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TG – Capítulo 156: ¿Hay que pensarlo tanto?

Capítulo 156: ¿Hay que pensarlo tanto?

Tomando su espada, Aurora miro a su oponente.

Un anciano con una katana en sus manos.

Apenas parpadeo, el anciano se movió a gran velocidad, pero Aurora siguiendo sus instintos uso su espada para protegerse.

“Uhg…”

Tragando su dolor por la fuerza del golpe de su anciano maestro, Aurora se retiró tratando de mantener una distancia segura, pero antes de que pudiera recuperar el equilibrio, el anciano se movió.

Con una visión borrosa, Aurora trato de protegerse, pero debido a la inestabilidad de su posición fue enviada volar cuando su espada choco con la del anciano.

“Ja, fácil como siempre.”

Aurora escuchó la voz de su anciana maestra mientras rodaba por el suelo debido a la fuerza del golpe.

Este lugar que era blanco ilimitado, en realidad no era nada agradable y el suelo era extremadamente duro logrando que doliera golpearlo.

“Creo que es suficiente por hoy.” Dijo el anciano y mirando su nueva katana, murmuro. “Es bastante agradable, toda una belleza.”

Aurora solo miro al cielo blanco mientras un aura la cubría recuperando su cuerpo agotado y adolorido.

Este era el típico entrenamiento con su maestro, pero esta vez fue más feroz debido a que deseaba probar su nueva espada.

“Me alegro de que le guste maestro.” Respondió Aurora levantándose todavía con su espada en la mano.

El anciano la miro detenidamente revelando la seriedad con la cual siempre la entrenaba.

Sin enfundar la katana, el anciano parecía tener decenas de abertura por la cual atacar, pero Aurora sabía que era un engaño.

“El entrenamiento de luchador ha vuelto tu cuerpo más fuerte que antes logrando potenciar un poco el uso de la espada.” Dijo el anciano asintiendo con suavidad, pero mirando su espada, declaro. “Aun así, solo veo como la refuerzas con energía mágica y no usas tu aura de espada.”

El aura de espada es la experiencia propia de los espadachines, es la manifestación de su arte y su vida.

Para algunos es la muestra de que un espadachín alcanzo el Rango A, pero para otros era el comienzo de algo más profundo, un nuevo inicio… Y eso era.

Cuando uno avanzaba al Rango S, siempre había un cambio cualitativo y se mejoraba de una forma única.

A veces el aura de espada obtenía una capacidad única ya sea afinidad a un elemento o simplemente algo más abstracto.

Claro, no eran los únicos, ya que los luchadores también podían adquirir algo nuevo en su ascenso al Rango S, todo dependiendo de su experiencia.

Sin embargo, Aurora no manifestó su aura de espada al menos no en su combate con su anciano maestro.

“Lo siento maestro…” Se disculpó Aurora y dando una media sonrisa murmuro. “Tal vez me estoy oxidando.”

Al instante que termino sus palabras el anciano se movió realizando un corte directo y Aurora levanto su espada para protegerse.

*Clang*

El sonido de dos espadas chocando resonó por el área y Aurora retrocedió ante la fuerza del otro lado, pero mantuvo su estabilidad y su preparación para un contraataque.

Sin embargo, el anciano no se movió y enfundo la katana.

“No, no te estas ‘oxidando’. Te has recuperado muy diferente a antes.” Señalo el anciano.

La expresión de Aurora se relajó y postura lista para atacar desapareció guardando su espada en el proceso.

No negaba que había tomado su espada antes y se había enfrentado a lo que tenía que enfrentarse, pero si se comparaba su calidad de cuando volvió a entrenar a principio de año, ahora se había recuperado.

Podía entrenar con su maestro no solo aquí dentro, sino que también cuando tenía tiempo ‘afuera’… Eso era de por si un gran progreso.

Tomar su espada sin pensar en el pasado y sin temblar demasiado, arreglando sus errores.

Aun así, Aurora sabía que tenía problemas con manifestar su aura de espada.

No era como si no pudiera manifestarla en su totalidad, sino que solo la manifestaba cuando se tomaba seriamente las cosas y no cuando entrenaba.

“No importa, podemos arreglar este asunto con lentitud.” Declaro el anciano volviendo a su posición original.

Estaba dejando pasar su problema.

Ya era raro que se contuviera de este modo, pero ese anciano que parecía tan poco confiable estaba siendo considerado con ella.

“Bien, creo que no tendré tiempo para entrenar. De todas formas, continuaremos otro día.” Comento su anciana maestra que había estado actuando como un espectador.

Aurora miró a ambos maestros y se despidió, volviendo a la habitación en su hotel.

Dejándose caer en su habitación, Aurora no pudo evitar suspirar.

Sabía que tenía problemas, pero eso no significaba que fueran fáciles de solucionar.

Al final, todo se definía en que haría lo que tuviera que hacer por sus creencias y por sus ideales…

—No necesitas apilar tantas cargas en ti misma.

Un texto simple que solo buscaba tratar de que no se agobiara demasiado llego a su mente.

Apilaba una carga tras otro y luego lo llevaba a su espalda… Esa era la forma por la cual Aurora se movía.

Nadie se lo pedía o exigía, solo ella lo hizo.

Desde dirigirse a rescatar refugiados en la misión ‘Arca’ o desde encargarse de eliminar al ‘General Kavuri’… O las innumerables cargas que estaba poniendo a su espalda ahora con los portales abismales.

Desde los grandes planes de Zerzura para la protección de áfrica a mantenerse vigilante ante esos portales cuyo nombre no auguraban nada bueno.

Sin embargo, a pesar de todas esas cargas, ella…

“Quiero hacer esto y lo haré.” Respondió Aurora con un tono serio.

Salvar y ayudar a las personas no era una carga para ella, y si bien entendía que las ‘cargas’ a la que se refería su sistema eran sus propias cargas emocionales, eso no significaba demasiado.

Se había levantado cuando llego a áfrica prácticamente en el pozo más profundo de su vida y ahora solo faltaba caminar y continuar.

No negaba que hubo personas que no pudo salvar, algunas lo marcaron más que otras, pero al final en su afán de ayudar, ella deseaba ayudar a aquellos quienes podía.

No tenía obligación, pero tenía la capacidad reforzada con su propio deseo.

Eso era todo lo que necesitaba para moverse y actuar.

Su sistema no respondió, pero Aurora miro la hora y dejo de pensar en todos esos temas.

Entonces se dirigió a la sala mientras agitaba sus doloridos hombros.

“¿Terminaste?” Pregunto Alice que estaba en la pequeña sala de la habitación.

Las habitaciones de los hoteles eran grandes y muy cómodas, dándole la posibilidad de que dos estudiantes pudieran descansar con total tranquilidad.

Con dos dormitorios y una pequeña sala, ofrecía suficiente privacidad.

“Si, ¿estamos por ir?” Pregunto Aurora y cuando su compañera asintió, comento. “Me iré a bañar y vamos.”

A pesar de que el hotel ofrecía muchos tipos de comida, Alice quería salir a un restaurante para cenar… Y ya se había encargado de organizar todo.

Había que festejar las victorias de Vanessa y Taqiyya que termino primera en el torneo de artesanía.

Sus 32 puntos anteriores se elevaron a 37 puntos al tomar el primer lugar del torneo de artesanía.

El segundo lugar fue para la Academia de Zerzura que elevo sus puntos de 20 a 23, dejándole el tercer lugar a la Academia Merlín que logro obtener un punto extra.

******

“Cada vez que veo el ranking, no puedo evitar emocionarme.” Murmuro Nicole con una sonrisa.

“Nuestras compañeras demostraron todo su potencial, estoy orgullosa.” Dijo Rachael con una expresión seria.

“Pasado mañana nosotros tendremos que demostrar todo nuestro potencial…” Agrego Dalia con una mirada agotada.

Ahora mismo estaban caminando por las calles de la Ciudad Elelín siguiendo a Alice.

En el grupo no se encontraban los mismos de siempre, sino que de alguna forma se terminó invitando a todos los demás miembros femeninos del equipo.

Prácticamente haciendo una noche de ‘damas’.

Cithrel, Aurora, Clémentine, Érica, Nicole, Dalia, Leslie, Rachael, Taqiyya, Vanessa, Venali y Alice.

Todas se dirigían a un restaurante que había reservado a Alice, quien ahora dirigía al grupo.

Venali también vino sorprendiendo a aquellos que no se habían enterado y descubierto que en realidad ese joven encantador era una dama.

Era un enorme grupo con doce miembros y todas mirando el ranking del torneo por sus relojes holográficos.

La Academia de Héroes con 37 puntos ha tomado la delantera, sacándole una ventaja de 8 puntos a la Academia Merlín que llevaba 29 puntos.

La Academia de Paladines tomo el tercer puesto con 25 puntos dejando en cuarto y quinto lugar a la Academia Aetherium y la Academia Cernunnos con 24 puntos.

Seguida de ella se encontraba la Academia de Zerzura con 23 puntos, la Academia de Aventureros con 22 puntos y la Academia de Druidas con 21 puntos.

Las otras academias se mantuvieron con los mismos puntos que obtuvieron cuando ganaron sus respectivos combates.

Había veinte academias y era difícil mantener una mirada atenta a cada una de ellas y más cuando algunas estaban en una extrema desventaja como era la Academia de Rusia que tenía solo un punto.

Ese punto tras haberle ganado a Cristian en el combate individual, lo hizo estar en el fondo de todas las academias, pero otras academias también estaban cerca y más cuando se enfrentaron a oponentes problemáticos como la Academia Aetherium.

“Tenemos ventaja, pero tenemos que seguir atentas. Estos torneos no han demostrado como todo puede cambiar extremadamente rápido.” Remarco Clémentine con una mirada seria.

Tres torneos que todos llamaban ‘extra’ llevo a algunas academias a avanzar rápido en el ranking.

Un ejemplo claro era la Academia Merlín que gano el torneo de alquimia y en los otros dos torneos termino en tercer lugar, pasando sus antiguos 22 puntos a 29 en tan solo un día.

Claro, ellos eran otro ejemplo pasaron de 24 puntos y en estos tres torneos ganaron 13 puntos, dejándolos primero con sus 37 puntos.

“Es suficiente de esa charla. Es hora de disfrutar de la victoria.” Interrumpió Cithrel y mirando a Vanessa junto a la tímida Taqiyya, declaro. “También debemos celebrar todas las victorias.”

No solo por Vanessa y Taqiyya que ganaron, sino que por los combates anterior en la cual todos se esforzaron.

Era cierto que todavía faltaba bastante y había que seguir, pero saber relajarse y disfrutar del momento era importante.

“Además, Alice invito a todas así que tenemos que disfrutar.” Remarco Aurora siguiendo a su glotona amiga.

Tal vez su cena se había convertido en una cena grupal, pero Alice no le importo y siguió invitándolas a todas.

“Por cierto, no es necesario que nos invite nosotros también podemos apoyar.” Dijo Rachael con una mirada seria.

Clémentine, Érica, Leslie y Nicole se vieron a ellas mismas en Rachael.

Ya que cada vez que Alice invitaba siempre fue ella quien se encargó de todo… Literalmente desde pagar a elegir el restaurante.

Era muy posible que las presentes sintieran incomodidad ante la idea de ser ‘invitadas’ tan simplemente.

Sin embargo…

“No necesitan preocuparse por el pago.” Respondió Alice y al ver a que algunos daban miradas extrañas, explico. “Técnicamente el restaurante no ha abierto y en realidad vamos a clasificar su comida y su servicio antes de su apertura.”

Esa explicación daba más preguntas que respuestas, pero Aurora sabía que en realidad el restaurante de la Empresa Apicius estaba por abrir una sucursal aquí y es por eso que fueron invitadas a probar los servicios antes de la apertura.

Estas cosas sucedían a menudo cuando uno pensaba en la relación cercana que tenía su grupo de mercenarios con la Empresa Apicius… Y cuando de la otra parte conocían el apetito de alguien como Alice.

“Eso no calma demasiado…” Murmuro Rachael con una expresión extraña.

Clémentine y su grupo dieron sonrisas comprendiendo lo que sentía.

Al menos que la invitaran a un restaurante normal sería más agradable a que la invitaran un restaurante que prácticamente abría solo por ellos.

“No necesitan preocuparse. Ellos ya saben el tamaño de nuestro grupo y nosotros solo debemos dejar nuestras críticas.” Explico Aurora con un tono tranquilo.

En realidad, solo había que sentarse y disfrutar… Eso era todo.

Pero como quería que se relajaran dijo una pequeña mentira.

“Esto no es nada una vez…”

Nicole como si deseara calmar los ánimos contó la vez que viajaron a Grecia y se adentraron en un árbol mágico.

Todo mientras caminaban charlando un poco de eso y de su tiempo en áfrica durante la fiesta de aniversario.

Animado, el grupo siguió caminando por la calle adentrándose al centro de la Ciudad Elelín.

Los negocios, bares, restaurantes y todo tipo de edificios de entretenimiento llenaron ambos lados de las calles.

A veces se podían ver a otros estudiantes rondado por la zona.

Este era el lado más agitado de la Ciudad Elelín y los edificios coloreaban ambos lados de la ciudad con luces de todo tipo.

Anuncios del torneo internacional, reproducciones de los mejores combates o el ranking actual de la situación.

Escenas cortas de los diferentes torneos extras y luego dando pie informes de los otros torneos que se realizarían al día siguiente.

Como sería el torneo de criminalística y el torneo de informática que parecía ser más agitado de lo que todos esperaban.

Luego se encontraron con los típicos anuncios de modas y con el anuncio de la salida de la máquina virtual de la Empresa Cosmos, la cual dejaba ver que tendría una relación con el torneo internacional.

Tras caminar siguiendo a Alice, el grupo se acercó al gran edificio en donde se encontraba el logo de la Empresa Apicius.

Como siempre hicieron había un restaurante en el primer piso y en último piso, dejando los pisos intermedios para distribuirlos entre los asuntos administrativos.

Como era de noche las oficinas administrativas estaban cerradas y solo el restaurante del primer piso estaba abierto para el público.

“Creo que el restaurante ya abrió…” Murmuro Rachael cuando entraron y vieron el restaurante del primer piso lleno de personas.

La Empresa Apicius tenía numerosos negocios relacionados con la comida, pero sus restaurantes personales seguían siendo muy famosos.

Es por eso que no era extraño ver que el restaurante estaba lleno a esta hora.

“En realidad, es…”

“Oh, ¿no son los estudiantes de la Academia de Héroes?”

Antes de que Alice pudiera guiarlos a la parte restringida por guardias para subir al último piso, una voz vino de su espalda.

Cuando todos se giraron vieron a un joven asiático de aspecto decente, pero lo que más destacaba era sus ojos que parecía despreciarlo y su sonrisa ligeramente burlona.

“Felicidades por tener el primer lugar, espero que lo disfruten.” Dijo el joven y dando una sonrisa burlesca, comento. “Ya que no lo tendrán por mucho tiempo.”

Aurora reconoció al joven, ya que era quien Andrés le había informado en la fiesta de apertura.

El Rango S que estaba entre el grupo de Rango A de la Academia Aetherium, Xu Long.

Sin embargo, en vez de responder todas se miraron entre ellas preguntándose con la mirada si alguien lo conocía.

No había ninguna relación entre ellos aparte de que ambas academias serían oponentes en la siguiente ronda, así que era sorprendente que viniera tan abruptamente.

“Tienes demasiada confianza.” Dijo Cithrel con un tono que parecía animado y con una sonrisa entretenida miro al grupo que acompañaba al joven y comento. “Pero creo que será difícil con los puntos que tienes.”

Si el joven dio el primer golpe de repente, entonces Cithrel se lo devolvió.

Hubo algunas miradas extrañas dirigidas a Cithrel, bastante sorprendidas por su parte.

¿Por qué lo hizo?

Esa atmósfera tan amable y cordial que dio cuando todos la conocieron empezaba a desaparecer rápidamente cuando uno la empezaba a conocer y tomar confianza.

Y ahora Cithrel hizo parecer su comentario casual y tranquilo, pero era un golpe directo para el joven.

Había una diferencia de 13 puntos entre la Academia de Héroes y la Academia Aetherium, así que mientras la Academia de Héroes no perdiera estrepitosamente tendrían la ventaja.

Los ojos de Xu Long se entrecerraron al mirar a Cithrel especialmente su figura, pero dando una sonrisa, señalo. “Si los presentes son los participantes, entonces solo sería un juego de niño para mí.”

Los miembros de la academia de héroes que fueron señalados se volvieron a mirar entre ellos, siendo Rachael la que frunció el ceño.

“Este es un torneo grupal, un solo individuo no cambiará demasiado las cosas.” Dijo Rachael y dándole una sonrisa burlona, agrego. “Incluso si ganas el combate de grupal de Rango A solo será una ola en el mar.”

Un Rango A solo ganaba un punto de su combate individual y con todo su grupo lograba obtener 5 puntos del combate grupal.

Incluso si era un Rango S solo se llevaría 6 puntos…

Así que no tenía todo ese control de la victoria que aparentaba tener.

Aurora dudó un momento al ver que el joven se sentía provocado, era extraño, ya que parecía enojado cuando fue él quien tiro la primera piedra.

“Vamos, tengo hambre.” Intervino Alice y mirando a su grupo, comento. “Creo que todos somos adultos para estar jugando a un juego infantil de provocaciones.”

A pesar de que calificaba este choque entre ambas academias como infantil, Aurora no pudo evitar mirar a su amiga bajo una nueva luz ante su madura intervención.

“Hmph… Veremos si siguen manteniendo esa actitud cuando limpie el piso con ustedes.” Gruño el joven con un tono molesto.

Claramente fue afectado por la calificación de Alice sobre sus provocaciones.

Aurora miró al grupo que acompañaba al joven y por lo que notaba esto era una actuación normal… Ellos no intentaban detenerlo, pero tampoco intentaban inmiscuirse.

Alice ni siquiera le devolvió la mirada y solo le hizo una señal al guardia que abrió un portal para subir al último piso.

Luego como si fuera poco se dio vuelta a su grupo que seguía cambiando miradas con el joven y pregunto. “¿Por qué se quedan quietos? ¿Tanto les gusta mirar a un idiota?”

“…”

La expresión de Aurora tembló dándose cuenta de que fue incorrecto mirar a su amiga sobre una nueva luz.

Sin embargo, la expresión del joven fue la que más cambio ante ese tono tan simplista y la mirada indiferente.

Lo peor es que Alice no demostraba rencor solo hizo la pregunta como si fuera natural.

“El chef los espera.” Intervino el guardia mirando al joven y su grupo con seriedad.

Que los demás guardias dieran miradas a este lugar dejaba en claro que, si seguían, ellos actuarían.

No importa si el estudiante era un Rango S, aquí había leyes e incumplirlas les traería demasiados problemas.

Incluso en un lugar sin ley, nadie haría una escena en la sala de una de las mayores empresas del mundo.

Ellos estaban más allá de la simple fuerza personal… Y tenía sentido cuando se decían que eran dueños de una ciudad.

El joven se retiró y ellos tras adentrarse al portal llegando al último piso en donde se los esperaba con una gran mesa, los demás se miraron entre ellos.

“¿Por qué nos provocó tan de repente?” Pregunto Érica sin comprender.

“Tal vez se sentía presionado por nuestros puntos o simplemente quería provocarnos para tratar de crear problemas para nosotros…” Respondió Rachael con un fruncir de ceño.

Incluso ella misma no estaba segura de sus palabras.

Su provocación fue repentina y las causas podrían ser múltiples.

Desde que se sentía celoso y presionado por los puntos de la Academia de Héroes o simplemente porque al provocarlos deseaba que retaran a su academia a un duelo.

Aurora pensaba que esta última opción era la más predecible y común, ya que si ellos retaban a la otra academia entonces la otra academia podría aceptarlo y elegir el duelo a su gusto.

Podrían decir que deseaba un combate de rango A todo para usar a su Rango S.

Una simple treta que en ningún lado estaba prohibida.

Sin embargo…

“¿Hay que pensarlo tanto? Solo era un idiota.” Comento Alice con un tono aburrido.

Nadie pudo negar ese comentario.

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