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Historia La Caída Capitulo 63
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Historia Paralela La Caída Capítulo 63: Dolorosa.

Historia Paralela La Caída Capítulo 63: Dolorosa.

1 de octubre de 2039.

Una mujer estaba ordenando la ropa rápidamente en la maleta mientras fruncía el ceño al escuchar la alarma.

El anillo espacial estaba lleno y era necesario usar la maleta para guardar toda la ropa que ella había comprado.

La mujer frunció el ceño al escuchar la sirena de emergencia que sonaba a la distancia y al ver que estaban juguetes desordenados en la cama, respiró hondo.

“¡¿Nicole has preparado todo?!” Preguntó la mujer en voz alta.

Desde la puerta vino una niña trayendo más ropa y la pequeña en sus nueve años dudó al ver a su madre tan nerviosa.

La jovencita era pequeña para su edad y delgada comparada a los niños de su edad, pero sus brillantes ojos eran rápidos y curiosos.

“Ayúdame a ordenar todo.” Pidió la mujer y la pequeña asintió ayudando a su madre.

Nicole podía notar la tensión en su madre y también la preocupación en su voz y la manera con la cual se movía.

Ella no entendía la razón por la cual tenían que irse tan rápido luego de que las vacaciones habían iniciado hace dos días.

Su madre era una funcionaria pública y aunque Nicole no sabía en qué trabajaba específicamente, su madre se encargaba de liderar un grupo canadiense.

Vinieron a Portugal para negocios y como su padre y ella también vinieron, se convirtieron en unas vacaciones… Que terminaron demasiado rápido.

“Ven. ¿No te olvidas de nada?” Preguntó su madre y sonriéndole, agregó. “Perdón. Te prometo que luego tomaremos otras vacaciones.”

Nicole obedientemente asintió y tomando la mano de su madre, ambas salieron de la habitación del hotel y se dirigieron a donde estaba el ascensor y el grupo con lo cual su madre había venido.

Entre ellos estaba su padre llevando una expresión seria y al verlas, se acercó guardando la maleta en un anillo espacial.

“Ya estamos todos. He conseguido pasajes en el aeropuerto de la zona norte.” Dijo su padre y acercándose a su madre, susurró. “El desborde viene desde el sur. Necesitamos movernos rápido.”

¿Desborde? ¿Por eso se escuchaba las sirenas desde lejos? Nicole se tensó lentamente y en respuesta su padre se acercó y la subió en sus brazos, dándole una sonrisa.

“Bien. Todos, por favor, vayamos saliendo.” Ordenó su madre tomando el liderazgo.

Entre las personas no solamente estaban los siete miembros de su grupo, sino que otros visitantes del hotel que trataban de bajar y al ver que el ascensor se demoraba demasiado, todos bajaron por la escalera de emergencia.

“¿Cómo sucedió el desborde?”

“No lo sé. Escuche que es un tipo de represalia por la prohibición de gremios de jugadores.”

“¿No fue la Unión Europea demasiado apresurada? Los jugadores todavía son numerosos.”

“Suficiente.” Ordenó su madre silenciando la conversación.

Nicole no entendía las preocupaciones de los adultos ni los problemas que tenían, así que se mantuvo en silencio y se sostuvo de su padre que bajaba con facilidad.

Estaban en el quinto piso y para aquellos que no hacían ejercicio fue difícil, incluyendo a su madre, pero su padre, que la llevaba en los brazos, no parecía cansado.

Normal cuando su padre era bastante fuerte, aunque no era un usuario de habilidades y no podía sentir la energía mágica como ella.

Al bajar a la sala del hotel, su madre habló con el encargado y luego todo el grupo se dirigió a la salida, notando como los autos se movían para todas partes y la sirena sonaba a la distancia.

Estaban en la ciudad Oporto, en Portugal y hoy se notaba que la tensión era alta.

“Deberíamos ir caminando. No creo que consigamos taxi con la situación actual.” Dijo su padre en voz baja mientras el grupo se reunían.

“¿No podemos quedarnos?” Preguntó un miembro del grupo y los otros miraron a su madre.

“No, si esto es una represalia de gremios locales, pueden que las cosas no terminen bien.” Respondió su madre y en calma, añadió. “Las autoridades pueden encargarse de las mazmorras desbordadas, pero si de verdad esto es una represalia de jugadores… No quiero esperar a ver si esto es el inicio. Ya he conseguido permiso del ministro para abandonar nuestra tarea.”

Jugadores… Para Nicole ese era un título de miedo y si bien era demasiado pequeña cuando ellos causaron destrucción en Estados Unidos, había escuchado historias de lo sucedido.

Incluso hubo levantamientos en Canadá y en la ciudad donde vivía con sus padres.

Para ella, esos títulos eran de villanos y lo peor de todo era que esos villanos eran usuarios de habilidades fuertes.

Aquellos que escucharon a su madre asintieron y todos se movieron siendo guiados por su madre.

La tensión en la caminata era alta y más cuando la sirena continuaba sonando cada vez volviéndose más alto y claro.

Cuando la sirena pareció sonar literalmente en la zona, la gente de los alrededores se detuvo y todos los autos se detuvieron mientras los conductores trataban de bajar y dirigirse a las zonas de seguridad, obstruyendo el tráfico de aquellos que querían alejarse.

Su madre también se detuvo y mordiéndose, los labios se movieron hacia el centro comercial en donde se instaló un refugio de seguridad.

Lamentablemente, la cantidad de personas que bajaron en los autos y que se acercaron desde los edificios abarrotó la entrada y su grupo se quedó atrás.

“De…”

“GAAAHH!”

Justo cuando su madre estaba por hablar, se escuchó un rugido y Nicole se dio vuelta, viendo como un auto volaba hacia ellos.

Desde la calle había venido varios autos lanzados por una criatura que ella apenas pudo ver y Nicole escuchó los gritos y sintió a su padre moverse queriendo protegerla, a ella y a su madre con su cuerpo, aun así, ella pudo ver directamente al auto acercándose para aplastarlos.

Antes de que los alcanzara, el auto se dividió a la mitad y las dos mitades fueron atrapados por brazos de oscuridad que salieron desde el suelo y evitaron que golpeara las personas.

Una figura cayó al suelo y Nicole abrió los ojos.

“¿Están bien?” Preguntó la mujer con una voz juvenil.

La figura que antes había aterrizado era una mujer que llevaba una armadura de batalla.

Botas metálicas, pantalones de cuero negro y una coraza con hombreras y todo era de un color plateado. El cabello rubio era largo y ella estaba suelo flotando en el aire, mientras que el rostro estaba cubierto por una máscara de color blanco con tintes negros.

Esos mismos tintes se deslizaron en la máscara formando una sonrisa y ojos que parecían mostrar las emociones del otro lado.

“Sí.” Tal respuesta vino de Nicole y la mujer… No, la heroína dio una sonrisa y se dio vuelta para enfrentar al enemigo.

Ella con su espada desenfundada la levantó y un aura verde que daba una sensación mágica brotó de la espada lanzando un corte al enemigo que venía.

La criatura que cargaba por la calle era un tipo de rinoceronte con dos patas extras y como media dos metros de altura, su carga lanzaba los autos fuera del camino prácticamente tirándolos a un costado.

Los cortes verdes golpearon las piernas y la criatura cayó al suelo, deteniendo la carga y gruñendo en voz alta.

El gruñido revelaba una presencia que presionó a Nicole y ella sintió miedo instintivo por la presencia.

Un rango A… Era imposible no darse cuenta de la amenaza y si bien ella era débil, en la escuela que iba tenía profesores de rango A y conocía como identificarlos.

“Parece duro. Necesitaré un poco de ayuda…” Murmuró la heroína y sacando otra espada, Nicole vio como la oscuridad brotaba de las mangas y se deslizaba a la espada.

Entonces la heroína se abalanzó hacia adelante con las dos espadas en sus manos y el rinoceronte monstruoso se levantó pisando el suelo para cargar hacia adelante.

La heroína cortó los músculos de la pierna del monstruo con la espada negruzca y la bestia gruñó volviendo a caer y al levantarse golpeó a la heroína que se acercaba.

La heroína retrocedió hacia atrás siendo lanzada y antes de que golpeara un auto desapareció en una oscuridad que la tragó, volviendo aparecer a unos metros en donde lanzó más cortes verdes y entre esos cortes verdes lanzó la espada negra.

“¡GRAA!”

La espada se clavó en uno de los ojos del monstruo y luego la espada salió hacia atrás, dejando ver una cadena de oscuridad atada de la espada a la manga de la heroína.

El monstruo gruñó furioso por las heridas y corrió hacia adelante y la heroína también hizo lo mismo.

Nicole escuchó los gritos de las personas cercanas temiendo el choque imprudente, pero ella mantuvo sus ojos abiertos y apenas pudo ver lo que sucedió.

La heroína esquivó antes de chocar con la bestia cortando el costado del monstruo y luego volviendo a saltar, cortó la cola y con plataformas bajo sus pies saltó arriba del monstruo y clavó sus dos espadas en el cuello profundizando en la carne.

El monstruo golpeó un autobús, vació para aplastar a la heroína en su última defensa y la joven simplemente saltó y aterrizó a unos metros enfundando sus espadas al ver que el monstruo finalmente moría.

Al confirmar que no había peligro, la heroína vino trotando hacia ellos como si nada y en su máscara blanca seguía una sonrisa dibujada.

“¿Están bien? ¿No han salido heridos?” Preguntó la jovencita.

La heroína media un metro cuarenta de altura y su voz no era la de una mujer adulta y para Nicole se escuchaba como sus compañeras de mayor edad en la escuela.

Joven… Demasiado joven y tal idea hizo que ella no pudiera responder todavía sorprendida.

“Si… Gracias por la ayuda, joven heroína.” Dijo su madre sin saber cómo reaccionar.

“Oh, me atraparon.” Murmuró la heroína y soltando una risa suave, agregó. “Si me disculpan tengo trabajo que terminar. Me alegro de que estén bien.”

Junto a esas palabras, ella saltó en el cielo y empezó a volar alejándose a la distancia y Nicole, cuando la vio irse, recién reaccionó.

No había averiguado el nombre ni el título de la heroína que la salvó… Aunque viendo con la facilidad que asesinó a un monstruo de rango A, Nicole supo que no sería la primera vez que la vieran.

******

28 de octubre de 2039.

En una sala subterránea sin luz, un hombre de piel oscura sostuvo del cuello de otro hombre y luego le rompió el cuello y lo tiró al suelo.

El hombre era Oda Vanich miembro de la Alianza de Tailandia y actual representante de los reformadores. Una de las facciones dentro de la alianza que buscaba crear una nueva nación con los países vecinos de Tailandia, tales como Camboya, Vietnam, Laos y Birmania.

Sin embargo, solo muy pocos conocían su verdadera identidad… Y Víctor, al terminar de matar al último rebelde, escupió al suelo.

“Malditos bastardos.” Gruñó Víctor mientras caminaba entre los muertos de su gente y de sus enemigos.

Los cadáveres de sus enemigos pertenecían a los ‘conservadores’ un grupo de resistencia que buscaba evitar que él y aquellos aliados que había creado se hicieran con el poder.

A pesar de que Víctor estaba molesto, no pudo evitar mantener su seriedad intacta y su actuación en marcha.

La Alianza de Tailandia y sus reformas era una prueba para verificar si él tenía la capacidad para iniciar su verdadero plan. En cierta forma, era un experimento a gran escala.

Ahora, viendo los muertos en su camino, sintió que fue correcto haber tomado la decisión de realizar este experimento.

No solamente se trataba de un aprendizaje de la política, sino que aprender a gobernar, manipular y ver qué errores cometía en el camino aprendiendo de ello.

Dejar que sus oponentes se unieran para darle frente no fue el error de esta situación… El error fue que él no los controló a todos ellos.

“Señor…”

Al salir de la entrada una voz lo interrumpió y Víctor se giró al hombre que lo esperaba.

Rashad bin Awad era un hombre alto y delgado, su rostro estaba ligeramente desnutrido y mostraba heridas que todavía no se habían cariado.

Los ‘conservadores’ cuando no pudieron derrotarlo en la política optaron por un enfoque de fuerza y reclutaron a muchas personas de todas partes del mundo y como nadie se deseaba unir a unos bastardos que estaban perdiendo todo, optaron por esclavizar.

Rashad fue uno de los atrapados por ellos y fue torturado durante meses para debilitarlo mentalmente y así controlarlo con magia… No pudieron y Víctor lo encontró de casualidad cuando descubrió los planes de sus oponentes.

Lo liberó y ahora Rashad lo acompañó a darle fin a los conservadores que tanto lo hicieron sufrir.

“¿Cómo está todo afuera?” Preguntó Víctor en calma.

“La ciudad está en llamas. Ellos han realizado múltiples rituales desencadenando una oleada de monstruos en la ciudad de Bangkok.” Informó Rashad y mirándolo, avisó. “Somchai y su gente está tratando de parar la destrucción.”

Somchai un hombre de valor incalculable y no solamente leal a sus ideales, sino que visionario.

Ambos querían lo mismo, al menos en la superficie ambos buscaban unir a todos en una única nación y ambos decidieron cooperar.

Somchai era inteligente y alguien que estaba dispuesto a todo para conseguir la prosperidad y seguridad en sus tierras, pero era tan excelente que no podía ser controlado.

Su lealtad a su pueblo lo llevaba a tomar las decisiones que nadie quería tomar y lo convertían en un excelente aliado, al igual que en un oponente demasiado problemático.

Para Víctor, él era otro error que aprendió de este experimento… Para lograr lo que buscaba no necesitaba otro actor que tomara los focos del espectáculo.

En su camino necesitaba tener todo listo y alguien como Somchai era una bomba a la espera de detonar y si ese hombre creía que lo que él quería lograr iba en contra de sus ideales, se convertiría en un enemigo.

Un traidor en el momento clave podía ser desastroso y Víctor no deseaba ningún elemento peligroso.

Ambos salieron por una escalera que llevaba a una cueva llena de cadáveres y personas enmascaradas que lo esperaban y al salir de la cueva, se encontraron con la vista de la ciudad en llamas.

Bangkok estaba ardiendo y la culpa fue de los conservadores que no deseaban las reformas y el nuevo gobierno y no lo deseaban porque no se hablaba de una democracia o república, sino que un imperio.

Un imperio en el mundo moderno era una idea alocada y si fuera antes del Gran Cataclismo las personas normales lo rechazarían no queriendo ningún tirano que controlara todo.

Sin embargo, ahora era diferente y el experimento le mostró que las personas sin importar su cultura o su modo de pensar aceptarían un rey o un emperador mientras él los protegiera.

Les diera lo que los gobiernos ‘libres’ no podían darle.

“¿Ayudamos?” Preguntó Rashad con curiosidad.

“No.” Respondió Víctor y mirando al hombre, agregó. “Es hora de terminar con este experimento.”

El experimento sobre forjar un imperio le mostró que podía conseguir y los errores que aprendió en este experimento le ayudaría a evitar las fallas del siguiente.

Forjar un imperio desde lo más bajo y para eso necesitaba preparar un escenario previo y necesitaba gente que lo ayudara.

Víctor miró de vuelta a Rashad y notó que el hombre estaba a la espera de órdenes.

Luego de haber terminado de vengarse de los conservadores, Rashad no decidió irse, sino que optó por quedarse y no tuvo que decirlo en voz alta, sino que lo mostró con sus acciones.

Víctor controlaba con mano de hierro a su gente y los contratos evitaban la traición, pero Rashad era diferente, un hombre libre que decidió seguirlo por voluntad propia y que ahora había elegido quedarse.

“Dígame la tarea y la cumpliré.” Respondió Rashad inclinándose lealmente.

Tal lealtad era rara de ver y Víctor simplemente asintió.

“En el continente de Sur América existe una mafia gigantesca que gobierna el bajo mundo. Residen en Brasil, pero sus lazos lo llevan a mantener un control férreo en todo. La familia Barbosa es tan poderosa que controla el gobierno brasileño.” Narró Víctor y mirando la ciudad en llamas, ordenó. “Quiero que te filtres entre ellos y te prepares para tomar el bajo mundo.”

El mundo estaba dividido en dos. Aquellos que se movían a la luz y que actuaban bajo los reflectores del público y aquellos que se movían en la oscuridad y que pululaban el bajo mundo.

Para controlar verdaderamente una nación se necesitaba gobernar en la luz y en la oscuridad, ya que ambos eran caras de la misma moneda y si no controlaba uno de ellos podía afectar el otro.

También podía buscarse un equilibrio, sin embargo, la tarea que Víctor se había puesto por objetivo no era algo que lo llevara a confiar abiertamente y se necesitaba estar preparado para todo.

“Escuche que el jefe Barbosa tienen una hija. Es la ‘princesa’ de los Barbosa, tan amada por su padre como por su hermano y es una idealista del romance. Del tipo que desea un príncipe galante.” Dijo Víctor y notó el fruncir de ceño de Rashad.

¿Hasta qué punto llegaba la lealtad? Para Víctor esto era tanto un preparativo para la tarea por venir como para medir al hombre que quería mostrar lealtad al seguirlo.

Víctor, en vez de esperar respuesta, simplemente saltó en el suelo y voló hacia la ciudad lanzándose como un meteorito por el cielo.

Al estar arriba de la ciudad vio la batalla de los leales a Somchai eliminar todo tipo de monstruos y entre el grupo también vio héroes y aventureros haciendo frente a oleadas de monstruos

Europa y prácticamente occidente tenía sus conflictos con jugadores de Oriente Medio, pero Asia y Oceanía también tenía sus propios conflictos internos y entre ellos los héroes y jugadores siempre estaban en todas partes.

Cuando Víctor estaba por liberar su aura, frunció el ceño al ver una figura moviéndose entre los monstruos con una espada en cada mano

La espada izquierda se lanzaba mientras una cadena estaba atada en su mano y la espada derecha usaba un tipo de aura verde que daba la impresión de algún tipo de magia.

¿Magia de oscuridad y magia de aire con un toque único? Víctor frunció el ceño no por el aura de rango A y las dos magias, sino que la destreza con la cual la mujer manejaba dos espadas.

“¿Cuántos años tiene?” Dudó Víctor en voz baja y luego agitó la cabeza.

Sus sentidos eran altos y si bien la máscara cubría a la joven era imposible ocultar la altura, la voz juvenil y también el aura juvenil que emanaba esa heroína enmascarada.

Quizás tenía quince o dieciséis años y era sorprendente que alguien tan joven fuera de rango A y estuviera luchando abiertamente en este tipo de situación.

“La primera generación acaba de dar su primera heroína.” Murmuró Víctor y al estar en el cielo, liberó su aura.

No un aura de rango S, sino que de rango SS y el aura aplastó las bestias como si la gravedad aumentara y todas las batallas se detuvieron en un segundo notando su presencia.

Oda Vanich era un rango SS… Su presencia detuvo la batalla y era normal cuando los rangos SS eran raros y él era uno de ellos.

Víctor sonrió y si bien algunas personas sabían que él era rango SS y él utilizó su fuerza para la política, un asunto diferente era sentirlo por su cuenta.

Los gritos de batalla sonaron por todos partes llenos de admiración por el rango SS… Por ‘Oda’ el rango SS de Tailandia y líder de la alianza y tal vista a Víctor le pareció entretenida.

La grandeza de Oda Vanich cada vez crecía más y Víctor se preguntaba qué era lo que sucedería cuando ‘cayera’.

Después de todo, entre más grande era la persona, más dolorosa era la caída.


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Historia La Caída Capitulo 64
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Historia Paralela La Caída Capítulo 64: Regaño.

Historia Paralela La Caída Capítulo 64: Regaño.

“¿Me estás escuchando?”

Aurora reaccionó de repente y miró al profesor que estaba frunciendo el ceño al frente de ella.

Estaba en la oficina privada del profesor de una de sus asignaturas y la mirada que le daba el profesor era seria y llevaba un toque de fastidio combinado con decepción.

“Sí. Me estaba mencionando que mis notas bajaron.” Respondió Aurora en calma.

Estuvo distraída ya que escuchaba mucho ruido desde afuera y sus sentidos de rango A se agudizaron lo suficiente como para escuchar el comedor que estaba ciertamente lejos de aquí.

Ella se concentró no queriendo ser irrespetuosa con el profesor que mostraba ‘decepción’… Una emoción curiosa que apuntaba a ella.

“No sé lo que sucede contigo, pero durante este año tus notas han bajado.” Dijo el profesor y relajando su expresión, señaló. “No se trata de una reducción de notas simple. Es notable. Has pasado de obtener sobresaliente a ‘bien’. Me preocupa.”

El profesor estaba preocupado sinceramente por ella como estudiante y por su reducción de notas y le fastidiaba que ella no le diera la importancia que merecía y lo decepcionaba.

Una ‘sobresaliente’ estudiante cayó en picadas en las notas y se volvió una ‘buena’ estudiante o quizás una estudiante promedio. A mejor lo que decepcionaba al profesor era la pérdida de un potencial estudiante.

“¿Los exámenes no se aprueban con seis?” Preguntó Aurora con curiosidad y al ver que el profesor la miraba seriamente, señaló. “Técnicamente he aprobado.”

El profesor frunció el ceño y suspiró poniéndose la mano en el rostro al escuchar su respuesta que no le agrado.

Sus notas bajaron de nueve a siete o seis, lo necesario para aprobar y paso de una sobresaliente estudiante a solamente una estudiante promedio que comparado con sus compañeros era mediocre.

Así de excelentes eran los estudiantes de esta escuela.

“No sé lo que sucede y si quieres contarme lo que te ocurre estoy dispuesto a escuchar y aconsejarte.” Dijo el profesor y al ver que ella no hablaba, comentó. “No creo que sea algo que sucede en tu casa. Tu hermana mantiene notas perfectas.”

¿Sus bajas notas se debían a problemas en su casa? Aurora dio una media sonrisa al ser comparada con su hermana y trató de ocultar el orgullo que sentía al escuchar que su hermana tenía notas perfectas.

Quizás ella podría igualar a su hermana en las notas si se esforzaba y no era que le faltara tiempo, ya que tenía el espacio blanco, sino que interés. Aurora perdía el interés al estudiar demasiado rápido y sentía que nada de lo que estudiaba le agradaba y no lo disfrutaba.

Al menos no tanto como Alice le gustaba estudiar teología o incluso alquimia o como ella misma disfrutaba entrenar con su espada.

Sin embargo, el estudio si no se quería hacer por interés era necesario hacerlo por responsabilidad. Los niños deben estudiar y aprender al menos hasta terminar la secundaria, al menos eso era lo que sus padres le mencionaba. Luego las posibilidades en este mundo eran variadas y ella como una usuaria de habilidades tenía mayores posibilidades que otros en su perspectiva futura.

“Hasta tus notas de la clase de combate han bajado y eso que era la mejor de la clase por lejos.” Dijo el profesor con un tono serio.

La expresión de Aurora tembló sutilmente, pero le fue difícil responder.

La única entre sus compañeros que podía igualarla era su hermana que, aunque no lo mostraba, era el mismo rango que ella, pero Alice no lucharía en contra de ella y tampoco le gustaba entrenar, llevando a que esas clases fueran aburridas.

A veces hasta el profesor que era un rango A le parecía simple y aburrido… Era una enseñanza para niños que apenas tocaban el rango D, aquel rango que significaba despertar alguna habilidad.

“Mi familia me pidió que no entrenara abiertamente. Similar a mi hermana.” Respondió Aurora lo más respetuosa que pudo.

No iba a decir que el profesor enseñaba lo que ya había aprendido o que sus compañeros eran débiles, sino que ella era demasiado fuerte.

Estaban en el año 2039 y ella tenía once años y ya era un rango A que estaba alcanzando el máximo potencial de ese rango y si bien ascender más allá era difícil, a nivel mundial no había tantos rangos A.

Aurora podía mostrar sus habilidades, sorprender a sus profesores y eclipsar a sus compañeros, pero no obtendría nada de ello.

Algunos podrían decir que si se mostraba delante de sus compañeros, ellos tratarían de alcanzarla, pero la diferencia de rango era abismal y ella podría destruir la autoestima de sus compañeros.

Quizás era un pensamiento orgulloso, aun así, ella no tenía interés de obtener la atención o admiración y por tal razón pidió que le hicieran un conjunto de heroína para ocultarse… Aunque en esta parte le gustaba la idea de ayudar y la sensación de ser una heroína.

“Ya he hablado el tema de notas con mis padres. He encontrado interés en otras áreas y mis padres me han permitido desarrollar esos intereses a mi gusto.” Dijo Aurora y dando una sonrisa, añadió. “Por supuesto, no abandonaré la escuela ni dejaré de estudiar. Simplemente, no deseo ser una estudiante perfecta.”

No iba a ser irrespetuosa y señalar que las clases le aburrían o que los temas no le interesaban, sino que fue honesta sobre que tenía otros intereses con mayor prioridad y decidió optar por sacar la carta de sus padres.

Sus padres sabían que ella salía como una heroína y que usaba los círculos mágicos para moverse prácticamente por gran parte del mundo y ellos lo aceptaban.

Era necesario estudiar porque era una responsabilidad como una estudiante en formación y se esforzaría para cumplir con el estándar general de formación. Sin embargo, su objetivo no era seguir una carrera universitaria, sino que perfeccionar sus habilidades y convertirse en una heroína.

Y con la Academia de Héroes fundada por el héroe Aarón Vincent, convertirse en ‘héroe’ ya no era un ideal, sino que una profesión.

Aurora ocultó el hecho de que ella era una heroína ligeramente clandestina y no era honesta porque si otros se enteraban causaría revuelo… Después de todo, esa era la razón por la cual sus notas disminuyeron.

Pasaba la mayor parte de su tiempo limpiando mazmorras en países que no podían costearse rangos A e incluso limpiando áreas que nadie deseaba limpiar y cuando sucedía algo grande, ella siempre estaba presente y este mundo sucedían eventos grandes.

“Bien. Lo entiendo. Lo dejaré pasar. Sin embargo, trata de no faltar demasiado. Ese sería un problema.” Dijo el profesor y luego, al ver que ella incluso dudaba en darle una respuesta afirmativa en eso, soltó un suspiro. “Puedes irte.”

No podía prometerle que no faltaría a clases y, ¿cómo podría? El incendio de Bangkok que sucedió en Tailandia la llevo dos días de trabajo y eso que un rango SS estaba ahí.

El desborde de hace unos meses en Portugal fue más corto, pero los monstruos se movían para todas partes y ella tuvo que cazarlos durante todo un día.

Aurora salió de la oficina del profesor y suspiró al salir.

“Debo esforzarme.” Murmuró en voz baja.

La dificultad de llevar una vida de estudiante y la responsabilidad de su deseo de ser una heroína la presionó más de lo que había esperado.

En las noches de este lado del mundo ella la pasaba luchando en contra de monstruos, criaturas o bestias al otro lado del mundo.

Durante el día en sus tiempos libres se aventuraba por todas partes de Europa y si bien algunas situaciones eran eventos grandes que la sobrepasaban, la mayoría de veces se encargaba de tareas pequeñas.

Sin embargo, tantas tareas venían con el costo de no estar en casa y no disfrutar de algunas pequeñas cosas que de otro modo disfrutaría.

Aun así, le gustaba entrenar y luchar en contra bestias o monstruos y también disfrutaba ayudar a las personas pese a que los sucesos más trágicos no le gustaban.

Aun así, no tenía que olvidar ser una heroína, no tenía que ser al costo de su vida de estudiante.

Aurora, luego de relajarse, se dirigió a donde estaba todo el ruido y fue al comedor en donde vio a muchos estudiantes abarrotados en la entrada, prácticamente impidiendo el paso.

“Apártate del camino.” Un niño mayor empujó a otros de menor tamaño para entrar y tiró a uno de ellos al suelo.

Aurora que estaba cerca tosió en voz alta para llamar la atención y ese niño se giró para notarla y de inmediato frunció el ceño.

“Deberías tener cuidado. Al menos que quieras que tus padres sean llamados por los directores.” Dijo Aurora en voz alta y el niño se tensó de inmediato, aunque la miraba con disgusto.

Cada uno de los estudiantes sabía que sus padres eran influyentes y a pesar de que muy pocos de ellos sabían quiénes eran específicamente, los padres de esos niños les advertían.

Eran los hijos de los influyentes de la iglesia quienes se comportaban de esta manera, dejando a aquellos que venían del orfanato a un lado y lo bueno era que los profesores eran muy estrictos en mantener el orden.

Aurora se dirigió para ayudar al niño de baja a estatura.

“Gracias…” Murmuró el niño antes de huir entre la multitud reunida en la entrada y el otro niño también se fue, dejándola sola.

Aquellos que venían de los orfanatos no querían juntarse con ella por los rumores de que sus padres eran influyentes y aquellos niños que venían de familias influyentes en la iglesia, fueron advertidos gravemente por sus padres y se alejaron… Llevando a que la escuela fuera solitaria.

Para Aurora era algo bueno, ya que la pasaba con su hermana, que no le gustaba acercarse a nadie más y prácticamente no le gustaba hablar con nadie.

Aurora caminó entre la multitud, acercarse a ver lo que sucedía y notó la televisión del comedor trasmitiendo para todos.

“¿Qué sucede?” Preguntó Aurora en voz baja al ver una tormenta siendo trasmitida.

La pregunta fue a otro estudiante que estaba centrado en la televisión.

“Una mazmorra supuestamente de rango S ha aparecido. Sin embargo, esta ha liberado un ave de rango SS… Oda Vanich el rango SS de Tailandia lo está enfrentando.” Respondió el estudiante sin mirarla.

Aurora se concentró en el noticiero y en la tormenta que estaba siendo trasmitida.

La trasmisión era de alguna parte de la costa de las Islas Andamán y Nicobar en el Golfo de Bengala y la tormenta torrencial provenía de una gigantesca figura a lo lejos.

Las grabaciones eran simplemente de un ave que pasaba entre las nubes tormentosas y causando relámpagos y trayendo vientos torrenciales, y tal bestia viajó hacia las costas de Birmania, parte de la Alianza de Tailandia.

Aun así, detrás quedo el portal desbordándose con bestias y criaturas.

“A pesar de los portales experimentales de la Empresa Cosmos han sido abiertos para el envío de apoyo. El viaje a la isla es largo y los refuerzos pueden tardarse. Oda Vanich ha ido a interceptar la bestia y su gente se ha movilizado para ayudar, no sabemos lo que les depara a los cien mil habitantes de Port Blair.”

La tensión que emanaba el anfitrión era alta y Aurora también lo sintió en el comedor cuando todo quedo en silencio y ella salió hacia atrás, saliendo entre los estudiantes y utilizó su nuevo reloj holográfico para enviar un mensaje.

A pesar de que la Empresa Cosmos estaba abriendo portales, todavía no estaban abiertos a todo el público, pero había otros métodos para llegar a la isla, incluso si los círculos mágicos de teletransporte no funcionaban. Los magos espaciales podían ser útiles en este momento.

Su madre y su padre seguramente se preparaban para ir y ella también quería ir.

“¿Madre puedo ir?”

Aurora envió el mensaje a su madre y a pesar de que su madre lo leyó, ella se tensó mientras pensaba en otras posibilidades.

La mazmorra que se desbordó era de rango S y si bien se habló los detalles, era probable que fuera una mazmorra temporal de alta densidad mágica, lo suficiente como para contener una criatura de rango SS.

Era la primera vez que sucedía y también era raro, ya que para que la densidad de energía mágica se condense de esa forma necesitaba tiempo y no era algo que sucediera comúnmente.

Si iba se enfrentaría a criaturas y bestias de rango S y cientos si no es que miles de rangos A, pero ella como un rango A podía ayudar.

“Prepárate en diez minutos estaré en casa.”

La respuesta de su madre fue un audio y la mujer le permitió ir quizás dándose cuenta de que, si no le permitían ir, ella buscaría otros medios y Aurora ya estaba pensando en otros medios.

James tenía magos espaciales que la podían ayudar para moverse de un lado a otro y a diferencia de su madre, ella lo único que necesitaba convencer era a su hermana.

Aurora, al pensar en su hermana, levantó la cabeza y se dio cuenta de que Alice estaba al frente de ella esperándola.

Por la mirada indiferente y ligeramente seria que daba, fue obvio que su hermana vio la noticia y sabía lo que ella iba a hacer.

“¿Lista?” Preguntó Alice.

Necesitaba avisar al director de que tenía que retirarse temprano y como tenían un artefacto espacial que la llevaría a casa podría llegar con facilidad.

“Vamos.” Respondió Aurora sin ocultar la sonrisa de que su hermana la acompañara.

La ayuda de su hermana en batalla era incuestionable y Aurora le gustaba tenerla a su lado, aunque Alice solamente se ocultara en la sombra.


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