Para usar el Modo Noche debes estar Registrado e Iniciar Sesión.
A- A A+

TG – Capítulo 254: Arriesgarse.

Capítulo 254: Arriesgarse.

Liam observó las imágenes holográficas con una expresión seria.

“¿Esto era lo que tenían pensado?” Preguntó en voz baja.

Nadie respondió su pregunta.

Ahora estaba en su habitación privada con decenas de drones holográficos protegiendo sus alrededores con fuertes barreras de todo tipo.

¿Estaba siendo paranoico?

No… Al lugar en donde se había infiltrado era lo suficiente aterrador como para que sus medidas de seguridad fueran consideradas ridículas.

Le había tomado mucho tiempo infiltrarse en esas redes de seguridad logrando adquirir lo que buscaba sin dar ningún aviso, pero no podía confiar que no lo encontraran cuando había cosas aterradoras en este mundo.

Liam volvió a leer la información detalladamente y luego soltó un largo suspiro otra vez.

Era importante y era un gran crimen.

Liam no era un santo había cometido bastantes crímenes durante su vida, la mayoría de ellos crímenes cibernéticos de todo tipo.

Robar dinero a un rico, escuchar la conversación de un poderoso, robar información a una empresa e incluso infiltrarse en redes de información de gobiernos.

Era bueno en lo que hacía, que haya logrado infiltrarse en la red de la Iglesia del Tiempo y el Espacio hace ya tiempo, era una prueba de que su habilidad era alta.

Si bien había usado unos trucos para pasar la seguridad y eventualmente fue atrapado, había mejorado desde ese tiempo.

Y había logrado vulnerar el sistema de seguridad de un Sabio y la Empresa Cosmos cuya tecnología estaba muy avanzada.

Los sistemas de seguridad de esa empresa estaban a un nivel aterrador, pero él lo había conseguido.

Y ahora tras bastante tiempo volvió a meterse con un gigante del tamaño de la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

Ahora acababa de robar información de la Iglesia del Orden vulnerando su sistema.

A pesar de la gruesa seguridad y a los individuos de alto rango contratados para proteger el sistema de seguridad de tan importante iglesia, había logrado acercarse para robar información.

El talento con la tecnología era importante, pero también los antiguos métodos clásicos y en este caso Liam tenía ambos.

Agregando que tenía ventaja tecnológica gracias a su relación con la Empresa Cosmos, al final logro sacar lo que buscaba.

Fue solo eso, pero fue suficiente.

Información para poner en jaque al Cardenal Auguste… No le importó los secretos de otra parte de la iglesia y se concentró en ese hombre.

La razón era simple.

El Cardenal Auguste a sus ojos era el individuo más aterrador que se había encontrado y era demasiado difícil analizar cuáles serían sus decisiones y movimientos.

Tal vez a diferencia de Aurora no tenía demasiadas razones para ayudar a los goblins, pero cuando ese día que se enfrentaron a Arminio Petra, ese hombre le dejo una muy alta impresión.

Sintió que había estado oculto en las sombras sin que nadie lo notara durante todo el tiempo, pudiendo terminar todo rápido, pero solo se movió al final.

Era tan aterrador la forma que se ocultaba y si fuera sincero, pensar que ahora mismo estaba a su lado observando… Hacía que sus pelos se erizaran.

Esa clase de individuo no podía ser subestimado.

El asalto al portal abismal ya tenía fecha y si le dijeran de repente que ese día el Cardenal Auguste haría algo que no estaba planeado, Liam lo creería.

Sinceramente no confiaba en el Cardenal Auguste.

Era por eso que, si bien había comenzado a acercarse a la Iglesia del Orden desde lo del yate, en estos momentos puso énfasis en la tarea.

Lo podían llamar paranoico, pero quería eliminar todos los posibles pormenores que puedan hacer desaparecer la esperanza de que Aurora y Alice volvieran a salvo.

Cithrel había informado recientemente que ellas estaban bien y esa era la razón por la cual se estaba moviendo ahora pareciendo imprudente.

No sabía cómo Cithrel lograba conseguir la información, pero era confiable.

Ahora si necesitaba ser imprudente para reducir cualquier percance, lo sería…. Después de todo, ¿antes no había sido imprudente?

Desde que había recomendado la posibilidad meterse con la Iglesia del Orden, había sido imprudente.

La información tal vez no era tan chocante, pero dejaría a la Iglesia del Orden una posición peculiar y lograría que el Cardenal Auguste sufriera las suficientes críticas como para que le impidiera moverse.

Estaba seguro de eso debido a que la información se trataba de los planes que había tenido la Iglesia del Orden con respecto a los goblins.

En caso de guerra trataría de erradicarlos a todos y en caso de que se pidiera paz evitando la erradicación, ellos planeaban usar las fuerzas militares de esos goblins para que lucharan contra los demonios en la tierra sin ley.

Fue un plan dado por el Cardenal Auguste hacia la iglesia y la parte más extremista que deseaban la erradicación de los demonios lo aceptó.

Como iban a estar atados por contratos era posible que no pudieran retirarse una vez que la batalla comenzara… Era un plan frío y manipulador, que solo buscaba concentrarse en su tarea de eliminar a los demonios.

Que extrañamente fue aceptado por la Iglesia del Orden.

Si no fuera porque la Iglesia del Tiempo y el Espacio intervino moviéndose sin dudar al realizar su tarea y de paso teniendo apoyo público debido a los videos liberados sobre los experimentos con goblins, la situación podría haber sido muy diferente a la de ahora.

A pesar de que era un plan viejo, todavía causaría cierto efecto en la Iglesia del Orden y sus creyentes, pero más importante advertiría al Cardenal Auguste para que no se moviera.

Si bien no era algo que conmocionaría por completo al mundo, lograría su objetivo.

Sin embargo, eso no significaba que no hubiera alguna contramedida a quien lo libero.

No importa cuánto se haya asegurado de cubrir sus rastros de todas las maneras posibles y no importa cuánto se haya acercado al ‘Sabio de la Tecnología y la Ciencia’ aprendiendo cosas nuevas y obteniendo tecnología que estaba muy adelantada, era imposible estar seguro de que permanecería inadvertido.

La Iglesia del Orden tenía cierta mayoría de psiónicos y entre esas habilidades no sabía si había alguien que lograra detectarlo de alguna manera.

Y aunque ese dron psiónico que generaba una barrera para impedir ser detectado, aliviaba su estrés, se estaba hablando de una gran iglesia.

Aun así…

“Dejaré que mis jefas se encarguen de las repercusiones.” Murmuró Liam con un tono simple.

No era fuerte y tampoco demasiado poderoso.

Su talento y su capacidad estaba centrado en las redes e informática.

En cuanto a lo demás… Mientras sus jefas sobrevivan y estén a salvo, se los puede dejar a ella.

Después de todo, él solo era un trabajador que formaba parte de un grupo extraño.

Esa iba a ser su excusa.

******

Urfin voló mirando la espalda de la criatura en la que Alice se había transformado.

Era una criatura de cinco metros de alto con un cuerpo grande, brazos y piernas gruesas.

Si nadie sabía quién logro ‘crearlo’ y quien estaba en su interior era muy posible que pensaran que era un monstruo atroz y aterrador.

Y no importa como lo pensara… Lo era.

“¡Grahh!”

Varios monstruos saltaron desde los lados tratando de atrapar a esa criatura, pero en medio camino se quedaron en el aire cuando una gruesa púa salió de ese monstruo para atravesarlo.

Sin detenerse, y sin mirar, los atravesó con una fuerza aterradora.

Esa criatura estaba viajando a una gran velocidad destruyendo a todo sin perder su tiempo.

Urfin notó como los monstruos caía al suelo, alrededor de la herida se notaba con menos carne, pero él lo ignoró y avanzó.

Habían estado avanzando durante un tiempo debido a que la noche podía llegar a ser aterradora.

Las criaturas estaban por todas partes era difícil observar con claridad incluso si bebían brebajes o realizaban hechizos.

Fueron rápidos al moverse, pero se notaba que había una diferencia de tiempo desde que Aurora y su grupo fue atacado hasta que Marius alcanzó a llegar al punto de encuentro.

Aun así, llegaron lo más rápido posible al acantilado.

Se había realizado una exploración previa antes de haber comenzado la misión y era por eso que sabían cuál era el lugar indicado.

Sin embargo, esta vez fue diferente… No había tantos monstruos y cadáveres de esas criaturas como uno pensaría.

“¿Fue aquí?”

“¿Qué sucedió?”

La primera pregunta la hizo Adala y la segunda fue de Theodore frunciendo el ceño.

Si uno miraba sus respectivos campos de batalla era muy posible que se encontrara con cadáveres de todo tipo y restos de batalla, pero aquí era diferente.

Había una señal, pero cerca del acantilado parecía todo derrumbado.

“La batalla fue caótica y problemática… Ellos terminaron cayendo del acantilado. Han muerto.” Dijo Marius con una expresión agotada y pálida.

La expresión de Urfin se volvió seria al escuchar esas palabras.

Antes había mencionado que había muerto, pero no que cayeron del acantilado y…

“Hay una enorme diferencia entre caer de un acantilado y morir.” Dijo la criatura y acercándose a su grupo miró a Marius y preguntó. “¿Cómo sabes que murió al caer por el acantilado? ¿Cómo afirmas tan claramente que murió?”

El rostro de la criatura estaba distorsionándose y era lo mismo con su cuerpo que empezaba a temblar como si manos quisieran salir de su negro estómago.

Había dicho que todos habían muerto con demasiada certeza, pero ahora mencionó que cayeron del acantilado.

La expresión de Marius se volvió más pálida ante la presencia de la criatura que deseaba cortarle el cuello… Si, ahora mismo Alice estaba dejando ver su intención asesina.

¿Fue porque no quería que se perdiera tiempo buscando los cuerpos y tratando de rescatar al grupo que había caído o fue algo más siniestro?

“Di lo que sucedió.” Ordenó Urfin dándole una mirada seria.

“La situación fue muy confusa, pero el grupo cayó al acantilado… Cédric me protegía y luego no sé qué sucedió cuando los monstruos nos atacaron.” Murmuró Marius como si fuera difícil recordar.

Tal vez era un trauma… Pero estaban hablando de un hombre que llegó a este lugar y sobrevivió hasta que los demás lo encontraron.

Cuyo historial se detallaban misiones peligrosas y a que a pesar de ser curandero era un veterano incluso para el combate.

Adala podría decir esas palabras y sería creíble, pero aquí… Ahora no concordaba con el ambiente.

Al escuchar esas palabras Alice en su forma de criatura reveló sus garras como si estuviera dispuesto a cortarlo a pedazos para que dijera la verdad, pero era consciente de sus prioridades y se acercó al acantilado.

Urfin la siguió de lado.

“Vamos a descender. Amanda verifica si posible rezar al Dios del Tiempo y el Espacio para verificar el pasado.” Ordenó Urfin y mirando a los demás, declaró. “Nuestro grupo descenderá para verificar la situación.”

El lugar se notaba demasiado profundo y el final no podía ser visto de forma simple, pero era necesario moverse rápido.

No sabía en qué situación se podía encontrar Aurora, Dan y Cédric… Marius parecía guardar su secreto, pero al final se revelaría.

“Se usó un hechizo de terremoto para destruir la zona y parte de los acantilados.” Señaló Meden con seriedad.

Las miradas hacia Marius se volvieron más serias e incluso Adala empezó a tomar distancia.

No ‘sabía lo que había sucedido’ era una excusa y más cuando él era el único que tenía una varita de magia de tierra con el hechizo ‘terremoto’.

¿Deseaba cubrir su error que pudo haber llevado a una situación más difícil por vergüenza o fue otra razón?

La situación no importaba, incluso si Amanda no podía ver el pasado porque su dios no respondía, estaba claro que Marius no era confiable.

Urfin observó a su equipo imperial y le dio una señal a Theodore y Amanda para que se encargaran de cualquier problema.

Ellos tenían también un cristal de comunicación, así que podían volver a comunicarse otra vez en caso de emergencia.

Theodore asintió con una expresión fría entendiendo que a lo que tenía que tener cuidado era a Marius.

Estaban en una situación complicada en este momento, no decir la verdad era sospechoso.

Su equipo se preparó y luego miraron a la criatura que observaba lo profundo del abismo.

“Si algo le llega a suceder a mi hermana… Te cortaré el cuello y te veré morir lentamente.” Amenazó Alice antes de dejarse caer en el acantilado.

Urfin lo siguió de inmediato mirando a la gran criatura y cayendo a lo profundo, sintiendo que se lanzaban a un abismo de oscuridad.

Alros había lanzado un hechizo de magia de aire para comunicarse mientras preparaba otro hechizo para evitar una caída horrible, pero el solo descenso fue aterrador.

No solo por la distancia, sino que por la velocidad de caída.

“Siento algo a través de la pared, ¡Tengan cuidado!” Rugió Meden con su martillo en sus manos.

Su advertencia llegó rápido, pero un gran gusano salto de un agujero golpeando a la criatura que iba primero… Tratando de engullir a Alice.

Esa criatura transformó su mano en una espada afilada y cortó al gusano medias debido a que no pudo atravesar la carne, entonces todos vieron una escena terrorífica.

Había pensado que ese gusano grueso de varios metros de ancho y largo iba a hacer algo aterrador, pero su carne interior empezó a ser devorada por la masa negra hasta que el cuerpo restante del gusano desapareció.

No, no desapareció… Fue literalmente devorado.

Esa criatura gigante había devorado al gusano y Urfin tuvo la sensación que había más masa negra.

“¡Grahh!”

Otros gusanos empezaron a saltar para atraparlos desde los grandes agujeros que estaban en la pared del acantilado.

Esos gusanos eran de rango A o B, pero su ventaja era su tamaño y la fuerza que lograba causar demasiados problemas junto a sus números.

Urfin pudo ver como algunos gusanos se pegaban en la masa de la criatura tratando de morderlos, pero esa criatura negra no era tan simple.

“Aghh…”

Dejando salir púas por todas partes de su cuerpo atravesó aquellos que deseaban morderlo y en vez de lanzar el cadáver, las púas se convirtieron en ese líquido negro que empezó a devorar a la criatura, generando aún más líquido negro.

La habilidad innata de esa gran gourmet no era un simple ‘Dominio de la Oscuridad’ era algo más aterrador que las personas no dudarían de mirar mal, al saberlo.

Ahora esa bizarra criatura estaba cayendo al abismo y devorando los cuerpos de los gusanos convirtiéndolo en la oscuridad que controlaba.

Sin embargo, ellos no eran personas comunes, eran terranovense y tenían una mente muy abierta a todas las cosas raras.

Mirando la verdadera habilidad de esa gourmet, Urfin solo ordenó a su grupo para avanzar con fuerza y dejo todas sus hipótesis de lado.

Alros se movió con mayor velocidad y cortó a los gusanos que saltaban de sus agujeros para tratar de comer su carne.

Eran grandes y gruesos, pero Alros era un mago de aire y a pesar de que estaba cayendo a gran velocidad, controló su cuerpo a la perfección.

Por su parte Meden solo se protegió con su martillo y dedicó su concentración en la magia de tierra.

Los gusanos saltaban de los agujeros y cuando no lograban atrapar las presas golpeaban el otro lado de la pared, volviendo a crear otro agujero para huir.

Esos gusanos no parecían ser monstruos corrompidos por el ‘Caos’ sino que parecían ser criaturas mágicas de este mundo.

Mientras Urfin se movía cortando a quienes deseaban golpearlo y lanzando sus hachas para recuperarla al momento siguiente, Meden empezó a cerrar los agujeros a una alta velocidad.

Cada uno de ellos eran Archimagos de sus respectivas magias y si bien estaban concentrados más en las batallas que en el estudio de la magia, eran temibles.

Ahora se empezó a dejar ver esa capacidad cuando Meden cerró las entradas de los gusanos para que no saltaran al mismo tiempo que Alros usaba su magia de aire para cortar a sus enemigos.

Entonces fue el turno de Siba quien lanzó un hechizo de fuego en un agujero… Creando una enorme llamarada que se extendió por todos los agujeros que estaban conectando iluminando la zona totalmente oscura.

Tan solo gracias a ese hechizo pudieron descender con cierta calma hasta que luego de unos minutos llegaron al suelo en donde Alros usó su magia para evitar que los cuerpos golpearan el lugar.

Cuando miraron lo profundo del acantilado no pensaron que iba a ser tan profundo, pero ahora que estaban abajo se dieron cuenta de lo confundidos que estaban.

El lugar a donde habían aterrizado era el mismo en donde se había lanzado, Alice había asesinado y devorado esas criaturas, pero siempre se mantuvo en su camino.

La prueba de ello, eran los escombros y monstruos muertos por los alrededores.

Alice observó los alrededores volviendo a su forma humana y mirando en donde había corte de espada en la pared, su mirada descendió al suelo en donde había sangre seca como si alguien hubiera vomitado todas las impurezas de su cuerpo.

Urfin estaba por revisar el lugar con su grupo cuando, una sonrisa apareció en el rostro de Alice y desde unos escombros sacó un dron esférico.

Tras mirar una pantalla su sonrisa se hizo más grande.

“Lo sabía…” Murmuró logrando que su presencia aterradora desapareciera y dando una mirada al grupo, declaró. “Ella está viva.”

Su sonrisa tenía un encanto y felicidad único.

******

Aurora caminó con su espada en la mano mientras su guardia estaba en alto.

Estaba siguiendo a la figura que le había dado una señal y si bien fue imprudente a un nivel altísimo, quedarse en el anterior lugar era peor.

Sus sentidos agudos le decían que el anciano no era tan peligroso y lo que resultaba de mayor peligro era la criatura que había estado a su espalda.

“Lo llaman el ‘Gran Terror’, ‘El Hacedor de Caminos’ e incluso el ‘Gran Gusano.’” Explicó el anciano.

Ella no había hablado y Aurora podía notar que el anciano no estaba hablando la lengua de los goblins, sino que estaba usando magia.

De la misma forma que algunas bestias mágicas hablaban… Usando la energía mágica para darle sentido a sus palabras conforme a lo que deseaba.

No había revelado su aura, pero su control reveló que era un rango S.

“Eso era quien estaba persiguiéndote… Fue triste, antes era solo un gusano que devoraba la tierra para sobrevivir junto a los de su especie, pero ahora fue afectado por el ‘Caos’ y ha perdido parte de su racionalidad al igual que sus crías.” Contó el anciano.

Ella lo llamó ‘anciano’ y eso era por las arrugas que tenía en su verde rostro.

Era un goblin anciano que por sus arrugas dejaba ver que el paso del tiempo lo había afectado de forma extrema.

Ahora mismo el anciano estaba hablando con calma tratando de reducir su guardia o al menos evitar una batalla.

Aurora respiró hondo envainando su espada, con sus reflejos podía reaccionar de inmediato y hace un momento solo estaba alterada.

“Era una criatura más fuerte de lo que he sido en mi mejor momento… Capaz de tragar la tierra y derribar a poderosos individuos… Es una Gran Bestia.” Anunció el anciano con seriedad.

Tal vez no lo definía como ‘rangos’, pero con sus palabras trataba de demostrar lo aterrador que era la criatura que la había estado siguiendo.

Era una bestia mágica de rango SS… Aurora lo había sentido completamente.

Era por eso que siguió al goblin cuando le hizo una señal, era un acto imprudente, pero entre un enemigo que podía dominar y esa clase de criatura, la respuesta estaba clara.

“¿Por qué me has ayudado?” Preguntó Aurora tras pensarlo detenidamente, sabiendo que la otra parte entendería lo que decía.

Estaba en guardia no lo iba a negar y más desde que había visto que lo hicieron la pequeña tribu que había terminado erradicando.

Todavía recordaba ese momento y sentía ira, pero lo sabía mejor que nadie.

Englobar a toda una raza como ‘malvados’ o ‘peligrosos’ era lo más insensato que podía hacer.

Mientras no actuara abierta o indirectamente en su contra o no fuera contra sus ideales, entonces podría hablar… Claro, mientras ella se sintiera segura.

Confiar al azar en alguien de este lugar, era tan imprudente como ayudar a una humana que encontró al azar.

El anciano se sorprendió un poco por escucharla hablar, pero eso fue todo.

“Porque nuestros días están contados.” Declaró el anciano y mirando a Aurora le hizo una señal para que la siguiera por el túnel y agregó. “Y por qué vienes del otro lado.”

Aurora no se sorprendió… Si algo de información habían sacado del goblin que habían capturado entre los rangos S del otro lado eran que, si bien había otras razas en este mundo, ninguna había sobrevivido.

Tal vez su información no era tan confiable debido a que el goblin capturado parecía alguien dedicado a la batalla, pero era útil.

“Nuestro mundo está llegando a su fin, corrompido por el ‘Caos’ y no deseo que ellos sufran este destino.” Dijo el anciano mientras caminaban.

Aurora frunció el ceño sin entender, pero luego de una caminata el anciano abrió unas gruesas enredaderas y ella suspiró.

Lo que estaba al interior del lugar era un pequeño claro todo verde y llenó de vida, con hongos que generaban luz logrando dar la sensación de día y noche.

A sus alrededores en diferentes chozas se encontraban varios goblins.

No eran muchos a diferencia de los que salieron de este lugar, eran alrededor de unos cien.

La mayoría de ellas eran mujeres y niños juntos algunos hombres que parecían no tener ningún tipo de fuerza.

Sus expresiones eran preocupadas mientras que las pequeñas criaturas verdes jugaban en sus alrededores.

“No sabíamos lo que deparaba el otro lado y no deseábamos que nuestra raza muriera… Es por eso que decidimos que algunos se quedaran.” Dijo el anciano y mirando a Aurora, declaró. “Pero ahora me he dado cuenta de que el final se acerca… Y ya no me queda otra opción que arriesgarme a ir al otro lado, aunque terminemos como esclavos.”

Aurora no entendía parte de sus palabras, pero pudo sentir la desesperación en su voz.

¿Por qué se acercó a ella cuando revelaba una fuerte aura de rango S?

Esa pregunta ahora tenía respuesta… Estaba desesperado para seguir viviendo.

Incluso si entendía que la posibilidad de terminar esclavizados era grande, comprendía que la mejor opción era arriesgarse y ser imprudente.

“¿Tienes tiempo para contar tu historia?” Preguntó Aurora con un suspiro.

Necesitaba entender su situación con claridad.

***Nota del Autor:

Mañana el ultimo capitulo de los diez, antes de pasar a la historia pasada otra vez.

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.