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SE – Capítulo 2

Capítulo 2 – Nobleza

 

–Claire… –La chica en la cama murmuró para sí misma. El nombre de la persona sonaba bonito, pero nadie podía soportar su actitud. Sus recuerdos estaban llenos de ser rechazada por hombres guapos y lucir tonta.

La puerta se abrió repentinamente y el sonido ensordecedor hizo que volteara. La chica en la puerta se parecía a la hermosa mujer anterior y se veía más joven que ella, sin embargo, su expresión de disgusto y actitud condescendiente no coincidía con su corta edad.

Claire entrecerró los ojos solo un poco, porque en sus recuerdos, le tenía un miedo terrible a la niña que estaba frente a ella. Era su hermana menor, Lashia, era una maga talentosa. Aunque solo tenía doce años, ya se había convertido en una maga avanzada. Debido a su talento sobresaliente, fue elegida por la directora del Instituto Aurora cuando solo tenía cinco años para convertirse en uno de sus pocos discípulos.

Esto hizo a Gordan Hill increíblemente feliz. La joven y talentosa señorita odiaba a Claire porque su madre la consentía mucho. Esto no era extraño porque Lashia, siendo un niño prodigio, tenía el amor de su abuelo, su padre y su hermano. Por lo tanto, su madre pasó más tiempo con Claire, quien no le gustaba a nadie.

–Hmph, trajiste gran vergüenza al nombre de la Familia Hill, terminando en este estado solo porque te caíste de un caballo al perseguir a un hombre. – Lashia levantó la cabeza y miró con desdén a la persona en la cama.

Caminó hasta ella, con un poco de malicia brillando en sus ojos, y pegó su cara directamente a la de Claire. Susurrando en voz baja y venenosa: – Mi querida hermana mayor, ¿por qué no moriste al caerte de ese caballo?

Claire miró en silencio la bonita cara que tenía delante. ¿Quién hubiera pensado que alguien que se veía tan inocente diría algo tan malicioso?

Lashia miró el rostro plácido de Claire y se sorprendió. Normalmente, su estúpida hermana mayor ya estaría temblando, pero en ese momento, estaba tranquila.

Los pasos sonaron afuera y la expresión de Lashia se convirtió en un ceño fruncido. Murmuró indistintamente por lo bajo y al instante, un pequeño relámpago apareció en su palma. Antes de que pudiera reaccionar, Lashia ya había apuntado con su dedo a la espalda de Claire.

Claire sintió que un dolor terrible surgía de su espalda a través de su cuerpo.

–Eres una idiota que persigue a los hombres, la próxima vez que preocupes a madre, no te dejaré ir tan fácilmente– susurró Lashia fríamente al oído de Claire. –Sabes lo que pasará si te atreves a decirle a mamá.

En los recuerdos combinados de Claire, parecía que muchas situaciones similares habían ocurrido antes. Sin que nadie lo supiera, la hermana pequeña Lashia parecía darle mucho sufrimiento a la anterior Claire.

Claire bajó la mirada sin emoción, sin mirar cuando Lashia se dio la vuelta.

Esta vez, la puerta se abrió silenciosamente. La bella dama de antes llegó a su punto máximo y sonrió.

–Madre – saludó Lashia felizmente.

– ¡Lashia, estás en casa!– Katherine sonrió al entrar.

–Sí Madre. Vayamos a comer ahora–. Lashia agarró el brazo de Katherine alegremente.

–Ve a comer tu primero, me quedaré con tu hermana mayor–. Katherine dio unas palmaditas en la cabeza de Lashia y dijo suavemente: –Tu hermana no se siente bien hoy, me quedaré aquí para hacerle compañía.

–Oh–, dijo Lashia, con los ojos bajos con una amargura que Katherine pasó inadvertida. Mientras observaba a Katherine caminar hacia la cama, Lashia se movió tranquila y fríamente, sin que nadie la oyera, y se fue con rapidez.

–Claire, las criadas servirán la cena pronto–. Katherine se sentó cerca de la cama y tomo las manos de Claire entre las suyas. Claire se sobresaltó. El calor que venía de su agarre la hizo relajarse de inmediato. Tan suave, tan cálido. Así como esa persona tomó su mano, le dijo que debería ser feliz.

–Madre… – dijo Claire en un susurro.

– ¿Qué es querida?– Katherine sonrió suavemente. De repente, su expresión cambió y le preguntó con ansiedad: – ¿Te sientes herida en algún lugar?

–No, madre–. Claire sonrió de repente. –Madre, tú tampoco has comido. ¿Tienes hambre?

Katherine dio un respiro y, de repente, las lágrimas salieron incontrolablemente y en silencio. Era la primera vez que Claire hacía una pregunta como esta, la primera vez que Claire era amable con ella.

Al ver las lágrimas de alegría de Katherine, Claire bajó los ojos. Sus verdaderos sentimientos estaban ocultos por sus largas pestañas.

Claire…

Claire, este será mi nombre en el futuro.

Una extraña luz brillaba en los ojos de la joven. La anterior Claire no se atrevió a denunciar la intimidación de Lashia y no tenía el poder de contraatacar. Pero, en el futuro… los ojos de Claire se congelaron al recordar la sensación de ardor en su espalda una vez más.

En este momento, una nueva estrella brillante se levantó en el cielo nocturno del continente de Ceilán, pero en cuanto a por qué, nadie lo sabía.

******

A la mañana siguiente.

Todos los sirvientes en el castillo del Duque Hill estaban cotilleando entre sí y lanzaban miradas inciertas al estudio. ¡No era nada grande, solo el extraño comportamiento de su señorita! Por lo general, ella ya estaría buscando hombres guapos, ya sea en el teatro o en la biblioteca del centro de la ciudad… porque los jóvenes nobles caballeros normalmente se quedan allí.

¡Pero hoy, ella fue al estudio del Duque Hill!

Cuando el duque no trabajaba en el interior, generalmente dejaba que sus hijos entraran en su estudio. Aunque Claire se cayó del caballo ayer, el doctor dijo que estaría bien. Pero basándose en la personalidad salvaje de la señorita, ¡ella nunca entraría en el estudio que despreciaba!

Era un gran estudio con ventanas brillantes y enormes estanterías alineadas contra las paredes. Libros cuidadosamente clasificados de todos los géneros ordenados en ellas. La linda chica rubia se apoyó en el alféizar de una ventana hojeando un grueso libro, «La historia de Ceilán».

Hojeando el libro, la expresión de la niña se volvió compleja. Ella ya había llegado a la sección sobre la historia del país, Amparkland. La gente más acreditada por el establecimiento del país fue el Clan Hill, una familia cuyo escudo de armas era una rosa. La joven levantó la cabeza para contemplar, pensativa, los arreglos de rosas que colgaban sobre el escritorio. Parece que la familia Hill no era simplemente rica.

Afuera, se escucharon pasos ligeros, pero se detuvieron abruptamente en la puerta. A pesar de que era extremadamente ligero, Claire se dio cuenta al instante.

De la puerta salió una voz baja y fría: –Señorita, el duque ha regresado.

–Oh–, respondió Claire sin entusiasmo, cerrando el libro.

Por su memoria combinada, ya sabía que la persona que estaba afuera de la puerta era su caballero, Jean, quien se suponía que la protegería.

Claire se levantó y justo cuando estaba a punto de volver a colocar el libro en la estantería, escuchó una serie de pasos que sonaban fuera de la puerta. Entonces, ella oyó el sonido del saludo de Jean.

Se abrió la puerta y apareció un hombre austero y viejo con ropas lujosas. Parecía tener más de cincuenta años, pero con mucha energía. Sus cejas y las de Claire eran similares, dejándole saber que él era su abuelo. Actualmente, el duque tenía una gran cantidad de poder en Amparkland y también era el hombre más poderoso de su familia.

–Abuelo–, saludó Claire con indiferencia, su actitud cobarde anterior se había ido.

Gordan Hill miró a la joven delante de él y frunció el ceño, con una extraña emoción parpadeando en sus ojos. Al principio, no podía creer que su testaruda nieta leería en el estudio cuando se enteró, pero ahora sus propios ojos lo convencieron.

¡Y qué diferente se vestía!

Por lo general, usaba vestidos elaborados como una mariposa, pero hoy se puso el vestido blanco más sencillo, su cabello rizado y dorado con el estilo más simple. “¿Se golpeó la cabeza demasiado fuerte cuando se cayó del caballo ayer?”

–Claire, ¿te caíste de un caballo ayer?–Gordan entró, preguntando casualmente. Las personas que lo seguían se detuvieron y cerraron ligeramente la puerta del estudio.

–Estoy bien ahora–, respondió Claire a la ligera.

–Entonces eso es bueno–. Al ver el libro en la mano de Claire, Gordan, se sorprendió un poco. “¿Está leyendo «La historia de Ceilán»?” Conocía a su nieta de adentro hacia afuera: caprichosa, ingobernable y anormalmente atraída por el sexo opuesto…

¡¿Ella, que odiaba estudiar y aprender más que cualquier otra cosa, estaba leyendo la historia más aburrida y fastidiosa de Ceilán?!

–Entonces, ¿qué piensas después de leer «La historia de Ceilán»?–, Preguntó el Duque Gordan con brusquedad, caminando hacia el escritorio de su estudio.

–Deja que el estandarte de las rosas vuele por siempre–, respondió Claire en voz baja con la insinuación de una sonrisa.

Los ojos del Duque Gordan se ensancharon cuando la miró, asombrado ante la sonriente niña que tenía delante. ¿Qué acaba de escuchar?

¡¡¡Deja que la bandera de las rosas vuele por siempre!!!

¡Que el Clan Hill exista para siempre!

– ¡Di eso otra vez!–Gordan ordenó en un tono profundo, entrecerrando los ojos hacia la chica delante de él.

–Deja que el estandarte de las rosas vuele por siempre–. El indicio imperceptible de una sonrisa brilló en los ojos de Claire.

El anciano frente a ella era el corazón y el centro de este clan, la cabeza y el líder. A través de numerosas experiencias previas, ella sabía exactamente lo importante que era en entornos desconocidos prestar mucha atención y aprovechar a las personas superiores en la mayor medida posible. Si quisiera sobrevivir en este mundo desconocido, si quisiera volverse poderosa, entonces obtener el favor de esta persona frente a ella sería su primer umbral.

Si alguien más le hubiera dicho esto, Gordan lo descartaría sin pensarlo, ya que solo sería un medio de halagarlo. ¡Pero su significado fue drásticamente diferente cuando esta niña lo dijo! Su único hijo y otros dos nietos y nieta nunca habían dicho algo así, pero lo dijo alguien que fue considerado un fracaso como Claire. El Duque Gordan estaba completamente aturdido.

–Abuelo, he estado actuando fuera de línea insensiblemente y ha estado ocurriendo durante demasiado tiempo. De ahora en adelante, tomaré en serio mis estudios y definitivamente no decepcionaré al Clan Hill otra vez–. Claire mira al aturdido anciano. Cada palabra, cada frase se había dicho claramente, y sus ojos verdes tenían una mirada seria.

Sorprendido, Gordan miró desconcertado a esta joven sincera, incapaz de hablar durante mucho tiempo. Claire también se quedó callada, en silencio mirando a su abuelo.

– ¡Genial!– Finalmente, Gordan volvió a sus sentidos y se rió aliviado. Le dio una palmada a Claire en el hombro y elogió: – ¡Esta es mi niña, esta es la hija del Clan Hill!

–Te prometo que no te decepcionaré–, sonrió Claire. Su sonrisa brillaba con confianza.

Este día, toda la mansión hervía.

¡Esta chica idiota que estaba enamorada de los hombres y que el duque no le gustaba en realidad era sacada del estudio hoy, mano a mano con el duque normalmente serio, y ambos sonreían!

¡La estúpida señorita perseguidora de hombre del Clan Hill ahora estaba favorecida!

La noticia se extendió como un reguero de pólvora en toda la mansión.

 

 

 

 

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