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Historia La Caída Capitulo 65
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Historia Paralela La Caída Capítulo 65: El día.

Historia Paralela La Caída Capítulo 65: El día.

Las olas del mar golpeaban la costa y la lluvia torrencial caía desde el cielo de tan manera que el agua se reunía en las calles de Port Blair.

Era de noche, pero los relámpagos iluminaban la isla y dejaba ver decenas de aves corriendo por las calles, saltando entre los autos e incluso intentando entrar a las casas.

Las aves eran similares a los ‘Emú’ y median dos metros de altura, con alas escamosas y si bien no podían volar, no lo necesitaban.

Extremadamente veloces, sus agarras eran tan afiladas que cortaban el metal y sus picos eran puntiagudos y penetraban en las armaduras y barreras.

“Protejan las calles. ¡Levanten muros!” El líder de los paladines que vino con la Iglesia del Tiempo y el Espacio dio una orden tras otra.

A su mando estaban los aventureros, mercenarios y héroes de la ciudad, al igual que refuerzos extranjeros que vinieron con mayor rapidez.

Los magos levantaban muros de piedra entre los callejones de los edificios, prácticamente sellando las calles, mientras que los espadachines y luchadores estaban en el frente resistiendo las cargas de esas aves.

Agatha que estaba oculta en el cielo, vio a alguien brillando entre todos los rangos A del área.

Al igual que los rangos S esa persona estaba al frente de la batalla con sus dos espadas en la mano y cortaba a las aves, esquivaba y saltaba en el aire.

Ella lanzaba su espada izquierda y la movía con las cadenas de oscuridad, permitiendo que la espada se deslizara en cortes a larga distancia y a veces la oscuridad que rodeaba la espada brotaba atrapando a las aves y causando graves heridas.

Otras veces la joven luchaba directamente con sus dos espadas, siempre centrándose en cortar miembros de las aves e incluso a veces iba a por aquellas bestias que escapaban.

“¡Primera Heroína! ¡No te adelantes! ¡Arqueros y magos estén listos!”

El líder paladín llamó a la heroína por su título y la joven de cabello rubio retrocedió.

¿Desde cuándo la llamaban de esa forma? Todo empezó en Tailandia en el incendio de Bangkok donde ella participó y ahora Aurora era llamada la ‘Primera Heroína’.

No importa cuando Aurora se ocultará detrás de la máscara, la armadura plateada, la estatura y el cabello rubio no podía ocultar el aura juvenil, ni la voz de una niña y también la manera que ella actuaba.

Aurora podía ser fuerte en batalla, pero cuando ella hablaba con cualquier líder era respetuosa, similar a una joven adolescente que respetaba a los adultos.

No tenía el orgullo de un rango A que no le gustaban las órdenes… Por supuesto, la altura de Aurora también era un indicativo de lo joven que era y ahora ella retrocedió con el grupo, volviendo a unirse con todos y manteniendo el frente de batalla.

Agatha miró a su hija mientras la lucha continuaba y la lluvia caía desde lo alto.

Todos pensaban que la Primera Heroína tenía catorce o quince años, pero Aurora tenía once años… Era una niña con la fuerza de un adulto y con la destreza de una jugadora.

La llamaban ‘Primera Heroína’ porque todos creían que era una adolescente de la ‘Nueva Generación’ y como tal ella se convirtió en la primera heroína de esta generación.

“Los heridos vayan hacia atrás. ¡Retrocedan lentamente!” Ordenó el líder de vuelta.

Las aves seguían viniendo, no importa cuánto se eliminarán y el grupo de defensa retrocedió de manera lenta y segura mientras su hija estaba entre ellos.

Técnicamente, sus dos hijas, pero Alice no se mostraba como Aurora lo hacía y se ocultaba en la sombra de su hermana.

Agatha levantó la cabeza de repente y sintió las ondas mágicas del centro de la isla y ella levantó su varita en lo alto.

Si bien ella y su esposo estaban aquí para ayudar, fue su esposo quien fue por la mazmorra temporal de rango S que se había formado y que había liberado un ave de rango SS, así que ella tomó la tarea de seguir secretamente a su hija.

Aurora era una niña y si este fuera un mundo normal, ella no tendría que estar aquí, pero este mundo dejó de ser normal hace mucho tiempo.

Agatha podría prohibirle a su hija que saliera y luchara arriesgando su vida, pero Aurora lentamente se rebelaría hasta que ella escapara de casa e hiciera todo por su cuenta en solitario.

Contrariar a su hija era la peor decisión que podría hacer como madre y las consecuencias podrían llevar a que Aurora escapara y el problema era que su hija no necesitaba depender de ellos.

Un rango A podía vivir extremadamente bien y era muy bien recibido en los gremios, lo que significaba que si su hija lo quería podría ganarse la vida y vivir por su cuenta sin ninguna restricción paterna.

E incluso en algunas naciones se estaba buscando que aquellos menores que eran usuarios de habilidades fueran considerados ‘adultos’ para que pudieran ser juzgados por la ley y, por ende, se emancipaban de sus padres.

Agatha prefería estar de lado de su hija manteniendo un ojo en ellas, así de ese modo la ayudaba y protegía como hoy.

“No durará.”

La voz sonó en su oído y Agatha que escuchó la voz infantil de su nuera, frunció el ceño.

¿Cuánto tiempo faltaba para que Aurora ascendiera al rango S? Incluso si ascender a ese rango no era lo mismo que ascender al rango A, su hija no solamente era excelente, sino que era decidida y tenía la voluntad para conseguir sus objetivos.

Que despertara su concepto en el rango A era la prueba de que eventualmente ascendería al rango S y si seguía de este modo sin ningún percance hasta podía alcanzar el rango SS o más.

La protección que ella le daba no duraría y no era porque no quisiera, sino que llegado un momento su hija haría todo por su propia cuenta.

Agatha se volvió a concentrar en la figura que venía desde la montaña.

Su esposo, que era cada vez más alto vino volando y se acercó a ella con una expresión seria.

“Ya he limpiado la mazmorra.” Avisó Antón con un tono serio y mirando la batalla, preguntó. “¿Actuamos?”

Le estaba diciendo si eliminaban a las aves, pero Agatha negó con la cabeza.

Las fuerzas de defensa tenían la situación controlada y participar era innecesario, al menos en esto.

Agatha se giró hacia donde venía la tormenta y vio los relámpagos a lo lejos de la isla y frunció el ceño.

Oda Vanich estaba luchando en contra del ave de rango SS que salió de este portal... Tal era lo que todos los canales mencionaban.

Lo que de verdad había sucedido era que los más influyentes de la ciudad realizaron varios rituales con la intención de debilitar la barrera dimensional con el objetivo de volverse más ricos. Que la barrera dimensional fuera debilitada ayudaría a que las mazmorras aparecieran con mayor frecuencia y eso traería prosperidad a la isla.

Por supuesto, fallaron y debilitaron de tal modo a la barrera que provocó que una alta cantidad de energía mágica entrara y se formara una mazmorra de rango S temporal que dio vida también a una bestia de rango SS.

Ahora ‘Oda Vanich’ estaba luchando y la razón por la cual ella no había ido a apoyarla era simple.

“¿Es hora de ir?” Preguntó Antón en calma.

“Sí. El espectáculo está llegando a su fin.” Respondió Agatha al escuchar la confirmación de su mente.

Ambos volaron hacia el mar dónde provenía la tormenta de relámpagos y luego de varios kilómetros vieron los relámpagos elevándose al cielo con una gigantesca ave sin plumas y cuyas alas eran similares a las de un murciélago.

Era gigantesca ya que su longitud rondaba los siete metros y con las alas abiertas el triple de tamaño y estaba volando hacia arriba mientras Oda Vanich el rango SS de la Alianza de Tailandia, lo sostenía de la cabeza.

Ambos volaron hacia el cielo desapareciendo entre las nubes oscuras y luego un relámpago descendió.

Tan grueso y tan grande que quemó el mar creando un agujero y desde el cielo cayó el ave y el humano quemado y ambos se hundieron en lo profundo del mar.

Los magos que estaban cerca gritaron por las olas que se generaban y los relámpagos que caían desde el cielo, pero cuando trataron de adentrarse al mar no pudieron por la electricidad que circulaba por el agua.

Agatha que sintió los estruendos en lo profundo del mar, frunció el ceño al sentir una ligera aura y luego dio una sonrisa cuando una explosión sucedió en el fondo del mar y el agua se elevó masivamente como si alguien explotara una bomba.

El aura que apenas había captado desapareció totalmente, al igual que el aura de la criatura de rango SS.

“Al parecer lo logró.” Murmuró Antón entrecerrando sus ojos.

Antón sabía quién era ‘Oda’ y a lo que apuntaba no fue a la victoria, sino que romper la barrera entre rangos y la masiva explosión fue la prueba del poder destructivo de una calamidad.

Por supuesto, Agatha sabía que Víctor había logrado algo más y que desde el fondo del mar flotara solamente el cadáver de un ave medio destruida.

Nadie vio el cuerpo de Oda Vanich y probablemente nadie lo volvería a ver. 

******

Un hombre desnudo salió del mar en la costa de Birmania y caminando por la playa sonrió mientras se quitaba la mugre de su cuerpo.

Víctor respiró hondo mientras sus pies se hundían en la arena y soltó una carcajada sin importarle su desnudez.

La risa fue llena de regocijo y diversión.

¿Cómo no podría regocijarse? En este mundo las batallas en contra de rangos SS eran raras, pero hoy había logrado tener una batalla en la que él era el único participante.

Le pidió a la pareja de su amigo el favor de que le avisara a Agatha para que no interviniera y también para que la ayudara indirectamente.

Había querido deshacerse de Oda Vanich en una muerte y la había estado planeando durante un tiempo, pero con esta situación él adelantó sus planes.

Una batalla a muerte en contra de un rango SS fue la solución y la batalla sucedió y esa ave quemó su cuerpo y lo llevo al límite y él pudo pasar ese límite.

Sin embargo, lo que le permitió pasar ese límite no fue su batalla, sino que su voluntad y determinación.

Para él, la muerte de Oda no era el cierre a una identidad que había usado, sino que el inicio de su verdadero objetivo… El inicio de un plan que le llevaría años y darle muerte a ‘Oda’ era iniciar ese plan y este plan no podía ser detenido una vez que iniciara.

Su voluntad y determinación a lograrlo le permitió que durante esa batalla él diera el primer paso para que todo fuera perfecto… Alcanzar el rango SSS.

“El primer rango SSS y nadie me conoce.” Murmuró Víctor al calmarse.

Se convirtió en el primer rango SSS del mundo si es que ningún otro logró lo mismo en silencio.

Víctor Pellegrini seguiría siendo desconocido trabajando en silencio en este mundo hasta que llegara el día de mostrarse.

El día en el que su plan finalmente entrara en la etapa donde requería estar al frente.


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TG - Capítulo 630
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Una oportunidad única.

Capítulo 630: Una oportunidad única.

El color púrpura cubría este misterioso plano y Clémentine había intentado meditar, no pudo cuando vientos de energía psiónica la rozaban.

Ella estaba en la cabeza del Fénix mientras que esa misteriosa bestia volaba por este espacio cruzando vientos psiónicos y fuertes huracanes y torbellinos que buscaban tragarla.

Esos torbellinos no dirigían a algún mundo, sino que parecían agujeros en el Plano Astral, tragando y desgarrando todo a su paso.

“El universo siempre limpio por su cuenta.”

La voz del Fénix llegó a sus oídos y Clémentine se afirmó de las plumas cuando el Fénix se metió en una tormenta psiónica.

En la tormenta, Clémentine vio recuerdos, historias y misterios de una raza de gigantes y entre ellos se encontraba un gigante de fuego.

Los torbellinos que aparecieron durante el viaje desgarraban las memorias y los vestigios de las poderosas mentes del universo. De cierta forma limpiando esta parte del Plano Astral, no obstante, esta tormenta era diferente.

Eran los recuerdos y vestigios del pasado, de una raza que había sido y que dejo de ser... Una raza de la cual Clémentine había escuchado y el Fénix se adentraba en el núcleo de esa tormenta hasta que sus alas rompieron una fina capa y la poderosa ave cruzó un delgado velo.

Al otro lado, la tormenta se detuvo y el Plano Astral se mostró abiertamente quemándose por el fuego y Fenghuang cruzó las llamas y su cuerpo entró en la realidad.

El Fénix era masivo, con una envergadura de cincuenta metros, con sus alas abiertas y veinte metros de longitud, y esa inmensa bestia cayó por el cielo abierto en un mundo de lava y tierra ardiendo y pisó el suelo.

La lava que salpicaba y saltaba de las grietas en el suelo tocaban las patas y las alas del Fénix, sin dañarlo y Clémentine se afirmó bien.

Era estúpido afirmarse cuando era el Fénix quien se encargaba de todo, pero lo hizo por instinto, al igual que se protegió con su telequinesis del calor, aunque el ave también se encargaba de esa tarea.

El aire se retorcía por el calor y ella trató de ver en donde había llegado y lo único que veía era tierra ardiendo y de cuyas grietas salpicaba lava y fuego.

Ríos y lagos de lava, volcanes en erupción… Un mundo ardiente.

“Eso es…”

Clémentine habló al ver que a lo lejos existía una gigantesca grieta que iba profundo a la tierra y el Fénix se acercó a los límites y luego bajó la cabeza para ver el fondo.

La grieta media varios kilómetros de grosor y su longitud no podía ser vista. Sin embargo, lo que la impresionaba era la profundidad imposible de discernir hacia el fondo de la tierra.

“El mundo se está destruyendo. La raza ha muerto con el planeta.” Dijo el Fénix y en calma, instó. “Vamos.”

Junto a esas palabras, el Fénix fue rodeado por un color púrpura y su forma se desintegró, concentrando la energía psiónica que lo componía en una forma humana de un ligero color púrpura.

La figura era de una mujer de dos metros de altura y su rostro era grácil pese a la piel era púrpura. Una túnica tradicional china cubría el despampanante cuerpo de Fenghuang mientras que el cabello largo que le alcanzaba la cintura ardía con un fuego púrpura.

Había tomado una forma púrpura y Fenghuang movió la mano atrayéndola a ella a su lado y luego el espacio se retorció alrededor de ambos mientras la visión de su alrededor cambiaba.

Decir que cambiaba era simplemente una forma de decir, debido a que la tierra agrietada llena de lava y el calor desbordante continuaba sin importar cuanto se movieran.

Diferentes perspectivas mostraban una misma situación.

“¿Sabes a dónde ir?” Preguntó Clémentine tratando de adaptarse a la misión.

Habían llegado a este mundo y el objetivo era investigar la muerte del Director Vincent y primero necesitaban buscar la ubicación de donde murió.

Durante el viaje, el Fénix le había explicado y hablado de muchos temas interesantes y también que servirían para la misión. Uno de ellos fue el hecho de que todos los seres vivos dejaban una marca en el Plano Astral por más pequeña que fuera y aquellos más poderosos tenían una marca más poderosa.

Tal efecto incluía a seres mágicos y cualquier otro ser vivo, independientemente de si era mágico o psiónico. Si bien los psiónicos dejaban una marca más poderosa, no significaba que no hubiera seres mágicos que no lo hicieran.

El Director Vincent y aquellos humanos que murieron probablemente dejaron una marca en este mundo, al igual que la raza de gigantes de los cuales ella vio los recuerdos en la tormenta.

“Tengo mis maneras.” Respondió la mujer en tono misterioso.

Clémentine supuso que esa ‘manera’ era moverse por todo el mundo, ya que la velocidad con la cual los detalles cambiaban a su alrededor era impresionante y ni siquiera ella podía notar los fugaces detalles.

Ella, en vez de dudar de la experta, se concentró sin bajar la guardia, no sabiendo lo que le esperaría.

Entonces la visión se estabilizó y Érica abrió sus ojos sorprendida por lo que se reveló en su visión.

No fue destrucción o una estructura inimaginable, simplemente fueron humanos llevando túnicas y armaduras que ella reconoció de inmediato.

“La Iglesia del Orden…”

Al hablar ella quiso acercarse, pero la mano de color púrpura de Fenghuang la detuvo y Clementina se congeló en su lugar.

Fenghuang la soltó y ambas se quedaron observando a los hombres y mujeres que usaban túnicas y que se reunían juntos para explorar.

Eran humanos… No, para ser preciso eran terrícolas y las túnicas que usaban eran similares al conjunto que usaban la Iglesia del Orden.

Aunque la Iglesia del Orden no tenía un símbolo que fuera reconocible, el conjunto que usaban tenía detalles únicos.

Al igual que los escudos de torre de la Orden del Espacio, la Iglesia del Orden usaba conjuntos encantados o bendecidos y sus armas o armaduras liberaban una luz blanca sutil en momentos precisos.

Ahora ella lo estaba viendo en esos hombres y mujeres y Clementina miró de reojo a Fenghuang sin entender la razón por la cual no se presentaban y en vez de ello se ocultaban.

“…”

Sin embargo, se volvió a enfocar en el grupo y notó que las mujeres estaban manteniendo algún tipo de formación mientras flotaban en el aire formando un triángulo y los cuatro hombres estaban flotando por el aire con los ojos cerrados.

Las mujeres evitaban que el calor los afectara, pero también se encargaban de mantener una conexión segura con el Plano Astral para salir cuando terminaran.

Mientras que los hombres parecían estar investigando el Plano Astral de este mundo.

Clémentine había visto viajeros de la Iglesia del Orden en la torre de Fenghuang y muchos de los monjes eran viajeros y limpiadores del Plano Astral, pero esto era diferente.

Se trataba de viajar por el Plano Astral universal y un grupo de rango S no podría hacerlo, no por su propia cuenta y medios.

“Cardenal Auguste.” Murmuró Clementina en voz baja al ver el líder de esa expedición.

El espacio se distorsionó y la figura del mítico Cardenal Auguste apareció en medio del grupo y agitó la cabeza al hablar con uno de su grupo, entonces se detuvo de repente y miró sus alrededores.

La primera reacción de Clémentine fue querer esconderse, pero Fenghuang se quedó quieta y ella la siguió sintiendo como la mirada del Cardenal Auguste pasaba por ellas sin notarlas.

El Cardenal Auguste era un psiónico de rango SS, pero Fenghuang era un rango SSS… Mayor que todo era un ser psiónico con una agudeza y control mayor en la energía psiónica y ahora fue ella quien los oculto.

Clémentine se giró de reojo para mirar a Fenghuang y aunque la mujer tenía los ojos abiertos, ella se dio cuenta de que ya no estaba o al menos no le estaba prestando toda la atención.

¿Ya estaba en el Plano Astral de este mundo buscando los rastros? Clémentine tragó con dificultad sin entender lo que sucedía.

¿Qué pasaba si ellos se presentaban directamente al Cardenal Auguste? ¿Los recibirían bien o pensarían algo más? Aunque Fenghuang no mencionó quien fue la persona que le dio la tarea, Clémentine tenía una que otra idea, pero no sabía qué pensaría la Iglesia del Orden.

¿Esto vino de Agatha? Fue esa mujer la que hizo posible que ella fuera enseñada por el Fénix y por ende probablemente la misión vino de ella, pero Clémentine no estaba segura de sí la misión fue personal o una tarea dada como miembro de la iglesia.

Había demasiadas preguntas y lamentablemente ella no podía hacer demasiado.

Independientemente de la respuesta, la verdad era que Clémentine era una espectadora, una estudiante que únicamente miraba y ahora lo único que pudo hacer era mirar.

El grupo del Cardenal Auguste habló por más tiempo y luego, cuando los otros hombres volvieron agitando la cabeza y hablando entre ellos, decidieron irse.

Fue el Cardenal Auguste quien los guio y el grupo desapareció totalmente llevando a que ella mirara a la mujer que estaba a su lado.

Clémentine esperó expectante dándose cuenta de que la Iglesia del Orden no tuvo tanta suerte y esperaba que el Fénix la tuviera.

Como un rango SSS la fuerza de Fenghuang era mayor y Clémentine que la había visto sabía que también era muy conocedora de lo psiónico. Quizás la más conocedora de lo psiónico de la tierra.

“¿Sucedió algo?” Luego de quince minutos, Fenghuang parpadeó y Clémentine hizo su pregunta.

Aquí era una espectadora, así que ella no se atrevió en moverse para explorar este mundo ni el Plano Astral, queriendo no causar problemas a la persona que la trajo.

Fenghuang al recibir su pregunta, reflexionó detenidamente.

“No encuentro nada. Ningún rastro.” Respondió Fenghuang.

“¿Una misión fallida?” Preguntó Clémentine, pero luego frunció el ceño al ver que Fenghuang seguía pensando y al reflexionar sobre la respuesta que le habían dado, dudó. “¿Ningún rastro en absoluto?”

Fenghuang le dirigió la mirada y sonrió al ver que ella se daba cuenta de la misma rareza de la cual estaba reflexionando y le asintió.

Era imposible que no hubiera rastro. Los vestigios quedarían y algunas veces se mantendrían, algunos por más tiempo que otros.

Sucedía con frecuencia en los hospitales psiquiátricos que los vestigios y las mentes formaban pesadillas que nacían por las emociones de los pacientes e incluso médicos y trabajadores. De otro modo, cuando sucedían eventos grandes, las repercusiones alcanzaban el Plano Astral y se podía seguir hablando de otros ejemplos similares.

Las muertes de los seres vivos afectaban el Plano Astral y de quien hablaban era la muerte de un rango SS… Un mago de gran poder que era reconocido y que tenía una inmensa historia a su espalda.

Que estuvieran investigando la muerte del Director Vincent significaba que algo más de lo que se contó había sucedido y de ese mismo la repercusión en el Plano Astral debía ser mayor.

Un asunto era morir pacíficamente y otro muy diferente era que algo más sucediera. En el primer caso, al igual que las almas dejaban el cuerpo aceptando la muerte, la mente no tenía cargas y eventualmente sus marcas desaparecerían del Plano Astral.

Sin embargo, si la situación era diferente, al igual que las almas se quedaban convirtiéndose en espíritus vengativos, la mente dejaría una marca tan fuerte y tan poderosa que podría manifestarse como esos castillos o palacios antiguos que se encontraban en el Plano Astral e incluso podía manifestarse de vuelta en la tierra como pesadillas.

Al final siempre habría una marca, al menos…

“¿Alguien lo limpió?” Dudó Clémentine con seriedad.

Algo le había sucedido el Director Vincent, que requirió que la Iglesia del Orden investigara y que la Luz de Plata enviara al fénix y a pesar de que ambos enviaron a su gente, no pudieron encontrar nada.

Siempre habría rastros al menos que alguien lo limpiara.

“Requerimos tiempo para venir. No es lo mismo cruzar un portal que encontrar este mundo en el vasto Plano Astral.” Dijo Fenghuang y mirando el cielo, murmuró. “Al menos que hubieras estado antes.”

¿Qué hubiera estado antes?

Si alguien ya conocía el mundo, entonces era fácil volver, pero los primeros en venir a este mundo fueron los miembros de la octava expedición al portal.

Clémentine se guardó las preguntas al notar que el Fenghuang no respondería.

“Revisaré una última vez antes de volver.” Dijo Fenghuang y mirándola, agregó. “En el viaje de vuelta quizás podamos tomarnos un tiempo para explorar.”

Tomarse un tiempo para explorar y también para que ella pudiera aprender… Clémentine sabía que el viaje de venida fue rápido y con un objetivo claro, pero ahora que no había objetivo la vuelta podía ser lenta.

Aunque ella pensaba en sus amigos y se preguntaba que estaba sucediendo en la tierra, asintió.

Esta oportunidad era única.

******

En una habitación oscura llena de botellas vacías de bebidas energéticas estaba Andrés tomando la última bebida.

Sus ojos estaban en la pantalla mientras veía como los documentos se organizaban a sus órdenes.

Era su mente la que trabajaba conectada con su habilidad y también con Luna que le estaba ayudando mientras estaban infiltrados en el Gremio de Héroes.

Andrés consiguió toda la información que se podía conseguir y era increíble los detalles que el Gremio de Héroes guardaba.

El gremio tenía información de cada héroe y todos ellos estaban detallados. Relaciones, amistades, números personales, capacidades y habilidades e incluso debilidades.

Sin embargo, no todo era información administrativa, sino que en el fondo existían sucios secretos. Quien hizo algo que no debía y como se ocultó o como evitaron que algo saliera a la luz.

Un héroe que mató inocentes por accidente y el gremio lo oculto, otro que se acostó con fans de menor edad y otros actos que iban desde actos criminales a moralmente incorrectos y eran estos últimos que eran mayoría.

Cada uno de ellos presionaba al gremio, ya sea por las donaciones que daban la familia o por la representación que esos héroes tenían en sus países y guardaban la información en la red.

La red del gremio de héroes no era solamente el centro de información, sino que también se trataba de cada reloj holográfico de los altos mandos que estaban conectados a ese centro de información y el sistema de seguridad de ese sitio era lo que protegía cada reloj holográfico de los altos mandos.

La protección era alta y Andrés iba por su cuarto día consecutivo de no dormir y no salir al exterior y recién hace unas horas había terminado de infiltrarse de modo ‘correcto’… Básicamente sin dejar rastros.

—Si quieres ve a descansar.

La voz tan agradable de Luna vino a su mente y Andrés reaccionó con una suave sonrisa mientras miraba a la pantalla en donde la figura de una pequeña hada se movía entre los paneles abiertos.

Luna era de cierto modo un ser de lo tecnológico y ella en este mundo de la informática era una maestra, pero incluso si tenía sus recuerdos de su vida pasada, esta era la primera gran misión que hacía.

Al igual que él.

—Podría haber terminado más rápido si me dejabas a mi todo. —Dijo Luna con una voz ligeramente gruñona.

Andrés, en el fondo de su mente, pensó que ella era joven y sus pensamientos de que era una niña volvieron llevando a que Luna se molestara.

“Sé que eres buena, pero tengo que aprender por mi cuenta.” Respondió Andrés y…

—No me iré a ningún lado. — Replicó Luna y por segundos Andrés sintió que ella le susurraba al oído imitando la sensación del aire golpeando su oreja.

¿Qué tan metida estaba ella en su cabeza para engañarlo con tales sensaciones? Andrés no tuvo miedo y no lo tuvo porque sabía que ella se estaba vengando.

La idea de que él aprendiera todo por su cuenta y no utilizaba toda la ayuda y el potencial de Luna no solamente era porque quería aprender, sino que un día ella se podría ir y él necesitaba hacer el trabajo por su cuenta.

Sin embargo, tal idea molestó a Luna y Andrés dio una media sonrisa.

“Bien, evitemos ese tema.” Dijo Andrés sin querer discutir ni que ella le hiciera la ley de hielo o peor aún le susurrara a los oídos.

La voz de Luna, ya fuera la real o la mental, era extremadamente agradable y encantadora lo suficiente como para que lo hiciera sentir incómodo. Después de todo era la voz de una encantadora mujer.

“Ve a bañarte y descansar. Seguiré trabajando.” Dijo Luna flotando en su forma de dron y antes de que él respondiera, añadió. “No te preocupes, no haré nada. Simplemente, organizaré toda la información y haré los preparativos para dejar una puerta trasera.”

Andrés llevaba mucho tiempo en esta habitación sin salir y únicamente bebiendo bebidas energéticas que ayudaban a su cuerpo a mantenerse y también evitaba que tuviera que comer y por ende ir al baño. Si bien los artefactos de limpieza ayudaban con el olor, necesitaba un baño y mayor aún, necesitaba descansar.

Estaba exhausto y Luna lo sabía.

“Tenemos que eliminar a todos los otros mirones que hemos encontrado.” Dijo Andrés en calma mientras se levantaba.

Dentro de la red del Gremio de Héroes había varios que atravesaron el sistema de seguridad y que dejaron ‘puertas traseras’ que los ayudaban a evitar el sistema de seguridad y Andrés deseaba eliminarlos.

Dejaría su propia puerta trasera, pero eliminar los competidores no estaba mal y también ayudaba al gremio de héroes.

Al menos él no creía que estuviera haciendo algo malo y más cuando se dio cuenta de que Edward estaba correcto sobre algunos héroes.

Quizás era algo ilegal, pero no iba en contra de sus valores y para él era suficiente.

Andrés, luego de cambiarse de ropa con cambio rápido, salió de la habitación y caminó por el pasillo de la Empresa Cosmos.

“Necesito un baño y un descanso.” Murmuró mientras se dirigía a donde estaría Lucius.

Sabía que la Empresa Cosmos tenía habitaciones de descanso en secciones de este edificio y él quería pedir una para dormir al menos por unas horas.

Podría volver a casa, pero prefería estar cerca en caso de que algo sucediera y si bien solamente era paranoia, prefería asegurarse de todo.

Al moverse por los pasillos y acercarse al laboratorio principal de Lucius, Andrés se dio cuenta de que muchas personas iban por los pasillos y entre ellos estaban los guardias de la zona.

Expresiones serias y sin parar, cada uno de los empleados parecía tenso y a la vez con demasiado trabajo como si se estuvieran preparando para algo.

Al entrar al laboratorio tal idea creció aún más.

“Empieza con el ensamblaje para la siguiente generación de la armadura de poder. Se lo daremos a nuestras tropas cuando lo necesiten. Si llega la orden estaremos armados y listos.” Ordenó Lucius en el centro del laboratorio mientras controlaba una proyección que mostraba un cañón.

Específicamente un cañón láser que se ensamblaba holográficamente a un objeto desconocido y Andrés al acercarse supo que el satélite giraba alrededor de la tierra.

¿Las otras naciones sabían que la Empresa Cosmos tenía esas armas? Andrés parpadeó y al ver a los otros trabajadores chequeando diferentes armas y dispositivos tuvo la sensación de que la empresa se preparaba para la guerra.

Una guerra tecnológica sin precedente.

“¿Qué sucede?” Preguntó Andrés y al tratar de mirar su reloj holográfico se dio cuenta de que lo había dejado en la oficina.

Había estado encerrado por demasiado tiempo junto con Luna y él había perdido contacto con el exterior para dedicarse totalmente a su proyecto… La cautela llevó a que su atención se centrara únicamente en el gremio de héroes y ahora se estaba arrepintiendo.

En cierto modo, también fue guiado por su deseo de ascender, aunque no lo había logrado.

Lucius se giró al verlo y reveló una expresión sería y ligeramente enojada. Algo que sin duda era raro en él.

“Esta vez la cagaron feo. Él puede soportar muchas cosas y dejar pasar otras, pero con esto cruzaron su línea. Es como una bomba a punto de estallar y yo, como su buen amigo, estoy preparado para hacer la explosión brillante y poderosa.” Dijo Lucius y sonriendo con cierto desprecio, declaró. “Una explosión que les mostrara lo que podemos hacer.”

La mirada fría y llena de desprecio que Lucius tenía era algo que Andrés muy pocas veces había visto y se trataba de un desprecio indiferente y no había nada más peligroso que un Sabio indiferente.

Lucius lo miró con sus ojos negros y vio que él estaba ligeramente preocupado por la declaración.

“¿No lo sabes?” Preguntó y al ver que él agitaba la cabeza, dudó un momento y proyectó un video. “Aurora Campbell sufrió un intento de asesinato… No, en este punto se puede decir que la asesinaron.”

Andrés parpadeó aturdido y se giró a mirar a un video donde grababan Alice y luego, al ver como la cámara se movía cuando esa glotona miraba la entrada de un edificio, su expresión cambio completamente.

Sin entender el video que estaba viendo.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Si no están en Discord y se preguntan porque no publique durante estos días, les cuento que tuve que prestar mi pantalla a mi hermano y no pude utilizar mi computadora hasta ahora. En fin, disfruten el capítulo!

Psdt: Únete a discord y mantente informado: discord.gg/WG8FX75


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