora siguiendo la broma de su hermana y dando un suspiro, añadió. “Vamos, no estoy de humor para trabajar más por hoy.”

La expresión de Alice tembló entre una risa y de un modo extraño por su broma y la final dio una sonrisa.

Al igual que Aurora sonreía cuando veía a su hermana estar preocupada por ella, Alice era similar.

Así que Aurora lo dejó estar y lo único que deseaba hacer ahora era entregar al vampiro rescatado al Imperio Falion y luego descansar.

En cuanto a si los Ejecutores del Orden la criticaban por no seguir sus reglas, Aurora dejaría que hablaran con sus superiores y en este caso eran los del Imperio Falion.

******

En un silencioso almacén, un grupo de sectarios estaba guardando todo tipo de papeles.

“Maldición. Dejen de guardar todo. Estoy cerca. ¡Estoy malditamente cerca!” Gritó una mujer, con una expresión enfurecida.

Luciana Montenegro estaba furiosa.

La secta de Larzura la estaba ayudando a investigar y ella había avanzado lo suficiente, para recrear un linaje vampírico y si bien estaba defectuoso estaba cerca de conseguir un linaje propio.

Los malditos vampiros estarían sumamente enojados y lo único que necesitaba era otro vampiro con una mayor pureza del Linaje Caín.

Quienes se deberían haber encargado de conseguirlo era la secta y ellos utilizaron a los vampiros monstruosos defectuosos y los soltaron, llamando la atención.

La Princesa del Imperio Falion y su guardaespaldas, fueron quienes cayeron en la trampa y para su deleite ambas eran vampiresas.

Sin embargo, los idiotas no lograron capturarla y como si fuera poco, cuando un gremio afiliado capturó a una de ellas, la perdieron.

Ahora la otra vampiresa, lo estaba siguiendo y ese maldito monstruo atacó su laboratorio, llevando a que huyera.

“Si logran conseguirme muestras de un espécimen mejor. ¡Crearé un linaje único! ¡Lo juro!” Dijo Luciana y acercándose al jefe del escuadrón que estaba cargo de su seguridad, anunció. “Tengo maneras para capturarla o herirla. Incluso si es un poderoso mago, la tecnología la pillara de sorpresa.”

El jefe del equipo que la rescató cuando la vampiresa atacó y antes de que los paladines se movieran, era un joven hombre que utilizaba un tipo de máscara tecnológica, que cubría la mitad de su rostro y parte del ojo.

Estaba llevando un rifle como un arma y debería saber mejor que nadie que la tecnología sorprendía a los terranovense y a veces era la causa de la derrota.

Sin obtener respuesta, Luciana se mordió los labios hasta que sangraron.

Estaba tan cerca… Tan cerca… Sin embargo, enviaron a un grupo para rescatarla y llevarla lejos de este lugar.

Si fueran mercenarios o sectarios, podría convencerlo, pero estos imbéciles eran individuos contratados a través de la sociedad de asesinos.

“Señor, tenemos noticias de los miembros de la fuerza que atacaron el laboratorio. Regis Delacroix lidera, acompañado de sus vice capitanes Theodore Laurent y Jeremías Leavitt.” Dijo un miembro del equipo de rescate y luego con seriedad, anunció. “También participaron dos extranjeras. La Protectora de Zerzura y la Glotona. Al parecer conocen a la Princesa Cithrel y han venido a buscarla.”

A los primeros lo conocía y más cuando eran sus perseguidores y aunque no supo quiénes eran los segundos, vio una oportunidad cuando una intensa sed de sangre se desató del jefe del escuadrón.

Furiosa y rencorosa, era una ira desbordante y una sed de sangre intensa, que solo podía definirse como deseo de venganza.

“¿Dijiste que puedas atrapar a esa princesa?” Preguntó Jake Holland con una voz fría y al verla asentir, añadió. “Te ayudaré.”

El lugar quedo en silencio y Luciana dio una sonrisa al escuchar la ira de ese individuo.

No le interesaba las razones de ese joven y si tenía que ayudarlo a conseguir venganza, lo haría mientras ella pudiera terminar con su investigación.


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TG - Capítulo 503
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Lo sé.

Capítulo 503: Lo sé.

En una oficina copos de nieve flotaban en el interior, reuniéndose en múltiples de animales de nieve, que empezaban a moverse por la oficina.

La creadora de tal magnífica obra estaba cerrando los ojos, acostada en el sofá y…

“Jefa…”

“¿Mmm? ¿Qué sucede? ¿Qué pasa?” Akira al escuchar una voz abrió sus ojos y se levantó rápidamente, un poco somnolienta.

Al ver que las formas de hielo que estaban en el aire, Akira las deshizo y miró a Aeko, que acababa de interrumpir su siesta.

“Shao Ya parece que ha venido de visita.” Informó Aeko, ignorando que la acababa de atrapar soñando dormida.

¿Shao Ya? Akira se levantó de inmediato y siguió a su compañera, frunciendo ligeramente el ceño.

Esa mujer se fue por un buen tiempo y muy pocas veces respondía sus mensajes, Akira la dejó estar porque le mencionó que eran temas familiares, pero estaba preocupada.

No le importaba haber tenido que cumplir con el trabajo que Shao Ya dejó pendiente, ya que siempre podía contratar una secretaria o poner a otro que la ayudara.

El Gremio Tormenta Helada era lo suficiente rentable como para permitirse miembros administrativos que se encargaran de los problemas y la razón por la cual ellos se ocupaban de este trabajo, era que era su manera de mostrar el apoyo al gremio.

Sin embargo, no dejó que nadie ocupara el puesto de Shao Ya, ya que la estaba esperando.

Bajando por el ascensor, cuando llegaron a la sala, pudo ver a esa mujer vestida de manera profesional saludando a los demás con una sonrisa.

No estaba de vuelta… Con una simple mirada a la sonrisa de Shao Ya, Akira supo que no estaba aquí para volver al trabajo con ellos.

“Te ves un poco cansada.” Dijo Shao Ya en saludo y dando su típica cariñosa sonrisa, añadió. “Deberías delegar más el trabajo. Eres la líder de un gremio de tamaño mediano.”

Era la voz cariñosa mezclada con el regaño de una hermana mayor preocupada y esa maldita voz, hizo que la expresión de Akira temblara.

“¿De quién es la culpa?” Cuestionó Akira pareciendo la queja de una niña y dándole una mirada, añadió. “Si vuelves. Volveré a ser la guapa jefa reluciente.”

La expresión de Shao Ya se ablandó de manera superficial y en vez de responder, dio una sonrisa al acercarse.

“Es mejor que hablemos en tu oficina.” Respondió Shao Ya y dando una mirada de disculpa a los demás, señaló. “Solas si es posible.”

La tensión aumentó en gran medida y la expresión de Aeko pasó a preocupada mientras que Santiago dio un suspiro, como si supiera más que los demás.

Por otra parte, Oscar le dio una sonrisa motivadora y Akira asintió, tomando con Shao Ya el ascensor.

La subida fue silenciosa y lenta, provocando un aumento de tensión, que Akira no mostró en su rostro.

“Has asumido muy bien el rol de líder. Muy diferente a cuando ibas a la enfermería a perder tiempo a mi lado.” Dijo Shao Ya, siendo la primera en romper el hielo.

Fue cuando iba a la Academia Aetherium, hace bastante tiempo, cuando ella era una estudiante que no tenía ni la menor idea de lo que deseaba hacer y esa mujer era la enfermera.

“No sé de lo que hablas. Yo he sido la mejor estudiante de mi año. Mi historial habla de mí.” Respondió Akira y entrando a la oficina, le dio un vistazo a su compañera y cuestionó. “¿Quién fue la enfermera que me dejaba estar ahí?”

Ambas se rieron entre ellas y se sentaron en oficina en una atmósfera más amena.

“Así que… ¿Por qué no deseabas que los demás estén aquí?” Preguntó Akira observando a su compañera.

Fue su enfermera durante la academia, pero ahora era su amiga, su colega y una compañera invaluable.

“Los asuntos en mi familia han escalado… Creo que es mejor para mí dejar el gremio.” Dijo Shao Ya y sonriendo con calidez, añadió. “No pongas esa cara. Es lo mejor para el gremio.”

Era imposible no poner una expresión tristeza al escuchar sus primeras palabras, sin embargo, su expresión cambio al escuchar lo último que dijo.

“¿Lo mejor para el gremio?” Preguntó Akira y tratando de controlar su expresión, dudó. “¿Quieres irte por tu propia voluntad? ¿Has encontrado algo mejor? Perderte no es lo mejor para el gremio.”

¿Cómo podría ser lo mejor para el gremio perder a una de sus fundadoras? Como si fuera poco, era Shao Ya, el miembro con mayor experiencia en negocios y un apoyo moral para los novatos.

El Gremio Tormenta Helado era grande y había muchos novatos que deseaban entrar a la vez y a la vez muchos veteranos dejaban sus filas cuando creían que era necesario.

A pesar de ser un gremio de tamaño mediano, la realidad era que estaba muy centralizado y en cierta manera, se impedía que hubiera influencias externas que pudieran afectar al gremio.

Por eso, siempre se ayudaba a aquellos ambiciosos que deseaban más, fueran a lugares como la Empresa Apicius o el ejército japonés, en donde conseguirían lo que buscaban.

Shao Ya en cierto modo, era un pilar moral para los novatos y los veteranos que pasaron a este lugar y no haría ningún bien perderla.

Por tal razón, su voz salió ligeramente cuestionador.

“Es imposible que quiera irme porque lo deseo. Lo sabes. Me encanta este sitio. Es el trabajo de mis sueños, con una jefa encantadora, compañeros increíbles y animados.” Respondió Shao Ya y dando un suspiro desanimado, añadió. “Sin embargo, tiene que ver con mi familia. Es complicado.”

Era normal que le gustara el trabajo, ya que en este lugar había bastante libertad y que los miembros fundadores se quedaran luego de tanto tiempo, era una prueba de que era un lugar agradable.

Akira no pudo comprender la conexión de su familia con el gremio, cuando no tenían contacto alguno y por eso, dio una sonrisa.

“Oh, justo acabo de perder todas mis citas programadas para hoy.” Exclamó, borrando las tareas para del día de hoy y sonriendo, pidió. “Puedes contarme. En este punto, no como una subordinada a su jefa o como colegas y compañeras, sino que como amigas… No, ¡como familia! Puedes hablar, deberías saberlo.”

No se trataba de hablar como colegas que trabajaban en el mismo oficio o como jefa y subordinada, sino que hablara como hermanas, que se apoyaron durante tantos años.

¿Fue la sinceridad que había demostrado? Shao Ya dio un suspiro.

“La Familia Shao está en problemas. El Sexto Portal Abismal llevó a que quien iba a liderar la familia muriera junto a otro miembro importante. Como si fuera poco, otras familias han aprovechado esta oportunidad para atacarnos. Especialmente a los miembros con conexiones externas, buscan que la familia quede aislada.” Explicó Shao Ya y con seriedad, añadió. “Nuestra familia es diferente. Eligen la heredera entre todos los miembros femeninos. Soy una candidata. La más probable y ellos buscarán que nuestro gremio sufra daño para que no me ayuden.”

Aunque Shao Ya no hablaba demasiado de su familia, su etiqueta, modales y educación siempre apuntaron a que fue muy bien educada para asumir puestos relevantes.

Como si fuera poco, cualquier conocería a la Familia Shao, una de las familias más grandes de China y a la vez una, que gobernaba esa nación junto a otras familias.

“He escuchado un poco. Si deseas ser la heredera y todo eso, sabes que te apoyaremos. No necesitas preocuparte por nosotros.” Dijo Akira y con confianza, añadió. “Estamos afiliados al ejército y el gobierno. Ellos nos apoyarán evitando que caigamos. Lo máximo que pueden hacer es que perdamos varias mazmorras.”

En realidad, no había escuchado nada, ya que desde que estaba preocupada se informó todo lo que pudo.

Supo que la Familia Shao no tenía heredera y que otras familias la estaban presionando en diferentes ámbitos dentro de china.

Los oponentes eran familias de igual importancia y aunque podían ser gigantes en China, su influencia en el exterior era media, comparada a otras potencias.

Incluso si buscaban atacarla, lo máximo que podrían hacer era que perdiera mazmorras importantes y en cierto sentido, no era como si importara, cuando su objetivo siempre fueron mazmorras que otros no deseaban limpiar.

El apoyo del ejército y el gobierno ayudaría a evitar la presión y mayor aun…

“Estamos conectados a la Empresa Apicius. Dudó que tengamos perdidas en lo económico.” Añadió Akira y con una sonrisa llena de confianza, añadió. “Somos pequeños, pero no somos débiles.”

No era tan ingenua como para pensar que solo podían ser atacadas por los negocios o por la política, sabía que podían ir por su imagen o miembros e incluso apoyar a otros gremios para que buscaran problemas.

Aun así, no eran débiles como para caer con tanta facilidad y menos lo haría cuando estaban tan unidos.

“El oponente es la Familia Xu, que tiene un rango SS y varios altos rangos, ya se han opuesto a la Empresa Apicius.” Reveló Shao Ya y dándole una media sonrisa, añadió. “Se han aliado con la Familia Kong, que ocupa cargos políticos y están llevando a la empresa fuera del mercado chino y como aliados de esa empresa, nosotros tenemos perdidas.”

Tal respuesta no era lo que esperaba.

Un rango SS, tenía fuerza política con solo su poder y era normal, cuando ellos podrían ser de mucha ayuda para las naciones.

Mover algunos hilos en Japón con algunas promesas no sonaba tan descabellado y llevó a que Akira le encontrara sentido, que estuvieran aislando a las conexiones de la familia.

Como si fuera poco, que ya se estuviera oponiendo a una gran empresa, dejaba ver que no estaban bromeando y era un asunto serio y más cuando esa empresa, era literalmente un gigante en las influencias que movía.

“Soy la candidata más probable, por mi madre y porque en este momento creen que estoy soltera.” Dijo Shao Ya y con calma, añadió. “Prefiero no involucrar al gremio. Hemos trabajado duro para alcanzar estas alturas y no quiero que se encuentre con baches por mi culpa.”

Como estaba ‘soltera’, ella era probable que fuera la candidata y la razón era las posibles alianzas que podía obtener.

No sonaba descabellado realizar alianzas con casamiento de por medio y hasta era común que sucediera en varias naciones en donde estos acuerdos eran herramientas de negocios.

Viendo que Shao Ya se levantaba para retirarse, Akira movió su mano generando una barrera de hielo en la puerta, impidiendo el pasado.

“Por favor, Akira. Ya eres mayor para comportarte como una niña.” Regañó Shao Ya con un tono tan natural, que causó que ella diera una sonrisa un poco decaída.

Sabía lo que iba a hacer y…

“Me conoces. Una vez que decido algo, nadie me parara.” Dijo Akira y levantándose con orgullo, anunció. “Te robé de la Academia Aetherium. ¿Crees que no puedo robarte de tu familia?”

Hace años se dispuso a crear su propio gremio en una decisión tan repentina como sorprendente para ella misma y lo consiguió.

Tuvo dificultades y en cierta manera, no tenía ni el menor conocimiento para lograrlo, pero se esforzó.

Desde mejorar su fuerza, buscar compañeros, estudiar para poder liderar y se esforzó, hasta que lo logró.

Lo llevó hasta tal extremo, que literalmente quiso robarse para sí misma a la enfermera de la Academia Aetherium, una mujer cuyo curriculum estaba más que sobre calificado para este puesto.

“No me estás robando. Es algo que deseo hacer por mi propia voluntad. Estoy asumiendo mi responsabilidad con mi familia.” Respondió Shao Ya y elevando su voz, declaró. “Es algo que deseo hacer por mi cuenta. Quería hablar contigo, porque creí que verías el panorama general.”

Un panorama que no se veía bien para ellos si la ayudaban.

Como la líder del gremio, debía reconocer que mantenerse al lado de Shao Ya con la amenaza de problemas era malo para los negocios.

“Al parecer no me conoces bien. No importa, tendremos mucho tiempo para que me conozcas.” Dijo Akira y dándose cuenta de que la expresión de Shao Ya cambiaba, anunció. “Somos familia. Si ni siquiera puedo apoyar a mi familia, no merezco estar en este puesto.”

Era increíble construir este gremio, sin embargo, no era comparable con la amistad y en este caso la hermandad.

Si Shao Ya la conociera, se daría cuenta, de que incluso si la rechazaban ahora, ella se movería directamente para ayudarla, aunque se lo impidieran.

Ahora esa mujer abrió y cerró su boca, desanimándose por completo, como si toda la fuerza que había reservado para despedirse este día, hubiera desaparecido.

“Eres increíble.” Murmuró Shao Ya, en un tono que no sonaba para nada un halago y…

“Lo sé.” Respondió Akira con una sonrisa gigantesca.

Por supuesto que lo era.

******

En una mesa, en alguna parte de la Ciudad Río de Janeiro, Ye An junto a sus compañeros, estaba esperando a que la jefa viniera.

Había mucho que tratar y lo primero era informar sobre los negocios que se estaban por llevar a cabo, abriendo por primera vez desde hace tiempo.

Lo que se priorizó fue la capacidad de pasar desapercibido dentro del Imperio Sudamericano, para de esa forma evitar que el emperador desee erradicarlos.

Básicamente, se dejaron trabajos que podían ocasionar problemas evidentes, como era algunos negocios turbios de asesinato, que algunos realizaban.

Cazas ilegales de bestias mágicas inteligentes también fue rechazado, al igual que el tráfico de personas, venta de órganos y varios negocios cuyo daño, podían ser visible.

Bastet era muy rigurosa con la idea de que no llamaran la atención y la base de esa idea era no dañar, herir o lastimar inocentes o reducir las consecuencias al mínimo.

Evitar enfrentamientos con policía y autoridades, al igual que evitar cualquier daño a civiles tanto como fuera posible.

Ye An estaba de acuerdo.

¿Y cómo no lo estaría? Cualquiera que tuviera algo de experiencia, sabría que el Emperador Víctor le encantaría usar a alguien que dañaba su gente, para mostrar que con sus ciudadanos no debía meterse.

Por eso, cualquiera con una neurona funcional evitaría sobornar políticos, ya que a Víctor le gustaba aplastarlos tanto a los políticos como aquellos con los cual tenía una relación.

A pesar de que la venta de algunas drogas se le fue prohibida, Ye An estaba contenta, puesto que había muchas drogas y elementos alquímicos que eran ilegales, pero que a la vez no afectaban desmedidamente a las personas.

Ella no era la única contenta, ya que incluso el Conde Lakatos que tenía prohibido asesinar o dañar bestias mágicas inteligentes, tenía caminó libre para moverse con otras criaturas más salvajes.

Octavio tenía prohibido la venta de armas que podrían llevar a ataques terroristas o a eventos mayores, pero ese hombre traficaba para el exterior, especialmente a los señores de la guerra africanos.

Ignacio estaba más limitado, ya que por lo general su gente trabajaba en diversas tareas del bajo mundo y a veces se veía en conflicto con las autoridades.

No obstante, no significaba que perdiera trabajo, sino que tendría que aumentar la capacidad de su gente y eso significaba una mayor fuerza.

Los beneficios estaban ahí, cerca de ellos, esperando a que sean tomados y si bien debería ser un ambiente alegre, la sala estaba en silencio.

“¿Creen que venga? Ha estado demorándose bastante.” Dijo Octavio, tratando de ocultar la preocupación en su voz y dando un suspiro, murmuró. “Espero que esté bien.”

No estaba haciendo referencia a la salud, sino que a la mentalidad.

Bastet era feroz y alguien muy capaz, teniendo a una excelente mano derecha como ayudante.

Lo más increíble, era su fuente de información tan certera que daba miedo y a la vez, el misterio de su respaldo.

Todavía recordaban que esa mujer, literalmente golpeó a Aldina, la antigua jefa criminal de la ciudad en medio del restaurante de la Empresa Apicius.

Y lo más sorprende fue que no dijeron nada.

“Debe estar arreglando los pormenores.” Dijo Ye An.

¿Bastet estaba conectada a la Empresa Apicius? Era una caníbal, que le encantaba la comida y la probabilidad que hiciera trabajos sucios para esa gran empresa o algunos de sus directores regionales, era bastante alta.

Sin embargo, no se atrevió a mencionarlo y nadie de esta sala, lo haría y menos cuando esas empresas estaban diferentes alturas.

Si empezaban a dejar salir el rumor, era posible que la empresa se moviera para limpiar su imagen o peor aún, enviar a otros que trabajaban con ellos para encargarse de los sucios asuntos de silenciar a los habladores.

Hasta era viable que Bastet fuera uno de esos que trabajaba para la Empresa Apicius en las sombras.

Las probabilidades eran aterradoras y el misterio generaba cierto temor, sin embargo, a la vez confianza.

El único problema era…

“¿Creen que haremos el contrato?” Preguntó Ignacio sin ocultar la seriedad en su voz.

Cada uno de los presentes, dio una expresión solemne, que no pudo ser ocultada.

Necesitaban hacer un contrato, preferiblemente en nombre de un Dios, que pueda asegurar que ellos estarían a salvo.

Bastet tenía problemas mentales y en cualquier momento podía enloquecer y si en ese momento ellos eran los objetivos, estarían muertos.

¿O qué sucedía si alguna vez quería comerlos a ellos? La incertidumbre era demasiado alta y necesitaban seguridad.

La seguridad de un contrato en nombre de un Dios, que pudiera castigar o retener a Bastet cuando enloqueciera.

El modelo de negocios, la unificación de la ciudad y los límites eran asuntos aceptables y de cierta manera, Ye An siempre deseo tranquilidad en el bajo mundo.

Sin embargo, esa calma podía ser amenazada por Bastet si un día se desataba.

“Ya viene.” Dijo el Conde Lakatos y desde afuera se escucharon pasos.

La puerta fue abierta por María y Bastet llevando la máscara de hueso blanco, entró al lugar mientras sus labios pintados de negro inclinaban en una sonrisa al ver que todos se levantaron.

“Iré al grano. He leído los informes de los negocios y me alegro de que estén de acuerdo con las condiciones que he recomendado. Pueden comenzar de inmediato con los negocios.” Dijo Bastet con calma, llevando a que la atmósfera mejorara y con una sonrisa, añadió. “En cuanto al contrato… Pronto lo haremos. Supongo que nadie quiere ser corrompido o controlado por algún dios demoniaco, ¿cierto?”

Todos asintieron.

El mayor problema del contrato con algún tipo de Dios, era que esas entidades no eran confiables y si alguien actuaba sin precauciones, podían ser atados a esas deidades.

Lo mejor para ellos fue, que Bastet se encargara de organizar un ritual con las precauciones necesarias y con alguna entidad que al menos fuera un poco confiable.

Que supiera sobre los peligros dio cierta confianza.

Sin embargo, Bastet no terminó en ese punto y haciendo una señal, María proyectó el mapa de la ciudad y sus alrededores.

La única diferencia era que estaba marcado con algunos colores que cubrían ciertas regiones y cuyos nombres llamaron la atención de los presentes.

“Las organizaciones que controlan el bajo mundo al norte y noreste, son pequeñas. Controlar la ciudad Belo Horizonte no se ve complicado, podemos reunirnos con los líderes y unirlos a nuestra organización. Dudó que rechacen, cuando sus negocios vienen a nuestro puerto. Aunque es otro asunto si se adaptan a nuestras regulaciones."  Reveló Bastet y señalando la ciudad al noreste, añadió. “En cambio, la ciudad Salvador de Bahía será más fácil. La última gran redada golpeó a las organizaciones criminales y ellos están acorralados. Aceptarán nuestro modelo de negocios y más cuando saben las consecuencias de enfrentarse al imperio.”

Todos los presentes parpadearon sorprendidos y prácticamente incrédulos.

No solo por los datos de la información que le estaban mostrando, que estaba perfectamente organizado con los nombres de quien controlaba cuál zona, sino que a lo que estaba apuntando Bastet.

“Por lo general, la mayoría de las ciudades en Brasil son de este tipo. Sin embargo, hay una excepción.” Dijo Bastet y señalando a una ciudad al oeste de Río de Janeiro, anunció. “São Paulo. Desde allí vinieron quienes deseaban detenerme y en ese lugar, es en donde los enfrentamientos continúan con mayor ímpetu.”

Las imágenes empezaron a mostrarse, desde asesinato, enfrentamientos, batallas y muchos negocios que no estaban a la vista del público, que continuaban en esa ciudad.

Los informes de los criminales también aparecieron a la vista.

“Es un lugar lúgubre. Estoy hablando de pandillas enfrentándose a otras pandillas, de las autoridades imperiales muy metidas en el meollo. Es uno de los pocos lugares del Imperio, en donde el crimen no puede ser erradicado. Una mancha que el Emperador le encantaría borrar.” Dijo Bastet y sonriendo, reveló. “Una mancha que nosotros podemos aprovechar. Una vez que nos hagamos cargo de este bastión, nos haremos una reputación en todo el bajo mundo de Sudamérica y las organizaciones vendrán rogando por cooperación.”

La expresión de esa mujer estaba llena de ambición y eran los ojos rojos en forma de gato, lo que atrajeron la atención de todos.

El deseo de conflicto, de batalla y sangre, de conquistar todo el lugar, queriendo buscar enfrentarse a nuevos enemigos

Una ferocidad y locura, sin igual y la ambición para intentarlo.

Ambición que estaba respaldada por una fuente de información y un preparativo exhaustivo, que demostraba que no era una simple buscapleitos.

Ye An que tenía los pelos de punta por el escalofrío dejó salir su aliento que tuvo conteniendo.

Fascinada por lo que esa mujer buscaba lograr.

Los ambiciosos que deseaban compararse a la antigua Reina del Norte existían y la diferencia era que Bastet, al conquistar la ciudad de la nada, daba confianza.

La suficiente confianza como para apoyarla.

******

En una silenciosa sala de enfermería, Aurora escuchó el informe del vampiro capturado.

“Luciana es una… Lunática. No se detendrá. Buscará la manera de lograr su objetivo cueste lo que cueste.” Dijo el vampiro y apretando sus puños mientras revelaba sus colmillos, añadió. “Es peligrosa.”

Ese individuo fue utilizó como sujeto de experimentación, sufriendo la crueldad de una científica extremista y sin códigos morales.

“No necesitas contarnos los detalles. Deseamos saber si durante tu cautiverio viste algo o recuerdas detalles que pueden guiarnos a encontrarla.” Pidió Aurora con calma y dándose cuenta de que había rencor en los ojos del vampiro, añadió. “Si la encontramos la detendremos.”

La ira de ese vampiro estaba dirigida a la científica que lo torturo durante semanas y obtuvo calma, cuando ella mencionó que lo detendrían.

Vinieron a buscar a Cithrel, sin embargo, en este punto Aurora no podía quedarse quieta y más cuando tenía la oportunidad para intervenir.

Le gustará o no ya estaba involucrada en este asunto y si tenía la oportunidad se encargaría del tema.

A la vez que trataría de encontrar a Cithrel… No, en este punto a lo que tenía que apuntar era evitar que esa princesa hiciera algo de lo que se arrepintiera.

“Yo… No recuerdo demasiado.” Respondió el vampiro y tras un segundo, añadió. “Desconozco la maquinaria, pero ella pedía elementos alquímicos. Dudo que sean fáciles de conseguir.”

Aurora que escuchaba anotó los nombres que a ella le parecieron desconocidos y luego al terminar, abandonó el lugar después de agradecerle por la cooperación.

“¿Escuchaste? ¿Puedes ver si es posible de rastrear?” Preguntó Aurora al salir, por el sistema de comunicación, haciéndole una señal a su hermana para que se acercara, empezó a salir del lugar.

“Me encargaré, pero… ¿Crees que ellos todavía estén en Ankara? Tal vez Cithrel, ya haya solucionado el problema.” Respondió Liam que estaba escuchando.

El laboratorio principal fue tomado por las autoridades de la Iglesia del Orden y no se encontraron a los principales objetivos que buscaban capturar.

A la vez encontraron rastros de un ataque anterior y era imposible saber si aquella persona que atacó el lugar tuvo éxito o no.

Sin embargo, Aurora estaba segura de un punto.

“Cithrel no lo ha detenido. Si lo hubiera hecho me hubiera avisado a mí o de última a Venali, para que dejáramos de intervenir.” Murmuró Aurora con una expresión dudosa y dando un largo suspiro, añadió. “Al final, no importa. Necesitamos cualquier pista para encontrar a nuestros objetivos. Trata de verificar las ciudades aledañas.”

Le estaba pidiendo que rastreara algunos elementos que utilizaba la investigadora principal para de esa manera rastrear a los culpables.

Una tarea colosal que podría no llevar a nada, ya que, si tenían un mago espacial, esos individuos podrían comprarlo de ciudades que estaban en la otra esquina de este mundo.

Sin embargo, en este punto era la única pista que tenía disponible.

“Le pediré a mi conocido en la Empresa Cosmos un poco de su ayuda.” Agregó Aurora sabiendo que la tarea era compleja.

Recordaba que Kairos le ayudó a encontrar el laboratorio en la República de África Occidental, en la que la droga que usó Xu Long se estaba haciendo.

Lo hicieron rastreando los materiales que se empleaban y ahora, ella deseaba lograr lo mismo y pedirle ayuda a su pretendiente, le pareció una buena opción.

En este punto cada vez tenía menos incomodidad a pedirle ayuda.

“Comprendo.” Respondió Liam antes de terminar la llamada.

Tan trabajador como siempre, su compañero era imparable en las tareas que se metía.

Aurora suspiró y le dio una mirada a su hermana, que estaba atenta al reloj holográfico.

“¿Aburrida?” Preguntó con calma, al darse cuenta de que la expresión de Alice se veía ligeramente gruñona.

“No. Solo es que me están molestando demasiado.” Respondió Alice y dudando unos segundos, dio un suspiro y añadió. “Lo siento, por no poder ayudar.”

¿Sus nuevos amigos la estaban molestando? Aurora que estaba conteniendo su risa al escuchar tal revelación, dio una sonrisa al oír la disculpa.

“Yo soy quien debería disculparse por traerte a estos asuntos.” Respondió Aurora y recordando lo sucedido con los Ejecutores del Orden, señaló. “Aunque deberíamos culpar a Cithrel por causar problemas.”

Era Cithrel la razón por la cual vino a este lugar, involucrándose en estos asuntos y lo peor, era que esa princesa, no estaba bien en su totalidad.

Si lo estuviera, hubiera sido fácil decirle que no se involucrara e incluso le hubiera avisado a Taqiyya que estaba a salvo.

Estaba siendo guiada por su sed de sangre y el problema era que el resultado de que ella se soltara, podría desencadenar la cuarta profecía.

Aunque le desagradaba esa profecía y algunas otras tenían cierta realidad en ellas.

“No te ves molesta.” Señaló Alice con calma.

“Claro, que no. Imagínate los beneficios que podríamos conseguir si ayudamos a la princesa.” Dijo Aurora y sonriendo al acercarse a su hermana, susurró. “Podrías pedir todos los platos que deseas a Urfin o hasta robarlo como nuestro chef personal.”

Aunque estaba bromeando, los ojos de Alice se centraron y esa glotona dio una mirada hambrienta, tomando sus palabras de manera literal.

La expresión de Aurora tembló por un segundo al darse cuenta de su posible error.

En realidad, no le importaban los beneficios y menos la comida, solo deseaba ayudar a una amiga que parecía estar metiéndose en problemas y lo hizo, porque ella creía que de esta forma respondían los amigos.

Incluso si la culpa estaba en uno, un amigo era aquel que estaba siempre para ayudar, de la misma manera que Alice estaba siguiéndola a ella.

Sin embargo, por la mirada de Alice ligeramente emocionada, ella obtuvo una nueva razón para moverse.


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