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SM – Capítulo 23

 

Capítulo 23: Volviendo a Casa

 

El entrenamiento de Yang Qi en las Montañas Cadáver Negro resultó ser muy productivo, adquirió núcleos demoníacos por un valor de millones. También obtuvo billetes por un valor de cerca de cinco millones de píldoras de convergencia de energía dentro de la gruta del simio blanco, así como también la Píldora Dorada de Nueve Transformaciones, la cual probablemente valía al menos diez millones.

Aunque no era suficiente para compensar por la Píldora del Dragón Latente, sí que ayudaría mucho a la recuperación del clan.

Lo que era aún mejor, su base de cultivo había avanzado tras despertar la quinta partícula en su interior. Con el poder de cinco antiguos megamamuts, había llevado su cultivo a la séptima etapa de las artes energéticas, el nivel de la Manifestación de Energía. Esto combinado a su increíble Fuerza del Mamut Divino Supresor Infernal, le permitía aplastar fácilmente a expertos en la octava etapa.

La base de cultivo del simio blanco ya había llegado a la cumbre de la octava etapa, y ya que era un engendro demoníaco, eso lo hacía mucho más fuerte que un humano, el hecho de que Yang Qi lo derrotara indicaba la facilidad con la que podría derrotar a humanos.

Por ejemplo, si se topaba ahora con Yang Shi, probablemente podría ganarle fácilmente. Sin siquiera mencionar al joven genio número uno del clan, Yang Honglie.

—«Hmph. Si Yun Hailan y Song Haishan estuvieran en Yun de Mar en vez del Instituto Semi-Inmortal me escabulliría a matarlos a los dos. Es lo que se merecen.»

Mientras más fuerte se hacía, más le hacía enojar la traición de Yun Hailan. Lamentablemente, el hecho de que estuviera ahora en el Instituto Semi-Inmortal hacía que fuera imposible tocarla.

El Instituto Semi-Inmortal era la organización número uno del continente, poseían más expertos que nubes en el cielo. Incluso tenían personas por encima del nivel de Maestros de Energía, el nivel de Usurpadores de Vida. Con gente como esa cerca de Yun Hailan, Yang Qi sabía bien que aunque fuera más fuerte de lo que ya era, seguiría siendo un suicidio intentar poner sus manos sobre ella.

Lo mejor que podía hacer ahora era concentrarse en su cultivo, hacerse más fuerte, restaurar la gloria del Clan Yang y desarrollar lentamente un plan para vengarse.

La situación política del continente era tensa e inestable. Muchos de los vasallos se estaban declarando naciones independientes, y parecía que pronto estallarían conflictos abiertos. Si el Clan Yang permanecía en una situación débil en ese caos, era muy posible que terminaran erradicados.

Mientras las Alas del Demonio Diabólico de Yang Qi lo llevaban cada vez más cerca de Fuerte Yan, una ráfaga de viento demoníaco recorrió la gruta del simio en las Montañas Cadáver Negro, y otro nuevo simio apareció, uno aún más enorme que el blanco.

El pelaje de este simio era de color dorado.

Sus artes energéticas y su base de cultivo eran tan avanzadas que podía viajar en forma de una ráfaga de viento, el nivel de su poder era más que profundo. Por cómo se veía, parecía ser un algún familiar superior de ese simio blanco, con brazos tan gruesos y largos que casi tocaban el suelo aun estando parado en dos patas.

Las garras en sus dedos tenían más de un pie de largo, claramente podían reducir las rocas a polvo.

Ese simio de pelaje dorado dejó salir un grito miserable en cuanto vio al simio blanco tumbado y muerto en el suelo. —¡Pequeño Blanco! Aah, ¿quién te ha matado Pequeño Blanco…? Juro que encontraré al asesino y destruiré su clan, lo juro. ¡Hasta se robó tu núcleo demoníaco!

En medio de sus llantos, inhaló profundamente, lo que le permitió detectar cierto aroma sobre el simio blanco…

Entonces se llenó de ferocidad y salió de golpe de la cueva en la cascada. Al parecer, sus artes energéticas ya estaban en la novena etapa, el nivel de un Maestro de Energía…

***

Una sombra recorría la oscuridad de la noche, y entró a Fuerte Yan con el sigilo de un fantasma, y tras pocos momentos llegó en la mansión del Clan Yang.

Ese era justamente Yang Qi.

La Pequeña Yan estaba medio dormida fuera de su habitación para cuando él llegó.

—¡Volvió Joven Maestro! exclamó al verlo. Luego se dio cuenta del enorme garrote dorado que cargaba consigo, y las ropas arruinadas que llevaba puestas. Se puso de pie con emoción y dijo, —Le prepararé le baño y un cambio de ropas. ¡También puedo arreglarle el cabello!

Yang Qi solo sacudió su mano y le respondió, —Tranquila, así estoy bien. Me cambiaré la ropa rápido y entonces iré a ver a mis hermanos. Sigue durmiendo.

Entonces entró a su habitación, se cambió a unas túnicas bordadas exquisitas y se dirigió al salón principal. Al llegar, se encontró con Yang Yunchong revisando unos libros de cuentas con algunos de los contadores del clan. Estos se pusieron de pie para saludar formalmente en cuanto vieron la llegada de Yang Qi.

Este por su parte, solo les dirigió una mirada inexpresiva, sabía bien que todos lo maldecían por dentro por haber llevado al clan a la quiebra. La única razón por la que se contenían era su base de cultivo, y el hecho de que había derrotado en combate a Yang Kui.

Al fin y al cabo, en este mundo la fuerza era lo más importante, aún más que la riqueza. Si se era lo bastante fuerte, cualquier riqueza era fácil de obtener.

—«Si supieran que ya estoy en la séptima etapa y que acabo de matar a un engendro demoníaco en la octava seguro se morirían del susto y se tumbarían al suelo a alabarme.» —Sacudió su mano como si nada y dijo, —Pueden irse por ahora. Tengo algunos asuntos que discutir con mi hermano.

—Pueden retirarse, —continuó Yang Yunchong.

Los contadores se fueron y cerraron las puertas tras ellos.

—Tercer Hermano, escuché que fuiste a las Montañas Cadáver Negro a cultivar. Debo admitir que estaba preocupado, pero también estoy sorprendido de verte de vuelta tan rápido. ¿Qué ocurrió? —Entonces sus ojos se abrieron un poco más—. ¿Tus artes energéticas ascendieron de nuevo?

¡Pum!

El gran bolso de Yang Qi cayó sobre la mesa, y empezó a derramar núcleos demoníacos.

A Yang Yunchong se le abrieron los ojos aún más. —Esto… ¿todos son engendros demoníacos que mataste? ¿Cuántos? ¿Este es el núcleo de una araña caza diablos? Es… ¡es demasiado grande! ¿Cómo hiciste esto?

Luego vio el núcleo demoníaco del tamaño de un puño que provenía del simio blanco.

Yang Qi apuntó a ese y dijo. —Ese es de un simio blanco que maté. Estaba en la cumbre de la octava etapa. También conseguí estos billetes en su guarida.

Entonces colocó sobre la mesa los billetes por valor de cinco millones de píldoras de convergencia de energía.

Los ojos de Yang Yunchong ya no podían abrirse más, hasta temblaba físicamente. —Tercer Hermano, ¿tú…? ¿Mataste tú solo a un simio blanco en la cumbre de la octava etapa?

Yang Qi asintió. —Si. Ya llegué a la séptima etapa. —Se sentó y le dio un sorbo al té—. Hermano Mayor, ¿Por qué no llamas a nuestro hermano y luego vamos a ver a papá? También conseguí algo más que lo debería ayudar a ascender al nivel de Maestro de Energía.

—¿De verdad? —Yang Yunchong ya estaba completamente escandalizado. Se puso de pie y dijo ansiosamente, —Muy bien, llamemos a nuestro hermano. ¡Vamos!

Yang Hualong recibió el mensaje tras poco tiempo, y quedó tan impactado como su hermano mayor. Después de poco, ya los tres hermanos se dirigían a la recámara privada de Yang Zhan.

Yang Qi se acercó y tocó la puerta firmemente, también usó sus artes energéticas para asegurarse de que el sonido atravesara la gruesa puerta de hierro. En cuanto su piel hizo contacto con la puerta, pudo sentir una poderosa energía que fluía dentro de la habitación.

¡BUUUUUUUUM!

La puerta de hierro se abrió, y Yang Zhan dejó de practicar las posturas de sus artes energéticas. Sus ojos se iluminaron contento, observó a Yang Zhan y dijo, —¿Qi’er, fuiste tú el que envió su energía por la puerta? Esa es la muestra de que estás en el nivel de la Manifestación de Energía. ¡La energía fluida como el agua que entra a lugares sellados! ¿Ya ascendiste?

—Si padre. He ascendido. Ni siquiera diez Yang Honglies juntos podrían hacerme nada ahora. De hecho, probablemente podría derrotar a Yang Shi si tuviera que hacerlo. ¡Mira lo que conseguí en las Montañas Cadáver Negro padre!

Entonces sacó la cajita que contenía la Píldora Dorada de Nueve Transformaciones. Cuando abrió la tapa, una luz salió de allí junto a un aroma medicinal refrescante con una pizca de la fragancia de orquídeas y almizcle.

—¿Una Píldora Dorada de Nueve Transformaciones? —dijo Yang Zhan con un resplandor en sus ojos—. ¿Cómo la conseguiste?

—De un simio blanco al que maté. —Dicho eso, le contó detalladamente su batalla con el simio, aunque sin mencionar algunos aspectos como su uso de las Alas del Demonio Diabólico y su Lanza de la Deidad Infernal. Simplemente dijo que su experiencia al ser golpeado por el relámpago le ayudó con su victoria.

Yang Zhan observó por un momento la Píldora Dorada de Nueve Transformaciones y entonces sacudió la cabeza. —Esta píldora es tuya. Yo no la necesito.

—Ya lo pensé bien padre. —respondió Yang Qi. Y en efecto, lo había hecho. Hasta pensó en las palabras exactas que usaría para explicar su postura. —Debido a la manera en la que los relámpagos me han templado, mi cultivo está avanzando demasiado rápido. Ha pasado tan poco desde el incidente, pero ya he progresado de la cuarta etapa hasta la séptima. Esos son tres niveles enteros. Y puedo ver que mi impulso no se ha detenido. Lo que tengo que hacer ahora es consolidar mi base de cultivo. Tú eres destino padre, ya puedes ascender de inmediato al nivel de Maestro de Energía. La posición del Clan Yang será distinta en cuanto lo logres. Son tiempos tormentosos, se alzan nuevas naciones a diestra y siniestra, y el continente probablemente se vea sumergido en la guerra pronto. Necesitamos que el Clan Yang sea lo más fuerte posible; esa es la única manera de estar a salvo.

Yang Zhan le respondió tras un momento de silencio, —Muy bien Qi’er. Ya que claramente lo has pensado bastante, no seguiré rehusándome a tu oferta. —Entonces extendió su mano y recibió la píldora.

Luego Yang Qi sacó el Sutra de la Píldora de Nueve Transformaciones. —Padre, este libro contiene instrucciones sobre cómo usar la píldora.

Yang Zhan recibió el libro, se sentó de piernas cruzadas, y siguió las instrucciones, con lo que envió una gran corriente de energía verdadera que envolvió la píldora. La píldora empezó a brillar intensamente en ese momento.

La luz se extendió hasta que el mismo Yang Zhan brillaba fuertemente, era algo que lo hacía ver como extremadamente puro y sagrado.

La Píldora Dorada de Nueve Transformaciones no se consumía del mismo modo que la mayoría de las píldoras medicinales normales. Si alguien la intentaba comer del modo normal, esta quemaría el sistema digestivo. Quizás el simio blanco apenas acababa de adquirir la píldora, y su intención era templar su energía verdadera hasta cierto punto antes de intentar usarla, pero entonces se topó con Yang Qi.

Aún estaba por verse si Yang Zhan sería capaz de usar la píldora para su ascenso o no.

A medida que la Píldora Dorada de Nueve Transformaciones reducía su tamaño al ser absorbida por la energía verdadera, Yang Zhan brillaba cada vez más con una luz multicolor. Casi parecía una estatua dorada de Buda.

—Necesitaré unos tres días para absorber la medicina, —dijo Yang Zhan—. Tengo que estar en reclusión durante ese tiempo. No dejéis que me perturben, ni aunque los Cielos empiecen a caer.

—Si Padre, —respondieron los tres hermanos. Todos sabían lo importante que era la situación, Y así se fueron para volver al salón principal y seguir hablando de los negocios. Lo primero era vender los tesoros que Yang Qi había adquirido y usar los fondos para los intereses del clan.

—Tercer hermano, tienes que ir a la mansión del magistrado de la ciudad dentro de unos días por ese banquete. Tendrás que estar en guardia cuando lo hagas. Con respecto a esas riquezas por valor de seis o siete millones de píldoras de convergencia de energía, creo que lo mejor sería…

Yang Yunchong era bastante bueno en los asuntos de negocios.

Hacía muy poco, la mayor parte de la riqueza del Clan Yang había sido perdida de un solo golpe. Y como decía el dicho, ni siquiera el ama de casa más astuta puede cocinar sin arroz[i]. Afortunadamente, Yang Qi acababa de traer una cantidad de riqueza enorme, cosa que cambiaba completamente la situación.

—«Siete millones de píldoras de convergencia de energía es bastante, pero sigue siendo poco comparado a lo que ha perdido el clan. Ah…» —La verdad era que Yang Qi nunca le había prestado mucha atención a las riquezas del clan, y no sabía cuánto dinero se había periddo por su culpa. Solo sabía que el clan había sufrido un duro golpe.

Él había sido responsable de que casi cayeran en la ruina.

—«Tengo que ganar más dinero. Solo podré estar contento al restaurar la gloria del clan. Pero por lo que veo, la única manera de hacerlo será seguir cazando engendros demoníacos. Supongo que la próxima vez tendré que adentrarme más en las montañas y buscar presas aún más riesgosas.»

 


[i] Un dicho muy tradicional de china. Está bastante claro, pero significa que sin importar lo bueno que seas en algo, no podrás hacerlo sin los medios adecuados.


Donación. Frozzy. Sage Monarch
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14 Comentarios Comentar

  1. Tadeo_MTZ

    Lector

    Nivel 22

    Tadeo_MTZ - hace 3 semanas

    Entonces se vendrá una pelea contra el simio dorado???? Pero creo que es muy pronto para un bicho de ese calibre….quizá llegue cuando el banquete….🤔🤔

  2. MaxNight

    Lector

    Nivel 8

    MaxNight - hace 3 semanas

    Seguro cuando mate al simio dorado y venda su núcleo habrá recuperado todo el dinero perdido xD

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