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TG - Capítulo 504
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Decoro.

Capítulo 504: Decoro.

Revisando su reloj holográfico, Aurora siguió el mapa mientras viajaba en auto a su destino.

El resultado preliminar de la investigación de Liam dio frutos y le mencionó varias tiendas alquímicas locales, en donde vendían la mayoría de los materiales, que la investigadora necesitaba.

No era al primer lugar que había ido y en otras dos tiendas que visitó, descubrió que en realidad se compraban de manera recurrente algunos elementos, solo que lo hicieron mensualmente.

Las tiendas alquímicas conseguían los materiales gracias a los aventureros que recolectaban o trabajaban en mazmorras en donde algunos jardines mágicos crecían y aunque obtenían una velocidad de producción decente, todo era comprado mensualmente.

Quizás por los gremios locales, mercenarios, magos o alquimistas que utilizaban tales ingredientes para sus investigaciones.

Había algunos materiales, que no eran fáciles de conseguir y cuya utilidad era específica, pero hasta ahora no lograron descubrir nada.

“Dudo que los compradores hayan sido los del laboratorio de Larzura.” Murmuró Aurora en solitario.

Alice también estaba investigando otras tiendas, si es que no estaba con sus nuevos amigos y Aurora deseaba dejarle tiempo a solas.

Estaba acostumbrada a que Alice la acompañara a todas partes, sin embargo, le gustaba la libertad con la cual estaba actuando su hermana en estos momentos y no deseaba involucrarla en todos sus asuntos.

Sin embargo, a pesar de que estaba viajando en solitario, no estaba técnicamente sola.

—Es probable que el laboratorio no sea suministrado de manera local. Era un laboratorio subterráneo que trataban de ocultar.

Los dueños del laboratorio era la Secta de Larzura, cuyos adoradores eran numerosos y se extendían en diversos lugares, con el apoyo de un dios.

La posibilidad de que el laboratorio fuera construido en este lugar y suministrado desde otros sitios era alta y tal manera era la mejor forma de pasar desapercibido y no ser rastreados.

Ella lo descubrió gracias a los Ejecutores del Orden que actuaban por estas tierras y tenían sus métodos para rastrear a las sectas.

“Si es así estamos en problemas.” Murmuró Aurora en respuesta.

La única razón por la cual estaban investigando las tiendas que podrían vender lo que la investigadora necesitaba era porque el vampiro secuestrado, mencionó que la investigadora no se rendiría.

Y por más pequeña que fuera la posibilidad de que siguiera en este sitio, Aurora trataría de moverse.

Aunque si habían dejado la ciudad, ella literalmente estaba en problemas.

“Carezco de experiencia en estos asuntos. Si se han retirado no tengo maneras de encontrarlos.” Dijo Aurora y deteniéndose en un semáforo, comentó. “Y no tengo ni la menor idea de lo que Cithrel hará.”

Era más fácil enfrentarse a los señores de la guerra africanos, que a las sectas de este lugar.

Los señores de la guerra eran fáciles de encontrar, ya que siempre tenían una posición o intereses por el cual luchaban y gobernaban un territorio.

Incluso aquellos que llevaban un negocio ilegal, podían ser conectados, muy diferente a las sectas, que se movían en silencio, tratando de pasar desapercibidas y ocultándose con todas sus capacidades.

Como si fuera poco, la Iglesia del Tiempo y el Espacio no estaba involucrada en estos asuntos al menos no en estas tierras y Aurora no iba a cooperar de vuelta con los Ejecutores del Orden.

—Aunque puedes demorarte. Es posible que puedas lograr seguirlos.

Su sistema fue positivo y su positividad estaba basada en la idea de que ella todavía no utilizaba todos sus recursos en sus manos.

Traer a Liam, pedirle ayuda a Kairos, ver si la Iglesia del Tiempo y el Espacio tenía refuerzos que le pudieran ayudar a encontrar la secta.

Llevaría tiempo y tendría que movilizar demasiados recursos, sin embargo, era posible.

La única razón por la cual no estaba moviéndose de tal manera, era porque pondría demasiada carga en aquellos que la rodeaban y los estaría empleando demasiado.

“Esperemos y veamos.” Murmuró Aurora y al darse cuenta de que las autoridades del gremio Los Caídos, estaban en la entrada de la tienda, añadió. “Al parecer algo sucedió.”

El Rey Demonio Pacífico gobernaba estas tierras con el Gremio Los Caídos y eran estos últimos quienes se encargaban de la seguridad local.

Estacionado el auto que había alquilado, Aurora descendió frunciendo el ceño al ver la multitud reunida y al dueño de la tienda alquímica, siendo escuchado por las autoridades.

A causa de las barreras, no pudo escuchar y de igual manera ella se acercó a quienes parecían ser los trabajadores.

“¿Ocurrió algo?” Preguntó Aurora con una sonrisa amistosa y preocupada por la situación.

“Nos disculpamos estamos cerrados.” Respondió el vendedor y al darse cuenta de que Aurora seguía observando, suspiro y gruñó. “Unos malditos nos robaron. Tenemos barrera en nuestros almacenes, sin embargo, entraron sin activar la alarma.”

Aurora frunció el ceño al ver la tienda.

No era una tienda pequeña y aunque no era una tienda de una empresa, por la fachada y la posición, la tienda no era tan simple como parecía.

Que estuvieran algunos aventureros de gremios locales dejó ver que tenía múltiples contactos.

“¿Robaron todo?” Preguntó Aurora con curiosidad y controlando su expresión, dudó. “¿Todavía se puede comprar?”

Nombrando algunos materiales, Aurora dio la mejor sonrisa de una compradora dispuesta a gastar dinero.

Si era sincera, el trabajo de campo cuando se trataba de la investigación no era lo suyo y la mejor manera que se le ocurrió para averiguar información era pidiendo los materiales que la investigadora utilizaba.

“Todavía falta realizar un inventario, pero varios de esos materiales nos fueron robados.” Respondió el vendedor observándola con curiosidad.

Aurora dudando si le pedía a Liam que consiguiera las grabaciones o si ella trataba de conseguirlo por su cuenta, se detuvo al sentir una ráfaga de viento y una mirada especial.

Al girarse de inmediato, vio como una figura encapuchada se daba vuelta alejándose y Aurora actuó.

Acercándose entre la multitud siguiendo a la figura, que empezaba a moverse por el área, ella se acercó.

Cuando la figura estuvo por girar en un callejón, ella parpadeó al lugar.

“No me agrada jugar al gato y al ratón.” Dijo Aurora deteniendo a la figura, que se estaba metiendo en un callejón.

Viendo la espalda de esa figura, ella captó ligeros cambios sutiles en los alrededores y frunció el ceño.

—Es una ilusión.

Su sistema le dio la respuesta que ella necesitaba y Aurora se movió, girando la figura ilusoria, dándose cuenta de que era Cithrel.

“No necesitas seguirme. Me encargaré de todo.” Declaró Cithrel en una voz solemne.

Junto a esas palabras, la ilusión se desvaneció por completo.

Era probable que apenas la vio presente, se haya retirado desapareciendo por completo y dejando este mensaje detrás.

El problema era que la ilusión y el mensaje, daba el sentimiento de que estaba cerca de completar lo que buscaba.

Aurora suspiró.

Esperaba que no hiciera nada descabellado.

******

En un almacén abandonado, Jake preparó su rifle y con una mirada solemne en su rostro, observó un panel de proyecciones, en donde se estaba trasmitiendo una escena.

Un hombre asiático estaba con cinco usuarios de habilidades, preparando sus armas y ocultándose para realizar una emboscada, sin darse cuenta de que estaban siendo grabados.

Ellos estaban en unas ruinas en un pueblo al este de Ankara, que fue destruido a causa de la guerra europea-demoniaca.

Quien estaba al mando de ese grupo no era un usuario de habilidad, al menos no totalmente.

Akiyama Naritoshi, herrero japonés y considerado como uno de los mejores herreros de la tierra, era quien lideraba el grupo.

Aquellos que lo conocían sabrían que él odiaba a los vampiros a muerte y su odio era tan extremo, que, tras recibir algunas noticias, decidió movilizar sus recursos.

Perfecto para Jake que necesitaba una distracción para que él pudiera actuar.

Estaba cooperando con un excelente periodista, que estaba extendiendo los rumores y noticias sobre los vampiros y ahora, le ayudó atraer a este grupo.

Viendo por las otras cámaras proyectadas, como una figura femenina oculta en las tinieblas aparecía, Jake preparó su rifle y se ajustó su máscara.

En la parte superior derecha de su vista, en su ojo cubierto por la máscara, aparecieron las diferentes grabaciones alrededor de Akiyama Naritoshi y el grupo de emboscada.

Cazadores de vampiros que se estaban por enfrentar a un oponente, mayor de lo que imaginaban.

“…”

Y la figura monstruosa apareció entre las tinieblas.

Piel gris, orejas largas, una boca enorme con colmillos afilados y unos ojos azules que brillaban con salvajismo y el cabello largo del mismo color, que resaltaba por la monstruosidad que se acercaba.

Llevaba una armadura plateada que cubría su cuerpo y sus garras afiladas resplandecían con sutilidad.

Había seguido perfectamente las pistas que había dejado y ahora estaba aquí.

“¡Mátamelo!”

Según la información que Jake había conseguido, Naritoshi odiaba a los vampiros, porque su esposa terranovense fue violada delante de sus ojos cuando estaba en ese mundo.

Los rumores iban hasta el punto de que mencionaban que su esposa no fue asesinada, sino que luego de ser tomada por el mismo vampiro, fue encantada y Naritoshi fue dejado cuando su antigua esposa, fue seducida por el placer y la lujuria del Linaje Caín.

La ira de ese hombre se extendió a toda la raza y hoy se mostró en su totalidad.

Los usuarios de habilidades que eran rangos S y que acompañaban a Naritoshi, atacaron con espadas que dejaron ver estelas plateadas.

Jake se movió de inmediato y sus alrededores se distorsionaron viajando físicamente por el Plano Astral terrícola y con una experiencia y precisión absoluta, aterrizó en una torre a setecientos metros de su objetivo.

Posicionándose y ocultando su intención asesina, vio por la pantalla que grababa, que la vampiresa esquivó un ataque y él utilizó la mira.

“…”

En un instante revisando los valores para realizar su disparo, Jake le apuntó al pecho de esa criatura y al mismo tiempo, que apretó el gatillo recibió la mirada de ese monstruo.

¿Qué clase de instintos tenía?

Distorsionando el espacio de vuelta, viendo que la criatura se protegió con una barrera, Jake volvió a aparecer en otro lugar y al llegar, sintió la presencia aterradora.

Un rango SS enfurecido, que sello el espacio, impidiendo movimientos en toda el área.

Al moverse cerca, él perdió la oportunidad para huir.

Jake sin verse perturbado y levantando su rifle, volvió a disparar apuntando a la torre en donde antes había estado, específicamente a la criatura que apareció en ese sitio.

“Otra vez tú…”

La voz de la criatura vino mientras una neblina roja llena de sed de sangre empezó a extenderse por el área.

Jake ocultando su rifle, sacó su pistola y la levantó, disparando a la neblina roja cuando hubo movimiento.

Cientos de murciélagos aparecieron volando y se reunieron conformando a la criatura, que lo observaba como un depredador mirando a su presa.

“Solo una vez seré emboscada por ti.” Dijo la criatura, extendiendo su larga lengua por su labio mientras lo miraba con hambre.

La presencia comenzaba a elevarse, presionando a Jake, quien, sin cambiar de expresión, mantuvo su pistola en alto.

Cithrel Elamaris Falion, princesa tanto del Imperio Falion como del Imperio Lunar de Terra nova, perteneciente a un linaje mágico y un linaje elfo antiguo, se convirtió en una vampiresa del Linaje Caín.

Fuerza, instinto, magia y seguramente la destreza de un elfo, todo en uno… Conseguir haberle destrozado el brazo hace tiempo, fue un logro que sería imposible de replicar otra vez.

Los terranovense se moldeaban por las batallas, la lucha a muerte y se perfeccionaban de tal manera, que volver a emboscarlos era difícil o imposible.

Sin embargo…

“Siguen siendo tan arrogantes como siempre.” Respondió Jake disparando con su arma, sin perturbar a la vampiresa, cuya barrera la protegió.

La sonrisa que empezaba a esbozar esa monstruosidad fue aterradora y mayor fue el hambre, que estaba emanando y que lentamente estaba controlando.

Caminando paso a paso hacia él y Jake volvió a ser tragado, desapareciendo solo que esta vez no pudo dirigirse al Plano Astral y se movió a otra área.

*BOOOM*

La explosión en el lugar donde había estado antes, fue increíble y Jake que volvió a levantar su rifle, captó a la figura de la vampiresa y volvió a disparar.

No era un mecánico, sin embargo, sus balas a mitad de camino desaparecieron de la misma manera que él desaparecía y llegaron a la espalda de la vampiresa, golpeando la barrera.

Saliendo de una explosión potente y deteniendo sus disparos sin daños, él no estaba a la altura de su oponente.

La vampiresa volvió a distorsionar el espacio para alcanzarlo y esta vez empezó a empequeñecer el área que había sellado, para impedir movimientos.

Estaba jugando con él, queriendo verlo alterado y tal vez disfrutando de su miedo.

“Me pregunto si debo matarte antes o luego de descubrir porque estás aquí.” Dijo la vampiresa y sonriendo con salvajismo, dudó. “Tal vez debería ir con mi amiga… Quizás me agradezca si llevo tu cabeza.”

A mitad de sus palabras se lamió los labios mostrando un salvajismo, hambre y deseo que salió con tanta naturalidad, que ella no se dio cuenta.

¿Estaba hablando de esa asesina? Jake emanó su sed de sangre sin controlarlo y preparando de vuelta su rifle, vio una figura que saltó con un hacha, tratando de partir el monstruo a la mitad.

El hacha cayó sobre una barrera y el monstruo atrapó a la mujer que había atacado, impidiendo que se moviera con su gran mano alrededor del cuello.

¿Esa mujer era una de las que vino con Naritoshi? Ese herrero consiguió que individuos de rangos S que guardaban rencor a los vampiros se unieran en su caza.

Sin embargo, la presa fue más poderosa de lo que esperaba y la vampiresa, apretó el agarre del cuello de la mujer, que trataba de moverse.

“Que patético. Te estaba dejando vivir y vienes a molestar de esa manera.” Dijo el monstruo y revelando sus colmillos, obligó a la mujer que la mirara y preguntó. “¿Debería castigarte?”

Junto a esas palabras se acercó a la mujer, impidiéndole hablar y extendió su larga lengua, lamiendo toda la mejilla mientras sus ojos se llenaban de deseo.

La mujer que antes estaba gritando comenzó a mirarla de manera sumisa, como si estuviera dispuesto a todo y fue en ese momento, que el monstruo se retorció y tirando la mujer a lo lejos, gruñó con ira al verlo.

“¿Qué has hecho?” Preguntó el monstruo con un deseo que cada vez se elevaba sin control.

Ella se dio cuenta de cuál era su plan y Jake sonrió, provocando que el monstruo lo atacara.

Fue demasiado rápido y lo único que él pudo hacer fue disparar la pistola especial que estaba preparando y la bala golpeó la barrera, liberando una nube de polvo rosa por el área.

La vampiresa se cubrió con una barrera de aire y no respiró el polvo, sin embargo, era demasiado tarde.

“Te mataré.” 

*Bang*

Justo cuando esa vampira estaba liberando su sed de sangre, dejando en claro que lo iba a asesinar de inmediato, Jake le disparó a la mujer que esperaba órdenes de manera obediente, logrando herirla en el hombro.

La razón por la cual lo hizo fue para que sangrara y aunque muy poca sangre salió, fue suficiente para atraer la mirada de la vampiresa, cuyos ojos mostraban hambre y por sobre todo deseo.

Desde el momento en el que vino a este lugar, Luciana preparó un regalo especial que se extendía en el aire y como no era dañino, no pudo ser detectado logrando que esa vampiresa fuera afectada.

Ahora al ver la lujuria y el deseo descontrolado de la vampiresa, Jake se dio cuenta de que lo que preparó Luciana fue el desencadenante de la naturaleza lujuriosa de los vampiros.

Lujuria que estaba dirigido a mujeres y como si fuera poco, en el grupo de Naritoshi había un par de ellas.

*Bang*

*Bang*

*Bang*

Jake tomando su rifle y disparando a quema ropa, las balas no golpearon a la vampiresa, sino que desaparecieron al salir de la boca del rifle y luego…

“…”

Aparecieron al mismo tiempo al lado de la vampiresa, golpeando el mismo punto y la última bala logró atravesar la barrera.

Ese monstruo utilizó su mano para cubrirse y el impacto, golpeó la mano, sacándole un dedo.

Uno de sus mejores ataques, terminó de esa manera.

La mirada del monstruo volvió a él y el rostro de esa criatura cambió de múltiples maneras, hasta que, para su sorpresa, desapareció.

El hechizo espacial de sellado terminó y Jake cuyo corazón estaba latiendo con fuerza, tomó el dedo que seguía vivo y también desapareció, adentrándose en el Plano Astral y tras un largo viaje, llegó a la zona de segura.

“¿Cómo fue?” Preguntó Luciana con una mirada sonriente.

“Se dio cuenta y desapareció.” Respondió Jake y tirándole el dedo a la científica, reveló. “Lo que sea que hiciste funcionó.”

Desde la bala con el polvo o lo que preparó con anterioridad, todo fue diseñado por Luciana.

“Claro que sí. Las feromonas que prepare estaban diseñadas para provocar y estimular la lujuria del Linaje Caín. Incluso si tiene control, es difícil resistir los instintos cuando es una recién transformada vampira.” Dijo Luciana y conservando el dedo en un artefacto, añadió. “Como es una princesa, seguramente mantendrá cierto decoro, por eso se fue.”

Jake asintió sin verse perturbado y observó a esa mujer, manteniendo sus ojos directamente en ella.

“No te preocupes. La princesa volverá cuando satisfaga sus deseos. Sola o con amantes. Da lo mismo.” Respondió Luciana y señalando el dedo, anunció. “Nosotros tenemos lo que necesitamos y ella eventualmente volverá cuando se dé cuenta de lo que perdió. Y con ella también vendrán aquellos que la buscan.”

A Jake no le interesa lo que iba a hacer ese monstruo para librarse de lo que Luciana le provocó y lo único que le importaba era si obtendría una oportunidad para vengarse.

*******

Tras encargarse de investigar las tiendas y obtener los videos de las grabaciones, Aurora no pudo evitar pensar en la grabación.

Esa grabación del robo no fue causada por Cithrel, al menos no por lo que había visto.

Una figura entró al almacén y deshabilitando las cámaras, robó los productos que Luciana había pedido antes de desaparecer.

Las barreras mágicas ni las alarmas tecnológicas fueron activadas y eso se debió a que la persona que robó, entró y salió del lugar, ocultándose por completo.

Los únicos artefactos que pudieron detectar algo fueron los artefactos psiónicos.

Suspirando al estacionar el auto, Aurora recordó en las palabras de Cithrel y dudó por un momento.

Esperaba que ella resolviera todo y no hubiera problemas, era normal que deseara lo mejor para una de sus amigas.

Apoyarla en que eliminara a miembros de una secta, también estaba bien y como alguien que se movió por sus objetivos, era difícil impedir que una amiga hiciera lo mismo.

Estacionando el auto para bajar al edificio en donde residía, Aurora notó a Siba, cuya expresión era solemne se acercaba.

“¿Qué sucedió?” Preguntó Aurora de inmediato.

“Cithrel apareció en donde estaba Venali y se la llevo.” Respondió Siba y dando un suspiro, añadió. “No pudimos hacer nada.”

Y tampoco intentaron detener a la Princesa del Imperio a la cual servían… Tal idea hizo que Aurora frunciera el ceño.

Hace unas horas atrás le mencionó que estaba todo bien y ahora vino a llevarse a Venali.

Que no hablara con ella o que no avisara dejó ver que no logró lo que estuvo por hacer.

Aurora suspiró.

Su amiga de verdad se estaba haciendo la difícil para recibir ayuda.


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TG - Capítulo 505
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Ha escalado.

Capítulo 505: Ha escalado.

En una silenciosa sala, un crujir de papitas seguía sonando y Alice observó al idiota, que veía más menudo de lo que le gustaría.

“He conseguido el interrogatorio al equipo que trató de atacar la princesa. Naritoshi confesó que recibió información de que un vampiro salvaje aparecería en esa área y preparó la emboscada.” Informó Hermes y señalando algunas proyecciones del lugar de la batalla, añadió. “Un tirador y la princesa se enfrentaron. Aunque debería haber ganado la segunda, de alguna manera, el tirador sobrevivió y escapó cuando la princesa huyó.”

Cithrel que en su forma vampírica debería ser aterradoramente fuerte huyó de un tirador desconocido.

“Una mujer miembro del equipo de Naritoshi reveló que el tirador se llevó un dedo de la princesa y esa vampiresa desapareció cuando empezó a mostrar un alto deseo.” Dijo el idiota y en calma, agregó. “Los investigadores detectaron feromonas remanentes en el aire. Suponen que era para provocar alguna reacción en la vampiresa.”

Una reacción química, que era natural para el cuerpo, podía no ser tomado como negativo por el mismo, llevando a que no se protegiera conscientemente.

Un rango SS reaccionaria instintivamente al peligro incluso si se trataba de venenos sin olores y un vampiro del Linaje de Caín que tenían instintos extremadamente agudos, hubiera detectado cualquier amenaza a su vida.

Sin embargo, era diferente si se trataba de su naturaleza, ya que las provocaciones por ese medio eran fáciles de lograr y si bien vampiros vetarnos se controlarían, otros no tanto.

Los detalles, los informes, y lo especifico que fue la investigación dejó en claro que era una investigación detallada, que las autoridades no harían, al menos que alguien lo pidiera.

El último ataque sucedió en una parte externa de la ciudad, sin embargo, no todos los días una presencia de rango SS se desataba y esa área quedo bajo la autoridad del Gremio Los Caídos, quienes estaban llevando a cabo la investigación.

“También ha habido varios robos en las tiendas alquímicas. La figura que aparece en los videos, desactiva las cámaras antes de llevarse materiales específicos. En algunas de ellas se dejaron pistas y guías, que llevaban al lugar de batalla. Es probable que la investigadora de la secta continúe con su investigación y si tenemos en cuenta de que iniciaron una batalla para llevarse un dedo, es probable que solo le falte los sujetos de experimentos.” Añadió Hermes y sonriendo de manera profesional, comentó. “Eso es todo.”

Los materiales fueron robados evidenciando el hecho de que la investigadora estaba buscando recursos para seguir su investigación.

Aurora vio una ilusión de Cithrel en la tienda en donde ocurrió el robo y era normal que esa princesa encontrara las pistas que fueron dejadas en las tiendas, llevando a que fuera a donde ocurrió la batalla.

Una batalla que no fue preparada para asesinar a Cithrel, sino que teniendo otro objetivo y el tirador de todo lo que podía conseguir, se llevó un dedo dando la impresión de que buscaba una parte del cuerpo de esa vampiresa.

Quien estaba dirigiendo los experimentos era una experta en el tema de la genética y no era difícil imaginar lo que podría conseguir con el dedo de un vampiro.

Aunque los vampiros monstruosos sueltos que habían estado causando problemas fueron abatidos o eliminados por terceros, esas criaturas demostraban que la investigadora estaba muy cerca de su objetivo.

Y para obtener resultados rápidos era necesario realizar algunos ‘experimentos’.

“¿Crees que rapten personas?” Preguntó Aurora y con una mayor seriedad, cuestionó. “¿O crees que cooperen con algunas sectas o gremios?”

Aurora no rebuscó la verdad sobre cómo ese hombre consiguió toda la información y aunque probablemente ya debía tener una idea del tema, se centró en el objetivo.

No era que le importaba, sino que rebuscar sobre el verdadero historial del idiota, era inmiscuirse en sus asuntos y Alice no podía negar que le agradaba ese lado de su hermana.

No obstante, en este momento el asunto estaba volviéndose cada vez más complicado y más si uno pensaba en la cuarta profecía.

La ciudad siendo atacada por murciélagos… No era algo que probablemente deseara Aurora y el punto era que, aunque Cithrel no fuera la causante, de cierta manera era parte del problema.

Después de todo, por la culpa de esa princesa, probablemente la investigadora podía estar por completar su investigación y si únicamente le faltan sujetos de experimentación, no era tan problemático de conseguirlo.

“Probablemente sectas. Tengo algunos conocidos que están pendientes del tema, aunque ellos tienen sus métodos.” Respondió Hermes sin tanta confianza y al darse cuenta de que aumentó la seriedad, añadió. “Y dudo que el daño escale. En esta ciudad está el portal demoniaco.”

La manera de decir ‘conocidos’ era la forma de evitar mencionar las fuentes de donde obtenía información.

No era normal que un director de cine tuviera contacto por este lugar y menos al nivel de conseguir todos los detalles que ahora estaba informando.

Las últimas palabras no eran un consuelo era un hecho.

Aunque Ankara había sido reconstruida y era muy animada para ser una pequeña ciudad comparada a lo que antiguamente fue, seguía siendo altamente resguardada.

La razón era el Portal Demoniaco que estaba en control del Rey Demonio Pacífico, quien lideraba el grupo de demonios que deseaban volver a su mundo.

Por tal razón controlaban esta área, que estaba fuera de las fronteras oficiales y si algo sucedía, ellos se encargarían de que la escala no aumentara demasiado.

Y hasta era posible que, si era necesario el mismo Rey Demonio Pacífico intervendría.

“Gracias y perdón por las molestias.” Dijo Aurora con una media sonrisa en calma.

“Oh, no, no. Solo estoy trabajando para Alice.” Respondió Hermes agitando su mano calmadamente.

Tan cordial y respetuoso al responder, esa era la manera de ese hombre de mostrar distancia y Aurora lo entendió, por tal razón no mencionó nada al respecto y se retiró, luego de agradecerle a ella.

Al quedarse los dos solo, ese idiota esbozó una sonrisa orgullosa en su rostro.

“¿Y, cómo estuve?” Preguntó el idiota.

Obtuvo más información de lo que ellas obtuvieron durante este tiempo y fue esclarecedor sobre lo ocurrido con Cithrel.

“Como un novato.” Respondió Alice haciéndole la señal para que la siguiera a la salida. 

La expresión del idiota tembló en varias maneras y abriendo su boca la volvió a cerrar antes de refunfuñar mientras la seguía fuera del edificio.

Fue un novato al intentar ocultar sus contactos, pero a la vez la información que trajo fue detallada lo suficiente como para decir que fue un buen trabajo.

Aunque Alice no tenía deseos de inflar el ego de ese arrogante hombre.

“¿Sigues en contacto con la princesa de Arabia?” Preguntó Hermes al salir al frente del edificio y dando una sonrisa, añadió. “Ella no está para nada cuerda, pero sus deseos de acercarse a ti son honestos.”

¿Estaba hablando de Arwa? Para Alice esa mujer, no era ni una molestia ni alguien peligrosa, solo una niña atrapada por presiones externas.

“¿Lo supones o te has metido en su cabeza?” Cuestionó Alice observando al hombre.

“Por favor, Alice. Cualquiera vería que desea ser tu amiga. Tal vez también quiera algo más, pero creo que la amistad es honesta.” Respondió el hombre y sonriendo como un idiota, agregó. “Y parecen tener bastante en común. Tal vez deberías darle una oportunidad.”

Una recomendación honesta y agradable, que no llevaba nada oculto y que fue dado con total sinceridad.

Arwa al conocerla la invitó a salir, suponiendo que eran similares y en la actualidad buscaba acercarse, tratando de ayudarla.

Lo que le agradaba de esa mujer, era que no se ocultaba y sabía limitarse, no buscando molestarla.

En cuanto a lo de tener en común… La verdad era que la indiferencia de esa mujer, concordaba superficialmente con la indiferencia que ella sentía.

“La amistad es importante.” Respondió Alice con seriedad.

¿Tenía amigos? ¿Verdaderos amigos con los cuales podría soltarse y disfrutar la calma, sin miradas de miedo, cuestionamientos y con los cuales podía ser sincera?

Aurora era la persona más cercana y era una verdadera amiga y aunque le agradaban los antiguos estudiantes, con ellos no era capaz de compartir como con su hermana.

Con su hermana era capaz de ser directa hasta el punto de que le aceptaría, si ella alguna vez se le ocurría alguna locura, como la vez que quiso asesinar al idiota del primer portal abismal, cuyo nombre ya no recordaba.

Y por sobre todo, Aurora era una amiga que jamás le tuvo miedo no importa qué lado de ella mostrara.

Algo que los estudiantes no podrían cumplir y que muchas personas no podrían aceptar.

“Lo es. Sin embargo, hay que dar una oportunidad. No puedes tener amigos, si no dejas que se acerquen.” Dijo el hombre y dando una sonrisa animada, añadió. “¿Quién sabe? Tal vez, Arwa pueda ser una buena amiga.”

Le estaba señalando que era ella quien impedía que otros se acercaran para conocerla y que literalmente solo tuviera de verdadera amiga a su hermana, era una prueba de lo que hablaba.

Y era verdad.

Porque por bastante tiempo, no deseaba mostrarse.

Desde su ascenso y su metamorfosis, que la estaba cambiando y la convertiría en algo peor que un monstruo, hasta la idea de que su hermana se alejara al darse cuenta en lo que se convirtió… Lo que verdaderamente era.

Por un buen tiempo tales ideas era lo que la llevaban a dudar.

El mismo individuo que le recomendó que se soltara, ahora le estaba recomendando que se acercara a algunas personas e hiciera amigos.

“¿Por qué tantos consejos de vida?” Preguntó Alice dando una expresión seria.

Él ya le había dado dos consejos de este tipo.

“Con mis buenas y malas acciones he vivido una larga vida y tengo una extensa experiencia.” Respondió Hermes con un orgullo y sabiduría falsa, entonces al darse cuenta de que ella lo seguía mirando, murmuró. “Y me agrada verte feliz.”

La falsa respuesta del inicio, lo llevo a que diera ese murmullo.

Sincero y honesto, sin ninguna intención oculta.

Para Alice sería menos desagradable si ese idiota, quisiera algo de ella o buscara provocarla, sin embargo, la sonrisa que estaba dando era la de un idiota honesto.

“A veces puedes ser tan desagradable como idiota.” Murmuró Alice en respuesta y viendo que la expresión de ese idiota, temblaba en extrañeza, añadió. “Tendré en cuenta el consejo.”

Ese hombre no se molestó por sus insultos y en vez de ello, dio una sonrisa al escuchar que tendría en cuenta sus palabras.

Para Alice tener en cuenta no era lo mismo que seguirlo, sin embargo, no era algo que tuviera que decir abiertamente.

Justo cuando estuvo por entrar de vuelta al edificio, dejando a ese hombre solo, vio que él usaba su reloj holográfico y fruncía el ceño al leer unos mensajes.

“El tirador desconocido es el mismo tirador que trató de eliminar a la Primera Heroína.” Reveló Hermes y frunciendo el ceño, añadió. “También hay movimientos de las sectas. Es probable que algo grande estalle en este lugar.”

La seriedad volvió a la expresión de Alice, quien, al pensar en el tirador, no ocultó la sed de sangre.

Fue instintivo y al momento siguiente la calmó, sabiendo que su hermana esta vez estaba más determinada que antes y había estado entrenando cada vez más, siguiendo su objetivo.

En cuanto a los sectarios, no era raro.

Los lunáticos aprovechaban cualquier oportunidad para causar problemas y esta no sería una excepción.

“Le avisaré a…”

Antes de que Alice pudiera decir que le avisaría a su hermana, ella notó como varios autos se acercaban a este edificio.

Algunos eran camionetas y desde esos vehículos bajaron algunos periodistas con sus cámaras, que, al notar a ambos, empezaron a sacar fotos y a grabar de inmediato.

“¿Director Hermes que hace aquí?”

“¿Está involucrado con la Princesa del Imperio Falion?”

“¿Sabe que es una vampira peligrosa?”

“¿Esa princesa no trabajo en su obra más reciente?”

“¿Cree que esto afectara el estreno de ‘Entre nosotros’?”

Las preguntas empezaron a llegar de manera constante de una manera tal que fue sorprende y como si fuera poco, otros medios estaban llegando como si acabaran de recibir la mayor premisa.

¿Alguien reveló que Cithrel era una vampira? Por esos periodistas hambrientos por una premisa, era probable que se revelara más información.

“Según lo que hemos escuchado ustedes están cubriendo las fechorías de la Princesa Heredera del Imperio Falion… ¿Eso es cierto?”

“La Protectora de Zerzura y usted la Glotona son amigas de la princesa… ¿Es verdad que ella atacó inocentes?”

“Todos saben que el Director Hermes está interesada en usted. ¿Por qué lo ha rechazado?”

“Los rumores sobre los vampiros son ciertos… ¿Por qué los imperiales han dejado entrar monstruos en la tierra?” 

De cinco pasaron a diez periodistas que se amontonaron a sus alrededores y un par de ellos la presionaron, dando sus preguntas todos al mismo tiempo, queriendo respuestas para temas tan diversos como externos a ella.

Metiendo sus micrófonos delante de ella presionándola para que hablara y empujándola, fue desagradable para Alice y…

“Por favor, mantengan la calma.” Intervino Hermes dando una sonrisa, alejando a esos idiotas antes de que ella dejara ver su desagrado y sonriendo, reveló. “Respondamos las preguntas una por una. El estreno de mi siguiente obra no será afectado. Una obra excelente será excelente no importa cuánto tiempo pase o que escándalo se invente sobre ella.”

Interviniendo en el momento justo, se llevó la atención de los presentes al poner orden y con una sonrisa, empezó a responder las preguntas, comenzando por su obra.

Dándole una oportunidad a Alice para que se adentrara al edificio.

“Son unos bastardos molestos.” Murmuró Alice revelando su desagrado.

Prefería mil veces liberar una presión siniestra para alejar a esos idiotas, que tener que aguantarlo como estaba haciendo ese idiota.

Al final, suspiró y entró al edificio, dándose cuenta de que su hermana se acercó a la sala junto a Siba, mostrando curiosidad sobre el escándalo en el exterior.

“Al parecer la situación ha escalado.” Informó Alice con seriedad.


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