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TG - Capítulo 608
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Celosa.

Capítulo 608: Celosa.

Aurora, que estaba en la entrada de la pirámide de color negro, vio como las paredes de la gigantesca cueva se distorsionaban y luego de un momento el espacio mismo cambió totalmente.

Como si alguien lo arrancara de la realidad y ella bajó su cabeza observando a la persona que hizo todo.

La Cardenal Najjar era joven alrededor de sus treinta años en apariencia y tenía un cabello castaño corto y llevaba una túnica de color blanco sin decoraciones.

Tranquila y en calma, la mujer volvió a abrir sus ojos y el brillo del poder del espacio giró a su alrededor.

“Gracias por su esfuerzo.” Dijo Aurora al acercarse.

“No, gracias a ti.” Respondió la Cardenal Najjar con una sonrisa suave y mirando la pirámide, agregó. “No pensé que existirá algo como esto.”

Ella había sido una cardenal de Egipto y en cierta forma estuvo involucrada durante la calamidad no-muerta.

Aurora lo sabía, ya que en ese momento se habían conocido o para decirlo de mejor forma ella había conocido a la cardenal con su identidad de Primera Heroína.

Ninguna de las dos podría haber imaginado que debajo las tierras de Egipto se encontraran pirámides que dieron vida a los no-muertos… Tal idea sonaba descabellada.

“He sellado el área, pero he dejado la apertura para que la energía que emana de la pirámide continúe. Hasta que no sepamos bien, lo que hace desconectarlo puede ser peligroso.” Dijo la Cardenal Najjar y mirando la cima de la pirámide, agregó. “Y esta pirámide no es suficiente para cubrir toda el área que cubre la maldición.”

Esas últimas palabras hicieron que Aurora la mirara de inmediato.

La mujer había venido cuando ella había terminado de ayudar al grupo de héroes y detener a los criminales.

La primera tarea era asegurar la pirámide y eso es lo que la Cardenal Najjar hizo y los paladines y magos de la iglesia que estaban por los alrededores iban a encargarse de revisar todo.

Un campamento fue construido del otro lado del puente y Aurora vio a más de cincuenta paladines reuniendo revisando cada porción de la pirámide.

El grupo de Niko y Leslie junto a Cesar estaban en una esquina del campamento mostrando seriedad y Alice como siempre estaba comiendo.

“Así que hay más pirámides.” Murmuró Aurora en voz baja.

Ella no era una experta en magia y si bien podía detectar círculos mágicos e incluso deshacerse de ellos, no era una maga experimentada.

La idea de que esta no fuera la única pirámide no había aparecido en su mente, pero debía haberlo imaginado cuando la calamidad no-muerta ocupaba cientos de kilómetros.

“No necesitas preocuparte. He movilizado las Órdenes de la iglesia en secreto. Ellos están en la espera, en la frontera de la calamidad.” Dijo la Cardenal Najjar en un tono solemne. “Si lo peor pasa, ellos restringirán la calamidad.”

La Ordenes de la Iglesia del Tiempo y el Espacio tenía miembros experimentados y que ellos estuvieran listos significaba que estaban preparados para evitar lo peor.

La Cardenal Najjar era un rango SS de la iglesia y también una de las más importantes cardenales.

La Iglesia del Tiempo y el Espacio no tenía tantos rangos SS como uno imaginaria, pero no significaba que fueran débiles y era todo lo contrario, el poder del espacio y el tiempo era indudablemente dominante.

“Es un alivio poder contar con usted.” Murmuró Aurora en voz baja.

No solamente contar con ella, sino que también darse cuenta de la confianza que la Cardenal Najjar le estaba dando… Una confianza tan grande que por su sola advertencia movilizó a las fuerzas de la iglesia.

“No necesitas agradecer. Estabas en lo correcto. Algo grande está sucediendo en la calamidad no-muerta y lamentablemente estamos demasiado detrás.” Dijo la Cardenal Najjar y al recibir su mirada, señaló. “No puedo observar el pasado de la pirámide. Dentro de sus barreras contiene potentes hechizos que reducen la percepción de mi señor.”

El Dios al que se le adjudicaba la omnisciencia no podía ver el pasado de lo que había ocurrido en la pirámide.

Aurora no se sorprendió, a pesar de que los creyentes de ese dios le adjudicaban la omnisciencia, antes se había mostrado que había medios para evitar la mirada de ese dios.

Aunque suspiró al observar la pirámide.

“Llamaremos a la Reina Oprovana y al Sabio Su Chin. Si bien somos los mejores para investigar los círculos mágicos de teletransportacion, no nos ha llevado a nada. Necesitamos expertos mágicos.” Dijo la Cardenal Najjar en un tono serio.

La Reina Demonio Oprovana la Nigromante, sería la candidata perfecta para explorar estas ruinas antiguas y verificar que clase de maldición o hechizo nigromante se estaba lanzando.

Su Chin era conocido por ser un experto de múltiples magias y un Sabio de la magia, lo que significaba que podría ser de gran ayuda.

Necesitaban descubrir que era lo que ocultaba esta pirámide y si era posible deshacerse de la maldición.

¿Los no-muertos que se habían levantado caerían o seguirían en pie luego de que se deshicieran de la pirámide? Aurora no sabía la respuesta, pero luego de lanzar su corte blanco sabía que, si no se deshacían totalmente de las pirámides, romper la maldición que padecía estas tierras iba a ser difícil, sino que imposible.

La Iglesia del Orden podría purificar a los no-muertos, pero no todos podían ser como ellos y la calamidad no-muerta ocupaba grandes porciones de tierra.

“No es necesario.” Dijo Aurora recibiendo la mirada de la Cardenal Najjar.

“¿Llamarás a tu madre?” Preguntó la Cardenal Najjar con curiosidad.

Si hablaban de magia, su madre sin duda estaba entre los más poderosos magos de la tierra, pero esta vez Aurora agitó la cabeza.

“Ella y padre se han retirado. Prefiero que siga de esa forma.” Respondió Aurora y mirando la pirámide de vuelta, golpeó el mango de su espada y reveló. “Rezaré a la Diosa del Conocimiento y le pediré ayuda.”

A Aurora le incomodaba rezar a dioses.

Siempre le incomodó el tema de los dioses y escuchar las historias sobre esos seres de gran poder que eran indiferentes o que hacían lo que querían.

Sin embargo, últimamente esa incomodidad se redujo.

Ya había hablado con la Diosa del Conocimiento antes y en cierta forma había conocido al Dios Celestial Zabathza, también a la Guardiana de los Zarquianos y se había acercado a su cuñada, la Emperatriz del Infierno… Si no superaba su incomodidad luego de tantos encuentros sería inusual.

“¿Estará bien?” Preguntó la Cardenal Najjar con una mirada preocupada.

“Oh, sí me debe un favor.” Respondió Aurora y viendo que la cardenal seguía preocupada, agregó. “Además, conozco a su nieta.”

Ella se rio suavemente al pensar en Cithrel con la cual no se había comunicado desde hace un tiempo.

Necesitaba hacer un tiempo para hablar con ella y también tiempo para ir a hablar con su maestro sobre su espada agrietada… Necesitaba hacer muchas cosas, pero para hacer todo eso necesitaba terminar este asunto.

La Diosa del Conocimiento era la deidad perfecta si necesitaban descubrir que era lo que esta pirámide ocultaba y Aurora lo quería hacer rápido.

Quizás los que estaban planeando todo estaban adelantados, pero ella podía pisar los talones si acortaba el camino y pedirle ayuda a una diosa conocida por el conocimiento mágico reduciría la distancia enormemente.

“Prepare un altar en el centro de la pirámide.” Dijo la Cardenal Najjar dejándola sola.

Aurora le agradeció y luego caminó por el puente de piedra.

En realidad, ella lo llamaba puente, ya que estaba elevado alrededor de la zona abierta que rodeaba la pirámide.

Dirigiéndose al campamento en donde estaban las fuerzas de la iglesia, Aurora notó que su hermana se acercaba.

“Al parecer el grupo que atacó a los héroes fue enviado por alguien más. Según el líder, ellos recibieron un mensaje de que un grupo de héroes estaba explorando la zona y compartieron la trasmisión, así que decidieron atacar.” Informó Alice en un tono tranquilo.

Alice llevaba una bolsa de papitas, pero que supiera la información mostraba que estaba poniendo mucha atención a la misión.

Probablemente, la oscuridad estaba por toda la pirámide y sus alrededores y Alice estaba escuchando todo lo que sucedía.

“Así que fueron usados. No es una sorpresa.” Respondió Aurora.

Era la verdad.

El grupo que atacó los héroes no tenían tanta experiencia como uno esperaría y eran débiles, dando la impresión de que pasaban trabajando en asuntos que no requerían luchar y también se rindieron con facilidad.

“Liam está buscando el rastro para descubrir quién les envió el mensaje. Aunque no tiene una buena perspectiva.” Agregó Alice.

Ambas estaban bajo tierra, lo que significaba que no podía estar en contacto con Liam, pero en el campamento había círculos mágicos que permitía la conexión con la superficie y también que permitía salir con facilidad.

“Seguiré necesitando tu ayuda. Luego te pagaré bien.” Dijo Aurora dándole una sonrisa a su hermana.

Podía ver en los ojos negros de su hermana la preocupación y Aurora la quería ayudar a que se relajara.

La situación era complicada y difícil, pero Aurora no estaba tensa al dar cada paso, sino que más decidida que nunca.

Por eso lo primero que pensó fue en realizar un ritual a la Diosa del Conocimiento para descubrir todo de inmediato.

“Te haré una rebaja solo porque eres mi hermana.” Respondió Alice y Aurora soltó una risa por la respuesta.

No era necesario estar tenso y menos en este momento, ya que ambas estaban juntas y podían enfrentar lo que afuera.

Aurora con la misma sonrisa se acercó al grupo de Niko, Leslie y Cesar que estaban en una zona apartada del campamento.

La mayoría de las carpas no eran de habitaciones, sino que laboratorios o pequeñas torres mágicas portátiles e incluso una carpa de descanso.

El grupo de Niko estaba afuera y Aurora observó a los miembros que llevaban expresiones serias.

Quizás no pensaban involucrarse en todo esto cuando iniciaron la misión.

Al verla acercarse, ellos se levantaron de inmediato, pareciendo más serios de lo normal, y Aurora les dio una sonrisa tranquilizadora.

“Quizás haya otras misiones disponibles por delante. Si bien la iglesia ofrecerá apoyo, seguiremos necesitando manos extras. Así que si están dispuestos pueden unirse.” Dijo Aurora observando a todos.

Para ellos estas misiones podían ser experiencias que lo ayudaran a progresar o a avanzar aún más lejos y como la mayoría eran de rango A, les sería de ayuda.

Lamentablemente, los demás grupos de héroes que lo acompañaron no encontraron nada, pero todavía había trabajo.

No sabía que sucedería con la Diosa del Conocimiento, pero incluso si no encontraba nada, ella quería seguir rastreando a los traficantes de personas y si era necesario limpiar a todas las organizaciones criminales y lo bueno era que, a diferencia de antes, había capturado a un grupo local que probablemente conocía donde podían estar otros grupos criminales.

“Decidan que quieren hacer.” Dijo Aurora dejándole tiempo para pensar.

Por la sonrisa de Cesar llena de esa ferocidad tan habitual, Aurora supo que él iba a seguir, pero del grupo de Niko no estaba segura.

Leslie dio la impresión de que seguiría hasta el final.

Aurora prefería dejar que ellos decidieran por su cuenta, tanto como grupo como individuos.

No era que necesitara personas y si bien la iglesia estaba ocultándose, no queriendo llamar la atención para no poner nerviosos a las mentes maestras, seguían estando presentes y ofreciendo una mano.

Justo como ahora.

Dirigiéndose de vuelta al puente con su hermana a su lado, Aurora contempló la pirámide.

“Es buena idea hablar con la Diosa del Conocimiento. Supongo que ella no necesitará cobrar un favor cuando aprenderá sobre el conocimiento de las pirámides.” Dijo Alice de repente.

Aurora, que estaba caminando hacia la entrada de la pirámide, se giró para mirar a su hermana.

“¿Entonces quiere que use eso como pago?” Preguntó Aurora comprendiendo a que apuntaba su hermana.

El conocimiento de la pirámide era antiguo y si bien podía o no ser avanzado, el conocimiento era conocimiento y la Diosa del Conocimiento aceptaría todo por igual.

En vez de que ella cobrara el favor que la Diosa del Conocimiento le debía por ayudar a Cithrel, Alice apuntaba a que usara el mismo conocimiento para conseguir la ayuda.

Aurora se sintió como si le estuviera enseñando a no ser estafada y aunque la Diosa del Conocimiento era una mujer que tenía una voz de una abuela amable, ella sabía que no era así.

Se notaba que le tenía cariño a Cithrel y era amigable, pero también le parecía una deidad algo problemática.

“Ambos ganan.” Respondió Alice encogiéndose de hombros.

Aurora soltó una risa y entró en el portal que un mago espacial creó y luego de un paso llegó al centro de la pirámide.

La Cardenal Najjar y otros sacerdotes ya estaban aquí a la espera y en el centro, al frente de los pilares, estaba un altar con un libro antiguo en la superficie.

También ya había notas de investigación al lado.

“Gracias.” Dijo Aurora a la Cardenal Najjar que preparó todo y luego de recibir su asentimiento se acercó al altar.

Aurora caminó hacia adelante y sintió las miradas de los paladines que estaban alrededor.

Al acercarse al altar se sintió nerviosa.

A pesar de que ella era la que decidido rezar a la diosa, seguía sintiéndose nerviosa por hacerlo y tal idea le causó gracia llevando a que diera una sonrisa.

Relajándose por sus propios pensamientos, ella se acercó al frente del altar y observando el libro cerró los ojos.

Nunca aprendió como rezar apropiadamente y simplemente seguía algunas tradiciones que había visto en algunas iglesias y esta vez fue similar al juntar sus manos.

“Oh, Diosa del Conocimiento. Gobernante del Saber, Representación del Entendimiento y Encarnación de la Sabiduría, ruego para que aceptes esta humilde ofrenda.”

Ella habló y al terminar el título notó que el libro del altar se abría, revelando múltiples hojas que flotaron en el aire.

Aurora mantuvo sus ojos cerrados al notar que en su mente aparecía una presencia que estaba conectada con ella.

—Oh, Aurora. Cithrel se pondrá celosa de que me llames a mí y no a ella.

La voz de abuela tan suave y amistosa apareció en su mente y Aurora dio una media sonrisa al sentir el lado bromista de la diosa.

—Dígale que la llamaré cuando termine mis asuntos. —Respondió Aurora y luego trasmitió sobre la pirámide y los recuerdos que ella tenía sobre la pirámide.

También trasmitió lo que ella quería y la razón por la cual le había rezado y entre todos esos recuerdos incluyo la idea de que no era para cobrar el favor que le debía, sino que un trato.

No todos los días hacía un trato con una diosa, pero Aurora lo hizo y si bien era innecesario, igual dio la idea más en un sentido de broma que de una verdadera condición.

—Haciendo un trato con una poderosa diosa. Qué atrevido de ti, Aurora. —Dijo la Diosa del Conocimiento y soltando una pequeña risa de una abuela que se divertía molestando a los niños, agregó. —Aunque me conoces bien. Siempre estoy interesada por el conocimiento.

Justo al terminar, Aurora abrió sus ojos y notó como el libro se elevaba en el aire y luego se rompía parte por parte.

Las hojas se quemaron y el polvo se extendió por los alrededores tanto al mural como al pasillo, mientras que una presencia surgía.

Palabras y letras brillando de un color celeste aparecieron en el aire y las palabras formaron un ojo que observó la pirámide misma y Aurora pudo sentir como alguien le enviaba un detallado informe que se extendía aún más.

Algunas partes eran complejas y hablaban de la base de la pirámide de los hechizos, círculos mágicos y prácticamente todo lo técnico de la magia, pero la conclusión fue fácil de entender.

Esta pirámide era el centro de una formación mágica masiva que estaba relacionada con otras cuatro pirámides en diferentes partes de la calamidad no-muerta y eran esas pirámides las que reunían energía mágica para lanzar el hechizo que cubría todas estas tierras.

El hechizo que dio inicio a la calamidad no-muerta y la Diosa del Conocimiento, como si mostrara su capacidad, le trasmitió la ubicación de las otras pirámides luego de analizar el hechizo por su cuenta.

También le trasmitió sobre la arquitectura, las trampas mágicas y los círculos mágicos que las pirámides tenían y que servían para enviar a los no-muertos a la superficie.

Revelando de ese modo la razón por la cual los antiguos subieron en la superficie y entre todo lo que informó, también evidenció los rastros de un tercero en esta pirámide.

Todo fue de inmediato y Aurora al observar la seriedad de Alice y la Cardenal Najjar pudo darse cuenta de que no era la única que recibió todo.

—Espero que mi respuesta haya sido de ayuda.

La voz de abuela volvió a hablar y Aurora recibió el modo de deshacerse de la maldición… La solución era bastante simple, solo necesitaban deshacerse de las otras pirámides para luego encargarse de romper el hechizo principal de esta pirámide.

Al darse cuenta de que la presencia de la Diosa del Conocimiento se había ido, Aurora le dio una mirada a su hermana y a la Cardenal Najjar.

“Vamos a trabajar.”

Todavía tenía trabajo por hacer.


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TG - Capítulo 609
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A toda costa.

Capítulo 609: A toda costa.

Leslie revisó su escopeta mientras el espacio se distorsionaba a su alrededor.

Habían iniciado esta misión bien temprana en la mañana y lo que empezó como el objetivo de encontrar pirámides y acabó convirtiéndose en una revelación y en el objetivo de deshacerse de una maldición que llevó una nación a la ruina.

Para Leslie esto no era un asunto pequeño y observó a sus compañeros que estaban algo tensos.

De todo su grupo quienes decidieron venir fue Niko y ella, pero también lo acompañaba Cesar y dos paladines de rangos S con armaduras de metal a cuerpo completo.

Ellos estaban cubriendo sus rostros, así que ella no podía saber si estaban tensos, pero Niko lo estaba.

“He localizado la pirámide. Al parecer esta pirámide tiene algunos antiguos, así que avanzaremos rápido hasta el centro de la pirámide. Una vez ahí, yo y mi compañero sellaremos la pirámide. Si las cosas se complican la destruiremos.” Dijo uno de los dos paladines revelando su rostro por el casco.

Su nombre era Amanda Minal y era la paladina que fue enviada con ellos para controlar una de las pirámides que se les había asignado a ellos.

Aurora había rezado a la Diosa del Conocimiento para aprender sobre la pirámide y lo que obtuvo de respuesta fue significativo.

No solo obtuvo el modo de deshacerse de una maldición que había dejado a los magos terrícolas atónitos, sino que también localizó todas las pirámides que formaban parte del hechizo masivo y les dio las coordenadas a ellos, permitiendo que los magos espaciales se movieran directamente.

“La Cardenal Najjar vendrá a apoyarnos si algo sucede.” Añadió Amanda especialmente hacia ella.

Leslie recibió la mirada y bajó la cabeza.

¿Por qué estaba aquí? Esa pregunta estaba en su mente y la golpeó con cierta fuerza… Este grupo era de rangos S y ella era la única de rango A que no debía estar aquí.

“Tranquila. Cuando yo era un rango A estuve en una batalla masiva.” Dijo Cesar sonriendo mientras le daba palmadas que prácticamente la empujaban y con una sonrisa feroz, agregó. “Creo recordar que Alice se enfrentó a una bestia de rango SS y cuando Aurora vino se unió a ella.”

Leslie no supo cómo sentirse al escuchar esas palabras.

Aprendió hace mucho tiempo a no debía compararse con los demás y más con aquellos que eran magos y luchadoras, e incluso también había dejado de lado la preocupación de ascender de rango.

No era que no lo intentara, cada día se esforzaba en su entrenamiento, pero la ansiedad había desaparecido y ella se sentía mejor.

Sin embargo, ahora sus nervios estaban al límite al sentir que esto la superaba… No, toda la situación superaba a cualquiera.

“Creo que si me comparas contigo o Aurora y Alice no cuenta.” Murmuró Leslie sin evitar dar una media sonrisa.

Ella notó que Niko daba un medio asentimiento como si el mismo se estuviera comparando y encontrara la razón absurda.

Aurora y Alice en este momento… Leslie no tenía palabras para describirlo.

Ellas aceptaron la idea de que una civilización antigua creó una pirámide bajo tierra y Aurora, al instante de encontrar lo que la pirámide ocultaba, decidió deshacerse de todo.

En vez de preguntar a las autoridades o arreglarlo con los demás, ella decidió por su cuenta y la Cardenal Najjar ni nadie de la iglesia había dicho algo o probablemente la conocían lo suficiente bien como para saber que ella lo haría por su cuenta.

Compararse con las hermanas era la mejor forma de reducir la autoestima y Leslie no era tan ingenua como para hacer esas comparaciones.

Cesar al escuchar su murmullo se inclinó lo suficiente como para que sus ojos estuvieran a su misma altura.

Los ojos rojos la observaron pareciendo arder con sutilidad a causa de la afinidad de la magia de fuego y Leslie mantuvo la mirada.

“Aurora te permitió participar porque confía en ti y en tu fuerza. Cree que puedes prestar apoyo, así que solo cumple tu papel.” Dijo Cesar con seriedad y levantándose completamente, anunció. “Aunque tu tarea es proteger mi espalda.”

La mirada de Cesar era seria y el pelaje negruzco se tornó sutilmente rojizo a causa de la magia de fuego, todo mientras revelaba sus colmillos en una sonrisa de falso orgullo.

Era falso, porque Cesar estaba tomando esta misión con seriedad y no como un juego.

Sin embargo, como un líder tenía que mostrar confianza y Cesar era el ejemplo directo de la confianza con su postura.

¿Por qué estaba aquí? Esa pregunta volvió a la mente de Leslie y ella recargó su escopeta y lo levantó de vuelta, preparada para la batalla.

Estaba aquí por una misión y porque Aurora le permitió participar en esta misión.

Aurora, la amiga que probablemente solucionaría sus problemas por su cuenta para no poner en peligros a otros y que impediría que otros intervinieran para no ponerlos en riesgo.

Que ella le estuviera permitiendo participar en la misión tan directamente era una prueba de confianza.

Aunque era difícil aceptar todo lo que estaba sucediendo y la escala de lo que todo estaba tomando, Leslie mantuvo su seriedad.

Tal como dijo Cesar, necesitaba cumplir su papel y su papel era dar apoyo.

“Tres segundos.”

La advertencia de Amanda vino y ella desenfundó su espada al igual que el paladín al lado, mientras que Niko sacaba su rifle y se posicionaba adelante.

El tiempo llegó y ambos aparecieron al otro lado del puente y vieron lo que estaba en el interior.

Las pirámides tenían funciones de teletransporte que serviría para enviar a los no-muertos a la superficie cuando despertaran, pero no todos los teletransportes funcionaron y ese era el caso de esta pirámide.

Leslie vio alrededor de treinta momias alrededor de la pirámide dando la impresión de que estaban inactivas, no obstante, al instante de percibirlos a ellos reaccionaron y se giraron.

Los cuerpos de las momias fueron conservados luego de tanto tiempo gracias a los métodos de preservación de la civilización que mezclaba magia y en algunos de esos cadáveres momificados Leslie notó las llamas en los ojos que representaban a los no-muertos.

“GR…”

*Bang*

Niko se arrodilló y apuntando con su rifle disparó lanzando un tiro tan poderoso que destrozó a cuatro momias seguidas.

“¡Buen disparo!”

Cesar fue el siguiente y cargó hacia adelante mientras las llamas rodeaban sus puños y lanzó puñetazos.

Las momias trataron de saltar sobre el gigantesco gorila de tres metros de alto que limitaba su estatura con el cinturón, pero fueron atrapadas, golpeadas o con un manotazo lanzado de lado.

Los dos paladines esgrimían sus espadas cortando y evitando que las momias cruzaran hacia ella o Niko.

Leslie usando su escopeta y las balas purificadoras les disparaba a la cabeza, a las momias caídas a un lado y como su escopeta estaba sobrecargada con su capacidad, las balas atravesaban los cráneos o algunos casos destrozaba el cráneo, eliminando de esa forma a los no-muertos.

Todos siguieron a Cesar, que abría camino y en varios segundos llegaron a la entrada de la pirámide luego de haber destruido a todas las momias.

Todos, aparte de Leslie, eran rangos S y eran fuertes, lo que facilitó el viaje.

Niko y el segundo paladín se quedaron en la entrada eliminando a cualquier rezagado y Cesar junto a ella y Amanda entraron a la pirámide dirigiéndose al pasillo lleno de trampas.

“Así que no han activado todas las trampas.”

En el pasillo de las trampas solamente un par de las trampas fueron activadas y no todas las que la Diosa del Conocimiento había informado.

Todas las pirámides eran prácticamente similares, ya que para el hechizo la simetría al igual que el posicionamiento parecía ser importante y si bien estas pirámides secundarias eran más pequeñas, las trampas seguían siendo similares.

Las lanzas atravesando la primera sección había sido activadas y dos momias estaban atrapadas, mientras que más allá las flechas de una trampa de la pared estaban clavadas a un lado de la pirámide, mientras que pequeños agujeros estaban en el otro.

Una civilización de hace miles de años habían desarrollado trampas complejas… Leslie todavía se seguía sintiendo sorprendida de que la tierra que conocía era más amplia de lo que alguna vez había imaginado.

“Síganme.” 

Leslie obedeció a Cesar y lo vio romper las lanzas, aplastar la cabeza de las momias atrapadas y luego continuar hacia adelante y cuando llegaron a la sección de la tercera trampa, el gran gorila golpeó la pared y el círculo mágico de trampa fue destruido.

Entre las trampas mecánicas estaban mezcladas trampas mágicas y era obvio que los creadores esperaban a que en algún momento la energía mágica volviera.

Cesar en su tamaño de tres metros continuó y ante de llegar a la cuarta trampa le hizo una señal para que retrocedieran.

Dando un paso adelante a donde estaba la cuarta trampa no sucedió nada y César como si no quisiera perder tiempo piso con mayor fuerza.

El mecanismo funcionó y el techo de arriba cayó hacia abajo a donde estaba Cesar.

El techo era de cinco metros de alto y Cesar en este momento estaba midiendo tres, y la parte del techo que se cayó era un cuadrado sólido que cerraría todo el camino, pero el gran gorila soportó el peso con sus manos.

“He…”

La risa que Cesar soltó al soportar la trampa fue una prueba de que no era tan pesado para el gorila y fue Amanda quien se adelantó y flotando tocó la gigantesca piedra y lo hizo desaparecer.

Así de fácil llegaron a la mitad de la sección a donde estaba en el pasillo hacia el centro de la pirámide.

“¿Es tiempo récord?” Preguntó Cesar con una sonrisa.

¿Eran los primeros que capturaron una pirámide? Probablemente, no lo eran, pero Leslie se contuvo de decirlo.

****** 

Alice observando el centro de la pirámide, se giró para mirar a los tres paladines que vinieron con ella.

“Vamos a la otra pirámide.” Dijo Alice con un tono simple.

Los paladines se miraron y una mujer se levantó de vuelta para obedecerla.

No iban a destruir las pirámides, sino que los paladines se iban a encargar de rezar y sellarla para luego desactivar el hechizo y de ese modo deshacerse de la maldición principal.

Lo hicieron porque destruir una estructura de una civilización antigua que había tenido magia sería mal visto y mientras tuvieran la posibilidad de mantenerlas deshaciéndose del peligro sería bueno.

Las pirámides probarían que la tierra alguna vez tuvo magia en su historia y probaría las hipótesis de que la humanidad estuvo en contacto con lo mágico.

Aurora tampoco quería destruir tales estructuras si era posible y Alice simplemente quiso terminar la tarea que tenía en mano.

Había cuatro pirámides en cuatro puntos alrededor de la pirámide principal en la antigua capital de Egipto y ella tenía que encargarse de dos pirámides.

Como la Diosa del Conocimiento había descubierto las coordenadas, un mago espacial podía llevarla directamente y ahora un paladín la estaba dirigiendo.

El espacio a su alrededor se distorsionó mientras se movían y Alice mantuvo su expresión indiferente mientras pensaba en todo.

La Diosa del Conocimiento fue de mucha ayuda, ya que confirmó que las pirámides eran la causa de la maldición que dio origen a la calamidad no-muerta y levantaba a los no-muertos.

También mostró que hubo rastros de otros grupos antes en las pirámides y si bien borraron bien sus huellas, era un hecho de que otros grupos vinieron antes.

Si era el mismo grupo que robó los murales, entonces podía ser peligroso.

Robaron los murales el mismo día en el que sus padres se fueron y si bien había modos de descubrir que ellos se fueron, el punto era que esas personas lo hicieron todo rápido y con un objetivo en mente.

Individuos que conocían una llave para la torre mágica y que, en vez de dejarse llevar por el conocimiento de la torre de uno de los magos más temidos de la humanidad, optaron por robar un mural y lo robaron con experiencia sin desencadenar nada extraño.

Era cierto que algunos de ellos murieron, pero… No fue tal como se esperaría de un mural que contenía almas antiguas y fortalecidas durante miles de años.

¿Alguien más conocía sobre las pirámides? ¿Sabía algo de ellas? ¿Para qué buscaban los murales? ¿Y qué había pasado con ese sarcófago vacío de la primera pirámide?

La repuesta a esta última pregunta no era difícil de encontrar cuando el mural que robaron fue el mismo que contenía el alma del antiguo líder de esa civilización… Otra extrañeza.

Alice estaba siguiendo a su hermana, pero podía sentir que estaban pasos atrás de aquellos que planeaban todo.

Un plan que iba más allá de controlar la maldición, de levantar muertos y si ella pensaba en lo peor, entonces le venía a la mente los antiguos.

¿Qué pasaba si las almas de los antiguos volvían a sus cuerpos? ¿Iban a ser la verdadera calamidad que el Enemigo de la Humanidad trató de tener?

Alice no se vio perturbada.

El mundo había progresado desde esa civilización antigua y mejorado, no solo tratándose de la tierra, sino que la misma magia, e incluso si antiguos despertaban totalmente, era probable que no estuvieran a la altura.

Al menos no de una verdadera calamidad.

Llegando a la nueva pirámide y viendo el puente que dirigía a la pirámide, Alice extendió sus sentidos y su sombra dirigiéndose al interior de la pirámide y frunció el ceño.

Ya había explorado la otra pirámide y tenía experiencia para encontrar los recovecos y adentrarse a la pirámide en un instante, pero su fruncir de ceño no se debía a algún impedimento.

Había logrado que su sombra cubriera todo, pero no había encontrado nada… No, no era que había encontrado nada, sino que no encontró ningún antiguo o momia.

El lugar estaba limpio como si alguien lo limpiara antes de irse.

Como si alguien hubiera estado aquí antes.

******

Aurora cortó con el aura de su espada roja y dividió a la última momia que rondaba la pirámide.

Estaba en un pasillo en uno de los pisos de la pirámide que ella tenía que limpiar y estaba terminando con las últimas momias, para permitirle a los demás estar seguros.

Al volver a recibir y no encontrar nada, Aurora voló por el pasillo al centro de la pirámide y luego descendió volando hacia los paladines que estaban preparándose para sellar la pirámide.

“Ya hemos preparado el sellado. Estamos por empezar para desactivar la maldición.” Dijo el paladín.

“Empiecen, yo he eliminado las momias.” Respondió Aurora y retrocedió a una esquina con su espada en la mano.

Estaba lista para protegerlos y encargarse de cualquier elemento peligroso.

Lo que trataba de hacer era deshacerse de una maldición que había llevado a la destrucción a una nación y que levantaba no-muertos en estas tierras.

Un hechizo cuya escala era más que masiva… Así que era normal estar en guardia.

Los paladines asintieron y luego de comunicarse con los otros paladines en otras pirámides, se reunieron en el centro y se arrodillaron para rezar en voz baja.

Al instante el espacio a sus alrededores se distorsionó.

Todas las pirámides tenían un centro con cuatro pilares y un cristal en la cima y estaba protegido por una barrera y si bien esa barrera podía ser poderosa, el poder que los paladines usaban era de un dios.

Y el espacio apareció agrietando los cuatro pilares en puntos precisos y luego de un segundo, la barrera se desactivó y la pirámide dejó de reunir energía mágica.

Aurora esperó varios segundos observando los paladines hasta que uno que parecía estar comunicándose se levantó de vuelta.

“Los otros grupos han terminado. La Cardenal Najjar también se ha encargado de su lado. Creemos que la maldición ha terminado.” Informó el paladín.

“¿Tan rápido?” Preguntó Aurora y al ver que el paladín asentía con calma, murmuró. “No debí eliminar a esa momia.”

Aurora imaginó que se demoraría un par de horas deshacerse de todo y no había esperado que fuera tan rápido.

Quería probar si de verdad la maldición se había ido y su aura blanca seria de ayuda, pero necesitaba un no-muerto.

“Iré a la superficie.” Avisó Aurora y al ver que el paladín asentía diciéndole que todo estaba bien, ella utilizó un artefacto espacial.

Era un artefacto espacial a larga distancia para viajes sin coordenadas precisas y luego de utilizarlo, ella finalmente apareció en medio de un edificio abandonado.

Saliendo por la venta destruida, Aurora no reconoció exactamente donde estaba, pero era un pequeño pueblo y ella voló a lo alto del edificio y luego de buscar encontró un zombi caminando lentamente por la calle.

Este pueblo era pequeño y abandonado, quizás al límite de la calamidad no-muerta y que estuvieran pocos no-muertos, mostraba que había sido limpiado antes.

Aurora, sin importarle demasiado, balanceó su espada con un corte de su aura blanca con la intención de cortar la maldición.

Su aura blanca era una mezcla de su aura verde que alcanzaba cualquier objetivo y el aura roja que era para eliminar enemigos y el aura celeste que estaba diseñada para proteger… Al combinarse se formaba el aura blanca, que era un tipo de aura purificadora que alcanzaba más allá de lo físico.

Como la corrupción o en este caso la maldición y cuando el aura golpeó al zombi y lo lanzaba al suelo, Aurora esperó expectante y entonces dio una sonrisa al ver que el zombi no se levantaba.

Había probado su aura antes con la momia cuando fue a rescatar al grupo de héroes y la momia luego de detenerse al haber sido la maldición cortada volvió a surgir debido a que la maldición era constante y solamente estaba en los límites de estas tierras.

La maldición era la causa por la cual estas tierras no eran totalmente limpiadas… No tenía sentido limpiarlo cuando los muertos volverían a levantarse y nadie estaría seguro en estas tierras.

No obstante, con la maldición eliminada Egipto podía ser poblado de vuelta y si bien los no-muertos seguían siendo un problema, podrían encargarse finalmente de ellos.

Dándoles un verdadero descanso a los cuerpos sin almas de los fallecidos.

“Grr…”

Descendiendo al suelo para acercarse al zombi, Aurora se detuvo al escuchar un gruñido y notó que desde una tienda cercana un zombi estaba saliendo.

El zombi de una niña de apenas de diez años caminó gruñendo en silencio y Aurora soltó un suspiró de pena y justo cuando estaba por balancear la espada con el aura blanca para finalmente darle descanso, notó la extrañeza

El zombi pasó por su lado sin hacer nada y se dirigió por la calle.

Aurora frunció el ceño de inmediato.

Todos los zombis o no-muertos tenían un deseo instintivo de eliminar a los seres vivos y la razón era que ellos no tenían almas, sino que eran carcazas vacías.

Su hermano se había encargado de evitar que las almas fueran reunidas en los murales, pero el hechizo de maldición levantaba a los no-muertos sin necesidad de almas.

La carencia de alma hacía que los no-muertos no pudieran viajar fuera de la calamidad y si bien a veces eran traficados, siempre permanecieron en su ‘territorio’ atacando a cualquier ser vivo, pero ahora ese instinto de asesinar no estaba.

Aurora voló en el aire superando los edificios y notó a otro zombi reuniéndose en la calle y luego otro y otro y… Decenas se convirtieron en cientos y todos dirigían al centro de Egipto a la lejanía.

La Diosa del Conocimiento también dejó en claro que si se deshacían de la maldición no habría ninguna consecuencia y estaban hablando de una diosa que era reconocida por representar el conocimiento mágico, así que ella probablemente no estaba equivocada.

Aurora voló siguiendo el camino y entonces notó a la distancia una nube de arena que se estaba expandiendo para cada lado.

Algo más había sucedido.

******

El desierto de Sahara había cubierto la parte oeste de Egipto y limitaba con la frontera del territorio de la calamidad no-muerta.

Los no-muertos no viajaban por el desierto y aquellos que alguna vez lo hicieron terminaron muriendo a causa de las bestias mágicas que habitaban la zona.

Sin embargo, esta vez eran las bestias mágicas que estaban huyendo y lo hicieron a causa de una nube de arena que se acercaba desde el norte de la capital de Egipto.

Era una tormenta de arena, pero no natural, sino que mágica, y cuando estuvo por continuar avanzando el espacio se distorsionó y varios paladines salieron.

Esmeralda, la Capitana de los Guardianes del Tiempo, apareció y frunció el ceño, notando como las almas viajaban extendiendo la tormenta de arena.

La Cardenal Najjar le había pedido apoyo y mencionó que algo podía suceder, así que le había pedido que estuviera cerca y ahora fue obvio que algo estaba sucediendo.

Alguien estaba jugando con almas.

******

Jake en lo alto de un edificio en la ciudad Tanta, en Egipto, observó como la arena se extendía por todas partes y también vio las almas gritando con locura mientras se manifestaban en la realidad.

Las almas estaban girando como un tornado y en el centro de todo ese tornado, en medio de una plaza, estaba el Señor Demoniaco Quetzal con sus sectarios de la secta de Ketzula sacrificando bestias magias.

Las almas distorsionadas volaban gritando y se alimentaban de la vitalidad de las bestias mágicas.

Entonces Jake se giró a otro edificio en donde los magos de la secta estaban activando la tormenta de arena usando a elementales como baterías.

“¡HAAAAAAA!”

Las almas volvieron a gritar de dolor y una voz se elevó entre todas las almas, alimentándose de la vitalidad de las bestias mágicas, agotándola de inmediato.

Todas esas almas salieron de un mural cercano y ahora eran libres y estaban siendo alimentadas buscando que recuperaran la noción de sí mismo.

Esos gritos se extendían con las almas y viajaban por la arena, atrayendo a todos los cadáveres antiguamente vacíos a este lugar.

Esa alma era la más fuerte de todas e incluso Jake tenía los pelos de punta por los chillidos que liberaba y fue obvio que era un alma poderosa.

¿Qué sucedería si recuperaba la consciencia? No, la pregunta era… ¿Qué sucedería si recuperaba la conciencia y volvía a un cuerpo?

La verdadera calamidad no-muerta surgiría y esta vez al mando estarían nigromantes que podrían liderar una horda de no-muertos.

“…”

Jake acarició su rifle con cuidado y no pudo ocultar cierta preocupación. Aquella que le decía que si dejaba que todo continuara podría arrepentirse, pero su voluntad fue más fuerte y permaneció imperturbable.

El Señor Demoniaco Quetzal había trabajado durante mucho tiempo para reunir todas las piezas y despertar al antiguo no-muerto que creó esta calamidad y había gente que quería detenerlo.

Ella vendría y trataría de detenerlo… Jake conocía bien a esa asesina y sabía que no le importaba las consecuencias ni los riesgos.

Era decidida y para asesinarla, él tenía que ser igual de decidido.

Necesitaba matarla a toda costa, incluso a costa de su humanidad.


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