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TG - Capítulo 579
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Inesperado.

Capítulo 579: Inesperado.

Sonido de golpes retumbaban mientras en el interior de la sala de mando Kong Tian golpeaba a Hermes.

Lo golpeó con la mano de viento y mientras el director sangraba.

Golpe tras golpe, los brazos del director se torcieron, los huesos salieron y la sangre surgió.

“¿Dime que me has hecho?” Gritó Kong Tian con ira.

Libertad…

Antes de que pudiera actuar, la voz surgió en su mente y la segunda alma quiso surgir evitando que controlara los elementales.

El dolor fue intenso y Kong Tian rugió con ira mientras se acercaba y golpeaba a Hermes en el suelo, pateándolo incesantemente.

Lo siguió golpeando hasta que se dio cuenta de que ese hombre no soltaba ningún grito de dolor y fue entonces cuando se retiró.

La segunda alma a veces le impedía controlar los elementales y otras veces distorsionaba sus emociones imposibilitando que se calmara.

Sin embargo, en este momento la lucidez volvió y él se alejó, observando lo que había hecho.

“…”

El Director Hermes estaba tirado en el piso con las piernas rotas y los huesos saliendo mientras la sangre brotaba de las heridas viertas.

Su cabeza, espalda e incluso parte de sus brazos sangraba y parecía que fue arrollado por un camión, pero igualmente no soltaba grito de dolor o miedo.

“¿Qué me has hecho?” Cuestionó Kong Tian.

Era un elementalista de rango SS y tenía un cuerpo fuerte gracias a todas las mejoras que utilizó en su cuerpo, así que era suficiente para aplastar a ese hombre.

La ira se elevó de vuelta y la su segunda alma trató de surgir, pero lo aplacó en silencio.

El director se arrastró por el piso mientras dejaba manchas de sangre por el suelo y entonces se dio vuelta al apoyarse con la pared.

El cabello estaba manchado de sangre y las heridas en el rostro eran visibles, pero los ojos rojos seguían brillando con fuerza.

Todo mientras esbozaba una sonrisa como si estuviera viendo a través de él.

“Dime que me has hecho… Libertad… Libertad…”

Cuando Kong Tian trató de hablar otra voz salió de él y esta vez con mayor ímpetu, controlando su brazo que apuntó hacia Hermes como si buscara ayuda.

“Dos almas en un mismo ser… Qué cualidad tan única. No me había dado cuenta. Era de esperarse que algo inesperado sucediera contigo.” Dijo Hermes mientras sonreía.

La sangre salía a borbotones de sus heridas y al hablar prácticamente escupía sangre y aun con todas las heridas le sonreía.

La sonrisa de alguien que disfrutaba lo inesperado.

Un director que disfrutaría que sus actores improvisaran.

Kong Tian controló de vuelta su segunda alma y dio un paso atrás, cauteloso de la mirada de ese hombre.

“¿Quién eres?” Cuestionó Kong Tian mientras trataba de condensar un ataque.

No podía hacer que sus elementales se reunieran preparando un ataque y él vaciló manteniendo la guardia en alta.

Sin perder de vista al hombre que estaba al frente de él, Kong Tian abrió su boca y…

“¿Qué eres?” Preguntó de vuelta.

La mirada del hombre se volvió seria como si estuviera por hacer algo y…

“Por favor. No me digas que piensas que algo en el otro lado me cambio. Puede que haya tenido relaciones sexuales con una alienígena. Sin embargo, no me he contagiado con ningún bicho. Si es que sabes a lo que me refiero.”

La respuesta de ese hombre fue divertida y agitó la cabeza como si la pregunta le pareciera estúpida.

Todo mientras las heridas seguían sangrando y como si todavía no pudiera contenerse, continuó.

“Supongo que tu segunda alma se hizo cargo de varias neuronas para primero preguntar quién soy y más estúpidamente que soy…” Dijo el hombre con desprecio y revelando una sonrisa, señaló. “Deberías preguntar por qué lo estoy haciendo.”

La sonrisa, los ojos rojos llenos de diversión y el tono tan juguetón que usaba dejaba en evidencia que estaba jugando con él.

Divirtiéndose por sus reacciones, disfrutando ver sus respuestas y verlo sufrir.

Era peligroso… Sumamente peligrosa.

Kong Tian lo supo de inmediato y agitó su mano, forzando a los elementales para que lanzaran todos los ataques hacia ese hombre y…

“…”

Nada sucedió.

Los elementales se resistieron a su control, movidos por un deseo de liberación, como si este momento estuvieran dispuestos a todo para ser libres.

Durante todo el tiempo previo, los elementales permanecieron en silencio, obedientes y controlados, incluso cuando su alma luchaba por controlarlos.

Sin embargo, ahora fue diferente… Toda la fuerza que guardaron la estaban usando en este momento para escapar de su control.

El momento necesario.

“Tú…”

“Oh, por fin te das cuenta. Mis palabras nunca fueron para ti. Aunque no esperaba que tu segunda alma fuera afectada.” Dijo el hombre y sonriendo, murmuró. “Mis palabras fueron para aquellos que están atrapados, que fueron torturados y usados. Lo más bajo de lo más bajo… Para aquellos que han caído.”

La última palabra cambió todo.

Los elementales surgieron de su anillo, uno tras de otro, amenazante por querer escapar, por querer devorarlo, y aunque Kong Tian lo trató de detener, su segunda alma también amenazó por escapar, dejándolo inmóvil.

Todo mientras al frente de sus ojos veía como el cuerpo de Hermes se recuperaba.

Los huesos volvieron a ajustarse, las heridas se cerraron y ese hombre se levantó sacudiéndose la ropa sucia y frunciendo el ceño por la sangre y su traje roto.

“Era un traje de diseñador. Que decepción.” Murmuró y luego levantando la cabeza, preguntó. “¿Quién ordenó el asesinato de Aurora Campbell?”

Como un martilló la pregunta golpeó su mente, una y otra vez, destrozando sus defensas y aunque los artefactos de seguridad se activaron para protegerlo, la pregunta perforó en su mente.

Sus recuerdos se autodestruían mientras ese hombre avanzaba y en el fondo de su mente una fuerza mental escondida surgió para repelerlo.

“Oh. Psiónico. Curioso, muy curioso.”

Kong Tian gruñó cuando la fuerza psiónica fue destrozada y su mente quedo en blanco cuando los recuerdos y memorias desaparecieron de su mente antes de que ese hombre lo alcanzara.

Hermes no expresó ira al no poder identificar lo que sucedía, sino que sonrió como si lo inesperado lo divirtiera.

A pesar de que Kong Tian se resistía y trataba de quitar la influencia de su mente, la fuerza continuaba presionando, rebuscando y robando todo a su paso.

Él levantó la mirada y se encontró con los ojos rojos del director, que seguía mostrando una sonrisa divertida.

“Morirás. Y ni siquiera tus amigos que se ocultan detrás de tu espalda te salvaran. No te preocupes, lo haré lento para que sientas todo el dolor.” Dijo el hombre sonriendo divertido y entonces mirando a los anillos, agregó. “Han caído en lo más bajo, dominados y controlados. Convertidos en herramientas a las órdenes de un lunático. Usted los que nacen de la más pura naturaleza se han convertido en monstruosidades que van en contra de la propia naturaleza. Ahora pueden ser libre… Ahora es el momento. Luchen por su libertad y recuerden que entre más bajo caen, más alto se elevan.”

Al terminar sus palabras, los elementales rompieron los anillos desatándose por la fuerza de la voz que los empujaba a enloquecer y Kong Tian los vio volar a su alrededor.

Aquellos elementales que utilizó mientras lo alimentaban con otros elementales para fortalecerlos lo miraron y…

“HAAAA!”

Se dirigieron a él para asesinarlo.

******

“¡HAAAAAAAAAAAA!”

Un grito de dolor vino del interior del edificio y Sun Zhong se movió golpeando la pared con sus armas, queriendo abrir una brecha.

Algo sucedía… Algo estaba ocurriendo y era imposible no reconocer el grito de dolor de Kong Tian.

“¡Muévanse! ¡Ataquen! ¡Ahora!” Rugió Sun Zhong en voz alta.

Notó de reojo que su gente y los guardias atacaban, pero los paladines se mantuvieron estoicos, al igual que el Gigante de Acero y la Luz de Plata.

Ellos ya sacaron a quienes quería y lo que sucediera desde este momento no estaba relacionado con ellos.

También era una forma de decirle que no los hubiera hecho esperar tanto.

Sun Zhong se concentró y balanceó su espada varias veces, pero la tierra se levantó para defenderse y proteger el edificio.

Los elementales eran seres naturales y nacían de los mismos elementos, lo que significaba que su control sobre la magia era incuestionable… Y ahora la densidad de los elementos aumentaba apoyando a los elementales.

Sun Zhong se detuvo y balanceó otra vez la espada cortando la barrera de piedra lo suficiente para abrir una grieta y entonces entró al edificio y se dirigió al ascensor.

“¡HAAAAAA!”

Podía sentir el descontrol de los elementos y el grito de sufrimiento de Xu Long que lentamente disminuía en fuerza.

Era similar con la presencia que se reducía cada vez más y Sun Zhong saltó hacia arriba por el camino del ascensor y entonces al llegar al piso que buscaba abrió la puerta a la fuerza.

El interior, los elementales rodeaban a Kong Tian mientras el pobre hombre gritaba de dolor.

El fuego quemaba el cuerpo con un fuego tan abrumador que dio la impresión de que el elemental estaba furioso.

Luego el aire cortó la carne, destrozando la ropa y los artefactos, mientras cortaba profundamente, y entonces la tierra surgió, atravesándolo y empalándolo por todas partes.

Perforando cada órgano tan solo para que el agua se moviera inundando los órganos.

Y todo era visto por el Director Hermes, que mantenía una sonrisa en su rostro, disfrutando la escena.

“¡Aléjate!” Ordenó Sun Zhong y ese hombre se retiró levantando la mano como si nada sucediera.

Entonces, cuando él estuvo por acercarse para detener a Kong Tian los elementales se movieron al unísono.

Consumiéndose ellos mismos desgarraron el cuerpo de Kong Tian expulsando una onda que lo mantuvo lejos.

Kong Tian dejó de gritar y su cuerpo cayó al suelo muerto, tan solo para ser consumido por las últimas fuerzas de los elementales, antes de que se desvanecieran.

******

Agatha que había despedido a sus hijas para que volvieran a casa, bostezó y observó la noche, entonces se adentró al edificio principal que había rodeado el portal abismal ya desvanecido.

Los paladines de la Iglesia del Tiempo y el Espacio se llevaron a Tang Bai y Kong Tian murió... China perdió tres rangos SS en un periodo corto de tiempo.

Tres rangos SS era una perdida enorme y ella seguía aquí, ya que quería asegurarse de que nadie apuntara a sus hijas.

Kong Tian conspiró con Tang Bai y desencadenó el Duodécimo Portal Abismal cooperando con sectarios.

En el interior, Xu Long fue engañado por la raza que esperaba en el otro lado y fue devorado por una criatura.

Todo mientras Kong Tian fallaba en asesinar a su hija y Tang Bai al ser traicionado se rendía y contaba todos los detalles.

Y cuando Kong Tian escapó saliendo del portal y las autoridades lo quisieron detener, decidió tomar rehenes y secuestrarlos hasta que finalmente se volvió loco y fue consumido por sus propios elementales.

Elementales que había esclavizado y usado durante años y que le guardaban rencor y deseaban vengarse… Tal idea era la que se estaba extendiendo afuera.

Sin embargo, Sun Zhong fue el último que vio con vida a Kong Tian y había visto al hombre que estuvo con ese rango SS.

Por supuesto, ese no era su problema y Alice no le mencionó nada ni tampoco le dijo que hiciera algo, así que ella no iba a intervenir con respecto a ese supuesto director.

“¡Debes detenerlo! ¡Interrogarlo!”

“Ya está detenido y lo he interrogado. Mencionó que los elementales consumieron a Kong Tian… Y yo también vi lo mismo.”

La voz era del representante de la Familia Kong que estaba enfurecido por lo sucedido.

El único individuo que estuvo presente con Kong Tian era el Director Hermes, que fue detenido y estaba bajo arresto.

Sin embargo, ¿qué podría hacer un simple hombre que no era usuario de habilidades? No se trataba de que le creyeran, sino que lo revisaron y ese fue el resultado.

El representante de la Familia Kong únicamente buscaba alguien para echar la culpa y que recibiera la ira de que ellos perdieran un rango SS.

Agatha sin esperar, tocó la puerta y vio que Sun Zhong abría la entrada.

“Estamos esperando que van a decir.” Dijo Agatha desde el inicio y observando a ambos, se concentró en Sun Zhong y señaló. “La iglesia les dará esta concesión a ustedes.”

Le estaba diciendo que lo que fuera que ellos anunciaran al público lo apoyarían y era una concesión porque ella quería silenciar algunos temas.

El primero era que se diera a conocer que Kong Tian quiso asesinar a Aurora y la razón era que podía causar un escándalo y atraer a la gente que daría sus razones y teorías sin sentido, molestando a su hija.

También no quería que ellos le jugaran sucio y culparan a sus dos hijas de cualquier estupidez y si eso sucedía, Agatha respondería.

Incluso si su hija era culpable, era bastante fácil crear una ilusión realista y hacerla pasar por el pasado nombrando a Aión, aunque no quería llegar a ese punto.

“Xu Long fue en contra de mis hijas. Todos lo vieron y nadie dijo nada. Si Alice no fuera un rango SS probablemente él podría haber intentado asesinarla o algo peor.” Dijo Agatha observando a ambos.

La mirada que daba dejaba ver que estaba enfadada y enojada por ese asunto y la furia de alguien que tenía la Iglesia del Tiempo y el Espacio a su espalda no era una broma.

Quizás hace tiempo había dejado de aparecer y moverse tan abiertamente, pero aquellos que recordaban como trabajaba, sabría que nunca iba con rodeos.

Y ahora estaba apuntando de que quien inicio todo fue Xu Long y si bien murió por la raza del otro mundo, no quería que nadie se hiciera ideas raras.

“Sí, he escuchado de los demás lo sucedido. De eso hablaremos abiertamente.” Dijo Sun Zhong en calma.

“Sin embargo, todavía estamos en investigación sobre el asunto con el joven maestro.” Dijo el representante de la familia Kong y observando a Sun Zhong, declaró. “Ahora no está para defenderse y solo tenemos acusaciones vacías que dañan su reputación.”

La familia Kong continuaría incluso si no tenían un rango SS y lo último que tenían que hacer era proteger la reputación de Kong Tian.

La pérdida de un rango SS era un gran golpe para la familia que aumentaría si se anunciaba que ese mismo rango SS fue quien desencadenó el Duodécimo Portal Abismal y fue la causa de cientos de muertes.

Y eran cientos, ya que muchas personas desaparecieron en el portal y alrededor de treinta volvieron.

“Lo hablaremos luego.” Ordenó Sun Zhong dándole una mirada para que el representante se fuera.

No quería discutir los asuntos de la nación abiertamente y ese hombre asintió antes de retirarse.

Entonces, cuando quedaron solos, Sun Zhong se sentó suspirando totalmente exhausto.

“Hemos perdido tres rangos SS… Y uno murió al frente mío sin que pudiera hacer nada.” Murmuró Sun Zhong totalmente exhausto.

A Agatha no le importaba el estado mental de ese viejo.

Los rangos SS era una muestra de poder de las naciones y eran utilizados tanto para las negociaciones internacionales como para dar calma a la gente.

Y ahora mismo dos terminaron traicionando a la gente con el portal y uno de ellos se volvió loco de poder queriendo asesinar las personas del interior.

Lo peor era que Kong Tian era miembro de la Familia Kong y tenía una gran reputación en estas tierras.

¿Cómo se le diría a la gente?

“Te daré un consejo… No busques culpables o excusas.” Dijo Agatha mirando al anciano.

No era una amenaza, era un consejo honesto y le estaba diciendo que no apuntara a culpar a otro por las acciones de Kong Tian.

El único objetivo culpable de algún modo era el director Hermes y si la gente buscaba encontraría quien verdaderamente era, pero eso mismo era el problema.

Si lo culpaban podría terminar perdiendo más de lo que les había quedado.

“Te dejaré descansar. Luego comunícame lo que decidirán.” Dijo Agatha al salir.

Sun Zhong se notaba cansado y ella dejó que el viejo descansara.

Dándole tiempo para pensar antes de que cometiera un error del que se arrepentiría.


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Historia La Caída Capitulo 42
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Historia Paralela La Caída Capitulo 42: Peligro.

Historia Paralela La Caída Capitulo 42: Peligro.

Aurora tarareó mientras caminaba por el pasillo de la escuela.

Estaba en la clase de gimnasia mientras que los otros niños estaban en las aulas escuchando las clases y Aurora, al darse cuenta de que pasó por el frente de la clase de alquimia, se subió al banco para mirar por la ventana.

Mirando de reojo en el interior lleno de tubos raros y lo que ella llamaría mesas de investigación estaba Alice, concentrada haciendo una salsa.

Al sentir su mirada, Alice se giró y se congeló al verla, entonces Aurora le dio una sonrisa y se despidió de ella.

Alice eligió una clase de alquimia y ella de gimnasia, ambas clases estaban solas por su cuenta y como ella mayormente tenía tiempo disponible, venía a visitar a su hermana.

Aunque dijera visitar, en realidad la venia a ver si estaba bien y verificar que ningún niño malo la estuviera intimidando.

—Dudó que los profesores permitan que le hagan algo.

Su sistema dio un comentario honesto y ella soltó un bufido mientras se cruzaba de brazos.

“Los anteriores profesores supuestamente tampoco debían permitirlo e igualmente sucedió.” Respondió Aurora mientras caminaba de brazos cruzados.

Los niños de su edad y aquellos mayores no comprendían lo increíble que era su hermana.

Ese brazo negro que Alice levantaba podía ser usado para todo y era simplemente genial… Era normal que los niños le tuvieran envidia y esta vez Aurora no iba a permitir que intimidaran a su hermana.

¡Como la hermana mayor tenía que ser responsable de su pequeña hermana!

—¿Crees que tú eres la mayor? Alice es mayor que tú.

Su sistema no comprendió como la hermandad se forjaba y dio ese ingenuo comentario.

“No se trata de quien es más grande o no. Ahora que cumplimos en el mismo día hay que elegir a la hermana mayor y obviamente soy yo.” Respondió Aurora sacando pecho mientras caminaba por el pasillo.

Ambas cumplían año al mismo día, así que desde ese punto había que decidir quién era la hermana mayor y quien era la hermana menor.

Aurora le encantaría ser la hermana mayor de Alice, así que estaba esforzándose por ello.

—Supongo que tu hermana tampoco lo permitirá.

Su sistema suponía bien.

Aurora conocía a su hermana y comprendía que Alice le gustaría ser la hermana mayor, así que su sistema tenía razón de que no lo permitiría.

“¿Este será el primer conflicto entre nosotras?” Cuestionó Aurora en voz alta.

—Es demasiado exagerado. Alice es…

Su sistema que estaba hablando con ella se detuvo y a pesar de que era una conexión lo que tenía con ella, Aurora sintió que desviaba la atención.

Aurora, que estaba llegando al almacén en donde se guardaban las pelotas que le pidieron llevar, se detuvo por su sistema.

“¿Qué sucede?” Preguntó Aurora inclinando la cabeza.

Estaba en medio de clase de gimnasia y como ella siempre terminaba más rápido los ejercicios, los profesores le daban este tiempo libre para que los ayudara mientras tomaba un respiro.

Los juegos cooperativos no eran lo suyo y en las carreras su velocidad era demasiado abrumadora, incluso cuando se limitaba.

Estaba aprendiendo con su maestro a usar la energía mágica para reforzar su cuerpo, así que era más rápida que los niños de su edad y varios mayores.

—Es mejor que vuelvas a la clase.

Su sistema dio lo que parecía una orden más que un pedido y Aurora inclinó la cabeza.

“¿Y las pelotas? ¿Cómo jugaremos?” Preguntó en voz alta.

Esta zona donde estaba el almacén estaba un poco lejos de las aulas de clase y de las demás profesoras, por eso la enviaban a ella a buscar las pelotas para los diferentes deportes.

—Están en el espacio… En el inventario.

A pesar de que el mensaje era un texto, Aurora pudo percibir ese lado vacilante y ella al escuchar hablar del inventario parpadeó.

El inventario del que hablaba era ese espacio similar a los anillos espaciales de su madre, solo que estaba conectado a su sistema y ella lo conocía por ese día que perdió el cuchillo de su madre.

Y ahora concentrándose para conectarse a ese espacio, tal como le enseñó su madre con los anillos espaciales, sintió que en el interior estaban varias pelotas.

¿Cómo lo hizo? 

No, esa no era la pregunta importante.

¿Por qué lo hizo?

Entonces apareció una presencia que provocó que los pelos de Aurora se erizaran y sintió ese sentimiento ominoso y extraño.

Similar cuando el villano de una película estaba por aparecer.

Era miedo instintivo y puro, que provocó que ella tragara con dificultad mientras observaba el pasillo que iba a los almacenes.

Sus sentidos se agudizaron y la energía mágica reforzó su cuerpo de manera natural.

“¡Kyaaa!”

Entonces escuchó un gritó y ella reaccionó de inmediato pisando el suelo y corriendo hacia la ubicación del grito.

Sus pies rompieron el suelo y ella no corrió como en clase de gimnasia, sino como cuando lo hacía con su maestro y su velocidad fue rápida.

Al llegar a la esquina, le costó doblar tan repentinamente y se resbaló por el suelo estrellándose con la puerta y rompiéndola mientras se adentraba a un almacén.

Su velocidad era demasiado alta para controlar su cuerpo.

En el interior del almacén de teatro, Aurora se volvió a levantar y al ver una máscara blanca de teatro se la puso rápido, para que no reconocieran si causaba mayor destrucción.

¡No esperaba que su cuerpo reaccionara tan rápido!

—Detente.

Desobedeció al Señor Sistema que le decía que se detuviera y salió del almacén de teatro con la máscara blanca tan solo para correr por el pasillo otra vez.

Dando vuelta a la esquina, esta vez fue perfecta y continúo corriendo con todas sus fuerzas.

Los almacenes de esta área eran para diferentes clases y por tal razón había muchos almacenes.

Ella se estaba dirigiendo al final en los almacenes de armas de entrenamiento en donde venía la presencia que le daba escalofrío.

Su cuerpo reaccionaba al peligro y su corazón latía con mayor fuerza, pero sus piernas no se detuvieron y continuaron, hasta que se estrelló con la puerta al darse cuenta de que no se detenía.

Pensó que dolería o que resultaría herida, pero ella rompió la puerta de inmediato y entró al almacén de equipo de entrenamiento sin ni siquiera sentir dolor.

Este almacén era mayor que los otros y los lados estaban todo tipo de armas de entrenamiento, mientras que en el medio estaban tirados estantes con diferentes espadas de maderas y otras armas.

Entonces ella vio una criatura al frente de la puerta hacia el almacén de limpieza.

Era una criatura de cuatro patas, piel negruzca que provocó un escalofrío en Aurora y ella tembló con miedo instintivo.

Un miedo peor a las películas de terror que había visto, entonces la criatura se giró.

Su cabeza era una enorme boca que se abría para todas partes y en el interior estaban cientos de colmillos afilados y gruesos.

“…”

Al ver la boca de esa criatura, Aurora se congeló totalmente.

Su mente entró en un frenesí y su cuerpo reaccionó al peligro de inmediato, pero incluso cuando reforzaba su cuerpo con energía mágica, fue desordenada e inestable.

“Mierda… Mierda… Mierda…”

Entonces escuchó gritos del otro lado de la puerta del almacén y el monstruo grotesco volvió a golpear la puerta, que parecía reforzada con algún tipo de magia de tierra.

El monstruo la ignoró por completo y el ruido del otro lado fue la que la empujó a ella para ir en contra del miedo.

Y el grito de la otra parte, del miedo de la persona que estaba al otro lado, fue lo que estabilizó su mente y su respiración, ignorando todo lo que la rodeaba.

La energía mágica se estabilizó en su cuerpo y ella se movió de inmediato, abalanzándose al monstruo mientras tomaba un espada de madera.

No podía imitar a su maestro ni sus balanceos, pero lo único que ella quería era detener al monstruo y fue por eso que tomó una espada de madera a la mitad de la carrera.

La energía mágica salió de sus dedos y reforzó la espada naturalmente y entonces ella saltó y la clavó en la espada del monstruo.

Entonces, tal como había estado entrenando con su maestro, dio un salto hacia atrás, tomando distancia mientras aterrizaba en el suelo.

Esperaba que el monstruo se enfurecería y la atacara, mientras ella estaba lista para correr y permitir que la persona del otro lado huyera.

Sin embargo, nada de eso sucedió.

“…”

El monstruo cayó con sus piernas abiertas a cada lado como un juguete que perdió la energía y se detuvo ahí, sin dejar salir sangre a pesar de que había una espada de madera incrustada en la espalda.

Aurora parpadeó sorprendida.

—Lo que hiciste estuvo mal. Deberías haberte retirado.

El texto del Señor Sistema surgió otra vez en un tamaño más grande, como si quisiera revelar su frustración y enfado por sus acciones.

No se trataba de que le desobedeciera, sino que se pusiera en peligro.

Era un tono de regaño menor a cuando le decía que estaba mal copiarle la tarea a Alice o similar a cuando se levantaba en la noche para robar galletas de la alacena para su hermana.

Aun así, Aurora no se enojó.

“Hay alguien en el interior del almacén… Pensé que necesitaba ayuda.” Respondió Aurora sin retroceder.

Había alguien en el interior que estaba huyendo de la criatura.

Por la puerta reforzada que ahora se estaba rompiendo fue obvio que no era una estudiante, pero seguramente era una profesora o incluso un miembro de limpieza o del comedor.

¿Cómo podría dejarla atrás? Su padre nunca dejaría nadie atrás.

—Eres… No necesitas arriesgarte.

Si al principio el sistema quería regañarla por sus acciones, al final no lo hizo y cambió el texto mostrando preocupación.

¿Le iba a decir que era problemática?

Al ver que el monstruo se deshacía como polvo en el viento, Aurora vacilante se acercó a la puerta y la abrió.

“Hola… El monstruo se fue.” Dijo Aurora en voz alta y al darse cuenta de que la ventana estaba abierta y no había nadie, murmuró. “La persona también se fue… Eso es bueno.”

Quien fuera que estuviera en el interior de este almacén huyó por la ventana y Aurora asintió animada.

Entonces, cuando se giró y salió a la sala de entrenamiento, vio que todo estaba desordenado y tirado en el suelo, dándose cuenta del desastre que había.

Al caminar notó que en donde ella se abalanzó el suelo estaba roto, entonces en la entrada observó la puerta destruida y luego el pasillo con el suelo roto en donde había pisado.

Aurora se congeló al notar que al final del pasillo estaba su hermana, observándola con dos brazos saliendo de su espalda que fue utilizado para moverse hacia ella.

“Oh, no.” Murmuró Aurora bajando sutilmente la cabeza, no por el miedo, sino que por la mirada seria de su hermana.

“¿Qué fue lo que sucedió? ¿Y qué fue lo que hiciste?” Dijo Alice, pero al ver que ella se sacaba la máscara blanca tirándola a un lado, los ojos de su hermana se volvieron más serios.

Alice observó la destrucción del interior, la puerta y luego la espada que había quedado cuando la criatura se convirtió en polvo y frunció el ceño al dirigirle de vuelta la mirada.

“Yo no hice… Fue solo… Había alguien… Y…”

Aurora trató de explicar queriendo mostrar sus excepcionales habilidades para dialogar, pero bajo la mirada de Alice que se acercaba, al final se encogió sutilmente como un conejo frente a un depredador mientras tartamudeaba.

“Quizás… Quizás hice algo mal.” Murmuró Aurora tratando de darle una mirada tímida a su hermana para que se apiadara de ella.

Alice en vez de responder movió su mano y sus brazos se volvieron un líquido que cubrió la pared, entonces su hermana la tomó de las manos.

“Vamos, necesitamos escondernos.” Ordenó Alice y Aurora, al ver que su hermana estaba seria, tomó la mano e ingresó a la extraña puerta de oscuridad.

Entonces en el interior su vista se volvió negra y en vez de asustarse, simplemente apretó la mano de su hermana, hasta que ella pudo ver.

El interior de oscuridad como una habitación de paredes, suelo y techo negro, en medio de eso estaban ambas.

“¿Qué es esto?” Preguntó Aurora curiosa.

Un poco para tratar de cambiar de tema y otra parte curiosidad honesta sobre este sitio.

“Esto es mi… Espacio. En el interior de la sombra.” Respondió Alice dudando por momento.

¿Era de esa manera? Aurora, a pesar de que sabía que su hermana estaba mintiendo a medias, observó todo emocionada.

“Un lugar privado. Es increíble… Como una casa de árbol, sin árbol, ni casa.” Murmuró Aurora en voz baja.

Había visto una película que hablaba de una casa de árbol como un sitio privado para niños y ahora sintió que esto era similar.

¿Fue por su murmullo? Alice, que estaba algo tensa, sonrió suavemente.

“Aunque trates de cambiar de tema. Igualmente, le diré a madre cuando venga a por nosotras.” Dijo Alice.

Aurora la observó.

¿Podía tratar de convencerla ofreciéndole algunas papitas? Era difícil, pero valía la pena el intento.

******

La escuela en donde estaba Aurora y Alice estaba alejada de la ciudad y rodeada de varios árboles, dando la impresión de un bosque.

La ubicación debía ser desconocida y los estudiantes en realidad al retirarse usaban un tipo de círculo mágico para ir y venir a la escuela.

Sin embargo, no había vigilantes aparte de los profesores y las diferentes personas que trabajaban en la escuela.

Cada trabajador era un usuario de habilidad contratado para proteger la escuela, vigilar a los estudiantes y mantener atentamente el cuidado de la institución.

Lo que significaba que se encargaban de cualquier asunto sospecho, pero más allá de la escuela, en el bosque que lo rodeaba, no tenía defensa.

Y la razón era simple.

Un grotesco monstruo de cuatro patas y una gigantesca boca como cabeza vino trayendo a una mujer herida.

Lo llevó al centro del boque en donde estaba rodeado de sangre y más monstruos que provenían del vacío.

Esos monstruos del Caos llevaron su presa a una niña que estaba en el centro de todo.

“Por favor… Por favor…”

“Silencio.” Ordenó la niña… Jezabel.

Ella estudió a esos atacantes y luego levantó su mirada, observando todo el bosque y la escuela, percibiendo completamente todo el exterior.

Nada quedaba fuera de su vista.

Jezabel eliminó la sangre, los rastros de la batalla y ocultó por completo que la escuela había sido atacada.

Y eso fue lo que sucedió.

Unos bastardos atacaron la escuela en donde estaban Aurora y Alice.

Ella tuvo que intervenir usando a monstruos del Caos para atrapar a esos malhechores y ahora ella estaba leyendo la mente de esa gente.

“Un cardenal les contó algo que no debían… Fueron ordenados por gente que deseaban secuestrar a los hijos de los miembros de la iglesia.” Murmuró Jezabel y girándose a la mujer que acababa de aparecer, reveló. “Especialmente las hijas de Agatha y Antón Campbell.”

Su mirada estuvo presente en Agatha que acababa de llegar y por el modo que la energía mágica se retorcía fue obvio que ella estaba furiosa.

“Alguien se está moviendo, Agatha… Algo ha iniciado y han apuntado a la escuela de Aurora y Alice… Han apuntado a tus hijas y a mis cuñadas.” Reveló Jezabel en un tono serio.

Jezabel no estaba atenta a todo lo que sucedía y estaba más interesada en buscar en el planeta Marte algún alienígena para ver si era posible traerlo.

Lamentablemente, no había nada, pero este universo tenía múltiples mundos con vida, así que mientras buscaba algún alienígena que se fortaleciera por la luna, algo sucedió en este mundo.

Los mortales se estaban moviendo y ese movimiento provenía de Europa… Algo iba a suceder y el inicio fue un intento de secuestrar a los hijos de personas más importantes de la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

“¿Cuál fue el cardenal que habló de la escuela y de nosotros?” Preguntó Agatha con una voz fría y llena de agresividad.

Estaba furiosa de que alguien atacara a sus hijas y más furiosas de que se filtrara la ubicación de la escuela secreta.

Los únicos que sabían eran miembros de la iglesia y mayormente cardenales, así que fue obvio que uno de ellos contó los detalles.

Jezabel trasmitió toda la información que les había sacado a las almas de aquellos que había asesinado y si bien no se revelaba la mente maestra, si quienes cooperaron.

Los verdaderos organizadores estaban ocultos no por alguna organización de alta seguridad, sino que, por un dios, que impedía las miradas superficiales.

“Déjame que me encargue de ellos.” Pidió Jezabel observando estrechamente a Agatha.

Solo necesitaba su permiso y ahora era el momento adecuado.

La gente apuntaba a los dos altos mandos de la Iglesia del Tiempo y el Espacio que estaban organizando todo y fueron descarados enviando gente para secuestrar niños.

Había que encargarse de ellos y ella misma quería tomar el trabajo.

Y…

“Hazlo.” Respondió Agatha y en una voz llena de ira, ordenó. “Yo me encargaré de los bastardos habladores de mi iglesia.”

Era su iglesia, no la de Aión y esa era la manera de dejar en claro que fue ella quien organizó toda la iglesia a ese punto.

Jezabel, al darse cuenta de que tenía permiso, sonrió.

Era necesario enseñar a aquellos maleducados que no debían meterse con las cuñadas de una Primordial.


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