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TG – Capítulo 258: Ya estamos muy viejos.

Capítulo 258: Ya estamos muy viejos.

Edward miró a lo alto en el cielo en donde algunos aviones de última tecnología pasaban de forma veloz.

Este día brillaba de forma radiante muy diferente a otros días que estaba más tranquilo.

No sabía si era él que debido a la situación lo miraba de otra manera o se debía a que verdaderamente el día era diferente.

Sin embargo, independiente de la razón, había un objetivo por cumplir.

“¡Revisen los equipos! ¡Verifiquen sus armas!”

Los gritos de los capitanes se extendían por esta zona y eso era porque pronto comenzaría el asalto para cerrar la grieta.

El ejército preparaba sus tanques colosos y revisaban sus armas, mientras que los mercenarios y aventureros le daban una última mirada a su equipo.

Los héroes más serios también estaban igual que ellos mientras que algunos héroes estaban grabando por última vez antes de la misión, dándole saludos a sus fans.

Estaba prohibido grabar el campo de batalla y aquellos que lo hicieran serian castigados de acuerdo a las leyes rumanas y sus historiales serian marcados con gravedad.

Muchos participaban en este asalto y algunos eran equipos de aventureros de diferentes países que eran profesionales y veteranos.

Elegidos a dedo, lo que se buscaba era profesionalismo y destreza.

La grieta se podía ver desde lejos todavía presente rodeado de esa densa oscuridad y Edward sabía que cuando se acercaran lo suficiente los monstruos saldrían en manada.

En ese momento se necesitaba una fuerza unida y bien organizada.

Edward estaba emocionado no podía negarlo, su preocupación se volvía cada vez mayor por cada día que pasaba.

Era por eso que hoy tal vez veía al día más brillante de lo normal.

Respirando hondo Edward se calmó y empezó a caminar hacia el frente en donde se encontraba su maestro.

Quienes participaban en este gran asalto era el Duque Kristoph, el Cardenal Auguste, la Cardenal Najjar, el Director Vincent y la Reina del Norte, Eva Santos.

Esos eran los rangos SS que eran reconocidos a gran escala, en cuanto a si había fuerza de refuerzos o alguien extra, Edward no lo sabía.

Pasando los soldados y aventureros, cuando se acercó al frente pudo notar a su maestro mirando hacia el cielo.

¿Estaba sintiendo que este día era más brillante de lo normal?

No era calor, era el brillo de la luz que daba una sensación resplandeciente muy única.

“¿Sucede algo maestro?” Preguntó Edward con curiosidad.

El Director Vincent bajo la cabeza.

“No, solo estaba pensando en alguien.” Respondió el Director Vincent y observando sus alrededores, agregó. “La humanidad está unida.”

Edward se dio cuenta de que había cambiado de tema, pero siguió su mirada.

Soldados, aventureros, mercenarios y héroes de toda clase.

Desde magos, espadachines, cambiaforma, domadores de bestias, mecánicos y aquellos con habilidades innatas… Este lugar se encontraba bastantes personas, todas preparadas y listas para terminar con su primer objetivo.

“Se puede hacer más.” Dijo Edward con seriedad.

No quitaba valor a esas personas que vinieron, estaba bastante sorprendido, pero en el fondo sabía que se podía hacer más.

Dejando de lado los países, los gremios y grupos de usuarios de habilidades, los héroes podían hacer más.

“Si el gremio de héroes fuera más participativo y se organizara mejor, los héroes que tendríamos podrían participar en diferentes lugares, cumpliendo un objetivo mayor.” Mencionó Edward de forma solemne.

“Muchos lo rechazarían, una cosa es estar registrado con su identidad y otra es muy diferente ser comandado.” Respondió su maestro.

“¿Es así? Pero a muchos de ellos le gustan usar el ‘titulo’ y ‘estatus’ de héroe, como si fuera alguna clase de ‘estrella’, sin tener ninguna responsabilidad.” Replicó Edward y dándole un vistazo a su maestro, señaló. “Hasta hay algunos que ‘compran’ sus títulos.”

No estaba mintiendo.

Era cierto que en el tiempo de su maestro los héroes se ocultaban, había muchos de tales individuos.

El ‘Gigante de Acero’ y la ‘Luz de Plata’ ocultaban su identidad cuando participaban, hasta que fundaron el gremio de héroes y revelaron su identidad.

Sin embargo, otros jóvenes lo siguieron tomando una máscara y alardeando de su estatus secreto.

El gremio de héroes instó al registro para que nadie causara problemas al mantener una identidad secreta y solo se dejó a algunos enmascarados, quienes tenían apoyo de otros.

Era cierto que algunos se retiraron cuando tuvieron que registrarse y eso era porque el cambio también traía rechazo.

Aun así, al menos esos héroes enmascarados no se aprovechaban de su imagen y su ‘titulo’ para hacer publicidad y ganar dinero.

No estaba mal ganar dinero, pero en este caso la mayoría de tales individuos, la única tarea que cumplían era proteger a las ciudades de unos pocos monstruos… Cuando eran lo suficiente fuerte como para ser necesitados en otro lugar.

Para Edward si esos individuos querían usar el ‘estatus’ de ‘héroe’ y ganar dinero estaba bien, pero tenía que cumplir las obligaciones que ese estatus llevaba y eso era usar su fuerza en donde se necesitaba.

En cuanto a lo de comprar los títulos… Era una verdad a voces y era algo que muchas personas hacían y todo eso era debido a la falta organización y dirección del gremio.

“Aun así, el cambio traerá mucho rechazo y más el cambio que buscas.” Dijo el Director Vincent y dándole una mirada, declaró. “Prepárate vamos a empezar.”

Con esas palabras se elevó al cielo para dejar ver que un rango SS estaba presente.

Como uno de los antiguos fundadores del gremio de héroes y que ahora era el Director de la Academia de Héroes, no estaba interesado en cambiar ese antiguo modelo.

Edward suspiró entendiendo que este no era momento para hablar del tema y también se elevó en el aire.

No usó su hechizo para cambiar el clima y controló sus emociones para que cualquier cambio no suceda.

Eso se debía a que ahora era una batalla a gran escala y no deseaba molestar a otros con un cambio climático.

Agregando los aviones de combate que pertenecían al ejército atlante, era importante no crear problemas para sus pilotos.

Edward observó la grieta a lo lejos.

La antigua Ciudad Constanza fue cercada y durante los preparativos ese cercamiento se encogió, hasta que ahora estaban cerca.

Algunos monstruos de vez en cuando eran atraídos por la multitud, pero ya no era tanto como al principio.

“Que empiece la marcha.”

Una voz fue escuchada por medio de los altavoces de algunos tanques y todos empezaron a avanzar.

Había equipos seleccionados para exterminar a esos grupos de monstruos que se acercaban y entre medio de toda la fuerza de asalto, se encontraban sacerdotes para evitar la corrupción.

En los otros lados también avanzaron al mismo tiempo.

Las fuerzas se contaban en cientos, pequeños grupos de soldados rodeando los tanques colosos que eran usados como escudo y artillería pesada y luego a su alrededor pequeños grupos de usuarios de habilidades.

Algunos centrados en apoyo a larga distancia con arqueros y maestros de armas, otro en el combate cercano y otros eran aquellos de ‘fuego pesado’ que eran los que podían ocasionar más daño.

Los ruidos de la marcha empezaron a atraer más monstruos que comenzaron a salir y acercarse, pero los usuarios de habilidades se encargaron desde lejos.

Era una forma metódica de asesinar a las criaturas y no generaba ninguna tensión.

Se había planeado cada uno con roles diferentes.

Desde el Duque Kristoph quien iba a encargarse de proteger y asegurar que el portal abismal no fuera dañado o no se desestabilizara más de la cuenta, hasta la Cardenal Najjar quien iba a realizar el ritual.

Dejando al Cardenal Auguste en una posición más de apoyo debido a la información que se había extendido de él, que lo restringió por las miradas del público.

Los goblins también estaban presente, pero en otra área.

“…”

Entre los ruidos todos observaron la destrucción cuando se acercaron al límite de la ciudad.

El Duque Kristoph destruyó gran parte de la ciudad y luego con la artillería posterior todo lo demás también fue destruido.

Ahora solo quedaban restos de ruinas que dejaban en evidencia que en este lugar hubo una ciudad.

La grieta estaba en lo alto y era visible sutilmente debido al espesor oscuro que estaba a su alrededor, cubriendo lo que sería el centro en donde se encontraba el portal.

Los hechizos de luz y los rezos a la Diosa del Orden junto al Dios Zabathza empezaron a sonar tratando de alejar esa oscuridad que se extendía desde el centro.

Esto era el comienzo… Si bien debido a que ahora era de día esa oscuridad se veía como una tiniebla, necesitaba ser purificada antes de acercarse más.

O si no era posible que aquellos que participaban en las fuerzas de asalto fueran corrompidos.

Aun así, no iba a ser tan fácil.

“¡GRAAAA!”

Gruñidos bestiales y de monstruosidades se escucharon desde lo profundo de la tiniebla.

Ahora no estaban tan lejos y ellos podían notar una ligera neblina a sus alrededores, pero todo el cerco se había encogido y ya habían entrado en lo que era parte de la ciudad.

En los restos de las ruinas creadas por la corrupción y el hechizo del Duque Kristoph, los soldados y todos los usuarios de habilidades prepararon sus armas.

Estaban a una distancia segura de la grieta, lo suficiente como para que aquellos de mentes débiles no sean alterados por ver el interior y de paso no ser corrompidos por esa tiniebla a su alrededor.

Sin embargo, estaban lo suficiente cerca como para que pudieran escuchar los gruñidos salvajes y alocados de todos los monstruos.

Para ellos esa tiniebla era peligroso, pero para los monstruos podían resultar un beneficio.

“¡GRAAA!”

Y eso se demostró cuando cientos de esos monstruos salieron de las tinieblas avanzando hacia todas partes.

Todo tipo de grotescas criaturas y abominaciones salieron al mismo tiempo.

“¡Fuego!”

*BOOM*

*Boom*

La orden llegó y los tanques colosos dispararon a la vez que aquellos a distancia también lo hicieron.

Las criaturas de todo tipo de formas fueron destrozadas por todo tipo de hechizos y la tiniebla tembló alejándose por la onda expansiva.

Pero tan solo esa destrucción atrajo más monstruos que empezaban a avanzar con fuerza pasando por arriba de los cadáveres de otras criaturas.

Edward se movió lanzando sus hechizos de magia de relámpagos para paralizar a sus enemigos.

Necesitaban reducir el número oculto en esa tiniebla lo máximo posible con ataques a distancia, antes de que se volviera un enfrentamiento cercano y que el grupo que iba a cerrar el portal se acercara.

“¡GYAAA!”

Un chillido se escuchó cuando una criatura de rango S de gran tamaño voló desde las tinieblas.

El ‘Caos’ había corrompido a un pájaro y lo había convertido en un monstruo grotesco que solo tenía la cabeza, las alas y el pico de un pájaro, su torso parecía ser creada por diferentes partes de cuerpos difíciles de precisar.

El Director Vincent fue quien actuó, solo abrió su mano creando un torbellino que engulló a esa criatura, tan solo para despedazar su cuerpo en pedazos.

Sin embargo, eso no detuvo a los monstruos y tampoco al ‘Caos’.

Esa energía que llamaban ‘divina’ podía corromper todo a su paso y eso significaba que era posible corromper animales, bestias e incluso insectos.

Algunas criaturas llegaron bajo tierra, por los túneles y no salieron por que ellos lo deseaban, sino que debido a magos de tierra de rango S, que los levantaron para que otros se encargaran.

Había pensado en todas las posibilidades y había cerca de dos decenas de rangos S, divididos por su zona, junto a otros en la parte trasera.

Sin embargo, los monstruos también tenían un gran número y mientras los sacerdotes purificaban esa tiniebla tratando de que no se acercara, más enemigos llegaban.

Abominaciones grotescas eran las más problemáticas.

Creadas por partes múltiples de cuerpos de otras criaturas, algunas hasta se detenían para devorar la carne de los caídos.

No había una forma definida, algunas eran como perros de gran tamaño, otros parecían criaturas humanoides y hasta había grotescos monstruos sin forma.

A pesar de que no había inteligencia y solo salvajismo de su parte, su número era aterrador.

La primera etapa del combate, tan solo estaba empezando.

******

Zrag saltó y cortó las piernas de una abominación de cuatro patas y dándose la vuelta de forma veloz, atravesó la cabeza de esa vil criatura.

Su espada a diferencia de otros individuos que luchaban, tuvo una mayor velocidad al atravesar a la criatura que había sido corrompido por el ‘Caos’.

Eso se debía a su ‘concepto’ que había logrado entender, tras haber ‘ascendido’ de ‘rango’ como los ‘terrícolas’ lo llamaban.

Su gente lo llamo ‘Espada de la Salvación’, pero para Zrag solo era un medio más efectivo para matar cualquier criatura corrompida por el ‘Caos’.

Ya sea que tuviera un aura que rodeaba el cuerpo para evitar los golpes, atravesar la dura carne corrompida o para evitar la regeneración rápida que algunos monstruos podían tener.

Era un aura que siempre estaba infundida en su espada y le permitía purificar y enfrentarse al ‘Caos’ logrando facilitarle exterminar todo aquello que había sido corrompido.

Tal concepto le permitió matar y sobrevivir en sus tierras.

Estaba decidido a exterminar todos los monstruos afectados por el ‘Caos’ y eso lo demostró al agitar su gran espada y cortar a los monstruos que buscaban su carne.

“¡Retirada! ¡Viene ataques a gran escala!”

Escuchando la voz por el pequeño artefacto en su oído, Zrag se retiró de inmediato al escuchar esa voz.

*BOOM*

*BOOM*

Dos tipos de explosiones llegaron a su espalda, la primera provino de los magos que lanzaban sus hechizos y el segundo fue el disparo de lo que ellos llamaron ‘tanques’.

Ambos ocasionaron explosiones que lograron destrozar los cuerpos y los monstruos que seguían saliendo.

El enfrentamiento había durado bastante tiempo tratando de reducir los números antes de comenzar el ritual para cerrar la grieta.

Zrag desde que había tomado su decisión de apoyar y participar en este enfrentamiento había aprendido todo lo que pudo aprender en tan poco tiempo de este mundo, conocido como la ‘tierra’.

También había comprendido como iba a moverse la fuerza de ataque y ahora sabía que estaban por pasar a la siguiente etapa.

Adentrarse a esa tiniebla que ahora era menos densa y preparar para realizar el ritual.

“La segunda fase dará comienzo. La Empresa Cosmos abre paso.”

La voz volvió a sonar en su oído y Zrag en ese momento, les dio una señal a los rangos S bajo su mando.

Goras el ‘Grande’ quien en realidad era una pequeña criatura salvaje y su único subordinado, Ragas quien había sido capturado, dejaron ver expresiones de odio al participar en esta misión, pero con una sola de sus miradas obedecieron.

Diferente era Bogas su leal subordinado y el inteligente Wozikas, quienes dejaban ver expresiones serias al seguir sus órdenes.

“Jarka comanda a las fuerzas que quedan.” Dijo Zrag y mirando a los soldados que estaban tras esa chamán, declaró. “Luego brindaremos por nuestra victoria, como lo hicimos antes de venir.”

Jarka y bastante soldados que quedaron de sus fuerzas asintieron con solemnidad y lealtad, pero otros dejaron ver miradas de disgusto.

El tiempo de la espera hasta que llegó la misión, Goras se había estado moviendo incitando a aquellos disconformes a rebelarse.

Zrag los ignoró.

Antes de venir aquí habían bebido unos tragos conforme a sus deseos en donde nadie pudo rechazar, pero para él no fue una bebida de festejo o un trago previo de batalla… Fue un trago de despedida.

Mirando a Wozikas cuya mirada era solemne, Zrag escuchó un fuerte sonido del cielo y cuando observó de donde venía, pudo notar que era la señal previa a comenzar sus movimientos.

Los monstruos seguían saliendo, pero en una zona los disparos y ataques se detuvieron.

*BOOM*

En esa área abierta, esferas metálicas cayeron del cielo sin que nadie supiera de donde vinieron y cuando esas cajas se abrieron en mitad del campo de monstruos, figuras salieron.

Fueron diez figuras, algunas median más de dos metros y otras llegaban a tres metros.

Su cuerpo era armazones metálicos que a Zrag le recordaban los caballeros humanos de su mundo, pero esta vez esos gigantes metálicos daban la sensación de golem.

Cada uno de ellos llevaban armas pesadas parecidas a las ‘armas de fuego’ que llevaban los soldados, pero más grande.

Quien lideraba era una armadura de poder de tres metros de alto que tenía una gruesa arma y cuando un monstruo fue atacarlo, ese armatoste metálico de color plateado abrió fuego.

“Gh…”

“…”

El monstruo no pudo ni soltar un gruñido cuando el arma liberó lo que se podría describir como un haz de luz, que atravesó al monstruo.

“¡Equipo de asalto avancen y liberen camino!” Ordenó la armadura más grande cuando empezó a disparar esos rayos de luz roja.

Los miembros del equipo de armatostes de metal sacaron sus armas y avanzaron.

Algunos llevaban unas gruesas espadas con sierras que giraban y atravesaban a las criaturas, mientras que otros disparaban sus grandes armas logrando crear agujeros en el cuerpo de tales criaturas.

Zrag pudo notar un brillo alrededor de algunos de esas armaduras gigantes y supuso que los individuos en su interior, eran aquellos que llamaban ‘mecánicos’.

Por lo que miraba de los otros soldados, todos estaban sorprendidos por ese equipo de armatostes que ahora se estaban adentrando a la tiniebla derribando a todos los monstruos.

Estaba claro que la fuerza que dejaban ver estaban en lo que los terrícolas llamaban ‘Rango S’… Básicamente, esas armaduras eran capaces de enfrentarse a él.

“¡Es hora de avanzar!”

Las órdenes llegaron y Zrag avanzó junto a los otros equipos, su atención estaba centrada en la Cardenal Najjar quien estaba en el centro acompañada de paladines.

Las flechas de vez en cuando volaban desde la distancia y ese era el otro individuo aterrador que estaba de su lado, era conocido como la ‘Reina del Norte’ y Zrag estaba impresionado ante sus flechas.

Tales flechas acertaban incluso cuando sus objetivos estaban al otro lado de la tiniebla.

*BOOM*

“¡GRAHH!”

Los ruidos y explosiones vinieron desde dentro de esa tiniebla que generaba un ambiente oscuro y Zrag pudo ver como los armatostes estaban derribando a los monstruos.

El capitán quien media tres metros de alto y llevaba el arma que liberaba haces de luces que penetraba a los monstruos, estaba primero disparando a todos los enemigos que se encontraba.

Los demás estaba a su espalda y uno había sacado una gran arma que liberaba llamas blancas de tipo mágico que eran extremadamente efectivas en contra todo lo corrompido del área.

Los monstruos saltaban de los pocos edificios en ruina queriendo devorar y destruir a sus enemigos, pero eso fue perfecto para que ellos avanzaran.

Zrag se movió asesinando a los monstruos que estaban en ese lugar.

Los alrededores estaban cubiertos por protuberancias y cuanto más se acercaban al portal, podía notar gruesas raíces que palpitaban.

A lo alto estaba una gran grieta y en su interior estaba todo oscuro… No, si uno lo miraba por un tiempo, podía ver qué cosas se agitaban.

Era el ‘Caos’ del ‘Vacío’.

Aquellos que lo miraron por mucho tiempo sintieron pensamientos aterradores aparecer en su mente y cuando se fusionaba con la tiniebla que era corrupción, las personas empezaban a ser afectadas.

Todos lo que estaban en el interior eran rangos S y eso se debía que aquellos de menor rango tendrían dificultades para resistir la corrupción que generaba esa tiniebla, pero incluso ellos tenían dificultad cuando miraban el interior de la grieta.

Zrag podía sentir pensamientos tenebrosos salir de su mente, pero él lo soportó.

En su equipo Wozikas y Bogas lo resistieron, el primero más que él ultimó, pero fueron Goras y Ragas quien se dejaban llevar revelando sonrisas viciosas.

Ellos habían vivido en un mundo rodeado por ‘Caos’ y corrompido de forma extrema, pero igual aceptaban esos pensamientos más alocados.

“¡No duden!”

Una voz se extendió por los alrededores y todos los rangos S temblaron cuando esa voz se adentró en su mente.

El hombre que había hablado fue el Cardenal Auguste quien hizo uso de sus habilidades mentales para aplacar los pensamientos más oscuros.

Sin embargo, Goras y Ragas lo miraron con salvajismo, animosidad, rencor y ambición.

Esas cruentas criaturas se dejaron llevar por sus pensamientos incitados por el ‘Caos’ sin darse cuenta de que no solo podían corromperse, sino que volverse locos.

O tal vez lo estaban… Para Zrag era lo mismo.

Solo estaba esperando la siguiente fase para darle fin a sus antiguos compañeros.

No podía dejar que tales individuos siguieran viviendo y más cuando sabía que no aceptarían los valores que los humanos pregonaban.

Era por eso que con Wozikas quien tenía hechizos de veneno en su repertorio, hizo que todos brindaran una última vez.

Ahora solo faltaba que la etapa final comenzara para que Wozikas diera el golpe final… A aquellos que podrían llevar a su gente que deseaba vivir bien, a su fin.

Las escorias finalmente llegarían a su fin de la misma forma que su utilidad.

******

El Duque Kristoph observó desde lo alto del cielo, ahora mismo estaba manteniendo el hechizo para estabilizar el portal abismal por sí mismo.

Este hechizo había sido mejorado y ahora generaba una barrera en el exterior y tenía cierto efecto estable en el interior para controlar que el portal abismal no causara otro desgarro como antes.

O al menos retrasarlo lo máximo posible.

Se había preparado para mantener el hechizo que tal vez se necesitaba varios Archimagos para mantenerlo y si bien estaba por su cuenta, no tenía problema.

Podía ver que la lucha continuaba abajo mientras que a su espalda el brillo del día se estaba volviendo más intenso.

El Duque Kristoph observó a la Cardenal Najjar que se estaba acercando al portal.

Ella con solo agitar su mano distorsionaba los alrededores de los monstruos convirtiendo esas criaturas en masas de carne sin forma ante el espacio deformado.

Por otra parte, los goblins estaban luchando en una zona apartada, y en otra parte el Director Vincent estaba con su estudiante y otro grupo aniquilando todo a su paso.

Sin embargo, todos estaban atentos.

Había escuchado que una criatura se encontraba en la entrada del portal abismal, pero a pesar de que las raíces palpitantes estaban presentes, todavía no había sido visto.

“La tercera fase comienza.” Avisó la Cardenal Najjar.

Estaba a una distancia moderada del portal abismal y su mirada estaba dirigida a la grieta que empezaba a temblar con sutilidad.

Esa sacerdotisa fue rodeada por sus paladines que llevaban escudos de torres y crearon una poderosa barrera espacial, permitiéndole que la Cardenal Najjar sacar una estatua del tamaño de un niño que no tenía ningún detalle.

Su rostro no podía ser visto y no podía ser notado.

Entonces, bajo sus pies dejo núcleos y cristales que contenían una gran cantidad de energía mágica… Al Dios que adoraban solo exigía energía mágica, pero lo que estaban llevando a cabo iba a necesitar un gran sacrificio.

Era por eso que se dejaron esos objetos con una densa cantidad de energía mágica sirvieran como sacrificio y que no se utilizara la energía mágica exterior.

Si bien la energía mágica volvería a sus niveles naturales con el paso de las horas, ahora los Archimagos lo usaban para sus hechizos.

La Cardenal Najjar empezó a rezar y los cristales junto a los núcleos se desvanecieron alrededor de la estatua que empezaba generar una sensación extraña.

Era del tamaño de un niño, pero su rostro que antes no podía ser visto empezó a ser difuminado como si ocultara los detalles que de repente habían aparecido.

Entonces, la estatua se rompió en pedazos convirtiéndose en polvo como si el tiempo la hubiera destruido por completo y ese polvo se extendió por los alrededores.

Especialmente por la gran grieta y entonces… Todo empezó a temblar cuando la grieta se empezó a cerrar.

“¡GRAAA!”

Las criaturas que se encontraban en las ruinas de la ciudad gruñeron y empezaron a acercarse al centro en donde se encontraban todos… Especialmente hacia la Cardenal Najjar que estaba rezando.

El Dios del Tiempo y el Espacio estaba cerrando la grieta, pero no sabían lo que podía hacer los monstruos así que era necesario intervenir.

“¡Libertad!”

Entonces, un rugido poderoso resonó desde donde antes se había encontrado el portal y una grotesca criatura se levantó en lo alto desde bajo la tierra.

Las raíces palpitaron y retrocedieron mientras que esa criatura se levantaba.

Su parte superior era la de un hombre con protuberancias en gran parte de su cuerpo, pero su parte inferior era un conjunto de gruesas y grandes raíces que hicieron que su cuerpo superior pareciera pequeño.

“¡LIBERTAD!”

*BOOM*

El rugido hizo eco por los alrededores y los monstruos empezaron a reunirse, ante el aura que emanaba esa criatura.

¿Cuánta corrupción habría extendido y cuanta vitalidad había absorbido esa criatura?

Ya había entrado al rango SS… El Duque Kristoph solo observó con seriedad manteniendo su barrera.

Esa criatura que antes había sido un rango S cuando fueron ver al portal había subido de rango y ahora él dudó un momento por no haberla acabado cuando estaba débil a pesar de que sabía que podía ocasionar un desastre en su momento.

Sin embargo, su arrepentimiento duro muy poco.

*BOOM*

La grotesca criatura sacó sus raíces causando una gran destrucción y luego golpeó a unos rangos S que estaban cerca, logrando enviarlos a volar creando grandes cráteres.

“Libertad… AGhh…”

Una flecha surcó el aire y atravesó el estómago de esa criatura, con una penetración y precisión impresionante de un francotirador, pero la criatura no murió y volvió a rugir con furia.

Las raíces empezaron a levantarse en todas partes destruyendo todo, pero la Cardenal Najjar solo se mantuvo en su lugar rezando.

La grieta se estaba cerrando y el Director Vincent se acercó lanzando torbellinos para cortar todas esas raíces y esparciendo su carne.

Los soldados mecánicos con sus armaduras de poder sacaron armas más gruesas y empezaron a cortar las raíces, pero fue su líder quien se elevó al cielo sin miedo.

Su gran arma láser se convirtió en pequeños cubitos que se volvieron a ensamblar alrededor de su brazo mecánico, formando lo que para el Duque Kristoph era un cañón y ese mecánico disparó su cañón.

*BOOM*

Un poderoso ataque láser quemó la tierra, dividió varios tentáculos y cortó a varios monstruos que se acercaban.

El aura de rango SS de la criatura era potente y todos entendieron que, si dejaban que esas gruesas raíces se usaran de forma despreocupada, ellos serían quienes sufrirían.

Aun así, era el momento perfecto para eliminarla.

El aura de esa criatura era la de un rango SS, pero no tenía ni la inteligencia de un humano ni los instintos de una bestia.

Agregando que había ascendido recientemente, se encontraba en su momento de mayor debilidad y lo mejor era que en este lugar había bastantes individuos poderosos.

“¡Voy!” Anunció el Cardenal Auguste formando una esfera de pensamientos que lograban tranquilizar y aturdir a quienes miraban.

Ese era un poderoso ataque mental tan potente que se había manifestado en la realidad y tal vez era intangible, pero que pudiera ser visible dejaba ver lo aterrador que era.

No… El Duque Kristoph sentía mayor tranquilidad y lucidez, pero a la vez calma al mirar esa esfera, dejando a la vista que era capaz de afectar con solo verlo.

Entonces la lanzó de inmediato y su velocidad fue tan aterradora que se convirtió en una onda que golpeó directamente a esa criatura.

“…”

No hubo gritos, explosiones o rugidos, los ojos del humano que quedaba adquirieron algo de lucidez a pesar de que era un monstruo.

El Cardenal Auguste había potenciado la voluntad y mente humana que quedaba en esa aberración, logrando que el ‘Caos’ pudiera ser frenado por un momento.

El antiguo líder del Gremio Victrix se observó a sí mismo y luego miró sus alrededores.

Tal vez el Cardenal Auguste esperaba sacar su lado humano para que controlara su lado más monstruoso y esperara la muerte con calma, sabiendo que no podía volver a ser humano, pero su objetivo fallo.

“¡Quiero sobrevivir!” La criatura rugió logrando evitar la flecha de la Reina del Norte que rompió parte de su estómago, pero que no fue letal debido a su grotesca regeneración.

El Director Vincent convirtió el aire de los alrededores en un poderoso torbellino que buscaba cortar toda la criatura, pero ese monstruo humano agitó sus tentáculos para destruirlo.

En ese momento, que se agitaba los tentáculos con locura, el Duque Kristoph pudo ver como Zrag atravesaba el pecho de un pequeño goblin y luego lo empujó hacia un tentáculo que destrozó a la pobre criatura.

Por su parte, el chamán a su lado hizo algo parecido con el compañero de esa pequeña criatura y tras realizar un hechizo extraño, tal criatura empezó a vomitar sus extrañas, en lo que el Duque Kristoph entendió que era un hechizo de veneno y corrosión.

Ese líder goblin estaba priorizando sus intereses en esta tal difícil situación, pero al Duque Kristoph no le importó y miró al Cardenal Auguste.

Ese hombre convirtió los pensamientos de calma en aturdimiento, logrando que esa aberración se detuviera.

Entonces, el Duque Kristoph apuntó con su mano que lentamente empezaba a aumentar de tamaño y obtener un color gris cuando su forma vampírica se manifestaba de forma parcial.

Controlar el hechizo para mantener un portal abismal requería su total atención, pero eso podía cambiar cuando usara su forma vampírica debido al aumento aterrador de sus capacidades.

Sin embargo, antes de que pudiera lanzar un segundo hechizo, él sintió como su espalda empezaba arder y se detuvo.

*BOOM*

Al momento siguiente la luz de afuera de la tiniebla se condensó en un punto y un pilar de luz cayó arriba de esa abominación.

“¡AHHH!”

El ataque fue tan potente que derritió la tierra y la luz empezó a tomar una tonalidad plateada cuando empezó a derretir el cuerpo de tal criatura.

No importa si la parte humana gritaba de dolor y miedo a la muerte, la luz plateada derritió su cuerpo a donde fuera que se moviera y no importa con cuantas raíces tratara de cubrirse, terminó calcinado hasta desaparecer derretido.

Su carne, sus órganos, las gruesas raíces negras y la tierra que estaba detrás… Todo fue derretido por ese pilar de luz plateada.

Hasta que solo quedaron algunas raíces y nada más, dejando en silencio todo el lugar.

La luz atravesó la tiniebla alejando esa oscuridad y el Duque Kristoph dio una mirada al cielo que podía ser visto al otro lado.

“¿Fue el Arcángel Miguel?”

“¿El Arcángel de la Guerra?”

Los murmullos se extendieron por todas partes ante ese individuo que era conocido por ser capaz de generar una luz aterradora, pero el Duque Kristoph no los corrigió a pesar de saber que estaban confundidos.

“Exterminen a las criaturas y monstruos restantes mientras la grieta se cierra.” Ordenó el Duque Kristoph de forma seria.

******

“¿Agotada?” Preguntó una voz suavemente mientras una figura aterrizaba en la tierra.

Estaba usando una capucha que impedía que nadie viera su expresión o su figura.

Esa figura tomó la esfera de donde salía la voz y observó a la grieta que estaba cerrándose.

“No cansada. Disgustada, el ambiente es desagradable para mi estado actual. Prefiero las vacaciones.” Respondió la figura con una voz femenina y agradable al oído, pero con cierta frialdad.

Una suave risa vino del otro lado y en voz baja, murmuró. “¿No deberíamos decirles a ellas?”

“No, no hay necesidad. Además, ¿importará? Incluso si le decimos que no puede contar con sus padres de forma frecuente, ella igualmente se moverá como desea. En cuanto a su hermana, la seguirá a donde sea.” Respondió la figura e inhalando, los alrededores temblaron cuando la energía mágica fue absorbida por su sola respiración, entonces miró a la grieta y murmuró. “Es mejor dejar todo como esta y que ella primero busque respuestas para otras cosas.”

Mirando como la grieta finalmente se cerraba, la figura desvió su mirada al portal abismal y al ver lo que sucedía, soltó un largo suspiró.

“Todo lo demás depende de ella… Ya estamos muy viejos para ayudarla.” Dijo la figura logrando que desde la esfera una suave risa saliera.

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