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TG – Capítulo 93: Te vendí…

Capítulo 93: Te vendí…

El portal del sótano se agitó y se dejó a ver a los estudiantes que salían tras su misión diaria.

“¿Ya terminaron su misión?” Pregunto Aeko que los estaba esperando.

“Si, esta fue nuestra última misión diaria.” Respondió Clémentine como líder del grupo.

“¿Quieren descansar o nos vamos ahora?” Pregunto Aeko con curiosidad.

Clémentine miro a su grupo.

No le habían mencionado a donde se dirigirían, pero como ayer el grupo pensaba que irían a un lugar para entrenar como en el ejército.

Tras ver los asentimientos de su grupo, Clémentine comento. “Vamos ahora. La última misión fue fácil.”

A pesar de que entrenaban duramente enfrentándose al equipo de Akira, seguían realizando misiones diarias.

Encontraron ‘relajante’ las misiones diarias debido a la diferencia del entrenamiento y comparado con las misiones diarias, sin duda era menos pesado.

El grupo se adentró al portal que Aeko creo y llegaron a la sala.

“¿Ya se van?” Pregunto Akira que estaba en la sala y mirando como su grupo asentía, declaro. “Les deseo mucha suerte… Cuando salgan yo y Shao Ya estaremos ahí para ustedes.”

Shao Ya que estaba presente puso una mirada extraña, pero con una sonrisa amable asintió.

“Me gustaría acompañarlos desde ahora, pero Akira tiene miedo.” Comento Shao Ya con una pequeña risa como una hermana mayor burlándose de su pequeña hermana.

“Yo no tengo miedo…” Murmuro Akira, pero se quedó en silencio sin intenciones de moverse.

Clémentine no entendió de lo que estaban hablando, y no pudo captar la idea no importa cuanto lo intentara a pesar de que el tono de Akira fue muy amable.

Se miraron con su grupo, pero nadie sabía nada incluso Andrés que a veces podía descubrir cosas, ya que estaba cerca de Liam.

“Vamos, necesitamos llegar temprano.” Dijo Aeko instando a los estudiantes que la siguieran.

El grupo la siguió y tras sacar una camioneta del garaje al frente del edificio, se empezaron a mover por la ciudad.

Las calles de la ciudad hoy eran diferentes, ya que parecían prepararse para una gran fiesta y por el centro de la ciudad en donde pasaron se pudieron ver los demás preparativos.

Decoraciones de todo tipo, algunos escenarios disponibles y los negocios que empezaban a vender mascaras tradicionales africanas u otros tipos de elementos culturales típicos de áfrica.

Mañana era ‘lunes 27 de julio’ y el día en el que se celebraría el Aniversario de Fundación de la Ciudad Zerzura y los preparativos para la fiesta ya estaban empezando a mostrarse.

Mañana sin duda iba a ser un evento masivo en toda la Ciudad Zerzura.

Pero Clémentine no observaba sus alrededores, sino que miro a Aeko y pregunto. “¿Nos puedes decir a dónde vamos?”

Su pregunta llevaba su curiosidad, pero también esa tenue sensación de que no sería agradable… Después de todo, Akira que a pesar de su actitud era muy confiable, parecía ligeramente diferente antes.

Tal como dijo Shao Ya, como si tuviera miedo.

“Al templo de la Iglesia del Tiempo y el Espacio, pero en cuanto a que van a hacer allí… No lo sé.” Respondió Aeko y mirando por retrovisor, dio una sonrisa y agrego. “Aurora me pidió que los llevara porque Liam tiene trabajo y lo único que sé, es que tiene algo que ver con Alice.”

A pesar de recibir un poco de información, el quinteto se miró entre ellos con más preguntas que respuestas.

“No importa, ya veremos que trata.” Calmo Érica con un tono despreocupado mientras observaba las calles.

Avanzando en la camioneta les tomo algún tiempo llegar al Templo de la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

Con decenas de escalones para llegar a la entrada del templo, sus altos pilares blancos eran impresionante.

Una obra arquitectónica antigua en una ciudad moderna.

Siguiendo a Aeko, el grupo se adentró al templo, pero apenas entraron se encontraron con un sacerdote.

“¿Ustedes son el grupo de Alice?” Pregunto el sacerdote con tranquilidad.

Aeko asintió.

“Bien, desde ahora me encargare de guiarlos.” Comento el sacerdote y luego de que Aeko asintiera, el sacerdote agrego. “Por favor acompáñenme.”

El grupo sintiendo la atmósfera solemne dieron mirada a Aeko y siguieron al sacerdote.

Como apenas entraron se encontraron con una gran sala en donde se realizaban las ceremonias y en donde los creyentes podían venir a rezar.

No había ningún símbolo o figura de adoración, ya que la Iglesia del Tiempo y el Espacio no estaba organizada ni en Terra Nova.

Ceremonias no eran tan complejas y tampoco eran solemnes, sino que se trataba de una forma que los humanos demostraban gratitud al Dios del Tiempo y el Espacio.

A pesar de que tenía una organización jerarquía con un Sumo Pontífice, Cardenales, Arzobispos y Obispos, en realidad su organización en los rituales o ceremonias no eran tan estrictas.

Caminando por los pasillos del templo, notaron las esculturas de mármol y las pinturas que decoraban los pasillos.

El sacerdote lentamente apresuro sus pasos y ellos se adentraron en un pasillo mientras continuaban caminando.

Nadie supo cuándo, pero en un momento sintieron como si estaban en otro lugar.

Clémentine observo al sacerdote y continúo caminando, pero su corazón lentamente empezaba a latir con más rapidez.

El pasillo se empezó a volver más oscuro y las esculturas empezaron a sentirse extrañas.

“¿Estamos cerca?” Pregunto Clémentine con un tono tranquilo, pero su voz tembló un instante.

“Si… En un momento llegamos…” Respondió el sacerdote sin mirar hacia atrás.

La voz sonaba normal, pero Clémentine se detuvo sintiendo un escalofrió que hizo que todos sus pelos se pusieran de punta.

Miro a sus compañeros y noto que todos estaban tensos.

Nicole estaba mirando los alrededores con cautela y Érica estaba reuniendo su energía mágica.

En cuanto a Andrés, había estado revisando su reloj holográfico y enviando mensajes, pero su expresión dejaba ver que también sentía lo mismo.

“¿No quieren venir? No importa iré solo…” Dijo el sacerdote y empezó a caminar de vuelta.

La oscuridad se volvió más densa hasta el punto de que todas las luces de sus alrededores se apagaron y ellos fueron tragados al instante.

La aterradora oscuridad que no dejaba ver nada hizo que las expresiones del grupo cambiaran y Andrés saco un dron para iluminar la oscuridad.

“¿Dónde estamos?” Pregunto Nicole con una pizca de miedo.

Sus alrededores estaban vacíos y ya no se encontraban en el pasillo, sino que estaban en un área completamente oscura.

El dron estaba iluminando los alrededores, pero no importa cuanto lo intentara la oscuridad a su alrededor parecía un abismo que buscaba tragarlos.

Clémentine le hizo una señal a su grupo para que se equiparan con sus trajes de combate mientras ella también hacia lo mismo.

Luego observaron la oscuridad tratando de entender lo que estaba sucediendo.

¿Era un ataque, una prueba o simplemente una broma?

Clémentine sentía que algo andaba mal, pero su cuerpo estaba temblando ligeramente como si sintiera en peligro.

Los pasos se empezaron a escuchar en la absurda oscuridad y todos levantaron sus armas para apuntar la dirección de dónde provenía el sonido.

Sus cuerpos reaccionaron de forma involuntaria debido a su entrenamiento.

Los pasos resonaron más cerca y lentamente pudieron notar una figura que rápidamente se fue revelando.

Llevando un vestido negro que parecía fusionarse con su alrededor y una mirada indiferente, se encontraron con una belleza de cabello negro.

Se encontraron con Alice.

“Es un alivio…” Un murmuro resonó.

Clémentine no supo de quien era.

¿Fue de Érica, Leslie o Nicole?

No, tal vez era de ella y no se había dado cuenta.

“¿Esto es una prueba?” Pregunto Clémentine tratando de actuar calmada.

“No, esta es una situación real…” Dijo Alice y en tan solo un instante una lanza fue disparada a Nicole que estaba cerca de ella.

Nicole doblo su cuerpo, pero la lanza negra corto su mejilla.

Clémentine que pudo ver el corte noto como la sangre saltaba y su corazón empezó a latir con fuerza.

Si Nicole no lo hubiera esquivado, ella habría muerto…

Ese pensamiento llego como un rayo y golpeo su mente, temblando al instante.

“¡¿Qué estás haciendo?!” Grito Andrés desplegando sus drones creando una densa barrera entre ellos.

Estaba alterado, la situación lo había alterado.

Clémentine rápidamente se levantó, ya que su corazón latía con fuerza ante el miedo que había sentido.

Decenas de pensamientos pasaron por su mente, pero Clémentine se acercó a Nicole que estaba en el suelo y pregunto. “¿Estás bien?”

Nicole se tocó su mejilla y miro la sangre roja que caía por sus dedos hasta su palma.

Clémentine trago cuando vio la herida que parecía extenderse por toda la mejilla de Nicole.

“¿Están seguras de que deben estar hablando entre ustedes?” Pregunto Alice con una sonrisa.

Una encantadora sonrisa que para el grupo era aterradora.

Desde su espalda se extendieron diez brazos que se agitaban como tentáculos de un demonio infernal.

Paso a paso se acercó al grupo mirándolos detenidamente.

Su miedo y temblores, todo su terror… Ella lo estaba disfrutando.

“No te acerques más o…”

“¿O qué?” Pregunto Alice interrumpiendo a Andrés mientras sus brazos negros empezaron a apuntar en su dirección.

Nadie respondió a su pregunta.

No tenían forma de responder… No sabían cómo reaccionar a esta situación.

Estaban temblando de miedo y su mente pensaba en decenas de situaciones que lentamente eran lanzados por la ventana por su propia racionalidad.

¿Era una prueba? Si lo era entonces era una prueba de muerte.

Sin darle tiempo para que ellos pensaran, Alice se movió.

Sus brazos empujaron su cuerpo y ella se adelantó a una alta velocidad al grupo que estaba protegido por una barrera.

Los brazos penetraron la barrera creando un hueco y otro brazo se adentró por ella atacándolos.

Clémentine reacciono creando una barrera psiónica, pero los brazos se transformaron en lanzas y penetraron su barrera cortando su hombro.

“Ughh…”

Un dolor intenso se extendió por su cuerpo y Clémentine soltó un gemido de dolor mientras retrocedía usando ‘telequinesis’.

La barrera de Andrés se rompió cuando un brazo negro golpeo a Nicole y la envió golpeando contra la barrera, rompiéndola en el proceso.

En cuanto a Érica y Leslie, esta última activo su barrera para proteger a su compañera, pero Liam no estuvo lo suficiente cerca y su cabeza fue atrapado por un brazo negro y sus pies dejaron el suelo cuando fue levantado.

“¿Esto es lo único que pueden hacer?” Pregunto Alice con una pequeña sonrisa en su rostro.

Decenas de preguntas llegaron a la mente de Clémentine, pero solo obtuvo una respuesta.

Es un monstruo… Un monstruo que los está por asesinar.

*Crack*

“UGahh…”

Como si a su respuesta se le agregara una confirmación, un sonido de huesos crujiendo llego al mismo tiempo que el gemido de dolor de Andrés.

Clémentine miro su hombro en donde su sangre salía y le pareció ver parte de su hueso, pero al final sin darse tiempo para curarse, uso su ‘telequinesis’ para controlar y empujar su cuerpo hacia Alice.

“¡Es un enemigo ataquen!” Grito con todas sus fuerzas tratado de atraer todo el coraje que podía.

Tenían tantas preguntas, pero no podían esperar respuesta… Ya que una vez muertos no podrían obtenerlas.

Alice… No, ese monstruo estaba atacando con intenciones de matarlos a todos.

*Bang*

El disparo de escopeta de Leslie resonó y ella hirió gravemente al brazo negro que sostenía Andrés.

“[Choque de Hielo]” Exclamo Érica apuntando su varita directamente a Alice.

El corazón de Clémentine se apretó, pero como ese no era un hechizo de daño directo por dentro respiro aliviada.

La onda de choque se extendió hacia Alice y ella tuvo que usar sus brazos negros para cubrirse mientras sus brazos negros se congelaban ligeramente.

Clémentine reacciono y usando su habilidad tiro de Andrés hacia atrás, logrando que escapara.

Nicole que se había levantado lo recibió.

“¿Estás bien?” Pregunto Nicole apresuradamente.

Andrés se limpió su boca y todo el grupo pudo notar una gran cantidad de sangre, incluso manchando su ropa.

“Que de…”

“Ughh…”

Antes de que Nicole pudiera hacer la pregunta, Alice agito sus brazos como tentáculos y golpeo la barrera de Leslie, una y otra vez logrando que ella gimiera cuando un golpe la envió a volar.

Otro tentáculo se transformó en una cuchilla afilada y le corto el cuello a Érica.

El grupo pudo ver como la sangre saltaba con crueldad y Clémentine reacciono rápidamente atrayendo a Érica a su lado.

*BOOM*

Un dron de Andrés disparo una onda sónica que hizo que Alice se alejara.

Clémentine sostuvo a Érica y miro como la sangre salía de su cuello mientras su compañera se cubría su herida.

Tenía miedo… Demasiado miedo.

Su cuerpo estaba temblando y su mente se estaba quedando en blanco.

Andrés envió un dron de curación que lanzo un hechizo de curación, reduciendo la herida, pero aun así para Clémentine esa herida parecía demasiado aterradora.

“Yo… Yo… Estoy bien…” Murmuro Érica con una voz adolorida y temblorosa.

Ambas se miraron por un momento y pudieron sentir el miedo de la otra parte.

Miedo a la muerte que se acercaba disfrazada de una belleza, una amiga y compañera.

Todos sus ataques anteriores fueron en defensa y a pesar de que estaban cerca nadie había atacado directamente.

El grupo lo sabía… No podía seguir de esta forma.

“Esto es divertido…” Comento Alice con una sonrisa entretenida.

Ese tono que disfrutaba su sufrimiento y su miedo, hizo que todo el grupo temblaran, sintiendo frio.

Los estudiantes se dieron una mirada y sintieron el temor de la otra parte, pero también vieron la decisión.

Las decisiones se toman en un instante… Y ese instante ellos eligieron seguir viviendo.

*Bang*

*Bang*

*¡Bang!*

Leslie empezó a disparar sus pistolas directamente hacia Alice.

Ya no estaba atacando a los brazos negros, ahora estaba atacando con la resolución de matar.

Las decenas de preguntas fueron dejadas de lado y ahora estaban actuando, buscando sobrevivir ante ese ‘monstruo’.

Los brazos negros cubrieron a Alice y las balas fueron tragadas por esos brazos.

Andrés desplego sus drones láseres y estos empezaron a unirse para crear un disparo potente.

“[Lanza de hielo]” Canto Érica enviando su mejor ataque.

Esta lanza en particular era muy gruesa y parecía muy dura, pero solo atravesó un poco el capullo negro en el que Alice se había ocultado.

Sin embargo, Nicole se movió y tomando la lanza con sus guantes la penetro aún más profundo antes de retirarse para esquivar las protuberancias que se trasformaron en pequeños tentáculos que buscaban atraparla.

Sin necesidad de dudar, Clémentine usando sus poderes creo una fuerza que presiono la lanza de hielo hasta el fondo creando un agujero que atravesó al capullo.

*BOOM*

Al instante siguiente un poderoso rayo láser de color rojizo carbonizo los tentáculos negros y atravesó al capullo.

Los tentáculos se quedaron inmóviles y sin regenerarse.

“¿Lo hicimos?… ¿La matamos?” Pregunto Nicole con una voz temblorosa.

Su primera pregunta los hizo llenar de esperanza para alejar ese miedo que carcomía sus almas y su segunda pregunta trajo un nuevo miedo y dudas.

¿‘Eso’ era Alice?

Si lo era, entonces… ¿Por qué los ataco?

Antes de que pudieran suspirar aliviados, la masa negra que conformaba el capullo descendió y empezó a retroceder hacia la oscuridad sin dejar ningún cuerpo.

“Eso fue divertido, pero no. No lo lograron.” Declaro Alice mientras usaba sus brazos para elevarse por el cielo pareciendo una araña de decenas de brazos.

Tenía una típica bolsa de papitas en su mano y parecía como si estuviera dándose un gusto mientras observaba un buen espectáculo.

“La duda mata y ustedes se demoraron demasiado dudando.” Anuncio Alice y tras comer una papita, dio una sonrisa y declaro. “Ahora deben morir…”

Ante su declaración ella cargó como si fuera una araña, y lo último que Clémentine pudo ver fue un brazo negro que la atrapaba.

******

Alice comió sus papitas mientras observaba por la pantalla como Clémentine, Érica, Nicole, Leslie y Andrés se despertaban.

Sus ojos estaban llenos de miedo, pero Akira y Shao Ya estaban presentes para calmarlos.

Revelándoles que sus heridas que creían que eran enormes, solo eran simples cortes.

La herida de Nicole en la mejilla era un pequeño corte superficial, la herida en el cuello de Érica era lo mismo solo dejando caer algunas gotitas de sangre en su ropa y ni hablar de la herida de Clémentine, era solo un simple y pequeño corte.

Ellas estaban aturdidas e incrédulas por la situación, pero a pesar de que se veían completamente asustadas, apretaron sus dientes para calmar sus lágrimas y miedos.

“Oh, eso es inesperado…” Murmuro Alice comiendo unas papitas con una sonrisa y al ver que la Cardenal Brousseau la miraba, explico. “Akira se puso a llorar la primera vez que paso por esta prueba.”

La prueba era simple.

Usando la sala de entrenamiento de la iglesia que los paladines y sacerdotes usaban para templar su espíritu y reforzar su fe, se pasaba por una situación cruel.

Esa sala de entrenamiento estaba centrada para potenciar los miedos y temores, logrando que una pequeña herida se convirtiera en una herida mortal.

El dolor de una aguja pinchando un dedo se transformará un dolor cruel y aterrador.

Desorientaba y confundía, permitiendo crear un escenario perfecto para hacer que los estudiantes no dudaran.

Para que no dudaran si tuvieran que matar para sobrevivir, ya sea que esa persona sea un desconocido o su compañera que repentinamente buscaba asesinarlos.

Era excesivo y exagerado, pero para Alice era eficaz y funcional.

Grabando el miedo en los recuerdos de esos estudiantes, para que si alguna vez se enfrentaban en una situación parecida no dudaran.

Akira realizo esta prueba en solitario y lloro tras sufrirla.

Tal vez ahora como estaban en grupos, el temor y miedo se redujo.

“Espero que Akira y Shao Ya puedan evitar futuros traumas…” Murmuro la Cardenal Brousseau conteniendo sus malos comentarios por el entrenamiento de Alice.

Alice podía ver esas emociones bastante simples, pero no le importo y comió unas patitas.

“Lo harán. Akira ha pasado por esto y sabe cómo superarlo. Agregando el apoyo ‘maternal’ de Shao Ya no habrá consecuencias mayores a temerme por algunos días… O tal vez por algunos años, si empeora.” Comento Alice con un tono indiferente.

Su análisis provenía de que no se había excedido tanto y había actuado con moderación.

Les había dejado tiempo para pensar lo suficiente sobre la situación y permitirle llegar a la conclusión, forzándolos en momentos determinados para dirigirlos al camino que ella buscaba.

Esa sala de entrenamiento donde los paladines templaban sus almas y reforzaban su fe, también podía convertirse en un arma para ‘quebrar’ a las personas.

Los efectos mentales de la sala de entrenamiento aumentaron los miedos, pero ella fue quien jugo con ellos manipulándolos a voluntad.

Como quien lo hizo, conocía el estado de sus víctimas.

“Y… ¿No te importa?” Pregunto la Cardenal Brousseau con un tono extraño.

Alice pudo entender la extrañeza de su tono, pero como estaba de buen humor solo dio una mirada y abandono la sala.

La pregunta de la Cardenal Brousseau se dirigía a si no le importaba que le temieran por algunos días, meses o tal vez años.

No… Esa era la respuesta.

Claro, debido a que si hablaba ahora algunas razones que haría que la Cardenal la mirara de forma extraña saldrían, decidió guardar silencio.

Comiendo sus papitas se dirigió al aparcamiento y se adentró al auto negro que conducía Santiago.

“Gracias por venir a buscarme.” Dijo Alice mientras empezaba a comer papitas.

Santiago solo sintió silenciosamente.

No le gustaba conducir y tampoco sabía, así que siempre pedía un chófer o tomaba un taxi, pero hoy Santiago se había ofrecido para ser su conductor.

Era eso o ir con Akira y los demás que seguramente irían de compra para calmar los ánimos del entrenamiento ‘infernal’.

Alice se quedó inmersa en sus papitas y sin darse cuenta tras algunas bolsas llego al edificio.

“Aurora me aviso que te espera en el último piso.” Informo Oscar cuando Alice entro al edificio.

Alice asintió y creando un portal se adentró en él, llegando al último piso.

“¡Bienvenida!” Exclamo Aurora cuando Alice salió del portal.

Aurora con una suave sonrisa se acercó a ella, y tomo sus papitas cambiándola por otra bolsa de papitas llenas luego como si fuera una anciana, la llevo a la mesa del comedor y le sirvió algunos platos de comida.

Alice miro la comida y luego a su amiga.

“Come… Come, no te preocupes por mí.” Comento Aurora con una sonrisa cordial y cariñosa.

Alice la miro seriamente y se levantó de su silla, acercándose al rostro de su amiga para mirarla muy detenidamente.

Podía ver que algo sucedía y era demasiado obvio.

Aurora se avergonzó a la cercanía, pero Alice mantuvo su mirada entrecerrando sus ojos en el proceso.

“¿Qué sucede?” Pregunto Alice con un tono serio.

La comida se veía deliciosa y tenía hambre, pero eso no significaba que se dejara llevar por ella.

Estaba claro que esta comida era forma de mejorar su humor, básicamente queriendo comprarla.

“Bueno…” Murmuro Aurora y mirando a su amiga de reojo, informo. “Te vendí…”

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