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TG – Capítulo 125: Galante caballero.

Capítulo 125: Galante caballero.

“¡El grupo acaba de ganar!” –EricaTheIceMage.

Leyendo el mensaje de Érica, Aurora dio una sonrisa y le pidió a la IA de su reloj holográfico nuevo que enviara una respuesta.

“¡Felicidades!” –TheSimplicityOfLife

Su respuesta fue enviada y al momento siguiente empezaron a llegar los mensajes de ‘gracias’.

“Al parecer Nicole la tuvo difícil…” Murmuro Cithrel y al ver algunas imágenes, comento con un tono divertido. “Pero termino bastante bien.”

Aurora cuando se detuvo en el semáforo miro la conversación y se rio.

Nicole había enviado una foto con los dos luchadores a los cuales se había enfrentado, y a pesar de que se notaban algunos moretones y cortes en su rostro, sus oponentes estaban iguales.

Dos jóvenes y una jovencita que parecían que habían salido de un accidente hace algunos minutos, estaban sonriendo a la cámara como si hubieran disfrutado de su batalla.

En vez de enojarse o sentirse celosos de sus oponentes, los luchadores disfrutaban de una buena batalla de puños.

Conduciendo hacia su objetivo, Cithrel dejo la conversación de mensajes y pregunto. “Entonces, ¿cuál es nuestro objetivo?”

Estaban conduciendo por la ciudad hacia unos edificios residenciales y unos de los barrios que eran conocidos por tener algunos problemas de seguridad.

“Una amiga tiene una amiga que está en problemas, vamos a solucionar ese problema.” Comento Aurora y al ver que era complicado, empezó a explicar con calma.

Vanessa tenía una amiga que tenía problemas siendo acosada por unos tipos de una pandilla local.

A pesar de la alta seguridad y la fuerza de la Ciudad Atlántida, las pandillas no podían ser erradicadas y solo eran restringidas fuertemente.

Mientras mantuvieran sus asuntos al mínimo y no causaran graves problemas, ellos se perderían entre los millones de personas que vivían en la ciudad Atlántida.

Es por eso que siempre seguían actuando, pero nunca de forma evidente.

Esta vez fue diferente, al parecer a los pandilleros le gusto la compañera de Vanessa y la empezaron a acosar.

“Al principio fue algo ‘ligero’. Se le acercaron para conocerla, pedirle su número y esas cosas, pero luego el acoso aumento y ahora la detienen cuando va a la academia o la presionan de otras formas.” Agrego Aurora conduciendo con calma y con un suspiro, agrego. “Es un estudiante de artesanía, no tiene la fuerza para defenderse.”

“Si está en la academia debería hablarlo con el director o los profesores, estoy seguro de que ellos se encargarán de la situación.” Dijo Cithrel frunciendo el ceño ante la historia.

La academia de héroes era un lugar con bastante fuerza y era posible que el director interviniera si alguien acosara a sus héroes.

Tal vez un artesano no tenía fuerza para defenderse, pero si entro a la academia significa que ella tenía talento.

Alguien con talento seria cuidada.

“Ese es el problema. Ella al parecer lo oculto de la academia y de sus compañeros, Vanessa pudo enterarse debido a que un día la visito y estuvo en medio de la situación. Solo acepto la ayuda de Vanessa, cuando ella prometió que la academia no intervendría.” Explico Aurora con un suspiro.

“Oh, parece un problema de personalidad…” Murmuro Cithrel asintiendo como si entendiera.

Aurora solo guardo silencio.

En este mundo había personas que ocultaban que eran intimidados o acosados por miedo.

Miedo al qué dirán, miedo a lo que ocurría si algo sale mal o miedo al enojar a sus acosadores y aumentar ese acoso.

Agregando que en este mundo había personas que eran fuertes por naturaleza como los luchadores, ese problema aumentaba a pesar de que se regulaba fuertemente a esos individuos.

A veces era difícil resistir ese acoso y daba miedo solo hablar para tratar de detenerlo.

Llegando al edificio en la que la joven vivía, ambas bajaron del auto.

“¿Cómo piensas ayudar?” Pregunto Cithrel con curiosidad mientras seguía a Aurora al edificio.

Aurora se puso a pensar.

“No lo sé, primero quiero ver la situación antes de actuar. Según lo que sé, la pandilla es bastante conocida en este barrio.” Comento Aurora con un tono simple.

Vanessa solo sabía que la acosaban para que saliera con el jefe de la pandilla, pero Aurora quería escuchar la historia de la joven.

Dependiendo de cómo fuera la situación y que tan grave la acosaban, sería el nivel que ella actuaria.

Lo bueno, era que le había pedido a Andrés que se encargara de recopilar información de esa pandilla y se enteró de que no eran tan fuertes.

Usando el ascensor para dirigirse al piso en el que la joven vivía, ambas buscaron el número de departamento.

“Taqiyya soy Aurora. Amiga de Vanessa, vine por su pedido.” Dijo Aurora tocando la puerta de la habitación.

Sin embargo, con sus sentidos trato de sentir la presencia en el interior.

Este edificio era muy común y era fácil sentir las presencias, pero no encontró nada en su interior.

“¿Habrá salido a comprar?” Pregunto Cithrel con curiosidad, pero luego miro a la entrada del frente.

Junto a su mirada una anciana salió.

“¿Buscan a Taqiyya? Hace un momento acaba de salir con algunos hombres. Al parecer eran sus conocidos.” Dijo la anciana y agitando su cabeza, comento. “Creo que una joven como ella no debe meterse con esos maleantes.”

Con ese aviso, la anciana se retiró.

“Que anciana tan agradable, le pareció sospechosa la situación y nos terminó informando.” Murmuro Cithrel al comprender la razón por la cual la anciana había salido.

Parecía un asunto menor llamar a la policía por que una joven se fue con dos maleantes y más cuando parecían conocidos, pero de igual forma se notaba preocupada por ella, es por eso que dio aviso cuando fue buscada por dos jovencitas que parecían sus amigas.

Independientemente de si el asunto era preocupante o no, dar aviso no dañaría a nadie…

“¿Qué haremos?” Pregunto Cithrel con curiosidad.

En vez responder, Aurora leyó la información que le enviaba su sistema.

—Según las cámaras de seguridad del edificio, la joven fue acompañada por dos hombres. Según lo que escuche, ellos pertenecen a la pandilla y querían llevarle la ‘belleza’ a su jefe.

Su sistema tenía capacidades informáticas y no solo podía controlar su reloj holográfico, también se encargaba de otras tareas.

De la misma forma que había tomado el control de los relojes holográficos de los estudiantes durante el desbordamiento en la mazmorra temporal a principio de año, ahora se hizo con el control de las cámaras del edificio.

Si bien no era al nivel de Liam, era lo suficiente como para prestar apoyo en esta situación y encargarse de la seguridad de un edificio común.

Usando su reloj holográfico Aurora, llamo a Andrés.

“Envíame la localización de la pandilla.” Ordeno Aurora antes de que Andrés pudiera hablar.

“Entiendo jefa.”

Debido al tono que había usado, Andrés respondió seriamente como todo un profesional.

Sin necesidad de preguntas, en tan solo medio minuto la localización fue enviada a Aurora.

“¿Necesita algo más jefa?” Pregunto Andrés con un tono serio.

Se había dado cuenta de que algo había sucedido debido a la voz seria de Aurora.

“¿Puedes localizar a la estudiante Taqiyya Sherzai?” Pregunto Aurora mientras el ascensor descendía lentamente.

No se dejó llevar por sus nervios o preocupación por la situación de Taqiyya… Aunque si le parecía estresante la lentitud del ascensor.

Esa era la razón por la que hizo que todo su edificio en Zerzura tuviera portales.

“Si, como me pidió que buscara información sobre su alrededor tengo algunos preparativos… Deme unos minutos.” Respondió Andrés con un tono demasiado respetuoso y profesional.

Los labios de Cithrel se inclinaron al escuchar la conversación, pero era imposible de evitarlo.

Aurora sabía que su tono estaba agitando a Andrés y lo estaba presionando, pero sabía que ese joven podría con esta situación.

Que tuviera algunos preparativos dejaba en claro que era un profesional, después de todo Aurora solo le pidió que buscara información de Taqiyya centrándose en los pandilleros.

“Ella parece estar en el mismo lugar que residen los pandilleros…” Respondió Andrés cuando Aurora y Cithrel volvieron al auto, antes de que pudiera conducir, agrego. “He pirateado su reloj holográfico y al parecer no se encuentra en un grave peligro.”

Con esas palabras se envió una imagen de Taqiyya en una habitación llorando sin darse cuenta de que su reloj holográfico estaba grabando.

Tal vez piratear un reloj holográfico y atravesar la seguridad que tenía el reloj era complicado, pero eso dejaba en evidencia la capacidad de Andrés junto a sus preparativos previos.

Aurora empezó a conducir con calma.

“¿Por qué no volamos?” Pregunto Cithrel tratando de ayudar a su forma.

“Llamaras demasiado la atención y los drones de vigilancia vendrán a molestar debido a la prohibición de volar en la ciudad.” Respondió Aurora con tranquilidad.

Las personas comunes podían volar usando algunos artefactos, pero la mayoría de las ciudades lo tenían prohibido excepto en las áreas o momentos determinados.

En caso de que un monstruo o criatura apareciera la alarma daría aviso y los aventureros podrían usar lo que sea para llegar rápido o huir, pero en este caso solo atraería la atención de los drones que vigilaban y con ello a las autoridades.

“¿Llamo a la policía jefa?” Pregunto Andrés por el sistema de comunicación que no fue cortado.

“No, me encargare por mi cuenta.” Respondió Aurora conduciendo por la calle.

Cithrel la miro por un momento, pero ella solo se encogió de hombros.

En primer lugar, llamar a la policía no ayudaría demasiado, no es como si esos tipos hicieran algo ilegal y por lo que escucho de Vanessa, Taqiyya era demasiado tímida y sumisa.

Al final podría terminar en nada y solo sería una molestia.

Aquí no estaban en áfrica donde ella podría hacer unas llamadas y encargarse de que las investigaciones fueran más exhaustivas.

Claro, ahora podría pedir unos favores, pero sería demasiado problemático.

“Entonces, ¿tendremos que amenazarlos?” Pregunto Cithrel y con una sonrisa divertida, comento. “No espere que la persona que debía ‘protegerme’ me estuviera llevando al escondite de una pandilla para amenazar y golpear pandilleros… Aurora eres una chica mala.”

La expresión de Aurora tembló, pero Cithrel estaba riéndose suavemente como si estuviera disfrutando esta situación y estuviera muy emocionada.

Era cierto que a plena luz era alguien que parecía respetar las reglas y se contenía demasiado, pero solo era a ‘plena luz’.

Ella era alguien que se encargaba de sus asuntos y le era difícil resistir dejarlos pasar.

Comparado con un señor de la guerra, un grupo de pandilleras solo era un asunto pequeño.

Cuando llegaron al lugar se dieron cuenta de que se trataba de un bar de dos pisos.

Antes de que Aurora pudiera pedirle más informes a Andrés, Cithrel murmuro un hechizo y una onda se extendió por el edificio.

Ella lo pudo notar, pero una vez que se alejó unos metros esa onda desapareció como si nunca hubiera existido.

Sin embargo, Aurora sabía que era un hechizo de localización lanzado por un Archimago de Rango S.

“Hay varios maleantes, pero están en el segundo piso. Creo que la jovencita a la que buscas se encuentra en una habitación, parece estar sola.” Comunico Cithrel mientras cerraba sus ojos.

Aurora agradeció tener un Archimago de rango S, a su lado y se dirigió a la zona trasera.

A su lado Cithrel la siguió con una mirada brillante, pero Aurora solo vino a terminar su trabajo.

“¿Quiénes son?” Pregunto un guardia que estaba fumando con un compañero.

“Somos héroes, venimos por nuestra compañera.” Respondió Aurora con un tono simple.

Si lo dejaban pasar y se la llevaban podía reducir las repercusiones.

Eso estaba en la mente de Aurora, pero lamentablemente no en las de esos tipos.

“No sé de lo que estás hablando. Aquí no tenemos a nadie.” Respondió unos de los pandilleros después de mirar a su compañero.

Al ver su figura no se notaban preocupados, es más tenían una sonrisa burlona en su rostro.

Esos tipos a los ojos de Aurora eran solo Rango C, que básicamente eran como estudiantes novatos.

Tal vez para una pequeña pandilla era algo, pero para ella eran como milicianos… No, los milicianos tenían más experiencia y eran más intimidantes.

“Creo que…”

“Ugh…”

“Agh…”

Antes de que Cithrel pudiera hablar, Aurora golpeo a los dos hombres dejándolo caer al suelo gimiendo con dolor.

“Que crees que… Ugh…”

Sin darle oportunidad a que uno de los hombres hablara, Aurora pateo su estómago y lo envió contra la pared logrando que tosiera sangre.

“Esto ya es ilegal… Pensé que, en este mundo, las personas se resistían a realizar acciones ilegales y respetaban las normas, pero esto… ¡Es increíble!” Exclamo Cithrel con una sonrisa y ojos brillantes, mirando a Aurora, pregunto. “¿No tienes miedo que te denuncien?”

“Tengo una gran Archimago que los dejará sin ningún daño… ¿Crees que alguien me dirá algo?” Pregunto Aurora logrando que una brillante sonrisa apareciera en el rostro de Cithrel.

Era una invitación para que se uniera.

—Usar su entusiasmo puede ser problemático para después.

Los labios de Aurora temblaron, pero estuvo de acuerdo con el comentario de su sistema.

Cithrel se estaba divirtiendo ahora, pero eso no significaba que luego no lo usara para bromear con ella.

Sin embargo, esa era una preocupación mínima.

En primer lugar, incluso si quisieran realizar una denuncia por sus acciones, Aurora solo tenía que pedirle a Andrés que sacara todos los trapos sucios de cada uno de ellos.

De esa forma solo parecería que estaba llevando a cabo una ‘buena acción’, buscando atrapar maleantes como una ‘buena mercenaria’.

Entrando al edificio con ese pensamiento, Aurora siguiendo sus sentidos se dirigió a donde se encontraba Taqiyya.

“¿Quiénes son ustedes? ¿Cómo entraron?” Pregunto unos de los pandilleros logrando que otros se acercaran.

“Vengo a buscar a mi compañera, si se ponen en mi camino…”

Aurora hizo que su aura de combate rodeara sus puños y luego se extendiera por todo su cuerpo.

El aura de combate todavía no había tomado forma o adquirido algún efecto especial, pero era visible.

Su tonalidad traslucida parecía retorcerse alrededor de sus puños.

Uno de esos golpes podría romper la pared de los alrededores… Tan fácilmente como quebrar varios huesos o algunos cuellos.

Los Rangos A, no eran tan raros, pero ellos por lo general no se quedarían en una pequeña pandilla como esta.

Después de todo, ganaban más dinero en otros lugares.

“Ella está en la habitación trasera.” Dijo unos de los pandilleros deteniendo a su grupo para evitar que realizaran alguna acción.

Estaban demostrando una apariencia temerosa, pero Aurora podía notar algunas señales dejando en claro que esto no terminaría de esta forma.

Sin embargo, los dejo que hicieran lo que desearan y guiando a Cithrel se dirigió hacia su objetivo.

Cuando llego a la habitación entro con tranquilidad y noto a su objetivo llorando en la cama.

Era una joven de baja estatura y a pesar de que las lágrimas salían a borbotones y temblaba como una hoja en un huracán, seguía siendo una joven muy hermosa.

Con las características típicas de una belleza de la india, la joven parecía tímida y muy fácil de intimidar.

“Soy Aurora. Vine por pedido de Vanessa…” Dijo Aurora con un tono suave y tranquilo, dando una sonrisa agradable, agrego. “No te preocupes, estarás bien a mi lado.”

Acercándose con tranquilidad, noto que la joven se limpiaba los ojos y la miraba, sin embargo, su sonrisa tembló por un breve segundo al ver su rostro.

Algunos moretones se encontraban en su mejilla, dejando en claro que usaron fuerza para traerla a este lugar.

“¿Vienes a ayudarme?” Pregunto Taqiyya con un tono esperanzador y lloroso.

“Si, venimos a ayudarte.” Dijo Cithrel con una suave y cálida sonrisa muy diferente a la actitud emocionada que tenía hace unos momentos cuando Aurora golpeo a esos pandilleros.

La expresión de Aurora tembló cuando vio a Cithrel acercarse a la joven y arrodillarse a su lado, para calmarla.

“Eres demasiado linda, me encargare de preservar esa belleza.” Declaro Cithrel acariciando suavemente la mejilla de Taqiyya, logrando que cada una de sus heridas desaparecieran por completo.

Aurora vio como la princesa emocionada por hacer algo ilegal, estaba actuando como un galante caballero que salvaba a la damisela.

Que Taqiyya se volviera roja ante ese tono encantador y la mirada tan atenta de Cithrel, no ayudo a la imagen en general.

—Deberías estar satisfecha, tal vez ella cambie de objetivo…

El comentario de su sistema que no parecía tener ninguna emoción, era una clara burla que hizo que la expresión de Aurora se relajara.

Aun así, estaba enojada por dentro.

Si al principio pensó en dar una advertencia y luego pensó en amenazarlo… Ahora quería acabarlos.

“Vamos. Cithrel encárgate de ella.” Ordeno Aurora mientras estiraba su cuerpo.

Cithrel asintió y tomando la mano de la joven se la llevo a su lado.

Ambas habían sentido la presencia que los esperaba afuera, pero ninguna de las dos se molestó en ello.

Aurora solo se puso su traje de combate usando la habilidad de ‘cambio rápido’ y lidero el camino activando su barrera para proteger al grupo.

Cuando salieron a la sala se encontraron con decenas de pandilleros que estaban apuntando sus armas.

Estaban usando armas de diferente diseño y diferentes estilos, pero estas armas podrían ocasionar daño a un Rango B, en esta cantidad.

Eso significaba que no eran armas antiguas, sino que eran armas nuevas y compradas ilegalmente.

“Ja, no pensé que harías esto pequeña… De verdad me gustabas mucho.” Declaro un hombre que llevaba una escopeta.

El diseño de escopeta parecía ser de última tecnología y ese hombre parecía un maestro de armas de Rango A.

Aurora sabía gracias a la información de Andrés que ese hombre era un antiguo soldado retirado que se hizo pandillero debido a un accidente, pero su pasado no importaba.

Con su arma era bastante fuerte, pero ahora esa fuerza no significaba nada ante su grupo.

“Yo…”

Taqiyya tembló con miedo y se escondió a la espalda de Cithrel.

Se notaba que todavía sentía un gran miedo a ese hombre, pero a la vez dejaba ver que incluso en esa situación ella le costaba resistirse.

Algunos llamarían ‘miedosa’, pero era normal ante ese maestro de armas de rango A.

“Les diría que la entreguen y las dejare ir, pero en realidad estoy mintiendo. Les enseñare la razón por la que no se tienen que meter conmigo.” Declaro el hombre dando la señal para que su grupo la rodeara.

Unos de sus miembros activo un dispositivo que desconecto las conexiones con el exterior para impedir pedidos de ayuda y toda comunicación.

Entre el grupo se encontraban algunos Rangos B, pero eran muy escasos.

Antes de que Aurora se pudiera mover, Cithrel la detuvo y dio un paso al frente como si estuviera protegiendo a ambas.

“Lo siento, pero ambas me gustan bastante, así que no puedo entregarlas.” Respondió Cithrel con una encantadora sonrisa.

Taqiyya se avergonzó ante esas palabras… No fue la única, ya que la misma Aurora se sintió ligeramente avergonzada.

Tenía que admitirlo, la forma tan honesta y sincera que dijo esas palabras fueron muy creíbles y extremadamente confiables.

“Ja, t…”

Antes de que el hombre pudiera reírse, Cithrel agito su mano y una lanza de agua llego al cuello del hombre.

¿La razón por la que no había peligro?

Era porque un Rango S estaba presente y para peor, un individuo que venía de Terra nova.

Sin embargo, Cithrel no lo asesino esa fue una advertencia que no fue tomada.

“Tch… ¡Disparen!” Ordeno el hombre cuando se retiró con miedo.

*Bang*

*Bang*

*¡Bang!*

Las balas no pudieron llegar a la barrera de Aurora, y se detuvieron al frente del grupo.

Parecían congeladas en un punto, pero a su alrededor se encontraba una poderosa barrera que incluso detenía las balas de un maestro de armas de rango A.

Aurora no era un mago, pero sintió que si intentaba golpear la barrera solo golpearía un colchón de aire.

Cithrel era la princesa de un poderoso imperio, con un talento abrumador para la magia y con un conocimiento excepcional.

Dando una sonrisa encantadora al dejar en claro la diferencia de fuerza, Cithrel miro a cada uno de los presentes.

“Se los devolveré.” Murmuro Cithrel y antes de que los hombres pudieron reaccionar fueron atravesados por sus mismas balas.

“Ugh…”

“Ahhh…”

“AHg…”

Los gemidos de dolor sonaron y los hombres que habían apuntado sus armas estaban rodando por el piso.

Las balas atravesaron puntos no importantes del cuerpo humano, esa era la precisión y el control de Cithrel.

La princesa mantuvo su cálida sonrisa como si no viera la sangre en el suelo ni los hombres gimiendo de dolor.

Aurora pudo notar que esta no era la primera vez que jugaba con sus presas, pero hizo como si no viera nada y se acercó al jefe de la pandilla.

“Agradece que no vino Alice…” Murmuro dándole una patada para dejarlo inconsciente.

Si hubiera venido con su compañera, esta situación hubiera sido aún más terrible.

“Entonces, ¿qué hacemos? ¿Escondemos los cadáveres?” Pregunto Cithrel con un tono entretenido y al sentir que Taqiyya temblaba, se giró hacia ella y limpiando sus lágrimas, murmuro. “Sabes, si es por ti podría hacerlo.”

Aurora tembló al escuchar esas palabras.

Estaba claro que Cithrel no estaba bromeando… Lo peor era que esas palabras sonaban como un descarado coqueteo.

Un caballero galante que podía derribar el mundo por su damisela.

“Yo… Yo…”

Mirando como Taqiyya se estaba volviendo muy roja y estaba tartamudeando muy avergonzada, Aurora sintió simpatía.

Ella estuvo en la posición de damisela…

Con una tos, Aurora llamo la atención de ese ‘galante caballero’.

“No te pongas celosa, también te prestare atención.” Declaro Cithrel con una sonrisa coqueta.

Se notaba que no estaba bromeando y sus ojos estaban brillando con un toque seductor, ligeramente emocionado.

“No gracias… Puedes darle toda la atención a ella.” Respondió Aurora y antes de que Cithrel dijera algo, comento. “Avisare al director, él se encargará de la situación. Estoy seguro de que él se encargara de aquellos que atacaron a su estudiante.”

Ante su respuesta, Cithrel oculto su sonrisa y con un hechizo curo a los pandilleros y la vez que hizo desaparecer la sangre.

Mirando esa limpieza impresionante, Aurora suspiro enviando un mensaje al director.

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