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TG - Capítulo 503
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Lo sé.

Capítulo 503: Lo sé.

En una oficina copos de nieve flotaban en el interior, reuniéndose en múltiples de animales de nieve, que empezaban a moverse por la oficina.

La creadora de tal magnífica obra estaba cerrando los ojos, acostada en el sofá y…

“Jefa…”

“¿Mmm? ¿Qué sucede? ¿Qué pasa?” Akira al escuchar una voz abrió sus ojos y se levantó rápidamente, un poco somnolienta.

Al ver que las formas de hielo que estaban en el aire, Akira las deshizo y miró a Aeko, que acababa de interrumpir su siesta.

“Shao Ya parece que ha venido de visita.” Informó Aeko, ignorando que la acababa de atrapar soñando dormida.

¿Shao Ya? Akira se levantó de inmediato y siguió a su compañera, frunciendo ligeramente el ceño.

Esa mujer se fue por un buen tiempo y muy pocas veces respondía sus mensajes, Akira la dejó estar porque le mencionó que eran temas familiares, pero estaba preocupada.

No le importaba haber tenido que cumplir con el trabajo que Shao Ya dejó pendiente, ya que siempre podía contratar una secretaria o poner a otro que la ayudara.

El Gremio Tormenta Helada era lo suficiente rentable como para permitirse miembros administrativos que se encargaran de los problemas y la razón por la cual ellos se ocupaban de este trabajo, era que era su manera de mostrar el apoyo al gremio.

Sin embargo, no dejó que nadie ocupara el puesto de Shao Ya, ya que la estaba esperando.

Bajando por el ascensor, cuando llegaron a la sala, pudo ver a esa mujer vestida de manera profesional saludando a los demás con una sonrisa.

No estaba de vuelta… Con una simple mirada a la sonrisa de Shao Ya, Akira supo que no estaba aquí para volver al trabajo con ellos.

“Te ves un poco cansada.” Dijo Shao Ya en saludo y dando su típica cariñosa sonrisa, añadió. “Deberías delegar más el trabajo. Eres la líder de un gremio de tamaño mediano.”

Era la voz cariñosa mezclada con el regaño de una hermana mayor preocupada y esa maldita voz, hizo que la expresión de Akira temblara.

“¿De quién es la culpa?” Cuestionó Akira pareciendo la queja de una niña y dándole una mirada, añadió. “Si vuelves. Volveré a ser la guapa jefa reluciente.”

La expresión de Shao Ya se ablandó de manera superficial y en vez de responder, dio una sonrisa al acercarse.

“Es mejor que hablemos en tu oficina.” Respondió Shao Ya y dando una mirada de disculpa a los demás, señaló. “Solas si es posible.”

La tensión aumentó en gran medida y la expresión de Aeko pasó a preocupada mientras que Santiago dio un suspiro, como si supiera más que los demás.

Por otra parte, Oscar le dio una sonrisa motivadora y Akira asintió, tomando con Shao Ya el ascensor.

La subida fue silenciosa y lenta, provocando un aumento de tensión, que Akira no mostró en su rostro.

“Has asumido muy bien el rol de líder. Muy diferente a cuando ibas a la enfermería a perder tiempo a mi lado.” Dijo Shao Ya, siendo la primera en romper el hielo.

Fue cuando iba a la Academia Aetherium, hace bastante tiempo, cuando ella era una estudiante que no tenía ni la menor idea de lo que deseaba hacer y esa mujer era la enfermera.

“No sé de lo que hablas. Yo he sido la mejor estudiante de mi año. Mi historial habla de mí.” Respondió Akira y entrando a la oficina, le dio un vistazo a su compañera y cuestionó. “¿Quién fue la enfermera que me dejaba estar ahí?”

Ambas se rieron entre ellas y se sentaron en oficina en una atmósfera más amena.

“Así que… ¿Por qué no deseabas que los demás estén aquí?” Preguntó Akira observando a su compañera.

Fue su enfermera durante la academia, pero ahora era su amiga, su colega y una compañera invaluable.

“Los asuntos en mi familia han escalado… Creo que es mejor para mí dejar el gremio.” Dijo Shao Ya y sonriendo con calidez, añadió. “No pongas esa cara. Es lo mejor para el gremio.”

Era imposible no poner una expresión tristeza al escuchar sus primeras palabras, sin embargo, su expresión cambio al escuchar lo último que dijo.

“¿Lo mejor para el gremio?” Preguntó Akira y tratando de controlar su expresión, dudó. “¿Quieres irte por tu propia voluntad? ¿Has encontrado algo mejor? Perderte no es lo mejor para el gremio.”

¿Cómo podría ser lo mejor para el gremio perder a una de sus fundadoras? Como si fuera poco, era Shao Ya, el miembro con mayor experiencia en negocios y un apoyo moral para los novatos.

El Gremio Tormenta Helado era grande y había muchos novatos que deseaban entrar a la vez y a la vez muchos veteranos dejaban sus filas cuando creían que era necesario.

A pesar de ser un gremio de tamaño mediano, la realidad era que estaba muy centralizado y en cierta manera, se impedía que hubiera influencias externas que pudieran afectar al gremio.

Por eso, siempre se ayudaba a aquellos ambiciosos que deseaban más, fueran a lugares como la Empresa Apicius o el ejército japonés, en donde conseguirían lo que buscaban.

Shao Ya en cierto modo, era un pilar moral para los novatos y los veteranos que pasaron a este lugar y no haría ningún bien perderla.

Por tal razón, su voz salió ligeramente cuestionador.

“Es imposible que quiera irme porque lo deseo. Lo sabes. Me encanta este sitio. Es el trabajo de mis sueños, con una jefa encantadora, compañeros increíbles y animados.” Respondió Shao Ya y dando un suspiro desanimado, añadió. “Sin embargo, tiene que ver con mi familia. Es complicado.”

Era normal que le gustara el trabajo, ya que en este lugar había bastante libertad y que los miembros fundadores se quedaran luego de tanto tiempo, era una prueba de que era un lugar agradable.

Akira no pudo comprender la conexión de su familia con el gremio, cuando no tenían contacto alguno y por eso, dio una sonrisa.

“Oh, justo acabo de perder todas mis citas programadas para hoy.” Exclamó, borrando las tareas para del día de hoy y sonriendo, pidió. “Puedes contarme. En este punto, no como una subordinada a su jefa o como colegas y compañeras, sino que como amigas… No, ¡como familia! Puedes hablar, deberías saberlo.”

No se trataba de hablar como colegas que trabajaban en el mismo oficio o como jefa y subordinada, sino que hablara como hermanas, que se apoyaron durante tantos años.

¿Fue la sinceridad que había demostrado? Shao Ya dio un suspiro.

“La Familia Shao está en problemas. El Sexto Portal Abismal llevó a que quien iba a liderar la familia muriera junto a otro miembro importante. Como si fuera poco, otras familias han aprovechado esta oportunidad para atacarnos. Especialmente a los miembros con conexiones externas, buscan que la familia quede aislada.” Explicó Shao Ya y con seriedad, añadió. “Nuestra familia es diferente. Eligen la heredera entre todos los miembros femeninos. Soy una candidata. La más probable y ellos buscarán que nuestro gremio sufra daño para que no me ayuden.”

Aunque Shao Ya no hablaba demasiado de su familia, su etiqueta, modales y educación siempre apuntaron a que fue muy bien educada para asumir puestos relevantes.

Como si fuera poco, cualquier conocería a la Familia Shao, una de las familias más grandes de China y a la vez una, que gobernaba esa nación junto a otras familias.

“He escuchado un poco. Si deseas ser la heredera y todo eso, sabes que te apoyaremos. No necesitas preocuparte por nosotros.” Dijo Akira y con confianza, añadió. “Estamos afiliados al ejército y el gobierno. Ellos nos apoyarán evitando que caigamos. Lo máximo que pueden hacer es que perdamos varias mazmorras.”

En realidad, no había escuchado nada, ya que desde que estaba preocupada se informó todo lo que pudo.

Supo que la Familia Shao no tenía heredera y que otras familias la estaban presionando en diferentes ámbitos dentro de china.

Los oponentes eran familias de igual importancia y aunque podían ser gigantes en China, su influencia en el exterior era media, comparada a otras potencias.

Incluso si buscaban atacarla, lo máximo que podrían hacer era que perdiera mazmorras importantes y en cierto sentido, no era como si importara, cuando su objetivo siempre fueron mazmorras que otros no deseaban limpiar.

El apoyo del ejército y el gobierno ayudaría a evitar la presión y mayor aun…

“Estamos conectados a la Empresa Apicius. Dudó que tengamos perdidas en lo económico.” Añadió Akira y con una sonrisa llena de confianza, añadió. “Somos pequeños, pero no somos débiles.”

No era tan ingenua como para pensar que solo podían ser atacadas por los negocios o por la política, sabía que podían ir por su imagen o miembros e incluso apoyar a otros gremios para que buscaran problemas.

Aun así, no eran débiles como para caer con tanta facilidad y menos lo haría cuando estaban tan unidos.

“El oponente es la Familia Xu, que tiene un rango SS y varios altos rangos, ya se han opuesto a la Empresa Apicius.” Reveló Shao Ya y dándole una media sonrisa, añadió. “Se han aliado con la Familia Kong, que ocupa cargos políticos y están llevando a la empresa fuera del mercado chino y como aliados de esa empresa, nosotros tenemos perdidas.”

Tal respuesta no era lo que esperaba.

Un rango SS, tenía fuerza política con solo su poder y era normal, cuando ellos podrían ser de mucha ayuda para las naciones.

Mover algunos hilos en Japón con algunas promesas no sonaba tan descabellado y llevó a que Akira le encontrara sentido, que estuvieran aislando a las conexiones de la familia.

Como si fuera poco, que ya se estuviera oponiendo a una gran empresa, dejaba ver que no estaban bromeando y era un asunto serio y más cuando esa empresa, era literalmente un gigante en las influencias que movía.

“Soy la candidata más probable, por mi madre y porque en este momento creen que estoy soltera.” Dijo Shao Ya y con calma, añadió. “Prefiero no involucrar al gremio. Hemos trabajado duro para alcanzar estas alturas y no quiero que se encuentre con baches por mi culpa.”

Como estaba ‘soltera’, ella era probable que fuera la candidata y la razón era las posibles alianzas que podía obtener.

No sonaba descabellado realizar alianzas con casamiento de por medio y hasta era común que sucediera en varias naciones en donde estos acuerdos eran herramientas de negocios.

Viendo que Shao Ya se levantaba para retirarse, Akira movió su mano generando una barrera de hielo en la puerta, impidiendo el pasado.

“Por favor, Akira. Ya eres mayor para comportarte como una niña.” Regañó Shao Ya con un tono tan natural, que causó que ella diera una sonrisa un poco decaída.

Sabía lo que iba a hacer y…

“Me conoces. Una vez que decido algo, nadie me parara.” Dijo Akira y levantándose con orgullo, anunció. “Te robé de la Academia Aetherium. ¿Crees que no puedo robarte de tu familia?”

Hace años se dispuso a crear su propio gremio en una decisión tan repentina como sorprendente para ella misma y lo consiguió.

Tuvo dificultades y en cierta manera, no tenía ni el menor conocimiento para lograrlo, pero se esforzó.

Desde mejorar su fuerza, buscar compañeros, estudiar para poder liderar y se esforzó, hasta que lo logró.

Lo llevó hasta tal extremo, que literalmente quiso robarse para sí misma a la enfermera de la Academia Aetherium, una mujer cuyo curriculum estaba más que sobre calificado para este puesto.

“No me estás robando. Es algo que deseo hacer por mi propia voluntad. Estoy asumiendo mi responsabilidad con mi familia.” Respondió Shao Ya y elevando su voz, declaró. “Es algo que deseo hacer por mi cuenta. Quería hablar contigo, porque creí que verías el panorama general.”

Un panorama que no se veía bien para ellos si la ayudaban.

Como la líder del gremio, debía reconocer que mantenerse al lado de Shao Ya con la amenaza de problemas era malo para los negocios.

“Al parecer no me conoces bien. No importa, tendremos mucho tiempo para que me conozcas.” Dijo Akira y dándose cuenta de que la expresión de Shao Ya cambiaba, anunció. “Somos familia. Si ni siquiera puedo apoyar a mi familia, no merezco estar en este puesto.”

Era increíble construir este gremio, sin embargo, no era comparable con la amistad y en este caso la hermandad.

Si Shao Ya la conociera, se daría cuenta, de que incluso si la rechazaban ahora, ella se movería directamente para ayudarla, aunque se lo impidieran.

Ahora esa mujer abrió y cerró su boca, desanimándose por completo, como si toda la fuerza que había reservado para despedirse este día, hubiera desaparecido.

“Eres increíble.” Murmuró Shao Ya, en un tono que no sonaba para nada un halago y…

“Lo sé.” Respondió Akira con una sonrisa gigantesca.

Por supuesto que lo era.

******

En una mesa, en alguna parte de la Ciudad Río de Janeiro, Ye An junto a sus compañeros, estaba esperando a que la jefa viniera.

Había mucho que tratar y lo primero era informar sobre los negocios que se estaban por llevar a cabo, abriendo por primera vez desde hace tiempo.

Lo que se priorizó fue la capacidad de pasar desapercibido dentro del Imperio Sudamericano, para de esa forma evitar que el emperador desee erradicarlos.

Básicamente, se dejaron trabajos que podían ocasionar problemas evidentes, como era algunos negocios turbios de asesinato, que algunos realizaban.

Cazas ilegales de bestias mágicas inteligentes también fue rechazado, al igual que el tráfico de personas, venta de órganos y varios negocios cuyo daño, podían ser visible.

Bastet era muy rigurosa con la idea de que no llamaran la atención y la base de esa idea era no dañar, herir o lastimar inocentes o reducir las consecuencias al mínimo.

Evitar enfrentamientos con policía y autoridades, al igual que evitar cualquier daño a civiles tanto como fuera posible.

Ye An estaba de acuerdo.

¿Y cómo no lo estaría? Cualquiera que tuviera algo de experiencia, sabría que el Emperador Víctor le encantaría usar a alguien que dañaba su gente, para mostrar que con sus ciudadanos no debía meterse.

Por eso, cualquiera con una neurona funcional evitaría sobornar políticos, ya que a Víctor le gustaba aplastarlos tanto a los políticos como aquellos con los cual tenía una relación.

A pesar de que la venta de algunas drogas se le fue prohibida, Ye An estaba contenta, puesto que había muchas drogas y elementos alquímicos que eran ilegales, pero que a la vez no afectaban desmedidamente a las personas.

Ella no era la única contenta, ya que incluso el Conde Lakatos que tenía prohibido asesinar o dañar bestias mágicas inteligentes, tenía caminó libre para moverse con otras criaturas más salvajes.

Octavio tenía prohibido la venta de armas que podrían llevar a ataques terroristas o a eventos mayores, pero ese hombre traficaba para el exterior, especialmente a los señores de la guerra africanos.

Ignacio estaba más limitado, ya que por lo general su gente trabajaba en diversas tareas del bajo mundo y a veces se veía en conflicto con las autoridades.

No obstante, no significaba que perdiera trabajo, sino que tendría que aumentar la capacidad de su gente y eso significaba una mayor fuerza.

Los beneficios estaban ahí, cerca de ellos, esperando a que sean tomados y si bien debería ser un ambiente alegre, la sala estaba en silencio.

“¿Creen que venga? Ha estado demorándose bastante.” Dijo Octavio, tratando de ocultar la preocupación en su voz y dando un suspiro, murmuró. “Espero que esté bien.”

No estaba haciendo referencia a la salud, sino que a la mentalidad.

Bastet era feroz y alguien muy capaz, teniendo a una excelente mano derecha como ayudante.

Lo más increíble, era su fuente de información tan certera que daba miedo y a la vez, el misterio de su respaldo.

Todavía recordaban que esa mujer, literalmente golpeó a Aldina, la antigua jefa criminal de la ciudad en medio del restaurante de la Empresa Apicius.

Y lo más sorprende fue que no dijeron nada.

“Debe estar arreglando los pormenores.” Dijo Ye An.

¿Bastet estaba conectada a la Empresa Apicius? Era una caníbal, que le encantaba la comida y la probabilidad que hiciera trabajos sucios para esa gran empresa o algunos de sus directores regionales, era bastante alta.

Sin embargo, no se atrevió a mencionarlo y nadie de esta sala, lo haría y menos cuando esas empresas estaban diferentes alturas.

Si empezaban a dejar salir el rumor, era posible que la empresa se moviera para limpiar su imagen o peor aún, enviar a otros que trabajaban con ellos para encargarse de los sucios asuntos de silenciar a los habladores.

Hasta era viable que Bastet fuera uno de esos que trabajaba para la Empresa Apicius en las sombras.

Las probabilidades eran aterradoras y el misterio generaba cierto temor, sin embargo, a la vez confianza.

El único problema era…

“¿Creen que haremos el contrato?” Preguntó Ignacio sin ocultar la seriedad en su voz.

Cada uno de los presentes, dio una expresión solemne, que no pudo ser ocultada.

Necesitaban hacer un contrato, preferiblemente en nombre de un Dios, que pueda asegurar que ellos estarían a salvo.

Bastet tenía problemas mentales y en cualquier momento podía enloquecer y si en ese momento ellos eran los objetivos, estarían muertos.

¿O qué sucedía si alguna vez quería comerlos a ellos? La incertidumbre era demasiado alta y necesitaban seguridad.

La seguridad de un contrato en nombre de un Dios, que pudiera castigar o retener a Bastet cuando enloqueciera.

El modelo de negocios, la unificación de la ciudad y los límites eran asuntos aceptables y de cierta manera, Ye An siempre deseo tranquilidad en el bajo mundo.

Sin embargo, esa calma podía ser amenazada por Bastet si un día se desataba.

“Ya viene.” Dijo el Conde Lakatos y desde afuera se escucharon pasos.

La puerta fue abierta por María y Bastet llevando la máscara de hueso blanco, entró al lugar mientras sus labios pintados de negro inclinaban en una sonrisa al ver que todos se levantaron.

“Iré al grano. He leído los informes de los negocios y me alegro de que estén de acuerdo con las condiciones que he recomendado. Pueden comenzar de inmediato con los negocios.” Dijo Bastet con calma, llevando a que la atmósfera mejorara y con una sonrisa, añadió. “En cuanto al contrato… Pronto lo haremos. Supongo que nadie quiere ser corrompido o controlado por algún dios demoniaco, ¿cierto?”

Todos asintieron.

El mayor problema del contrato con algún tipo de Dios, era que esas entidades no eran confiables y si alguien actuaba sin precauciones, podían ser atados a esas deidades.

Lo mejor para ellos fue, que Bastet se encargara de organizar un ritual con las precauciones necesarias y con alguna entidad que al menos fuera un poco confiable.

Que supiera sobre los peligros dio cierta confianza.

Sin embargo, Bastet no terminó en ese punto y haciendo una señal, María proyectó el mapa de la ciudad y sus alrededores.

La única diferencia era que estaba marcado con algunos colores que cubrían ciertas regiones y cuyos nombres llamaron la atención de los presentes.

“Las organizaciones que controlan el bajo mundo al norte y noreste, son pequeñas. Controlar la ciudad Belo Horizonte no se ve complicado, podemos reunirnos con los líderes y unirlos a nuestra organización. Dudó que rechacen, cuando sus negocios vienen a nuestro puerto. Aunque es otro asunto si se adaptan a nuestras regulaciones."  Reveló Bastet y señalando la ciudad al noreste, añadió. “En cambio, la ciudad Salvador de Bahía será más fácil. La última gran redada golpeó a las organizaciones criminales y ellos están acorralados. Aceptarán nuestro modelo de negocios y más cuando saben las consecuencias de enfrentarse al imperio.”

Todos los presentes parpadearon sorprendidos y prácticamente incrédulos.

No solo por los datos de la información que le estaban mostrando, que estaba perfectamente organizado con los nombres de quien controlaba cuál zona, sino que a lo que estaba apuntando Bastet.

“Por lo general, la mayoría de las ciudades en Brasil son de este tipo. Sin embargo, hay una excepción.” Dijo Bastet y señalando a una ciudad al oeste de Río de Janeiro, anunció. “São Paulo. Desde allí vinieron quienes deseaban detenerme y en ese lugar, es en donde los enfrentamientos continúan con mayor ímpetu.”

Las imágenes empezaron a mostrarse, desde asesinato, enfrentamientos, batallas y muchos negocios que no estaban a la vista del público, que continuaban en esa ciudad.

Los informes de los criminales también aparecieron a la vista.

“Es un lugar lúgubre. Estoy hablando de pandillas enfrentándose a otras pandillas, de las autoridades imperiales muy metidas en el meollo. Es uno de los pocos lugares del Imperio, en donde el crimen no puede ser erradicado. Una mancha que el Emperador le encantaría borrar.” Dijo Bastet y sonriendo, reveló. “Una mancha que nosotros podemos aprovechar. Una vez que nos hagamos cargo de este bastión, nos haremos una reputación en todo el bajo mundo de Sudamérica y las organizaciones vendrán rogando por cooperación.”

La expresión de esa mujer estaba llena de ambición y eran los ojos rojos en forma de gato, lo que atrajeron la atención de todos.

El deseo de conflicto, de batalla y sangre, de conquistar todo el lugar, queriendo buscar enfrentarse a nuevos enemigos

Una ferocidad y locura, sin igual y la ambición para intentarlo.

Ambición que estaba respaldada por una fuente de información y un preparativo exhaustivo, que demostraba que no era una simple buscapleitos.

Ye An que tenía los pelos de punta por el escalofrío dejó salir su aliento que tuvo conteniendo.

Fascinada por lo que esa mujer buscaba lograr.

Los ambiciosos que deseaban compararse a la antigua Reina del Norte existían y la diferencia era que Bastet, al conquistar la ciudad de la nada, daba confianza.

La suficiente confianza como para apoyarla.

******

En una silenciosa sala de enfermería, Aurora escuchó el informe del vampiro capturado.

“Luciana es una… Lunática. No se detendrá. Buscará la manera de lograr su objetivo cueste lo que cueste.” Dijo el vampiro y apretando sus puños mientras revelaba sus colmillos, añadió. “Es peligrosa.”

Ese individuo fue utilizó como sujeto de experimentación, sufriendo la crueldad de una científica extremista y sin códigos morales.

“No necesitas contarnos los detalles. Deseamos saber si durante tu cautiverio viste algo o recuerdas detalles que pueden guiarnos a encontrarla.” Pidió Aurora con calma y dándose cuenta de que había rencor en los ojos del vampiro, añadió. “Si la encontramos la detendremos.”

La ira de ese vampiro estaba dirigida a la científica que lo torturo durante semanas y obtuvo calma, cuando ella mencionó que lo detendrían.

Vinieron a buscar a Cithrel, sin embargo, en este punto Aurora no podía quedarse quieta y más cuando tenía la oportunidad para intervenir.

Le gustará o no ya estaba involucrada en este asunto y si tenía la oportunidad se encargaría del tema.

A la vez que trataría de encontrar a Cithrel… No, en este punto a lo que tenía que apuntar era evitar que esa princesa hiciera algo de lo que se arrepintiera.

“Yo… No recuerdo demasiado.” Respondió el vampiro y tras un segundo, añadió. “Desconozco la maquinaria, pero ella pedía elementos alquímicos. Dudo que sean fáciles de conseguir.”

Aurora que escuchaba anotó los nombres que a ella le parecieron desconocidos y luego al terminar, abandonó el lugar después de agradecerle por la cooperación.

“¿Escuchaste? ¿Puedes ver si es posible de rastrear?” Preguntó Aurora al salir, por el sistema de comunicación, haciéndole una señal a su hermana para que se acercara, empezó a salir del lugar.

“Me encargaré, pero… ¿Crees que ellos todavía estén en Ankara? Tal vez Cithrel, ya haya solucionado el problema.” Respondió Liam que estaba escuchando.

El laboratorio principal fue tomado por las autoridades de la Iglesia del Orden y no se encontraron a los principales objetivos que buscaban capturar.

A la vez encontraron rastros de un ataque anterior y era imposible saber si aquella persona que atacó el lugar tuvo éxito o no.

Sin embargo, Aurora estaba segura de un punto.

“Cithrel no lo ha detenido. Si lo hubiera hecho me hubiera avisado a mí o de última a Venali, para que dejáramos de intervenir.” Murmuró Aurora con una expresión dudosa y dando un largo suspiro, añadió. “Al final, no importa. Necesitamos cualquier pista para encontrar a nuestros objetivos. Trata de verificar las ciudades aledañas.”

Le estaba pidiendo que rastreara algunos elementos que utilizaba la investigadora principal para de esa manera rastrear a los culpables.

Una tarea colosal que podría no llevar a nada, ya que, si tenían un mago espacial, esos individuos podrían comprarlo de ciudades que estaban en la otra esquina de este mundo.

Sin embargo, en este punto era la única pista que tenía disponible.

“Le pediré a mi conocido en la Empresa Cosmos un poco de su ayuda.” Agregó Aurora sabiendo que la tarea era compleja.

Recordaba que Kairos le ayudó a encontrar el laboratorio en la República de África Occidental, en la que la droga que usó Xu Long se estaba haciendo.

Lo hicieron rastreando los materiales que se empleaban y ahora, ella deseaba lograr lo mismo y pedirle ayuda a su pretendiente, le pareció una buena opción.

En este punto cada vez tenía menos incomodidad a pedirle ayuda.

“Comprendo.” Respondió Liam antes de terminar la llamada.

Tan trabajador como siempre, su compañero era imparable en las tareas que se metía.

Aurora suspiró y le dio una mirada a su hermana, que estaba atenta al reloj holográfico.

“¿Aburrida?” Preguntó con calma, al darse cuenta de que la expresión de Alice se veía ligeramente gruñona.

“No. Solo es que me están molestando demasiado.” Respondió Alice y dudando unos segundos, dio un suspiro y añadió. “Lo siento, por no poder ayudar.”

¿Sus nuevos amigos la estaban molestando? Aurora que estaba conteniendo su risa al escuchar tal revelación, dio una sonrisa al oír la disculpa.

“Yo soy quien debería disculparse por traerte a estos asuntos.” Respondió Aurora y recordando lo sucedido con los Ejecutores del Orden, señaló. “Aunque deberíamos culpar a Cithrel por causar problemas.”

Era Cithrel la razón por la cual vino a este lugar, involucrándose en estos asuntos y lo peor, era que esa princesa, no estaba bien en su totalidad.

Si lo estuviera, hubiera sido fácil decirle que no se involucrara e incluso le hubiera avisado a Taqiyya que estaba a salvo.

Estaba siendo guiada por su sed de sangre y el problema era que el resultado de que ella se soltara, podría desencadenar la cuarta profecía.

Aunque le desagradaba esa profecía y algunas otras tenían cierta realidad en ellas.

“No te ves molesta.” Señaló Alice con calma.

“Claro, que no. Imagínate los beneficios que podríamos conseguir si ayudamos a la princesa.” Dijo Aurora y sonriendo al acercarse a su hermana, susurró. “Podrías pedir todos los platos que deseas a Urfin o hasta robarlo como nuestro chef personal.”

Aunque estaba bromeando, los ojos de Alice se centraron y esa glotona dio una mirada hambrienta, tomando sus palabras de manera literal.

La expresión de Aurora tembló por un segundo al darse cuenta de su posible error.

En realidad, no le importaban los beneficios y menos la comida, solo deseaba ayudar a una amiga que parecía estar metiéndose en problemas y lo hizo, porque ella creía que de esta forma respondían los amigos.

Incluso si la culpa estaba en uno, un amigo era aquel que estaba siempre para ayudar, de la misma manera que Alice estaba siguiéndola a ella.

Sin embargo, por la mirada de Alice ligeramente emocionada, ella obtuvo una nueva razón para moverse.


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TG - Capítulo 504
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Decoro.

Capítulo 504: Decoro.

Revisando su reloj holográfico, Aurora siguió el mapa mientras viajaba en auto a su destino.

El resultado preliminar de la investigación de Liam dio frutos y le mencionó varias tiendas alquímicas locales, en donde vendían la mayoría de los materiales, que la investigadora necesitaba.

No era al primer lugar que había ido y en otras dos tiendas que visitó, descubrió que en realidad se compraban de manera recurrente algunos elementos, solo que lo hicieron mensualmente.

Las tiendas alquímicas conseguían los materiales gracias a los aventureros que recolectaban o trabajaban en mazmorras en donde algunos jardines mágicos crecían y aunque obtenían una velocidad de producción decente, todo era comprado mensualmente.

Quizás por los gremios locales, mercenarios, magos o alquimistas que utilizaban tales ingredientes para sus investigaciones.

Había algunos materiales, que no eran fáciles de conseguir y cuya utilidad era específica, pero hasta ahora no lograron descubrir nada.

“Dudo que los compradores hayan sido los del laboratorio de Larzura.” Murmuró Aurora en solitario.

Alice también estaba investigando otras tiendas, si es que no estaba con sus nuevos amigos y Aurora deseaba dejarle tiempo a solas.

Estaba acostumbrada a que Alice la acompañara a todas partes, sin embargo, le gustaba la libertad con la cual estaba actuando su hermana en estos momentos y no deseaba involucrarla en todos sus asuntos.

Sin embargo, a pesar de que estaba viajando en solitario, no estaba técnicamente sola.

—Es probable que el laboratorio no sea suministrado de manera local. Era un laboratorio subterráneo que trataban de ocultar.

Los dueños del laboratorio era la Secta de Larzura, cuyos adoradores eran numerosos y se extendían en diversos lugares, con el apoyo de un dios.

La posibilidad de que el laboratorio fuera construido en este lugar y suministrado desde otros sitios era alta y tal manera era la mejor forma de pasar desapercibido y no ser rastreados.

Ella lo descubrió gracias a los Ejecutores del Orden que actuaban por estas tierras y tenían sus métodos para rastrear a las sectas.

“Si es así estamos en problemas.” Murmuró Aurora en respuesta.

La única razón por la cual estaban investigando las tiendas que podrían vender lo que la investigadora necesitaba era porque el vampiro secuestrado, mencionó que la investigadora no se rendiría.

Y por más pequeña que fuera la posibilidad de que siguiera en este sitio, Aurora trataría de moverse.

Aunque si habían dejado la ciudad, ella literalmente estaba en problemas.

“Carezco de experiencia en estos asuntos. Si se han retirado no tengo maneras de encontrarlos.” Dijo Aurora y deteniéndose en un semáforo, comentó. “Y no tengo ni la menor idea de lo que Cithrel hará.”

Era más fácil enfrentarse a los señores de la guerra africanos, que a las sectas de este lugar.

Los señores de la guerra eran fáciles de encontrar, ya que siempre tenían una posición o intereses por el cual luchaban y gobernaban un territorio.

Incluso aquellos que llevaban un negocio ilegal, podían ser conectados, muy diferente a las sectas, que se movían en silencio, tratando de pasar desapercibidas y ocultándose con todas sus capacidades.

Como si fuera poco, la Iglesia del Tiempo y el Espacio no estaba involucrada en estos asuntos al menos no en estas tierras y Aurora no iba a cooperar de vuelta con los Ejecutores del Orden.

—Aunque puedes demorarte. Es posible que puedas lograr seguirlos.

Su sistema fue positivo y su positividad estaba basada en la idea de que ella todavía no utilizaba todos sus recursos en sus manos.

Traer a Liam, pedirle ayuda a Kairos, ver si la Iglesia del Tiempo y el Espacio tenía refuerzos que le pudieran ayudar a encontrar la secta.

Llevaría tiempo y tendría que movilizar demasiados recursos, sin embargo, era posible.

La única razón por la cual no estaba moviéndose de tal manera, era porque pondría demasiada carga en aquellos que la rodeaban y los estaría empleando demasiado.

“Esperemos y veamos.” Murmuró Aurora y al darse cuenta de que las autoridades del gremio Los Caídos, estaban en la entrada de la tienda, añadió. “Al parecer algo sucedió.”

El Rey Demonio Pacífico gobernaba estas tierras con el Gremio Los Caídos y eran estos últimos quienes se encargaban de la seguridad local.

Estacionado el auto que había alquilado, Aurora descendió frunciendo el ceño al ver la multitud reunida y al dueño de la tienda alquímica, siendo escuchado por las autoridades.

A causa de las barreras, no pudo escuchar y de igual manera ella se acercó a quienes parecían ser los trabajadores.

“¿Ocurrió algo?” Preguntó Aurora con una sonrisa amistosa y preocupada por la situación.

“Nos disculpamos estamos cerrados.” Respondió el vendedor y al darse cuenta de que Aurora seguía observando, suspiro y gruñó. “Unos malditos nos robaron. Tenemos barrera en nuestros almacenes, sin embargo, entraron sin activar la alarma.”

Aurora frunció el ceño al ver la tienda.

No era una tienda pequeña y aunque no era una tienda de una empresa, por la fachada y la posición, la tienda no era tan simple como parecía.

Que estuvieran algunos aventureros de gremios locales dejó ver que tenía múltiples contactos.

“¿Robaron todo?” Preguntó Aurora con curiosidad y controlando su expresión, dudó. “¿Todavía se puede comprar?”

Nombrando algunos materiales, Aurora dio la mejor sonrisa de una compradora dispuesta a gastar dinero.

Si era sincera, el trabajo de campo cuando se trataba de la investigación no era lo suyo y la mejor manera que se le ocurrió para averiguar información era pidiendo los materiales que la investigadora utilizaba.

“Todavía falta realizar un inventario, pero varios de esos materiales nos fueron robados.” Respondió el vendedor observándola con curiosidad.

Aurora dudando si le pedía a Liam que consiguiera las grabaciones o si ella trataba de conseguirlo por su cuenta, se detuvo al sentir una ráfaga de viento y una mirada especial.

Al girarse de inmediato, vio como una figura encapuchada se daba vuelta alejándose y Aurora actuó.

Acercándose entre la multitud siguiendo a la figura, que empezaba a moverse por el área, ella se acercó.

Cuando la figura estuvo por girar en un callejón, ella parpadeó al lugar.

“No me agrada jugar al gato y al ratón.” Dijo Aurora deteniendo a la figura, que se estaba metiendo en un callejón.

Viendo la espalda de esa figura, ella captó ligeros cambios sutiles en los alrededores y frunció el ceño.

—Es una ilusión.

Su sistema le dio la respuesta que ella necesitaba y Aurora se movió, girando la figura ilusoria, dándose cuenta de que era Cithrel.

“No necesitas seguirme. Me encargaré de todo.” Declaró Cithrel en una voz solemne.

Junto a esas palabras, la ilusión se desvaneció por completo.

Era probable que apenas la vio presente, se haya retirado desapareciendo por completo y dejando este mensaje detrás.

El problema era que la ilusión y el mensaje, daba el sentimiento de que estaba cerca de completar lo que buscaba.

Aurora suspiró.

Esperaba que no hiciera nada descabellado.

******

En un almacén abandonado, Jake preparó su rifle y con una mirada solemne en su rostro, observó un panel de proyecciones, en donde se estaba trasmitiendo una escena.

Un hombre asiático estaba con cinco usuarios de habilidades, preparando sus armas y ocultándose para realizar una emboscada, sin darse cuenta de que estaban siendo grabados.

Ellos estaban en unas ruinas en un pueblo al este de Ankara, que fue destruido a causa de la guerra europea-demoniaca.

Quien estaba al mando de ese grupo no era un usuario de habilidad, al menos no totalmente.

Akiyama Naritoshi, herrero japonés y considerado como uno de los mejores herreros de la tierra, era quien lideraba el grupo.

Aquellos que lo conocían sabrían que él odiaba a los vampiros a muerte y su odio era tan extremo, que, tras recibir algunas noticias, decidió movilizar sus recursos.

Perfecto para Jake que necesitaba una distracción para que él pudiera actuar.

Estaba cooperando con un excelente periodista, que estaba extendiendo los rumores y noticias sobre los vampiros y ahora, le ayudó atraer a este grupo.

Viendo por las otras cámaras proyectadas, como una figura femenina oculta en las tinieblas aparecía, Jake preparó su rifle y se ajustó su máscara.

En la parte superior derecha de su vista, en su ojo cubierto por la máscara, aparecieron las diferentes grabaciones alrededor de Akiyama Naritoshi y el grupo de emboscada.

Cazadores de vampiros que se estaban por enfrentar a un oponente, mayor de lo que imaginaban.

“…”

Y la figura monstruosa apareció entre las tinieblas.

Piel gris, orejas largas, una boca enorme con colmillos afilados y unos ojos azules que brillaban con salvajismo y el cabello largo del mismo color, que resaltaba por la monstruosidad que se acercaba.

Llevaba una armadura plateada que cubría su cuerpo y sus garras afiladas resplandecían con sutilidad.

Había seguido perfectamente las pistas que había dejado y ahora estaba aquí.

“¡Mátamelo!”

Según la información que Jake había conseguido, Naritoshi odiaba a los vampiros, porque su esposa terranovense fue violada delante de sus ojos cuando estaba en ese mundo.

Los rumores iban hasta el punto de que mencionaban que su esposa no fue asesinada, sino que luego de ser tomada por el mismo vampiro, fue encantada y Naritoshi fue dejado cuando su antigua esposa, fue seducida por el placer y la lujuria del Linaje Caín.

La ira de ese hombre se extendió a toda la raza y hoy se mostró en su totalidad.

Los usuarios de habilidades que eran rangos S y que acompañaban a Naritoshi, atacaron con espadas que dejaron ver estelas plateadas.

Jake se movió de inmediato y sus alrededores se distorsionaron viajando físicamente por el Plano Astral terrícola y con una experiencia y precisión absoluta, aterrizó en una torre a setecientos metros de su objetivo.

Posicionándose y ocultando su intención asesina, vio por la pantalla que grababa, que la vampiresa esquivó un ataque y él utilizó la mira.

“…”

En un instante revisando los valores para realizar su disparo, Jake le apuntó al pecho de esa criatura y al mismo tiempo, que apretó el gatillo recibió la mirada de ese monstruo.

¿Qué clase de instintos tenía?

Distorsionando el espacio de vuelta, viendo que la criatura se protegió con una barrera, Jake volvió a aparecer en otro lugar y al llegar, sintió la presencia aterradora.

Un rango SS enfurecido, que sello el espacio, impidiendo movimientos en toda el área.

Al moverse cerca, él perdió la oportunidad para huir.

Jake sin verse perturbado y levantando su rifle, volvió a disparar apuntando a la torre en donde antes había estado, específicamente a la criatura que apareció en ese sitio.

“Otra vez tú…”

La voz de la criatura vino mientras una neblina roja llena de sed de sangre empezó a extenderse por el área.

Jake ocultando su rifle, sacó su pistola y la levantó, disparando a la neblina roja cuando hubo movimiento.

Cientos de murciélagos aparecieron volando y se reunieron conformando a la criatura, que lo observaba como un depredador mirando a su presa.

“Solo una vez seré emboscada por ti.” Dijo la criatura, extendiendo su larga lengua por su labio mientras lo miraba con hambre.

La presencia comenzaba a elevarse, presionando a Jake, quien, sin cambiar de expresión, mantuvo su pistola en alto.

Cithrel Elamaris Falion, princesa tanto del Imperio Falion como del Imperio Lunar de Terra nova, perteneciente a un linaje mágico y un linaje elfo antiguo, se convirtió en una vampiresa del Linaje Caín.

Fuerza, instinto, magia y seguramente la destreza de un elfo, todo en uno… Conseguir haberle destrozado el brazo hace tiempo, fue un logro que sería imposible de replicar otra vez.

Los terranovense se moldeaban por las batallas, la lucha a muerte y se perfeccionaban de tal manera, que volver a emboscarlos era difícil o imposible.

Sin embargo…

“Siguen siendo tan arrogantes como siempre.” Respondió Jake disparando con su arma, sin perturbar a la vampiresa, cuya barrera la protegió.

La sonrisa que empezaba a esbozar esa monstruosidad fue aterradora y mayor fue el hambre, que estaba emanando y que lentamente estaba controlando.

Caminando paso a paso hacia él y Jake volvió a ser tragado, desapareciendo solo que esta vez no pudo dirigirse al Plano Astral y se movió a otra área.

*BOOOM*

La explosión en el lugar donde había estado antes, fue increíble y Jake que volvió a levantar su rifle, captó a la figura de la vampiresa y volvió a disparar.

No era un mecánico, sin embargo, sus balas a mitad de camino desaparecieron de la misma manera que él desaparecía y llegaron a la espalda de la vampiresa, golpeando la barrera.

Saliendo de una explosión potente y deteniendo sus disparos sin daños, él no estaba a la altura de su oponente.

La vampiresa volvió a distorsionar el espacio para alcanzarlo y esta vez empezó a empequeñecer el área que había sellado, para impedir movimientos.

Estaba jugando con él, queriendo verlo alterado y tal vez disfrutando de su miedo.

“Me pregunto si debo matarte antes o luego de descubrir porque estás aquí.” Dijo la vampiresa y sonriendo con salvajismo, dudó. “Tal vez debería ir con mi amiga… Quizás me agradezca si llevo tu cabeza.”

A mitad de sus palabras se lamió los labios mostrando un salvajismo, hambre y deseo que salió con tanta naturalidad, que ella no se dio cuenta.

¿Estaba hablando de esa asesina? Jake emanó su sed de sangre sin controlarlo y preparando de vuelta su rifle, vio una figura que saltó con un hacha, tratando de partir el monstruo a la mitad.

El hacha cayó sobre una barrera y el monstruo atrapó a la mujer que había atacado, impidiendo que se moviera con su gran mano alrededor del cuello.

¿Esa mujer era una de las que vino con Naritoshi? Ese herrero consiguió que individuos de rangos S que guardaban rencor a los vampiros se unieran en su caza.

Sin embargo, la presa fue más poderosa de lo que esperaba y la vampiresa, apretó el agarre del cuello de la mujer, que trataba de moverse.

“Que patético. Te estaba dejando vivir y vienes a molestar de esa manera.” Dijo el monstruo y revelando sus colmillos, obligó a la mujer que la mirara y preguntó. “¿Debería castigarte?”

Junto a esas palabras se acercó a la mujer, impidiéndole hablar y extendió su larga lengua, lamiendo toda la mejilla mientras sus ojos se llenaban de deseo.

La mujer que antes estaba gritando comenzó a mirarla de manera sumisa, como si estuviera dispuesto a todo y fue en ese momento, que el monstruo se retorció y tirando la mujer a lo lejos, gruñó con ira al verlo.

“¿Qué has hecho?” Preguntó el monstruo con un deseo que cada vez se elevaba sin control.

Ella se dio cuenta de cuál era su plan y Jake sonrió, provocando que el monstruo lo atacara.

Fue demasiado rápido y lo único que él pudo hacer fue disparar la pistola especial que estaba preparando y la bala golpeó la barrera, liberando una nube de polvo rosa por el área.

La vampiresa se cubrió con una barrera de aire y no respiró el polvo, sin embargo, era demasiado tarde.

“Te mataré.” 

*Bang*

Justo cuando esa vampira estaba liberando su sed de sangre, dejando en claro que lo iba a asesinar de inmediato, Jake le disparó a la mujer que esperaba órdenes de manera obediente, logrando herirla en el hombro.

La razón por la cual lo hizo fue para que sangrara y aunque muy poca sangre salió, fue suficiente para atraer la mirada de la vampiresa, cuyos ojos mostraban hambre y por sobre todo deseo.

Desde el momento en el que vino a este lugar, Luciana preparó un regalo especial que se extendía en el aire y como no era dañino, no pudo ser detectado logrando que esa vampiresa fuera afectada.

Ahora al ver la lujuria y el deseo descontrolado de la vampiresa, Jake se dio cuenta de que lo que preparó Luciana fue el desencadenante de la naturaleza lujuriosa de los vampiros.

Lujuria que estaba dirigido a mujeres y como si fuera poco, en el grupo de Naritoshi había un par de ellas.

*Bang*

*Bang*

*Bang*

Jake tomando su rifle y disparando a quema ropa, las balas no golpearon a la vampiresa, sino que desaparecieron al salir de la boca del rifle y luego…

“…”

Aparecieron al mismo tiempo al lado de la vampiresa, golpeando el mismo punto y la última bala logró atravesar la barrera.

Ese monstruo utilizó su mano para cubrirse y el impacto, golpeó la mano, sacándole un dedo.

Uno de sus mejores ataques, terminó de esa manera.

La mirada del monstruo volvió a él y el rostro de esa criatura cambió de múltiples maneras, hasta que, para su sorpresa, desapareció.

El hechizo espacial de sellado terminó y Jake cuyo corazón estaba latiendo con fuerza, tomó el dedo que seguía vivo y también desapareció, adentrándose en el Plano Astral y tras un largo viaje, llegó a la zona de segura.

“¿Cómo fue?” Preguntó Luciana con una mirada sonriente.

“Se dio cuenta y desapareció.” Respondió Jake y tirándole el dedo a la científica, reveló. “Lo que sea que hiciste funcionó.”

Desde la bala con el polvo o lo que preparó con anterioridad, todo fue diseñado por Luciana.

“Claro que sí. Las feromonas que prepare estaban diseñadas para provocar y estimular la lujuria del Linaje Caín. Incluso si tiene control, es difícil resistir los instintos cuando es una recién transformada vampira.” Dijo Luciana y conservando el dedo en un artefacto, añadió. “Como es una princesa, seguramente mantendrá cierto decoro, por eso se fue.”

Jake asintió sin verse perturbado y observó a esa mujer, manteniendo sus ojos directamente en ella.

“No te preocupes. La princesa volverá cuando satisfaga sus deseos. Sola o con amantes. Da lo mismo.” Respondió Luciana y señalando el dedo, anunció. “Nosotros tenemos lo que necesitamos y ella eventualmente volverá cuando se dé cuenta de lo que perdió. Y con ella también vendrán aquellos que la buscan.”

A Jake no le interesa lo que iba a hacer ese monstruo para librarse de lo que Luciana le provocó y lo único que le importaba era si obtendría una oportunidad para vengarse.

*******

Tras encargarse de investigar las tiendas y obtener los videos de las grabaciones, Aurora no pudo evitar pensar en la grabación.

Esa grabación del robo no fue causada por Cithrel, al menos no por lo que había visto.

Una figura entró al almacén y deshabilitando las cámaras, robó los productos que Luciana había pedido antes de desaparecer.

Las barreras mágicas ni las alarmas tecnológicas fueron activadas y eso se debió a que la persona que robó, entró y salió del lugar, ocultándose por completo.

Los únicos artefactos que pudieron detectar algo fueron los artefactos psiónicos.

Suspirando al estacionar el auto, Aurora recordó en las palabras de Cithrel y dudó por un momento.

Esperaba que ella resolviera todo y no hubiera problemas, era normal que deseara lo mejor para una de sus amigas.

Apoyarla en que eliminara a miembros de una secta, también estaba bien y como alguien que se movió por sus objetivos, era difícil impedir que una amiga hiciera lo mismo.

Estacionando el auto para bajar al edificio en donde residía, Aurora notó a Siba, cuya expresión era solemne se acercaba.

“¿Qué sucedió?” Preguntó Aurora de inmediato.

“Cithrel apareció en donde estaba Venali y se la llevo.” Respondió Siba y dando un suspiro, añadió. “No pudimos hacer nada.”

Y tampoco intentaron detener a la Princesa del Imperio a la cual servían… Tal idea hizo que Aurora frunciera el ceño.

Hace unas horas atrás le mencionó que estaba todo bien y ahora vino a llevarse a Venali.

Que no hablara con ella o que no avisara dejó ver que no logró lo que estuvo por hacer.

Aurora suspiró.

Su amiga de verdad se estaba haciendo la difícil para recibir ayuda.


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