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TG – Capítulo 106: Primer paso.

Capítulo 106: Primer paso.

En el patio iluminada por las tenues luces, se encontraban los estudiantes charlando entre ellos sobre sus demás compañeros de la Academia.

Sobre qué estaban haciendo Joslyn, Alexey, Cristian y los demás.

Algunos de ellos eran amigos y muy unidos en la academia, así que era interesante aprender lo que estaban haciendo y lo que hicieron durante este mes anterior.

Cerca de ellos se encontraban la Cardenal Brousseau charlando con Vázquez y Shao Ya sobre el trabajo que realizaron en áfrica.

Por su parte la Sumo Sacerdotisa Xaali estaba charlando con Akira.

“Santiago, Oscar y Liam fueron a comprar algunas cervezas artesanales de Terra nova.” Informo Alice y asintiendo satisfecho, agrego. “Ellos saben realizar su trabajo bien.”

Aurora lo miro de forma extraña y Aeko que estaba cerca contuvo su sonrisa.

Su amiga había estado hablando del chef que había invitado y a pesar de no querer decir nombre y evitaba hablar sobre él, lo alabo bastante bien.

Eso emociono a Liam que, según él, estaría ‘comiendo dinero’ y decidieron comprar lo mejor de lo mejor… Buscando comprar cervezas artesanales para acompañar.

Era difícil saber si Alice pidió un chef porque esta era una ‘despedida’ a los estudiantes o simplemente era porque quería comer algo delicioso… De todas formas, Aurora no le dio demasiada importancia.

Con los ‘Portales Cosmos’ podían viajar de inmediato desde Zerzura a la Ciudad Atlántida o cualquier parte del mundo, así que no era una despedida para siempre.

Sin embargo, era una finalización de un mes lleno de trabajo en el cual los estudiantes se portaron de forma excelente y merecían ser reconocidos en ese sentido… Y claro nadie podía negar que este tipo de fiesta no era agradable.

Mientras Aurora observaba por la ventana de la cocina la situación desde afuera, escucho el sonido de timbre y pensando que el chef había llegado se dirigió a la entrada.

Alice la siguió como un cachorrito que parecía emocionado y mientras Aurora trataba de no reírse al verla, abrió la puerta y su mirada se congeló.

Lo primero que hizo, aunque parecía irrespetuosa fue mirar de forma asesina a Alice y luego suspiro.

“Es agradable verte Urfin… Aunque no en estas condiciones.” Dijo Aurora con una sonrisa de disculpa ante la visita.

Estaría bien verlo por trabajo o por simple amistad, pero que Alice lo haya invitado a que sea el ‘chef’ de hoy… Aurora suspiro, mientras miraba como Urfin se reía ante su expresión.

******

“Lo siento…” Dijo Aurora con un suspiro como una decena de veces esta noche.

Urfin dio una sonrisa y mientras preparaba un plato de una extraña criatura parecida un ave en el horno, comento. “No necesitas disculparte. Es agradable cocinar a quienes aprecian buenos platos.”

“Creo que cualquier persona apreciaría tus platos.” Señalo Aurora con una sonrisa.

Urfin se rio y miro por la ventana a los estudiantes que estaban comprobando cuales eran los límites de Clémentine.

Estaban haciendo que Clémentine levantara a todos los presentes para comprobar cuan fuerte era su habilidad de telequinesis, y ahora estaba levantando a Vanessa que vino con la Cardenal Brousseau.

“Es increíble cómo se han desarrollado los estudiantes, es muy seguro que el Director Vincent este contento con tu trabajo.” Comento Urfin mientras servía otro plato y se lo enviaba a Alice que seguía comiendo en el comedor.

La cena ya había terminado, pero eso no significaba que Alice fuera fácil de complacer.

“Es una excelente comensal.” Murmuro Urfin agitando su cabeza y revisando el plato en el horno.

Los labios de Aurora temblaron al escuchar ese comentario de Urfin… Que parecía bastante contento.

“Los estudiantes tienen talento… Yo no hice demasiado.” Respondió Aurora con un tono tranquilo.

Urfin solo agito su cabeza ante esa respuesta.

No había que negar que la confianza que Aurora le había dado y las responsabilidades que le había cedido al igual como el permiso para participar en misiones peligrosas, fue fundamental para el desarrollo de los estudiantes.

Mirando como Alice seguía comiendo sin sentirse culpable por invitar a Urfin para que fuera chef, Aurora suspiro.

“No culpes a Alice, hoy no vine solo para cocinar, sino que por un asunto diferente.” Declaro Urfin con un tono tranquilo.

Aurora lo miro ligeramente sorprendida, pero comento. “Si necesitas algo siempre puedes llamar, no hay necesidad de venir directamente.”

Habían trabajado juntos en varias misiones y había confianza entre ellos.

Si quería hablar sobre una misión siempre podía llamarla y ella lo escucharía atentamente.

No había necesidad de venir personalmente para tratar un asunto y ni hablar de obligarse a convertirse en chef.

“No, esto es diferente.” Negó Urfin agitando su cabeza y tras terminar todos los preparativos de su plato, miro a Aurora y declaro. “Este es un favor personal y un asunto importante, necesitaba pedirlo personalmente y por eso aproveche la oportunidad que la invitación de Alice me dio.”

Aurora se sorprendió ligeramente ante su tono, pero contuvo su curiosidad y lo miro atentamente.

Tenía sentido que viniera cuando se trataba de un favor personal, Urfin era esa clase de persona que le daba importancia a las relaciones personales.

“¿Vas a volver a la academia?” Pregunto Urfin de repente.

Aurora parpadeo ante ese cambio de tema, pero honestamente respondió. “No lo he pensado. Vienen tiempos turbulentos y me gustaría dejar la academia.”

Su madre la envió a la academia para que se alejara de áfrica, de su trabajo y los problemas que se estaban gestando aquí.

Sin embargo, Aurora ya había estado de vacaciones lo suficiente.

A pesar de que no podía contratar a los estudiantes, ellos ya tenían sus propios objetivos de ayudar y mientras mantuvieran esos ideales, serían útiles para ayudar en otras partes.

Técnicamente había completado su tarea cuando se quedó en la academia y también había mejorado un poco, logrando ascender de rango en el proceso.

Ahora agregando lo que había mencionado Alice, Aurora no estaba dispuesta a volver.

“Es cierto.” Respondió Urfin y al ver que Aurora lo miraba curioso dio una sonrisa y comento. “Hace dos semanas acabo de volver de Terra nova y me entere de algunas cosas… Es por esa razón que vine contigo. La misión está relacionada con la academia y la protección de alguien importante.”

Estaba claro que Urfin, también estaba al día con lo que se estaba acercando, pero era común cuando pensaban en su autoridad en Grecia.

“Si bien confió en el Director Vincent, me gustaría tener alguien más cercano a los estudiantes que sea de confianza.” Explico Urfin casualmente y notando que Aurora lo miraba intrigada por su escasa información, agrego. “En cuanto a lo que sucederá… Esperar aquí o esperar allá no cambiará nada.”

Aurora no pudo evitar asentir ante ese comentario.

Ciertamente esperar en cualquier parte no cambiara nada, lo que había mencionado Alice sucedería independientemente de sus acciones.

En ese sentido lo único que podía hacer era estar preparado para cuando sucediera.

“¿Tanto deseas que acepte la misión?” Pregunto Aurora con curiosidad al notar que parecía querer que la aceptara.

Urfin miro a Aurora y asintió.

“Si, me gustaría que tomaras la misión… Bueno, más que tomarla como si fuera un trabajo, en realidad lo estoy pidiendo como un favor.” Declaro Urfin sin irse por rodeos.

La respuesta de Aurora fue…

“Entiendo por mi parte lo aceptare.” Dijo Aurora y con una sonrisa apunto a Alice y agrego. “Solo tienes que encargarte de convencerla a ella.”

Ellas dos eran un grupo y siempre realizaban las misiones juntas, esta misión no iba a ser diferente.

Urfin dio una sonrisa y saco el plato del horno.

“Es por eso que vine preparado…” Comento Urfin revelando el ave horneada glaseada de una salsa dorada.

******

Mirando como los estudiantes se despedían para irse a dormir, Akira se despidió de ellos.

Los estudiantes debían volver al día siguiente, pero ellos no eran los únicos.

Su grupo también, solo que la diferencia con los estudiantes era simple.

“¡No me voy a retirar hasta que termine todo el barril!” Declaro Oscar con su jarra en la mano.

“No te preocupes, ¡te acompañaremos!” Respondió Vázquez con una sonrisa mientras Santiago a su lado asentía.

“¡Claro que sí!” Declaro Urfin con una risa, llenando las jarras de cerveza a Aeko y Shao Ya.

Este importante chef, gran parte de la fiesta se había quedado en la cocina siendo muy dedicado a su trabajo, pero cuando se presentó el alcohol como un enano, dio su presencia… Llevando a que su grupo se soltara más.

Akira agito su cabeza con una sonrisa.

Tenía que admitir que Urfin a pesar de su estatus, era alguien muy sociable que levantaba el ánimo a todos.

Bebiendo y contando historias, su pequeño grupo se divirtió.

“Ya se fueron.” Comento Aurora cuando se acercó a su lado.

La Sumo Sacerdotisa Xaali y la Cardenal Brousseau se fueron junto a la estudiante Vanessa.

A diferencia de alguien como Urfin, ambas mujeres cuidaban su imagen y normalmente no eran de beber hasta tarde y más en un día de semana.

Akira miro como Aurora daba una pequeña sonrisa al ver los presentes congeniando animadamente… Claro, Alice que había estado en la cocina también se encontraba en una pequeña mesa en el patio, terminando sus platos.

“Gracias por haber venido en mi ayuda.” Declaro Aurora de repente.

Akira se sorprendió ante esas palabras.

“Sin ti hubiéramos tenido situaciones difíciles y seguramente tendríamos problemas para hacer que los estudiantes participen en la misión con las seguridades necesarias.” Comento Aurora al ver su expresión sorprendida.

¿Era así?

Akira no lo sabía.

La joven delgada y delicada que estaba a su lado guardaba más secretos de lo que parecía y tenía una mayor fuerza de la que revelaba, pero también era alguien que era capaz para todo.

Sin su ayuda era muy posible que entrenara a los estudiantes al igual como cuando ella estuvo bajo su mando.

“Estoy hablando seriamente… Eres de gran ayuda.” Declaro Aurora al ver su expresión de ligera duda.

“¿Es así?” Pregunto Akira con sincera curiosidad y con una sonrisa avergonzada murmuro. “Eras capaz de realizar este tipo de misiones sin mí y mi grupo… Eres así de genial.”

Su sincero comentario sorprendió a su antigua ‘jefa’ y su actual amiga.

“¿Qué no me crees?” Pregunto Akira y al ver que Aurora no reaccionaba, explico. “Es increíble que permanezcas aquí por tantos años, para mí sería imposible… No creo tener la resistencia mental para soportar lo que es áfrica, a pesar de que ha mejorado durante estos últimos tiempos. Para mí sería imposible acostumbrarme a esto.”

Acostumbrarse a luchar contra señores de la guerra, de ir en busca de refugiados que se encuentran en condiciones inhumanas en zonas peligrosas.

Ver muertos y heridos, deteniendo la crueldad de la guerra o de los lunáticos.

De realizar el trabajo que Aurora realizaba… Para ella era una tarea abismal que requería esfuerzo, dedicación y alguien que sea fuerte.

Física y mentalmente fuerte para soportar esa carga.

En ese sentido, ella seguramente hubiera caído agotada hace bastante tiempo.

A veces estar rodeado de crueldad era doloroso de ver…

“No me he acostumbrado…” Corrigió Aurora y con un medio suspiro, agrego. “Todavía sigo sintiéndome llena de ira y frustración cuando veo que idiotas tratan las vidas de inocentes como si fueran basura… Todavía sigo preguntándome por qué la humanidad es tan cruel.”

Esa crueldad fue perfectamente expresada por el General Kavuri y sus soldados.

Jugaron con las vidas de los refugiados y asesinaron por diversión, sin importarle nada.

Nadie debería poder justificar sus acciones diciendo que estaban en guerra… La guerra era con las tropas del Señor de Mombasa, sin embargo, las tropas del General Kavuri se metían con cualquiera solo por pura y simple diversión.

“Te admiro.” Murmuro Akira con una sonrisa y notando que Aurora la observaba, agrego. “No solo por tus acciones o tus ideales… Te admiro como persona.”

Aurora se rascó su mejilla ligeramente avergonzada por esas palabras, pero Akira le dio un abrazo animado como si quisiera demostrar cuanto la apreciaba.

“Está bien… No es para tanto.” Comento Aurora devolviendo el abrazo con un suspiro y con una sonrisa curiosa pregunto. “¿Entonces cómo quieres que te pague la otra mitad?”

Akira suspiro al escuchar su pregunta.

“Arruinas el momento conmovedor.” Murmuro Akira y mirando a Aurora que llevaba una sonrisa por sus palabras, respondió. “Ya sabes, como siempre.”

Ellos no solo recibieron un pago por su participación en la misión ‘Asalto’, sino que también ganaron bastante dinero de las criaturas que terminaron asesinando, incluyendo al Smilodon Fatalis.

Como una bestia de Rango S, su valor era bastante alto.

En ese sentido venir aquí para trabajar se ganaba bastante dinero… Esa era la ‘mitad’ del pago.

La otra mitad era el venir aquí para realizar la misión ‘Arca’ y participar en la misión ‘Asalto’ mientras que ayudaban a los estudiantes y los entrenaban.

Eso más que nada era un favor y de la forma que se pagaba era…

“Entonces avísame cuando quieras que te acompañe a realizar algunas misiones.” Respondió Aurora con una sonrisa desinteresada.

Ellos vinieron a realizar algunas misiones y ahora ella tenía que ir a apoyarlos con otras misiones en Asia.

Si bien Asia no era tan problemático como África, algunas islas esparcidas por Asia estaban infestadas con criaturas o monstruos.

A veces había misiones para limpiar islas o limpiar algunas mazmorras que aparecían en algunas islas, era en ese momento que Akira participaba como un Rango S.

Tener apoyo del grupo de mercenarios, le daría la posibilidad tener un objetivo más grande.

******

“¡Nos vemos!”

“¡Adiós!”

Despidiéndose entre todos, los grupos se adentraron en los Portales Cosmos al mismo tiempo.

Atravesando el portal celeste, el grupo de estudiantes llego a la Ciudad Atlántida.

Parecía impresionante como en un momento podían estar en un lugar y al momento siguiente estar a miles de kilómetros en un lugar distinto.

Saliendo al aparcamiento de autos, todos miraron la gran y tecnológica ciudad con sus enormes y altos edificios.

La sensación de estar en otro lugar era fácil de sentir.

El ambiente más ligero, la temperatura más moderada y por supuesto una suave brisa marina llegaba a ellos.

Ahora los estudiantes se dieron cuenta de que verdaderamente había finalizado su práctica y que estaban de vuelta en sus hogares.

Sin embargo, cada uno de ellos estaba emocionado por todo lo que habían realizado y a la vez orgullosos.

Sintiendo como si este fuera su primer paso para convertirse en lo que deseaban.

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