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TG – Capítulo 242: Ellas son imparables.

Capítulo 242: Ellas son imparables.

Akira, el cambiaforma Oscar y el Archimago Edward se encontraban en una gran sala.

También se encontraba Rupert y a su lado estaba César con su ‘domadora’ oficial que se denominaba como ‘compañera’, Charlotte Cuvillier.

Luego se encontraba la Princesa Heredera del Imperio Falion Cithrel y su guardaespaldas Venali.

Liam miró a todos los presentes… Cada uno de ellos era Rango S y él también se incluía en el grupo.

Luego se encontraba el Duque Kristoph, la Cardenal Najjar y Eva Santos también conocida como la Reina del Norte.

“Primero déjame reconfirmar. ¿Eva tú también participarás en esta misión? Como dije antes, esta misión es personal independiente de las fuerzas aliadas.” Declaró la Cardenal Najjar mirando a Eva Santos.

Liam no sentía desconfianza en el tono de la Cardenal Najjar era muy probable que hayan escuchado a Eva rezando en nombre de su dios, para enfatizar su postura.

No importa cuánto dijeran que quería pagar sus pecados y toda esa afirmación oficial y publica que se dio… Esa mujer era la Reina del Norte aquella que dirigió y unificó la mafia en América.

Una poderosa arquera de Rango SS con un pasado muy oscuro.

“Sí. Su Majestad Víctor enfatizó que hiciera lo posible para participar en temas relacionado con Aurora y Alice Campbell.” Informó Eva con un tono serio y con un suspiro, agregó. “Según lo que me dijo perdió una apuesta con su estudiante.”

Liam lo miró por un momento, pero eso fue todo.

Había escuchado de Nicole lo que le había pedido al Emperador Víctor y estaba sorprendido y cauteloso con la aceptación de tal individuo, pero eso ya no importaba demasiado.

Ahora lo único que importaba era confirmar el estado del portal abismal y si es posible el envío de refuerzos.

La desaparición de Aurora y Alice Campbell para Zerzura era un gran golpe y muchos estaban agitados.

Tal vez la ciudad ya había crecido lo suficiente para ser independiente, pero la importancia personal era muy pesada.

Desde el General Makeba, hasta los Orisha Oko o la misma Empresa Apicius… Todos estaban prestando atención a su grupo.

“Perfecto. Cualquier ayuda será aceptada.” Declaró Cithrel tomando el mando y al mirar al grupo, comentó. “El objetivo de nuestra incursión es comprobar el estado del portal abismal y verificar si podemos enviar refuerzos. Trataremos de hacer todo lo posible para evitar batallas.”

Los radares y satélites hasta incluso sus propios drones habían comprobado que era muy difícil acercarse alrededor de la grieta y el portal abismal debido al ‘Caos’.

Esa energía divina era intangible, pero en grandes cantidades podían afectar el cuerpo llevando a cabo mutaciones de toda clase.

En cierta manera era como la ‘radiación’, pero más instantánea y poderosa debido a que también afectaba la mente y el ‘alma’.

Tratar de luchar contra eso, era complicado y como generaba monstruos, iniciar una batalla y agitar esa energía sería problemático.

Si bien nadie controlaba el ‘Caos’, agitarlo podía ser como lanzar una piedra en un lago… Atraería la atención de todos los monstruos y podría llevar a una muy difícil situación.

“El Duque Kristoph se asegurará de mantener estable el portal abismal en caso de conflicto. Eva Santos prestará apoyo a larga distancia y la Cardenal Najjar nos mantendrá seguros del ‘Caos’.” Informó Cithrel y mirando al grupo, declaró. “El número de participantes es alto debido a que, si la situación se vuelve compleja, tendremos que pavimentar nuestro camino hacia afuera.”

Ya todos habían sido informados como se moverían.

Se usaría magia para ocultarse y entrar lo más sigiloso posible, pero dependiendo de la situación cerca del portal abismal y teniendo en cuenta la peor posibilidad, el conflicto para escapar sería una alta probabilidad.

La idea a tener en cuenta era salir y entrar lo más sigiloso posible.

“Yo misma participaré para escanear el portal abismal junto al Duque Kristoph.” Declaró Cithrel logrando que la expresión de ese duque vampiro se volviera más solemne y al ver que era un ambiente tenso, agregó. “Ante la posibilidad de enviar refuerzos el Imperio Falion se moverá.”

Esas últimas palabras llevaban una gran confianza e hizo que muchas expresiones se relajaran, incluyendo a la del mismo Liam.

No había duda en su voz y que el Duque Kristoph asintiera con una expresión leal, dejo en evidencia que no estaba bromeando.

¿Sería por Urfin y su equipo? Liam estaba seguro de que por la única razón por la cual Cithrel se movía era Aurora y Alice.

Como ahora solo se estaban confirmando detalles, ella se distanció con el Duque Kristoph y Venali adentrándose a una habitación privada.

La Cardenal Najjar y Eva Santos se alejaron hablando entre ellas, mientras se dejaban el grupo presente en el lugar.

“Charlotte no necesitas participar. No tienes responsabilidades con Aurora o Alice.” Señaló César en voz baja.

Esta sala era grande y fue preparada para que individuos como Rupert y César pudieran estar presente, aunque el primero era tres metros menos que el segundo a pesar de ser del mismo rango.

“Está bien, sé que ellas son importantes para ti.” Respondió Charlotte en voz baja y sin expresión agregó. “Además, soy tu compañera debo estar a tu lado.”

Rupert se rio ante esas palabras golpeando el hombro de César quien le dio un gruñido bajo, pero se cruzó de brazos tras asentir.

Por su parte Liam miró a Akira que también estaba nerviosa y Oscar que estaba murmurando con ella en una esquina para calmarla.

Esta última era la que más conectada estaba con Aurora y Alice debido a que siempre fue muy animada para acercarse.

Mirando la situación, Liam verificó sus drones por tercera vez y no negó que estaba ligeramente ansioso.

Él no podía contactar con los padres de Aurora y Alice y la Cardenal Brousseau era igual, lo que hizo que esta situación fuera difícil.

En Zerzura aquellos que estaban a la espera para enviar refuerzos en caso de que el Portal Abismal lo permitiera estaban preparados.

La Empresa Apicius estaba un poco más tranquila gracias al dominio de su CEO, James, pero también se notaba que se estaban moviendo.

La Cardenal Brousseau estaba en la iglesia para actuar usando otros medios más ‘divinos’, tratando de comprobar la seguridad de las ‘Protectoras de Zerzura’.

Para el mundo Aurora y Alice Campbell eran parte de los desaparecidos en el portal abismal, uno de los tantos del grupo, pero a los ojos de otro gran grupo de persona resultaba individuos gran importancia.

Era lo mismo para él.

Tal vez su confianza no era tan alta como César y Rupert que parecían no dudar de su fuerza, pero seguía confiando en ella.

Aunque no podía negar su preocupación.

Todo había empezado como trabajo y ahora con Aurora llevaba proyectos bastante grandes.

“Liam, ¿puedes venir?” Preguntó Venali con un tono profesional.

Él obedeció y la siguió dejando sus pensamientos de lado.

Dejando la sala, caminó por el pasillo y luego entró a una habitación privada en donde había dos altares.

En uno había una gruesa pila de notas y en la otra había gemas que brillaban de forma radiante.

Aquel altar que tenía la pila de notas tenía una estatua de un libro abierto y el segundo altar con las gemas brillantes, tenía una estatua de un espíritu traslúcido que sostenía una luna que generaba oscuridad.

La primera estaba dirigida a la Diosa del Conocimiento y la segunda a la Diosa de la Luna de Terra nova.

Cithrel estaba en medio rezando y ante la visión de Liam, las notas revolotearon por su cuenta y fueron devoradas por la estatua del libro que parecía haber adquirido realismo.

En cuanto a las gemas brillantes perdieron su belleza y su luminosidad logrando parecer carbón negro.

Liam se quedó aturdido al ver que los rituales acababan de funcionar.

“¿Es curioso no lo crees? A los dioses le puede gustar las notas de investigación o unas gemas brillantes… Parece mundano.” Dijo Cithrel mientras se levantaba y al ver a Liam algo preocupado, declaró. “No te preocupes, a ninguna de las dos le molestará mis palabras.”

Arreglando su ropa y poniéndose varios artefactos como si fueran simples joyas, ella verificó su equipo.

“La Diosa del Conocimiento es la diosa oficial del Imperio Falion y la Diosa de la Luna es igual en el Imperio Lunar… Yo seré la gobernante del Imperio Falion y mi madre es la Emperatriz del Imperio Lunar.” Explicó Cithrel con calma y dando una mirada seria, declaró. “A pesar de que su poder es limitado en este mundo, en Terra nova son dos diosas muy poderosas.”

La expresión de Liam no cambio al darse cuenta de que Cithrel parecía tener más importancia de la que había imaginado.

No entendía la complejidad de los dioses y como ellos eran tratados en Terra nova, pero sabía que era algo no deseaba saber.

“Lamentablemente ambas diosas no pueden asegurar el estado de Aurora o Alice debido a que no tienen conexión con ellas.” Declaró Cithrel dando un suspiro y revisando su varita mágica, agregó. “Sin embargo, hoy nos prestarán apoyo para evitar cualquier percance.”

Era posible que si Aurora y Alice rezaran a tales dioses se formara una conexión entre ambos… Al menos eso era lo que había escuchado Liam cuando se hablaba de teología.

“Gracias por tu ayuda.” Dijo Liam sinceramente y dando una mirada, comentó. “Ya he logrado conseguir el contacto de alguien que te puede ayudar con tu búsqueda.”

Aurora antes de irse le había informado de lo que buscaba Cithrel y a pesar de que no sabía su objetivo final, la persona la cual estaba interesado era un alto mando del gobierno estadounidense que había muerto hace años.

Sus registros e información no solo era clasificado, sino que parecía un fantasma.

Cithrel asintió sin darle importancia y le dio una mirada seria.

“Te llamé por un asunto importante. Dependiendo de cómo sea la situación, habrá responsabilidades diferentes en el futuro.” Señaló Cithrel y al ver que su expresión cambiaba, comentó. “Akira y su grupo se encargarán de mantener un ojo sobre Clémentine y los demás. En tu caso, sería bueno que mantengas un ojo en Andrés. Tratar de que su preocupación no los empuje a actuar de forma imprudente.”

Liam la miró con seriedad.

Esas palabras eran una preocupación evidente, pero había algo oculto.

“¿Crees que nuestra situación terminara con un mal resultado?” Preguntó Liam con seriedad.

Eso era lo que pudo sentir.

Su forma de tratar de solucionar los problemas alrededor de Aurora que no estaba presente fue notable, pero generaba una sensación ominosa.

“¿Quién crees que formó los portales abismales? Hay dos Dioses Primordiales prestando atención a la tierra, pero ninguno ha dicho una palabra. ¿Crees que ellos no saben lo que ocurre?” Preguntó Cithrel e ignorando su mirada, dudó. “¿Esto es una prueba, un castigo o una enseñanza?”

Esa pregunta hizo que Liam temblara de forma inconsciente ante las posibilidades.

“Al final no importa. Aurora y Alice están en el medio e independientemente del resultado hay que mirar hacia adelante y prepararse para lo peor.” Agregó Cithrel y dando un largo suspiro, anunció. “Tal vez no pueda cargar con sus ideales, pero al menos puedo tratar de cuidar sus allegados.”

Liam se quedó en silencio y aunque no lo deseara estaba de acuerdo.

******

En medio de la noche, un grupo voló sobre las costas de la Ciudad Constanza.

Rupert, César y Venali estaban adelante abriendo paso como la vanguardia de combate cercano.

Al medio estaba Cithrel, Charlotte y el mismo Edward que observaba todo.

A los costados se encontraba la Cardenal Najjar y el Duque Kristoph dejando un poco a su espalda a la Reina del Norte, Oscar y Akira con Liam.

El grupo estaba avanzando por el mar negro y a lo lejos se podía ver el antiguo puerto de la Ciudad Constanza.

Estaba todo ligeramente difuminado no solo por la oscuridad, sino que por el ambiente cambiado del ‘Caos’ que corroía los edificios y contaminaba todo a su alrededor.

La Ciudad Constanza había sido arrasada por un hechizo del Duque Kristoph que destruyó gran parte de la ciudad, pero el puerto seguía teniendo algunos edificios en donde los monstruos habitaban.

Sin embargo, ahora no había agua en el puerto y el agua había retrocedido a una gran distancia en donde había una gran barrera que impedía que el ‘Caos’ se extendiera para corromper el mar, al mismo tiempo que impedía que el mar volviera a su posición.

Se había retrocedido la ‘marea’ y a la vez se había extendido la costa todo para evitar que el ‘Caos’ contaminara el agua del mar y las criaturas vivas.

Los monstruos iban a esa zona, pero los magos de agua, usaban el agua del mar para exterminar todo a su paso mientras que había una fuerte defensa en esa área.

También se había levantado la tierra para permitir que la defensa funcionara con cuidado.

“Te dejamos aquí.” Dijo Cithrel mirando a Eva y cuando ella asintió, observó a los demás y recordó. “Solo nos estamos infiltrando, no se mueven de forma imprudente.”

Eva era una arquera y podía ofrecer apoyo desde una gran distancia, Liam era parecido pero sus numerosos drones podían ser usados para encargarse de una gran cantidad de criaturas.

Al ver que todos asentían, se empezó los preparativos.

Cithrel usando su varita preparó un hechizo agitándola en el aire y murmurando en silencio.

Nadie escuchó su murmuró, pero los alrededores empezaron a volverse más claros para Edward.

Su mente logró conseguir una mayor lucidez y a la vez rapidez para pensar, pero mayormente muchos de sus problemas mágicos empezaron a obtener respuesta.

Palabras empezaron a aparecer alrededor de la varita de Cithrel, cuando una existencia se movió para favorecerla… Era la Diosa del Conocimiento que hizo que esas palabras se infundieran en la varita.

Entonces cuando Cithrel lanzó su hechizo, la presencia de todos desapareció por completo y los puso en un estado de ocultación de muy alto nivel.

Se le había informado que Cithrel había llevado a cabo rituales para la Diosa del Conocimiento, pero sinceramente la respuesta de esa existencia lo sorprendió.

Había llevado el hechizo de esa princesa a un nivel mayor de lo que podían imaginar.

“Mi turno…” Murmuró la Cardenal Najjar y agitando su mano, sus visiones se distorsionaron entre lo irreal y real, tan solo para momentos después volver a ver con claridad.

Había usado el poder de su dios de forma directa, para cortarlos del ‘espacio’ material y creó una fina línea que los dividía de la realidad.

“Ahora el ‘Caos’ no los afectará en su totalidad, incluso si miran directamente y también he enfatizado la ocultación, pero igualmente deben tener cuidado.” Avisó la Cardenal Najjar.

El grupo con Cithrel al mando empezó a moverse y Edward pudo ver que la velocidad de su vuelo aumentaba y cuando se acercó se dio cuenta, de que el ‘tiempo’ era más lento a sus alrededores.

La Cardenal Najjar los había desconectado del ‘espacio’ y aceleró el tiempo a su alrededor permitiéndole actuar con mayor rapidez y reacción.

Esto era perfecto para la Reina del Norte que se había quedado protegiendo su espalda, debido a que ella podría disparar con una mayor rapidez.

Al igual que todos podían reaccionar con mayor velocidad.

Acercándose al puerto tratando de ir al portal abismal por la zona trasera, Edward notó esa gran grieta en el cielo y esa oscuridad que se retorcía alrededor como si fuera alguna clase de velo.

“No es el elemento oscuridad y tampoco es el ‘Caos’, se trata de que el aire ha sido corrompido. Respirarlo puede contaminar el cuerpo físico y si no son purificados sus órganos pueden convertirse en un monstruo o ustedes pueden convertirse en uno.” Explicó la Cardenal Najjar.

La expresión del grupo se volvió seria.

El ‘Caos’ era difícil de explicar debido a que era tomado como una ‘energía’, pero a veces era difícil que esa clase de energía se volviera algo ‘material’.

También era complicado definir con claridad debido a que se trataba de algo ‘divino’, pero lo que todos estaban de acuerdo era que resultaba ser aterrador.

Podía corromper cualquier cosa y el aire era lo mismo.

Un ser humano normal se podía convertir en una grotesca criatura con una alta fuerza, una planta en un monstruo aterrador y un cadáver podía tomar forma de una abominación.

Ahora ellos estaban viendo a los monstruos mientras volaban.

Algunos edificios que habían quedado tenía paredes negras e incluso venas punzantes que tal vez venían de plantas o animales que habían sido corrompidos en su interior.

Estaban de noche y si bien habían bebido un brebaje para ver en la oscuridad, todavía seguían teniendo su visión difuminada al adentrarse a ese velo de oscuridad.

En lo que sería la ciudad destruida se empezaron a ver raíces grotescas como venas que se extendían por el suelo que pulsaban con terror.

“En el vacío del exterior no solo hay ‘Caos’ también puede haber criaturas y entidades de gran terror que vagan por el vacío.” Murmuró Cithrel al detenerse.

Habían volado ocultos dirigiéndose a donde estaba la grieta, en el cual abajo se encontraría el portal, pero al entrar al velo y ver con claridad la expresión de todos cambiaron.

El lugar que el Duque Kristoph había destruido y los alrededores en lo que se encontraría el portal, se encontraban gruesas raíces que palpitaban como venas.

Eran gruesas y anchas, palpitaban como si algo se moviera en su interior.

“Esto parece ser señales de una criatura que devora vitalidad de la tierra.” Señaló Cithrel con cuidado y mirando al cielo en donde estaba la grieta, declaró. “Al menos, esta vez no es algo que intenta entrar.”

La grieta en lo alto era un desgarro en la realidad y más allá se podía ver pura oscuridad que de vez en cuando se retorcía y dejaba entrar criaturas grotescas.

“Sin embargo, significa que ya se encuentra de este lado. Su Alteza es mejor que desde ahora se aumente la guardia.” Aconsejó el Duque Kristoph con un tono serio.

Ambos Terranovense no parecían para nada alterados y era lo mismo para la Cardenal Najjar que parecía piadosa.

Sin embargo, todos los demás llevaban una expresión fría casi pálidas.

Edward era uno de ellos… Sus pelos estaban de punta y no solo sentía asco, sino que a veces solo mirar la grieta generaba un sentimiento muy ominoso.

Peor, las palabras de esos terranovense lo alteraban.

Cithrel era joven, pero eso no significaba que no fuera conocedora y más cuando venía de un imperio mágico como lo era el Imperio Falion… Ella muy posiblemente conocía secretos de todo tipo.

La tierra muerta dejaba en evidencia que la vitalidad estaba siendo devorada por esas gruesas y anchas raíces, lo que significaba que la criatura estaba en el interior.

Volando con cuidado siendo ignorado por todo tipo de monstruos, el grupo se acercó a donde se encontraba la grieta, cuyo alrededor estaba cubierto por gruesas raíces.

“Libertad… Oh, dulce libertad…”

Entonces una voz sonó… Una voz extraña medio humana y medio distorsionada fue escuchada por su grupo.

Los monstruos y abominaciones también lo escucharon, pero no avanzaron hacia el ruido, sino que, por lo contrario, se alejaron.

El grupo se miró entre sí, y avanzaron adelantándose.

Pasando por una gruesa raíz de color negruzco que palpitaba, las expresiones de todos cambiaron.

“Libertad… Oh, dulce libertad.”

La voz venía de un hombre… No, ya era imposible llamarlo de esa forma.

Era una criatura extraña, su cintura hacia abajo era una masa grotesca de raíces que se extendían de su cuerpo y devoraba la tierra a su paso.

Su aura de rango S se extendía por los alrededores, en la fina línea del límite de un rango SS.

Las raíces eran parte de su cuerpo creadas por su propia piel que había mutado de la forma más horrible.

Su parte superior se mantenía ligeramente humana, pero tenía protuberancias en su estómago y su rostro estaba perdido en la locura.

Estaba vivo.

Ese hombre estaba vivo tras haber sido corrompido por el ‘Caos’ que distorsiono su mente y corrompió su cuerpo transformándolo en una criatura aberrante.

Ese monstruo estaba al frente del portal en donde de vez en cuando temblaba y criaturas salían.

“Libertad… ¡Dulce libertad!” Gritaba el monstruo arrastrándose con las raíces sin poder ir demasiado lejos.

Las miradas del grupo se volvieron raras, pero Cithrel levantó su mano para que se detuvieran.

—Mantengan la calma y no ataquen, déjenme encargarme. —Ordenó Cithrel a través de magia mental.

El grupo se calmó y ella respiró hondo y cerró sus ojos.

“Gran Señora de los Espíritus, Madre de la Noche, Gran Luna que ilumina nuestros caminos, por favor lleva a todos a tu reino del descanso y permíteme completar mi objetivo.” Rezó Cithrel en voz alta.

Su voz no fue escuchada debido a la barrera, pero su cabello celeste empezó a brillar y entonces una suave brisa soplo mientras que en el cielo la luna se reveló extendiendo su brillo con calma.

Acababa de rezar a la Diosa de la Luna de Terra nova y a pesar de que esa diosa no era de este mundo, había respondido agitando sus poderes y extendiendo su ‘autoridad’.

La luz brilló por los alrededores y todos tuvieron una pizca de somnolencia que la Cardenal Najjar disipó al agitar su mano.

Lentamente el silencio se extendió cuando la autoridad de la ‘Noche’ hizo efecto logrando llevar a los monstruos y toda criatura viviente a un sueño.

Esa poderosa existencia era la Diosa de los Espíritus, de la Noche y de la Luna por la cual era conocida por completo y su ‘autoridad’ de ‘Noche’ se extendía en menor medida al ‘sueño’ y ‘descanso’, logrando que las criaturas quedaran en silencio.

“Li… Tad…”

La voz entrecortada de la criatura sonó antes de quedar inmóvil, cayendo en un sueño.

“Quédense aquí y no realicen ningún ataque. Están en un sueño, pero cualquier cambio puede despertarlo.” Advirtió Cithrel mirando la luna que tenía un tinte azulado.

Su cabello también brillaba logrando que su azul se volviera más fuerte y Edward sintió que su presencia empezaba a aumentar.

Con el Duque Kristoph a su lado, ambos avanzaron al portal abismal con una calma total y se pusieron delante de ese portal realizando varios hechizos de análisis.

Todavía seguían cubiertos por el hechizo de ocultación así que no podían ser detectados.

Sin embargo, Edward que miraba desde lejos pudo ver como la expresión de Cithrel se volvió solemne.

Tras realizar varias comprobaciones junto al Duque Kristoph, este último agitó su cabeza y antes de que pudiera hablar el portal abismal tembló y un monstruo volvió a salir.

El monstruo no los pudo ver, pero Cithrel agitó su mano creando una esfera de aire cubriendo en su totalidad a la criatura y la lanzó al portal.

“…”

Entonces la expresión del grupo cambio por completo al ver que a mitad de camino cuando la criatura se estaba adentrando, fuera aún más corrompida por el ‘Caos’, antes de desaparecer.

Ya no era como la primera vez que viajaron en la expedición en donde los miembros entraban sin más, sino que en medio de su viaje eran corrompidos de forma completa.

Cithrel dio una mirada al portal abismal y luego se retiró con el Duque Kristoph a su espalda.

Si bien esa joven princesa llevaba una expresión solemne que ocultaba todas sus emociones y parecía despreocupada, el Duque Kristoph estaba a su espalda como todo un protector pendiente de esa abominación.

Recibiéndola en silencio, Cithrel percibió la mirada de todos los presentes.

“Es imposible el viaje y enviar los refuerzos. De nuestro lado es estable, pero del otro lado… Es en donde hay graves problemas.” Informó Cithrel y con una expresión grave, explicó. “Los monstruos pueden llegar porque son monstruos, pero si alguien viaja puede ser corrompido por el ‘Caos’ en medio de su viaje y llegar como un monstruo.”

“No sabemos la causa, pero es posible que sea por algunas circunstancias a donde está dirigida el portal abismal.” Agregó el Duque Kristoph con seriedad.

“…”

El silencio se extendió y las expresiones de todos cambiaron de múltiples maneras.

El significado era claro… No podían enviar refuerzos y no podían averiguar la situación de Aurora y Alice junto a los demás.

Akira se mordió los labios apretando su puño y Oscar tomó su mano para tratar de consolarla, lo que hizo que bajara la cabeza.

Rupert soltó un gruñido bajo y César retorció su cuello como si quisiera dejar salir todas sus emociones en una batalla.

Por su parte, Edward observó a la grieta en lo alto.

Se sintió como un inútil… Débil… E impotente.

Ni siquiera podía decir que se había acercado a la persona que admiraba y antes de tener la oportunidad ella había desaparecido a causa de un portal abismal.

¿Por qué un portal abismal apareció en este lugar?

¿Era un juego de esas poderosas existencias conocidas como dioses?

¿Los humanos eran tratados como niños o simplemente como juguetes para su diversión?

Y sobre todo… Aurora ya no estaba por la culpa de ellos.

Eso no era una pregunta era un hecho.

Mirando esa profunda oscuridad del vacío que parecía retorcerse, los pensamientos de Edward empezaron a cambiar con lentitud.

Su ira se transformó en furia y esa furia fue alimentada por el rencor desmedido dirigido a esas existencias que jugaban con ellos… Luego se dirigió a aquellos que creían en ellos y por último a las personas que al final solo se quedaban rezando esperando que otros le solucionaran sus problemas.

Su rencor se dirigió a sus pensamientos personales, desde los héroes urbanos que solo jugaban en las ciudades a aquellos del gremio de héroes que solo querían mantener un status quo.

“Edward respira hondo.”

Antes de que su ira pudiera explotar, escuchó una voz a su lado y cuando se dio cuenta había sido rodeado por su grupo.

Rupert y César lo miraban con seriedad preparado para contenerlo, pero la Cardenal Najjar estaba al frente de él, dándole una mirada.

“Relaja tu mente y aparta la mirada de la grieta.” Declaró Cithrel con una voz tranquila mientras usaba magia mental.

Edward pudo sentir eso, pero al ver que el cielo se estaba poniendo oscuro por sus emociones que cambiaban el clima, aceptó la influencia mental.

Apartando su mirada su mente entró en un estado de calma y el cielo volvió a la normalidad.

“El ‘Caos’ puede corromper la mente, potenciando disgustos y emociones específicas. Algunas veces llevando a la locura y otras veces guiando a las personas por un camino inadecuado. Todos están agitados en este momento, es mejor volver ahora y mantenerse alejado de este lugar, sus estados mentales no son adecuados para enfrentarse al ‘Caos’.” Advirtió la Cardenal Najjar.

Edward la miró y al ver que los otros asentían, se dio cuenta de lo que estaban haciendo.

¿Por qué ellos tuvieron que venir cuando Cithrel podía convocar rangos S bajo su mando?

No eran necesarios debido a que los terranovense más expertos podían tomar su lugar e incluso paladines de mayor poder.

Ahora simplemente fueron traídos para alejarlos de este lugar.

Edward miró a Cithrel quien lo ignoró mientras daba vuelo con su grupo acuesta.

Esa princesa estaba tratando de alejarlos de enfrentarse al portal abismal y a la batalla que seguramente en el futuro vendría, porque seguramente deseaba que no hubiera complicaciones.

Con su estado mental podían causar errores y esos errores podían constarle la vida… Algo que haría que Aurora estuviera muy mal.

Tal vez no sabían si ese dúo estaba bien, pero lo que estaba seguro era…

“Ellas sigan vivas.” Declaró César con una voz gruesa y mientras su pelaje empezaba a arder, anunció. “Ellas son imparables.”

Ahora mismo estaban saliendo de ese velo de oscuridad mientras que las criaturas volvían a despertarse con lentitud.

No realizaron un ataque masivo debido a que esto no era lo que estaba planeado con las fuerzas aliadas y su objetivo era otro.

Las palabras de César llevaban una gran confianza.

“Obviamente. ¿Alguna vez han visto a Alice perder? ¿O Aurora rendirse? Yo nunca lo he visto.” Declaró Rupert con seriedad.

Su compañero el Anciano Kernen no lo había acompañado debido a que era un Rango A y ahora solo se aceptaron rangos S o con la fuerza de tal rango, pero Rupert no demostró falta de confianza.

Ambos demostraban su confianza con claridad, podían decir que eran de mentes simples, pero su firmeza estaba asentada no en la esperanza, sino que en la confianza de la fuerza.

“Son más capaces y tienen mayor experiencia que muchos de nosotros juntos.” Comentó Liam con un tono claro.

Ambas eran rango S a una edad demasiado joven y en cierta forma era verdad que eran más capaces que algunos de ellos.

Edward no podía negarlo.

Sus palabras estaban para animarse entre ellos a no perder la esperanza, pero también demostraban confianza.

El grupo avanzó y Edward observó a Cithrel.

La conocía desde hace poco, pero en cierta forma había logrado entender a Aurora y se movía tratando de cuidar aquellos que eran cercanos a su amiga.

A diferencia de él, que se culpaba y se sentía débil, los demás se movían… Seguían tratando de avanzar a su forma.

Ellos tenían claro sus objetivos y sus prioridades, muy diferente a él que estaba perdido.

¿Qué podía hacer en este momento para seguir avanzando?

Edward lo sabía… Al menos trataría de reducir un poco el peso que ella cargaba, ya sea con las relaciones de sus compañeros o con sus objetivos.

Aunque sea un poco, tan solo para que cuando volviera o cuando encontraran una manera de enviar ayuda, Aurora pudiera relajarse un momento.

“Ahora también llevamos información para preparar el asalto total y cerrar la grieta… Una vez dada a las fuerzas aliadas ellas determinarán como moverse y cuando hacerlo. No sé cuánto se demorarán para realizar los preparativos para los rituales, pero no creo que sea demasiado.” Comentó Cithrel y mirando al grupo, declaró. “Una vez que eso sucede, será el momento en el cual podamos hacernos cargo del portal abismal y movernos para verificar su seguridad.”

Sus palabras llevaban confianza y una gran claridad en la forma que se movería.

Esto era un movimiento personal por eso a pesar de que las criaturas estaban ‘dormidas’ por intervención divina de la Diosa de la Luna, ellos no actuaron precipitadamente.

Habían visto a los monstruos de primera mano y era una gran información para cuando se realizará el asalto total en donde tendrían que realizar un ritual para cerrar la grieta.

“Su seguridad…” Murmuró la Cardenal Najjar deteniéndose en seco.

Ya estaban cerca de la línea de defensa, pero su forma de detenerse hizo que todo el grupo se detuviera al instante.

Cuando la miraron, las expresiones del grupo cambiaron al ver que los ojos de la Cardenal Najjar estaban completamente blancos.

“Los desaparecidos están vivos al otro lado.” Anunció la Cardenal Najjar cuando el espacio se retorció a su alrededor y luego de que sus ojos volvieron a la normalidad, declaró. “Me lo acaba de decir mi señor.”

Todos quedaron impactados al escuchar esas palabras.

****Nota del Autor:

¿Que les parecio el capitulo? No se olviden de comentar y recomienden la historia si le ha gustado.

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