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TG – Capítulo 240: Soy fuerte.

Capítulo 240: Soy fuerte.

Aurora siguió a los tres goblins quienes llevaban la bestia mágica a su espalda cargándola.

Por su fuerza se notaba que era un Rango B, y los demás parecían ser del mismo rango.

Se encontraban vestidos con pieles y usaban espadas o arcos artesanales de baja calidad.

La casta ‘inferior’ era denominada como los menos inteligentes y los más salvajes, pero eso no significaba que no llegaran a ser tan inteligente como los demás.

Que hubiera lideres siendo ‘diablillos’ en el ejército goblin se evidenciaba que podía haber excepciones.

Claro, otros hablaban de que su naturaleza era diferente y le costaba controlarse y es por eso lo llamaban casta inferior.

Ahora esas criaturas estaban demostrando astucia e inteligencia para permanecer escondidos.

No lo notaban a ellas, pero trataban de evitar a los monstruos lo más posible mientras llevaban a su presa.

Tras seguirlo durante media hora, Aurora se detuvo al ver a lo lejos un campamento.

—Su seguridad es alta.

Era un campamento extraño en donde estaban empalados todo tipo de monstruos como si quisieran usarlo para advertir a otros monstruos que se alejaran.

Las casas usaban huesos, madera seca e incluso pieles para hacer algo tipo de chozas y carpas, en el cual había algunas de mayor tamaño.

Tal como decía su sistema su seguridad era alta.

Había algunas torres con diablillos observando mientras que también había otros que patrullaban la zona y estaban atentos a los monstruos.

Los tres goblins corrieron hasta el campamento y a diferencia de alguien que cazaba criaturas en este ambiente tan inhóspito en donde era difícil encontrar comida, y debía ser recibido con los brazos abiertos.

Aquí fue diferente.

A pesar de que estaba lejos, Aurora usó un par de binoculares que tenía en su inventario para observar con claridad.

Los tres goblins no fueron recibidos como se esperaba, un hobgoblin que parecía ser el individuo al mando, tomó la bestia mágica y les dio una patada.

El goblin golpeado rodó por el piso mientras que aquellos de la casta media y superior que eran menores en número se rieron.

—Tienen una jerarquía clara.

Su sistema dejó en evidencia lo que ya estaba claro y Aurora en vez de detenerse, saltó a otro árbol y siguió observando.

Necesitaba revisar sus fuerzas generales y ver qué clase de individuos eran.

Necesitaba recolectar información y atrapar a uno para interrogarlo era lo más importante y más cuando ella ya entendía el idioma.

Era muy posible que, si aquellos que vinieron con ella, también se movieran de la misma forma.

Solo que antes de realizar el interrogatorio necesitaba verificar si se podía dialogar de forma pacífica o no e incluso si llegaba a entender su lenguaje.

No sabía si había diferencias con los otros o incluso si su ‘bautizo’ que le permitía entender su lenguaje, funcionaba aquí.

—Debe funcionar.

Su sistema dio su comentario y Aurora también creyó en esa posibilidad.

Siguiendo al líder que le había dejado la bestia a otro, él se dirigió a un tipo de carpa-choza central.

Tras ver que no había nada, Aurora estaba por dejar de observar cuando, notó que alguien salió y cuando vio la figura su expresión cambio.

Un goblin mediano estaba arrastrando a una figura que parecía no tener vida.

Era una mujer que llevaba trapos como ropa e incluso Aurora desde la distancia podía ver la desnutrición en su cuerpo y lo demacrado de su rostro que revelaba lo duro que había vivido.

Con la fuerza expedicionaria habían entrado cinco rangos S con sus respectivos grupos de cinco individuos, algunos de los grupos tenían dos Rangos S y este era el caso.

Aurora reconoció a la mujer a pesar de su situación física era muy diferente.

—Dayana. Heroína de Rango S, esposa de uno de los miembros de la expedición. Un mago de curación.

Su sistema le trajo la información de lo que había leído hace tiempo y de la misma forma le hizo ver una imagen mental de esa mujer.

Debido al estado de esa mujer en la actualidad era difícil reconocerla, pero se notaban rasgos característicos.

Arrastrando a la mujer, los goblins la tiraron a una de las carpas como si fuera basura.

¿Qué estaba haciendo ahí? ¿Por qué salía de la tienda del líder? ¿Por qué estaba en ese estado?

Esas preguntas eran ingenuas… La tela que usaba de ropa dejaba ver una situación difícil de asimilar.

Diferentes pensamientos vinieron a su mente y sus emociones empezaron a elevarse como un maremoto, entre ella había ira.

Estaba suponiendo demasiado… No, no podía negar lo que los goblins hacían con las mujeres que capturaba.

Los jugadores lo sabían y temían por una razón válida.

Ahora aquí… Aurora respiró hondo tratando de no pensar, tratando de evadir esa posibilidad que en el fondo sabía con certeza.

—Es mejor distraerlos a todos… No sabemos si el líder es un Rango S e incluso si no lo es, pueden terminar rodeándote si su trabajo en equipo es alto.

Su sistema no preguntó qué haría, sino que dio su comentario para que evitara que se moviera de forma imprudente.

Los Rangos S eran fuertes y ella tenía mucha experiencia luchando contra los Rangos A, pero eso no significaba que no hubiera grupos que no pudieran restringirla.

Eran muy pocos que podían restringir a alguien tan veloz como ella y con auras de espada tan versátiles, pero no era imposible.

Lo que se trataba era de evitar esa posibilidad.

Respirando hondo para centrarse en su trabajo, Aurora tomó su espada.

Sabía lo que necesitaba hacer ahora.

******

Los rugidos de monstruos sonaron de forma evidente y una joven corrió mientras los monstruos la perseguían.

A su cola había diferentes tipos de monstruos, algunos eran de Rango C, otros de Rango B y también se encontraban criaturas de Rango A que eran más aterradoras.

Avanzaron como una estampida siendo atraídos, saliendo de los árboles y notando un campamento.

Entonces, la joven se hizo pedazos cuando el dron dejo de proyectar la imagen holográfica y extendió un ataque eléctrico a los monstruos.

“¡GRAAA!”

Los rugidos resonaron y como criaturas mutadas o afectadas por el ‘Caos’, avanzaron con ira queriendo barrer con el campamento que estaba al frente.

“¡Ataque enemigo!”

Ese grito resonó desde el campamento y Aurora que estaba mirando desde lejos, verificó el sigilo de su traje de combate.

Su sistema había estado dirigiendo a ese dron de apoyo que tenía para que Liam usara… A pesar de que sus cualidades eran diversas, ahora fue útil.

“¡Enemigos! ¡Suenen la alarma! ¡Todos protejan el campamento!”

Las voces de los goblins resonaron desde el campamento, pero Aurora no se sintió aliviada al escuchar que podía entenderlos.

Su mirada estaba en los guardias de la carpa en la que se encontraba la mujer y cuando ellos se movieron, Aurora hizo lo mismo.

Saltando a alta velocidad corrió creando rastros de imagen como si estuviera parpadeando hasta que llego a la entrada y se adentró sin mirar hacia atrás.

El grito de batalla sonaba a su espalda, pero ella pudo sentir un olor nauseabundo desde dentro de la carpa y cuando su visión se aclaró, su expresión cambio.

Una visión que solo podía ser llamada como algo cruel y desalmado, se desplegó en su visión.

El olor nauseabundo de residuos fecales, mugre y putrefacción no era nada comparado con los cuerpos de las mujeres tirados en los alrededores.

No eran muchas, pero aquí estaban gran parte de las mujeres que vinieron a la expedición.

Cuellos degollados, estómagos atravesados, corazones perforados o muñecas cortadas… Aurora buscó entre ellas para ver si había algún rastro de vida.

“Ellas ya se han ido.”

Una voz suave y débil sonó a su espalda, y Aurora apretó su puño, pero miró a la persona que habló.

“Está bien, vamos te sacaré de aquí.” Dijo Aurora mirando a la única mujer que quedaba.

Dayana era una mujer en sus cuarenta y tantos que en su momento estaba llena de vitalidad de una gran curadora que le gustaba mantener su cuerpo saludable, pero ahora era totalmente diferente.

Demacrada, desnutrida, con labios secos, ojos apagados y un cuerpo débil.

Su cuerpo tenía heridas por todas partes, algunas eran viejas y otras eran nuevas, hasta había heridas que no fueron cuidados.

Aurora sacó un pergamino de su anillo espacial.

“No necesitas gastar eso en… Eres una niña tonta.” Murmuró la mujer cuando el pergamino se rompió y la luz empezó a curarla.

Era un pergamino de Rango S cuyos usos eran muy variados, lo que hizo que ahora mejorara el cuerpo a pesar de que seguramente estaba debilitado por diferentes factores.

Las heridas recientes se cerraron, las infecciones mitigaron, el cuerpo recuperó algo de vigor y por último su vitalidad mejoró.

“Está bien, tengo varios de esos.” Dijo Aurora y dándole su mejor sonrisa tranquilizadora, declaró. “Ya te sacaré de aquí.”

—La batalla adelante está por terminar, pero otros monstruos se han acercado, es posible que se den cuenta de tu presencia cuando salgas.

“Vete… Yo ya… Es mejor que te vayas.” Declaró la mujer con una mirada apagada.

¿Cómo sobrevivió?

Aurora no lo preguntó.

“Lo siento, no puedo abandonarte. Esto no es por ti, es por mí. Así que discúlpame.” Declaró Aurora tratando de acomodar a la mujer en su hombro.

Afirmándola en una mano, con la otra tomó su espada… La mujer era muy ligera, pero Aurora respiró hondo sintiendo las presencias que venían.

Su sistema le había informado de que era posible que la detectara y ahora le estaba pasando información a su mente de un dron que observaba desde el exterior.

Los monstruos venían desde la zona trasera de la carpa y ella pasaría en medio para escapar y evitar a los monstruos.

“¿Puedes dejarme al menos llevar esa daga?” Preguntó la mujer cambiando de tema y señalando una daga que atravesaba el palo central de la carpa.

Aurora miró a esa daga lujosa y acerco para que se la llevara, luego metió los cadáveres de las mujeres en el interior de su anillo espacial.

Ya no estaban vivas así que podían ser guardadas… Al menos merecían un entierro adecuado o que sus familiares puedan llorar su cuerpo.

“No eres de la expedición. ¿Eres refuerzos?” Preguntó la mujer con una voz apagada y con un tono simple, declaró. “No. No lo eres… Si lo fueras no estarías sola. ¿Qué hace una jovencita aquí?”

Había recuperado fuerza y estaba hablando con calma, pero la voz apagada y monótona hizo que Aurora sintiera una gran pesadez.

A pesar de que había estado herida y seguro afectada por fiebre e infecciones causadas por su herida, junto a todo lo que había vivido… Estaba demasiado en calma, una calma que era aterradora.

“Hubo un pequeño percance con mi equipo y me aparté de ellos. No necesitas preocuparte por mí, he estado en lugares más aterradores que este.” Anunció Aurora tratando de dar una apariencia de que podía con esto.

Desde afuera los monstruos estaban llegando y ella se preparó para cargar hacia adelante.

Trataba de relajar a la mujer que cargaba en su hombro cuyo estado mental sabía que era muy difícil y necesitaba prepararse para avanzar.

“¿Es así? ¿Cuántos años tienes? ¿Veinte? ¿En qué lugares puedes haber estado a esta edad?” Preguntó la mujer en tono apagado y en una voz baja, murmuró. “Solo bájame… Vete, es mejor que no te atrapen. No lo subestimes esas criaturas son crueles y aunque seas fuerte, usan veneno para debilitarte… Entonces no podrás usar tu fuerza y estarás a su merced. Esa es la forma que nos atraparon.”

Aurora escuchó ese murmuro que daba una sensación de impotencia, lastima e ira… Esa fue la forma que las atraparon.

—Ahora.

Ella no pudo responder al escuchar la orden de su sistema y la imagen que el dron le pasaba.

“¡GRahh!”

Una criatura de seis patas con una enorme boca rompió la carpa y mirando la luz del otro lado, Aurora usó la habilidad ‘parpadeo’ de su traje de combate y empezó a correr hacia adelante.

“¡Una humana! ¡Otra humana ha aparecido!”

“¡Otra incubadora! ¡Persíganla!”

“¡Atrapen a ambas!”

Aurora escuchó los gritos de los goblins, pero se centró en los monstruos esquivándolo creando plataformas en sus pies.

Con su espada en su mano, el aura verde empezó a envolverla y empezó a cortar para atravesar a los monstruos mientras corría.

No podía luchar con todas sus fuerzas al tener a la mujer en su hombro, pero era posible romper una brecha entre ellos.

“Graa…”

Cortando y atravesando a sus enemigos, pudo romper la brecha y luego sin mirar hacia atrás, agitó su espada rodeada por el aura verde.

La agitó múltiples veces mientras corría y los cortes verdes avanzaron hacia adelante, pero en un momento retrocedieron con fuerzas.

Estaban dirigiéndose a ella, pero Aurora solo siguió corriendo y los cortes pasaron su cuerpo y el de la mujer sin hacerle daño.

“Grhhh…”

“¡GRhhh!”

Los rugidos de los monstruos que la perseguían sonaron a su espalda junto a los de unos goblins que estaban más cerca.

Sus cortes siempre llegaban a su objetivo, siempre tenían éxito… Y ahora también.

Corriendo con fuerza, ella avanzó entre los árboles tratando de dejar atrás los rugidos.

“Estuve en áfrica durante unos años y antes de eso participé en la calamidad no-muerta.” Dijo Aurora mientras corría a alta velocidad.

Creando plataformas bajo sus pies o usando los árboles, su velocidad aumentó, pero pudo escuchar los rugidos.

“La calamidad fue hace tiempo. ¿Cuánto tenías? ¿Doce años o trece años? ¿Quieres que te crea?” Preguntó la mujer y en con una voz baja, declaró. “Ellos te seguirán y cada paso que das atraes a más monstruos… Antes de que te enteres estarás rodeada por monstruos y luego te enfrentaran a ellos.”

Su tono fue difícil y serio, a pesar de la calma tan antinatural que tenía, pero Aurora la ignoró.

“Madure demasiado joven… O para decirlo de otra forma, el tiempo me afectó de forma diferente, gracias al lugar en donde entrenaba y en cierta forma crecí antes.” Declaró Aurora ignorando sus últimas palabras y dando una risa baja, agregó. “Aunque no cambie físicamente.”

Ella estaba contando su experiencia de su entrenamiento… ¿Cuántas horas paso dentro del lugar en donde estaba su maestro?

Fueron muchas horas en la vida real y ni hablar de cuantas horas se convirtieron debido a que el tiempo era diferente.

Aurora avanzó sin retirarse.

“Estoy hablando seriamente… No importa el entrenamiento que hayas pasado, esto no es algo que te puedes preparar.” Mencionó la mujer y con una voz pesada, explicó. “Ellos dejan que luches contra monstruos y cuando estás cansada, atacaran con veneno. Si sus espadas te tocan será tu fin… No morirás, será peor.”

“Te atraparan, te ataran y te violaran… Una y otra vez, de forma constante compartiéndote entre todos y cuando estés impregnada con su semilla no le importarán y seguirán. Si mueres será una bendición, si resistes… Vivirás el infierno.” Murmuró la mujer en voz baja y con un tono plano, declaró. “Cuando llegue ese momento es mejor morderte la lengua… Es mejor un final… Como yo se los di a las que fueron atrapadas conmigo… La muerte es la única liberación y ser fuerte, es solo seguir sufriendo.”

La voz pesada y sus palabras hizo que Aurora fuera envuelta en toda clase de emociones queriendo explotar… Pero todo hizo que fuera más fría.

¿Por qué las mujeres tenían heridas específicas en su cuerpo cuando los goblins muy seguramente no las dejarían morir?

¿Por qué seguían en la carpa a pesar del tiempo que pasaba?

Era un recordatorio hacia aquella que las ‘liberó’ de su sufrimiento… Aquella que permaneció fuerte, pero que cuando recibió la posibilidad de escapar se dio cuenta de que era imposible y prefirió liberarlas de su sufrimiento.

¿Por qué ella seguía viva?

Era muy posible que al final fuera detenida y que sus heridas no fueran curadas era simplemente para dejarle ver sus intentos fallidos y debilitarla para que no pudiera hacer nada más en el futuro.

“He perdido mi esposo frente a mis ojos… No tengo familia con quien volver… He sido torturada y he sufrido su bestialidad… Yo ya… Es mejor que me dejes, corre y sálvate tú misma, no mires hacia atrás.” Murmuró la mujer al sentir los rugidos que venían a la espalda.

Aurora también lo sintió, no solo esos rugidos, sino que también podía sentir los gritos de batalla de los goblins.

Los monstruos se sentían atraídos y no importa cuánto corría, más y más llegaban.

Aun así, Aurora apretó el mango de su espada con fuerza.

“Sabes, antes fui una heroína… Me gané un gran título, tal vez porque era una niña en ese momento y se dieron cuenta de que era de la ‘nueva generación’. ¿Qué hace una niña luchando a esa edad? No lo sé, mi cuerpo se movió de forma involuntaria y antes de que me diera cuenta… Me había convertido en alguien que era fuerte.” Declaró Aurora y sintiendo la presencia que golpeaba los árboles adelante, anunció. “Soy fuerte.”

“¡GRAA!”

Una bestia gigante como un mamut de ojos rojos rompió los árboles, pero Aurora avanzó hacia adelante.

Su espada perdió su color verduzco de su aura y se volvió de forma incolora… Era como si no hubiera nada, pero todas sus emociones fueron tragadas.

Convirtiendo su pincel en un arma para cortar la realidad.

El mamut corrió con fuerza y ella cortó la realidad.

Los árboles, la tierra y la criatura fueron divididos con un corte destructivo que hizo que Aurora se detuviera.

Al momento siguiente usó la habilidad parpadeo de su traje de combate y continúo corriendo.

Los rugidos sonaron a su espalda aún más motivados, los había perdido por un momento, pero era muy posible que pronto siguieran su rastro.

Mirando los alrededores, Aurora vio un árbol hueco bien escondido y se acercó rápidamente.

Dejando a la mujer contra la pared interna, rompió un pergamino de ocultación y sacó cuatro drones dejándolo en el lugar con su sistema de control.

“Soy fuerte… Muy fuerte. Un día en el mundo real, eran días e incluso semanas en donde entrenaba. Medite durante horas enteras, balancee mi espada incontables veces y cuando estaba cansada mi maestro se enfrentaba conmigo y me daba una paliza, luego otra y otra. Durante toda mi infancia.” Declaró Aurora y mirando a la mujer, pidió. “Confía en mí… Me volví fuerte no porque alguien me obligaba, simplemente porque quería ser una heroína, pero sobre todo quería ayudar… Ahora déjame ayudarte.”

La mujer la miró, sus ojos estaban cansados y agotados, pero al ver su mirada dio una suave sonrisa.

“Está bien…” Murmuró en voz bajaba bajando su mirada.

Aurora se movió de inmediato y sacando una de sus dos espadas que siempre usaba con su armadura de batalla plateada, la rodeo en su aura celeste y luego la clavó en el suelo.

Un domo azulado se creó usando su aura de espada como una barrera y a pesar de que en este momento no duraría algunas horas, podría soportar varios ataques y resistir durante un tiempo.

Presionándola fuertemente en la tierra el tronco en donde se encontraba rodeado con el aura se hundió en el suelo como una cueva primitiva.

“Espera. Me encargaré de los monstruos y volveré en un momento.” Declaró Aurora preparando su equipo.

Revisó su espada, verificó el lugar y los drones.

“Está bien…” Murmuró la mujer y respirando hondo, preguntó. “¿Qué se siente ser la primera de su clase? Ya sabes cómo heroína de esta nueva generación.”

Aurora se congeló un momento al escuchar esa pregunta que dejaba ver que la había reconocido.

“Yo también estuve durante la Calamidad No-Muerta… Y solo había una persona de su tipo.” Señaló la mujer levantando su mirada.

Aurora pudo ver una suave sonrisa en su rostro demacrado.

No importa cuánto trató de ocultarse, su juventud fue visible y a pesar de que sus características físicas eran diferentes, sus habilidades no podían ser ocultadas.

¿Qué se sintió?

“Fue difícil… Demasiada presión y críticas, pero al final a pesar de que fue duro y difícil. No me arrepiento.” Declaró Aurora con un tono serio.

Esas palabras hicieron reír suavemente a la mujer y solo esa pequeña risa hizo que Aurora se relajara.

“Solo espérame… Te prometo que te sacaré de aquí.” Anunció Aurora con una confianza abrumadora.

Había aprendido a avanzar no importa el lugar… Avanzar y seguir avanzando.

Ahora también debía avanzar.

“Vete. Solo ten cuidado, nunca dejes que te rodeen y recuerda que ellos siempre esperan a que estés débil para atacarte.” Aconsejó la mujer dándole una suave sonrisa y mirándola, murmuró. “Gracias…”

Sintiendo los gruñidos de monstruos y temblores que causaban su enemigo, Aurora respiró hondo y agregó. “Agradéceme cuando salgamos.”

Suprimiendo sus emociones y dudas, salió por la abertura y luego cerró todo cuando presionó la barrera azul de su aura de espada escondiendo aún más el lugar.

Desde afuera nadie se daría cuenta y eso fue suficiente.

Dejando los pensamientos de lado, Aurora avanzó hacia adelante con su espada en su mano.

Un aura incolora rodeaba su espada tragando sus emociones y entonces, pudo ver el mamut cargando con lentitud.

Su mitad del cuerpo estaba cortado, pero era una criatura que liberaba una fuerza de rango S.

A su alrededor se encontraban otros monstruos y los goblins no estaban por ninguna parte de forma visible.

“¡GRahh!”

Al ver a aquella que lo había herido de gravedad, el mamut cargó hacia Aurora y ella balanceó su espada con toda su fuerza.

Su aura incolora era destructiva, pero necesitaba estar en una posición perfecta y requería un momento a diferencia de sus otras tres auras de espada.

Mirando la criatura acercarse midiendo cerca de cuatro metros de alto, Aurora volvió a cortar de forma horizontal.

“…”

Su corte fue dirigido a los pies de ese monstruo en donde se encontraban otras criaturas… Un corte horizontal que cortó todo en su visión.

Las patas de ese gran monstruo, los grandes árboles y los otros monstruos.

“Grahh…”

El mamut de Rango S cayó al suelo con sus patas cortadas y se arrastró hasta los pies de Aurora, en donde ella solo usó su aura de espada de color rojo y la atravesó por completo.

Entonces, avanzó ante los monstruos que venían atrás del mamut y que ahora cargaron.

Cortó a una gran serpiente, a un monstruo como un lagarto de ocho patas, una gran ave que no podía volar y luego un monstruo de muchas bocas.

En medio de ese gran grupo de monstruos, corrió a gran velocidad, esquivando y cortando por igual.

Su aura de espada roja y verde se extendían por los alrededores, la primera cortaba todo a su paso y se volvía más fuerte tras matar a más monstruos.

Tal vez no eran humanos y no usaban barrera, pero su carne era más fácil de atravesar.

Todo mientras los cortes verdes volaban en todas direcciones golpeando a los enemigos que debía golpear.

Las heridas se acumularon en su cuerpo, no era la falta de experiencia o que estaba oxidada, era la cantidad de enemigos de diferentes fuerzas.

Un corte en su pierna, en su hombro, y en su estómago, se fueron acumulando, pero ella siguió.

Su cuerpo se manchó con sangre negra y roja de aquellos que estaban menos corrompidos, pero siguió cortando otra vez y otra… Y otra.

Golpeando con su puño libre cuando debía y recibiendo los cortes con su cuerpo sin temor.

Ahora no era un espadachín de cuerpo débil, era una luchadora con una alta resistencia, fuerza y regeneración.

Agregado a su velocidad y rápidos reflejos, tenía grandes virtudes y cada vez menos defectos.

Es por eso que cortó a todos los que se encontró dejando cadáveres a su paso y cuando no hubo más, usó el ‘parpadeo’ de su traje de combate para escapar y luego utilizó un artefacto para limpiar toda la sangre.

Sus heridas se acumularon en su cuerpo, pero ella solo bebió una poción de baja calidad para ayudar a su regeneración y se escondió por los alrededores.

Los cadáveres atraerían a otros monstruos, pero los diversos cadáveres podrían llamar la atención de todos los monstruos y permitirles a ellas escapar.

Avanzando hasta el lugar en el que había escondido a Dayana, Aurora trató de controlar su respiración.

Había entrenado con sus maestros durante mucho tiempo mejorando su aguante, pero el combate había sido arduo.

Cuando llegó el lugar, respiró aliviada al ver que no había sucedido nada notable en los alrededores, pero su expresión se volvió seria al momento siguiente.

Desenterrando el tronco con la fuerza de un luchador de rango A, pudo ver el domo azul de su espada y cuando entró al lugar, su cuerpo se quedó quieto.

‘Lo siento’.

Esas palabras estaban grabadas la pared interna del tronco y bajo ella se encontraba la mujer inmóvil…

La sangre goteaba de sus muñecas y su cuerpo se volvía frio mientras una daga manchada de sangre yacía a su lado.

Aurora respiró de forma pesada tratando de controlar sus emociones, pero algo empezó arder desde su interior.

Era su ira… Su ira se elevaba desde su interior y no importa cuánto deseara apaciguarla no pudo.

El crujir de dientes se extendió y la ira se convirtió en furia, esa furia en vigor para arrasar todo a su paso.

En medio de su estado, una criatura verde saltó de los árboles en donde estaba escondido y Aurora se giró para atraparlo desde el cuello con su mano.

“Grr…”

El diablillo gruñó cuando su cuello fue atrapado con una gran fuerza.

Ella lo había mencionado… Atacaban por sorpresa cuando terminaba de luchar contra monstruos.

Aurora miró a esa criatura, hirviendo en ira por dentro y…

*Crack*

Apretó su cuello con toda su fuerza escuchando los sonidos de huesos siendo quebrados.

“…”

Cuando la criatura cayó al suelo inmóvil, Aurora no se sintió satisfecha.

Necesitaba desahogarse, necesitaba liberar toda su ira, toda su furia… Y tenía un objetivo perfecto para hacerlo.

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