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TG – Capítulo 263: Que tal…

Capítulo 263: Que tal…

Rodeando una gran mesa, varias miradas se dirigieron a Alice.

“Vamos Alice cuéntanos un poco del otro lado.” Instó Akira con una gran sonrisa y dándole una mirada malvada, dudó. “Seguro tuviste miedo.”

Alice dejo su tenedor y le dio una mirada a esa jovencita.

Aurora podía notar que Akira estaba tratando de molestar a su glotona amiga que estaba comiendo y parecía distanciarse de los estudiantes.

La mirada de Akira parecía malvada, pero estaba claro que deseaba hacerla hablar y la mejor forma era provocándola.

“Sinceramente fue aterrador.” Dijo Alice logrando que una atmósfera pesada descendiera sobre ellos ante tal respuesta y esa glotona levantó la mirada a lo lejos y declaró. “Había que racionalizar la comida. A pesar de que era otro mundo, no había productos locales para comer y mis papitas estuvieron por acabarse.”

Las expresiones de aquellos que escucharon esa trágica declaración se movieron sin saber si reírse o comprender su dolor.

“Eso suena cruel.” Dijo Shao Ya compadeciéndose a la vez que le servía otro plato extra.

Akira fue quien se rio entretenida logrando que Aeko se alejara de su lado debido a la intensa mirada que le daba Alice a su capitana.

Los otros que miraban también se rieron logrando que Alice volviera su atención a su comida.

El grupo de Akira estaba presente y esta vez ellos habían tomado el rol de ‘cocineros’ para darle tiempo a que su jefa se relajará.

Aurora sabía que también lo hizo para que ella pudiera relajarse y los estudiantes pudieran volver a charlar.

Érica, Leslie y Nicole estaban bastante alegres y se lo dejaba ver al beber y disfrutar.

“Un peso se les ha ido de encima.” Dijo Cithrel quien estaba a su lado.

Venali había ofrecido su ayuda a Santiago, Oscar y Shao Ya con la comida, lo que hizo que esa solemne y seria guardaespaldas tomara un trabajo más tranquilo.

Al escuchar esas palabras, Aurora volvió a dar una mirada al grupo.

Andrés estaba charlando con Liam en una esquina y los otros estaban divirtiéndose en la mesa, hablando con Alice o escuchando sus quejas sobre la comida.

Su glotona amiga no era tan habladora, pero Akira era excelente para provocarla y conseguir que le respondiera o se uniera a la conversación.

Por supuesto, Aurora podía ver que su amiga estaba escuchando cuando los estudiantes charlaban sobre lo que hicieron.

La forma de hacerlo era tal como Cithrel había mencionado… Relajados como si ya no tuvieran un peso que lo aplastaba.

También podía notar una fuerza única en su voz cuando hablaban de mejorar.

“Escuche que tú los ayudaste para tratar de que no se preocuparan.” Dijo Aurora y mirando a esa hermosa princesa, declaró. “También escuché que te moviste para ayudarme.”

Cithrel estaba por asentir, pero Aurora dio una sonrisa pícara y la abrazó logrando que esa princesa se congelara sorprendida.

No parecía incomoda solo que estaba claro que no esperaba un abrazo y era muy posible que no fuera de realizar contacto físico muy a menudo.

“Gracias.” Dijo Aurora en su oído.

Su agradecimiento era sinceró.

Durante el año pasado la Academia de Héroes la acercó a bastantes personas, no solo fue algo de trabajo, sino que un acercamiento de amistad muy diferente a lo que había tenido en su tiempo en áfrica.

Fue conocer personas nuevas y hacer amigos… Y no podía negar que estuvo preocupado por ellos.

Sabía que ellos eran de esos que se arriesgarían por un amigo y debido a que ella era igual y los conocía lo suficiente, entendía que se podrían haber puesto en riesgo.

Había posibilidad de que ellos participaran en el asalto contra la grieta para tomar el control y fueran heridos de gravedad u ocurriera algo peor… Sin duda esa posibilidad hubiera sido un gran golpe para ella.

Cithrel le devolvió suavemente el abrazo sintiendo sus emociones conflictivas y esa preocupación natural ante las peores posibilidades.

“Está bien. Sabía que te preocuparías.” Dijo Cithrel y con un tono coqueto, preguntó. “¿Este abrazo es mi recompensa? Sí, es así, me está gustando.”

Al escuchar esa voz cerca de su oído, Aurora se puso completamente roja.

¡Sin darse cuenta había entrado a la boca del lobo!

Ella se retiró lentamente logrando ver la sonrisa entretenida de Cithrel y también pudo notar que había cierto alivio y relajación.

“Te deberé un favor por tu ayuda.” Dijo Aurora rápidamente.

¡Un favor era mejor que pagar con su cuerpo!

—…

Su sistema le dejo ver tres puntitos como si dijera que sus pensamientos superficiales eran extraños, pero Aurora no se excusó.

Había visto que Cithrel alguna vez la había mirado con una expresión ligeramente hambrienta que superaba a Alice tras no haber comido por unas horas… Y su glotona amiga era de poner una mirada muy hambrienta digna de un depredador.

“Lo hice por amistad, pero si quieres recompensarme…” Dijo Cithrel cortando el final y lamiéndose los labios con una mirada encantadora y sugestiva.

Lo hizo a propósito, pero eso no significaba que no tuviera el poder de ataque tan devastador, que en realidad tenía.

Esa fue la excusa que Aurora se dijo a sí misma, cuando se sintió tímida al recibir la mirada… Tal vez el ambiente diferente del otro mundo y el tiempo que estuvo alejada, disminuyó su defensa al recibir tales ataques, pero ella no era un conejito indefenso.

“Si sigues de esa forma, tal vez me hagas ilusionar.” Dijo Aurora dando su la mirada más seria y audaz que podía.

Los labios de Cithrel se inclinaron en una sonrisa como si estuviera viendo a su débil presa oponer resistencia y le gustara.

“Tal vez deberías. Quizás estoy mintiendo y no lo hice por amistad.” Dijo Cithrel con cierta seriedad y cuando su sonrisa se elevó, agregó. “Quizás fui atrapada por tu encanto y atractivo.”

Su seriedad y esa mirada tan juguetona, que combinaba cierto alago sincero y una pizca de coqueteo descarado, fue perfecto.

“…”

Ambas se miraron y se rieron.

Podía notar por la mirada de Cithrel, que ella añoraba estos intercambios y por su parte Aurora tampoco negaba que eran divertidos y agradables.

Si bien por lo general era de salir perdiendo, estos intercambios marcaban que estaban en un lugar seguro… Que no había necesidad de preocuparse para sobrevivir, luchar o pensar en un futuro que parecía oscuro.

Ahora estaba relajada lo que hizo que pudiera soltar comentarios de esta manera sin tener mayores preocupaciones

Cuando terminaron de reírse esa bella princesa dio una sonrisa coqueta y advirtió. “No te debes relajar. ¿Quién sabe? Tal vez mis ‘amistades’ son del tipo mixto, ya sabes, aquellos que tienen beneficios extra.”

Ella golpeó primero logrando que Aurora se pusiera ligeramente roja ante tal descarado coqueteo.

Que una belleza coqueteara de esta forma era agradable para cualquier y ella no era una excepción.

“Si es así, entonces me tengo que disculpar.” Dijo Aurora y jugando con su bebida, le dio una mirada inocente y mencionó. “Mis amistades son puras y sin pervertidos.”

La expresión sonriente de Cithrel tembló al escuchar sus últimas palabras.

Al igual que ella que era débil ante sus coqueteos descarados, Cithrel todavía no era buena siendo llamada ‘pervertida’… Aurora estaba segura de que nadie sería capaz de aceptarlo con total calma.

Sin embargo, eso no significó que no se aprovecharía de esa debilidad y más cuando no tenía tantos puntos de encanto como la otra parte.

Ambas se volvieron a reír mientras bebían unos tragos.

“¡Perdón por la tardanza!” Dijo de repente una voz que venía desde la entrada del edificio.

Todos observaron a Urfin llegar con su equipo imperial.

Aurora lo había invitado para que se uniera y ya como todos estaban en la Ciudad Mamaia-Sat, era bueno disfrutar de la comida.

“El trabajo ocupó nuestro tiempo.” Informó Urfin y sacando varios platos de comida y varias botellas de cerveza, agregó. “Pero venimos preparado.”

Meden, Siba y Alros se acercaron a su espalda logrando que la expresión de los estudiantes se volviera brillante, ante esos extranjeros ‘exóticos’.

Sin embargo, todo el equipo imperial llevaba una expresión bastante solemne y que miraran en dirección de Cithrel revelaba la causa.

“Relájense, esto no es el imperio.” Dijo Cithrel con un tono ligeramente dominante, logrando que el equipo se relajara un poco.

Siendo presentado por Urfin y acercándose para charlar con los estudiantes.

Como antes Alice no era de dar respuesta sobre el otro lado o al menos su atención siempre estuvo en otra parte, Urfin fue tomado para comentar todo el escenario.

Dan y Cédric habían muerto y quien lo hizo, acabo muriendo en manos de Alice… Esa parte se la saltó, solo dejando lo animado o lo que podría considerarse animado tras haber sobrevivido a tal lugar.

“Escuche todo lo que sucedió de Urfin, si quieres puedo encargarme.” Informó Cithrel en voz baja.

Era imposible que Urfin o los demás ocultaran alguna información y más cuando se tomaban muy en serio su trabajo.

Su lealtad en algunos de ellos estaba muy marcada, lo que hizo que no pudieran mentir e informaran todo por completo.

Aurora lo sabía y Urfin dijo que informaría a pesar de que en cierta forma ayudó al mantenerse al margen, era por eso que ni ella o su amiga estaban molestas.

Ahora todo estaba con calma y si bien todos habían dado su informe, era posible que, durante la siguiente semana se definiera si su accionar causaría o no problemas.

A los altos mandos no le importaría un asesinato y más él de Marius quien en cierta forma los traiciono antes.

El problema venía del gremio ‘Los Custodios’ cuando recibieran el informe que seguramente llegaría y en cierta medida el gobierno rumano.

Ellos eran los dos que podían causar problemas.

Uno había perdido a su líder y dependiendo de los miembros restantes era muy posible que intentaran usarlo y más ahora que se encontraban en una posición difícil al ser presionado por sus rivales.

Dan había sido usado como un héroe al igual que Adala y que muriera en manos del líder de un importante gremio, sin duda era inesperado, pero utilizable.

Ya sea que uno deseara usar a su amiga para decir que acabó con un asesino o el otro tratara de culparla por asesinato, iba a ser problemático para ambas.

“No te preocupes, yo me haré encargó con Alice.” Respondió Aurora con un tono simple.

Al ocultar su información y al parecer como dos mercenarias que no tenían ningún respaldo hizo que las otras personas empezaran a pensar que eran fáciles de intimidar.

En áfrica tal vez su título sea algo más notorio y se haya extendido para todas partes, pero cuando uno buscaba sobre ellas, encontrarían que eran mercenarias que habían estudiado durante un año en la academia de héroes.

Era por eso que debían encargarse de este asunto y ella ya había pedido a Liam que mantenga un ojo en el gremio de ‘Los Custodios’ para ver sus planes y en el gobierno, para verificar como se moverían.

“Igualmente gracias.” Agregó Aurora dando una sonrisa.

Sabía que Cithrel no era cercano a Alice… No solo era porque resultaba difícil acercarse a su amiga, también la princesa era muy cerrada.

“No hay problema.” Respondió Cithrel y mirando a Alice que estaba comiendo, comentó. “Cuando hay que coquetear con alguien, también hay que hacerse cargo de su ‘mascota’.”

Aurora miró a su amiga que estaba comiendo y sus labios temblaron.

Si su glotona amiga tuviera cola era muy posible que la estuviera agitando al disfrutar de la comida.

Agregando que había momentos que la seguía porque ella la alimentaba, no pudo evitar estar de acuerdo con el comentario bromista de esa princesa.

Al tratar de estar con alguien había que soportar los ‘extra’ de la otra persona… Eso era lo que se refería Cithrel y a Aurora le pareció bastante entretenido.

“Había estado verdaderamente preocupada.” Dijo Cithrel de repente y cuando Aurora la miró, ella murmuró. “Me doy cuenta de que la ‘amistad’ significa demasiado para mí hasta el punto de que no puedo controlarme.”

Para Aurora era normal superar los límites por sus amigas, pero pudo notar que para alguien como Cithrel tal vez esta era la primera vez.

No sabía cómo era la vida de ella en Terra nova, pero era muy posible que una princesa con su poder y autoridad no tuviera amigos, solo súbditos y sirvientes.

“Bueno, me alegro de que los refuerzos no fueran necesarios… Y también evitar algunas tensiones a nivel mundial.” Murmuró Cithrel y cuando recibió su mirada llena de extrañeza, dio una sonrisa y declaró. “También hubo alguien que me ayudó, es mi rival en el amor.”

Había cambiado de tema rápido para que no le preguntara sobre sus primeras palabras y Aurora solo pudo tomar el cebo debido a su tono divertido al hablar sobre su ‘rival’.

“Su nombre es Kairos Cosmos, su intervención con su gente equipados con nueva tecnología fue impresionante y aunque su ayuda futura se canceló, no voy a negar que parece un rival digno.” Explicó Cithrel y al verla, bromeó. “Verdaderamente parece un rival difícil.”

Su broma venía de que Aurora no pudo evitar sonreír.

Había escuchado la participación de las nuevas ‘Armaduras de Poder’ que parecía aumentar la fuerza al rango S promedio… Era una armadura extremadamente avanzada a nivel tecnológico y fueron usadas libremente aquí.

Estaba claro que tendría repercusiones debido a que tal tecnología estaba restringida y limitada para el uso de la Empresa Cosmos y no era libre.

En ese sentido, no podía negar que era agradable de escuchar que la razón de ayudar fue ella.

Agregando las palabras de Cithrel, estaba claro que ambos se habían preparado para algo más en caso de que ella no llegara y eso la hizo sentir feliz.

Cithrel dio una sonrisa y se alejó a la mesa, dejándola sola.

Había notado su mirada y como jugueteaba con su reloj holográfico, y Aurora tras pensarlo un momento se retiró de la sala y se dirigió al balcón del edificio.

Dudó un momento.

Una parte de ella se preguntó si él lo hizo por ella o fue por otro asunto.

Podía ver que Cithrel era honesta cuando dijo que se movió por amistad, ya que no tenía mucho que ganar cuando se podía meter en problemas si su intervención aumentaba.

Sin embargo, él era diferente.

Desde que supo su nombre, entendía lo que ‘Cosmos’ representaba… Estaba claro, los portales llevaban ese nombre y una poderosa empresa también.

Tal empresa siempre estuvo presente en todas partes y aunque era agradable suponer que todo lo hizo por ‘ella’, si era lo contrario sería muy vergonzoso.

Aun así…

“Escuche lo que hiciste ofreciendo tu ayuda… Gracias.” –TheSimplicityOfLife

Aurora envió su mensaje tratando de parecer lo más calmada que pudo, pero se quedó esperando la respuesta y…

“No fue demasiado. Me alegro de que estés bien y te encuentres bien, eso es lo importante.” –KairosCosmos.

Fue una respuesta inmediata, lo que hizo que ella sonriera.

¿Estuvo esperando su mensaje con emoción? Ante esa pregunta su sonrisa se elevó y una parte de ella se sintió mal, por no haberle hablado antes.

“Fue un movimiento astuto, pero tengo que admitir que has ganado varios puntos.” –TheSimplicityOfLife

Cuando ella leyó su propio mensaje su cuerpo tembló en vergüenza.

Lo había respondido tan rápido que parte de la verdad había salido a la luz.

Él había dicho que aparecería cuando necesitara ayuda y ahora incluso si se llegaba a tratar de algo más profundo y externo a ella, no negó que era agradable.

Después de todo, era posible que cuando el revuelo del cierre del portal y de su grupo llegando a salvo, mermara, esa empresa fuera el objetivo de la prensa.

Esas armaduras de poder de los cuales había escuchado era tecnología bastante avanzada y no había duda de que las personas se preguntarían la razón por la cual no era libre.

Aurora observó su reloj holográfico con pensamientos conflictivos, esperando la respuesta que se había demorado más de lo normal y…

“Lo siento… Me emocioné demasiado.” –KairosCosmos.

Leyendo ese mensaje, pudo imaginar a un joven retorciéndose ante su honesto comentario mientras estaba avergonzado.

Ante tal agradable y ciertamente fascinante escenario, ella se rio entretenida y agradecida por tener tal excelente imaginación.

Era por eso que su sonrisa se elevó ligeramente picarona al enviar el siguiente mensaje.

“¿Es así? Pero esto todavía no es suficiente para expresar mi agradecimiento… ¿Qué tal si te doy una recompensa?” –TheSimplicityOfLife

¿Lo hizo sentir ambiguo?

Una pequeña risa malvada salió de Aurora, disfrutando imaginar a un joven con sus mejillas sonrojadas.

Claro, ella estaba bastante avergonzada, pero saciar su imaginación valía la pena.

“Sí.” –KairosCosmos.

La respuesta llegó de inmediato, tal vez debido a que estaba lo suficiente emocionado como para no dar una respuesta más desarrollada, pero luego de otro momento llegó otro mensaje.

“No lo hice por una recompensa, pero lo aceptaré… Aunque con estos mensajes, es suficiente para mí.” –KairosCosmos.

Al leer el mensaje, Aurora puso una expresión extraña.

No por su honestidad, sino que su clara emoción por los mensajes… Sinceramente, se sentía un poco culpable.

Había dicho que también trataría de que acercarse, porque no mentía cuando dijo que le gustaba charlar, conversar y avergonzarlo, pero durante todo este tiempo no hubo movimiento de su parte.

Tampoco podía culpar a la otra parte, cuando era muy posible que supiera que ella estaba muy ocupada, pero sintió que al menos debió haber enviado unos mensajes.

Aurora suspiró al darse cuenta de que era pésima en estas cosas, pero al final dio una sonrisa.

Desde que dejo la academia empezó a ir más allá que antes en su actuar diario y si bien ahora este tema era completamente diferente de una forma única, no negó que también parecía interesante.

Lo suficiente como para intentar avanzar.

******

Sentado en una oficina un joven miró su reloj holográfico con total y completa atención.

La oficina estaba ligeramente oscura, pero la luz de la gran ciudad entraba por la ventana iluminando ligeramente sus alrededores.

El tiempo paso y cada segundo se sintió demasiado largo hasta el punto que volvió a mirar todos los mensajes, logrando que su sonrisa se volviera más grande.

Si la luz fuera más fuerte y alguien estuviera presente podría haber notado tintes de sonrojo cuando el joven leyó que había ganado unos puntos.

Se sentía emocionado como un niño y algo que sin duda no iría acorde a su persona, pero no le importó.

Disfrutó el sentido de vergüenza, la emoción y a pesar de que la espera era trágica, en cierto modo también la aceptaba.

“Que tal… ¿Si te doy una cita?” –TheSimplicityOfLife

“…”

Al leer ese mensaje, su expresión se quedó en blanco por unos segundos y al momento siguiente su tez se volvió roja, al mismo tiempo que una sonrisa se extendía por sus labios.

“¡Estaría demasiado encantado!” –KairosCosmos.

Sus dedos se movieron de inmediato al responder en su reloj holográfico y cuando leyó el mensaje, se puso su mano en su cara.

Vergüenza entremezclada con arrepentimiento se extendió por su rostro y luego se rio, al darse cuenta lo que ella le causaba.

Su respuesta fue instantánea debido a que no deseaba darle tiempo para que ella se arrepintiera y él no tuvo duda en aprovechar la oportunidad.

Después de todo, la vergüenza no le ayudaría a conquistar a la mujer que le gustaba.

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