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AE - Capítulo 3
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Capítulo 3

Desperté en la habitación.

Me sentía un poco mareado, pero no era nada que no pudiera manejar. Me dirigí directamente al patio trasero.

Lo que ocurrió en la mañana debió ser mi imaginación. En el patio, me encontré a Moch junto con Sof.

- "Veo que se dignó a venir."
- "Mis disculpas, señor Sof. No me encontraba del todo bien y parece que me desmayé."
- "¿Qué más da? Bueno, sigamos con el entrenamiento."

Sof nos mantuvo toda la tarde, practicando el control de maná. Era divertido sentir cómo un pequeño riachuelo surcaba por mis venas.

La clase terminó temprano. En mi camino a mi habitación, me encontré con la princesa. La saludé con cordialidad, me miró con indignación y se retiró apresuradamente. 

[Alguien que me explique por qué las "hermanas mayores" me odian.]

Al momento de llegar a mi habitación, me sentí sumamente exhausto. Sentí como mi cuerpo se vaciaba con cada respiración que daba. Era casi, como si caminar me hubiese consumido todo el maná que poseía en mi cuerpo.

Me tumbé en mi cama, mirando al techo. Puse mi brazo sobre mi cabeza, estaba hirviendo. 

[Puede que haya cogido un resfriado o algo similar, mañana le pediré al señor Sof que me cure con magia.]  

Me sentía totalmente ligero. Casi como si pudiese volar.

Al abrir los ojos me encontraba en un cuarto totalmente en blanco. Miré a mi alrededor por alguna señal de vida o alguna estructura, lo único que encontré fue un infinito blanco.

Dando vueltas sobre mí mismo, me topé con una mancha negra creciendo. Escuchaba murmuros, lamentos, risas... Miles de cosas sobresalían desde esa mancha negra que cada vez se hacía más y más grande.

Traté de correr de ella, pero sentí como unas cadenas doradas me acorralaban y me arrastraban a ellas. Al darme vuelta, logré ver a un ser alto completamente negro pero con los ojos blancos brillantes gritando mi nombre.

Se escuchaba en desesperación e ira. Grité y me desperté cuando aquella figura estaba apunto de alcanzarme. Miré por la ventana, aún era de noche.

Estaba bañado en una capa de sudor muy fuerte. Traté de levantarme, pero me tropecé y caí rendido. Me desmayé inmediatamente.

Cuando desperté, el señor Sof estaba haciendo magia curativa sobre mi cabeza. Cuando se dio cuenta de que estaba despierto, comenzó el interrogatorio.

Le conté lo poco que recordaba de la pesadilla que había tenido. No parecía afectarle, y hasta parecía que lo tomó como una simple pesadilla infantil.

Pasaron unos días, hasta que pude recuperarme por completo. El señor Sof me indicó que eso hiciera. El primero en preguntarme sobre todo fue Moch, nos habíamos vuelto buenos amigos durante mi corta estancia en el castillo.

Mi entrenamiento mágico, con el señor Sof y Moch continuó con normalidad. Aprendimos las diferentes categorías mágicas, pese a que no lograba controlar ni mantener un hechizo curativo.

Mis días de estancia en el castillo llegaban a su fin, me quedaba poco más de un mes. Según el señor Sof, tanto Moch como yo éramos considerados magos de nivel Maestro gracias al entrenamiento con él.

Nuestra prueba final fue un combate mágico entre Moch y yo... O eso me gustaría decir. El señor Sof cambió las reglas del desafío a último momento, debido a mi ventaja como mago no conjurado.

[Esta es la última prueba... Con esto, podré pasar a ser un mago Maestro.]

Sof empezó con una Stone Bullet. Le devolví el ataque con un Windstob, siendo el equivalente a un choque de aire.

- "Fire ball."

- "Lodazal"

En vez de contraatacar, decidí ir a la ofensiva. Cubrí el suelo con lodo, y luego usaría Remodelación Terrea para levantar pilares de piedra...

Pero el señor Sof logró zafarse del ataque usando Remodelación Terrea.

- "Te enfocas mucho en el futuro, Hiroshi. En una pelea, normal no vas a tener tiempo ni de pensar."

Dijo esto, mientras me lanzaba una Explosión. Logré esquivarla usando Windstob en mis pies para lograr un impulso rápido a un lado. Debía bajarlo de ese pilar a como dé lugar, debía conseguirle inestabilidad para poder atacarlo.

Desaparecí el Lodazal, y corrí directamente al pilar. No pensaba en nada, sólo en bajarlo de allí arriba.

- "Stone Punch."

Stone Punch cubre tu puño con piedras cercanas y lo convierte en una especie de armadura. Asesté un golpe junto con el pilar.

El pilar se rompió en pedazos, el señor Sof caía, era mi oportunidad. Me impulsé con Windstob hasta donde estaba el mago y cargué el hechizo más fuerte que tenía.

- "Electric Punch."

Las pequeñas explosiones eléctricas empezaron a salir de mi mano. Al mismo tiempo, usé el pilar derrumbándose para crear barreras y así no escapara. El plan era perfecto.

Hasta que recordé que estaba peleando con Sof. Usó Windstob a tiempo para escapar de la barrera que estaba haciendo, mientras me preguntaba cómo lo había hecho, ya era demasiado tarde. El puño eléctrico chocó contra el pedestal vacío, causando una explosión que me mandó al suelo.

Cuando me quise levantar ya había perdido. Sof estaba al frente mío apuntándome con una Stone Bullet. Me enfurecía haber perdido en un duelo así, pero no había otra cosa que hacer.

- "Tienes buenas armas, Hiroshi. Pero te sobrevaloras demasiado y subestimas al enemigo, pones todo tu ingenio en pensar el siguiente movimiento y predecir al enemigo; pero no le prestas atención."

Lo que más me enfurecía, a parte de perder, era que mi oponente me diese una lección de vida. Suspiré y esperé a ver el combate de Moch. Moch había evolucionado mucho más que yo en temas mágicos.

La elegancia y la velocidad en la que se movía, parecía incluso que estaba bailando al son de las explosiones. Sof fue mucho más suave con él, se notaba, pero eso no evitó que Moch ganase. 

- "Buen trabajo, joven Moch. Logró utilizar el látigo aéreo con tal precisión que ni siquiera con Windstob podría haberlo evitado."

Sof nos liberó del entrenamiento y se adentró en el castillo. Miré mi mano, me sentía mucho más débil que hace unos meses atrás. 

- "Hey, Hiroshi. ¿Vienes a repasar un rato conmigo?"

- "Y-yo no creo que sea buena idea. Voy a entrenar un rato más."

Moch se adentró en el castillo, agarré la espada que había traído dentro de mis maletas, previamente preparada para el entrenamiento. Cree un muñeco de piedra con magia, me posicioné delante y me preparé.

Puse mi mano en la empuñadura del arma enfundada, respiré profundamente, cargué el arma de maná, y apunté a mi objetivo. Usando Remodelación Terrea, puse un pequeño montículo en mis pies y con Windstob me impulsó directamente al muñeco de piedra.

Mientras sacaba el arma, las explosiones eléctricas aparecieron en la hoja del arma, estando frente a frente con el muñeco, azoté el golpe, de un golpe el muñeco se rompió y estalló en pedazos.

Seguí practicando por un par de horas a golpear muñecos, combinación de magia y ataques físicos y un poco de entrenamiento básico. Cuando terminé, se había hecho de noche. Me sentía muy pesado. Mi cabeza estaba al borde de la muerte.

[Creo que me sobre esforcé un poco...]

Y esos eran mis días en mi estadía en el castillo. Los días pasaban, el entrenamiento continuaba y cada día incrementaba más mi fuerza bruta y mágica.

Así, el día de mi despedida llegó. Por fin regresaba a mi casa.


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