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TG – Capítulo 189: Un trato.

Capítulo 189: Un trato.

Andrés se acercó a su superior Giselle, que estaba mirando la repetición de su torneo.

Hoy fue un día agitado, no solo por la aparición de los portales abismales, sino que por los tres duelos y los dos torneos extra.

“Tienes mayor ventaja para atacar, que para defender.” Menciono Giselle señalando su actuación.

Hoy se realizaron los torneos de criminología en donde Jaxon obtuvo el segundo lugar y también se realizó el torneo de informática en donde Andrés obtuvo el primer lugar.

Esta modalidad fue bastante especial y solo era adentrarse a un centro de información altamente protegido.

Y tal como menciono Giselle, él había realizado un trabajo mejor que los otros estudiantes de informática.

“Me gustaría decir que mis habilidades están centradas en ese ámbito, pero la verdad es que le he dedicado una mayor atención a esos trabajos. El riesgo de fallar a veces puede ser demasiado alto.” Analizo Andrés con una media sonrisa.

Había bastantes métodos para adentrarse a un centro de información.

Un asalto total tratando de colapsar los sistemas de seguridad, infiltrarse por medio de sus conexiones, o simplemente enviar un virus que colapse todo el sistema desde adentro.

Sin embargo, si este trabajo se realizaba de forma ilegal tal como él hacía, entonces las consecuencias podrían ser devastadoras si lo descubrían.

Salir indemne, ese era el objetivo de Andrés que fue ligeramente aterrorizado por las historias de Liam.

“Hiciste un excelente trabajo… Bueno, creo que toda tu academia está haciendo un buen trabajo.” Señalo Giselle de forma simple.

Andrés estuvo de acuerdo.

El duelo de hoy en el Rango B le toco con una modalidad grupal contra la Academia Sacerdotal y Jordán, Érica, Leslie, Marc y Frank obtuvieron la victoria.

Nicole era su carta de triunfo en ese rango, pero fue guardada sabiamente por si la próxima vez le tocaba otro combate grupal.

En el Rango A la modalidad del duelo fue individual y la tarea de enfrentarse a la Academia de Aventureros no lo tomo Alice, sino que Clémentine quien se encargó de la victoria.

Antes de que el mismo Andrés entrara a su torneo, había visto a Edward ganar contra el Rango S de la Academia Militar.

Los combates no eran todos contra una academia, sino que cada rango se dividía en diferentes academias, lo que hizo que fuera interesante de ver.

Claro, ellos no fueron los únicos que lucharon y las otras academias ya estaban dejando ver su fuerza.

La Academia Merlín como siempre obtuvo la victoria y a pesar de que la Academia Aetherium tuvo problemas debido a que le faltaba un estudiante entre los Rangos A y de paso era su carta de triunfo, igual gano sus combates.

Las otras academias también estaban avanzando con gran velocidad perdiendo y ganando puntos por igual.

“A pesar de que no tienes torneo, la verdad es que el trabajo ha llegado a un punto muerto.” Menciono Giselle y al ver que Andrés le prestaba atención, declaro. “El anciano desapareció y solo te quedan los otros dos objetivos que no han demostrado nada sospechoso. Según la información que nos ha dado el imperio, se han detenido a muchos mafiosos que han intentado huir.”

Andrés no se sorprendió por esas palabras y solo asintió.

El Imperio Sudamérica había logrado derribar a toda la mafia de América y estaba claro que estaría preparada para cuando los mafiosos se movieran.

Entrar en la boca del lobo es fácil, pero el tema se complica cuando se tiene que salir.

Era obvio que muchos de ellos serían objetivos fáciles cuando básicamente se eliminaron las bases y sus apoyos en la región.

Si la mafia representaba un gran árbol, entonces los dos gigantes de América fueron los leñadores que literalmente arrancaron al árbol de raíz.

Las pequeñas ramas que estaban en la cima, también cayeron con el árbol.

Básicamente sin apoyo, recursos o información los mafiosos restantes no tenían nada donde afirmarse.

“De todas formas, nuestro trabajo fue solo prestar apoyo y mantener vigilado a algunos individuos. Atraparlo o detenerlo no es nuestro problema.” Comento Giselle con un tono simple, pero ligeramente peculiar.

Andrés sintió que trataba de decirse esas palabras para ella misma.

Básicamente fue él que vigilo al anciano e informaron sobre la situación con respecto a Xu Long, pero fueron las autoridades quienes se encargaron del trabajo.

En cierto sentido si ellos lo hubieran detenido antes, entonces Xu Long no hubiera usado la droga en el duelo… Si se pensaba más allá de eso, si el imperio se hubiera movido antes entonces hubieran atrapado al anciano y todo podría resolverse.

Sin embargo, fue diferente.

La reputación del Emperador Víctor cayo en el piso a nivel mundial y al otro día se levantó a una posición lo suficientemente alta como para que nadie pudiera derribarla.

Fue hasta el extremo de que millones de sudamericanos dieron sus comentarios a favor del emperador en las redes.

Si lo de Xu Long y el anciano se hubiera detenido antes y el emperador llevara la limpieza, Andrés estaba seguro de que no podría haber obtenido el mismo resultado.

“Si, nosotros solo somos trabajadores que cumplen su misión.” Comento Andrés con una media sonrisa.

Solo le fue pedido que lo vigilaran, nunca que actuaran o lo detuvieran… Esa fue la enorme diferencia de órdenes.

“Al menos nadie salió herido…” Murmuro Giselle con un tono ligeramente aliviado y cambiando de tema, declaro. “Eso es todo lo que tengo que informar. Cualquier cosa me comunicaré contigo. Mantén una vigilancia en tus dos objetivos, solo para estar seguro.”

Andrés pudo descubrir un lado de su superiora que sinceramente él también apoyaba.

Era raro trabajar en una red de información en donde le llegan trabajo de toda clase y varios de ellos no solo son completamente ilegal, sino que podían ser dañinos.

Sin embargo, lo bueno era que esta red de información con la cual trabajaban a pesar de realizar trabajos ilegales, tenía una inclinación moral positiva.

Claro, siempre podían ver situaciones como estas en donde ellos daban la información y quienes lo contrataban estaban a cargo de convertirlo en algo bueno o en algo atroz.

Tras despedirse de su superiora, Andrés tomo un taxi para volver al hotel en donde se hospedaban.

A la noche tenían una reunión no solo para prepararse para el torneo, sino que también se informaría un poco de los portales abismales por parte de Edward.

Sabía que Aurora había regresado y seguramente ya estaban intercambiando información con Edward.

Si bien se liberaba información lentamente, era al nivel de que se mantuviera la calma y se evitara el pánico.

La información más profunda era bastante deficiente y para evitar que la paranoia despertara, se usó la trasmisión de los torneos internacionales para cubrirlo.

Cuando llego al hotel y se dirigió a la sala para descansar un momento se encontró con Aurora y Cithrel charlando entre ellas.

“¿Y cómo fue?” Pregunto Andrés con curiosidad cuando se acercó.

No podía evitar tener curiosidad sobre los portales abismales y tal vez por ansiedad o temor, pero al final necesitaba algo de información.

Aurora no se sorprendió por esa pregunta y dando media sonrisa, suspiro.

“Es complicado. He encontrado bastante información que no es pública, pero al mismo tiempo solo hay una mayor incertidumbre.” Respondió Aurora y al ver su expresión, declaro. “De todas formas, mañana tendré que ir a una reunión para averiguar un poco del tema.”

“Lo mejor es centrarse en el torneo internacional. En cuanto a los portales abismales, hay bastantes personas pendientes de ese tema y eso se incluye al Imperio Falion.” Agrego Cithrel con una sonrisa.

Grecia en donde estaba el Imperio Falion estaba cerca de Rumania y de alguna forma se podía decir que estaba dentro de su influencia.

Estaba claro para Andrés que ellos actuarían.

“Hablaremos un poco más cuando todos estén presentes, pero tal como dice Cithrel, ustedes tienen que centrarse en el torneo.” Declaro Aurora con un tono claro.

Ellos deberían centrarse en el torneo, pero ella era otro tema… Eso era lo que entendió Andrés y no pudo evitar suspirar.

La diferencia era enorme a la hora de participar en estos temas.

******

“A esta hora los estudiantes deben estar en reuniones.” Murmuro Víctor con un suspiro.

“Si, si bien hace unos minutos se acaba de liberar algo de información para calmar las masas, ellos también recibieron información por nuestra parte.” Respondió Ersin y con una mirada seria, pregunto. “¿Su Majestad no está preocupado de causar pánico?”

La información que estaban dando las autoridades de Rumania y los equipos de apoyo, liderados por la Iglesia del Orden era inferior.

La mayor razón era que no descubrieron mucho por medios externos incluso cuando se rezó a la Diosa del Orden.

“¿Pánico? Bueno, es cierto que si uno lo piensa correctamente que se cortara toda comunicación con su interior es problemático, pero esto es lo mejor.” Respondió Víctor y cuando Ersin lo miro, señalo. “Quiero a los estudiantes atentos al torneo.”

Este torneo no solo servía para encubrir sus movimientos en contra de las mafias, sino que también estaba relacionado con los portales abismales.

Reduciendo el pánico con un torneo internacional demostrando la capacidad de la humanidad, ahora estaba siendo usado como un foco para desviar la atención de las personas.

La ignorancia a veces era una bendición… En este caso, evitaba el pánico y en cierto sentido era una bendición a nivel estado.

“¿Este será el único portal o habrá más? ¿A dónde se dirigirán? ¿Por qué no hay conexión cuando se usan aparatos de alta tecnología y alto nivel mágico? Todas esas preguntas solo generan pánico.” Añadió Víctor empezando a caminar por los pasillos.

Para analizar los portales se estaba usando tecnología tratando de descifrar su destino, su capacidad y su peligro, pero los métodos clásicos no funcionaban.

Analizar un portal abismal teniendo en cuenta los niveles de energía mágica como las mazmorras temporales, era de por sí imposible.

A diferencia de las entradas de las mazmorras temporales, estos portales ni siquiera eran parecidos… Era a un nivel completamente diferente.

Una prueba de ello era que incluso cuando se usaba objetos de comunicación a nivel mágico era imposible de conectarse con el otro lado.

Hasta algunas habilidades raras como los druidas que podían conectar su visión con un animal o los psiónicos que podían extender su sentido a nivel incorpóreo fallaban completamente.

“Supongo que para ti este es otro cataclismo más.” Dijo Víctor con una sonrisa peculiar mirando a Ersin.

Ersin lo miro fríamente por un momento y declaro. “Si usted está bromeando con mi edad, déjeme decirle que eso es de mala educación Su Majestad.”

Su tono era serio y ligeramente frio, pero su actitud de secretaria corrigiendo a su jefe para asegurarse de que no tuviera problemas, fue lo que hizo que Víctor se riera.

“Entonces, retiro lo dicho. Igualmente te ves tan guapa como siempre.” Menciono Víctor con una sonrisa coqueta.

“Eso es acoso sexual en el trabajo Su Majestad. Es mejor que cuide sus modales con sus trabajadoras o recibirá una denuncia que hará caer su reputación otra vez.” Anuncio Ersin con un tono profesional.

La sonrisa coqueta de Víctor se congeló y luego siguió caminando, mientras murmuraba. “Bien jugado…”

A su espalda Ersin dio una sonrisa entretenida, pero Víctor simplemente avanzo por el palacio.

“Eliminar a las mafias y afianzar mi reputación a un nivel impresionante, fue una buena recompensa, pero creo que todavía no le he sacado todo el ‘jugo’ a este movimiento.” Declaro Víctor cambiando de tema.

Se gastó una gran suma de dinero para contratar a los gremios y aventureros, si bien aporto bastante a esta misión, la mayor parte de la financiación la hizo el gigante del norte.

Eso se debía a que eran ellos quienes padecían esta ‘enfermedad’ conocida como crimen organizado.

En cuanto al gigante del sur tuvo el liderazgo para unir a aquellos individuos que participarían y básicamente tenía el mando.

Gran parte de la razón por dejarlo era debido a que él, era la persona que tenía la fuente de información y como si fuera poco, también había aportado una gran cantidad de mano de obra.

“Los beneficios de las oportunidades están limitadas por su visión.” Afirmo Ersin y con una expresión profesional informo. “Nuestras fuerzas están cazando a todos los grupos mafiosos perteneciente a la Reina del Norte, siguiendo la información que tenemos disponible. Sin embargo, es muy posible que muchos de ellos logren retirarse con éxito a la República de África Occidental.”

Se había logrado sacar bastante información de los planes de respaldo y en cierto sentido era brillante la cautela de la Reina del Norte.

Eso se debía a que tenían un plan de respaldo por si un día se encontraban con un ataque a gran escala y a pesar de que ese plan fue filtrado, era muy difícil detenerlos debido a que estaban en retirada.

“No importa, después enviaremos un equipo secreto para eliminar esas raíces desde la base. Por ahora solo centrémonos en nuestro mayor premio.” Declaro Víctor bajando por una escalera en forma de caracol.

El ambiente se puso más frio y eso que se encontraban en una dimensión donde se encontraba su palacio.

Como todo palacio este lugar tenía su propio calabozo.

“Fue una pena que muchos Rangos S de la mafia terminaran muerto, esos eran sus pilares principales.” Murmuro Víctor dando un suspiro.

Bajo la Reina del Norte se encontraban varios grupos de carteles y mafias que tenían individuos de Rango S a su mando.

Algunos eran lunáticos escondidos, otros criminales altamente buscado o hasta demonios que estaban tomando forma humana para disfrutar de la vida humana.

Los Rangos S eran raros y muchos de ellos podían ser líderes de gremios medianos, pero también podían convertirse en los pilares de mafias que dirigían toda una ciudad.

Y si Víctor fuera sincero, lo segundo sonaba más interesante.

Ser un ‘rey’ de una colina, siempre era más entretenido.

“Tuvimos que dar a varios Rangos S para que sean juzgados por el Presidente Batista, pero nosotros nos quedamos con el premio gordo.” Declaro Víctor caminando por el calabozo cuyo ambiente era frío y oscuro.

Este calabozo tenía celdas con un estilo antiguo, pero eso era lo único que tenía.

Sus defensas y seguridad eran muy altas… Después de todo, fueron usadas por un dragón para encerrar a aquellos que venían a asaltar su palacio.

El Imperio Sudamericano tenía su propia prisión en la cual había invertido una gran cantidad de dinero, pero también a veces cedían sus prisioneros a la Iglesia del Tiempo y el Espacio o la Iglesia del Orden que tenían sus propias prisiones.

Sin embargo, en el Imperio Sudamericano la mayoría de las veces los prisioneros de alto nivel no terminaban en la cárcel o en calabozos.

Aquellos criminales cuyas acciones superaron los crímenes comunes, terminaban en una situación muy diferente.

Entrando a una celda en particular, Víctor dio una sonrisa al ver a una mujer atada en una silla con ligeras heridas en su rostro.

“Maldito bastardo.” Escupió Eva Santos… La Reina del Norte.

El Emperador Víctor dio una sonrisa entretenida al escuchar ese lamento e hizo una señal a los guardias para que se retiraran.

Esos guardias eran miembros de su séquito personal secreto conocido como los ‘Guardias de las Sombras’.

¿Qué emperador no tenía su séquito personal y su ‘guardia real’?

Claro, estos ‘guardias’ en realidad eran criminales o sus enemigos obligados a servirle.

“No digas eso, Eva… Puedo llamarte Eva, ¿cierto? Bueno lo haré, así que no importa. Como no importa nada de ti.” Dijo Víctor con una sonrisa y chasqueando sus dedos ambos fueron llevados a una habitación lujosa muy diferente a la sucia celda de antes, entonces tras liberar a la mujer, comento. “Esos tipos son demasiado… Ni siquiera te curaron, debe haber sido difícil para ti, me disculpo estuve bastante ocupado. Tal vez no lo sabes, pero los portales abismales han aparecido.”

Ante sus comentarios la Reina del Norte lo miro con odio y deseo de venganza, pero en el fondo dejaba ver una extrema cautela.

Y esa cautela solo aumento cuando Ersin le sirvió una cena ostentosa y al mismo tiempo la curaba con magia.

Sin importarle si comía o no, Víctor empezó a comer saboreando la comida.

“¿Por qué estoy aquí? ¿No me entregaras a las autoridades y me enviaras a la prisión?” Pregunto la Reina del Norte sin tocar la comida.

Víctor le hizo una señal de espera y tras beber un trago de cerveza, lo disfruto en silencio y luego declaro. “Ya estas con las autoridades.”

Él era la mayor autoridad en el Imperio.

La expresión de la Reina del Norte tembló y una pizca de miedo apareció en sus ojos.

¿Cuál era la diferencia de ser entregado a las Iglesias o estar bajo un tirano?

Era bastante simple.

Las iglesias seguían un estándar a la hora de tratar a sus prisioneros.

Se decía que la Iglesia del Orden castigaba a los criminales con el mismo daño que hicieron en vida, mientras que la Iglesia del Tiempo y el Espacio era sufrir en la soledad del tiempo.

Era curioso si uno lo pensaba, la Iglesia del Orden parecía más extrema que la Iglesia del Tiempo y el Espacio, pero era dependiendo de las perspectivas.

Al final independientemente de su castigo, en ambas se trataba a los criminales con un cierto nivel de moralidad siguiendo los estándares terrícolas de ‘derechos humanos’.

Claro, era a un nivel superficial, ya que el castigo no lo determinaban ellos, sino que se decía que dentro de sus prisiones estaban afectadas por el poder de los dioses.

Sin embargo, eso era mejor que estar a bajo un tirano cuyo pasado como jugador estaba bien oculto y los rumores llegaban a ser extremos.

“Hoy he venido a ti para hablar un poco sobre un problema que he tenido.” Dijo Víctor y con un tono serio, declaro. “Oficialmente tengo tres rangos SS y según Ersin el departamento de relaciones públicas dicen que sería genial tener una mujer entre esos individuos y estoy de acuerdo.”

Los tres rangos SS conocidos como el ‘General del Norte’, ‘General del Mar’ y ‘General del Cielo’ eran todos hombres de diferentes edades.

Esas palabras hicieron que la Reina del Norte lo mirara de forma extraño, pero pudo entender que era una oferta dirigida a ella.

“Es por eso que he venido con dos ofertas para ti. Por supuesto ambas son provechosas para mí.” Dijo Víctor con una risa entretenida mientras cortaba un pedazo de carne.

La mirada de la Reina del Norte se hizo más seria y solemne.

“La primera es que trabajes para mí y te conviertas en mí ‘General’. Puedes elegir el título que quieras, eso depende de ti.” Comento Víctor como si le estuviera dando un beneficio importante y con una sonrisa, agrego. “Tu pasado no importará y diremos que quieres compensar el daño que has hecho trabajando para mí. Tendrás una gran libertad mientras que tú ‘lealtad’ permanezca en mí, obviamente. Todo eso lo sellaremos con un pequeño contrato.”

La expresión de la Reina del Norte se hizo más difícil al escuchar esas palabras.

No importa lo agradable que lo hiciera sonar, todo era una trampa muy bien realizada.

Seguramente no mentía con perdonar su pasado y darle libertad para volver a vivir una gran vida, pero el precio era la lealtad… Y eso significaba que sería extremadamente restringida.

En cuanto a ese pequeño ‘contrato’, era muy seguro que no sería para nada ‘pequeño’.

“¿Tendré que luchar para ti y obedecer tus órdenes? Ja, ¿crees que soy estúpida? Una vez que acepte, solo seré tu sirvienta y tendré que obedecer cualquier orden incluso si me ordenas que me mate.” Gruño la Reina del Norte.

Sus palabras tenían sentido.

Los contratos podían usarse para mantener negocios de todo tipo… Eso incluida la esclavitud.

Terra nova era un mundo que las magias estaban muy desarrolladas y era en todos los niveles.

Los ‘contratos’ mágicos estaban al nivel de poder esclavizar a individuos de gran poder y mantenerlo servicial, hasta el punto de que obedecerían si les pidiera que se suicidara.

Estaban completamente prohibidos en este mundo, pero eso no significaba que no estuvieran disponibles.

Víctor no le importo su respuesta y continuo.

“El segundo es un poco más complejo y más costoso a nivel personal. Gastaré los mismos recursos para obligarte a firmar el contrato tal vez manipulando tu mente luego de ‘debilitarte’ por medios no tradicionales.” Dijo Víctor y sin importarle la palidez de la Reina del Norte, agrego. “Entonces, al final te haré firmar este contrato en nombre de un dios demonio… Para ser preciso es un dios del infierno, tal vez lo conozcas por su título ‘Avaricia’.”

Avaricia, Dios del Infierno, reconocido Guardián del Tercer Infierno, también conocido como Dios de la Riqueza, Dios del Comercio y de la Usura.

Si la Diosa del Orden solo aceptaría tratos equilibrados, Avaricia sin duda aceptaría cualquier trato que le agradara no importa cuán desequilibrado fuera y como era un ‘Dios’ con un gran poder, era muy posible que romperlo fuera extremadamente difícil.

“Esos tratos son iguales…” Murmuro la Reina del Norte tragando de forma difícil.

Era imposible mantener la calma ante esta situación debido a que no había escapatoria.

“Si, esos tratos parecen iguales, pero hay una ligera peculiaridad. La voluntariedad.” Dijo Víctor y tras comer un bocado de carne, agrego. “Para asegurar tu lealtad debo tener la esencia de una criatura viviente. Lo que los ‘liches’ protegen más y los que a los magos espirituales dañan.”

“Mi alma…” Murmuro la Reina del Norte temblando.

“Exacto.” Dijo Víctor con una risa divertida.

La razón por la cual los dioses demonios pedían ‘almas’ para sus tratos era bastante simple.

A los ojos de una persona común, las almas no tenían importancia y valor.

Eran una parte que no podían ver, ni tocar y no le era útil si estaban en una situación de muerte.

Sin embargo, una vez que las personas se volvían más conocedoras y empezaban tener un mayor entendimiento, se dieron cuenta de que la ‘alma’ era lo más importante.

Si un dios tenía el ‘alma’ de alguien se decía que podía manipularlo a un nivel que la propia persona no se daría cuenta.

Terra nova les permitió entender más cosas de lo que podrían haber imaginado y eso se extendió no solo a nivel de conocimiento mágico, sino que sobre temas a nivel espiritual.

La expresión de la Reina del Norte se volvió ligeramente temerosa, pero luego un momento obtuvo coraje y determinación.

“Si te descubren el mundo te temerá y odiará. Perderás aliados y empezarás a perder la fe de tu gente y de tus subordinados.” Declaro la Reina del Norte haciendo una expresión solemne tratando de asustarlo.

Sus palabras no eran mentiras.

Había muchos temas prohibidos y ‘tabús’ en este mundo hasta el punto de que era considerado mayor que un terrorista.

Control mental y esclavitud de alma eran dos temas que estaban en las primeras filas.

Alguien sin límite que use el alma de otro individuo era sin duda considerado como peligroso y ese peligro era mayor para alguien como Víctor.

Si hizo lo mismo con un enemigo, ¿qué lo detiene a que haga lo mismo con un aliado?

Los aliados comerciales cederían, las personas se alejarían y la duda se levantaría.

Tal vez hace lo mismo con su gente, con sus subordinados o hasta sus amigos… Esas preguntas se extenderían y la duda seria plantada.

“Sería verdaderamente aterrador…” Dijo Víctor y al ver un ligero alivio en la Reina del Norte, declaro. “Claro, si me descubren.”

Solo si era descubierto sucedería todo eso y si no entonces el mundo seguiría de igual manera.

Era ingenuo pensar que tales viles acciones no sucedían, sino que era todo lo contrario.

Sucedían y por eso los países pusieron tanto énfasis al detenerlo.

Lo más aterrador para todo individuo independiente, era perder su libre albedrío y su libertad.

Así que obviamente las personas tratarían de protegerlo y repudiarían a quienes no lo respetan.

“Hace unos años cuando era un mercenario que me arrastraba por el fango de áfrica, seguramente dudaría en realizar estas acciones, pero ahora…”

Sin poder evitarlo Víctor dejo salir una risa entretenida.

Antes del ‘Gran Cataclismo’ en donde los países eran los únicos individuos capaces de causar terror y en donde las armas de destrucción masiva eran el único disuasorio, hubo países que cuyos tiranos no podían ser derribados.

En la actualidad las armas de destrucción masiva eran los pocos individuos de Rango SSS.

Antes hubiera traído muchos problemas que se diera conocer, pero ahora…

“A nadie le importará la jefa de la mafia. Incluso si la esclavizo, la torturo o hago cosas peores. ¿Y si descubren mis fechorías? Solo tendré que volver a levantar mi imagen otra vez.” Dijo Víctor encogiéndose de hombros.

Muchos lo comparaban con Malik Zamora que murió tratando de conquistar el mundo, pero para Víctor era ofensivo esa comparación.

Después de todo, ese individuo ante sus ojos era un lunático jugando a ser un villano.

Sin importarle la palidez de la Reina del Norte por su indiferencia, Víctor dio una sonrisa burlona y comento. “Esta no es mi primera vez haciendo esto, ¿crees que no escuche esas palabras antes?”

La expresión de la Reina del Norte se volvió extremadamente pálida ante esas palabras.

Había entrado en la boca del tigre y solo podía ser masticada.

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