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TG – Capítulo 25: ¿Qué demonios está sucediendo?

Capítulo 25: ¿Qué demonios está sucediendo?

Aurora acarició su estómago y suspiró al ver a Alice caminando mientras comía sus papitas.

Todo su grupo estaba extremadamente lleno, pero ella parecía un pozo sin fondo y seguía comiendo.

Se había comido más de tres platos de comidas diferentes, pero aquí estaba devorando una bolsa de papitas.

Aurora como los demás miembros ‘normales’ del grupo, caminó lentamente para entrar al hotel.

Érica y Joslyn estaban extremadamente llenas.

Como un día donde tendrían comida única creada por una persona de Terra nova, ninguna de ellas había elegido la dieta y las dos disfrutaron comiendo.

Claro, se llenaron con el primer plato…

“Por fin llegan, pensé que se quedarían a hacer turismo toda la noche.” Dijo la Profesora Villacrés y luego con una sonrisa asintió. “Bien hecho por respetar las reglas.”

Todos los grupos tenían un horario máximo para llegar.

Aunque era un viaje estudiantil de un grupo adulto, era un viaje académico así que tenían prohibido determinadas cosas y llegar tarde era una de ellas.

“Si quieres pueden ir al restaurante a pedir la cena.” Comentó la Profesora Villacrés.

“No… Gracias…” Murmuró Andrés mientras se frotaba cariñosamente su estómago.

Parecía querer llegar a su habitación y sacarse su ropa para dejar su panza libre…

“Fuimos a un restaurante y tenemos sobras.” Comunicó Érica tratando de mantener su compostura elegante, pero al ver la mirada interesada de la Profesora, agregó. “Volveré a la habitación.”

Con esas palabras escapó rápidamente y Joslyn la siguió.

Aurora, Andrés y Alice rápidamente también se fueron.

Érica había huido antes de que recibieran demasiadas preguntas y le pidiera una porción de la ‘sobras’ que Urfin le había dado.

En realidad, esas ‘sobras’ eran platos de comida bien preparados que había guardado en sus anillos espaciales en donde las comidas se mantenían al igual que cuando entraban, sin echarse a perder.

Nadie del grupo estaba dispuesto a compartir ese manjar.

Tras una larga caminata que solo parecía extenderse debido a su estado completamente lleno, Alice y Aurora llegaron a su habitación.

Alice fue al pequeño resfriador y tomó dos bebidas.

“¿Mañana a qué hora tenemos que ir a la iglesia?” Preguntó Aurora al recibir la bebida.

“Temprano. El Templo del Conocimiento guarda miles de libros en su biblioteca y tiene pequeñas iglesias de otros dioses a su cargo, creo que nos demoraremos mucho tiempo en darle una visita completa.” Respondió Alice simplemente.

—La organización del grupo está preparada a las 7 de la mañana.

Su sistema le informó tranquilamente del horario que ella misma había olvidado.

Con un suspiro ligeramente agotado, se preparó para dormir.

******

Aurora abrió sus ojos con una mirada somnolienta y escuchó los alrededores.

Había escuchado algunos pasos y una presencia desde afuera de la habitación.

Se sintió como si alguien se hubiera quedado en la puerta de su habitación por algunos segundos.

Para algunas personas parecería ser una exageración despertarse por eso, pero los sentidos de Aurora estaban bien entrenados y como alguien que había dormido en lugares peligrosos tenía un alto sentido de seguridad.

Miró la hora en su reloj holográfico y tras descubrir que solo había dormido una hora suspiró y se levantó.

“¿Sabes quién fue?” Preguntó Aurora a llegar a la sala.

La sala estaba oscura, y su pregunta no estaba dirigido al sistema, sino que…

“Creo que la Profesora Villacrés.” Respondió Alice desde la puerta de su propia habitación y mirando al otro lado de la puerta, comentó. “Seguramente está revisando que todos los estudiantes estén dormidos.”

“¿Somos niños?” Dudó Aurora con un toque de diversión, aun así, entendió que podría estar revisando que todos los estudiantes estén presentes y no hayan escapado.

“Iré a revisar.” Dijo Aurora tras pensarlo un momento.

Sentía sus alrededores extraños como si algo estuviera por suceder.

Era difícil explicarlo para Aurora, pero ella lo llamó instinto.

Esos instintos podían solo sentir el ambiente y captar algo de los alrededores, aunque a veces captaba algo completamente diferente a lo que esperaba, Aurora siguió sus instintos.

“Iré al comedor a pedir más bebidas…” Dijo Alice y antes de que Aurora pudiera salir, señaló. “Te ves linda con ese pijama, pero creo que es mejor que no muestres tanto.”

“…” Aurora se congeló ante la broma de su amiga.

Su pijama no era revelador o nada por el estilo, sino que estaba centrado en la comodidad y fue elegido por Aurora debido a esa razón… Que tuviera un diseño lindo no era su problema.

Con las mejillas sonrojadas, Aurora usó la forma de ‘cambio rápido’ que le permitía cambiar de ropa en un instante usando su anillo espacial.

Era una habilidad vital para casos peligrosos en lo que uno se encontraba indefenso, pero también una habilidad vital para aquellos que no querían perder tiempo.

Aurora miró fijamente a su glotona amiga cuya sonrisa estaba temblando y se fue en la dirección contraria a la de Alice.

Cuando notó que Alice ya se había tomado el ascensor solo por un piso, Aurora disminuyó su velocidad.

Quizás porque era medianoche, pero los alrededores se sentían sumamente tranquilos.

Aurora prestó atención para escuchar a los alrededores.

Desde algunas habitaciones, se podía escuchar ronquidos o simplemente algunas charlas.

“Alice nos invitó a restaurantes importantes y conocimos a un enano de Terra nova… Aunque dicen que es un ‘Gourmet’ y una Mercenaria de Rango A, creo que es alguien más importante que eso.”

Aurora pudo captar esas palabras que parecía ser de Érica, el problema era que…

“Ella es sumamente genial. ¿Le conté lo que hizo en la plaza con Marc?”

Érica parecía estar extendiendo el fanatismo a las demás compañeras del grupo, ya que cada palabra referido a Alice parecía ser dicha con emoción.

Los labios de Aurora temblaron y solo continuó su viaje sintiéndose más tranquila.

Dispuesta a bajar por las escaleras, escuchó unos pasos en el balcón del piso y Aurora se detuvo al notar la figura en el balcón.

“Los niños se han quedado dormidos ya puedes venir… No, no, no se despertarán tan fácilmente. Son adolescentes y han hecho mucho turismo no creo que se levanten.” Dijo la Profesora Villacrés a través de su reloj holográfico.

Aurora no pudo captar la conversación completamente, ya que parecía ser que las palabras de la otra persona estaban dirigidas solamente a la Profesora, pero lo sintió extraño…

“Bien querido te esperaré. Te he extrañado mucho y te he querido ver desde hace meses.” Comentó la Profesora Villacrés con un tono amoroso.

La extrañeza tomó un giro más extraño.

¿Había preparado este viaje a Grecia para verse con su amante?

Sí, eso no era extraño Aurora no sabía que cosa lo era.

Estaba por volver a su habitación suspirando por haber escuchado conversaciones ajenas, cuando un escalofrío paso por su espalda.

Aurora rápidamente reforzó su cuerpo con energía mágica y esquivó hacia un lado.

*BOOM*

La ventana en donde se encontraba explotó y los vidrios salieron disparados hacia ella.

Aurora también escuchó las mismas explosiones que venían desde otra parte del hotel, pero ella no tuvo tiempo para analizar la situación.

Dos hombres con máscaras de demonios rojos, entraron por la ventana.

Aurora se movió de inmediato.

Sus intenciones maliciosas podían ser sentidas por una persona normal, y ella no se contuvo al verlos equipados con armas peligrosas.

*Bang*

Usando un jarrón del pasillo lo lanzó contra el hombre que tenía una pistola, logrando que disparara para otra dirección.

Cuando se acercó, el otro hombre que tenía una espada corta, trazó una línea para abajo apresuradamente, pero Aurora esquivó dando solo un paso al costado, sin perder velocidad.

*Crack*

Agarró la mano del espadachín y usando su cuerpo reforzado con energía mágica la quebró, logrando que soltara su espada.

“AHhhh…”

El chillido de su compañero asustó al pistolero, y Aurora empujó el cuerpo del espadachín contra el pistolero.

“¡!”

El pistolero lanzó hacia un costado el cuerpo de su compañero buscando tener espacio libre para disparar, pero cuando consiguió el espacio libre que buscaba, el puño de Aurora estaba en su cara.

Aurora no se contuvo para nada.

Golpeó su rostro, estómago y terminó dándole una patada en la entrepierna que hizo que los ojos del pistolero se hicieron para atrás al caer inconsciente.

Luego con una expresión seria, Aurora dio una patada al espadachín que hizo que golpeara la pared y vomitara sangre, cayendo inconsciente.

“¡¿Qué sucede?!” Preguntó la Profesora Villacrés con expresión llena de pánico.

Aurora miró a los dos hombres y escuchó los gritos que venían desde el piso de abajo.

“Por las máscaras de demonios pueden ser sectarios o terroristas. Son Rangos B, con entrenamiento decente.” Analizó Aurora rápidamente, y con una mirada seria, declaró. “De cualquier forma el hotel está en peligro.”

Ya sean miembros de una secta que adoraban a los dioses demonios o terroristas eran igual de peligrosos… Personas dispuesta a asesinar y realizar locuras si estaban lo suficiente desesperados.

“¡Reúna a los estudiantes!” Ordenó Aurora al ver que la Profesora Villacrés estaba congelada.

“Ehm… Sí.” Respondió la Profesora Villacrés igual de aturdida que antes, pero empezó a dirigirse a las habitaciones.

Ella solo parecía ser una académica y no alguien con un entrenamiento decente, así que era normal que estuviera aturdida de esa forma.

Aurora sacó algunos collarines de su anillo espacial y los lanzó a los hombres enmascarados, e inmediatamente estos collares se movieron ajustándose a sus cuellos.

Estos collarines servían como un método para suprimirlos por algunas horas, ya fuera si usaran energía psiónica o energía mágica, y en casos de luchadores o espadachines con gran fuerza natural le darían una descarga eléctrica que paralizaría sus músculos.

“Informe.” Ordenó Aurora a su sistema.

—Según las cámaras de seguridad todos los pisos han sido atacados. Los miembros de seguridad están en un enfrentamiento, pero es posible que pierdan. Los demás asaltantes están reuniendo rehenes y llevándolos al comedor donde atraparon a los demás.

Aurora leyendo esos mensajes en su mente, se estaba por mover para detener la situación antes de que se descontrolara, cuando notó por la ventana que dos estudiantes corrían al jardín buscando huir.

Antes de que pudieran escapar dos hombres enmascarados le dispararon con pistolas eléctricas y se lo llevaron inconscientes.

A diferencia de lo que decía su sistema, estos fueron alejados del hotel…

Aurora recordó al viejo que se había infiltrado en la academia y a la mente maestra que quería algo del director Vincent y su expresión se volvió solemne.

“Quieren llevarse a estudiantes como rehenes.” Murmuró Aurora e inmediatamente saltó del balcón para seguir al grupo que se había llevado a los estudiantes.

Activó su reloj holográfico y ordenó. “Alice encárgate del hotel. Me encargaré de seguir a los demás.”

Luego de eso su figura desapareció en la oscuridad de la noche.

******

“¡Abran la puerta!”

Un grito vino desde el pasillo y Érica se congeló con su grupo.

“¿Qué demonios está sucediendo?” Preguntó unas de las jovencitas.

“No lo sé…” Respondió Érica sacando su varita de su anillo espacial.

Las explosiones habían sonado al unísono y ahora se escuchaban gritos y sonidos de batallas.

“¡Abran la maldita puerta!”

“¡Somos oficiales!”

El grito parecía venir de dos hombres adultos ligeramente roncos.

Érica no respondió y le hizo una señal para sus compañeras guardaran silencio y se prepararan.

Usando la energía mágica de forma discreta preparó varios hechizos en caso de peligro.

*BOOM*

Estaba por revisar su reloj holográfico para ver que sucedía, cuando patearon la puerta con fuerza rompiéndola en el proceso.

“Les recomiendo que…”

“[Choque de Hielo]” Gritó Érica lo más tranquila que pudo.

Desde su varita una onda de choque se extendió con una fuerza alarmante.

Empezó a congelar todo en su camino y cuando golpeó a los hombres con máscaras de demonios, estos fueron enviados para atrás golpeando la pared, escupiendo sangre en el proceso.

La expresión de Érica tembló con pánico al ver a los dos hombres escupir sangre, pero intentó contener su pánico y preparó otro hechizo.

“[Celda de hielo]” Cantó Érica y una red de hielo se empezó a extender alrededor de los hombres.

Parecían cadenas que atrapaba los cuerpos de esos dos hombres restringiéndolos totalmente.

“¿Qué está sucediendo?” Gritó unas de sus compañeras en pánico.

¿Cómo lo podría saber Érica?

¡Unos hombres con máscaras de demonios entraron a la fuerza a su habitación!

Érica estaba por ordenar que dieran aviso a las autoridades cuando le llegó un mensaje.

“El hotel ha sido atacado Andrés está en el tercer piso se encargará de bajar asegurando la zona, tú encárgate de las personas del segundo piso. Me aseguraré de que nadie suba. Si tienen miedo solo ocúltense en sus habitaciones ya he dado aviso a las autoridades.” –AliceSacredPapitas.

El mensaje de Alice era muy directo y concreto, pero generó bastante confianza.

Érica encontró como si de verdad estuviera trabajando con una mercenaria de Rango A con una gran experiencia y habilidad.

Ella misma adquirió la confianza para apoyar a Alice.

“El hotel ha sido asaltado necesitamos movernos rápido y reagruparnos para luego apoyar a Alice que está en el primer piso.” Ordenó Érica con un tono serio que no dejaba espacio para una respuesta negativa.

Sus compañeras que hacia minutos estaban charlando alegremente, solo abrieron y cerraron la boca con pánico y miedo, pero al final asintieron.

Eran héroes… Y al igual como en la prueba que se defendieron sin saber la verdad, aquí estaban preparadas.

Al ver a sus compañeras armarse, Érica salió de la habitación y a la primera persona que se encontró fue a la Profesora Villacrés.

“Estamos siendo atacados… Necesi…”

“Lo sé.” Respondió Érica y miró a los hombres que estaban retenidos con su hechizo, al notar que estaban vivos, comentó. “Buscaremos reunirnos con los demás y luego bajar.”

La Profesora Villacrés asintió con un ligero miedo.

Érica se movió con cuidado, no podía ocultarse, ya que carecía de esas habilidades y no tenía hechizos decentes en ese ámbito.

Como algunas de las chicas tenía habitaciones cerca de ellas sacaron a sus compañeras que ya se habían despertado y juntas se dirigieron a las otras habitaciones.

Esta era la clase de ‘historia’ y si bien había algunos que habían entrado en clase de combate, también estaban presentes individuos que habían elegido clases teóricas.

Eran héroes que se encargarían de ayudar en otros temas no solo referidos al combate.

En ruido desde abajo se hizo más intenso, y entonces un hombre salió de una habitación llevándose a un estudiante en sus hombros.

Érica reconoció que era su amiga Joslyn que se había quedado descansado en su habitación y no la había acompañado.

“¡Joslyn!”

La Profesora Villacrés grito con pánico, pero como no era alguien con habilidades de combate eso fue todo lo que hizo.

La expresión de Érica y del grupo tembló al ver que el hombre con máscara de demonio, la miraba.

Ella no quería atacar con de temor a dañar a Joslyn…

“UGhhh…”

De repente el hombre tuvo convulsiones, cuando relámpagos recorrieron su cuerpo paralizándolo por completo.

La espuma blanca salió de su boca y luego golpeó el piso, tirando a Joslyn que había quedado inconsciente al suelo.

“¡Perdón!” Gritó Andrés y retirando el dron que estaba a espaldas del hombre, murmuró. “Hice lo mejor que pude para reducir el impacto en Joslyn, pero le recomiendo que la traten.”

Sus palabras llevaban una mezcla de lamento e impotencia.

“Magos de curación hagan algo para estabilizarla.” Ordenó Érica y canalizando su energía mágica lanzó el mismo hechizo que usó para restringir a los anteriores criminales.

Las compañeras que sabían magia de curación se acercaron a Joslyn y lanzaron hechizos.

Uno retrajo la energía eléctrica de su cuerpo, otro curó cualquier herida o daño ocasionado y al final la despertaron.

“Está bien… Estás bien…” Dijo Érica al ver los ojos de Joslyn húmedos.

Los psiónicos y los magos si eran tomados por sorpresa en un ataque rápido, era fácil atraparlos… Joslyn era igual a pesar de que podía generar excelentes barreras.

Además, si atacaba era difícil saber si podía contenerse o no… Herir a un enemigo estaba bien, pero asesinarlo.

No era algo que ellas desearan hacer, Érica era igual por eso no usó su mejor hechizo la ‘Lanza de Hielo’.

El grupo de varones del segundo piso descendió con Marc liderándolo.

“Estamos todos, y aunque había varios enemigos pudimos detenerlos.” Informó Andrés con una expresión cansada al manejar tres drones que volaban a su alrededor.

“Joslyn era la última de nosotros.” Dijo Érica y al ver que Andrés miraba atentamente a su grupo, comentó. “No encontramos a Aurora, pero debe estar con Alice… Ellas siempre están juntas.”

Andrés asintió al darse cuenta de que solo ellas dos faltaban.

Mirando al grupo de estudiantes, Andrés declaró. “Alice estaba abajo, no sé cómo ha terminado la batalla, pero iré a ayudar.”

“Yo también, los que deseen ir pueden ir con nosotros los demás ocúltense en una habitación.” Agregó Érica con un tono serio.

Ya no se escuchaban los sonidos de batallas que venían desde abajo, pero Érica quería ayudar.

Sabía que había una diferencia grande entre Rango B y el Rango A, pero podía apoyarlo al luchar con enemigos menos peligroso.

Los atacantes parecían ser Rango B y C, que lo habían subestimado mucho y podrían usar eso a su favor.

“Iré con ustedes.” Dijo Marc solemnemente.

“Yo también.” Comentó una compañera de Érica.

Érica asintió a Vanessa que, a pesar de ser una maga de curación totalmente dedicada al apoyo, había decidido unirse en caso de que Alice o alguien más estuviera en peligro.

Joslyn abrió y cerró su boca, pero Érica sonrió y comentó. “Quédate y crea una barrera en la habitación, eso será lo mejor para todos.”

Érica había notado que Joslyn había sido afectado por el suceso anterior, así que esa era la mejor opción que tenían.

Con su barrera podrían protegerse y pasar desapercibido, así de buena era Joslyn en esa tarea.

Dejando atrás a los estudiantes y a la Profesora Villacrés sin darle la oportunidad de oponerse, el pequeño grupo de cuatro bajaron por las escaleras.

Las escaleras estaban cerca del comedor, así que el grupo se dirigió a ese lugar primero.

Cuando entraron notaron la destrucción, pero también la decena de cuerpos tirados en todas partes.

Todos parecían vivos, pero se podía notar que sus cuerpos estaban bastante malheridos.

Algunos con brazos y piernas en posiciones extrañas, otros escupiendo sangre.

Cada individuo tenía una máscara de demonio en sus rostros.

En medio de esa escena estaba una joven frunciendo el ceño mientras miraba su reloj holográfico.

“¿Hasta dónde piensa ir?” Murmuró Alice con una expresión molesta.

Cuando escuchó ruido Alice miró al grupo de cuatro por un segundo y luego al notar algo del reloj holográfico informó. “La seguridad del hotel se fue a perseguir a un tipo de Rango A.”

“Esperen aquí.” Ordenó Alice y caminó en dirección del jardín que estaba pegado al comedor.

Cuando estuvo afuera miró los árboles y las murallas oscuras y ordenó. “Salgan y cuiden a los estudiantes, tengo cosas que hacer.”

Con esas palabras cuatro brazos negros salieron desde su espalda y los utilizó para saltar hacia más allá del hotel.

Érica y su grupo se quedó aturdido ante lo que estaba sucediendo, pero unas sombras saltaron de la oscuridad y dejaron ver a varias figuras.

“Oficial de seguridad de la zona, nos encargaremos de la situación.” Dijo unos de los hombres revelando su placa e identificación.

Su expresión se notaba perturbada y avergonzada, tal vez por haber sido descubiertos por esa joven.

“¿Qué demonios está sucediendo?” Preguntó Andrés como vocero del grupo.

Desde que habían bajado no habían entendido absolutamente nada.

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