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TG – Capítulo 134: Artesano.

Capítulo 134: Artesano.

Aurora miro el informe que Akira le había trasmitido.

Tras que ellas se fueran y volvieran el hotel, el ejército dispuso un equipo de investigaciones y lograron probar la teoría de Alice.

Un portal se había intentado formar, pero no pudo lograrlo llevando a que se creara una explosión y desapareciera.

El ‘Caos’ fue el remanente de ese portal inestable y corrompió la tierra a su alrededor.

Eso fue lo único que vino del otro mundo.

Dejando ese informe con un suspiro, Aurora miro la televisión en donde el Primer Ministro japonés estaba dando una declaración sobre la situación.

Sobre la movilización que hizo el ejército ayer y como los portales se estaban acercando.

Fue sincero y se reveló toda la situación con total transparencia.

Esta situación no era para asustar a las personas y generar pánico, sino que se trataba de revelar la eficacia de su protocolo al actuar.

También recibió las preguntas sobre qué es lo que pensaba que vendría.

“Hay demasiadas teorías y demasiadas posibilidades. En lo personal me inclino a la teoría del aprendiz del Director Aarón Vincent de la academia de héroes.” Respondió el primer ministro con calma.

Luego dio sus razones al apoyo lógico y el análisis que Edward realizo a su archivo.

Edward no solo había copiado todo su informe, sino que lo había cambiado y desarrollado aún más, para llegar a la conclusión que su maestra le había dicho.

Se notaba que hasta el mismo Edward creía en esa teoría.

Como ya se había publicado en las revistas de Archimagos bajo el nombre del Director Vincent, se hizo bastante conocida y gano apoyo, por su análisis lógico y metódico.

En china el reconocido sabio Su Chin, apoyo esa teoría dándole más fuerza.

“¿Tú que crees?” Pregunto Aurora con un tono curioso.

Su pregunta no solo estaba dirigida a su compañera que estaba comiendo papitas a su lado de forma aburrida, sino que también a su sistema.

“¿Sobre las criaturas? Es posible. En primer lugar, han llegado demonios de otro mundo a pesar de que ahora no pueden adentrarse más, ellos realizaron la hazaña de llegar aquí.” Comento Alice sin darle demasiada importancia.

Que la guerra europea-demoniaca terminara en una paz entre ambos grupos fue para no acorralar a los demonios que habían llegado a través de portales a este mundo.

Ellos no tenían lugar para retirarse, ya que esos masivos portales que trajeron miles de demonios dejaron de funcionar repentinamente por intervención divina.

—Es innecesario pensar en ello. Los portales se acercan y es muy posible que no tome demasiado tiempo para que uno aparezca de forma estable.

Su sistema dio su comentario y Aurora pensando en la situación de ayer, estuvo de acuerdo.

“¿Están lista?” Pregunto Akira de repente entrando a la sala.

“Si.” Respondió Aurora y mirando a Alice, pregunto. “¿Vienes?”

Su glotona amiga solo asintió.

No solo había venido para ayudar a Akira y relajarse con ella, sino que también había pedido a Akira que consiguiera a alguien capaz de realizar ‘katanas’ o un lugar en donde la vendieran.

La información de su anciano maestro la ayudo bastante, así que quería regalarle algo que valiera la pena.

Un ‘katana’ creada a mano por un herrero era sin duda lo mejor.

Usando el ascensor descendieron a la sala y se dirigieron afuera, encontrándose en el camino con Cithrel.

“Los estudiantes están entrenando duramente con los miembros del gremio. Es divertido verlo esforzarse tanto.” Comento Cithrel y mirando al trío que estaba preparado para irse, pregunto. “¿A dónde van?”

“Vamos a visitar una tienda de herrería para comprar un arma.” Respondió Aurora con calma.

“¿Puedo ir?” Pregunto Cithrel con curiosidad.

Estaba sola debido a que Venali se quedó en el gremio entrenando con los miembros más fuertes del gremio.

Si los estudiantes entrenaban con los miembros del gremio tratando aprender de ellos, Venali estaba enseñando a los miembros del gremio.

Si bien el gremio tenía un Rango S, era un psiónico y su enseñanza a veces era menor para espadachines o luchadores que eran los más comunes.

Sin embargo, ante la pregunta de Cithrel, Akira puso una mirada difícil y dudosa.

Al final al ver la mirada de Cithrel, suspiro y respondió. “Vamos…”

******

“Ya estamos por llegar.” Informo Akira mientras conducía un auto a una zona cercana al ‘Monte Fuji’.

El paisaje era agradable e impresionante, y ellas podían ver el ‘Monte Fuji’ a lo lejos.

Akira cuando llego a una zona alejada bajo la velocidad.

“El herrero es un poco… ¿Cómo decirlo? Problemático.” Comento Akira y con una expresión difícil miro a Cithrel y explico. “Él tiene un gran prejuicio que raya el odio contra los individuos del Imperio Falion y algunas razas en particular…”

Cithrel puso una mirada comprensiva al entender por qué Akira parecía dudosa al haberla invitado.

“Está bien, es comprensible que muchos odien al imperio.” Respondió Cithrel sin parecer perturbada y con una suave sonrisa, agrego. “Me encargare de que mi identidad no sea revelada y no te preocupes, no me molestare por estas cosas.”

Akira suspiro al escuchar esa respuesta tranquila.

Como una princesa que sería la futura gobernante de un poderoso imperio con una larga historia era común ser odiada y querida por igual.

“Gracias. No es como si odiara a los de Terra nova, pero su odio está centrado en algunos objetivos particulares…” Murmuro Akira con una expresión difícil, sin detallar.

Cithrel solo dio una sonrisa amable sin darle demasiada importancia.

Se siguieron moviendo por la carretera hasta que se adentraron en un pequeño camino de tierra que llevo a una cabaña.

La cabaña era bastante grande y un hombre lo estaba esperando en la entrada.

El hombre se encontraba en sus cincuenta y tenía una complexión musculosa logrando que a pesar de su edad pareciera que tenían una gran energía.

Cuando estacionaron y se acercaron al hombre, Akira presento. “Akiyama Naritoshi, herrero altamente reconocido por sus armas japonesas. Muchas de ellas son obras maestras.”

“No es para tanto, solo doy lo mejor de mí.” Respondió el hombre y con una sonrisa, agrego. “Pueden llamarme Naritoshi, sin reserva.”

Debido a la forma de ordenar los nombres en la cultura japonesa y en algunas culturas de Asia oriental, ‘Akiyama’ era su apellido y ‘Naritoshi’ su nombre propio.

Que usaran su nombre para referirse a él, fue una consideración con los extranjeros que no eran conocedores de la cultura japonesa.

Cithrel tenía un anillo de traducción que la ayudaba a comunicarse, pero lo hizo de tal forma para que fuera fácil de entender dejando bastantes particularidades del idioma de lado.

Aurora y Alice eran iguales a pesar de que pasaron por un ‘bautismo’ de la iglesia del conocimiento.

Tras las presentaciones de los presentes, Naritoshi miro a Cithrel y con una sonrisa, comento. “Déjame adivinar, eres del imperio lunar, ¿cierto?”

Cithrel dio una sonrisa entretenida y asintió.

Su entretenimiento venia de otra razón…

“Como esperaba, el color de cabello y los ojos delatan a aquellos que provienen del imperio lunar.” Señalo Naritoshi asintiendo con una sonrisa.

Sus palabras ciertamente eran verdaderas.

El cabello y los ojos de color celeste o azul delataban a los ‘elfos lunares’ como eran conocidos aquellos que venían del Imperio Lunar.

En ese sentido, Cithrel heredo los genes de la parte materna.

“Vamos, he preparado algunas armas para su elección.” Dijo Naritoshi e hizo una señal para que lo siguieran.

Akira debido a sus contactos pudo conseguir que Naritoshi vendiera unas de sus armas.

Aurora no había pedido un arma hecha a medida, sino que buscaba comprar una buena arma diseñada a la perfección y no solo una imitación comprada en internet o fabricada en masa.

Al lugar en donde fueron guiadas, fue a un almacén trasero en donde se encontraban diferentes armas japonesas.

Las katanas eran las más comunes, cada una con diferentes diseños eran revelados en los estantes muy bien ordenados.

Algunos tenían una hoja de un color diferente, otros tenían glifos o runas mágicas.

Luego también se encontraban algunas ‘nodachis’ que eran espadas de dos manos bastante grandes y también se encontraban algunas ‘wakizashi’ que eran las espadas cortas que llevaban los samuráis junto a la katanas.

Aurora también vio otras armas, pero no era muy conocedora en ese sentido y su mirada estaba en todas las katanas.

Eran armas de una gran belleza y ella podía entender la razón de que a su maestro le gustara tanto.

“Algunas tienen diferentes encantos y runas en ella. En mi tiempo como jugador en Terra nova aprendí de los herreros enanos y he aplicado algunas de sus técnicas aquí.” Señalo Naritoshi y con una sonrisa miro a Aurora y comento. “Puedes probarla si quieres.”

Había identificado quien era el espadachín del grupo, algo que muy pocas personas podían hacer.

Era hasta el nivel que el Profesor Miller solo había descubierto que tenía talento para la espada, sin conocer que ya era un espadachín.

“Gracias…” Respondió Aurora y sin cortesía tomo una katana al azar.

Sus ojos brillaban y sus pensamientos parecieron perderse solo en la belleza de su arma.

Desenvainando la espada como una niña que encontraba un nuevo juguete, sus ojos brillaron con entusiasmo.

Alice que estaba mirando desde lejos dio una sonrisa agradable al mirar a su amiga.

Por su parte, Aurora solo balanceo su espada disfrutando la elegancia y la sensación de cortar el aire.

Rápida y ligera, cada oscilación dejaba una estela de fuego debido a las runas de fuego que están grabados en la hoja de la espada.

Disfrutando cada oscilación ella no pudo evitar probar otras katanas.

Encantos de viento que aumentaban la velocidad de su corte, encanto de tierra que aumentaba la dureza del metal y permitía cortar profundamente.

Runas que aumentaban la dureza, disminuía el peso o simplemente le daban una mayor nitidez a la hoja.

Cada espada era una gran obra de gran valor y las artes de herrería aplicadas fueron sin duda de primera.

“Son obras espléndidas.” Comento Cithrel también fascinada por estas armas y su diseño.

“Es cierto…” Murmuro Aurora al darse cuenta de que había estado jugando demasiado con las katanas.

Se rascó la mejilla y dio una sonrisa tímida al darse cuenta de su acción.

No podía negar que había disfrutado por primera vez en mucho tiempo balancear una espada sin recordar su pasado o sentir una gran responsabilidad.

“Si estas armas le gustan, estoy seguro de que mi obra reciente les encantara.” Declaro Naritoshi bastante contento por Aurora.

Aurora había demostrado la devoción por la espada que solo un experto que amaba su arte daba, aunque fue por un momento.

Es por esa razón que fueron guiados a una siguiente habitación en donde se encontraban diferentes espadas en estantes.

Siendo una espada la que estaba en el centro.

Una hoja de color celeste, tenía profundos grabados en su hoja y runas en su mango.

A simple vista podían ver como liberaba una tenue luz que la hizo parecer ‘santa’.

“Todavía no tiene nombre, pero fue diseñada especialmente para asesinar vampiros.” Declaro Naritoshi y al darse cuenta su fervor cuando hablo, dio una sonrisa y agrego. “En cierto, sentido también están especializadas para asesinar no-muertos. He usado materiales bendecidos por sacerdotes que sirven al Dios Celestial Zabathza y tienen una especialidad de purificación.”

Como un Dios Celestial su iglesia era conocida por ser expertos en la purificación tanto de no-muertos como de demonios, al igual que la Diosa del Orden que estaba en una posición superior a todos los demás en ese sentido.

La bendición de un sacerdote en los materiales hizo posible que el efecto fuera trasmitido a la espada y lograra tal efecto.

Sin embargo, Cithrel se centró en otro tema y con duda, pregunto. “¿Vampiros?”

Su pregunta era curiosa y su expresión atenta hizo que Naritoshi asintiera con sinceridad.

“Como ya debes saber los vampiros son monstruos que matan, comen y violan mujeres por placer. Esta espada fue diseñada en mente para encargarse de esas bestias.” Explico Naritoshi con un tono que dejaba ver bastante odio.

La expresión de Akira tembló y Aurora entendió la razón por la cual decía que era problemático.

Por lo que Aurora sabia a pesar de que los vampiros intervinieron en lo que sucedió en ‘Terra nova’ hace años, ellos en la actualidad son consideradas como una ‘raza’.

Tenían su propio imperio y su propio gobierno, viviendo como una raza como cualquier otra e incluso encontrándose en otros lugares.

Aun así, incluso para ella las palabras de Naritoshi fueron extremas.

“Tal vez piensen que estoy exagerando. Pero los vampiros de Terra nova pertenecen al Linaje de ‘Caín’, a pesar de que ese Dios Vampiro Original murió hace unos años. Ellos deben seguir siendo lo que eran antes.” Explico Naritoshi y con una mirada fría, declaro. “Son monstruos… Que le encanta comer, luchar y ‘jugar’ con mujeres.”

¿Cómo debería responder a eso?

Aurora no supo cómo reaccionar.

“Sus palabras no están del todo mal. Los vampiros tienen una profunda conexión de sangre entre ellos y debido al vampiro original, en su sangre se trasmite el deseo de comer, luchar… Y bueno también un deseo sobre las mujeres.” Comento Alice y tras comer unas papitas, señalo. “Es por eso que los vampiros, son unos pervertidos que eligen como comida a mujeres… Aunque a veces no solo comen, sino que ‘juegan’ con ellas.”

Sus últimas palabras fueron muy ambiguas, logrando que la atmósfera fuera aún más extraña.

La mirada de Naritoshi brillo ante su glotona amiga que era tan conocedora y asintiendo, agrego. “Son unos monstruos. Tratan a las personas como sus ‘juguetes’ al cual pueden hacerle cualquier cosa sin importarle la vida humana.”

Akira ya estaba cubriéndose la cara con su mano avergonzada por la situación.

En su forma de pensar estaban generalizando a toda una raza, era como decir que todos los demonios eran malos o todas las bestias mágicas eran salvajes.

“Supongo que debe haber algunos vampiros ‘buenos’, ¿cierto?” Pregunto Akira tratando de llegar a un mínimo acuerdo.

Lamentablemente…

“Sí, es cierto. En el Imperio Falion viven algunos de esos vampiros, pero todos son unos monstruos que tras sus fachadas de santos realizan atrocidades sin que nadie lo sepa.” Declaro Naritoshi sin retroceder y con una mirada asqueada, escupió. “Los del Imperio Falion se han confabulado con ellos y cubren todas sus atrocidades.”

Las expresiones de Akira y Aurora temblaron volviéndose extraña de inmediato.

Por su parte, Alice revelo una sonrisa entretenida ante la situación mientras que Cithrel se rascó la mejilla con una media sonrisa, ligeramente extraña.

Aquí presente no solo estaba alguien que venia del Imperio Falion, sino que sería la futura emperatriz… Sin duda, los presentes no sabían cómo reaccionar.

“¿Puedo?” Pregunto Aurora tratando de cambiar de tema.

La expresión de Naritoshi se relajó ligeramente y asintió.

Aurora no sabía la razón del odio de Naritoshi, y a pesar de lo que parecía no era simplemente como esas personas que odiaban a otras razas que no fueran humana.

Este odio era muy específico y profundo.

Es por eso que Aurora no lo juzgaba sin conocerlo y solo no le dio importancia.

“Es una gran obra maestra…” Murmuro Aurora centrándose en el arma.

Era verdaderamente una belleza, ya que una vez que la tomaba del mango, sintió como un aura de purificación se extendía por su cuerpo.

Sin duda, estaban entre las mejores espadas que había tomado de este tipo.

La tierra no tenía una clasificación exacta de armas a diferencia de Terra nova, pero esta arma en particular sin duda seria admirada por espadachines de Rango S.

Una vez que el aura de espada de un espadachín se extendiera por la espada, también recibiría un efecto de purificación natural.

“Lamentablemente busco una espada para mi maestro y esta arma sería un desperdicio que no sería usada como se debe.” Declaro Aurora con un tono serio.

Su maestro parecía permanecer en esa dimensión blanca y solo meditaba, sin salir.

Darle esta espada sería una perdida debido a que no sería usada como merecía y si bien estaría en manos de alguien extremadamente hábil como su maestro, solo se quedaría a su lado.

Una espada de esta calidad debía ser usada por alguien que demostrara su capacidad constantemente.

Tal vez era una forma de pensar extraña, pero Aurora muy pocas veces tenía ese pensamiento.

Naritoshi asintió en compresión, pero a la vez animado por esa forma única de pensar que era rara en estos tiempos.

“Si no la deseas, ¿puedo comprarla yo?” Pregunto Cithrel con curiosidad y con una sonrisa cordial, agrego. “Me gustaría regalarla a Venali, tal vez le guste… Claro, como un Rango S tiene otras espadas, pero llevar una de este estilo llamará la atención cuando volvamos al Imperio Lunar.”

Aurora dio una mirada curiosa ante esa princesa que daba una sonrisa cordial y amable.

Sentía que atrás de esa máscara se encontraba alguien que se estaba entreteniendo por la situación.

Sus palabras fueron dichas de tal manera que pareciera como alguien que deseaba darle un regalo a su amiga, pero las descripciones de la fuerza, revelaba que fue dicho de tal manera como para que Naritoshi aceptara venderla.

Lamentablemente Naritoshi no se dio cuenta de esa actuación y comento. “Claro, sería un honor para mí.”

Iba a ser dada a un Rango S, y alguien que provenía del Imperio Lunar… Así que no iba contra sus deseos.

Eso era lo que hizo creer Cithrel.

Por su parte Aurora se quedó en silencio sin decirle nada a esa astuta princesa y solo compro una katana que le gustaba.

Al final se fueron lo más rápido posible, luego de pagar usando sus relojes holográficos.

Nadie quería saber que haría Naritoshi cuando se diera cuenta de que Cithrel venia del Imperio Falion y no del Imperio Lunar y peor aún, que era la emperatriz.

“Esto fue bastante divertido…” Murmuro Cithrel con una sonrisa entretenida.

Sus labios inclinados hacia arriba fueron encantadores, pero los tres la ignoraron lo mejor posible.

Akira pensaba que se había dejado llevar por la actitud de Cithrel y no se dio cuenta de que era una princesa y por ende debía estar preparada para ser astuta.

Por su parte Aurora, pensaba que además de un galante caballero, esa hermosa princesa también ocultaba un lado astuto.

“Volvamos rápido quiero almorzar…” Murmuro Alice abriendo su bolsa de papitas.

En eso era lo único que ella pensaba.

Aurora se rio ante ese comentario y comento. “Si es mejor ir rápido. Necesitamos prepáranos para la misión de hoy.”

Su viaje aquí no solo fue para hacer turismo o comprar una katana para su maestro, sino que su objetivo principal era realizar una misión.

Esa misión se realizaría en la tarde y luego al día siguiente volverían a la academia.

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