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TG – Capítulo 130: Tú tienes prioridad.

Capítulo 130: Tú tienes prioridad.

“Con esto, ha terminado la primera semana. Para la próxima semana tendremos un combate entre los diez mejores combatientes de Rango A. El enfrentamiento de los cinco grupos y por supuesto, pasaremos por los cincuenta enfrentamientos de los estudiantes de Rango B.” Anuncio Frank que actuaba como anfitrión y mirando a la multitud de estudiantes y los diferentes lugares en donde estaban los proyectores, declaro. “¡Para el viernes de la otra semana tendremos a los ganadores!”

“Eso significa que, en la cuarta y última semana, ¡se lucharan por los pocos puestos establecidos!” Agrego Frank y con una gran sonrisa, añadió. “Desde ahora pueden inscribirse para retar a cualquier participante de los puestos. ¡Esperamos su entusiasmo!”

Aurora que estaba viendo el desarrollo del combate online, corto la comunicación y abrió su reloj holográfico para mirar quienes ocupaban las vacantes.

Tal como había mencionado Frank, los puestos ya estaban disponibles y en ellos ya se encontraban estudiantes.

“Diez puestos para los Rangos B y cinco puestos para los Rangos A, solo uno para un Rango S… Eso es bastante poco.” Comento Cithrel que estaba sentada al lado de Aurora.

Ese era el número de estudiantes que se requería para que participaran en el torneo internacional.

En la última semana de este mes, los seleccionados para los puestos tendrían duros y constantes combates contra todos los retadores.

Estaba distribuido por toda la semana y había algunas reglas en beneficio a aquel que tenía el puesto, pero al final sería algo cansador.

“Oh, Alice y Clémentine están como las personas que tienen un puesto.” Dijo Cithrel y con una mirada curiosa, comento. “Pensé que estudiantes de segundo o tercer año, lo ocuparían.”

Aurora asintió ante ese comentario.

En vez de estudiantes como Oliver que tenía una gran habilidad, se encontraban los nuevos rangos A del primer año.

“¿Tal vez quieran que haya muchos retadores para ayudarlos a mejorar?” Pregunto Aurora dudosa.

Esa era una gran posibilidad, pero Aurora estaba segura de que los profesores tuvieron algo que ver con esa decisión.

La mayor razón era Edward –el encargado del torneo- conocía a Alice y sabía que ella no necesitaba estudiantes para ‘mejorar’.

Claro, también estaba en hecho de que ellas dos para ser estudiantes de primer año se encontraba entre los diez estudiantes restantes de Rango A.

Eso solo ocurría con las vacantes de Rango A, ya que las vacantes para los Rangos B estaban todas libres.

Por lo que explicaba en las breves descripciones, entre las cinco vacantes de Rango A, tres serian para los ganadores del torneo individual de ese rango.

Eso significaba que los tres primeros estudiantes ocuparían esa vacante para luego en la última semana tendrán que resistir a los retadores.

En cuanto a las vacantes de Rango B, estaban todas libres.

Seguramente deseando que no se formara una gran cola de retadores para esas pocas personas.

Al final, el único Rango S era Edward como un estudiante de tercer año de la academia.

“Creo que será interesante, quiero ver como intentan robar puestos entre si… O sostenerlo.” Comento Cithrel con una sonrisa entretenida.

Seguramente sería cansador y muy difícil.

Después de todo, los retadores tenían la posibilidad de elegir al más ‘débil’ entre los puestos para tratar de arrebatarle su puesto.

Aurora asintió, pero por dentro estaba bastante contenta por haberse negado a participar.

“Bien, me podre a hacer el almuerzo. Alice seguramente se despertará en unos minutos y ella siempre tiene hambre.” Dijo Aurora intentando levantarse, pero antes de poder hacerlo Cithrel la sostuvo de su ropa.

Aurora se giró para ver que necesitaba, pero su expresión tembló cuando noto la mirada de Cithrel.

Su mirada era la de un cachorrito lastimado que la miraba con dulzura como si estuviera triste por algo.

“Escuche que esta semana te iras a Asia… ¿No quieres que vaya contigo?” Pregunto Cithrel con un tono débil.

La forma que lo hizo fue tan encantadora que Aurora sintió que fue su culpa por no haberle preguntado.

Aurora de reojo noto que Venali estaba bajando la escalera, pero al verlas a ambas volvió a subir como si no hubiera visto.

¿No quería interrumpirle la actuación a la princesa que servía?

Aurora pudo sentir que se trataba de eso.

“Bueno… En realidad, esto es un asunto diferente a pedirte que me acompañes a áfrica. En Asia tengo una misión y en ese momento será difícil encargarme de tu seguridad.” Declaro Aurora con un tono profesional y luego dio una sonrisa y murmuro. “O al menos dar una imagen de protegerte.”

Cithrel suspiro decepcionado ante su actuación fallida y dio una sonrisa entretenida ante él murmuro.

Urfin le pidió que asegurara la seguridad de Cithrel, pero en cierto sentido era más cuidar que ella no se metiera en problemas o de que otros buscaran problemas.

Ayudarla a adaptarse a este mundo y mantenerla vigilada.

“Vamos… Me has llevado a la guarida de un grupo de pandilleros y me hiciste golpearlos a todos, esto no es demasiado.” Señalo Cithrel con una mirada esperanzadora y ligeramente acusadora.

Estaba tomando el papel de víctima, tratando de usar lo que sucedió ese día para conseguir lo que deseaba.

Aurora pudo ver de inmediato a través de ella y se rio por la forma que lo hizo parecer.

Hizo parecer que todo fue su culpa y no de la misma Cithrel que se había dejado llevar por su actuación de un galante caballero protegiendo a una damisela… Un caballero bastante peligroso.

“Bien, me encargare de pedir un lugar para ti y Venali, pero no sé si participaran en la misión oficialmente. No creo que haya demasiado presupuesto para contratarlas a ambas.” Declaro Aurora con un suspiro.

Akira había comentado que podía llevar a sus objetivos de protección con ella, pero Aurora sabía que seguramente estaba deseando tener a dos Rangos S, ‘gratis’.

Después de todo, Akira ya había contratado a su grupo mercenario y a los estudiantes oficialmente, le era imposible contratar a dos miembros de Rango S.

Claro, al menos que deseara terminar con pérdidas en su misión.

“Excelente, pensé que estabas enojada conmigo.” Dijo Cithrel con una sonrisa animada y al ver que Aurora lo miraba por una respuesta, dio una sonrisa astuta y murmuro. “Pensé que estabas enojada y celosa por lo de Taqiyya…”

La expresión de Aurora tembló.

La hizo sentir como si su razón para no haberla invitado se trataba de un acto de celos en vez de una preocupación presupuestaria de Akira.

Sin darle tiempo a que Aurora respondiera Cithrel continuo.

“No necesitas preocuparte…” Declaro Cithrel y acercándose un poco, dio una encantadora sonrisa y comento. “Tú tienes prioridad.”

La sonrisa cautivadora y ligeramente seductora hizo que Aurora se pusiera ligeramente roja.

No podía decir que estaba cautivada, ¿cierto?

Tratando de alejar su timidez, Aurora la miro por un momento y declaro. “Lo siento, pero no me gustan las personas que juegan en ‘dos puntas’.”

Su tono lo hizo sentir como si estuviera decepcionada y a la vez fuera un tema serio.

Se estaba refiriendo a que no les agradaba las personas que buscaban tener dos relaciones y coqueteaban con dos personas a la vez, y Cithrel soltó una carcajada al entender esa referencia.

“No te preocupes, ella no es de ese modo y no creo que la relación sea del modo que tú piensas…” Respondió Cithrel ambiguamente guiñándole el ojo.

Aurora solo agito la cabeza con una sonrisa y alejo su curiosidad.

No deseaba darle una oportunidad al caballero para que coqueteara con ella.

******

Andrés movió sus dedos por el teclado de la computadora mientras con su habilidad trabajaba con la IA de su reloj holográfico.

Su cuerpo y su habilidad estaban realizando trabajos iguales, pero al mismo tiempo.

Con su habilidad apoyaba a su IA que al mismo tiempo lo apoyaba a él, para aumentar la eficiencia de su trabajo.

En la pantalla de la computadora las distintas imágenes pasaban a gran velocidad mientras buscaba a una persona en particular por todos los datos a la cual la red de información tenía acceso.

Al final, logro encontrar su objetivo y busco toda la información posible desde su nacimiento hasta su última actividad.

Se buscaba todo rastro de información por la red virtual, se comprobaba su historial, sus búsquedas habituales, sus redes sociales o cualquier información sobre su objetivo.

No necesitaba piratear absolutamente nada debido a que sus compañeros se habían encargado de realizar esa tarea y él, solo tenía que organizar la información.

Esa era el trabajo de ‘novato’, al final con la ayuda de su IA y con su rápido control sobre la red de información logro encontrar toda la información que buscaba.

La organizo y la envió a la persona a cargo de la tarea de recopilación de información.

Cuando termino, Andrés se dejó caer agotado frotándose su cabeza.

Había realizado este tipo de trabajos antes con Liam, así que no era muy pesado.

Hasta a veces había ayudado a Liam a encargarse de piratear diferentes dispositivos de sus objetivos, pero ahora estaba agotado debido al número de trabajo.

Como un ‘novato’ que prácticamente estaba a ‘prueba’, se le daba varios trabajos para toda la semana pagándole una comisión decente.

Sin embargo, debido a que tenía la invitación de Akira, Andrés tuvo que apartar todo su trabajo de esta semana y terminarlo hoy…

Todo para mañana viajar a Asia junto a los demás.

Era cierto que no deseaba realizar trabajo de campo en donde literalmente cada vez que perdía un dron perdía una parte de su fortuna, pero no se negó a ayudar a Akira.

En primer lugar, Akira y su grupo los había ayudado mucho durante su tiempo en áfrica y Andrés pensaba que estaba bien ayudarla de vuelta.

Además, más importante Akira pagaba bastante bien por su trabajo y principalmente no solo era simplemente ‘ayudarla’ sino que esta era una posibilidad de seguir desarrollándose.

En ese sentido, Andrés entendía que Akira los estaba dando una posibilidad para mejorar a la vez que ella termina su tarea.

En cierto sentido ambos ganaban…

“Andrés buen trabajo. Luego te enviare tu comisión.”

La puerta de repente se abrió y un hombre dijo esas palabras.

Ese hombre era uno de sus compañeros y uno de sus superiores, Fausto un hacker informático cuya destreza solo eran de sus propias habilidades sin ningún talento o habilidad especial.

“Gracias.” Respondió Andrés y antes de que se fuera, pregunto. “¿La jefa está jugando?”

“Si, pero ten cuidado. Esta de mal humor.” Comento Fausto y al ver a Andrés mirarlo con curiosidad se rio y declaro. “Algún idiota le gano online y ahora está echando humo…”

Con esas palabras se fue dejando a Andrés, respirando hondo.

Tenía que conseguir que Serena le diera permiso y no le diera más misiones, así podía ir al viaje.

Andrés no tenía horario de trabajo, pero por lo general siempre tenía ocupaba algunas horas de su tiempo para su trabajo.

Ya sea encargarse de alguna tarea, de organizar alguna información o realizar algunas comprobaciones por internet.

Necesitaba lograr que su jefa no le diera trabajo este fin de semana así se tomaba unas vacaciones y se centraba en ayudar a Akira en lo que necesitara.

Saliendo de su oficina Andrés camino por los pasillos.

Serena no solo tenía el sótano que era una sala de juegos, sino que tenía diferentes habitaciones en el edificio en el que se encontraba.

Esas oficinas daban privacidad a los miembros de la red informática y también se podían usar para recibir a individuos importantes.

No eran demasiados miembros, pero era agradable tener algunas opciones de privacidad en vez de usar la sala de juegos.

Además, había una diferencia en capacidad de las computadoras de la oficina que estaban centradas en la búsqueda con las computadoras que estaban centradas en los juegos.

Las redes de información no eran lugares simples en donde un grupo se reunía para realizar diferentes trabajos, eran áreas que debían tener grandes capacidades para permanecer ocultos y poder realizar su trabajo en paz.

Este edificio tenía esas seguridades y les brindaba la mayor ayuda a los trabajadores dándole el mejor equipo y brindándole la mejor seguridad posible.

Además de diferentes comodidades, ya que un piso del edificio era completamente de ellos y podía encontrarse una sala, comedor y otras áreas de entretenimiento y descanso.

Hasta había diferentes apartamentos para vivir y habitaciones para descansar temporalmente.

Cuando llego al sótano se dirigió a la sala de juegos en donde las personas que venían por primera vez se dirigían.

A los clientes que visitaban por primera vez se los engañaba y se le ocultaba la mayor parte de su capacidad, la mayor razón era que ellos realizaban principalmente trabajo para clientes importantes.

Siendo muy pocos trabajos menores y personales.

“Tch… Maldito bastardo. ¿Cómo se atreve a ganarme?”

Apenas llego a la sala de juego noto a su jefa maldiciendo mientras perdía.

“Oh, ¿Andrés terminaste? Bueno, ven y siéntate necesito ayuda.” Ordeno Serena con un tono simple.

Esa era la mayor razón por la que todos se alejaban de este lugar, el humor de su jefa era difícil de llevar, pero lo peor era que una vez que atrapaba a alguien, esa persona tenía que llevarla a la victoria.

En cuanto si no lo lograba… Andrés no deseaba pensar en ese tema y solo obedeció.

Como jugar era una forma de alejar el estrés y entretenerse, Andrés de vez en cuando jugaba los diferentes juegos que su jefa jugaba.

“Ja, al parecer ha vuelto mi racha…” Murmuro Serena cuando terminaron ganando otra partida.

Claro, también esta era una buena forma de ganar puntos con su jefa.

Siguieron jugando por un largo rato hasta que al final Serena termino con una gran sonrisa ante las sucesivas victorias.

Lo agradable era que su jefa no tenía un alto nivel de ‘clasificatorio’ en los juegos, y la mayoría de las veces terminaba jugando con jugadores de bajo nivel.

Eso ayudaba a que fuera fácil ayudarla… Aunque algunas veces era igual que llevar una roca que no hacía nada.

Así que había que ser bastante bueno en la tarea…

“Por cierto jefa, ¿este fin de semana puedo tomarme unas vacaciones?” Pregunto Andrés y al ver que Serena lo miraba, aclaro. “Tengo otra misión y quería centrarme en esa tarea…”

Serena lo miro y asintió con una sonrisa.

“Claro, sacare todo tu trabajo y lo pasare para la semana que viene.” Respondió Serena con calma.

Andrés asintió bastante contento y siguió jugando.

Nunca había viajado a Asia y tenía que admitir que estaba bastante emocionado.

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