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TG – Capítulo 119: Más problemático.

Capítulo 119: Más problemático.

*BOOM*

Una enorme explosión resonó y Aurora fue enviada a volar, golpeando varias veces el suelo sin poder resistirse ante esa fuerza explosiva.

Cuando se detuvo no deseo moverse a causa de sus adoloridos músculos y solo se dejó caer en el suelo, respirando pesadamente.

“¿Quieres terminar por hoy?” Pregunto su anciana maestra.

Con una sonrisa entretenida en su rostro, su cuerpo esculpido y tonificado hizo que Aurora se sintiera extraña.

A pesar de ser ella misma una luchadora de Rango A, sus brazos seguían pareciendo delgados.

No es como si fuera fan de los músculos o algo por el estilo, pero al menos que la ayudara a obtener algunos puntos de encanto, sería agradable…

—Tu desarrollo es interno.

La respuesta de su sistema llego a sus oídos y Aurora suspiro.

Nicole también era una luchadora y ella tampoco había desarrollado músculos, así que no se sentía tan sola en este camino.

“Creo que la golpeaste demasiado fuerte.” Murmuro una voz mientras miraba curioso desde un lado.

La expresión de Aurora tembló al escuchar el comentario de su anciano maestro.

“Yo… Estoy bien, creo que debemos terminar por hoy.” Respondió Aurora mirando al ‘cielo’ que prácticamente era blanco ilimitado.

Mientras miraba el cielo un cálido resplandor la cubrió por completo y la hizo sentir menos cansada y adolorida.

Levantándose con un suspiro agotado, ella en vez de despedirse y retirarse, se acercó a sus dos maestros.

“Maestros, ¿ustedes saben lo que está sucediendo?” Pregunto Aurora con curiosidad.

“Sucediendo… ¿En dónde?” Pregunto el anciano sin entender.

La expresión de Aurora tembló.

No es como si estuviera manteniendo su historia de que estaba encerrado en una pequeña dimensión en medio de áfrica, sino que parecía sinceramente no saber a lo que se refería.

Culpándose por su falta de especificación, Aurora explico sobre lo que había escuchado.

En un futuro no tan lejanos en la tierra aparecerían nuevos portales, conocidos como ‘portales abismales’, cuyos destino y peligro no estaban determinados.

“Portales abismales…” Murmuro su anciano maestro y golpeando la funda de su katana, comento. “Referirse a ‘abismo’ es un punto importante. Diferentes culturas tienen diferentes formas de apreciar el ‘abismo’, para algunos son ‘tierras de muerte’, para otros es algo referido al ‘infierno’ o incluso otros piensan que es un lugar donde se encuentran encerrados ‘seres malvados’.”

Aurora se quedó en silencio al escuchar esas palabras, nunca pensó que ‘abismo’ tendría diferentes significados.

“Hay apreciaciones diferentes y posibilidades múltiples, sin embargo, el punto es que los portales no aparecen sin razón. Eso es en lo que hay que centrarse.” Comento Latfigar y con un tono extraño, agrego. “Las cosas no suceden al azar, siempre hay una causa y alguien atrás de esa causa.”

Podía entender las palabras de su anciana maestra y tenían sentido, sin embargo, estaba completamente fuera de su rango de búsqueda.

Una cosa era conocer la naturaleza de esos portales y otro asunto era conocer la razón por la que esos portales llegarían.

En primer lugar, ningún dios había dado respuesta y el Dios del Tiempo y el Espacio solo había respondido que ‘los Portales Abismales son inevitables’.

Aurora dio un largo suspiro.

“Te ayudare a buscar información, tal vez consiga algo que tú no sepas.” Dijo Latfigar y cuando recibió la mirada del anciano, se encogió de hombros y pregunto. “¿Qué? ¿No quieres ayudar a tu aprendiz? No es como si fuéramos a solucionar sus problemas, solo es apoyo.”

Como era una buena aprendiz, Aurora se quedó en silencio al ver que sus dos maestros se miraban.

Su anciano maestro solo la entrenaba y le daba algunos consejos, siempre manteniendo su secretismo y sentido misterioso sobre él… A pesar de que era un pésimo mentiroso.

“También ayudare.” Respondió el anciano y dio una mirada a la funda de su katana y luego a Aurora.

La expresión de Aurora tembló, pero pudo entender lo que deseaba.

“Como agradecimiento por su ayuda, les traeré algunos regalos. Esta vez serán los mejores que pueda encontrar.” Declaro Aurora con un tono simple.

En vez de comprar algunas ‘katanas’ por internet, podía tratar de conseguir algo de mejor calidad y con mayor autenticidad cuando fuera a ayudar a Akira.

“Eres mi aprendiz, es mi deber ayudarte.” Declaro el anciano con un tono satisfecho.

La expresión de que lo escucharon se hicieron extraña, pero Aurora solo dio una sonrisa y se despidió.

La luz blanca la cubrió y al momento siguiente se encontraba en la habitación de la mansión en la ciudad Atlántida.

No se había atrevido molestar a su maestro o cuestionar sus palabras… Después de todo la estaba ayudando.

Mirando la hora noto que solo estuvo media hora dentro a pesar de que en realidad se sintieron como varias horas.

“Algún día creo que terminare envejeciendo más de la cuenta.” Bromeo Aurora con un tono extraño.

No hubo respuesta de su sistema y ella solo se rio.

Apagando el artefacto que creaba una barrera que cubría toda su habitación, Aurora se sentó en el sofá.

Esa barrera era para evitar que Cithrel una poderosa Archimago se diera cuenta de sus acciones.

No es como si fuera fácil explicar que ella podría desaparecer de la nada debido a que tenía un sistema que solo respondía con textos en su mente.

Además, a Aurora le gustaba mantener su secreto y solo su amiga y sus padres sabían la verdad… Y ambos no realizaban preguntas de ese tema.

Usando su reloj holográfico, realizó una video llamada.

“Oh, ¿terminaste con el entrenamiento?” Pregunto Akira apareciendo en la video llamada.

Su mirada estaba dirigida a Aurora, que parecía ligeramente cansada como si hace un momento terminara un arduo entrenamiento.

“Si, recién acabo de salir. ¿Y tú? ¿Cómo se encuentra todo por tu lado?” Pregunto Aurora con curiosidad.

Akira se dejó caer en un sofá.

“Terrible. Ahora todos estamos prestándole atención a los ‘portales abismales’. Que no sepamos el lugar de su llegada, lo vuelve aún más problemático. Hay demasiadas islas en el pacífico y es difícil asegurarlas a todas.” Dijo Akira con un tono agotado.

La ‘Tormenta Helada’ era un gremio que actuaba en gran parte de Asia y Oceanía, pero tenía profundas conexiones con el gobierno japonés.

Sin embargo, en esa región había demasiadas islas que fueron deshabitadas y cuya vigilancia era escasa.

Si esos misteriosos portales aparecerían en ese lugar… Nadie sabría lo que sucedería y eso era lo que todos estaban temiendo.

“Además gracias a que me pasaste información con anterioridad, me puse a prepararme y ahora los superiores me han prestado más atención.” Murmuro Akira y con una voz baja como si estuviera afligida, agrego. “Y me han dado más responsabilidades…”

Ella le había informado todo lo que Alice le había mencionado y a pesar de que era información ligera y escasa, fue lo suficiente como para realizar un preparativo previo, antes de que seguramente se diera un informe general a las autoridades.

A los superiores que se refería seguramente eran las autoridades del gobierno japonés.

Aun así, era normal, ya que Akira consiguió un poco de información antes de ellos y era seguro que un superior decente le daría aún más responsabilidades para prepararse y en el futuro tratar de usar sus contactos.

Aurora también le había pasado la información que la Cardenal Brousseau le dio, pero en ese momento los gobiernos tenían información similar y se estaban preparando.

“Espero que hoy digan algo más alentador.” Agrego Akira con un suspiro.

“Yo también lo espero.” Murmuro Aurora con un tono sincero.

Hoy se realizaría el gran comunicado internacional y se habían preparado una gran conferencia por parte de las autoridades de las iglesias importantes.

Esperar que se revelara algo que ellos desconocían, seria agradable a su modo.

“Dejemos ese tema de lado.” Dijo Aurora y mirando a Akira, pregunto. “¿Ya tienes algo para empezar trabajar?”

“¿Estás pensando en el trabajo? Escuche que dejaste la academia por unos días. Eso está muy mal.” Respondió Akira agitando su cabeza con una expresión seria.

Ambas se miraron y terminaron riéndose.

Ese tono de regaño como una estudiante que hizo algo mal fue muy evidente.

“Estoy buscando algo que valga la pena, seguramente pronto te informare.” Revelo Akira con una sonrisa.

Para que Aurora fuera a ayudarla se necesitaba algo que valiera la pena o se sentiría que no las ‘uso’ correctamente.

Ambas se quedaron conversando por un largo tiempo, hasta que Akira fue interrumpida Aeko.

“Lo siento, tengo trabajo que realizar.” Dijo Akira con un suspiro y mirando la pantalla, murmuro. “Me hubiera encantado quedarme contigo… Es agradable cuando otros realizan todo el trabajo.”

Aurora no supo cómo sentirse ante esas palabras.

Al igual que Aurora que era la líder de un gremio de mercenarios en áfrica, Akira en Asia era la líder de un gremio de aventureros de tamaño mediano.

No solo tenía a su grupo bajo su mando, sino que se encontraban otros individuos trabajando.

En cierto sentido era como una pequeña corporación y en ese sentido tenía un trabajo más pesado que el de Aurora.

“Bien, suerte con lo tuyo. Yo también debo ir a la Empresa Cosmos por un viaje de la clase.” Comento Aurora con un largo suspiro.

“Parece que cuesta mantener la apariencia de una dulce estudiante.” Bromeo Akira con una risa.

Aurora asintió a medias.

Para ella ser una estudiante era más problemático que ser mercenario.

******

Aurora miro el edificio que estaba al frente suyo.

Era un edificio grande y alto con un diseño futurista e impresionante.

En las noches este edificio brillaba de forma radiante debido a las ventanas de vidrio que parecían darle un tono diferente cada día.

Ahora a pesar de que era de día, el edificio resplandecía tenuemente dando la sensación de que en su interior se estaba trabajando arduamente.

La proyección holográfica al frente suyo dejaba ver a quien pertenecía este edificio.

Empresa Cosmos.

Centrada en el desarrollo de todo tipo de tecnología futurística, su innovación en distintas áreas fue ilustre y se extendió a los diferentes campos científicos.

Desarrollo médico, tecnológico y científico o de cualquier área… Ellos estaban en todos los lugares.

Pero nadie podía evitarlo, ya que era rumoreado que ‘Sabios’ estaban bajo su mando.

Individuos capaces de desarrollar tecnologías innovadoras y nuevas.

Claro, no solo se centraba en la ciencia, sino que también en la magia y lo psiónico.

Sus grandes portales distribuidos por el mundo, solo era un atisbo de lo que esta empresa desarrollaba.

“Esta es la sede de la Empresa Cosmos. La administración, desarrollo e investigación todo se encuentra en este edificio.” Informo la Profesora Forde.

Todos los estudiantes estaban presentes deslumbrados por el edificio.

Algunos habían mirado el edificio desde afuera, pero ahora que tenían la oportunidad de verlo desde adentro, hizo que todos se sintieran emocionados.

“¿Su Majestad usted también lo siente?” Pregunto Venali en voz baja.

“Si, ese edificio tiene muy altas protecciones mágicas.” Respondió Cithrel con una mirada curiosa.

Los presentes que escucharon la respuesta, solo soltaron un suspiro.

No solo por las habilidades del dúo para sentir esos cambios en el edificio, sino que por el mismo edificio.

Si fuera sincera Aurora, no podía sentir absolutamente nada.

Aun así…

“Es normal que tenga tantas protecciones. Su desarrollo tecnológico es superior a cualquier empresa de este mundo y si una de esas tecnologías se pierde ocasionaría una gran pérdida.” Comento Alice abriendo una nueva bolsa de papitas.

Aurora asintió de acuerdo con el comentario de su amiga.

Si un ‘sabio’ trabajaba con ellos, eso significaba que su desarrollo estaba más avanzado que otras empresas.

No es como si los ‘sabios’ fueran frecuentes, eran extremadamente raros y podían ser contados con los dedos de las manos.

Y solo aquellos importantes.

El ‘sabio’ Su Chin que había despertado conocimiento de magia, era uno de los individuos con mayor fama en el campo de la magia y era un claro ejemplo de un ‘Sabio’ reconocido mundialmente.

“Los ‘sabios’ pueden no tener una fuerza poderosa, pero son mentes ilustres en sus campos y solo su conocimiento puede ser considerado como un tipo de ‘poder’.” Comento Érica con un tono serio.

El conocimiento era poder… Para los sabios esa frase tenía sentido, cuando algo de su conocimiento podía revolucionar algunos campos y el mundo.

“Como estamos todos, vamos entrando.” Ordeno la Profesora Forde.

Los estudiantes la siguieron con entusiasmo.

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