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TG – Capítulo 105: Pago.

Capítulo 105: Pago.

Mirando la decena de cadáveres de criaturas de tipo reptil tirados en el suelo, todos miraron a Clémentine.

“Te has vuelto bastante fuerte.” Murmuro Leslie con un tono de sorpresa.

Una mazmorra fuera del sistema de seguridad de Zerzura se desbordó debido a la falta de limpieza.

Si bien las criaturas eran rango C y eran bastante débiles, su número era elevado y habían decidido venir juntas para encargarse de esta misión, sin embargo…

Algunas lanzas de hielo estaban esparcidas por los alrededores, pero no en los lugares que fueron lanzadas al principio.

Clémentine había aprovechado esas lanzas y las había usado como armas para derribar a una gran cantidad de enemigos.

Es más, no necesitaba armas para realizar la matanza.

En algunos lugares algunas criaturas que se desconocía su especie, fueron convertidos en esferas debido a la fuerza mental de Clémentine y su telequinesis.

“Soy fuerte contra criaturas débiles, ellos no generan fuertes barreras mágicas. No podría hacer lo mismo si me enfrentara a unos humanos.” Comento Clémentine con bastante humildad.

Estos reptiles fueron enemigos que tenían fuerza física, lo que permitió que Clémentine usara su telequinesis para poder atraparlo y desmembrarlos o eliminarlo con facilidad.

Si se enfrentaba a humanos de rango C, entonces las barreras de sus cuerpos impedirían que sus acciones sean realizadas con la misma facilidad.

“Aunque supongo que, con ellos, solo tienes que poner un poco más fuerza.” Señalo Érica agitando su cabeza.

Clémentine no pudo negarlo.

Había obtenido un aumento en su energía psiónica y su fuerza mental, pero principalmente su telequinesis había sido potenciada.

Claro, todavía le faltaba averiguar en qué más progreso.

“Volvamos.” Ordeno Clémentine y tanto Leslie como Érica asintieron.

Agitando su mano los cadáveres de los reptiles se levantaron en el aire y se acercaron a Clémentine, siendo guardadas por ella en su anillo espacial.

Puede que estas criaturas fueran débiles y fácilmente asesinadas por el grupo, pero los reptiles tenían un alto precio, alcanzando los diez mil dólares por un espécimen cuyos materiales no fueron dañados.

Claro, por lo general su precio disminuía debido a que algunos materiales siempre se dañaban en la batalla.

Sin embargo, siempre había forma de convertirlos en el dinero y no solo por los núcleos mágicos de las criaturas, sino que por sus escamas o algunas partes de su cuerpo que podían ser utilizadas para la alquimia.

Las tres ganarían bastante dinero, pero como estaban realizando misiones diarias por puro deseo de mejorar, ellas decidieron entregar su beneficio a los rehenes capturados por el General Kavuri.

Tras guardar las criaturas sin desperdiciar nada, ellas se acercaron a su camioneta todo terreno y con Leslie conduciendo, volvieron.

Esta misión literalmente estaba fuera del área de influencia de Zerzura y, por ende, del portal de grupo mercenario.

Es por eso que tuvieron que pedir prestado una camioneta del pueblo cercano.

En la mayoría de los pueblos alrededores de Zerzura se encontraban camionetas del gobierno de Zerzura que podían ser pedidas por aquellos que trabajaban en su sistema de protección.

Atravesando la llanura y mirando los alrededores que brillaban ante el sol, hizo que Clémentine suspira al saber que tenía que volver.

Estuvo dos días realizando misiones, pero todos tenían que volver antes de que las clases comenzaran la siguiente semana.

“Un mes aquí y me hizo sentir extraña sobre pensar en volver.” Comento Leslie y mirando los alrededores, bromeo. “Zerzura es atrapante.”

Tanto Érica como Clémentine se rieron ante esas palabras.

En la Ciudad Zerzura siempre estarán ocupados y siempre había una forma de ayudar.

No necesariamente tenían que eliminar criaturas o monstruos, podrían ayudar a proteger a los ciudadanos o simplemente ayudarlos con algunas tareas menores.

Los ciudadanos siempre eran agradecidos con quienes le ayudaban y era gratificante recibir sus ‘gracias’.

Clémentine suspiro.

En cierto momento se había olvidado de que era una ‘estudiante’ y que todo esto era una ‘practica’.

En algún momento la responsabilidad más allá de simples estudiantes, convirtieron la ‘practica’ en un trabajo real.

Al día siguiente en la mañana volverían a sus hogares y en la siguiente semana tendrían que volver a la academia.

“Bueno, supongo que antes de volver tenemos que divertirnos hoy.” Dijo Leslie mientras conducía.

“Si, escuche que Vanessa y la Cardenal Brousseau vendrían hoy.” Comento Érica con una sonrisa.

Se había planeado una pequeña fiesta de despedida para los estudiantes y se invitaron algunos de sus conocidos.

Como Vanessa también era un estudiante, la Cardenal Brousseau y la Sumo Sacerdotisa Xaali también vendrían.

“Escuche que Vázquez también pensaba en venir.” Dijo Clémentine tras recordar que había visto a Oscar invitándolo.

Nadie quería negarse a una buena fiesta y más cuando…

“Escuche que Alice invito a un gran chef…” Comento Leslie y con una sonrisa, agrego. “Según ella es muy bueno, así que debe ser alguien reconocido.”

Clémentine solo se rio.

A lo referido a la comida, Alice no era demasiado estricta y era alguien que aceptaba la mayoría de los platos, gustándole casi todo.

Así que por su parte Clémentine no pensaba que fuera alguien muy reconocido.

Mientras charlaban entre ellas volvieron a la aldea y tras dejar la camioneta, usaron un portal para volver.

Llegando a la sala del portal, el grupo uso los artefactos de limpieza para sentirse mejor antes de bañarse y luego fueron a la sala del entrenamiento que estaba al lado.

Cuando llegaron a la sala de entrenamiento, se encontraron con Aurora y Nicole luchando entre ellas.

Estaban conteniendo su fuerza, pero eso no significaba que en apariencia el combate no fuera salvaje.

“UGhh…”

Nicole al realizar mal un contraataque recibió un golpe en su mejilla que la hizo retroceder.

“Luchar con un solo estilo no te ayudara demasiado. Usa todo lo que tengas.” Ordeno Aurora mientras miraba a su oponente.

Su compañera se limpió la sangre en su boca y se levantó mientras su cuerpo se reforzaba con energía mágica.

Sin necesidad de un grito llamativo, cargo hacia Aurora con un gran entusiasmo.

“Son demasiado salvajes.” Murmuro Érica con una sonrisa cuando vio que el puño de Aurora y Nicole chocaban entre ellas, creando una pequeña onda expansiva.

El dúo de luchadores siguió intercambiando golpes que parecían dolorosos a una gran velocidad, pero también con una gran fuerza.

En un determinado momento Nicole realizo una patada giratoria, intercambiando muy rápidamente su estilo.

“¡Buena patada!” Exclamo Aurora cuando retrocedió tras recibir el golpe protegiéndose con sus brazos.

Fue repentino y sorpresivo, pero también llevaba una gran fuerza que la hizo retroceder.

“Creo que sería mejor si logro golpearte.” Murmuro Nicole con un suspiro mientras se limpiaba las gotas de sangre de su labio partido que se estaba recuperando.

Los luchadores no solo tenían una fuerte fuerza física y resistencia alta, sino que también una regeneración más alta que otros individuos.

“Terminemos por ahora.” Anuncio Aurora al ver que ellos estaban mirando e invitando a Nicole, se acercó al trío que había estado observando.

Los entrenamientos que tuvieron ellos, también incluyeron algunas palizas dolorosas y heridas ligeras, pero un luchador era más proclive a recibir golpes.

El trío que había estado observando estaba seguro de que ese puñetazo de Aurora debió haber dolido.

“Como ya finalizo la práctica, es hora de la paga.” Anuncio Aurora y mirando al cuarteto que estaba aturdido por este tema, pregunto. “¿Quieren el deposito en su cuenta bancaria?”

Tanto Clémentine como los demás la miraron de forma extraña.

Desde el principio se habían olvidado de la paga, la mayor razón era la armadura y trajes de combate que cada una de ellas tenia.

Estaba seguramente que su precio era muy elevado y ni hablar de los suministros que obtenían.

Leslie obtenía sus municiones a través del presupuesto que se le otorgo y era igual para los demás.

Desde ingredientes mágicos, pociones y otros artículos que se le había otorgado.

Hasta la comida estaba realizada con ingredientes mágicos lo que aumentaba ligeramente sus cualidades físicas y mejoraban su estado.

Pedir un pago… Para ellos era una cuestión impensable.

“Solo reciban el pago… Ustedes trabajaron para mí, independiente de las razones se necesita realizar un pago justo por sus contribuciones.” Declaro Aurora antes de que Érica pudiera intervenir y con un suspiro, agrego. “Todo lo demás es parte de la ‘practica’.”

Era muy seguro que el grupo de mercenarios no recibiera un pago por parte de la Academia, ya que los estudiantes podrían trabajar durante su estadía en esos lugares.

Pero por su tono se notaba que quería cerrar el tema ahora.

“Está bien, puedes hacerlo en mi cuenta bancaria…” Respondió Clémentine con un suspiro a la vez que los demás asentían con una media sonrisa.

“Gracias.” Dijo Aurora y con una sonrisa comento. “Cuando fui a hablar con Andrés, tuve algunos problemas con el mismo tema.”

Es normal… Clémentine se tragó esas palabras.

Un asunto era el pago, pero otro asunto diferente era apoyarlos en todo sentido, era muy seguro que Andrés se sintiera aún más estresado a causa de que sus drones tenían un gran valor… Y él tenía bastante de ellos.

Tras realizar la trasferencia, los relojes holográficos vibraron y ellos miraron su cuenta bancaria, pero su expresión tembló.

“¿Dos millones?” Pregunto Nicole tragando pesadamente.

Era un número bastante grande, no solo para ella, sino que para los demás.

“Si, medio millón vino del pago prometido cuando firmaron el contrato. Otro medio millón es la recompensa de la misión ‘Arca’, es cierto que era un trabajo voluntario, pero al final ustedes realizaron una misión.” Explico Aurora y al notar que los estudiantes seguían mirándolos detenidamente, agrego. “Pueden tomarlo como un pago por el Smilodon Fatalis, es cierto comimos una parte, pero su núcleo mágico tenía un gran valor… Alice, Akira y Liam fueron lo que mencionaron pagarles por esa misión.”

Otra vez parpadearon bastante incrédulos ante esas palabras.

Técnicamente ellos no tuvieron ninguna participación cuando Alice, Akira y Liam se enfrentaron al Smilodon Fatalis, es más participaron en la cena que Aurora le hizo a Alice.

Agregando que habían obtenido su parte de los monstruos y criaturas que cazaron durante la horda y la emboscada, este era un gran número extra.

“En cuanto al otro millón, ese es un ‘extra’ de la Empresa Apicius por encargarse de la misión ‘Asalto’. Nuestro objetivo fue encargarnos del General Kavuri, pero que se presentara el ‘Terror Somalí’ significo un aumento de dificultad y, por ende, un aumento del pago… Si fuéramos un grupo de mercenarios normal, podríamos habernos retirado en ese momento y nadie nos juzgaría.” Explico Aurora con calma a los estudiantes.

La llegada del ‘Terror Somalí’ fue sorprendente e inesperada.

Esta vez su grupo de mercenario llevo a delante la misión, pero si hubiera sido cualquier otro grupo de mercenario que participara, podría haberse retirado de la misión.

Un asunto era encargarse del General Kavuri y sus fuerzas, otro asunto muy distinto era enfrentarse al ‘Terror Somalí’.

Las dificultades sobrepasaban su contrato inicial y no importa si tenían la capacidad para realizar la tarea, si rechazaban el contrato no podrían ser culpados ni juzgados por medio legales.

Claro, al menos que se hubiera dispuesto de antemano que seguirían participando, en ese caso era otro asunto, pero al menos ahora fue inesperado.

Acaban de recibir un pago de dos millones de dólares…

Tal vez era un número bastante pequeño cuando uno pensaba que se enfrentaron a Rangos S, y podrían haber perdido sus vidas.

Sin embargo, la seguridad de la misión siempre estuvo garantizada con el apoyo de Rangos S y otros individuos fuertes.

Eso significaba que estaban en un ambiente seguro a pesar la dificultad.

Los pagos normalmente serían muy diferentes respecto a la fuerza de los individuos y sus contribuciones personales.

Es por esa razón que los estudiantes pensaban que Aurora estaba siendo bastante amable con ellos con su pago.

“Por cierto Aurora, siempre he tenido la duda, pero… ¿Eres rica?” Pregunto Nicole sin poder contenerse.

Al realizar su pregunta Nicole miro los alrededores desde la sala de entrenamiento hasta la entrada de la habitación del portal.

Realizar esa pregunta era innecesaria cuando uno pensaba en lo que Aurora tenia.

Un enorme edificio, con un sótano increíble y un portal personal de gran capacidad.

En el edificio del frente de donde se encontraban, estaba un garaje con varios autos en ellos.

Además, el edificio no solo era uno normal, tenía la capacidad para crear pequeños portales y la capacidad para aumentar la energía mágica o psiónica en todo el edificio.

Sin olvidarse de la comida que siempre fue preparada con ingredientes mágicos con valores de varias decenas de miles de dólares por plato.

Sin embargo, la pregunta seguía siendo válida y tenían curiosidad.

“Bueno…” Dudando un momento, al final Aurora suspiro y respondió sinceramente. “Cuando llegue a África gaste toda la fortuna de mis padres… Ellos son bastante fuertes y eran ricos, pero no le importaba el dinero, lo que me permitió invertir todo en Zerzura y su gente… Ahora gracias a mi apoyo en ese tiempo tengo varios terrenos inmobiliarios en gran parte de Zerzura y me permiten tener una riqueza decente para seguir manteniendo mi estilo de vida.”

Rascándose la mejilla como si no deseara hablar del tema, murmuro. “Claro, entre otros beneficios…”

Los estudiantes se sorprendieron un poco por su historia, pero sonrieron ante las palabras de Aurora.

Lo hizo ver como si su ‘estilo de vida’ fuera insignificante y sin importancia.

Sin embargo, su gremio mercenario realizaba misiones sin recibir ninguna retribución económica y ese era el estilo de vida que llevaba.

“No se olviden de terminar sus asuntos antes de irse… Y prepárense para hoy, Alice está emocionada pidiendo los ingredientes para la comida.” Comento Aurora con un suspiro.

Todos asintieron con sonrisas en sus rostros.

******

“Eres encantadora…” Murmuro Érica abrazando a la pequeña en sus brazos sin poder resistirme.

La pequeña se retorció un poco, pero como si fuera imposible escapar se dejó abrazar cómodamente.

Esa pequeña que estaba en su brazo era la hija de Okello, el miliciano que la ‘salvo’ en la misión ‘Arca’.

Una pequeña encantadora muy bonita… Esa era la descripción de Érica hacia la pequeña Ashanti.

“¿Ashanti has realizado tu tarea?” Pregunto una voz y desde la cocina la esposa de Okello, Lewa entro.

La pequeña se retorció en su abrazo e hizo que la seria y elegante Érica mirara a Lewa para que la dejara un tiempo a su lado.

“Bien, solo un momento. Tienes que ponerte las pilas si quieres empezar la escuela.” Dijo Lewa con un tono serio a su hija y dando una sonrisa a Érica, pregunto. “¿Te quedaras a cenar?”

Lewa no la estaba invitando por pura cortesía, sino que era una invitación que llevaba un poco de su deseo de que la aceptara.

Érica tenía que admitir que había congeniado bastante bien con la familia de Okello, especialmente con la pequeña en sus brazos.

“No, ya tengo planes para esta noche.” Respondió Érica suspirando y tomando las mejillas de la pequeña en sus manos, agrego. “Pero me quedare un rato contigo.”

La pequeña se rio y Lewa se retiró agitando la cabeza con una sonrisa.

Tras pasar un largo tiempo con la pequeña y ayudándola con su tarea, la puerta se abrió y Okello entro.

“Perdón por retrasarme, hoy tuve que entrenar un poco más de la cuenta.” Comento Okello al momento que noto a Érica.

“No te preocupes, pase mi tiempo disfrutando la pequeña.” Respondió Érica con una sonrisa mientras revelaba a la pequeña que estaba duramente estudiando a su lado.

Ya había avisado que hoy vendría a visitarlos.

A pesar de que venía por Okello, en realidad disfrutaba la compañía de la pequeña.

Okello dio una sonrisa agradable y se retiró a su habitación.

En la casa que se encontraban, era una casa en los suburbios nuevos de Zerzura y este era el hogar que Okello decidió tener.

Como estaba en un plan a largo plazo para los refugiados no fue tan difícil conseguir un lugar propio, como muchos otros.

Habían elegido una casa bastante grande con perspectivas de expandirla en el futuro, todo eso fue gracias a que Okello tenía buenas perspectivas en su carrera militar.

Érica miro a la pequeña Ashanti y contuvo su desbordante deseo de abrazarla.

La pequeña y adorable ‘criatura’, estaba por entrar a la escuela.

Todos los refugiados jóvenes seguramente irían a las diferentes escuelas esparcidas por Zerzura y sus alrededores, es más la ciudad tenia programas para incentivar a que los adultos terminaran la secundaria.

Si bien Ashanti no había tenido la edad para entrar a la escuela antes, otros refugiados tenían esa edad, pero lamentablemente en el lugar que vivían no se encontraban medios de educación.

Las personas que enseñaban a veces eran vecinos que se reunían a enseñar a sus hijos, pero profesores o maestros capacitados especialmente para esa tarea eran escasos.

Si no fuera por las organizaciones humanitarias, sería normal que no hubiera profesores en zonas donde el peligro es constante.

La Ciudad Zerzura entendía esa dificultad y buscaba educar a sus ciudadanos con los programas más accesibles para que todos puedan permitírselo.

“¿Mañana te vas?” Pregunto Okello cuando llego a la sala llevando una vestimenta más cómoda.

“Si… Tengo que volver a la academia, pero también tengo otros planes.” Respondió Érica con una sonrisa casual.

Tenía que volver a la academia, pero ella tenía algo que hacer antes de eso.

Un largo viaje para entrenar y reforzar su afinidad elemental, tratando de ascender a Rango A.

Desde que tuvo la conversación con Aurora, ella pudo sentir el cambio en su fuente de energía mágica.

Ahora era más rebosante y energética permitiéndole lanzar una mayor cantidad de hechizos, sin embargo, todavía le faltaba sentir el elemento hielo con mayor precisión y aprender más hechizos.

Lamentablemente la academia no le daría lo que necesitaba, es por eso que entraría más tarde que sus compañeros.

“Si tienes tiempo siempre puedes visitarnos… Estoy seguro de que Ashanti estará felices de verte.” Dijo Okello rascándose la mejilla.

El joven era mayor por siete u ocho años, pero seguía siendo bastante joven hasta el punto de que se avergonzaba por decir esas palabras.

“Claro, nosotros también.” Declaro Lewa mientras llegaba de la cocina.

Ella dijo lo que Okello se estaba avergonzando en decir.

Al ver que Clémentine se sorprendió ligeramente por sus palabras, Lewa pregunto. “¿O no somos amigos?”

Tal vez fue poco el tiempo que se relacionaron, pero cada uno de ellos terminaron congeniando bastante bien.

“¿No quieres ser mi amiga?” Pregunto Ashanti mirándola con curiosidad cuando Érica, no había respondido.

La forma que la inclinaba fue tan adorable que hizo que Érica la atrapara en sus brazos.

“Claro que somos amigos…” Comento Érica abrazando a la pequeña y con una media sonrisa mirando a la pareja, agrego. “Solo que me emociona que me vean de esa manera.”

No estaba mintiendo.

Estaba feliz que la vieran como una amiga dejando de lado todas las diferencias que tenían.

Al ver que Lewa le sonreía cálidamente, Érica se avergonzó un poco y tosiendo cambio de tema.

“Por cierto Okello, tengo el ‘pago’ por la entrevista… Ya fue publicada y quería entregarte tu regalo.”

Con esas palabras dejo de abrazar a Ashanti y entrego un anillo espacial que contenía una armadura diseñada especialmente para Okello.

“Se ajustará a tu ‘licantropía’ y te será muy útil.” Declaro Érica sin dar demasiada información.

Al pedir que la diseñaran la misma Érica había tenido en cuenta la habilidad innata de Okello y por eso tenía fuertes efectos para ajustarse al cuerpo o a los cambios bruscos del mismo.

“Esto…” Okello volvió a dudar, pero Érica no lo dejo.

“Ya es la hora de irme.” Interrumpió Érica y tras abrazar a la pequeña, se despidió rápidamente de los demás.

Dejando a Okello sin tiempo para rechazar el ‘pago/regalo’.

Como Lewa sabia como era su esposo, en realidad ella también apoyo a Érica y al final cuando se fue, ella le termino dando un pulgar en alto en secreto.

Ese regalo era una forma de mostrar su gratitud y no le gustaría que sea rechazo…

Tras tomarse un taxi, Érica volvió al edificio y noto que había algunas presencias extras en el animado edificio.

Como ya estaba anocheciendo, seguramente eran las visitas que ya habían llegado para la fiesta de hoy.

Adentrándose para ver si necesitaban ayuda, Érica se encontró con Aurora ordenando la cocina y dejando todo tipo de ingredientes mágicos en ella.

Aurora al notarla se dio vuelta y con una sonrisa comento. “Ya he leído tu artículo. Es bastante bueno… ‘Héroes sin títulos’, es un nombre perfecto.”

Un artículo que detallaba como aquellos individuos desconocidos y cuyos nombres nunca son nombrados protegen a sus familias o amigos y desconocidos…

En ese sentido los milicianos eran esa clase de individuos que ayudaron sin arrepentimientos, pero también Érica se estaba refiriendo a la misma Aurora y a Alice.

Que a pesar de su duro trabajo ayudando, era muy poco conocida… Para Érica este articulo era una forma de demostrar su aprecio por el duro trabajo del grupo mercenarios, que hasta ahora era desconocido.

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