tg-capitulo-594
TG - Capítulo 594
36000
791

Undécimo Portal Abismal.

Capítulo 594: Undécimo Portal Abismal.

Érica estaba en la sala de espera en el campamento del portal abismal.

Ella estaba mirando al pasillo que dirigía al portal abismal y desviando la mirada comprobó por última vez los suministros, artefactos y equipamiento que tenía.

Tenía la varita y en su anillo llevaba suministros para sobrevivir, artefactos de toda clase, pociones, pergaminos, comidas, ropa, materiales normales y toda otra clase de elementos que podrían ser necesarios.

Todo en un único anillo y en el otro anillo también llevaba núcleos mágicos, materiales para círculos mágicos y toda clase de elementos que podían ser útiles para formaciones mágicos o círculos mágicos de defensa.

Incluyendo en ese anillo material para seguir investigando su hechizo.

Entonces, en otro anillo espacial estaban guardados los suministros dados por las autoridades para el portal.

Érica iba extremadamente preparada y luego de comprobar que todo estaba en orden, le dio una mirada a su grupo.

El quinteto de la Academia Merlín liderado por Dennis estaba dando un último chequeó a lo que llevaban.

Dennis como un mago espacial, Sasha como maga de luz, Noah espadachín mágico de fuego, Spencer un mago de oscuridad y Gabriel un mago de maldiciones… Ellos eran tan profesionales como una vez Érica los recordó hace ya tiempo.

Luego estaba el Príncipe Artorius y la maga Morgan que era una maga elemental y al final estaba ella, un mago de hielo.

“Pondré un marcador en ti.” Dijo Dennis al acercarse y observando que estaba seria, añadió. “Si tenemos suerte podremos reunirnos rápido.”

Dennis llevaba una túnica al igual que la mayoría de los magos, exceptuando Noah, que estaba equipado con una armadura de cuero altamente encantada.

El hombre le dio una media sonrisa y lanzó el hechizo para marcarla para cuando entraran al portal tratar de rastrearla.

Aunque ella no era una de las que tenía prioridad en reunirse, ya que era necesario primero ir por Gabriel, que era el mago de maldición y que era importante, y también la maga de luz Sasha, que iba a actuar como apoyo.

Sasha se había centrado en hechizos de apoyo y tenía una variedad de hechizos de purificación y defensivos que eran muy útiles, pero a la vez carecía de la potencia de daño como otros magos centrados en el ataque.

“Lo entiendo.” Respondió Érica en calma.

Si este hechizo seguía funcionando al otro lado del portal, entonces Dennis podría ayudar a que todos se reagruparan.

Aunque todo dependía de las condiciones del mundo y del peligro.

Luego de que Dennis se fuera a usar el hechizo en los demás, Érica leyó los mensajes del grupo que le llenaron la casilla de mensajes.

También había mensajes de su madre y padre, pero con ellos ya se había despedido personalmente y la mayoría de preocupación era del grupo.

Aurora deseándole suerte y bromeando con que fuera al baño antes, Alice diciéndole disfrutara la comida que le regaló, Nicole pidiendo que le trajeran algún recuerdo y Andrés diciéndole que contara con la IA que le dio y usara los drones.

Faltaba Clémentine, pero con ella ya se había despedido antes.

Cada uno de ellos la apoyó a su propia manera, Aurora siempre siendo un pilar que daba fuerza y apoyó moral, Alice dando comida, Nicole siendo más relajada y Andrés que lo ayudaba con lo tecnológico.

Como Andrés le había regalado una IA para su reloj holográfico, ella trajo drones para que pudieran ser útiles.

Si bien la Empresa Cosmos apoyó la expedición, la verdad era que esta expedición era más que nada del tipo mágico, pero Érica trajo drones con ella.

Sintiendo dos presencias, Érica se despidió totalmente y observó la entrada principal.

La puerta se abrió y entraron las dos personas que estaban al mando.

Primero entró la Directora de la Academia Merlín, aquella que hizo un camino único con su magia de curación y se convirtió en una maestra de la metamorfosis.

Meredith Holmes llevaba una túnica ajustada de color azul que daba énfasis en sus pechos escotados y que tenía una línea en la pierna, subiendo hasta el muslo.

Dejando ver mucha piel de manera seductora… Nadie imaginaria que esa mujer de ojos grises era la Directora de la Academia Merlín y la fantasía de la mayoría de los estudiantes masculinos y femeninos.

Érica había escuchado algunos rumores de libertinaje de la mujer, pero, así como era, nadie podría negar la importancia en el campo mágico ni su autoridad.

“Hay que estar guapos para hoy. Las cámaras estarán grabando.” Dijo Meredith encogiéndose de hombros.

La mujer que estaba al lado y que llevaba una túnica formal y elegante dando la impresión de una profesora estudiosa dio una sonrisa.

Cécile Leroux parecía más la directora de la Academia Merlín que la misma directora y era innegable la elegancia de la mujer cuyas invocaciones podían ser temibles y numerosas.

“¿Están listos?” Preguntó Cécile Leroux.

“¡Si!”

Las respuestas de todos los miembros fueron inmediatas y ambas mujeres, luego de mirar al grupo, asintieron y dieron la orden para que se movieran en fila.

Primero dirigió Meredith seguido del Príncipe Artorius y Morgan, luego de los cinco miembros, incluyendo Érica con Cécile a la espalda.

Caminaron por el pasillo y luego de una luz al final del pasillo salieron a donde estaba el Undécimo Portal Abismal.

Como la mayoría de los portales, la zona estaba resguardada y todos los edificios fueron quitados, dejando un área abierta protegida por una muralla.

Las cámaras grababan desde la muralla y los drones volaban en el cielo mientras Meredith caminaba hacia el Portal Abismal.

El gigantesco portal de oscuridad sin fondo estaba al frente de todos y Érica sintió como sus pelos se ponían de punta por el escalofrío que daba el portal.

Entre más se acercaba el sentimiento era mayor, pero Érica se controló y siguió al grupo, entonces al avisar a las autoridades, Meredith entró primera y luego los demás la siguieron.

En pareja de a dos en dos hasta que fue el turno de Érica quien dio un paso adelante y fue tragada por el portal abismal.

El espacio se distorsionó a su alrededor y ella calmó su respiración mientras se preparaba con su varita en la mano lista para lo que fuera que estuviera por venir.

Cada segundo de tensión que pasaba la ponía más nerviosa, pero ella respiró hondo y esperó.

El espacio a sus alrededores se estabilizó y luego de un momento ella cayó por el cielo abierto mientras sus sentidos eran abrumados.

La luz del sol brilló radiantemente y ella abrió los ojos, afirmándose en el suelo de tierra.

Activó sus barreras mientras esperaba que sus sentidos se enfocaran y luego abrió sus ojos, esta vez viendo con una mayor claridad.

Observó la tierra marrón, sintió el viento golpeando su cuerpo y el calor desde lo alto y entonces observó el gigantesco sol de color amarillo y sus alrededores, quedando boca abierta.

“…”

El viento era intenso y Érica tragó sutilmente, al notar porciones de tierra a sus alrededores.

Ella recordó lo que Aurora le contó sobre el Duodécimo Portal Abismal y por un segundo creyó que ella también estaba rodeada de islas.

Sin embargo, fue diferente cuando vio que las porciones de tierra eran pequeñas, algunas de diez metros y otros de más, siempre en pequeño tamaño.

Y entonces se acercó al límite de la tierra y vio que no eran islas flotando, sino que eran pilares de roca gigantescos y ella estaba en la cima muy lejos del fondo en donde estaba el suelo. 

Ella había llegado a la cima de esos pilares de roca y no eran creaciones de alguna raza, sino que eran formaciones rocosas naturales.

Érica activó su reloj holográfico y sacó unos drones que magnificaran la señal, esperando tener contacto con alguien.

Estar en la cima no era la mejor idea, así que luego de detectar una señal, voló al siguiente pilar y luego al otro, queriendo ir al límite de esta formación rocosa de pilares siguiendo la señal.

Ella no iba a negar que la vista era impresionante, pero no podría distraerse observando todo.

El calor era intenso y a pesar de que ella recién había llegado, empezó a traspirar mientras saltaba o volaba.

Tenía activado todas sus barreras y artefactos de ocultación, observando el suelo al pie de los pilares y queriendo pasar desapercibida de cualquier peligro.

Entonces notó sus alrededores.

Las formaciones rocosas en donde estaba se encontraba rodeada de un desierto de arena y a lo lejos se podían ver algunas montañas.

Arena y más arena de color anaranjado que se intensificaba con la luz del sol.

No había plantas, al menos no a la vista, simplemente un gigantesco desierto de arena que a Érica le recordaba la zona norte de Zerzura.

El calor era similar, intenso y sofocante, pero natural y no extremo.

Érica lanzó algunos hechizos para refrescar su cuerpo y comprobar cuál era la dificultad que tenía en este mundo al lanzar hechizo.

El elemento hielo en esta zona era bajo, algo normal por el intenso calor y la dificultad para lanzar hechizos para un mago de hielo era alta.

Si no fuera porque ella estuvo trabajando en Zerzura en donde el calor era elevado, seguramente hubiera tenido mayores dificultades.

Sin embargo, el calor no la iba a dejar fuera del combate, podría complicarle lanzar hechizos e incluso aumentar el costo de algunos hechizos, pero no sería debilitada.

Explorando en busca de la señal que había detectado antes, Érica notó una figura a lo lejos y nubes de arena en movimiento.

Ella se lanzó de lo alto del pilar y antes de caer voló con el artefacto, no a una distancia cercana al suelo, sino que lo suficiente alejada para reaccionar en caso de ataque.

Había estado en Zerzura y conocía que había gusanos y otras criaturas se ocultaban en la arena, así que estaba preparado a que algo así sucediera aquí.

Al acercarse a la nube de polvo, pudo reconocer a su compañera Sasha quien estaba lanzando pilares de luz a la arena a su espalda y ella se dirigió a su posición.

Érica preparó su hechizo y al ver que estaba a unos cien metros dejó caer tres soldados de hielo básicos a la arena.

A diferencia de lo que uno esperaría, los soldados de hielo no se derritieron por el sol o el calor de la arena.

Lo que cualquier mago de hielo que usaba soldados de este modo debía hacer era mejorar a los soldados y darle resistencia en contra de la mayor debilidad… El calor.

Y esta vez los soldados soportaron el calor y caminaron hacia la nube de polvo que estaba siguiendo a Sasha y entonces cuando la joven voló por arriba y la nube de polvo alcanzó a los soldados de hielo, tres criaturas atacaron a los soldados de hielo.

Las criaturas eran artrópodos similares a los escorpiones, con cuatro patas para moverse y dos pinzas llenas de pinchos, mientras que en la cola tenía una esfera para golpear en vez de un aguijón.

Median cerca de dos metros de alto y tres metros de longitud sin contar la cola que parecía extenderse y sus pinzas hicieron trizas a los soldados de hielo, mientras que las colas prácticamente destrozaban el hielo, haciéndolo pedazos.

Érica que estaba lanzando sus hechizos, notó las escamas resistentes y en vez de lanzar un hechizo perforante como una lanza de hielo, extendió un viento congelante.

Las criaturas que habitaba zonas con climas extremos tenían una alta resistencia a sus respectivos climas y elementos densos en la zona, pero no a todos los elementos.

Y un mago de hielo podría ser débil aquí al tener dificultades al lanzar hechizos, pero de otro modo, también era un arma eficaz.

“…”

Érica observó como el viento congelante se dirigió hacia las criaturas, congelando las piernas, patas y los interiores, hasta que convirtió a las criaturas en estatuas de hielo, asesinándolo en el acto.

Las criaturas eran rangos A y no tenían una alta defensa en contra la magia de hielo, así que no fue una sorpresa de que murieran.

“Dennis no ha venido por mí y creo…”

Sasha que estaba hablando, se detuvo cuando notó que a lo lejos una nube de polvo venía, solamente que esta vez más grande que la estaba siguiendo a la joven.

Érica en vez de huir de inmediato le hizo una señal a Sasha señalando el reloj holográfico que trasmitía una señal que venía de la nube.

Entonces ambos volaron más lejos y esperaron como la nube de polvo se acercaba.

Esta vez las criaturas no estaban siguiendo a alguien, sino que estaban siendo seguidas y fue en el momento en el que estaban a cincuenta metros que lo estaba siguiendo apareció.

Un gusano de diez metros de longitud y con una gigantesca boca capaz de tragarse a dos hombres de un bocado salió de la arena, levantando un escorpión, aplastándola y agitándolo hasta que lo asesinó.

El gusano cayó al suelo luego de eliminar a la presa y no huyó, sino que las observó y luego escupió al escorpión, dejando ver ácido que quemaba las duras escamas.

Una nube gris cubrió el gigantesco gusano y luego de que la nube se empequeñecería, Margaret apareció a donde estuvo el gusano.

Apareció ya vestida dejando ver que la nube gris era para que los demás no vieran la transformación.

“Vamos a reunirnos con los demás.” Dijo Margaret arreglando su túnica con elegancia.

Nadie mencionó nada del gusano y Sasha luego de tragar, levantó la mano.

“¿Sabe dónde están?” Preguntó Sasha ligeramente tensa.

Dennis tendría que haberla buscado a ella primero y que no viniera, significaba que probablemente estaban lejos de sus compañeros.

Sin embargo, Margaret dio la impresión de que estaba segura de donde estaban y la mujer sonrió al escuchar la pregunta.

“Por supuesto… Puedo percibir sus presencias. Como un cazador siente a sus presas marcadas.” Respondió Margaret y dando una sonrisa, añadió. “Aunque no quieren saber cómo lo logre.”

¿En qué clase de criatura se convirtió y como los marcó para saber en dónde estaban? Antes se habían reunido, pero la mujer no había mostrado todo su poder.

Aun así, durante ese tiempo pudo haber hecho algo, ya fuera olido o marcado de algún modo en alguna transformación.

Al final daba lo mismo, mientras ella los guiara.

Después de todo, el primer objetivo era reagruparse.


Comentarios del capítulo: (0)


tg-capitulo-595
TG - Capítulo 595
36014
792

¿Me creerían?

Capítulo 595: ¿Me creerían?

Bestias caminaban por la calle principal del pueblo a los pies de la montaña Jungfrau en donde se encontraba la Academia Cernunnos.

Aurora que observaba no pudo evitar levantar la ceja.

¿Había venido alguna vez a la academia? La verdad era que no lo recordaba, así que probablemente nunca había visitado este sitio.

Ella estaba sorprendida al ver tantas bestias caminando por la zona, al observar las torres, los puntos en donde las bestias podían alimentarse o los hoteles.

Los hoteles eran grandes y tenían puertas que permitían el acceso a bestias mágicas y las puertas variaban, algunas diseñadas para bestias de gran tamaño o de menor tamaño.

Un hotel tenía una torre en donde las aves y todas las bestias voladoras iban a descansar.

Por la calle viajaban domadores de bestias con sus respectivas bestias y a veces viajaban bestias en solitario.

Felinos grandes, primates como los Gorilas atronadores o bestias como los Addax mágicos y diferentes bestias de toda clase.

Los negocios también estaban disponibles para comprar y vender, diseñados de tal modo que las bestias pudieran entrar y comprar.

El modo de pago era por medio de los artefactos que algunas bestias llevaban y que hacían la transacción instantánea, similar a algunas tarjetas.

“Me recuerda a la zona de bestias mágicas en Zerzura.” Murmuró Alice que estaba a su lado.

“No, este lugar es mucho más grande.” Respondió Aurora.

Zerzura tenía una zona dedicada a bestias mágicas con diferentes hábitats gigantescas, pero aquí el diseño era completamente centrado en las bestias mágicas.

Si no fuera por los edificios, las luces, los carteles de publicidad, las personas usando ropa moderna y los autos, Aurora creería que estaba en un mundo de fantasía.

Y le gustaba, ya que tenía un encanto único.

“¿Quieres ir a explorar?” Preguntó Alice observándola detenidamente.

“Después podríamos salir, si quieres. También podemos invitar a Leslie.” Dijo Aurora y dándole una señal para que se movieran, agregó. “Ahora vamos a hablar con Cesar. No quiero dejarlo esperando.”

Su hermana le había recomendado que se comunicara con Cesar, cuya última misión fue por la zona de Egipto, y Aurora lo hizo, descubriendo que ellos estaban por llevar varias misiones en esas tierras.

Fue perfecto para Aurora, ya que Cesar ya tenían cierta información y tenían contactos que podrían serle de ayuda y vino para hablar con él del tema.

Específicamente para hacer preguntas precisas y ver si podían cooperar en lo que ella buscaba.

Aurora guio su hermana al portal local con el cartel de la Academia Cernunnos y justo cuando estaban por hacer fila, notaron a una joven mujer esperando.

Leslie había estado esperando con la mano en la espalda, dando una expresión seria y estricta, similar a algunos militares veteranos, y solamente al verlas dio una sonrisa.

“¡Bienvenidas!” Dijo Leslie con una sonrisa agradable.

Como siempre, ella llevaba ropa de ejercicio que acentuaba su figura delgada y enfatizaba la atmosfera militar en ella.

Sin embargo, su sonrisa mostraba alegría al verlas.

“No era necesario que bajaras a recibirnos.” Dijo Aurora luego de saludar.

“No se preocupen, quise hacerlo.” Respondió Leslie y dándole una señal para que abandonaran la cola, añadió. “Vengan, vamos a ir por la zona de estudiantes.”

Leslie las guio al interior del edificio del portal y Aurora vio el portal dividido en dos secciones, una para los invitados y otra para los estudiantes.

En la cola de aquellos que venían de visita era larga y había muchas personas esperando, diferente a la mitad por donde los estudiantes pasaban con mayor rapidez.

Leslie las guio a esa sección y luego de pasar por la seguridad, las tres entraron por el portal y luego de dos pasos salieron a la sala de bienvenida de la academia.

A diferencia del pueblo en donde hacia frío a donde llegaron era cálido y la sala de invitados era agradable. 

Distintos cuadros estaban puestos en las paredes mientras había asientos alrededor de la sala de espera que era redonda.

Aurora al salir vio el enorme patio central de la Academia Cernunnos y la torre gigantesca en el edificio principal que estaba en la cima de la montaña.

El edificio principal era enorme y magnífico, construida en la zona montañosa, elevándose hacia atrás, mientras que la gigantesca torre estaba en la zona trasera del edificio elevándose en el cielo.

Cerca de donde estaba ella había dos torres que liberaban sutiles ondas que parecían cubrir toda la academia, evitando que la nieve cayera del cielo y que el frío se extendiera en el interior.

Y a los lados del patio central estaban diferentes aulas con distintos diseños tanto para los estudiantes humanos como para las bestias.

Había otras torres que servían como nido para todas las bestias que volaban y si el pueblo tenía variedad de bestias, aquí estaban a otro nivel.

Aurora vio serpientes, primates, felinos, escorpiones, gusanos, mariposas y decenas de otras bestias caminando, arrastrándose o volando por los pasillos, dirigiéndose a las diferentes aulas o yendo a otras zonas de la academia.

“Es más increíble que la Academia de Héroes.” Murmuró Aurora impresionada.

La Academia de Héroes era altamente reconocida, pero en cuanto al diseño era similar a las universidades que se podían ver en algunas ciudades.

La infraestructura era increíble, pero el diseño era normal y la Academia Cernunnos era diferente con un diseño imponente.

Mezclaba las aulas con las torres que parecían nidos y todo rodeado por la nieve que caía del cielo.

Estaban en la cima de la Montaña Jungfrau en el lugar en donde la Academia Cernunnos fue construida.

“Lo es.” Respondió Leslie y sonriendo, señaló. “Creí que conocían la academia. Ya que tienen contacto con el Anciano Kernen.”

“Hemos trabajado con él antes, pero mayormente en zonas de África y no hemos venido antes aquí.” Respondió Alice al caminar a su lado.

Ambas habían trabajado con el Anciano Kernen, mayormente cooperando en las tierras de África, ayudando a las tribus y al bosque mágico.

Sin embargo, no tenían mucho contacto con otras personas de la academia.

Aurora asintió.

Si hubiera venido antes lo recordaría… Después de todo, esta academia no podía olvidarse con facilidad.

Leslie las guio por el pasillo principal a la zona de oficinas que se encontraba cerca del edificio principal.

Los pasillos eran altos y anchos suficiente como para que los gorilas de tres metros de alto caminaran abiertamente por la zona y Aurora se detuvo al reconocer a un gorila particular.

“¿Ya están aquí?” Preguntó Rupert al notarlas, revelando sus colmillos y señalando la puerta de donde había salido, agregó. “Cesar las está esperando. Aunque no entiendo por qué vinieron cuando podían llamarnos.”

¿Estaba curioso? La verdad era que como ellas ayudaban o los ponía a ellos en contacto con las autoridades de Zerzura, Cesar podía hacer lo mismo.

Así que era normal que fuera raro que vinieran cuando era más fácil arreglar todos los negocios por teléfono.

“Es un asunto importante.” Respondió Aurora dando una media sonrisa.

Rupert asintió sin inmiscuirse demasiado y observándola a ambas, reveló sus colmillos.

“Si tienen tiempo, luego avísenme. Me gustaría que ustedes entrenaran con algunos alumnos, nada excesivo, simplemente para que aprendan.” Dijo Rupert, esperando respuesta expectante.

El gorila no estaba observando a Alice que era un rango SS, sino que ella, sabiendo que la glotona podía ser excesiva incluso con adolescentes.

“Sí, tengo tiempo.” Respondió Aurora en calma.

No sabía si el asunto con el mural era urgente o no, pero preocuparse por eso era excesivo y más cuando no tenía nada de información del tema.

Así que luego de hablar con Cesar y arreglar algunos preparativos, podía hacer un hueco en su agenda para entrenar y visitar el pueblo al pie de la montaña.

“Excelente. Quiero que los estudiantes vean la fuerza que necesitan tener para entrar un portal abismal.” Dijo Rupert en calma.

“¿Así que el Undécimo Portal ha traído nuevas ideas?” Preguntó Aurora y el gorila asintió.

En el Undécimo Portal Abismal entraron dos rangos SS reconocidos, pero la mayoría de los rangos S que fueron eran estudiantes y jóvenes.

Tenían experiencias y un historial decente, pero comparado a algunos veteranos era demasiado poco.

Las autoridades recibieron muchas críticas de la gente que creía que los miembros del undécimo portal no eran lo suficiente experimentados para ir y los jóvenes más arrogantes y prometedores sintieron que ellos podían unirse al portal.

“Siempre existirán los que critican.” Dijo Leslie y dando una ligera sonrisa, murmuró. “Si conocieran a Érica sabrían lo equivocados que están.”

De todos lo que fueron al portal abismal, ellos conocían a Érica y todos sabían lo capaz que era y el esfuerzo que ponía tanto en su entrenamiento como en su investigación mágica.

Según la última noticia que Aurora había recibido, había leído que el grupo de la expedición se había reunido gracias a Margaret y Cécile, junto al mago espacial.

Al menos esa era el informe que Aurora había recibido por medio de la iglesia.

Érica era la primera del grupo que estaba en una misión tan importante como el portal abismal y Aurora esperaba que le fuera bien.

“Cierto.” Dijo Rupert y entonces se despidió dejando al grupo solo.

Aurora siguió a Leslie al lado de su hermana y ambas entraron a la oficina de Cesar, que estaba en el interior.

Cesar usaba el cinturón para disminuir su tamaño a tres metros, pero esta oficina estaba diseñada para gorilas de gran tamaño con los muebles grandes que estaban aquí.

“Bienvenidas.” Saludó Cesar al verlas entrar y levantarse de su asiento.

Aurora también le saludó y luego se sentó al lado de su hermana y observó al gorila.

“No necesitas venir. Podía enviarte la información que tenemos y ponerte en contacto con nuestra gente.” Dijo Cesar en calma. “Tenemos a nuestra gente en la zona. Mayormente en la zona satélite para detectar si algo sucede con las bestias en las tierras sin ley.”

Ella le había explicado superficialmente que estaba interesada en la zona satélite y la calamidad no-muerta, aunque no había explicado todo.

En las tierras en donde no había ley era normal encontrarse con venta de bestias mágicas o algunos otros negocios sucios y era obvio que la Academia Cernunnos se encargaba de eliminar esos negocios.

Ellos eran protectores con su gente y la Academia Cernunnos tenía tanto autoridad como fuerza.

“¿No te meterás en problemas?” Preguntó Aurora con curiosidad.

Sabía que Cesar era parte de las fuerzas de la Academia Cernunnos, así que utilizar la información para ayudar a otro podía verse negativamente por los superiores.

El gorila atronador reveló sus colmillos en una sonrisa llena de confianza.

“No. Mientras no involucre a la academia, puedo ayudarte.” Respondió Cesar y con una pizca de seriedad, añadió. “Y personalmente puedo ayudarte si es algo grande.”

Sus últimas palabras evidenciaban que estaba dispuesto a apoyarla en lo que fuera que necesitaba y lo único que necesitaba hacer ella era preguntar.

Sin embargo, también revelaba cierta curiosidad.

¿Lo que ella estaba planeando era grande?

“Nosotros pronto iremos a la zona satélite. Tenemos información que recabar sobre algunos cazadores ilegales. Así que estaremos en la zona para ayudar.” Añadió Cesar al ver que no respondía.

Ella estaba buscando información de la zona satélite cerca de Egipto y él estaba ofreciendo una mano en caso de que la necesitara.

Aurora le dio un vistazo a su hermana que siguió comiendo papitas y luego activó varios artefactos.

Al darse cuenta de que la conversación era seria, Cesar también activó artefactos.

“Si quieres me puedo ir.” Dijo Leslie al notar la seriedad.

“No es necesario. Pero es un tema preocupante y me gustaría que guardaran silencio de lo que escucharan y no hicieran muchas preguntas.” Dijo Aurora y a pesar de que quiso dar una sonrisa para mermar la seriedad, no pudo.

¿Y cómo podía? Era complicado decir cuánto podía revelar y que no.

También era difícil hablar abiertamente sobre el mural, ya que la gente preguntaría como ella consiguió la información y también como se enteró de que lo robaron.

No obstante, tanto Cesar como Leslie estaban abiertos a apoyarla y Aurora no iba a ocultarle lo que se trataba y menos cuando estaba pidiendo ayuda.

“Si les digo que la Calamidad No-Muerta podría despertar… ¿Me creerían?” Preguntó Aurora con seriedad luego de reflexionar como empezar.

En los murales estaban las almas de la antigua civilización que se momificó, pero en Egipto estaban los cuerpos vacíos.

No era difícil imaginar lo que sucedería cuando las almas volvieran a los cuerpos momificados y esta vez la calamidad no-muerta no sería una amenaza sin conciencia, sino que, todo lo contrario.

Podría despertar y lo haría totalmente.

Por la mirada seria que Cesar y Leslie, Aurora supo que tenía la atención y apoyo de ambos.


Comentarios del capítulo: (0)