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TG - Capítulo 573
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Engaño.

Capítulo 573: Engaño.

En un oscuro túnel, decenas de criaturas surgieron de las cuevas avanzando por el pasillo hacia donde Akira estaba con sus compañeros.

Akira que dirigía el grupo, respiró hondo y luego exhaló liberando una ráfaga de aire frío que congeló a las criaturas.

El hielo se extendió por las escamas de esas criaturas de varias patas, congelando sus cuerpos lo suficiente para detenerlas.

Entonces Shao Du y Tao Mei se movieron.

El primero con una lanza que atravesaba los corazones de las criaturas y la segunda prácticamente cortando el hielo en trocitos antes de continuar por el pasillo.

Tras acabar con las criaturas, fue Tao Mei la que dirigió el camino mientras Tao Wei iba en la retaguardia, dejando varias hojas y raíces por el túnel.

En caso de que alguien tratara de atacarlos por la espalda, esas raíces lo detendrían y les advertirían a Tao Wei de que alguien se acercaba.

Moviéndose rápidamente mientras Tao Mei y Shao Du limpiaban el camino, Akira se concentró en la misión.

Los cadáveres eran dejados a cada lado mientras los dos individuos cuerpo a cuerpo eliminaban a todas las criaturas que se acercaban.

Entre más se acercaban a su objetivo, más evidente era que las criaturas mutaron, mejorando sus capacidades naturales

Escamas más duras o múltiples, músculos más gruesos e incluso Akira vio escamas blancas que parecían absorber el frío que ella lanzaba.

Las criaturas mutaban y cambiaban para adaptarse a los oponentes tratando de oponerse y si bien algunos eran de rangos S, en este pasillo tan angosto era fácil avanzar.

No importaba cuántas criaturas se encontrarán en su camino, solo un par podrían atacar al mismo tiempo y una vez que morían Tao Mei o Shao Du lo guardaban en su anillo espacial para liberar camino.

La batalla fue ligera, ya que la mayoría de las criaturas que estaban aquí estaban en esos nidos conectados a los pasillos.

E incluso aquellas criaturas de rango S que podían ser un problema eran fácilmente eliminadas.

Aquí estaban varios expertos que cooperaban perfectamente.

Cuando una criatura de rango S aparecía, Tao Wei usaba magia de naturaleza para detenerlas y Tao Mei quitaba las escamas con sus garras mientras Shao Du la apuñalaba con la lanza para acabar con la criatura.

Todo sucedía en segundos.

“Estamos por llegar.” Avisó Tao Mei en voz baja.

El final del pasillo estaba cerca y en vez de aumentar la velocidad la disminuyeron sintiendo las presencias en la sala.

Caminando lentamente con la guardia en alto, el grupo se detuvo al ver a David Pearson delante del Portal Abismal.

A su alrededor había tres criaturas humanoides similares a las que Aurora se enfrentó cuando trataron de emboscar a la pareja.

Cabeza de algún tipo de felino, pies con pezuñas, cuatro brazos con garras y lo suficiente musculoso como para que pareciera algún tipo de fisiculturista.

La piel de esas monstruosidades humanoides cambiaba de totalidad en una mezcla de verde y blanco nieve… Ajustándose tanto al frío como a la naturaleza.

“¡Qué sorpresa!” Exclamó David con un tono falso y sonriendo entretenidamente, comentó. “El joven maestro estará encantado cuando los elimine.”

Una sonrisa entusiasta y alegre ante tal idea, pero Akira podía sentir la mirada profunda de ese hombre.

La energía psiónica se agitó a su alrededor y rodeó sus ojos, tratando de enfocarse aún más.

Quizás no era alguien como Clémentine que era capaz de usar múltiples capacidades psiónicas, pero ayudarse a perfeccionar su sentido era básico.

David sintió su mirada y la observó.

“Tenemos algo pendiente tú y yo.” Dijo David y sacando la espada maldita que le causó una cicatriz, reveló. “Esta vez te dejaré una sonrisa más hermosa.”

El aura de rango S surgió del hombre y de las tres criaturas humanoides que gruñeron.

Fue un gruñido ligero que se extendió por el pasillo y aún más allá, provocando aún más gruñidos a lo lejos.

“Tao Wei cubre la entrada. Tao Mei y Shao Du les dejo las criaturas. Me encargaré de ese bastardo.” Ordenó Akira y liberando el aura de un rango S que congeló sus alrededores, reveló. “La última vez escapaste con la cola entre las patas.”

Ella avanzó de inmediato y a pesar de que las criaturas se lanzaron hacia ella, Akira levantó su mano empujándola con paredes de hielo y entonces volvió a balancear sus manos.

Ese hielo fue lanzado hacia David en finas lanzas mientras ese hombre esquivaba usando la luz dorada de inmediato.

Tao Mei se enfrentó a dos criaturas con el apoyo ocasional de su hermano y Shao Du inició su propia batalla.

Akira se concentró en su batalla y condensando un pilar de hielo lo lanzó al hombre, que fue empujado hacia atrás.

Este sitio era algo grande y en el fondo había un pasillo, alejado del portal abismal, que estaba protegido con una barrera.

Ella empujó al hombre a lo lejos, dando la impresión de que estaba queriendo alejarlo del portal para evitar cualquier situación problemática.

David sonrió y balanceó la espada lanzando cortes dorados mezclados con esa aura maldita que carcomía la carne.

La mente de Akira estaba en su punto máximo y creaba escudos de hielo para evitar los ataques y al instante siguiente de protegerse, convertía el hielo en finas agujas que lanzaba.

Esas agujas penetraban en las paredes sin romperse, mientras que David se retiraba lentamente.

Sin embargo, nunca quitó esa expresión juguetona de alguien que disfrutaba de su presa.

David Pearson era un tipo vicioso que no le importaba ensuciar sus manos con sangre para conseguir lo que quería y ahora daba la impresión de ser un gato que jugaba con un ratón.

Esquivaba cada uno de sus ataques mientras retrocedía sin ser herido todo con una calma absoluta.

Aun así, en el fondo de esos ojos, más allá de ese lado vicioso que aparentaba mostrar, había algo más.

“Patético…” Murmuró David al abalanzarse hacia ella.

Los escudos de hielo fueron cortados, las lanzas de hielo desviadas y los ataques que buscaban retenerlo esquivados mientras él la empujaba de vuelta a la sala.

Akira no quería ser tocada por esa espada y trató de mantener una distancia, siempre alejándose o reteniendo el hombre.

Sus ojos eran púrpuras, analizando cada movimiento de espada, esquivando todo mientras evitaba cualquier daño.

Había entrenado con Aurora que tenía una destreza mayor y en este momento comprendió los movimientos de David.

El aura dorada y la espada era fuerte, pero esta vez, a diferencia de la última vez, ella no tenía que proteger los camiones y, por ende, fue fácil moverse.

“¿No te preocupan tus dos amantes?” Preguntó Akira mientras congelaba el aire formando un muro de hielo que fue dividido.

Retrocediendo de vuelta, ella prestó atención a David, que puso una expresión algo burlona.

“¿Tú no deberías preocuparte por tus compañeras?” Cuestionó David y al darse cuenta de que Shao Du acabó con su oponente, sonrió y reveló. “Hay peligros que incluso un rango S que puede enfrentar a un rango SS no puede soportar.”

Estaba tratando de provocarla de la misma manera que Akira hizo.

“He visto a Aurora desafiando más peligros a una edad menor a la mía… Saldrá victoriosa. Como siempre.” Respondió Akira mientras el hielo empezaba a extenderse.

Su tono fue lleno de confianza.

¿Y cómo no confiaría en Aurora y Alice? Ambas se habían involucrado en cientos de asuntos que haría dudar hasta algunos rangos S.

Siempre salieron victoriosas… Esta vez no era diferente.

La sonrisa de David creció aún más mientras la observaba detenidamente.

“Esta vez será diferente.” Dijo David y viendo que ella no dudaba, chasqueó los dedos.

El chasquido se extendió a la parte central en donde estaba el portal y la barrera tembló pareciendo inestable, entonces… Desapareció.

El portal y la barrera desapareció completamente como si nunca hubiera existido… Como si todo fuera una ilusión.

“Tus amigas terminarán muertas.” Dijo David sonriendo maliciosamente esperando su reacción.

Quería ver la sorpresa de ella, sentir su miedo, dudas y alarma porque el portal desapareciera, pero…

“Lo dudo.” Respondió Akira encogiéndose de brazos.

En ese momento, Shao Du activó varios artefactos para sellar el área e impedir movimientos espaciales o pergaminos de huida, mientras que Akira extendía el hielo.

Aurora tenía instintos agudos, pero a Akira siempre fue impresionada por los sentidos de Alice… Sentidos que le permitían ver a través de ilusiones.

Y Alice había visto ese supuesto portal, así que vinieron preparadas para lo que iba a suceder.

Al igual que Akira estaba preparada para enfrentarse a un mago de ilusión de rango SS, enfrentarse a Tang Bai o al menos retenerlo.

La nieve cubrió toda la sala, ocultándolos a todos.

******

Una joven arrodillada estaba vomitando sangre.

La espalda estaba desnuda con un profundo corte que dejaba ver parte de los huesos y la carne mientras la sangre salía.

El látigo que la golpeó había destrozado la espalda y toda la piel blanca estaba sangrando con una intensidad alarmante.

Sin embargo, cuando él miró la cabeza en el suelo y el cuerpo de la mujer-mariposa, supo que valió la pena.

Esta era la razón por la que esos tipos que jugaban en la sombra la querían muerta… Era fuerte.

Un rango S que podía asesinar a un rango SS y que estaba al límite del ascenso.

La destreza con la espada era impresionante y abrumadora, más que Sun Zhong un experto en las diferentes armas y que llevaba varios años en el rango SS.

¿Una vez que ascendiera cuantos años le tomaría alcanzar el rango SSS? ¿Uno o dos años? Quizás menos, pero ella no pararía.

El hombre se movió acercándose a la espalda de la joven herida.

La apariencia era similar a David Pearson, pero solamente era el cuerpo físico, ya que alguien más estaba controlando el cuerpo.

“¿Por… Que… Kong Tian?”

Aurora Campbell, hija de la Luz de Plata y el Gigante de Acero, hizo la pregunta y lo detuvo por unos segundos.

¿Por qué? Porque era un trabajo, un trabajo que le daría la respuesta al significado de la carrera de la cual tenía tanta curiosidad.

¿Y por qué otros la querían muerta? Kong Tian se había hecho esa pregunta antes, pero ahora que estaba aquí supo la respuesta.

La carrera parecía estar relacionado con la fuerza y Aurora Campbell podía terminar convirtiéndose en el siguiente rango SS de este mundo y eventualmente en una calamidad.

Una con una destreza abrumadora.

Eliminar un competidor antes de que creciera no sonaba tan mal.

Sin embargo, no respondió y Kong Tian sacó una espada del anillo espacial del cadáver de David que actualmente ocupaba.

Entonces trató de balancear su espada apuntando a la cabeza de la joven mujer y…

“…”

Una lanza negra salió de la sombra de Aurora y le atravesó el pecho y si bien Kong Tian no sintió dolor, no pudo notarlo.

Incluso si sus sentidos eran débiles cuando ocupaba el cuerpo de alguien más, lo que impidió esquivarlo fue la sorpresa.

La sorpresa de ver la oscuridad en este sitio y Kong Tian frunció el ceño al ver que Aurora era tragada por la oscuridad.

La lanza devoró la carne y él se retiró mientras veía que una figura salía.

Una joven mujer de ojos negros que emanaba rencor, ira y sed de sangre tan abrumadora que incluso Kong Tian sintió el peligro natural y primitivo.

La figura de Alice se reveló delante de él y la presencia no fue de una depredadora, fue de alguien que devoraba vidas humanas.

Antes de que la oscuridad brotara, Kong Tian dejó de ocupar el cuerpo y su alma surgió moviéndose por el Plano Astral, volviendo a su cuerpo que estaba a varias islas de la ubicación de esas hermanas.

“…”

¿Cómo?

Al abrir los ojos y ver la cueva, Kong Tian no pudo ocultar su pregunta.

¿Cómo Alice Campbell estaba con su hermana? ¡Ella lo estaba esperando!

Reteniendo las dudas, Kong Tian controló su capacidad innata y sintió sus dos almas en su cuerpo, mientras que toda su concentración volvía a retener a los elementales esclavizados en su anillo.

Siempre fue cauteloso y por tal razón utilizó una de sus dos almas para controlar un cuerpo en vez de presentarse por su cuenta, pero ellas no solo lo descubrieron, sino que también lo estaban esperando.

¿Ellas cooperaron con Xu Long? Ese hombre no cedería a su orgullo y su locura, mientras que Lacusmina no parecía quedarse quieta.

Entonces… Controlando las dudas de vuelta, Kong Tian se movió.

Falló y lo descubrieron, ahora necesitaba encontrar la respuesta a su duda para decidir los siguientes pasos del plan.

Saliendo del escondite, moviéndose a otra isla en donde sonaba ruidos de batalla, Kong Tian vio desde lejos la oscuridad chocando con tierra del hombre-escorpión.

Al acercarse a mirar esa oscuridad que era similar a Alice frunció el ceño cuando el tono oscuro de ese líquido desapareció y se convirtió en un color celeste agua.

Y en el interior de esa agua se podía ver a la Reina Lacusmina con ojos dorados mientras emanaba una presencia temible.

Se había convertido en un rango SSS y en este momento estaba luchando en contra del hombre-escorpión.

¿Cómo era posible? ¿Qué sucedió con Xu Long?

“Debes irte… Escapar… Salir del portal… Tienes que ser libre…”

De repente, mientras observaba escuchó las últimas palabras de Hermes y Kong Tian frunció el ceño al darse cuenta de que parte de esa voz era similar a la suya.

Como si esa fuera su idea.

Falló… Fracasó en su objetivo.

Lacusmina parecía estar cooperando con las hermanas y la fuerza de rango SSS no era algo que él podía enfrentar.

Así que se movió, usando un elemental de aire para alejarse de este sitio.

El plan había fracasado… Tal idea volvió a surgir de vuelta mientras volaba por el cielo usando magia de aire para impulsarse.

Kong Tian había cooperado con Tang Bai y le había prometido ayudarle a conseguir los núcleos dorados que tenía Xu Long.

Cooperó con esos sectarios para que usaran esas máquinas y lo había ocultado junto a Tang Bai para que él pasara desapercibido.

Y ahora fracaso…

Alice era un rango SS algo que nadie había imaginado y si bien Aurora era alguien que podía enfrentarse a un rango SS, los videos del enfrentamiento en contra de la Princesa Vampira no mostraron toda la destreza.

¿Qué debía hacer? Si ellas estaban unidas a Lacusmina, entonces cabía la posibilidad de que una vez terminaran con la pareja, buscaran el portal y salieran.

Kong Tian se decidió y moviéndose otra vez, alcanzó una isla con una montaña y empleando un elemental de tierra partió la montaña, abriéndola y el interior reveló el portal abismal sellado.

Sabía dónde estaba desde que salió a investigar y lo había ocultado mientras terminaba el trabajo.

Había demasiadas variables más de las que había esperado cuando inició la misión.

Alice era fuerte y con sentidos agudos, mientras que Hermes era un peligro latente desconocido y Aurora era decidida… Lo suficiente como para enfrentarse a un rango SS sin miedo.

“Debes irte… Escapar… Salir del portal…”

El pensamiento surgió de vuelta en su mente y esta vez tal pensamiento fue dado por su voz.

Tal idea se retorció y Kong Tian se agarró el pecho sintiendo como su segunda alma se agitaba al estar de acuerdo con esa idea.

La habilidad psiónica innata ‘Alma Doble’ era lo que le permitía mantener en control a los elementales esclavizados en su anillo y también le permitía controlar a otros mientras actuaba.

¿Alguien le había hecho algo? Su otra alma lo instaba a moverse.

Kong Tian actuó de inmediato y sacó una máquina al frente del portal.

Era similar a esas máquinas desestabilizadoras, solo que más avanzada tecnológicamente y era toda una hazaña de la Secta de Larzura que utilizó la tecnología quoariana para la creación.

Usaba núcleos de energía y mostró la potencia al desestabilizar el portal abismal que terminó tragando tres edificios por completo.

Y ahora él, que había conseguido una, la volvió a activar antes de ocultarla debajo del suelo.

Entonces, sin mirar hacia atrás, se movió al portal y respiró hondo, mientras usaba los elementales de aire para causar varias heridas en su cuerpo y túnica, para pasar desapercibido al otro lado.

Necesitaba abandonar este sitio y dejar el portal… Dejar este mundo.

Tal idea lo guio a dar un paso y mientras el espacio se distorsionaba a su alrededor, volviéndose inestable lentamente, pudo alcanzar el otro lado luego de un par de minutos y dio unos pasos para cruzar el portal.

Al salir vio las luces de la muralla que lo iluminaba y tosió sangre mientras veía, como la gente se acercaba.

Sun Zhong fue el primero en acercarse preocupado mirando el portal y Kong Tian pareciendo sorprendido también se giró.

“Algo ocurrió… Los demás estaban detrás de mí…” Murmuró Kong Tian mientras tosía sangre.

Ocultando la sonrisa que tenía al ver que el portal abismal volvía a estar inestable y se había sellado automáticamente.

La máquina provocó un desastre en este lado y esperaba que provocara un desastre mayor en el otro.

Era demasiado agradable pensar que podía eliminarlos a todos, pero solo deseaba retrasarlos lo suficiente como para que los demás tuvieran problemas al otro lado.

Lacusmina no parecía una mujer que cooperaría y Xu Long era un imbécil, así que, si ellos estaban aliados a las hermanas, pronto esa alianza podría romperse y si las cosas iban bien, se matarían entre ellos.

En cuanto a su compañero… Esperaba que sobreviviera, pero en este momento estaba más preocupado por sí mismo y tenía mucho de que encargarse.

“Espero que cuando te recompongas nos hables de lo que sucedió.”

La voz vino de repente y Kong Tian observó a la Luz de Plata cuya expresión era seria.

Estaba preocupada por sus hijas y quería respuestas.

******

Akira escuchó la risa del Tang Bai mientras se protegía al lado de Shao Du y los Hermanos Tao.

A su alrededor había una neblina rojiza que estaba cubriendo la visión de todos mientras figuras se movían por los alrededores.

La risa de era de Tang Bai que estaba oculto en esa neblina.

Un mago ilusionista de rango SS.

A Akira le hubiera encantado que las ilusiones fueran simplemente algún engaño a su percepción, pero lamentablemente la magia de ilusión no era una broma.

“…”

Akira congeló varias flechas que volaron a su dirección y las vio perforar el suelo antes de desaparecer totalmente.

Si era golpeada por esos hechizos de ilusión, saldría herida.

Una espada surgió de una figura ilusoria que se acercó y Shao Du la detuvo, permitiendo que ella provocara una ola de hielo que cubrió los alrededores.

A pesar de que estaban enfrentando a un supuesto rango SS, se estaban defendiendo bien… No, para ser preciso, la otra persona no lo estaba atacando con todo y se estaba reteniendo.

Justo cuando Akira estaba por defenderse de nuevo, vio que las figuras ilusorias se detenían y luego…

“…”

Todos sintieron una onda extendiéndose por esta zona.

Venía desde lejos y a pesar de comprender que la distancia de la fuente de esa onda era enorme como para que sus sentidos la captaran, Akira tembló por el sentimiento que emanaba.

Era ominoso como si se tratara del fin del mundo que se acercaba y fue un temor instintivo que se filtraba provocando un escalofrío.

Comprendieron de inmediato que se trataba del portal abismal y la salida de este mundo y era probable que no solo ellos lo sintieran.

Sin embargo, el problema era que el sentimiento daba a entender que el portal era peligroso.

¿Algo sucedió? Tal idea no solo apareció en la mente de su grupo, sino que de la persona que creaba las ilusiones.

Las ilusiones desaparecieron y Tang Bai apareció delante de todos, levantando la mano, mirando la oscuridad que se filtraba por las paredes.

“Me rindo.”

Las cosas estaban acelerando.


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TG - Capítulo 574
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Secuela.

Capítulo 574: Secuela.

El anterior atardecer, que siempre era tranquilo y lleno de calma, cambió abruptamente.

Sun Liang empleando la lanza defendió la isla de las criaturas que trataban de avanzar.

“¡Vuelvan al templo!”

La sensación ominosa que venía desde lejos fue sentida por todos los miembros de la expedición y la fuerza provocó algo en todas las criaturas.

Apuntaba al instinto de supervivencia, empujando a las más peligrosas criaturas a actuar, desencadenando sus instintos.

Algunas de esas bestias llegaban a esta isla y si bien un par de ellas eran depredadores de la pareja, los otros era fauna local.

“¿En dónde están las hijas de la reina? ¿En dónde está Lacusmina? ¿Y Xu Long?” Cuestionó Chiyong mientras eliminaba otro par de criaturas junto a su hermana gemela.

Algún tipo de araña lanzaron telas de arañas desde otra isla y Sun Liang se movió por el agua cortando las sogas ante de lanzar cortes con su aura.

Él se había ido a dormir con sus dos parejas y cuando despertó el templo estaba medianamente destruido y Lacusmina junto a las hijas habían desaparecido.

Sun Liang no sabía lo que había sucedido y era similar a los demás, quienes no notaron lo ocurrido y lo extraño fue que todos estaban ocupados en ese momento.

Ya sea descansando, distraídos o fueron enviados a otra isla… Y desde ese momento no vieron a las hijas de la Reina, ni a Lacusmina o Xu Long.

¿Algo había ocurrido?

“Envía a la gente al templo. Defenderemos ahí.” Ordenó Sun Liang y las gemelas vacilaron un segundo antes de asentir.

Movilizaron a la gente y a los pocos usuarios de habilidades para cubrir el portal.

La Reina Lacusmina desapareció junto a Xu Long y también las defensoras de este sitio, todo mientras el aura siniestra del Portal Abismal podía ser sentido.

Esa aura era lo que parecía agitar a las criaturas y si las cosas seguían de este modo, probablemente pronto enfrentaría innumerables criaturas que buscaban escapar de este mundo.

Sin ningún rango SS que los apoyara.

Lo único que esperaba era que esta isla tipo lago evitara que algunas bestias salvajes decidieran acercarse.

Al final, Sun Liang se movió a la isla en el centro del lago y al aterrizar, pasó por los edificios vacíos mientras se dirigía al templo en donde notaba que las gemelas se adentraban.

Los otros usuarios de habilidades que seguían vivos estaban empezando a levantar defensas para protegerse y pronto sellarían el templo principal.

Caminando por la calle principal, Sun Liang notó una figura en un callejón y frunció el ceño al identificarla.

“¿Xia?” Preguntó Sun Liang al acercarse.

Las hijas de la reina no tenían nombre, pero él se había atrevido a darle nombre a sus dos parejas y ellas lo recibieron alegremente.

Estaba preocupado porque ellas no estuvieran, pero al ver la figura él se acercó.

Las hijas de la reina eran similares entre ellas, sin embargo, Sun Liang pudo identificar a las mujeres con la cual había tenido relaciones.

Xia era la más tímida de sus dos parejas, a diferencia de Lan que era más agresiva y era fácil diferenciarla no solo por sus encantos, sino que por el modo que ellas se movían.

A pesar de que estaba atardeciendo y todavía estaba el sol, la luz no alcanzaba este pequeño callejón entre dos edificios.

Sun Liang se acercó y cuando pudo ver completamente la figura a su espalda se detuvo ante el sentimiento siniestro que pudo percibir.

“¿Xia? ¿Eres tú?” Preguntó Sun Liang, respirando hondo, se atrevió a dar un paso y luego otro.

Poniendo la mano en el hombro, la dio vuelta lentamente y notó que los celestes se volvieron rojizos, mientras que la boca en vez de dientes tenía colmillos.

“Ghh!”

Xia saltó hacia él abriendo su boca apuntando a su cuello y Sun Liang por puro reflejó retrocedió, entonces sintió los brazos de alguien queriendo atraparlo.

Era imposible no reconocer la textura de la piel de Lan, que lo trataba de abrazar por la espalda y el problema fue que ella también había abierto la boca queriendo arrancar la carne.

“Esperen! Soy… ¡AHHh!”

Queriendo comunicarse con ella, Lan logró morder su hombro y Sun Liang gritó con todas sus fuerzas mientras la empujaba retrocediendo.

¿Qué estaba sucediendo? Sun Liang agarró la lanza, pero no pudo sostenerla y se detuvo mientras se sostenía el hombro que sangraba.

Lan saboreó su sangre deslizando la lengua por sus labios y sus ojos se volvieron aún más rojos.

No había razón ni emociones en esos ojos, sino hambre de una bestia, y esa bestia sacó sus garras mientras se preparaba para la batalla y lo atacaron sin dudar.

Todos los momentos que había vivido con ella, sus noches llena de pasión y amor desaparecieron totalmente mientras ellas trataban de acuchillarlo y él retrocedía.

Al salir del callejón se cayó y se volvió a levantar mientras esquivaba otra vez las garras de Xia que trataba de cortarlo queriendo su carne.

Entonces vio que desde el lago estaban saliendo varias hijas de la reina, mientras que en otras áreas también estabas hijas de la reina comiendo y devorando las criaturas.

Daba la impresión de que perdieron su naturaleza humana, su razón y convirtieron en depredadores hambrientos.

“¡Xia! ¡Lan! ¡Soy yo! ¡Sun Liang!” Gritó con todas sus fuerzas, pero ellas no lo escucharon y se abalanzaron.

Sus gritos y pedidos para que entraran en razón, atrajeron a otras hijas de la reina que habían aparecido y una de ellas cortó su pierna, provocando que cayera al suelo.

Cuando se trató de levantar vio una hija de la reina tratando de morderlo y él la golpeó en la nariz, despertando la bestialidad de esas criaturas.

Más y más lo empezaron a rodear y algunas de ellas eran de rangos S.

Sin embargo, no atacaron en grupo para sobrepasarlo, solo que parecían estar jugando con él, tratándolo como una presa.

Todo mientras daban sonrisas revelando los colmillos y entre aquellas que sonreían estaban Xia y Lan.

Mirándolo con hambre similar a las otras.

Apretando los dientes en indecisión, él esquivó hacia atrás mientras su pecho era cortado por unas garras más afiladas.

Una hija de la reina de escamas rojizas traslúcida apareció, abriendo la gigantesca boca llena de colmillos y lo atacó utilizando las garras afiladas.

Sun Liang sacó la lanza y la dividió en dos espadas mientras repelía el ataque.

“¡Basta! ¡Deténganse!"

Su destreza le permitió repeler el ataque, pero no contraatacó, sino que gritó para que entraran en razón, entonces Xia y Lan se abalanzaron al darse cuenta de que las otras retrocedían.

Él vio su oportunidad para atacar, pero no pudo y su duda, llevó a que Xia que era más rápida, atrapara su brazo y lo mordiera, arrancando la carne.

“HAahh!”

Cuando él gritó de dolor, Lan atrapó el otro brazo y le clavó las garras para impedir huyera, entonces las otras hijas de la reina se acercaron.

Sun Liang que tuvo un momento al ver que la mujer de piel rojiza se acercaba, notó que una figura aparecía detrás de esa misteriosa hija de la reina y entonces…

“…”

Un gigante de cinco metros hecho de oscuridad abrió su boca y tragó la mitad del cuerpo de la hija de la reina de piel rojiza, levantándola y dividiéndola a la mitad con los colmillos.

Entonces utilizó la mitad del cuerpo como un mazo y golpeó a las hijas de la reina que saltaron a la criatura de cinco metros.

Él había aprendido quien era la criatura.

“¡Alice! ¡Para! ¡Algo les sucede!” Gritó Sun Liang.

Las hijas de la reina se abalanzaron hacia esa criatura, tratando de morderlo y clavarle las uñas, pero esa gran criatura dejó salir lanzas de la piel de oscuridad y atravesó a la mitad de los cuerpos, entonces empezó a devorarlas y crecer.

Las manos se convirtieron en garras y cortó a través de las hijas de la reina que no tenían armaduras ni barreras con una facilidad absoluta.

Justo cuando se estaba por dirigir a Xia, Sun Liang convirtió sus dos espadas en una lanza y le atravesó el pecho a la criatura.

La oscuridad fue atravesada con dificultad, pero incluso cuando la lanza estaba rodeada de su aura, la criatura cerró la herida y otro brazo salió del estómago, atrapándolo del cuello y lo lanzó a lo lejos, como si él no importara.

Todo mientras la criatura volvía a atacar mecánicamente a las hijas de la reina, usando las garras para cortarlas y luego devorar los cuerpos.

“¡HA!”

Sun Liang incluso herido, volvió a proteger a Xia que trataba de cortar la criatura y si bien la protegió, Lan le cortó la espalda de vuelta, empujándolo a los pies de la criatura de cinco metros.

Quien lo volvió a atrapar.

“¡Déjalas! ¡No las mates! ¡Algo ocurre! ¡Detente!” Gritó Sun Liang mientras apuñalaba de manera incesante.

Al darse cuenta de que su lanza no funcionaba, cambió a dos espadas y trató de cortar el brazo negro hasta que lo logró y cayó al suelo.

El brazo negro lo seguía sosteniendo y se apretó aún más fuerte mientras la oscuridad se volvía a unir con el pie subiendo hasta volver al brazo.

Sun Liang fue observado por la criatura con una cabeza humanoide y vio los colmillos de la boca.

A diferencia de la piel, que era de un color negruzco extraño, los ojos eran dos perlas totalmente oscuras y sólida, similar a los colmillos afilados.

Esta vez lo sostuvo como si estuviera en duda si era un amigo o enemigo y entonces un brillo volvió a las perlas de oscuridad que tenía de ojos y lo lanzó de vuelta.

De los pies, otra porción de oscuridad se movió a la distancia y desde ella salieron los hermanos Tao, Shao Du, Akira y Alice junto a Aurora, cuya palidez daba la impresión de que estaba cansada.

Similar a aquellos que fueron curados de graves heridas.

“Así que esas criaturas se convirtieron en nada más que bestias salvajes.” Murmuró Tao Mei usando las garras.

“La Reina Lacusmina mantenía su inteligencia y reprimía la naturaleza de depredador. Y ahora Lacusmina no puede concentrarse en mantener esa conexión.” Reveló Alice que estaba en silencio y encogiéndose de hombros, señaló la criatura. “Y yo solo estaba impidiendo que vayan hacia el templo.”

¿Qué estaba sucediendo? ¿Por qué estaban aquí? Sun Liang sintió vergüenza al mirar al grupo, recordando que no hizo nada para detener a Xu Long, pero al ver que la criatura hecha de oscuridad se volvía a mover se levantó.

“¡¿Qué estás haciendo?!” Rugió mientras repelía de vuelta la mano del gigante con sus espadas y viendo que el gigante se detenía, la observó y cuestionó. “¡¿Por qué la mataste?! Ellas no pueden controlarse.”

Sun Liang observó a Xia y Lan que esperaban hambrientas babeando por la carne de sus hermanas que estaban tiradas en el suelo.

Ellas no estaban totalmente conscientes y no comprendía que estaban atacando… No podían asesinarlas.

“Que imbécil…” Murmuró Tao Mei y mirando a su hermano que estaba serio, agregó. “Me alegro de que no seas como ese idiota.”

Tao Wei frunció el ceño, pero lo observó a él con seriedad.

“Lacusmina buscaba consumirlos a todos al igual que sus hijas. Ellas mutan y evolucionan obteniendo el material genético de otras razas. Por eso se te acercaron y por la misma razón tuvieron relaciones contigo.” Dijo Tao Wei con seriedad.

Ese hombre, a diferencia de Tao Mei no parecía querer burlarse y Sun Liang observó a los demás, que revelaban la misma seriedad como si no estuvieran mintiendo.

La única que miraba divertida era Tao Mei que lo observaba burlonamente y Alice que revelaba una expresión indiferente, como si todo fuera una pérdida de tiempo.

¿Era verdad? La duda apareció en su mente y él bajó sus espadas.

Fue un instante y ese instante fue aprovechado por Xia y Lan que se abalanzaron hacia él con sus garras queriendo degollarlo.

Antes de que lo alcanzaran, el gigante atrapó a Xia y golpeó en el suelo a Lan antes de pisarla en el suelo para detenerla sin matarla.

Al verlas sangrar, Sun Liang reaccionó instintivamente con sus dos espadas, lanzó un corte que provocó dos heridas en el gigante.

Heridas que se regeneraron en un instante.

“Apártate. No la mataremos.” Dijo Aurora mientras revelaba una mueca como si le costara hablar.

Akira y Alice la observaron preocupadas, pero ella agitó la cabeza y se acercó.

“La salida del Portal Abismal ha aparecido. Necesitamos prepararnos para sacar a todos.” Dijo Aurora y al ver que se relajaba, señaló. “Pero ninguna de las hijas de la reina saldrá de este mundo.”

Sun Liang entendía que ese sentimiento que se extendía era el portal, pero frunció el ceño ante el tono dominante con el cual dijo que no iba a llevar a las hijas de la reina.

No sabía lo que les sucedía, pero si las llevaba podía tratar de encontrar una manera de que volvieran las dos mujeres amorosas de la cual se enamoró.

¿Por qué Aurora estaba haciendo esto? Por la piel pálida fue obvio que estaba herida como si hubiera sufrido luego de una gran batalla y apenas terminaba de curarse.

“Tú no puedes impedir nada.” Dijo Sun Liang y tomando sus espadas, añadió. “Xu Long y Kong Tian…”

“Kong Tian era un traidor que desencadenó el portal abismal trayéndonos todos aquí y Xu Long está muerto… Al igual que la mujer-mariposa y quizás el hombre-escorpión.” Dijo Aurora y desenfundando la espada, comentó. “Y no te estoy pidiendo tu opinión.”

Ella sonaba cansada y a la vez de malhumor, lo suficiente como para que su voz saliera junto a una presencia afilada y agresiva.

¿Quería venganza porque él las traicionó? Sun Liang titubeó por un segundo, pero al mirar a Xia y Lan no bajó sus espadas y él hizo el primer movimiento.

Sus dos espadas se movieron al hombro de la joven, queriendo mostrar que él no se iba a rendir y Aurora esquivo el primer tajo, repelió el otro y luego la espada se movió a su cuello.

El movimiento fue demasiado rápido y preciso.

Sun Liang cerró sus ojos esperando que su cabeza saltara por el aire y…

“Apártate. Dije que no iba a matarlas... Y cumpliré mi palabra.” Ordenó Aurora quitando la espada de su cuello y le dio una mirada a su hermana.

Alice simplemente agitó la cabeza como si le pareciera una acción estúpida, pero convirtió el gigante guerrero en una masa líquida que tragó a Xia y Lan.

“Reúne a todos. Es necesario hablar.”

******

En el interior de la sala del templo rodeado de barreras que los defensores instalaron mientras la noche los alcanzaba, había un silencio siniestro.

Akira que estaba observando vio a los civiles cuyas expresiones eran complicadas y difíciles al ver que su grupo era quien volvió.

Algunos miraban a Alice, que estaba comiendo de bolsa de papitas indiferente a todo, y otros a Aurora, que a pesar de las horas que pasaron seguía pálida y agotada.

¿Qué clase de batalla tuvo? ¿Y qué clase de heridas recibió del combate? Para haber asesinado a la mujer-mariposa, entonces fue obvio que tendría graves heridas.

Incluso después de que Alice tragara a Tang Bai que se había rendido, Aurora no había salido y recién cuando volvieron fue cuando apareció.

La madre de ambas hermanas era la Luz de Plata, así que tenía sentido que pudiera recuperarse rápido con algún pergamino o artefacto potente.

Aun así, fue obvio que Aurora no estaba de buen humor.

¿Fue por Kong Tian? Fue él quien quería muerta a Aurora y probablemente también fue él quien desencadenó esa presencia del portal.

Llevando a que cientos de criaturas se interpusieran delante del camino a la salida.

“Xu Long murió y David Pearson estaba con la pareja y está muerto.” Reveló Aurora en voz alta.

Alice mencionó que Xu Long murió y ocultó la causa, mientras también evitó mencionar porque la Reina Lacusmina terminó ayudándolos.

Era posible que Hermes, que todavía no había aparecido, tuviera algo que ver con todo, pero Akira se abstuvo en hacer conjeturas.

“Mentira. David está vivo… Estaba vivo. ¡Tú lo asesinaste!” Rugió Chiyong mientras sacaba sus armas y usaba el núcleo dorado.

Subin también estaba alterada preparada para el combate a muerte.

Rencorosas y llena de ira por el amante que perdieron.

“Lacusmina consumió a Xu Long y en cuanto a David Pearson solo encontramos su cuerpo.” Dijo Aurora y antes de que las gemelas la atacaran, ella le dio una señal a Alice.

Alice movió la oscuridad y dejó a Tang Bai que estaba afectado por varios hechizos de contención que grabados en algunos pergaminos.

No era suficiente para detener a un rango SS, pero las heridas y la oscuridad que recorría las heridas era la prueba, que los pergaminos no eran la defensa final.

Alice había usado la oscuridad en Tang Bai que se había rendido y lo hirió no para torturarlo, sino que para usar la oscuridad y una vez que actuara, devorarlo desde el interior.

Hubo sorpresas de los presentes cuando algunos reconocieron al hombre.

“Kong Tian me pidió que cooperara y ayudara a unos sectarios para instalar una máquina desestabilizadora. Quería que el portal se adelantara para asesinar a Aurora Campbell. El trato fue agradable para mí y me uní a él queriendo lo que Xu Long obtuvo en el sexto portal abismal.” Dijo Tang Bai y observando a las gemelas, contó. “David lleva muerto desde algún tiempo. Y yo ocupaba su identidad con mi magia, mientras que a veces Kong Tian ocupaba el cuerpo para moverse. Actuando en nombre de Xu Long.”

Hubo un silencio por la revelación y Akira puso una expresión seria.

No por la revelación, sino que la facilidad con la que el hombre hablaba.

Tang Bai fue quien se disfrazó de Alice y atacó a Aurora antes de que la máquina desestabilizadora estallara, provocando que el portal los tragara.

Y ahora estaba revelando todo luego de rendirse… Akira no sabía lo que ese hombre pensaba o buscaba.

Su revelación provocó murmullos y sorpresa llevando a que las gemelas que antes estaban agresivas quedaran en silencio.

“No quiero derramar más sangre hoy… Así que aquellos que cometieron crímenes serán juzgados cuando finalmente salgamos.” Dijo Aurora en un tono plano.

No quería asesinar a nadie más este día y entre los que podía estar en la lista era Tang Bai, que había cooperado con Kong Tian y las gemelas que obviamente estaban del lado de Xu Long.

También era un aviso para aquellos que no habían dado un paso adelante para defenderlas cuando Xu Long actuó.

Ella no buscaría nada como venganza o algo de ese estilo.

“Mañana a primera hora saldremos. Llevaré a todos lo que quieran irse. Lo que puedan luchar los necesitaremos para abrir un camino y llevar a los demás a la salida.” Ordenó Aurora mirando a los pocos usuarios de habilidades.

Esos individuos asintieron y Aurora se levantó de vuelta, dirigiéndose al pasillo en donde esperaba, y lo siguió Alice, que había vuelto a tragar a Tang Bai en la sombra.

Sun Liang quiso acercarse, pero la expresión molesta de Alice le dijo que se apartara y ese joven hombre obedeció.

¿Se había enamorado de las hijas de la reina? Parecía no querer dejarlas en este mundo.

Aurora, que se acomodaba su hombro con un gruñido de dolor, avanzó por el pasillo y Akira la siguió.

“Es mejor no ocupar ninguna habitación.” Murmuró Alice en voz baja.

Probablemente por Xu Long y todos los que usaban estas habitaciones tuvieron relaciones con las hijas de la reina… Tal idea era lo que estaba apuntando y Aurora suspiró.

“Solo quería dejar a todos atrás.” Respondió Aurora y activando unos artefactos, preguntó. “¿Tan Bai está controlado? Es raro que se rindiera.”

Ella también había percibido la rareza que un rango SS se rindiera.

 “Si. Si hace algo puedo devorar su cuerpo desde el interior. Aun así, creo que deberíamos asesinarlo. No me agrada que haya intentado asesinarte. Y es obvio que oculta la verdad.” Dijo Alice en un tono serio.

“Shao Du y los hermanos Tao lo vieron vivo. Si lo matamos puede haber problemas cuando salgamos. Es un rango SS.” Dijo Aurora y algo vacilante, murmuró. “Y este no es el primer intento de asesinato que ocurre.”

Un asunto era asesinar en una batalla, pero otro diferente era asesinar a sangre fría a una persona indefensa.

No era que Aurora no pudiera asesinar de ese modo, pero no quería mancharse la mano de sangre innecesariamente.

El problema fue que el modo que trataba de bajarle importancia provocó que Alice frunciera el ceño.

“Esta vez fueron dos rangos SS que vinieron a por ti… Dos rangos SS. Esto es más grave que cualquier otra vez.” Dijo Alice y observando a su hermana, detalló. “Tang Bai no reveló la razón por la cual Kong Tian te quería muerta… Pero fue obvio que alguien lo ordenó y probablemente le prometieron buenas recompensas.”

La Protectora de Zerzura era alguien importante y aunque Aurora no lo contaba abiertamente, fue obvio que tenía una historia mayor antes de llegar a África.

Sin embargo, independientemente de la historia que alguien contratara un rango SS para que la asesinara, no era una broma.

No tenían nada en contra de Kong Tian y, aun así, él quiso asesinar a Aurora.

“Alice tiene razón.” Dijo Akira y luego de dudar observó a Aurora y murmuró. “Incluso si tu madre puede encargarse de Tang Bai… Es mejor no dejar cabos sueltos.”

¿Aurora se estaba tomando este asunto con la misma gravedad que ellas?

“Comprendo.” Respondió Aurora y frotándose la sien, murmuró. “Te lo dejaré a ti, Alice.”

Estaba agotada y necesitaba descansar, lo que significaba que todavía no se había puesto a pensar totalmente en lo sucedido.

Así que en vez de decidir qué hacer, se lo dejo a Alice para que se encargara y esa mujer asintió.

******

Desde el centro de una isla decenas de relámpagos surgían sin control.

Iluminaban la noche y a la Reina Lacusmina quien estaba consumiendo al hombre-escorpión, aumentando aún más su fuerza.

Hermes que observaba sonrió mientras la veía comer y su rostro no cambió a pesar de que la mujer emanaba un aura de un rango SSS.

“¿Qué te pareció el espectáculo, Alice?” Preguntó Hermes con una sonrisa y observando a la Reina Lacusmina que estaba en un estado de trance absoluto, contó. “La triste historia del amante devorado por la mujer que amaba… Y la mujer que fue traicionada por su postre.”

Una buena historia si él tenía que admitirlo y sonrió al ver que la oscuridad brotaba de las sombras.

“¿Qué final le quieres dar? Los núcleos dorados fueron consumidos y las almas liberadas, mientras que la vitalidad fortaleció a esa mujer. Su mente en trance está a mi merced.” Detalló Hermes y sonriendo animado, preguntó. “¿Cómo te gustaría que terminara el espectáculo?” 

La oscuridad brotó totalmente y la figura de Alice apareció.

Ella le dio una mirada a Lacusmina que estaba consumiendo al hombre-escorpión y luego le dio una mirada a él.

“Todavía no has terminado el espectáculo. Alguien escapo.” Dijo Alice en un tono plano.

¿Se estaba refiriendo a Kong Tian? Hermes sonrió.

“Paciencia, Alice. Todos tienen un final.” Respondió Hermes jugando a ser misterioso.

“¿Quieres que tenga paciencia cuando ese bastardo trato de asesinar a mi hermana?” Dudó Alice y a diferencia de lo que él esperaba, ella simplemente frunció el ceño.

Hermes había esperado que ella emanara esa sed de sangre y quizás una o dos amenazas de muerte o de que ella lo devoraría, pero simplemente frunció el ceño pareciendo enojada.

Sin embargo, aceptó que él actuara y esperaría.

Hermes sonrió de manera brillante y entretenida, provocando que Alice sacara desde la oscuridad a un hombre.

Tang Bai… ¿Ese era quien cooperó con Kong Tian? Ese tipo abrió los ojos cuando vio a Lacusmina y al verlo a él no comprendió lo que sucedía.

“Me he rendido. He dicho todo lo que quieren saber. Le entregaré el último núcleo dorado si lo desean. Solo perdónenme la vida.” Dijo Tang Bai y observándolos a ambos, murmuró. “Con esos núcleos se pueden convertir en calamidades… Ascender al rango SSS.”

Hermes recibió la mirada de Alice para que se moviera y él obedeció.

La energía mágica se condensó en sus dedos y se solidificó entonces él la envió volando a la cabeza del hombre, perforándola sin provocar herida.

Y esa cuchilla literal atravesó las barreras mentales de Tang Bai avanzando sin resistencia, provocando que el hombre quedara en blanco.

“Dime todo lo que sabes.” Ordenó Hermes.

Su voz tenía un poder profundo y Tang Bai obedeció entregando completamente todos sus recuerdos.

Cada secreto por más diminuto que fuera le fue entregado.

Tang Bai cooperó con Xu Long en el Sexto Portal Abismal y se dividieron los núcleos dorados mientras él obtenía uno, el ya fallecido joven maestro obtuvo dos.

Tang Bai quería obtener esos núcleos dorados para ascender al rango SSS, así que se movió para actuar en contra de Xu Long y tuvo la oportunidad cuando Kong Tian quiso cooperar.

Kong Tian quería eliminar a Aurora Campbell y en vez de hacerlo públicamente, prefirió usar el portal abismal como cubierta.

La razón era que conocía quien era los padres de Aurora y temía que la Luz de Plata rezara a Aión para que la ayudara y ella escapara de la muerte.

Ya era favorecida por ese dios, al menos por las profecías que el profeta tenía, así que se preparó para evadir esa posibilidad y utilizó a los sectarios que querían probar su máquina para moverse.

Todo tenía una respuesta, una razón.

Desde cómo se conocieron con Kong Tian y como empezaron a cooperar hasta las dudas que él tenía de que su ‘compañero’ quisiera asesinar a Aurora cuando no había razón aparente.

Y a pesar de que todo tenía una razón y no había nada, más era raro… Como si faltara algo.

Era un rompecabezas totalmente armado, pero él lo sabía.

“En todo rompecabezas falta una pieza. Es la pieza que se pierde y que es dejada de lado. La pieza que convierte la mejor obra en un fracaso.” Dijo Hermes y Tang Bai lo observó con ojos en blanco sin comprender.

Sin embargo, él levantó la mirada a Alice, quien puso una expresión seria.

“¿Crees que borró y modificó su memoria antes de entregarse?” Cuestionó Alice comprendiendo lo que él apuntaba y frunciendo el ceño, dudó. “¿Alguna medida de seguridad?”

Tang Bai tenía sus razones para ayudar a Kong Tian y todas las preguntas tenían respuestas, como unos rompecabezas perfectos que tenía todas las piezas.

No obstante, tales rompecabezas eran los más cuestionables… Después de todo, las piezas siempre faltaban.

Se ocultaban y se perdían, incluso un rango SS perdería una que otra pieza de sus recuerdos o se difuminarían sutilmente e incluso lo olvidaría.

Ya fuera un usuario de habilidad, la mente olvidaría lo que no era necesario, pero aquí era diferente.

Este rompecabezas estaba completo y fresco como si alguien hubiera puesto cada pieza de recuerdo de nuevo y lo refrescara todo en el proceso.

A Hermes les recordaba a esas medidas de seguridad que usaban algunos individuos poderosos para reajustar los recuerdos y pasar desapercibido cuando algo sucedía o fueran atrapados.

El mismo método que usaba algunos sectarios y esas organizaciones secretas.

“Posiblemente. La medida de seguridad no es una broma. Fueron expertos que borraron los rastros perfectamente. No puedo encontrar nada.” Respondió Hermes honestamente.

No estaba molesto que sus destrezas no estuvieran a la altura y que hubiera expertos de la mente que lo superaran.

Lo aceptaba y aunque problemático, no podía encontrar nada.

Y él observó a Alice, esperando la orden de esa jovencita que estaba mirando seriamente.

¿Lo debía eliminar? ¿Debía jugar con la mente de ese hombre? ¿Crear un espía doble? ¿Poner nombres que no debían ser pronunciados? 

Por cada idea que venía a su mente, él sonreía cada vez más como un niño con un juguete nuevo.

Y Alice se concentró en él, entonces agitó la cabeza.

“Es tu espectáculo. Termínalo bien y no hagas ninguna estupidez de novato.” Dijo Alice antes de desaparecer.

Esta vez al decir ‘novato’ no llevaba ese desprecio de siempre, sino que confianza de que él terminaría todo correctamente.

Con ello también se refería a Lacusmina, Tang Bai y a Kong Tian.

Hermes, sin controlar la sonrisa al ganarse una pizca de confianza de Alice, miró a Tang Bai que sacó un núcleo dorado y cuando él lo tomó, lo observó durante unos segundos.

“Todo tuyo.” Dijo Hermes lanzándole el núcleo dorado a Lacusmina… El tercer núcleo dorado que había estado buscando Xu Long.

No obstante, Lacusmina en este punto era un rango SSS y no lo requería, pero agregarle un núcleo extra junto al cadáver de ambas parejas la fortalecería aún más.

Lacusmina recibió el núcleo mientras sus ojos estaban blancos y en trance.

La mujer bajó completamente su guardia cuando quiso devorarlo a él y ahora era sumamente fácil manipular.

Viendo que ella comía el núcleo, profundizando en ese trance en el que se perdía, él sonrió mientras reforzaba el control mental sobre ella y la ayudaba a que no se perdiera.

La mantenía a salvo… Después de todo, todo buen espectáculo tenía secuela y era necesario un personaje de la obra anterior.


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