tg-capitulo-651
TG - Capítulo 651
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Avanzar.

Capítulo 651: Avanzar.

Nicole respiró pesadamente mientras miraba el cielo nocturno.

El sabor a hierro de la sangre de su propio labio partido y los gemidos de dolor la hicieron reaccionar y ella bajo la cabeza.

Vio varios hombres y mujeres tirados en el suelo, algunos con brazos o piernas quebradas, y aquellos más graves tenían uno que otro hueso saliendo de su cuerpo.

Las heridas internas también eran numerosas y aquellos magos de curación de Ye An estaban tratándolos.

“Traigan más magos.” Ordenó Ye An que se acercó junto al Orco y al Conde Lakatos.

En este momento estaban en la ciudad de Montevideo, capital de Uruguay, y aquellos tirados en el suelo eran las nuevas organizaciones que surgieron por la caída de la mafia de la Reina del Norte.

No solamente estaban los líderes de las organizaciones uruguayas, sino que también argentinas.

“¿Se encuentra bien?” Preguntó Ye An cuando uno de los magos empezó a curar una gruesa herida en su brazo.

Nicole se giró y vio como la herida sangraba mientras la carne quedaba a la vista hasta su hueso. Una espada cortó su cuerpo en los últimos momentos y aunque ella era una luchadora, no pudo soportar el corte.

Su cuerpo en un punto no pudo repeler todos los ataques y era normal cuando se había enfrentado a los líderes de las mafias de dos naciones y había ganado.

La herida en su brazo no era la única, ya que en su pierna tenía clavado una flecha y una lanza había rozado parte de su estómago.

Los cuerpos de los luchadores eran resistentes y para mejorar aún más ella tenía que salir herida y reforzar su sistema regenerativo y para lograrlo tenía que luchar de tal modo que saliera herida.

Alice era la única que le podía hacerla sufrir como era debido en una batalla que se sentía como si pudiera morir, pero ella estaba de malhumor y Nicole no quiso molestarla demasiado.

También estaba un poco enojada de que Alice la dejara de lado, pero si la situación era tan grave como ella lo hizo ver, entonces necesitaba mejorar.

“Estoy bien. Lo suficiente para otra ronda.” Dijo Nicole cuando se dio cuenta de que se quedó en silencio.

La mirada de Ye An fue seria y complicada y ella tragó con dificultad al ver que nadie se levantaba.

“¿Desea que contrate algunos investigadores?” Preguntó Ye An y cuando ella frunció el ceño, explicó. “Solo quiero ayudarla.”

Nicole, al ver que la mujer estaba temblando por su mirada, ella se dio cuenta la razón por la cual Ye An quería contratar investigadores.

Desde que ocurrió lo de la ciudad de São Paulo y lo de Aurora, ella estuvo acelerando los planes y había puesto en su control gran parte de Brasil y ahora lo estaba logrando con Argentina y Uruguay.

Esta vez no se tomó el tiempo y fue rápida y sangrienta. La red de información de Víctor ayudaba, pero en este punto su gente era tan numerosa que era fácil encontrar a sus objetivos y juntar a todos los líderes en un solo lugar y dominarlos a todos.

Su agresividad a la hora de conquistar y poner en control a otros junto a las batallas cada vez más sangrientas hizo que Ye An creyera que la ‘medicina’ que ella tomaba por mantenerse en ‘control’ estaba perdiendo la eficacia y los investigadores la mejoraría.

“¿Si quieres ayudar qué tal si me acompañas en un entrenamiento?” Preguntó Nicole y sonrió al ver que Ye An miraba a los heridos y se ponía algo pálida. “Me vendría bien obtener algo de resistencia al veneno, aunque no luches directamente.”

Ye An era una mujer peligrosa por su veneno, pero ella no era una combatiente y le gustaba evitar las batallas. También le desagradaba las batallas sangrientas y sin duda no aceptaría entrenar de tal modo que saliera herida.

Aun así, Nicole necesitaba entrenar cada vez más y personas como Ye An podían ayudarlos.

“Por supuesto que la ayudaré. Prepararé diferentes venenos para que su organismo se adapte. Los cuerpos de los luchadores son excepcionales en su resistencia y adaptación.” Respondió Ye An más animada al darse cuenta de que no necesitaba salir herida.

Ella estaba en lo correcto. Muchos expertos de Terra Nova entrenaban la resistencia al veneno usando diferentes venenos que creaban en el organismo defensas que en el futuro ayudaban a mitigar los efectos de los venenos.

“También necesitaré la ayuda de Aldina y sus magos pirómanos.” Dijo Nicole y girándose hacia el Conde Lakatos y el Orco, ordenó. “Comprueben y califiquen a los nuevos miembros y luego tráiganme a los líderes y vice-líderes y a los más fuertes para formalizar la unión a nuestra organización y para entrenar.”

El Orco se había unido a ella al igual que Helena, no era que ambos tuvieran muchas opciones, pero ambos eran inteligentes y se adaptaron rápido. Siendo el Orco quien tomó una posición cercana al Conde Lakatos, ya que ambos eran fuertes y ella los estaba usando. 

Ambos individuos tenían personas fuertes a su cargo y uno que otro usuario de habilidad, lo suficiente capaz como para que ella entrenara y mejorara.

No sabía cuánto necesitaba para ascender al rango SS, pero estaba más motivada que nunca y no solamente era por Érica que también estaba confiada, sino que por lo de Alice y Aurora.

Y como no sabía que necesitaba para ascender de rango, lo intentaría todo mientras consolidaba su poder en Sur América.

*****

Leslie, al seguir a la secretaria de su padre por el pasillo del edificio de la Empresa Taranis miró las diferentes oficinas.

Estaba en el edificio de la Empresa Taranis y en este piso se organizaban y arreglaban todos los asuntos administrativos de la empresa.

Ella saludó a algunos viejos conocidos de su padre y continuó hasta la oficina de su padre y entró en silencio.

“¿Ya era hora de mi reunión contigo?” Preguntó el hombre que estaba detrás del escritorio.

“Sí, padre.” Respondió Leslie.

Su padre asintió y le hizo una señal para que esperara y firmó unos últimos documentos.

Connor Haillet era un hombre delgado y con cabello castaño y era de él quien ella había sacado gran parte de sus rasgos. Incluyendo la parte trabajadora.

Luego de que la secretaria se llevara los documentos y los dejara solos, el hombre la miró y le dio una sonrisa.

“Si vienes por tu nuevo rifle déjame decirte que todavía no está listo. He estado hablando con la Empresa Cosmos y últimamente ellos han estado permisivos con su tecnología militar y hemos negociado crear nuevas armas.” Dijo el hombre y sonriendo feliz, agregó. “He arreglado que el prototipo sea tuyo.”

¿Nuevas armas? ¿Qué clase de armas estaban desarrollando? La tecnología de la Empresa Cosmos era muy conocida y la empresa de su padre cooperaba mucho con ellos y ella fue quien probó muchas de las armas cuando era más joven.

“No vine por el arma, padre.” Dijo Leslie y se detuvo para poner en palabras lo que buscaba pedir.

Su padre la aceptaba, pero este pedido iba a ser más difícil de cumplir, así que ella estaba dudando de poner a su padre en una posición incómoda.

“Habla, hija. No es normal de ti ser tan tímida.” Dijo su padre con un tono bromista y amable.

Connor era un padre de familia. Amable y que siempre le dio tiempo para ella a pesar de que muchas veces estaba ocupado y ahora la instó amablemente a que se sincerara.

“Quiero que le hagas un pedido a la Empresa Cosmos de mi parte.” Dijo Leslie al decidirse y mirando la sorpresa de su padre, reveló. “Me gustaría tener una armadura de poder.”

Las armaduras de poder eran las armas más avanzadas. Aparecieron en el primer portal y unas pocas de ellas mostraron una fuerza, destreza y capacidad que superaba todo.

Si las armaduras con exosqueleto ayudaban y le daban una mayor fuerza a los usuarios que la usaban, las armaduras de poder aumentaban el poderío en toda medida.

Fuerza, resistencia, agilidad y por sobre todo al ser armaduras grandes y pesadas les permitía a los usuarios utilizar armas de mayor calibre y potencia.

“Estaba planeando el rifle, ya que habías ascendido al rango S, pero… No esperaba que quisieras una armadura de poder.” Murmuró su padre sorprendido.

“Estoy siguiendo el camino de francotirador y me gusta. También soy buena, pero lamentablemente mi cuerpo no está a la altura. No importa cuánto ejercicio haga o cuantos elixires beba, mi cuerpo no mejorará más y yo no podré ser más fuerte.” Explicó Leslie y viendo la seriedad de su padre, reveló. “Los maestros de armas no nos podemos comparar físicamente a los verdaderos rangos S.”

Tal era la verdad. Un mago de rango S era más fuerte de lo que ella era en este punto.

La energía mágica les daba a los magos una mayor resistencia, agilidad y fuerza física que los maestros de armas y no podían compararse físicamente a ellos, ni hablar de espadachines o luchadores.

No todos eran desventajas, puesto que los maestros de armas tenían habilidades únicas y las armas de fuego le daban ventaja en ataques a distancia, pero siempre dependían de la tecnología.

Leslie había aceptado que tenía que usar elementos externos para ser más fuerte y le gustaba su armadura con exosqueleto, pero si quería ser mucho más fuerte necesitaba más… Mucho más.

“Entiendo que las armaduras de poder son exclusivas de la Empresa Cosmos y son caras, pero…”

“Lo entiendo, hija. No necesitas explicar nada.” Interrumpió su padre y golpeando la mesa, señaló. “Hablaré con ellos. Últimamente, he escuchado que están avanzando en la tecnología militar. Las armaduras de poder ya no son los que hace tiempo se mostraron, sino que han avanzado.”

¿No eran la que una vez se mostraron? Durante el primer portal y el enfrentamiento del Caos en la Ciudad Constanza, esas armaduras cayeron del cielo y prácticamente soportaron la corrupción mientras que abrían un camino por su cuenta.

¿Cuánto más habían mejorado?

“Aunque normalmente son muy cerrados con dar tecnología la última vez que los vi y les hablé de ti, me preguntaron si necesitabas algo especial y me mencionaron que ellos te ayudarían. Creo que eran órdenes que venían desde arriba.” Dijo su padre mirándola curiosamente.

Ella frunció el ceño en parte sabiendo que la forma que su padre hablaba con ella probablemente era alardeando, pero se quedó con la idea de que la orden venía de arriba.

Le había sucedido lo mismo cuando ella estuvo en el ejército atlante y en este punto para ella tenía sentido.

Las personas con la que hablaba su padre eran los gemelos que están en la cima de la Empresa Cosmos y la Ciudad Atlántida, así que el superior de ellos…

“Debe ser el dueño de la empresa. Lo conocí en una fiesta con mis amigas.” Dijo Leslie en voz baja y viendo que su padre la miraba detenidamente, reveló. “Y no, no está interesado en mí. Creo que quiere ganar puntos de mi parte.”

Ella se rio al pensar en el novio de Aurora y aunque no sabía por qué la favorecía, ella lo acepto. Ya fuera que quisiera una aliada entre todas las amigas de Aurora o quisiera que ella hablara bien de él, ella aceptaría la consideración.

En parte era porque él necesitaba toda la ayuda posible y más cuando había personas como Akira en el grupo.

No dijo que el dueño de la empresa estaba en una relación romántica y trató de mantener la privacidad de la pareja.

“Oh, bien. Gracias por contarme.” Dijo Connor y luego sonriendo, agregó. “Trasmitiré tu pedido y no necesitas preocuparte del precio ni de nada más. Será mi regalo para ti por tu ascenso de rango.”

Leslie, sin controlar su sonrisa, se levantó de su asiento y fue al otro lado del escritorio y abrazó al hombre con fuerza hasta que lo escuchó gruñir por la presión.

“Perdón, me emocioné.” Dijo Leslie con vergüenza.

Su padre era una persona normal y si bien se alimentaba bien y tomaba elixires para mantener salud, no se comparaba al cuerpo de una maestra de armas… Ella a veces se quejaba de que los usuarios de la magia tenían mayores ventajas, pero a veces se olvidaba que ella también tenía ventajas comparadas a otros.

Al ver a su padre le sonreía dando una señal de que todo estaba bien, Leslie sonrió felizmente.

La tecnología era el futuro de los maestros de armas y si ella necesitaba volverse más fuerte tenía que ir más lejos de su zona de confort y eso significaba probar armamento nuevo.


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TG - Capítulo 652
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Clones.

Capítulo 652: Clones.

En una amplia habitación se encontraba Érica mirando diferentes figuras de hielo caminar alrededor de un cristal azul con el tamaño de una pelota de playa.

Este cristal mágico era el núcleo de la torre mágica que ella estaba ocupando y le permitía a los magos conectarse al cristal y organizar y diseñar los hechizos con mayor facilidad.

Tal ventaja le daba la torre llevando a que su progreso se acelerara de manera exponencial, pero esta era una de las varias ventajas que ella tenía.

“Aunque nos dediquemos días enteros en aumentar la dureza del hielo, el cuerpo de nuestro soldado no alcanzara el rango SS.”

“Lo hará. La biblioteca de la Academia Merlín tiene hechizos de hielo de defensa que podemos aplicar al cuerpo y le daremos una resistencia lo suficiente alta como para compararse al cuerpo de un rango SS y también podemos hacerlo maleable.”

“El gasto de energía mágica y el tiempo de lanzamiento aumentará si añadimos más y más hechizos.”

“Este es un hechizo diseñado para ser lanzado antes de la batalla, no durante el combate. No importa que nos demores una o dos horas para lanzarlo.”

“Tampoco debemos ser tan imprudentes. Incluso si una de nosotras no puede lanzarlo, tenemos que hacer que el hechizo pueda ser lanzado conjuntamente por todas nosotras. De esa forma podemos acelerar el lanzamiento y mantener la potencia.”

Un debate estaba sucediendo delante de sus ojos y Érica vio a las diferentes figuras de hielo que eran sus clones.

Cerca de diez clones de hielo estaban en esta habitación debatiendo y arreglando el hechizo.

Aquel que había escrito las notas usaba magia de ilusión para crear clones de sí mismo y Érica hizo lo mismo con sus clones de hielo, llevando a que ella tuviera muchas manos y principalmente mentes que la ayudaban.

Tal ventaja le permitía acelerar la corrección de errores y problemas, pero también creaba complicaciones.

“No nos podemos poner de acuerdo.” Dijo un clon de hielo y mirándola a ella, pidió. “Necesitas hablar con nosotras o no llegaremos a ningún lado.”

El clon no sonaba para nada respetuosa y se escuchaba irritada.

¿Así era ella cuando las cosas no iban como quería? Érica recibió las miradas de sus clones creados con sus recuerdos, emociones, personalidad y más importante que todo su conocimiento.

Ellas eran conscientes, totalmente, sin ninguna restricción y a pesar de que era sumamente peligroso, esta era la mejor forma de acelerar su trabajo.

La lluvia de ideas era genial, pero cada clon tenía una perspectiva distinta a pesar de tener las mismas experiencias y eso llevaba a conflictos. En cierta forma era complicado estar de acuerdo en todo.

¿Aquel que escribió las notas y creó clones con magia de ilusión también tuvo este mismo problema? Ella veía las ventajas, pero las desventajas eran visibles y si bien diferentes mentes trabajando juntas aceleraba todo, era difícil cuando las mentes no se ponían de acuerdo.

Y aunque le costaba admitirlo… Érica era arrogante.

“Usaremos otros hechizos de hielo para aumentar la defensa, la potencia y la dureza del cuerpo. Estamos creando un hechizo prohibido que creara un rango SS. Incluso si todavía no tenemos la conciencia que lo ocupara, tenemos que perfeccionar el cuerpo.” Dijo Érica y en calma, añadió. “Ya sea mago, luchador o algún tipo de espadachín. El cuerpo tiene que ser excelente. Versátil, duro y rápido.”

“Pero el tiempo de lanzamiento…” El clon que se preocupaba sobre cuanto se demoraría lanzar un hechizo de ese tipo trató de hablar, pero los otros la miraron y ella levantó las manos en señal de paz. “Bien. Sin embargo, tienes que tener en cuenta de que si un día te emboscan y no tienes el hechizo lanzado tendrás problemas.”

Érica al escuchar esa idea asintió. Ella comprendía que un hechizo con una alta duración de lanzamiento y preparación no iba a poder ser útil en batalla directas.

Los hechizos prohibidos eran del tipo que normalmente se demoraban mucho y si bien había formas de acortar el lanzamiento, entre más efectos tuviera el hechizo y más se incluyera, más largo sería y ella lo aceptaba.

Incluso si se demoraba horas enteras en lanzar el hechizo una vez que fuera lanzado y el soldado de hielo creado necesitaba permanecer por su cuenta de manera indefinida y lo haría gracias que la energía mágica que lo mantendría iba a ser del núcleo que ella había conseguido.

Justo cuando estaban por volver al trabajo, la señal de visita externa vino de repente.

“¿Quién mierda es ahora? ¿No dijimos que nadie nos interrumpiera?” Cuestionó un clon de hielo sonando molesta.

Otros clones se rieron y Érica también sonrió.

Los clones de hielo curiosamente no eran exactos a ella. La razón no era que la ‘replica’ de su consciencia fuera diferente, sino que ellas tenían una vida útil corta y por ende no necesitaban limitarse.

¿Para qué ser respetuosa cuando morirían en unas horas? Y tal idea se extendía a cada aspecto de sus cortas vidas, lo que las llevaba a ser muy directa.

“Iré a ver. Sigan trabajando.” Pidió Érica y sus clones, simplemente agitaron sus manos con indiferencia para que se fuera.

Ella les dio una mirada y al escucharlas volver a debatir sobre los siguientes pasos del hechizo, salió de la sala y al entrar al pasillo de la torre mágica, suspiró al cerrar la puerta.

Los clones eran ella y Érica se tenía confianza en sí misma, pero también no podía ser ingenua. Ya había sido traicionada por el lancero de hielo y la probabilidad de que uno de sus clones la traicionara estaba presente.

Ella había puesto varias soluciones para evitar la traición y una de ellas era la autodestrucción en caso de que buscaran dañarla y a pesar de que sus clones no sabían de tales medidas, probablemente lo suponían.

Sin embargo, los clones en sí mismo no eran lo que la hicieron suspirar, sino que otra razón.

“¿Él utilizó magia mental o alguna otra magia?” Murmuró Érica mientras caminaba a la entrada.

Ella estaba pensando en el hermano de Aurora y Alice, aquel que escribió las notas las cuales le ayudaron a continuar en su hechizo, y ese mago había creado clones que lanzaban hechizos sin gastar su propia energía mágica. Ella utilizó ese conocimiento para sus soldados de hielo, pero ahora que veía el potencial de los clones quería más.

Los clones eran útiles, pero ella creía que ese hombre había logrado ir más lejos que simplemente hablar o conectarse mentalmente con los clones.

Érica contuvo su deseo de averiguar la verdad… Ella quería ir a preguntarle a la Luz de Plata o incluso a Aurora y Alice para averiguar si ellas sabían sobre qué clase de magia manejaba ese hombre, pero ella no podía hacerlo.

La Luz de Plata había desaparecido y las hermanas daban la impresión de que no conocían a su hermano o lo ignoraban por completo.

Mientras ella suspiraba de vuelta, la puerta volvió a sonar y esta vez ella sintió un poco de irritación de que la molestaran.

Ahora mismo estaba en unas de las torres mágicas que le había dado la Directora Meredith y Érica había rechazado todas las conferencias e incluso asistir a fiestas de aristócratas o ir a ver a la Reina y lo hizo con la idea de centrarse completamente en su hechizo.

Así que estaba enojada de que la molestaran y más cuando había silenciado a la mayoría de sus contactos en el reloj holográfico.

Con una expresión seria y casi fría, ella abrió la puerta y se detuvo al ver a su padre en la entrada.

“¿Sucede algo, padre?” Preguntó Érica tragándose las malas palabras que querían salir de su boca.

Dejar la habitación de los clones significaba perderse el desarrollo de su hechizo y si bien luego podía ponerse al día con ellas o incluso usar las conciencias almacenadas para leer los recuerdos, no iba a ser lo mismo que estar presente.

Su padre, tan serio y solemne como siempre, sacó un anillo espacial y se lo entregó.

“El núcleo de rango SS. Ha sido limpiado y perfeccionado. Los especialistas han aplicado diferentes encantamientos que permiten que el núcleo recupere la energía mágica y ser reutilizado tantas veces como sea necesario.” Dijo su padre y en calma, añadió. “También han hecho los arreglos que pediste.”

Érica tomó rápidamente el anillo y sacó su núcleo de rango SS.

La Cocatriz que ella asesinó usando a sus clones tenía un núcleo del tamaño de una pelota de futbol, pero el tamaño era por las defensas naturales que se formaban para protegerlo y lo valioso salía a la luz una vez que era refinado y tratado por especialistas.

En este punto lo que quedó fue una esfera del tamaño de un puño de un hombre promedio y por toda la superficie tenía encantamientos y toda clase de círculos mágicos.

Este era el centro de su hechizo y como ella quería que el núcleo fuera reutilizado, pidió que los encantadores grabaran el núcleo de tal forma que pudiera recuperar la energía mágica… Básicamente, lo convirtieron en una potente batería auto recargable.

Y aunque no tenía la capacidad de recuperación de energía mágica de un mago talentoso, la Cocatriz tenía una alta capacidad de energía mágica y el núcleo lo mantenía. Diferentes núcleos tenían diferentes capacidades y ella obtuvo uno decente para su objetivo.

Quizás no el mejor para un soldado de hielo, pero suficiente para un fuerte rango SS.

“Me retiraré ahora.” Dijo su padre y cuando ella levantó la cabeza para disculparse, el hombre le dio una pequeña sonrisa. “Entiendo a los magos. La Reina es similar cuando la interrumpen en su investigación. Por tal razón entendió que no quisieras asistir a la fiesta de celebración.”

Érica agradeció y luego volvió a suspirar al ver que su padre se iba.

Entonces, al volver a entrar volvió a sellar toda la torre mágica y volvió a su habitación.

La Directora Meredith le había dado esta torre y ella no la había molestado y fue similar con Cécile con la cual ella tenía muchas maneras de cooperar y si lo que decía su padre era cierto, la Reina Margaret también fue permisiva.

Cada una de ellas eran magas y entendían que el trabajo era lo principal.

******

En el espacio púrpura ilimitado se encontraba una torre y Clémentine entró al interior viendo a diferentes monjes que iban y venían en la sala de bienvenida y luego al ver la gigantesca llama en el medio de todo se acercó.

Ella había venido varias veces desde la reunión con sus amigos, pero esta era la primera vez que el Fénix había estado presente.

Clémentine se acercó con rapidez y emoción, pero entre más se acercaba más dudaba sobre si hacer o no su petición.

Ella recordó lo que le mencionó Alice y la idea que dio a entender… A lo que se enfrentaban sus amigas eran situaciones que superaban a un rango S.

Enemigos con mayor dificultad y por ende un mayor peligro y Aurora casi terminó muriendo al enfrentarse a tales enemigos.

A ella le encantaría ayudarlas en este momento, pero si lo que Alice dijo era cierto, entonces la situación era compleja… Y si uno pensaba en los dioses de lo que esa glotona habló, entonces mucho más grande lo que imaginaba.

Aun así, pensar en la complejidad de ese asunto no la hizo dudar, ni cuestionar, sino que la motivo para acercarse a la llama.

“¿Estás ocupada?” Preguntó Clémentine a la llama y respirando con determinación, reveló. “Me gustaría un momento para hablar.”

El fuego púrpura se extendió hacia ella y al segundo después, ella se encontraba en una espaciosa sala abierta en donde en el sofá se encontraba la dueña de la torre.

El fénix estaba en la forma de una figura femenina y al frente de ella estaba la proyección de la revelación sobre los crímenes de varios héroes y el encubrimiento del gremio que últimamente estaba dando de qué hablar.

“Habla.” Dijo Fenghuang en calma.

Clémentine respiró hondo otra vez y miró directamente a la mujer y se decidió.

“¿Me puedes enseñar como ascender de rango?” Preguntó luego de titubear durante un rato.

Ascender de rango… Ella podía ir a ver a su padre que era un rango SS para aprender sobre como ascender de rango, pero al final decidió venir al Fénix.

La razón era que, si iba con su padre, él le preguntaría la razón de su deseo de avance y ella no quería mencionar que lo estaba haciendo porque quería ayudar a sus amigas en una situación que podía ser muy peligrosa, así que vino aquí.

“Es repentino tu pedido, pero te enseñaré.” Respondió Fenghuang y cuando ella la miró con sorpresa, la mujer simplemente se encogió de hombros. “Eres hábil y capaz y lo suficiente merecedora como para recibir mi enseñanza.”

Clémentine no supo que responder, pero la mujer soltó una risa.

“Le he enseñado a muchos. La mayoría son monjes que me ayudan en mi tarea, pero muy pocos tienen potencial.” Dijo la mujer y luego, revelando una sonrisa, añadió. “Y tampoco soy humana, así que no trates de entenderme con ideas preconcebidas.”

Fue por las últimas palabras que Clémentine finalmente sonrió.

Su padre podía guiarla, pero no sabía cómo lo recibiría si le contaba la verdad, pero Fenghuang lo aceptó de inmediato cuando era raro que alguien enseñara a otro como ascender al rango SS.

A veces solamente el maestro y la aprendiz se le decía como y algunas veces otros aprendían por su cuenta o era público, pero para los psiónicos como ella era raro que otro le enseñara abiertamente.

Sin embargo, debió haber esperado que el Fénix la recibiera, después de todo había recibido a cientos de monjes antes y tenía un templo en donde enseñaba a otros.

Clémentine sonrió más decidida… En lo que fuera que Aurora y Alice estuvieran involucradas, ella se haría lo suficiente fuerte como para ayudarlas.

Ya no quería quedarse detrás.


mode_commentComentario de Evil_Warlord

Buenas. Capítulo del día. Psdt: Estos días han sido algo complicados para subir y escribir. Culpa de algunos problemas de luz donde vivo que me han impedido escribir, aparte de los asuntos personales. Aun así, trataré de subir 4 capítulos por semana para mantener el ritmo. En fin, disfruten y recuerden unirse al discord.

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