Coiling Dragon

Autor: I Eat Tomatoes

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CD - Capítulo 1
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Temprano en la Mañana en un Pueblo

Capítulo 1 – Temprano en la Mañana en un Pueblo

El pueblo de Wushan, un pequeño pueblo ordinario situado en el Reino de Fenlai, al oeste de la Cordillera de las Bestias Mágicas, la mayor cordillera del continente Yulan. 

Mientras el sol matutino se alzaba en el pueblo de Wushan, una pizca de remanente de frío se sentía en el aire. Sin embargo, prácticamente todos los habitantes del pequeño pueblo ya habían salido para empezar su día de trabajo. Incluso los niños de seis o siete años ya habían salido de sus camas y se estaban preparando para iniciar sus ejercicios matutinos. 

En un área vacía situada en la región este del pueblo de Wushan, el calor de los rayos del sol matutino pasaban a través de los árboles que habían alrededor, dejando unos puntos de luz dispersos en el suelo vacío. 

Un enorme grupo de niños podía ser visto ahí, aproximadamente cien o doscientos. Esos niños estaban separados en tres grupos, cada grupo dividido en varias filas. Todos los niños estaban de pie silenciosamente, y sus caras eran solemnes. El grupo de niños situado más al norte tendría aproximadamente seis años, el grupo del medio tendría aproximadamente entre unos nueve y doce años, mientras que los que estaban más al sur tendrían entre trece y dieciséis años. 

En frente de ese inmenso grupo de niños, se hallaban tres hombres de mediana edad de complexión robusta. Los tres vestían camisetas de manga corta junto a pantalones cortos. 

—Si quieres llegar a ser un poderoso guerrero, entonces tienes que empezar a trabajar duro desde joven —dijo fríamente el líder de los tres hombres de mediana edad, con la cabeza alzada y las manos cruzadas a la espalda. Pasó su mirada fría y feroz por el grupo de niños que estaba más al norte. Todos esos niños de seis o siete años apretaron los labios. Mirando a ese hombre con sus grandes y redondos ojos, ninguno de ellos se atrevía a emitir sonido alguno. 

El nombre del líder era Hillman. Él era el capitán de los guardias del clan Baruch, el clan noble que era dueño del pueblo de Wushan.

—Todos ustedes son unos plebeyos. A diferencia de esas familias nobles, no tendrán acceso a ningún manual secreto que les enseñe a cómo cultivar el qi de batalla. Si quieren llegar a ser alguien útil, si quieren ser respetados, entonces todos ustedes tendrán que usar la más antigua, simple y básica de las maneras de mejorarse a uno mismo. ¡Ejercitando sus cuerpos y construyendo su fuerza! ¿Está claro? 

Hillman pasó la mirada por el grupo de niños de nuevo.

—Entendido —las voces de los niños sonaron al unísono con entusiasmo. 

—Bien —satisfecho, Hillman asintió fríamente. Los ojos de los niños de seis años mostraban confusión, mientras que los ojos de los adolescentes se hacían muy determinados. Ellos habían entendido el significado detrás de las palabras de Hillman. 

Prácticamente cada hombre del continente Yulan se ejercitaría de manera muy fuerte desde una edad muy joven. ¡En el futuro, aquel que se hubiese relajado sería mirado hacia abajo por los demás! ¡Dinero y poder, esas eran las cosas que determinaban el status de un hombre! Un hombre sin poder sería menospreciado incluso por las mujeres. 

¿Querías que tus padres estuviesen orgullosos, ser adorado por las mujeres y vivir una vida gloriosa? ¡Entonces te tendrías que convertir en un poderoso guerrero! 

Todos ellos eran plebeyos. Ninguno tendría acceso a aquellos valiosos manuales que enseñaban las artes para cultivar el qi de batalla. ¡El único camino a la gloria que tenían era el de ejercitar desde una edad temprana y reunir fuerza! ¡A través del amargo y duro trabajo! Trabajarían más que esos nobles, gastando más energía y sangre en fortalecerse. 

—Cuando el sol se alce por la mañana, todo empezará a florecer. Ese es el mejor momento para absorber la energía natural a su alrededor y mejorar las condiciones de sus cuerpos. Las mismas indicaciones de siempre, separen sus piernas, ¡al mismo nivel que sus hombros! Ambas piernas un poco dobladas y ambas manos a la cintura. Asuman la ‘Postura de Creación de Qi’. Mientras asuman esa postura recuerden, ‘enfoquen su concentración, mantengan la mente en calma y respiren naturalmente’ —instruyó Hillman fríamente. 

La ‘Postura de Creación de Qi’ era la más simple, pero a la vez la forma más efectiva de ejercitar el cuerpo. Eso estaba basado en la experiencia de las generaciones de antepasados. 

Inmediatamente los casi doscientos niños asumieron la ‘Postura de Creación de Qi’. 

—Recuerden, enfoquen su concentración, mantengan la mente en calma y respiren naturalmente —dijo Hillman fríamente mientras se paseaba en medio de los niños. 

De un vistazo, él podía observar que los adolescentes del grupo sur estaban manteniendo la postura con calma y respiraban naturalmente. Al mismo tiempo, todos ellos cumplían el objetivo de mantener una postura estable y firme. Claramente habían adquirido cierto grado de dominio en la ‘Postura de Creación de Qi’. 

Pero, mirando hacia el grupo de niños al norte, con sus cinturas y rodillas torcidas en grados distintos y sus piernas relajadas y sueltas, era claro para Hillman el hecho de que estaban parados inestablemente y no tenían ninguna fuerza. 

—Ustedes dos, encárguense de los grupos de niños del sur y del medio, que yo me encargaré de los niños más jóvenes —dijo Hillman a los otros dos hombres de mediana edad.

—Entendido capitán —los dos hombres de media edad obedecieron inmediatamente, poniendo toda su atención en esos dos grupos. De vez en cuando, patearían ligeramente las piernas de los jóvenes para ver quiénes estaban manteniendo la postura firmemente y quiénes no. 

Hillman caminó hacia el grupo de niños del norte. Estos se pusieron nerviosos de forma inmediata. 

—¡Mierda, el Cabeza de Monstruo se está acercando! —un niño rubio con ojos grandes y brillantes conocido como Hadley dijo en voz baja.

Hillman se metió en medio del grupo de niños. Los miró fijamente, su cara era fría, pero en su corazón estaba suspirando. 

—Estos niños son simplemente demasiado pequeños. Están demasiado escasos de sabiduría y fuerza. No les puedo exigir demasiado. Sin embargo, sigue siendo beneficioso hacer que ejerciten desde una edad temprana. Si trabajan duro desde pequeños, en el futuro, cuando estén en el campo de batalla, tendrán más posibilidades de sobrevivir. 

Y para enseñar a niños pequeños, ¡captar su interés era la forma más efectiva! ¡Si los forzaba muchos tendría el efecto opuesto!

—¡Todos ustedes, estén firmes! —carraspeó Hillman friamente. 

Inmediatamente, todos los niños se enderezaron, sacando pecho y mirando hacia adelante. 

Un indicio de sonrisa escapó de los labios de Hillman. Entonces se movió hacia el frente y se sacó la camisa. Las líneas bien definidas de sus poderosos músculos hicieron que los ojos de los niños se desorbitaran. Incluso los niños de los grupos del medio y del sur no pudieron evitar mirarle, admirando su físico. 

A parte de su perfecta musculatura, en la parte superior del cuerpo desnudo de Hillman había incontables cicatrices de cuchillos, de espadas y docenas de otras cicatrices viejas. Los niños miraron atentamente esas heridas, sus ojos brillaban. 

Cicatrices de cuchillos, cicatrices de espadas. ¡Ésas eran las medallas de un hombre!

Sus corazones estaban llenos de admiración por Hillman. Hillman, un poderoso guerrero de sexto rango, ¡un guerrero nacido de las luchas de vida o muerte! Incluso en las grandes ciudades sería un individuo destacado. En el pequeño pueblo de Wushan, él era un hombre que cada persona veneraba. 

Viendo las miradas ardientes de los niños, Hillman no pudo evitar que se le escapase una pequeña sonrisa. Quería provocar la veneración de los niños, un deseo de que quisieran ser como él, ¡de esta manera trabajarían más duro y estarían más motivados!

—Echemos algo más de leña al fuego —sonrió Hillman en secreto. Entonces caminó frente a una gran roca, que pesaba entre trecientas y cuatrocientas libras. 

Con una mano Hillman agarró la roca. De una forma muy relajada empezó a blandirla. Esa roca de más de trescientas libras, en manos de Hillman, parecía tan ligera como la madera. Las mandíbulas de todos los niños se aflojaron, y sus ojos se ensancharon. 

—¡Demasiado ligera! Lorry si tienes algo de tiempo después del entrenamiento, consígueme unas cuantas rocas más grandes —con un lanzamiento relajado, Hillman mandó la roca a volar varias docenas de metros. *¡Crash!* Impactó en el suelo a un lado de un gran árbol haciendo que el suelo temblase.  Hillman caminó casualmente hacía varias rocas aleatorias. 

—¡Hah! 

Hillman respiró profundamente. Todas las venas de su musculoso cuerpo aparecieron prominentemente mientras golpeaba directamente una roca azulada cercana. Su puño cortó el aire con un aullido haciendo que los ojos de los niños que mirabas se desorbitasen aún más. El poderoso puñetazo de Hillman impactó en la roca. 

*¡Crash!* El sonido del puñetazo impactando en la roca hizo que los corazones de los niños temblasen. 

¡Esa roca azulada era extremadamente dura! 

La roca azulada vibró. Repentinamente, seis o siete grietas aparecieron en su superficie y con un *peng* se partió en cuatro o cinco piezas. Sin embargo, el puño de Hillman no fue herido en lo más mínimo. 

—El capitán sigue siendo igual de formidable que siempre. 

Lorry, uno de los dos hombres de mediana edad, sonrió, mientras que Hillman volvía hacia ellos. 

El otro hombre, Roger, también se dirigió hacia allí. Usualmente, cuando los niños practicaban la ‘Postura de Creación de Qi’, era el momento en que los tres aprovechaban para relajarse y hablar libremente, a la vez que prestaban atención por si algún niño decidía holgazanear. 

—De ninguna manera, cuando estaba en el ejército, entrenaba todos los días como un loco, y en el campo de batalla entraría en sangrientas batallas cuerpo a cuerpo. Hoy en día todo lo que estoy haciendo es relajándome y estirándome un poco por las mañanas. No tengo tanta energía como en el pasado. —Hillman se burló mientras negaba con la cabeza. 

Todos los niños miraron a Hillman con veneración. 

Aquella gran roca azulada había sido reducida a añicos por un simple golpe de su puño, y esa otra roca de trescientas o cuatrocientas libras había sido lanzada con un simple movimiento de su brazo. ¿Qué tipo de fuerza era esa? 

Hillman volteó su cabeza. Miró a los niños, estaba muy satisfecho viendo sus reacciones. 

—Recuerden, incluso si no pueden cultivar qi de batalla, en principio, si llegan hasta el límite del potencial de su cuerpo, ¡podrán convertirse en guerreros de sexto rango! Un guerrero de sexto rango, nada más entrar en el ejército, ¡puede convertirse fácilmente en un oficial de rango medio y conseguir los manuales militares que enseñan cómo cultivar qi de batalla! Incluso si no se convierten en un guerrero de sexto rango, y solo llegan a ser un guerrero de primer rango común, aún pueden unirse al ejército. ¡Recuerden! ¡Si un hombre no puede ni siquiera convertirse en un guerrero de primer rango, entonces ese hombre no puede ser considerado un hombre! 

—¡Si eres un hombre, entonces maten el pecho en alto, acepten todos y cada uno de los desafíos y no teman a nada! 

Al oír estas palabras, unas sonrisas aparecieron en las caras de todos los niños de seis y siete años. Aunque se esforzaron en seguir con una expresión sería. Esas palabras eran el mantra de Hillman, y las repetía incontables veces a los niños. 

—¡Todos ustedes, firmes! Miren a sus superiores del sur, y observen cómo lo hacen —les espetó Hillman. 

Todos los niños de seis años inmediatamente trataron de ajustar sus posturas para estabilizarse mejor. 

Todos los niños sintieron que sus piernas tenían calambres, pero apretaron los dientes. Sin embargo, después de un tiempo, los niños de seis y siete años comenzaron a tambalearse. Después de esperar un poco, los niños comenzaron a colapsar, sentándose en el suelo uno tras otro.

La cara de Hillman era fría y cruel, pero asintió interiormente. Estaba muy satisfecho con la actuación de los niños de seis y siete años. 

Después de un corto período de tiempo, algunos de los niños de diez años del grupo del medio tampoco pudieron seguir aguantando y también empezaron a caer uno tras otro. 

—Aguanten todo lo que puedan. No voy a forzarlos. Pero, si en el futuro son más débiles que sus compañeros no podrán culpar a nadie más que a ustedes mismos —dijo Hillman con frialdad. 

—¿Hmmm? —Lorry fue aturdido y miró subidamente al grupo del norte. 

En ese punto, muchos de los niños del grupo del medio habían caído, pero en el grupo del Norte, un niño de seis años seguía aguantando.

—Este debe de ser el primer día de entrenamiento de Linley. ¿Quién habría pensado que sería tan formidable? —dijo Lorry sorprendido. A su lado, Hillman y Roger también se dieron cuenta. Mirando hacia esa dirección, vieron en el norte a un único chico de pelo castaño aguantando firmemente. Sus labios estaban apretados, el chico miraba al frente con determinación, ambos puños estaban tan apretados que sus nudillos eran blancos.

Una mirada de grata sorpresa apareció en los ojos de Hillman.

—¡Buen chico! —elogió secretamente Hillman. A pesar de tener solo seis años, era capaz de mantener la ‘Postura de Creación de Qi’ tanto tiempo como los niños de diez años. 

Linley, nombre completo Linley Baruch, era el hijo mayor y heredero del clan Baruch que gobernaba el pueblo de Wushan. El clan Baruch era un clan antiguo. Una vez fue muy próspero, pero después de miles de años solo quedaban tres miembros. el líder del clan, Hogg Baruch y sus dos hijos. El hijo mayor era Linley Baruch de seis años. El hijo menor era Wharton Baruch, que solo tenía dos años. En cuanto a su mujer, falleció dando a luz al menor de los dos hijos. El abuelo de Linley también estaba muerto, habiendo perdido su vida en batalla. 

Las piernas de Linley estaban temblando. A pesar de que su fuerza de voluntad era grande, los músculos de sus piernas estaban tensos y habían empezado a temblar incontrolablemente. Finalmente, colapsó y se sentó en el suelo. 

—Linley, ¿cómo te encuentras? —Hillman se acercó hacia él sonriendo. 

Linley forzó una sonrisa mostrando sus pequeños molares. 

—Estoy bien, tío Hillman —como capitán de los guardias del clan Baruch, Hillman había visto a Linley crecer. Por lo que Naturalmente ambos eran muy cercanos. 

—Bien hecho. Actuaste como todo un hombre —Hillman acarició la cabeza de Linley. Inmediatamente su pelo se revolvió como la hierba arrastrada por el viento. 

—Jaja —Linley sonrió ampliamente, se sentía muy contento gracias a los elogios de Hillman. 

Después de descansar durante un rato continuaron con sus ejercicios. El régimen de entrenamiento de los niños de seis o siete años era relativamente relajado. Pero el régimen de entrenamiento de los adolescentes era muy terriblemente estricto. 

El gran grupo de niños, incluyendo a los de seis y siete años, estaban acostados con sus cabezas y sus pies encima de un par de rocas planas, confiando solamente en la fuerza de sus cinturas para mantenerse rectos. 

—La cadera y las piernas forman una región triangular. —Hillman gesticulo con sus manos para mostrar la zona a la que se refería—. Esta área es el núcleo de una persona. Toda la fuerza y velocidad proviene de este núcleo triangular, haciendo de esta región una zona de suma importancia. 

Mientras hablaba, Hillman seguía caminando, inspeccionando cuidadosamente a los jóvenes para ver si sus movimientos eran correctos. 

—¡Aprieten más! ¡Sus cinturas tienen que estar rectas! —gritó Hillman como un trueno. 

Inmediatamente las cinturas de varios jóvenes se enderezaron. Ese era el primer día de entrenamiento de Linley. Su pequeña cabeza y pies se encontraban apoyados en las rocas, pero en ese momento estaba empezando a sentir cómo su cintura se ponía caliente y estaba perdiendo fuerza.

—¡Aguanta! ¡Tengo que aguantar! ¡Soy el mejor!  —Linley siguió animándose a sí mismo. El cuerpo de Linley siempre había sido muy fuerte, incluso cuando era un bebé. Nunca se había puesto enfermo. Dado que él también trabajaba muy duro, que él sobresaliese no era nada especial.

*¡Thud!* El primer niño cayó. 

Sin embargo, las rocas que estaban usando como apoyo solo tenían unos veinte centímetros de alto, por lo que a pesar de que el niño había caído, no le dolía mucho. 

*¡Thud!* *¡Thud!* Conforme iba pasando el tiempo, los niños empezaron a caer uno tras otro. 

Linley apretó los dientes. Podía sentir claramente que su cintura había llegado a los límites de su tolerancia, hasta el punto en el que se estaba entumeciendo —Mi cuerpo se siente muy pesado, casi no puedo controlarlo. Aguantar… tengo que aguantar un poco más —en ese punto, entre los niños de seis y siete años, solo quedaba Linley. 

Mirando a Linley, Hillman no pudo evitar sentirse lleno de sorpresa y alegría. 

—¡Lorry! —gritó Hillman repentinamente. 

—Capitán —Lorry se enderezó, esperando órdenes. 

Hillman ordenó: —Prepara para mañana algunas tintas especiales. Cuando estén practicando la fuerza de sus cinturas, pon una rama debajo y baña las ramas con tinte. Si alguno de ellos se relaja y toca la rama acabará con el cuerpo lleno de tinta. El régimen de entrenamiento tendrá el doble de dificultad. 

—Sí, Capitán —Lorry no pudo evitar que sus labios se curvasen con una sonrisa. Se río en secreto —El capitán siempre está lleno de esas ideas diabólicas. Esos granujas van a sufrir de verdad ahora. 

¿No era eso así ya?

Miradas de dolor aparecieron en las caras de los niños de diez años. Normalmente podían hacer ajustes leves y relajarse un poco, pero con la idea de Hillman, no tendrían la oportunidad de hacerlo. 

Hillman continuó fríamente —Déjenme decirles, cuando un guerrero practica el qi de batalla, este se guardará en una zona del tamaño de un puño debajo del ombligo. Deben de entender que se encuentra dentro de la zona triangular de la que he hablado anteriormente. ¡Por lo que espero que comprendan la importancia de fortalecer la zona triangular! Ese es su núcleo. Si falla, su cuerpo fallará, sin importar cuan fuerte sea el resto de su cuerpo. 

Un buen instructor era fundamental para los niños. Y Hillman era un guerrero formidable. Conocía las partes importantes del entrenamiento y cómo incrementar la dificultad paso a paso. Sabía que tipos de instrumentos usar y en qué edades. Si era demasiado exigente, eso haría que los cuerpos de los chicos colapsasen. 

—¿Qi de batalla?

Al oír esas palabras, todos los jóvenes, incluyendo los más pequeños que estaban descansando en un lado, miraron a Hillman con ojos completamente abiertos. 

Todos los plebeyos estaban impacientes por aprender qi de batalla. Incluso Linley, el vástago de una casa noble, estaba ansioso. 

*¡Thud!* 

Finalmente Linley no pudo aguantar más, usó sus manos para apoyarse en el suelo mientras rodaba lentamente hacia bajo. 

—¡Qué bien me siento! —Linley podía sentir cómo el entumecimiento de sus caderas atravesaba directamente hasta el hueso, haciéndolo tan confortable que sus ojos se cerraron momentáneamente. 

—¿Cuánto habré aguantado? —Linley abrió los ojos, mirando alrededor suyo. 

Todos los niños de seis años habían caído. Incluso la mitad de los niños de diez años había caído también. Sin embargo, todos los de catorce seguían aguantando. La cara de Hillman seguía igual de fría que siempre. 

—Todos tienen que recordar que sus cuerpos son como un recipiente, como un vaso de vino, el qi de batalla es el vino. La cantidad de vino que se puede depositar depende del tamaño del vaso. Lo mismo ocurre con el cuerpo, la habilidad de una persona para practicar qi de batalla depende de la cantidad de esfuerzo que pone en el entrenamiento. Si su cuerpo es demasiado débil, incluso si tiene acceso a poderosos manuales de qi de batalla, su cuerpo no será capaz de soportar mucho qi y seguirás sin poder convertirte en un poderoso guerrero —Hillman impartió varios consejos a los niños. 

Muchos guerreros, debido a que no recibieron la orientación adecuada en su juventud, solo pudieron acabar comprendiendo la relación entre qi de batalla y fuerza física mucho más tarde. Sin embargo, a esa edad no podrían tener mucho progreso por más que entrenasen. 

Muchos ancestros habrían recorrido caminos equivocados y ganando mucha experiencia. Hillman continuó compartiendo esas experiencias, como el viento de la primavera dando vida a lluvias, grabando esas experiencias en las mentes de los niños. Hillman no quería que esos niños recorriesen caminos equivocados. 

Después de practicar la ‘Postura de Creación de Qi’, la cadera, espalda, las piernas y otras partes del cuerpo se armonizarían. En ese punto, casi todos los chicos estaban sentandos, relajados, en el suelo. El programa de entrenamiento de Hillman era prácticamente perfecto en cuanto a la distribución de la dificultad por edad. 

—El entrenamiento de hoy acaba ahora —anunció Hillman.

Los regímenes de entrenamiento del pueblo de Wushan estaban regularizados. Todos los días, entrenaban dos veces, una vez al amanecer y otra al anochecer. 

—¡Tío Hillman, cuéntanos unas cuantas historias! —Como el entrenamiento terminó, los niños empezaron a decir en voz alta. Todos los días, después del entrenamiento del anochecer, Hillman les contaría historias de sus días en el ejército o algunos eventos que habían ocurrido en el continente. 

Los niños, que habían pasado toda su vida en el pueblo, ansiaban por historias del ejército. 

Hillman sonrió. Le gustaba contar historias a los niños. Esa era una forma de despertar el interés por entrenar de los más pequeños. Hillman siempre había creído que la única forma de conseguir resultados excelentes era haciendo que los niños entrenasen por voluntad propia. 

—Hoy les voy a contar la historia sobre las legendarias ‘Cuatro Líneas de Sangre de los Guerreros Supremos’, que conoce todo el mundo en el continente. —Una mirada de admiración apareció en la cara de Hillman. 

Las orejas de los niños se alzaron inmediatamente, y sus ojos empezaron a brillar. Linley, sentando en el suelo sintió cómo su corazón latía con fuerza —¿Los legendarios Cuatro Guerreros Supremos? —Las orejas de Linley también se alzaron mientras miraba a Hillman sin pestañear. 

En los ojos de Hillman se podían apreciar un indicio de emoción. Sin embargo, su voz seguía calmada —En nuestro continente, hace miles de años aparecieron cuatro poderosos Guerreros Supremos. Los cuatro poseían un poder comparable al de un enorme dragón. Podían caminar relajadamente en medio de un ejército de millones, ¡y hacerse con la cabeza del general con facilidad! Esos Guerreros Supremos eran conocidos como el Guerrero Sangre de Dragón, el Guerrero Llama Violeta, el Guerrero Tigre Rayado y el Guerrero Inmortal. 

—Los guerreros son divididos en nueve rangos. Yo, un mero guerrero de sexto rango, ¡soy capaz de hacer fácilmente añicos rocas y tirar abajo grandes árboles! pero un guerrero de noveno rango, incluso en el todo el Reino de Fenlai sería considerado un experto de clase alta. Pero encima de los guerreros de noveno rango están los Cuatro Guerreros Supremos. Ellos han superado el noveno rango, y se les puede considerar el pináculo de los guerreros. ¡Pertenecen al nivel de los legendarios Guerreros del nivel Santo! —los ojos de Hillman estaban llenos de emoción—. ¡Los legendarios Guerreros de nivel Santo pueden fundir icebergs gigantes, hacer que el interminable mar produzca feroces olas, hacer a las montañas temblar, hacer colapsar ciudades con millones de habitantes, ¡y hacer que caigan meteoritos del cielo! Son absolutamente invencibles, el pináculo del poder.

Silencio, todos los niños estaban aturdidos. 

Hillman apuntó hacia la montaña que había al noreste. 

—Miren hacia la montaña de Wushan, ¿no es grande? —sonrió Hillman. 

Después de escuchar las palabras de Hillman, varios de los chicos habían sido asustados tremendamente. Todos asintieron de inmediato. Wushan tenía más de mil metros de altura y unos cuantos miles de circunferencia. A los ojos de cualquier persona, sería considerada una montaña grande. 

—Pero los guerreros de nivel Santo pueden destruir la montaña Wushan en un parpadeo —dijo Hillman firmemente. 

Un guerrero del sexto rango solo puede destruir una roca, ¡pero un guerrero de nivel Santo puede destruir una montaña entera! Las bocas de todos los niños se abrieron y sus ojos se ampliaron. Todos ellos estaban conmocionados y todos sus corazones estaban llenos de temor hacia esos guerreros de nivel Santo. Pero, sus corazones también estaban llenos de anhelo. 

—¿Destruir una montaña? —las palabras de Hillman habían tenido un gran impacto en Linley. 

Después de un rato, los niños volvieron a sus casas. Hillman, Roger y Lorry fueron los últimos en salir. Mirando a los niños partir en grupos de tres o cinco, una sonrisa apareció en la cara de Hillman. 

—Esos chicos son la esperanza y el futuro del pueblo de Wushan —comentó Hillman con una sonrisa. 

Roger y Lorry también miraron hacia el grupo de niños. En el continente, prácticamente todos los niños plebeyos tenían que entrenar duro desde una edad temprana. Viendo a esos niños, Roger y Lorry rememoraron su propia juventud. 

—Capitán Hillman, eres definitivamente más formidable que Ole Potter, el instructor que había antes. Bajo tu guía, pienso en el pueblo de Wushan se convertirá en el pueblo más poderoso de la región, superando a la otra decena de pueblos —dijo Lorry con una sonrisa. 

La fuerza de un instructor determinaba el futuro del pueblo. 

—Oh, capitán ¿cómo es que conoces el poder de los guerreros santos o el de los Cuatro Guerreros Supremos? —Lorry recordó preguntar. 

Un poco avergonzado, Hillman sonrió y dijo: —Bueno, uhm, para ser sincero. No tengo muy claro cuán poderosos eran los Cuatro Guerreros Supremos. Después de todo, ellos son leyendas. Han pasado innumerables años desde que alguno de ellos ha sido visto. 

Lorry y Roger estaban atónitos.

—¿No tiene ni idea y aun así le contó todo eso a los niños? 

Hillman sonrió. 

—Aunque no tengo muy claro la fuerza exacta de los Cuatro Guerreros Supremos, sí sé qué, un mago de nivel Santo es capaz de usar hechizos prohibidos y erradicar un ejército entero decenas de miles o una ciudad entera. Ya que los magos Santos son así de poderosos, los guerreros Santos tampoco deberían de estar muy lejos de ese nivel.

—De todas formas, la razón por la que les he contado esas historias a los chicos es para que entrenen más duro, ¿no vieron lo ilusionados que estaban los niños tras escuchar las historias? —dijo Hillman con una sonrisa radiante. 

Lorry y Roger estaban estupefactos. 

……… 

 —¡Nos vemos, Ley! 

—¡Hasta luego Hadley!

Despidiéndose de su amigo Hadley, Linley volvió solo a su casa. Después de caminar durante un rato pudo ver las propiedades de los Baruch. 

El volumen de tierra en el que se había construido la mansión de los Baruch era bastante grande. El musgo crecía en las paredes y todo tipo de hiedras se enredaban alrededor de los muros. Las cicatrices del tiempo se podían apreciar con facilidad en las paredes. La Casa de los Baruch que estaba en el pueblo de Wushan era el hogar ancestral del clan Baruch. Una Casa ancestral que había existido por más de cinco mil años y que había soportado incontables renovaciones, siguiendo levantada allí. 

Pero, con el declive de la fortuna familiar, las finanzas del clan habían tomado un mal rumbo. Al final, solo se podía gastar los ahorros. Hacía poco más de cien años, el entonces líder del clan Baruch decidió que los miembros del clan empezarían a vivir en el patio delantero, que ocupaba un tercio de la mansión. El resto de la mansión ya no recibiría mantenimiento, de ese modo se podría ahorrar una gran cantidad de dinero. 

Pero, a pesar de esas medidas, en el período en el que el padre de Linley, Hogg Baruch tomó posesión, siguió teniendo la necesidad de vender posesiones familiares para mantener el clan. 

Las imponentes puertas de la mansión estaban abiertas.

—¿Guerreros de nivel Santo? —mientras caminaba, Linley seguía pensando sobre la historia.  —¿En el futuro seré capaz de convertirme en un guerrero de nivel Santo?

—Linley —la voz de Hillman resonó detrás de él. Hillman, Roger y Lorry al final habían acabado alcanzándole. 

Linley se dio la vuelta y acto seguido dijo con alegría: —¡Tío Hillman! 

Después de eso, respiró profundamente. Levantando la cabeza y mirando a Hillman, su voz estaba llena de impaciencia, dijo: —Tío Hillman ¿de verdad son tan poderosos los guerreros de nivel Santos? Entonces ¿Qué hay de mí? ¿Seré capaz de convertirme en uno? —en el corazón de Linley estaba presente un deseo que poseían todos los niños de su edad. 

Hillman estaba aturdido. A su lado, Roger y Lorry también estaban estupefactos. 

¿Un guerrero de nivel Santo? 

—_Este pequeño sí que se atreve a soñar a lo grande. El Reino de Fenlai tiene millones de habitantes, pero aun con eso, en los últimos cientos de años no ha producido ningún guerrero de nivel Santo. Querer convertirse en un guerrero de nivel Santo…_—Hillman sabía perfectamente lo difícil que era llegar a ser un guerrero de nivel Santo.

Requería de un gran esfuerzo desde una edad temprana, el apoyo de un clan noble y también una gran cantidad de talento natural. También necesitabas suerte. ¿Cómo podría ser tan fácil convertirse en un guerrero de nivel Santo? 

Hillman sabía muy bien cuánto tuvo que sufrir él para convertirse en un guerrero de sexto rango, y cuántas batallas de vida o muerte tuvo que experimentar. Fue muy difícil convertirse en un guerrero de sexto rango. Un guerrero de séptimo, octavo y noveno rango, por supuesto, sería aún más difícil. ¿En cuánto a un guerrero de nivel santo?, Incluso en sus sueños, Hillman no se atrevía a imaginarse como uno. 

Pero estaba afrontando la mirada seria y honesta de Linley. 

—Linley, el tío Hillman tiene fe en ti. Estoy seguro de que acabarás convirtiéndote en un guerrero de nivel Santo —mirando a Linley, Hillman habló con firmeza. Esas palabras de ánimo hicieron que los ojos de Linley brillasen. En el corazón de Linley, un deseo salió a flote. 

¡Un deseo que nunca había sido tan ardiente!

—Tío Hillman, a partir de mañana ¿puedo participar en las sesiones de entrenamiento de los chicos de diez años? —Linley preguntó de repente. 

Hillman, Roger y Lorry miraron a Linley, sorprendidos.

—Mi honorable padre siempre me ha dicho que si te quieres convertir en un hombre sin igual, entonces tienes que trabajar más duro que los demás —Linley imitó la forma de hablar de su padre de manera inconsciente. 

Hillman sonrió. Había visto los resultados del entrenamiento de Linley de hoy. A pesar de que Linley solo tenía seis años, sus condiciones físicas eran comparables a los de los niños de nueves años. Inmediatamente, asintió sonriendo. —De acuerdo, pero más te vale no relajarte. Tienes que darte cuenta de que eso no será cosa de uno o dos días. Será un régimen a largo plazo. 

Linley levantó la cabeza con orgullo. Con plena confianza en sí mismo, sonrió.  —Tío Hillman solo espera y verás.

Esa era una mañana de lo más común en el pueblo de Wushan. Posteriormente, todas las mañanas al igual que esa los jóvenes seguirían a Hillman, un guerrero de sexto rango y entrenarían bajo su orientación. La única diferencia, era que Linley de seis años estaba colocado en el grupo del medio de niños de diez años.


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CD - Capítulo 2
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El Clan de los Guerreros Sangre de Dragón (Parte 1)

Capítulo 2 –  El Clan de los Guerreros Sangre de Dragón (Parte 1)

En un abrir y cerrar de ojos, otro medio año pasó. Entrenando duro y fortaleciendo su cuerpo, Linley pasó a través de la gentil y cálida primavera, el abrazador verano, y el escalofriante otoño. El árbol de álamo blanco al costado del campo de entrenamiento vacío del pueblo de Wushan siempre dispersaba algunas hojas secas en el suelo cada vez que el viento soplaba. 

El cielo se volvía lentamente oscuro. 

Hoy, había un excepcionalmente gran número de personas en los campos de entrenamiento, cerca de trescientas. 

—El entrenamiento de la tarde termina ahora —Hillman sonrió—. Sin embargo, antes de irse, todo el mundo necesita felicitar a esta cosecha de niños que están a punto de dejar el pueblo de Wushan para entrar en el ejército. 

Con el final de otoño venía la temporada de reclutamiento. Con el continente entero enfrascado en una era de guerra, cada joven sería convertido en un poderoso guerrero como medalla de honor. Naturalmente, también había quienes deseaban convertirse en magos, pero convertirse en mago era una extremadamente difícil. Tal vez solo una persona en diez mil tendría la calificación necesaria para convertirse en mago. Con tan baja probabilidad, la persona promedio incluso ni lo consideraba. 

Convertirse en guerrero era mucho más fácil. Una vez cumplidos los dieciséis años, siempre que fuesen al menos guerreros de primer rango, fácilmente podrían entrar al ejército. 

—¡Tío Hillman, gracias!

Ciento veintiséis niños, todos de diecisiete años, se inclinaron respetuosamente hacia Hillman. Esos jóvenes normalmente no asistían al entrenamiento. Todos ellos se habían convertido en adultos, y tenían sus propios trabajos. Pero ya que todos habían sido entrenados por Hillman desde que eran pequeños, todos consideraban a Hillman por haber sido un maestro benevolente.

Antes de entrar al ejército, todos fueron allí a despedirse de Hillman. 

Mirando a ese grupo de muchachos de diecisiete años lleno de energía y ansias, Hillman estaba lleno de incontables sentimientos encontrados. Eso era debido a que Hillman sabía que todos esos chicos estaban ansiosos de entrar al ejército, pero después de diez años de servicio militar, ¿cuántos de ellos volverían con vida? 

—Espero que al menos la mitad de esos ciento veintiséis sean capaces de regresar vivos —Hillman oraba silenciosamente. 

Hillman miró a los chicos, y dijo en voz clara: —¡Mocosos, escuchen! Todos ustedes son los hombres del pueblo de Wushan. Los hombres del pueblo de Wushan deben enderezar sus pechos y darle la bienvenida a cualquier reto, y aceptarlos sin miedo. ¿Me estoy dando a entender?

Todos esos muchachos de diecisiete años enderezaron sus pechos, sus cuerpos se pusieron rectos. Sus ojos estaban llenos de ansias por la vida militar, todos respondieron fuerte al unísono, —¡Entendido!

—¡Bien! —Hillman se puso de pie con el cuerpo recto también. Su fría mirada estaba llena de un aura militar. 

—Mañana, todos ustedes partirán. Esta noche, prepárense bien. Sé cuan fuertes son. ¡Todos serán capaces de entrar fácilmente al ejército! ¡Yo, Hillman, esperaré aquí hasta que hagan su regreso triunfal al pueblo de Wushan! —dijo Hillman con una voz clara. 

Los ojos de esos jóvenes brillaron. 

Regresar a casa con honor, ese era el sueño de cada joven. 

—Ahora, les ordeno a todos, vayan a casa inmediatamente y comiencen sus preparativos. ¡Dispérsense! —dijo con una voz fría y feroz. 

—¡Sí, señor! 

Ciento veintiséis jóvenes saludaron respectivamente, y se dispersaron.  Fueron seguidos por la mirada de adoración de los cerca de doscientos jóvenes que quedaban. Mañana, ellos comenzarían un nuevo viaje. 

—Tengo dos años más. Cuando llegue a esa edad, también quiero entrar en el ejército. 

—Realmente quiero vivir la emoción y la vida palpitante de un soldado. Si tengo que pasar toda mi vida aquí en el pueblo de Wushan, incluso si vivo por siempre, será decepcionante. 

Un grupo de chicos de trece años conversaban entre sí. Todos ellos anhelaban esa emocionante vida, una vida llena de vigor. Todo ellos querían acumular méritos y obtener reputación. Querían ser adorados por las chicas y tener la estima de sus familiares. 

¡Ese era su sueño! 

—Linley, tu padre, el Señior Hogg, tiene un asunto extremadamente importante contigo. No vayas a jugar con otros niños. Ven a casa conmigo —Hillman caminó al lado de Linley. Mirándolo, Hillman se sintió muy orgulloso. 

Linley era extremadamente inteligente. Bajo la tutela de su padre, Hogg, desde temprana edad, había aprendido muchas palabras y podía leer muchos libros. 

Leer era algo muy lujoso. Usualmente, solo los descendientes de casas nobles podían leer. El clan Baruch era un clan extremadamente antiguo, y mantenía una enorme cantidad de libros. 

—Tío Hillman, ya lo sé. Mi señor padre me lo ha recordado tres veces. Mi señor padre nunca ha estado tan insistente sobre algo. No me iré por ahí a jugar —Linley sonrió, revelando sus dientes blancos como perlas, fuesen perfectos sino fuese por el hecho de que le faltaba uno. A Linley le estaban comenzando a crecer los dientes permanentes. 

—Es suficiente. Has perdido uno de tus dientes frontales. Cuando sonríes, dejas que el viento entre —Hillman rio—. Ve, ve a casa.

En el antiguo patio delantero de la Mansión Baruch, después de que la familia terminó de cenar, Linley estaba jugando con su hermano menor. 

—¡Hermano mayor, abrazo, abrazo! 

El pequeño Wharton estaba observando a Linley con una mirada pura, simplemente encantadora. Caminando con paso inseguro, extendió una pequeña mano hacia Linley, tratando de abrazarlo. Linley de pie no muy lejos, tranquilamente esperó a que el pequeño Wharton se le acercase. 

—¡Wharton puedes hacerlo! —Linley lo animó. 

Los pasos tambaleantes del pequeño Wharton hacían que las personas temiesen que cayese con cada paso que daba. Pero al final, el pequeño Wharton se las arregló para precipitarse a los brazos de su hermano mayor. Su piel suave, era tan suave como el agua, era ligeramente rosada. Sus grandes ojos miraban a su hermano mayor, y con una voz de bebé, dijo: —Hermano mayor, hermano mayor. 

Observando a su pequeño hermano, el corazón de Linley se llenó de calidez y amor incondicional. 

Sin madre, ni abuelos. A pesar de que tenía a su padre y al guardián de la familia para cuidarlos, Linley, quien había madurado pronto, era extremadamente amoroso y protector hacia su pequeño hermano. En los ojos de Linley, como su hermano mayor, era su trabajo cuidar de su pequeño hermano. 

—Wharton, ¿qué has aprendido hoy? —preguntó Linley, sonriendo. 

Wharton frunció el ceño, una extremadamente linda expresión. Después de reflexionar, dijo emocionadamente, —¡Hoy aprendí como usar los trapos!

—¿Trapos? —El rostro de Linley reveló una sonrisa incontrolable—. ¿Qué limpiaste? 

Contando con sus dedos, el pequeño Wharton dijo: —¡Primero usé los trapos para limpiar el piso, luego las pocetas de los baños, y al final limpié… limpié… cierto, limpié los platos! —Él miró emocionadamente a Linley, esperando un cumplido. 

—¿Limpiaste los baños, y luego limpiaste los platos? —Los ojos de Linley eran enormes. 

—¿Qué? ¿Hice algo malo? En verdad los limpié muy bien —en la pequeña cabeza de Wharton, sus ojos estaban llenos de incomprensión mientras miraba a su hermano mayor. 

—Joven maestro Linley, su padre lo está buscando. Permítame cargar al joven maestro Wharton —un anciano caminó ante ellos. Ese anciano era el mayordomo del clan Baruch, Hiri. En toda la mansión, además del mayordomo, no había ni siquiera una sirvienta. 

Linley no tenía más tiempo para charlar con Wharton. De inmediato entregó a Wharton al abuelo Hiri, y se dirigió hacia el salón de invitados. 

—¿Me preguntó por qué mi padre me habrá convocado? —a pesar que era joven, Linley podía sentir que esta vez, su padre lo había llamado por algo importante. 

Entrando al saló de invitados, en una esquina había un reloj de péndulo que era tan alto como Linley. 

El reloj de péndulo podía ser considerado un objeto de gran calidad. Generalmente, solo las familias ricas o los nobles tenían tal reloj. En ese momento, el padre de Linley estaba sentado al costado de la chimenea. Las flamas en la chimenea ardían, crepitando y sonando.

—¿Uhm? ¿Por qué mi padre se cambió sus ropas? —viendo a su padre, Linley se llenó de asombro. Mientras estaba casa, su padre normalmente solo vestía simples ropas. Solo entonces, mientras cenaban, su padre vestía ropas normales. Pero ahora, se había cambiado a un conjunto de ropas muy nobles y de hermosa apariencia. 

El cuerpo entero de Hogg emanaba una antigua y noble aura. Esa aura no era algo que el dinero podía comprar. Era algo que un antiguo clan noble cultivaba en sus herederos. Un clan que había sobrevivido por cinco mil años. ¿Cómo podía un noble ordinario comparársele? 

Hogg se puso de pie. Girando alrededor, cuando vio a Linley, sus ojos se iluminaron. 

—Linley, ven conmigo. Vamos al salón ancestral. Tío Hiri, sabes sobre los asuntos de mi clan, así puedes venir también —Hogg sonrió. 

—¿El salón ancestral? —Linley estaba asombrado. 

Los miembros del clan Baruch solo se quedaban en la parte delantera de la mansión. El área en la parte de atrás, prácticamente nadie iba a limpiarla. Solo el salón ancestral en la parte trasera era visitado, una vez al mes, para limpiarlo. 

—Pero este no es el momento para dar ofrendas a nuestros ancestros. ¿Por qué vamos al salón ancestral? —Linley tenía su cabeza llena de dudas. 

Saliendo del salón de invitados, Hogg, Linley y el tío Hiri, quien aún sostenía a Wharton, seguían un camino de piedras azules hacia la parte trasera de la mansión. 

Mitad de Otoño. La noche era más fría que el agua. 

El viento frío soplaba, Linley no podía dejar de temblar. Pero Linley no hizo ningún sonido, debido a que podía sentir algo diferente hoy. Siguiendo a su padre, Linley también entró en el salón ancestral. 

*Clack* La puerta del salón ancestral se cerró. 

Con las velas en el salón comenzando a brillar, todo el salón de inmediato se volvió muy brillante. Linley pudo ver instantáneamente algunas tablas espirituales puestas muy al frente del salón. Ese grueso cúmulo de tablas espirituales se contaban volúmenes como los años del clan Baruch. 

Hogg tranquilamente se puso de pie frente a las tablas espirituales, sin decir ni una palabra. 

Linley se sintió muy nervioso. En todo el salón, además de los sonidos de las velas, no se escuchaba nada más. La tranquilidad era aterradora, creando una opresiva sensación en el corazón. 

Repentinamente, Hogg giró y concentró su mirada en Linley. Con una voz pesada, dijo: —Linley, hoy, hay muchas cosas que deben ser hechas. Pero primero, déjame contarte algo de la historia de nuestro clan Baruch. 

Linley pudo sentir que su corazón palpitaba frenéticamente. 

¿La historia de nuestro clan? ¿Qué puede ser? —en su corazón, Linley estaba ansioso por saber, pero no se atrevía a hacer algún sonido. 

Una mirada de orgullo apareció en su rostro, Hogg dijo en una voz clara. —Linley, nuestro clan Baruch ha existido por cinco mil años. Incluso buscando en todo el Reino de Fenlai. No creo que podamos encontrar otro clan que sea tan antiguo como el nuestro —La voz de Hogg contenía un orgullo absoluto.

Antiguo. Esa era una palabra que algunos clanes nobles veían con gran importancia. 

—Linley, ¿has escuchado de los legendarios Cuatro Guerreros Supremos del continente Yulan? —Volteando su cabeza, Hogg miró a Linley.

Con sus ojos brillando, Linley asintió. 

—Los conozco. De acuerdo al tío Hillman, los legendarios Cuatro Guerreros Supremos son: el Guerrero Sangre de Dragón, el Guerrero Flama Violeta, el Guerrero Tigre Rayado, y el Guerrero Inmortal. 

Satisfecho, Hoog asintió. Sonriendo, dijo: —¡Correcto! Ahora, voy a decirte algo. Los Cuatro Guerreros Supremos actualmente representan a cuatro clanes antiguos. ¡Y nuestro clan Baruch es el clan antiguo que contiene la exaltada línea de sangre de los Guerreros Sangre de Dragón!


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