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SE – Capítulo 17

Capítulo 17 – Aterrizaje en un predicamento peligroso

 

A la mañana siguiente, Jackson hizo un gran esfuerzo para convencer a Claire de que se uniera a ellos, solo porque todos sentían que algo andaba mal en Gale Gorge. El aire desprendía una indescriptible y extraña aura. De vez en cuando, un pájaro soltaba un graznido triste. Las bestias mágicas que se habían quedado en Gale Gorge, ninguna intentó atacarlos actuando como si ni siquiera los vieran, huyendo directamente. Parecía que tenían miedo de algo.

–Muy extraño–. Jackson se acarició la barbilla, desconcertado por la situación.

Jean frunció ligeramente el ceño, también reflexionando. Los Lobos del Viento aparecieron de repente junto con el Santo Divino Príncipe del Templo de la Luz. ¿Qué significa esto?

–Jackson, creo que no deberíamos profundizar más, tengo un mal presentimiento sobre esto–, dijo un joven refinado detrás de él. Era el único mago del grupo y también su asesor.

La cara de Jackson se puso seria. Muchas situaciones habían probado que su mago siempre había estado en lo correcto.

–Está bien, por el momento nos iremos–. Jackson tomó una decisión acertada. Luego se volvió hacia Claire. –Señorita Claire, usted también debería irse con nosotros. Es demasiado peligroso seguir adelante.

–Gracias por su preocupación, pero tengo una razón inevitable, por lo que debo seguir adelante. Nos separaremos aquí–. Después de que Claire les dio las gracias con modestia, siguió adelante.

Jean asintió hacia ellos, siguiéndola.

Mientras Jackson los veía irse, todavía quería decir algo, pero el mago a su espalda le tiró de la ropa. –No intentes persuadirlos más, esa señorita tenía una mirada inusualmente decidida en sus ojos. Ella realmente debe tener una razón inevitable para ir. Si intentas persuadirlos, sería un desperdicio de esfuerzo. Además, ella es una maga, así que no hay que preocuparse.

Jackson suspiró en silencio y oró interiormente, esperando que esta hermosa y joven señorita no corriera ningún peligro.

Jean y Claire siguieron caminando, pero no vieron ninguna indicación de bestias mágicas en todo el camino. Una extraña sensación invadió el aire.

Cuanto más avanzaban, más podía sentir Claire dos tipos de esencia en el aire. Uno era el poder purificador familiar, el otro un poder oscuro. ¡De repente, se hallaron ante una gran extensión de tierra abierta!

Jean entrecerró los ojos, mirando el desorden ante ellos. Árboles rotos cubrían el suelo y enormes rocas rompían agujeros por todas partes. ¡Este lugar no siempre fue una extensión de tierra libre, sino un bosque exuberante! Obviamente se había producido una violenta batalla aquí.

Claire también estaba reflexionando. Parece que la esencia pura en el aire fue dejada atrás por el Santo Hijo que habían conocido ayer, mientras que la débil esencia oscura fue dejada por su oponente. Debido a la enorme brecha entre ambas, parecía que el santo hijo había ganado por un gran abismo ¿Fueron ambas esencias que quedaron las que inquietaron a las bestias mágicas? Estas dos esencias opuestas dejadas atrás realmente hicieron que la gente se sintiera incómoda.

Desde el estado de la tierra ante ellos, parecía que había un problema, pero ya se había resuelto. Debe haber habido una fuerza oscura, pero el Santo Hijo la exterminó

–Vamos–. Claire dijo con indiferencia estas palabras y siguió adelante. Jean siguió su ejemplo.

Nadie se dio cuenta de que en un rincón oscuro y húmedo, una piedra negra brillante emitía un aura extraña. Era muy débil, pero definitivamente estaba allí.

Claire sacó el mapa de su bolso y lo estudió cuidadosamente, luego miró hacia delante. El mapa decía que estaba allí, pero no había ninguna habitación secreta que ella pudiera ver. Sólo un lago enorme y una cascada que fluía vigorosamente.

–Señorita, ¿es este lugar?– Jean también estaba confundido.

Claire no habló pero cerró los ojos, sintiendo los elementos mágicos a su alrededor. Tal vez la habitación secreta estaría donde hubiera un grupo de elementos mágicos. Pero para su decepción, dichos elementos se distribuían uniformemente sin ninguna perturbación.

–Señorita, ¿Emery le dio el mapa equivocado?– Jean no pudo evitar preguntar.

Tan pronto como terminó la oración, la calma de la superficie de la laguna se onduló repentinamente.

Jean frunció el ceño y rápidamente se paró frente a Claire.

Pero ella solo alzó las cejas, porque sintió los elementos mágicos en las ondas del lago claramente. El lago se onduló justo después de que Jean dijera la palabra Emery.

Claire comprendió que el amigo de Emery debía haber instalado algún tipo de dispositivo. Se agachó y le dijo al lago en voz baja: –Emery Clark Dubai–. ¡Este era el nombre completo de Emery!

Las ondas en el lago de repente se volvieron violentas, formando una flecha que apuntaba a la cascada.

“¿La habitación secreta está detrás de la cascada?”

La mirada de Jean siguió la flecha, luego volvió la cabeza y le ofreció la mano a Claire. –Vamos.

Ella la tomo sin dudarlo.

Jean la sostuvo con fuerza y al instante un aura de DouQi verde azulado los rodeó. Él se puso de puntillas y pasó rápidamente sobre el lago. Al llegar a la cascada, se lanzó sin vacilación.

Cuando pasaron bajo la cortina de agua, ni una sola gota los salpico. Claire ahora creía más que nunca que Jean era de mucho más rango que un Gran Guerrero, tal vez incluso más alto que un Gran Espadachín.

Era difícil acostumbrarse a la penumbra detrás de la cascada y Claire sacó una bola de fuego para iluminar sus alrededores. Era rocoso, con un camino hecho por el hombre que conducía a la oscuridad.

Jean no habló pero caminó delante de ella.

El sendero conducía a lo profundo de la colina, y sus alrededores se secaban en lugar de mojarse. Después de una larga caminata, llegaron a una puerta tallada en piedra. Había un pequeño agujero en esta. Claire sacó una pieza de jade que Emery le dio y la encajó en el agujero. Un ajuste perfecto.

Al instante, una extraña onda mágica apareció.

Jean sacó su espada y se paró frente a Claire.

Una nube de humo se levantó frente a la puerta, tomando lentamente forma humana, un hombre de mediana edad, con la cabeza casi calva y el poco pelo blanco que obviamente no coincidía con su edad.

–Oh, mi querido Emery, ¿eres tú? Si es así, deberías saber qué hacer a continuación. La figura dijo alegremente.

Claire y Jean se miraron fijamente, sin saber qué hacer. Ella estaba claramente confundida. Su Maestro no le había dicho qué hacer si se encontraba en una situación como esta. Parecía que la figura tenía una forma de comunicarse con Emery que no conocían.

Hubo silencio, luego mas silencio. Ambos fueron cautelosos. La silueta estaba esperando, también callada. Después de un largo período de mutismo, el hombre habló de nuevo.

– ¿Qué, no eres Emery? Entonces, ¿cómo podrías saber su nombre completo? No habría más de tres personas en el mundo que sepan el nombre completo de Emery–. La figura de repente preguntó, desconcertada, acariciando su barbilla.

Claire no respondió, porque sabía que esto no sería lo que el hombre le diría si aún estuviera vivo. ¡La persona se había preparado para esto e hizo una imagen mágica!

– ¿Qué eres para Emery? ¿Su hija? ¿Su hijo? De ninguna manera, si esa persona excéntrica se casa, me cortaré la cabeza y haré un taburete para él–. La imagen siguió hablando para sí mismo. –Sabes su nombre completo, pero no eres su hijo. Entonces, solo hay una posibilidad y esa es la persona excéntrica tomó un discípulo.

Jean miró la imagen con asombro. ¿Conocía esta persona a Emery tan bien?

–Bien, pequeña, de hecho, hiciste que el viejo toro aceptara a un discípulo. Así que déjame ver si tienes la habilidad de aprender este arcano. Pon tu mano sobre esto, sobre esta pequeña baldosa–. La imagen agitó su mano hacia Claire.

Jean frunció el ceño y observo con suspicacia la imagen. Miró a Claire interrogativamente. Esto era demasiado fácil.

Claire solo dudó por un momento antes de poner su mano en la baldosa.

En ese instante, la claridad inundó la habitación. Una deslumbrante luz blanca envolvía a Claire.

Pero mientras Jean podía ver claramente esta luz, las cejas de Claire estaban fruncidas fuertemente, su rostro blanco como una sábana, visiblemente dolorido. ¿Era porque estaba heredando la magia que estaba así? Jean empujó su preocupación y esperó a que Claire terminara de recibirla. Pero después de lo que pareció un largo tiempo, la brillante luz todavía no desaparecía. Claire frunció el ceño aún más, y su rostro estaba aún más pálido, ¡toda la sangre había drenado de sus facciones!

Jean estaba extremadamente preocupado, pero no se atrevió a interrumpir, porque no sabía si eso la pondría en una posición aún más riesgosa.

Solo sabía que Claire había aterrizado en una situación muy peligrosa. ¿Qué podía hacer él para ayudarla?

¡Pero lo que Jean no sabía era que no era la figura la que ponía a Claire en una situación tan peligrosa, sino ella misma!

 

 

 

 

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