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TG - Capítulo 606
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Interior.

Capítulo 606: Interior.

¿Cuánto media la pirámide?

Alcanzaba los quinientos metros de altura con la punta que era un diamante de color gris de gran tamaño y en cada esquina había pilares altos de piedra negra con tallados de toda clase.

La pirámide de por sí era ancha, pero lo sorprendente era la cueva en la que se encontraba.

Más de mil metros de altura y cerca de dos mil metros de longitud, el espacio abierto era nada más que masivo y lo sorprendente no era el camino tallado en piedra que dirigía a la entrada, eran las paredes de la cueva.

Había partes talladas con círculos mágicos que iluminaban con una luz grísea toda la zona y para Aurora fue obvio que tales círculos mágicos no era algo que su hermano había creado.

“Es… Demasiado perfecto.” Murmuró Leslie en voz baja.

Ella tenía equipado el casco de su armadura y probablemente estaba haciendo uso de su IA, lo que significaba su inteligencia artificial le estaba ayudando a procesar todo y ella tenía una vista mejorada.

Aurora como una luchadora de rango S también podía notar a la perfección a la que Leslie se refería.

La pirámide era simétrica con tallados pulidos que a pesar del paso del tiempo permanecían intactos y cada pequeño detalle era perfecto en cada lado.

¿Hace cuánto se construyeron las pirámides de Egipto? Los historiadores decían que pertenecían a las civilizaciones antiguas y superaban los cuatro mil años.

Sin embargo, esta pirámide subterránea probablemente era aún más antigua antes de que la ciencia surgiera y las medidas tan perfectas se sentían modernas.

“¿Vamos?” Preguntó Aurora.

Era una orden más que una pregunta y el grupo asintió levantando la guardia dirigiéndose por el camino hacia la entrada de la pirámide.

Por lo que Aurora podía notar, la entrada principal era el único modo de adentrarse y no había otro método para entrar.

Al menos por lo que ella notaba y era difícil percibir el interior de la pirámide, ya que entre los tallados de las paredes estaban círculos mágicos antiguos que protegían la pirámide.

“Esos círculos mágicos se mantienen usando la energía mágica de los alrededores y toda la pirámide está reuniendo energía mágica.” Informó Alice frunciendo el ceño.

Aurora al acercarse también percibió como la energía mágica se adentraba por las paredes cubriendo la pirámide, pero los sentidos de su hermana eran aún más agudos que los de ella.

“¿Crees que está activando algo?” Preguntó Aurora sin ocultar su curiosidad.

Que la pirámide estuviera reuniendo energía mágica por este medio significaba que la estaba usando o almacenando y la cuestión era el objetivo.

¿Estaba por activar algo? Quizás aquellos que robaron el mural ya estaban dentro… Tal idea fue suficiente para que Aurora diera una señal para que el grupo aumentara la guardia.

“No lo sé. Tampoco puedo profundizar con mis sentidos.” Respondió Alice y dividiendo su sombra, declaró. “Es demasiada poca energía para activar algo grande, pero… Es diferente si es para mantener algo.”

Aurora, al estar cerca de la entrada y escuchar a su hermana, frunció el ceño.

Quizás nada se estaba activando, pero si manteniendo ese ‘algo’ activo y ella no necesitaba pensar demasiado cuando en la superficie ya había una calamidad desencadenada.

Una calamidad que continuaba activa incluso en épocas modernas.

“Es… ¿La maldición de que los muertos se levanten?” Preguntó Amirah con cautela.

Aurora observó los pilares en la esquina y luego levantó la cabeza al diamante que estaba en la cima y al cerrar sus ojos un segundo, profundizó sus sentidos.

La energía mágica se estaba adentrando en toda la pirámide, pero luego se estaba dirigiendo a los pilares y a la cima, liberando una sutil onda mágica.

Cada persona que moría en las tierras de Egipto se volvía a levantar… Esa era parte de la calamidad no-muerta que sufría Egipto.

Las personas y los investigadores se dedicaron durante estos años en buscar la respuesta y nadie había conseguido nada.

Quizás algunos investigadores sabían del tema en mayor profundidad, pero si hubieran descubierto lo que sucedía, entonces probablemente habrían eliminado la maldición.

Aurora se detuvo al frente de la entrada de piedra.

La entrada estaba cerrada y reforzada con barreras mágicas, pero sintió que si empujaba podría abrir la entrada, aunque se detuvo vacilando.

“¿Creen que es seguro?” Preguntó Aurora en voz alta.

Podía parecer poco confiable hacer esa pregunta en este momento, pero Aurora quería saber la opinión de los demás.

Cesar, Niko, Alice y también su sistema.

“La magia no es mi fuerte.” Respondió Cesar encogiéndose de hombros.

Aurora asintió ya que ella también carecía del conocimiento mágico.

“No tenemos magos ni personas experimentadas. Si no actuamos con cuidado podemos desencadenar algo.” Dijo Niko con cautela.

Desconocían que era lo que se encontraba en el interior de la pirámide y Aurora no había esperado esta gigantesca estructura ni las barreras.

Le costaba imaginar que una civilización antigua construyera esto y fue por esa idea por la cual no vino tan preparada.

En su defensa no era una exploradora de ruinas antiguas de una posible civilización mágica… Y probablemente nadie del grupo lo era.

“Creo que mientras no toquemos nada estará bien…” Dijo Alice y en voz baja, murmuró. “Aunque dudó que quede algo que tocar.”

Alice apuntaba a la idea de que no eran los primeros en venir a estas ruinas.

Antes lo hizo su hermano, pero ese hombre vino para quitar las almas, deshaciéndose parcialmente de un problema que podía estallar, pero no eliminó todo.

Lo que significa que luego alguien más vino y desencadenó todo y si lo que suponían era cierto, entonces lo peor ya había sido activado.

Después de todo, la calamidad no-muerta estaba activa.

—También puedes llamar a la Cardenal Najjar. ¿No era ese el plan?

Aurora, al escuchar la pregunta de su sistema que últimamente estaba inactivo, reflexionó detenidamente.

Su plan principal era venir para verificar que no estuvieran usando los murales o volviéndolos a poner en su lugar y luego de encontrar algo comunicarse con la Cardenal Najjar.

El objetivo era pedirle a ella que sellara e incluso moviera espacialmente la estructura a un lugar seguro y de esa forma se deshacía de cualquier peligro remanente.

El plan seguía siendo el mismo, aunque se encontraron con algunas dificultades.

“¿Tienes confianza?” Preguntó Aurora a su hermana.

También era una pregunta a su sistema y no estaba dirigida a que ellos tuvieran confianza para resolver todo, sino que para evitar los peligros.

Aurora tenía confianza en sus sentidos, pero no en asuntos mágicos ni círculos mágicos y si bien había aprendido lo básico, esto la superaba.

“Incluso si algo sucede, puede sacarlos a todos.” Respondió Alice en calma.

—Avisaré si detecto algo peligroso.

Las dos respuestas fueron suficiente para Aurora y ella asintió al decidirse.

“Cesar quédate aquí con el grupo de Niko. Si algo sucede, Alice se comunicará con ustedes.” Ordenó Aurora y mirando a Leslie, preguntó. “¿Tu IA sigue siendo igual de impresionante como siempre?”

La IA de Leslie era avanzada y su armadura tenía múltiples funciones tecnológicas como radares y detectores que ella ni su hermana tenían.

“Es mejor que antes.” Respondió Leslie obedientemente.

“Excelente. Ven con nosotras.” Ordenó Aurora en un instante.

Al ver que el grupo se posicionaba en la entrada para vigilar, Aurora le dio una señal a su hermana para que estuviera lista.

Alice extendió sombras por los alrededores de la pirámide, quizás buscando alguna entrada secreta o para vigilar, y luego levantó a la forma de guerrero autónomo para dejarlo con el grupo.

Cuando ella dio un asentimiento, Aurora se acercó a la entrada y empujó la puerta de piedra abriendo en el interior.

El primer pasillo no iba a una sala, sino que giraba a un lado de la pirámide y ese era el único camino disponible.

Un pasillo de piedra dirigiéndose a una recámara, Aurora le dio una mirada al grupo y luego avanzó hacia adelante.

El polvo y el aire estancado del interior no la afectaba gracias a la barrera de su armadura y era similar para Leslie.

Dejando el grupo detrás, ella con Leslie y Alice se dirigieron por el pasillo y encontraron otra entrada.

Los murales tenían tallados y decoraciones de seres no-muertos y la puerta doble tenía una calavera cuyas cuencas tenían dos diamantes de color rojo.

Los pasillos eran anchos y altos, con tres metros de altura y unos cuatro metros de anchura, de paredes negras y sólidas que contenían grabados y líneas talladas por donde la energía mágica se movía.

Eran esas líneas lo que impedía que Aurora profundizara con sus sentidos.

“Está bien sellado.” Murmuró Alice frunciendo el ceño.

¿Su sombra trataba de filtrarse por alguna parte? Quizás su hermana ya se estaba moviendo para filtrarse al interior y tenía dificultades.

“Los radares no detectan nada. Solamente la energía mágica por las paredes.” Informó Leslie con un tono profesional.

Aurora asintió y abrió la puerta ignorando la calavera y esos ojos tan siniestros.

En cierta forma, toda la estructura con sus paredes de color negro era siniestro y tenía una atmosfera espeluznante y al ver lo que estaba al otro lado, la sensación aumentó.

En medio del pasillo a otra sección se encontraban lanzas que salían de la pared atravesando el suelo y cubriendo el pasillo y entre esas lanzas estaban dos cadáveres empalados.

Alguien había desencadenado una trampa y las lanzas los habían atravesado.

Eran dos esqueletos y Aurora notó la ropa degradada parcialmente por el paso del tiempo y también vio unos relojes holográficos más antiguos en las muñequeras, mientras que en los dedos tenían anillos espaciales.

Que no despertaran o se volvieran a levantar dejaba en claro que fueron purificados. 

“¿Cuánto demora un cadáver para volverse esqueleto?” Murmuró Leslie observando a ambas.

Aurora observó los cadáveres y se centró en los relojes holográficos.

“Esos relojes holográficos son de hace unos ocho o siete años atrás.” Murmuró Aurora y viendo el pasillo, agregó. “Supongo que está lleno de trampas.”

Las lanzas salían desde la pared y del techo atravesando a los cadáveres, impidiendo que las personas cruzaran.

Más allá había un pasillo de cincuenta o sesenta metros que estaba limpió y sin rastros de que las trampas se hubieran activado.

Lo peor era que en las paredes había círculos mágicos y tallados que daban a entender de que algunas las trampas instaladas podían ser mágicas.

Su hermano vino aquí antes del Gran Cataclismo y de la energía mágica, y probablemente él cruzó sin desencadenar nada, pero era diferente con el grupo al cual pertenecía esos dos esqueletos.

Y si bien estaban esos dos muertos, no había ningún otro rastro, pero un hecho estaba claro… Quienes vinieron con el grupo de eso dos esqueletos habían cruzado sin problemas. 

“Vamos.” Dijo Aurora a Alice y su hermana la entendió al instante.

La sombra bajo los pies de Alice surgió y la oscuridad brotó, tragándola a ella y a Leslie tan solo para aparecer en el espacio interno de su hermana.

Ambas sintieron como Alice se convertía el líquido en una sombra intangible y avanzaba por el pasillo sin desencadenar ninguna trampa.

Aurora en el interior de la sombra recibió la mirada parpadeante de Leslie y ella se encogió de hombros.

“No soy tan experimentada para cruzar esa entrada sola.” Murmuró Aurora.

“Se siente anticlimático, pero eficaz.” Respondió Leslie siendo honesta.

¿Se sentía anticlimático que evitaran las trampas usando a su hermana? Alice podía convertir su oscuridad en una forma sólida, líquida y también en una forma de sombra intangible.

Era en esa forma que no tocaba nada y por la cual podía moverse con una mayor facilidad y esta vez fue igual.

En unos segundos ambas cruzaron el pasillo y llegaron a una puerta final que Alice abrió y entonces Aurora y Leslie volvieron a salir.

Esta vez el pasillo al que salieron se dirigía hacia el centro de la pirámide y a diferencia del pasillo anterior estaba decorado con algunas estatuas de piedra negra.

Estatuas humanoides de piedra bastante curiosas o lo más curiosas que unas estatuas que llevaban una túnica y tenían un cráneo con una capucha cubriéndolo y cuyos ojos eran dos diamantes de color rojo podían ser.

Para ser estatuas de piedra el diseño era espléndido y esas estatuas estaban a cada lado del pasillo, especialmente en las entradas que dirigían recámaras a los lados, ocupando el interior hasta el final.

Aurora, sin soltar su espada, avanzó hacia adelante y al llegar al primer cruce en donde estaban los pasillos notó las recámaras internas.

Todas las paredes eran de piedra negra con tallados y círculos mágicos, pero las recámaras no tenían decoraciones, sino que múltiples sarcófagos.

Era un espacio grande, pero todos estaban ocupados con sarcófagos uno al lado del otros parados a cada lado y cada sarcófago tenía una forma humanoide grabada en la parte frontal.

Lo más extraño no eran las figuras humanoides, sino que cada sarcófago estaban abiertos y no había nada en el interior.

“…”

El silencio se volvía cada vez siniestro y entre más avanzaron notaron que cada recámara estaba ocupada con estos sarcófagos y cada uno de ellos estaba vacío.

A quien sea que esos sarcófagos tenían, ahora ya no estaban y Aurora pensó en los ‘antiguos’ que aparecieron durante la calamidad no-muerta.

No podía definir si los que salieron aquí eran ellos, pero fue claro que estaban relacionados.

Al llegar al final del pasillo ya acercándose al centro de la pirámide, Aurora volvió a empujar la entrada y esta vez el otro lado se reveló.

No era un pasillo, sino que una recámara enorme que ocupaba todo el centro de la pirámide.

Tenía la forma de un círculo y había escaleras que conectaban los diferentes pisos hasta que llegaban al final, pero lo más llamativo no era eso, sino que el centro.

El centro de la recámara había un trono de oro macizo y al frente un sarcófago con la forma de esqueleto tallada en la tapa y a su alrededor estaban cuatro pilares que se elevaban hasta lo más alto del techo formando un cuadrado.

Esos pilares con grabados y círculos mágicos reunían la energía mágica y la extendían tanto por la pirámide como en el techo, todo mientras también sellaban el centro en donde del trono y el sarcófago que ahora estaba vacío.

La tapa del sarcófago estaba en el suelo y el polvo dejaba ver que nadie había venido desde hace tiempo.

Aurora notó como su hermana extendía su sombra moviéndose por las escaleras para adentrarse a los pisos principales y explorar.

“Cada piso tiene recámaras con sarcófagos abiertos.” Informó Alice provocando una mayor seriedad.

Aurora frunció el ceño y al seguir observando notó con mayor atención algunas secciones de la pared.

La pared negra era sólida, pero había secciones cuadradas que solamente eran piedras sin tallados ni círculos mágicos como si algo faltara.

Calculando el tamaño de los murales que había visto en la torre mágica de su hermano con esas paredes, ella frunció el ceño y se acercó al centro en donde estaban los cuatro pilares y pudo sentir como la barrera impedía el paso.

Alguien vino antes, pero era difícil saber hace cuanto fue.

Esos cadáveres que estaban antes eran viejos y los relojes holográficos antiguos que usaban eran de los años de la calamidad no-muerta, pero Aurora sintió que eso no era todo.

“Alice sigue buscando con tu sombra. Leslie fíjate si puedes ver algo con tu IA.” Murmuró Aurora y ella caminó alrededor de los cuatro pilares que protegían tanto el trono como el sarcófago vacío.

Vio que Alice usaba múltiples sombras para explorar tanto las secciones de la pirámide como las paredes y Leslie sacó un dron que escaneaba todo.

Aurora, por su parte, flotó observando por arriba el sarcófago vació y notó que no había nada.

¿Su hermano se llevó los cadáveres? Tal idea no tenía sentido.

Por lo que ella había escuchado su hermano no era un nigromante y no le era necesario obtener cadáveres sin almas y lo único que parecía haberse llevado eran los murales que contenían las almas y lo hizo porque era un mago espiritual.

Al menos eso era lo que Aurora recordaba de la historia que su cuñada le mostró cuando ella fue a visitarla.

Tampoco su cuñada parecía saber demasiado del tema y hasta dio la impresión de que luego de dejar que su amado robara los murales y de deshacerse la maldición que atrapaba las almas en los murales, ella no le importó que más sucedía.

“Aurora.” Llamó Leslie mientras estaba al frente de la pared donde Aurora suponía que estaría un mural.

Aurora se acercó notando que el dron que Leslie usaba estaba escaneando la pared.

Esta parte del mural estaba al otro lado de la entrada y Aurora al acercarse frunció el ceño.

“Cada sección como esta de la pared está vacía como si algo faltara, pero esta pared tiene un círculo mágico moderno. Según el análisis de mi IA es un círculo mágico de movimiento espacial.” Informó Leslie con un tono serio.

A pesar de que las magias en diferentes épocas tenían ciertas similitudes básicas, la magia moderna estaba diseñada de tal modo que se daba importancia a la eficacia.

Hasta Aurora podía reconocer los círculos mágicos y si bien este estaba bien cubierto por la pared de color negro al acercarse lo notó.

A diferencia de los circuitos y las líneas en otras partes de la pirámide que eran complejas y extrañas, este círculo mágico era eficaz y simple.

“No he encontrado ningún rastro de alguien abriendo una segunda entrada.” Dijo Alice.

Aurora suspiró.

No entendía lo que sucedía, pero no necesitaba entenderlo.

Ella les dio una mirada a los pilares y luego levantó la cabeza mirando el techo… Sabía que esos pilares estaban haciendo algo y aunque no entendía la complejidad de todo, comprendía que la estructura era en sí misma algún tipo de círculo mágico o matriz compleja.

Si no fuera de esa manera, la energía mágica no se movería por las paredes ni tampoco se dirigiría a estos pilares o a los pilares que estaban afuera.

“Alice llévanos a fuera de la pirámide. Creo que es hora de llamar a la Cardenal Najjar.” Dijo Aurora.

Ya fuera que la pirámide estuviera haciendo algo o que alguien más había venido antes, lo descubrirían una vez que la Cardenal Najjar viniera.


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TG - Capítulo 607
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Trasmisión.

Capítulo 607: Trasmisión.

Al salir de la pirámide, Aurora le dio órdenes a Cesar y al grupo de Niko y Leslie para que vigilaran la pirámide y luego ella fue tragada por la sombra de su hermana.

En el espacio interno de la sombra de su hermana, Aurora frunció el ceño sin poder evitarlo.

Alice se estaba moviendo, volviendo a la superficie, y esta vez fue más rápido, ya que su hermana había dejado parte de su oscuridad por el camino, permitiéndole salir con rapidez.

Aun así, Aurora no podía dejar de pensar en esos sarcófagos vacíos.

¿Alguien vino antes? La pregunta no tenía sentido cuando era obvio que alguien había estado antes y lo que de verdad importaba era saber cuándo fue y cuantos visitantes tuvo la pirámide durante estos años.

Alguien vino hace tiempo con esos esqueletos y era probable que ese grupo hubiera desencadenado la calamidad no-muerta… Tal idea por más aterradora que pareciera tenía sentido.

Si la historia que le habló su cuñada era correcta, entonces su hermano vino y se deshizo de los problemas, llevándose la pieza final de estas pirámides que eran los murales y también eliminó la maldición que atrapaba las almas en los murales.

Sin embargo, no destruyó nada más y lo dejó estar y probablemente alguien más vino, poniendo las piezas en su lugar y dando inicio a la calamidad no-muerta y despertando a los antiguos.

La pregunta más importante era… ¿Alguien más vino después de eso?

“¿Alice estás segura de que esta pirámide no tenía otras entradas? ¿Túneles o algo de ese estilo?” Preguntó Aurora observando la oscuridad.

“No encontré nada. Cabe la posibilidad de que alguien más entrara como yo, pero no hay rastros de destrucción. Ni de salidas.” 

La voz de su hermana vino de la oscuridad que la rodeaba.

Era posible que otros grupos entraran por otros medios similares a lo de Alice sin la necesidad de crear un hueco para descender.

El problema era que los sarcófagos estaban vacíos y si bien los antiguos atacaban y eran peligrosos, eran cascarones vacíos sin inteligencias que no sabrían como activar la pirámide ni cómo salir.

Quizás la pirámide tenía algunas funciones mágicas de teletransporte o algún tipo de movimiento espacial, pero la duda todavía estaba y aumentaba cuando ella pensaba en ese sarcófago que estaba en el centro.

Ella podía pensar en que la pirámide tenía una función y no sería raro cuando muchos más antiguos salieron de lo que esta pirámide guardaba, aun así, no podía quitarse de la cabeza un tercer grupo.

Un grupo luego de su hermano y aquellos que vinieron hace años dejando esos dos cadáveres… Un tercer grupo que no vino por la pirámide en sí, sino que por los no-muertos en los sarcófagos.

Un grupo que podía ser o estar relacionado con aquellos que robaron un mural. El mural que contenía el alma del antiguo faraón que había creado las pirámides.

¿Lo estaba pensando demasiado? Aurora no sintió que fuera así.

Algo estaba sucediendo y quizás estuvo sucediendo durante mucho tiempo y ella simplemente se enteró cuando robaron el mural.

Los traficantes de personas que venían a Egipto, el robo del mural y esa pirámide vacía… Aurora apretó el agarre de su espada tensamente.

La idea de que el robo del mural era el último paso para un plan que ella no tenía ni idea apareció en su mente y sintió que era algo grande.

“Jefa… Jefa… ¿Me escucha?”

Por el sistema de comunicación, la voz entrecortada de Liam sonó algo preocupada y Aurora frunció el ceño de inmediato.

Antes había estado bajo tierra, todas las señales estaban cortadas, pero ahora que estaban subiendo la comunicación volvían a ser estables.

“¿Qué sucede?” Preguntó Aurora por el sistema de comunicación.

La oscuridad la rodeó y ella salió en lo alto de un edificio junto a Alice, cuya expresión era seria, quizás porque ella estuvo silenciosa.

“El grupo de héroes que la acompañó ha sido emboscado. Se encuentran actualmente entablando una batalla.” Dijo Liam trasmitiendo la localización.

¿Emboscada? Aurora al verificar la ubicación saltó en lo alto y voló por el cielo usando un artefacto.

“Informa.” Ordenó Aurora mientras seguía volando.

“El grupo había estado investigando las posiciones que usted le ordeno, pero a mitad de camino fueron emboscados. Al parecer uno de los héroes estaba trasmitiendo para sus fans y la trasmisión delató su ubicación.” Respondió Liam con un tono serio.

“¿Trasmisión?” Preguntó Aurora en voz alta al aterrizar en un edificio.

Entendía que algunos héroes trasmitían para sus fans, contando sus misiones e historias, y la mayoría de los que lo hacían eran héroes urbanos, pero esto no era una misión cualquiera.

Esta debía ser una misión confidencial y clasificada que se tenían que hacer con total dedicación y en el mayor silencio posible.

“Corté la trasmisión a tiempo, pero el grupo ya había sido emboscado.” Respondió Liam apresuradamente.

*BOOM*

Sin que ella pudiera dar respuesta, una explosión provino de un auto a unas calles y Aurora al entrecerrar los ojos notó al grupo de Lazaros.

Lazaros estaba defendiéndose de dos espadachines de rangos S con su escudo y maza, mientras que a su espalda dos de sus compañeros estaban protegiéndolo.

Todo mientras que el arquero estaba cargando un tercero y el mago estaba lanzando hechizos para abrir camino entre los zombis que se acercaban.

El ruido no era lo que atrajo a los zombis, sino que fue la sangre y cuando vieron a los humanos esos zombis se abalanzaron.

Eran débiles, pero era probable que si la situación siguiera llegaran los usuarios de habilidades o los antiguos.

“Sistema envía un mensaje a la Cardenal Najjar para que venga. Alice asegúrate que la pirámide esté bien. Yo me encargaré de brindar apoyo.” Ordenó Aurora en voz baja y apenas vio que su hermana asentía, ella saltó en lo alto.

La principal tarea era proteger la pirámide y si bien era demasiado paranoico pensar que esto era una distracción, la verdad era que necesitaba asegurar la pirámide.

Una vez que viniera la Cardenal Najjar, ella podría sellarla y de paso revisar todos los círculos mágicos o verificar el pasado e incluso comprobar las coordenadas del círculo mágico moderno para ver a donde iba.

Centrándose en la batalla, notó a un arquero en el balcón de un edificio y ella, desenfundando su espada, creó una plataforma bajo sus pies y volvió a saltar.

Ella tenía activó los artefactos de ocultación y el grupo de Lazaros estaba atrayendo toda la atención, permitiendo que ella pudiera acercarse y Aurora, al escudriñar el área, se decidió al instante.

Los atacantes eran dos espadachines arremetiendo al grupo de Lazaros, dos arqueros sirviendo como atacantes a distancia, dos magos que estaban lanzando hechizos constantemente y un luchador que saltaba por los edificios buscando emboscar el grupo principal.

Aurora fue por el primer arquero y se lanzó desde lo alto, cayendo con todas sus fuerzas dando una patada.

*Boom*

No hubo intención asesina y el arquero se dio cuenta demasiado tarde de que alguien lo estaba atacando y recibió la patada con su brazo.

Las botas de su traje de combate estaban equipadas para desencadenar efectos elementales y si bien ella no lo usaba recurrentemente, esta vez liberaron relámpagos.

Ambos rompieron el balcón y cayeron al suelo, mientras el polvo se elevaba, pero Aurora al notar al hombre caído, se movió y le dio una patada en el estómago, aplastándolo en contra del piso y luego pateó la cabeza del hombre.

El arquero era un rango S, pero esta vez ella atacó tan rápido que no le dio tiempo para que las barreras se activaran y mayor que todos sus golpes llevaban una poderosa fuerza.

La fuerza que el concepto de luchadora le daba y Aurora esta vez estaba enojada y ese enojo alimentó su concepto.

¿Quién podía ser tan idiota como para realizar una trasmisión en este momento?

La pregunta solamente encendió aún más su ira y ella al darse cuenta de que el arquero estaba inconsciente parpadeó en dirección al segundo arquero.

“Hay otro…”

El arquero trató de dar aviso y abrió los ojos al ver que ella aparecía a su lado y a pesar de que el arquero se cubrió con el arco para detener el corte, la espada partió el arco a la mitad.

La espada había estado rodeada de un aura roja y el arco fue fácil de cortar y Aurora, en vez de cortarle la cabeza con su espada, cambió el aura roja al aura celeste.

“Ugg…”

El golpe fue la mejilla y la espada antes afilada se convirtió en mazo que le quebró la mandíbula y le sacó los dientes, lanzándolo a un costado.

Como el arco había detenido parte de la fuerza, el hombre no murió, aunque ya estaba fuera del combate.

La batalla se detuvo por su intervención y el silencio se elevó.

Aurora observó al grupo de Lazaros y se dio cuenta de que los miembros del grupo tenían más heridas de lo que antes había podido captar.

Luego dirigió la mirada a los dos espadachines y posteriormente a los magos y al luchador que estaba en lo alto de un edificio.

Esos tipos llevaban armaduras o trajes de combate costosos, pero no daban la impresión de ser sectarios ni usar magia demoniaca.

Quizás no todos los sectarios usaban magia demoniaca, pero la mayoría de los sectarios la usaban o estaban afectados por la magia demoniaca e incluso eran demonios corruptos.

Sin embargo, estos tipos parecían más personas del bajo mundo que sectarios que apenas podían aparecer libremente por las ciudades.

“Son un grupo criminal buscado en la región. Tiene cargos de asesinato y de tráfico de drogas. Según el historial, últimamente se han visto involucrados con traficantes de no-muertos.”

Liam le dio un informe breve del grupo y Aurora mantuvo su expresión seria.

Ellos no eran lo que ella buscaba y parecía más un tercer grupo que no estaba involucrado con aquellos que buscaba, pero aun así ella levantó su espada apuntando a los dos espadachines.

“Bajen sus armas y digan por qué nos atacan.” Ordenó Aurora con un tono frío.

Eran ellos quienes tomaron distancia del grupo de Lazaros, permitiendo que estos últimos se retiraran y los dos espadachines la miraron con una mayor intensidad.

Aurora no tuvo que decir lo que iba a suceder si ellos se resistían.

“Vienen a nuestro territorio haciéndose los héroes para el público y luego nos quieren dar órdenes… Es patético.” Dijo el espadachín en jefe.

Aurora, al notar que daba una orden a su compañero, sacó un artefacto de interrupciones espaciales de su anillo espacial y lo activó.

Al instante siguiente el espadachín que había hablado corrió hacia ella, mientras que el grupo de Lazaros se retiraba totalmente.

Ella también corrió hacia el grupo y en vez de limitar su velocidad, estalló con todo, rompiendo el suelo bajo sus pies.

Estos espadachines a sus ojos se movían lento y era aún más lento comparado con la mujer-mariposa, cuya velocidad había sido impresionante.

Aurora al correr en vez de chocar espada se deslizó por el suelo esquivando la espada del espadachín y con su aura roja en la espada cortó la pierna del primer espadachín.

“AGG…”

El aura roja era escarlata y volvió su espada afilada en un arma tan letal que le permitió a ella cortar la pierna del hombre limpiamente.

Aurora, al percibir que el segundo espadachín se abalanzaba, pisó el suelo saltando hacia adelante mientras realizaba una pirueta en el aire.

Sintió la espada cortar por debajo de ella mientras avanzaba al otro lado y en vez de detenerse ella giró balanceando su espada en el aire, cortándole el brazo al segundo espadachín.

Al aterrizar al otro lado, ella levantó su espada liberando un aura celeste que produjo un enorme domo.

*BOOM*

*Boom*

Tres bolas de fuego explotaron en la barrera y luego cinco cortes de aire golpearon el domo celeste, sin ni siquiera hacer temblar la barrera.

Los ataques de los dos magos de rango S no se sintieron tan potentes y era normal desde que Aurora tuvo que mejorar su barrera para enfrentarse a la fuerza del hombre-escorpión y a los latigazos de la mujer-mariposa.

“AHhhhh… ¡Mi brazo!”

“¡Mi pierna!”

A su espalda escuchó los gritos de dolor de los dos espadachines y Aurora balanceó su espada dejando que la sangre cayera al suelo y observó al luchador que estaba a punto de saltar para atacarla.

El grupo de Lazaros se había retirado a una posición segura a unos cincuenta metros y el mago de tierra del grupo detuvo a los zombis para que no se acercaran.

También lograron estabilizar a los heridos y estaban dispuestos a apoyar, aunque para Aurora fue innecesario.

Si fuera hace años, ella sentiría cierta presión a la hora de enfrentar múltiples enemigos de rango S y dependiendo de la experiencia de sus enemigos sentiría que tendría que sufrir para ganar.

Sin embargo, ahora era todo lo contrario… Ella sintió que podía matarlos a cada uno de ellos y si bien le costaría un poco más detenerlos, no iba a ser complicado.

Aurora, al ver su espada limpia, notó la grieta en su espada y la volvió a levantar, esta vez a los dos magos.

“Bajen sus armas y ríndanse. No lo repetiré otra vez.” Ordenó Aurora.

En su espada el aura blanca, celeste, roja, incolora y verde brotaron rodeando su espada como un remolino y los colores eran tan intensos y densos que daban la impresión de que eran motas de polvo de diferentes colores.

“¡GRAAAA!”

Un rugido vino desde la distancia y Aurora observó a un Antiguo saltar entre las murallas de piedra que el mago del grupo de Lazaros había creado.

Ella al desviar la mirada analizó al no-muerto… Era una figura humanoide cubierta por telas por todo el cuerpo y por las rasgaduras de la tela ella podía ver la piel seca preservada.

A diferencia de los guerreros esqueletos que llevaban ropas antiguas, las momias eran conocidas por tener la mayor fuerza entre los ‘antiguos’.

Eran rangos S y sus cuerpos eran duros.

Los muertos con el paso del tiempo no se volvieron más débiles, sino que todo lo contrario se fortalecieron.

Aurora sintió que un mago trataba de volar para alejarse cuando ella desvió su atención, pero ella de inmediato reaccionó y liberó un corte incoloro.

Toda su visión fue cortada y en medio estaba el idiota que creía que iba a escapar de ella volando.

El corte no lo dividió, pero perforó la barrera y le cortó la espalda haciendo que cayera al suelo gritando de dolor.

La expresión del mago y del luchador que la miraban se volvieron más pálidas y luego de que ella les dirigiera la mirada, bajaron al suelo sin intenciones de luchar.

“Junten a sus compañeros. No hagan ningún movimiento brusco.” Ordenó Aurora al mago y al luchador y viendo al grupo de Lazaros mirando como idiotas, señaló. “Y encárgate de vigilarlos.”

Ella, por su parte, se giró e ignoró a los dos espadachines que estaban usando múltiples pociones y la miraban con odio.

No era que no tuviera intenciones de matar, pero ella quería interrogarlos y averiguar la razón por la cual atacaron al grupo.

Incluso si emboscaron al grupo de Lazaros por una trasmisión, era necesario que alguien estuviera viendo la trasmisión y luego reunirse para atacar… Y no tenían demasiado que ganar atacando a un grupo de héroes.

Al menos que hubiera alguna ganancia extra y que se rindieran fácilmente, hizo que Aurora se diera cuenta de que este grupo no tenía la voluntad para luchar hasta el final.

“¡GAAAA!”

La momia volvió a rugir y los esqueletos que la acompañaban corrieron hacia ella y Aurora, que pasó por al lado de los dos espadachines, balanceó su espada de vuelta produciendo un corte incoloro.

Los esqueletos tenían huesos blancos y llevaban armaduras de cuero viejas que el paso del tiempo ya había afectado y era lo mismo con las armas oxidadas que llevaban.

Su corte incoloro los partió a la mitad y los huesos cayeron al suelo cuando las llamas rojas de los ojos se apagaron y la magia nigromántica que los mantenía en pie finalizaba.

Hace años quizás tuvo dificultades para luchar aquí, pero ahora era diferente y la diferencia de experiencia de cuando era la Primera Heroína resultaba ser abismal.

La momia se abalanzó usando sus manos para golpear y Aurora esquivó los golpes con movimientos mínimos.

Los no-muertos eran similares a los monstruos corrompidos por el Caos y ambos atacaban a los seres vivos con la misma agresividad.

Estas momias eran similares y si bien había algunos movimientos experimentados al atacar, la falta de un arma y la carecía de inteligencia reducía la amenaza.

*Boom*

Aurora al esquivar le dio una patada en el pecho a la momia y luego balanceó su espada otra vez lanzando un corte blanco con todas sus fuerzas.

¿Lo que mantenía a la momia en pie era magia de nigromancia o una maldición? Quizás era una maldición de nigromancia y fuera como fuera, Aurora quería probar si ella era capaz de afectarlos.

Fue por eso que puso todas sus fuerzas en su corte blanco, buscando ver que era capaz de hacer.

Quería llegar a la maldición que le daba vida y eliminarla y su corte golpeó a la momia antes de que cayera al suelo.

La presencia desapareció como si el hechizo se hubiera acabado y luego de un segundo la presencia volvió a surgir de vuelta.

Aurora balanceó de vuelta su espada, esta vez con un corte incoloro que dividió a la momia por la mitad y entonces enfundó su espada.

“Es hora de irnos.” Ordenó Aurora con un tono serio.

Esperaba que la Cardenal Najjar llegara con su gente para encargarse de todo… Había muchas tareas por adelante y Aurora sentía que estaba muy atrás de la gente que estaba siguiendo.

******

Bajo tierra por pasillos antiguos de piedra negra, Jake siguió a un sectario encapuchado mientras caminaba con seriedad.

Pasando por este pasillo tan extraño y a los cuales a los lados había sarcófagos, Jake se adentró a una enorme sala circular abierta que tenía cuatro pilares en el centro.

Al frente de los pilares estaba una figura analizando los grabados de los pilares.

La figura tenía cuatro brazos, y orejas largas con ojos de reptil, y pequeñas escamas cubrían su piel de color gris.

Era alto midiendo cerca de dos metros de alto y la presencia de rango S estaba en lo más alto de su potencial.

“Señor Demoniaco, Quetzal ha llegado los refuerzos.” Dijo la persona que había estado guiando a Jake.

La abominación se giró y al observarlo con los ojos de reptil, saco la lengua bípeda antes de ocultarla de vuelta.

Jake pudo percibir la mirada siniestra de la figura y en cierta forma el desprecio que emanaba.

“Una persona es el refuerzo.” Murmuró la criatura en voz baja.

“No muchos quieren trabajar con los adoradores de Ketzula y más el líder de la secta.” Respondió Jake en un tono frío.

El Señor Demoniaco Quetzal conocido como la Abominación y líder de la secta de Ketzula era una figura reconocida tanto por su locura como por su fervor a su dios… Y nadie quería involucrarse con esa clase de individuo.

A excepciones de él.

“Tenemos objetivos en común.” Añadió Jake y observando los alrededores, agregó. “No me importa lo que estés haciendo. Ayudaré.”

¿Y que si ellos estaban trayendo la destrucción a estas tierras o desencadenando algo grande? Mientras Jake tuviera su venganza, nada importaría.

Y el Señor Demoniaco Quetzal conocido por adorar a Ketzula el Dios de las Abominaciones, el Deseo y los Ambiciosos, le sonrió.

Como si disfrutara el deseo de venganza que él emanaba.


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