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TG – Capítulo 284: ¿Cuáles eran las repercusiones?

Capítulo 284: ¿Cuáles eran las repercusiones?

Los gritos resonaron por los alrededores y la expedición rusa, avanzó mientras levantaban fuertes barreras.

Estaban corriendo a gran velocidad y la mayor razón era que volar era imposible.

Lamentos, aullidos, rugidos y chillidos se escuchaban por los alrededores como si estuvieran en el infierno y de vez en cuando manos o figuras aparecían volviéndose tangibles.

Vladislav avanzó con su equipo observando como rostros aparecían por las barreras tratando de romperla y destrozarla para devorar la vitalidad de sus compañeros.

Su grupo parecía que estaban escapando, pero en realidad solo estaban llamando la atención.

En este mundo sin colores, Vladislav había creado una barrera celeste con magia de agua que era extremadamente llamativa en el mundo de blanco y negros.

Ante tal visión los espíritus y almas de la raza que habitaba en este mundo avanzaron persiguiéndolos, atraído por el color.

“Vamos, ¡muévanse! ¡No queden atrás!” Gritó el capitán comandando a la expedición.

Quince miembros todos de rango S de diferentes capacidades y fuerzas, pero el problema era que no tenían alguien centrado en lo espiritual.

Nunca hubiera imaginado que se enfrentarían a espíritus y era por esa razón que no invitaron a los raros magos espirituales o no trajeron a un psiónico centrado en el área espiritual.

Los psiónicos presentes estaban centrados en áreas más ‘físicas’ lo que hizo difícil su objetivo.

Buscaban interrogar a los espíritus… En este lugar estaban literalmente perdidos, pero solo interrogando a esos antiguos residentes de este mundo podían completar el rompecabezas de esta ‘prueba’.

¿Alguien seguía vivo? ¿Algún espíritu mantenía su inteligencia? ¿Qué había sucedido?

Y principalmente… ¿Por qué hay tantos espíritus?

Vladislav como un Gran Archimago de magia de agua, aunque no era un experto en magia espiritual conocía sobre temas profundos.

Uno era lo que sucedía luego de la muerte.

Una vez que alguien muriera su alma se dirigiría a lo que algunas religiones llamaban el ‘Rio de la Reencarnación’ en donde sería limpiada y purificada, perdiendo sus recuerdos antes de reencarnar.

En caso de que tuviera algún apego persistente o algún rencor profundo podría lograr quedarse en este mundo convirtiéndose en algún espíritu maligno.

Se perdería algunos recuerdos, pero luego podría fortalecerse y era por tal razón que en Terra nova había banshees, espíritus malignos de gran poder y todo tipo de individuo ‘espiritual’.

En la tierra sucedía lo mismo… Las almas se convertían en espíritus y si uno era conocedor, sabría que los cementerios eran purificados por la iglesia o el gobierno.

Evitando que los muertos se levantaran.

Algo que había sucedido durante la Calamidad No-Muerta en Egipto, aunque tal situación era diferente.

Ahora en este lugar las almas parecían no tener lugar a donde ir.

“Capitán Vladislav siento una presencia adelante.” Avisó un psiónico con mayor afinidad a lo mental.

Fuera de la barrera la visión estaba parcialmente distorsionada y la mayor razón era los miles y miles de almas que pululaban en sus alrededores.

“¿Es una presencia fuerte?” Preguntó Vladislav cuando ordenó que el grupo se detuviera.

El psiónico cerró sus ojos y luego palideció un poco y asintió.

Vladislav dio una sonrisa emocionada.

A pesar de que era un anciano en sus setenta, ya con nietos… Estaba emocionado como un adolescente.

Caminando hacia adelante, Vladislav sacó un gran bastón de mago cuya cima tenía una gota de agua traslúcida como una gran gema blanca.

Nadie se había esperado que se enfrentaran algo espiritual, pero si habían esperado enfrentarse al ‘Caos’ y era por eso que habían traído objetos relacionados con el ‘Orden’.

Hasta un sacerdote de tal iglesia había venido con su grupo, al igual que un sacerdote del Dios del Tiempo y el Espacio.

“¿Puedes ayudarme a dar algo de ‘Orden’ en mi bastón?” Preguntó Vladislav cuando la presencia se acercó.

No era fuerte, pero la sensación que generaba en todos los miembros era extraña.

Los lamentos y gritos de dolor de almas desdichadas se hicieron más profundos cuando la entidad empezaba a acercarse.

Los espíritus más débiles empezaron a huir dando pie a que la expedición viera algo bastante aterrador.

Desde lo lejos un espíritu se estaba acercando, ya manifestado en el plano físico por completo.

Su apariencia tenía cierto color y dejaba ver que su piel era celeste superficial.

Tal criatura era un miembro de la raza que había visto como fantasmas.

Era alto, pero su cuerpo era flaco no por desnutrición, sino que daba la sensación de que su constitución era de esa manera.

Una forma humanoide que destacaba sus tres ojos.

Dos de ellos eran similares a los humanos y los tenía en la misma posición, pero el tercero estaba en la frente y ahora estaba abierto sangrando de forma espeluznante.

“¡HAAAAA!”

El grito maléfico hizo que la barrera temblara y todos sintieron su cuerpo entumecido, solo pudiendo observar con cierto horror como esa criatura fantasmal se acercaba.

Era fuerte… Su presencia dejaba ver que era un rango S.

“Vamos, no tengo todo el tiempo.” Instó Vladislav al sacerdote.

Podía notar cierto temor en algunos de ellos, pero ante sus ojos era normal.

La gente tenía miedo de lo que no podían tocar y para muchos de los presentes, se encontraban en esa misma situación.

Los luchadores y espadachines no podrían dañar a sus enemigos y si bien sus auras podían hacer un daño, no sería tan fuerte como el daño de algún mago de luz, mago espiritual, psiónico mental o sacerdote.

El sacerdote rezó suavemente logrando que su bastón emanara una luz blanca brillante que fue absorbida por la gema blanca.

Entonces, Vladislav salió de la barrera caminando a esa entidad que se acercaba desgarrando a los espíritus que no habían huido.

Ellos eran sus objetivos, pero no quitaba que no se deshiciera de aquellos que estaban en su camino e incluso lo absorbiera.

Tal era la forma por la cual se volvía fuerte… Devorando a otros espíritus.

Sin embargo, tal acción hizo que perdiera cualquier noción de racionalidad y se convirtiera en un fantasma sin sentido de sí mismo.

Era posible que la expedición, si no hubiera venido él, terminara en una situación bastante mala.

Después de todo, a pesar de que no era muy conocedor sobre espíritus y no tenían ataques de esa clase, era un Gran Archimago de agua.

Los fantasmas trataron de agarrar su túnica, pero su sola presencia los alejo y cuando vio que ese poderoso fantasma se acercaba, golpeó su bastón en el suelo.

*BOOM*

Una onda acuática se extendió dándole color al mundo y Vladislav sonrió cuando sintió que todos los espíritus eran atraídos a él.

“¿Qué tal si hablamos?” Preguntó Vladislav mientras levantaba suavemente su bastón al cielo.

La lluvia empezó a caer desde el cielo con su solo movimiento y esas gotas no eran comunes, tenían un toque de santidad en ellas… La santidad que había infundido el sacerdote.

Era el ‘Orden’ que estaba volviendo todo a su lugar… Y en este caso, volviendo lo antiguamente irracional, en cierta racionalidad.

Vladislav observó cómo ese gran fantasma se detenía en seco y prestó atención a su tercer ojo que dejaba de sangrar.

Fue un momento, pero él lo notó.

Ese fantasma no estaba en este lugar por alguna emoción fuerte, rencor o persistencia… Entre la irracionalidad de lo que se convirtió, Vladislav pudo sentir un atisbo de deseo de descansar.

Entonces una pequeña onda mental se extendió hacia él de forma consciente y Vladislav lo aceptó sin temor a ser influenciado.

“…”

Su expresión cambio al sentir el dolor, tristeza y ese fuerte deseo de descansar… De que todo terminara.

Sus ruegos en busca de alivio lograron que Vladislav diera una expresión seria y lo concedió.

“…”

La lluvia cayó con más fuerzas y ese gran espíritu lo aceptó, esta vez no trayendo racionalidad, sino que purificación.

Al momento siguiente todo terminó y cuando Vladislav pensó que estaban en un mejor lugar, sintió como que algo se reformaba de vuelta… Era el mismo espíritu.

Purificar no significaba lo mismo que ‘asesinar’… Un alma no podía ser destruida al menos, no por su magia y no por medios tradicionales.

Esa era la razón por la cual algunas culturas no creían en la verdadera muerte, solo en el fin de un viaje y el comienzo de otro.

Sin embargo, en este lugar no había un nuevo viaje y todo volvían al mismo lugar, más perdidos que antes.

Vladislav observó el espíritu que había perdido todos sus sentidos y que había vuelto a vagar por este triste y trágico mundo, debilitado al igual que los demás.

“¿Capitán funciono?” Preguntó un miembro del grupo.

Ante sus ojos había ‘derrotado’ a un fantasma de rango S que daba miedo, pero en realidad Vladislav sabía que ese fantasma se había dejado purificar.

Su mente pensó en qué tipo de situación se encontraba y una idea cuestionable empezó a surgir a su mente.

Normalmente las almas iban al ‘rio de la reencarnación’, pero en este lugar la única conexión que tienen era con los Dioses Primordiales cuyo poder era incuestionable.

Tales existencias eran muy poderosas, pero aquellas entidades más ‘normales’ no podían intervenir.

Por un momento Vladislav sintió que este mundo estaba desconectado de todo… Del exterior, de los otros planos y del río de reencarnación que en cierta forma mantenía la vida constante y daba pie al verdadero descanso.

¿Qué sucedió en este lugar?

Tal pregunta iba a responder… Y si era posible tratar de dar paz a esas desdichadas almas.

“Sí, he encontrado algo… Es mejor movernos ahora.” Dijo Vladislav con un tono serio.

En medio de ese dolor de ese poderoso fantasma que resulto ser bastante amigable y que tenía un gran sentido de sí mismo, pudo captar otros pensamientos y recuerdos.

Era una posición antigua y ahora que conocía la dirección, se convirtió en su primer objetivo.

Primero necesitaba ensamblar el rompecabezas que era la historia de este mundo y esta raza y luego… Luego solo necesitaba moverse.

Tal vez, trayendo la paz y el descanso que ellos pedían a gritos.

******

Una bestia empezó a correr entre medio de la selva, saltando y observando sus alrededores.

Tal bestia sería descrita como un tipo de felino, pero era una criatura muy diferente a las que uno vería en la tierra.

Con seis patas gruesas, sin pelaje y con afiladas garras, tal bestia era un depredador nato.

Su piel se adaptaba a los alrededores cambiando de tonalidad y sus bigotes brillaban en la oscuridad.

Era una criatura de rango A muy común en esta área, pero ahora sus ojos emanaban un brillo único y muy racional.

Usando un ‘truco’ de los domadores de bestias, Cécile Leroux estaba poseyendo el cuerpo de su invocación de la misma forma que los domadores podían conectarse con sus compañeros.

También lo estaba usando para explorar sin tener que arriesgarse demasiado.

No era una posesión total, debido a que no podía controlar todo el cuerpo por completo, pero era lo suficiente para mirar a dónde deseaba o moverse a donde quería.

Y ahora hizo que esa bestia olfateara los alrededores y luego se moviera para seguir explorando.

El equipo de expedición temía separarse.

Tal vez era un miedo demasiado excesivo, pero cuando sabían que en la luna se encontraban los guardianes… No había duda de que limitarían sus movimientos.

En esta selva tan frondosa llena de bestias mágicas daba la sensación de ser un pequeño paraíso, pero esa misma sensación lo hizo irreal.

Algunos la llamarían paranoica, pero los dioses existían y ahora esos dioses de este mundo estaban literalmente en sus cabezas.

Aun así, había que seguir explorando y moviéndose.

Necesitaban encontrar el portal de regreso o buscar la razón por la cual un portal se abrió.

En el primer portal se había abierto como una oportunidad para que los goblins pudieran escapar de su desastre y en ese caso, ellos lo hicieron por sí mismo.

Sin embargo, este lugar podía ser muy diferente y los peligros podían resultar ser mortales.

Lo único bueno era que la comunicación con el otro lado seguía activa de forma recurrente y de paso gracias a la máquina de comunicación recibían detalles del otro lado.

Por supuesto, no negaba que la información del portal abismal ruso hizo que su cautela aumentara.

Si ellos se enfrentaban a espíritus, entonces parecía demasiado aterrador pensar en lo que aquí se encontrarían.

Volviendo avanzar centrando sus pensamientos, Cécile pudo ver decenas de criaturas diferentes en esta gran selva.

Animales, insectos e incluso bestias mágicas, este lugar tenía su propio gran ecosistema.

Siguiendo avanzando sintiendo que su conexión con su bestia se debilitaba, en un momento la bestia tembló de forma instintiva.

Era una sensación que Cécile conocía bastante bien… Era el miedo al ‘Caos’ que todos los seres vivos tenían de forma instintiva.

“Grh…”

Obligando a su invocación a seguir adelante, la selva empezó a ser menos frondosa hasta que la bestia alcanzó a su objetivo.

Cécile quien estaba observando a través de los ojos de la bestia no pudo evitar temblar al ver lo que la bestia miraba.

Estaban en una isla… No era como la isla que la primera expedición hablaba, estaban en una isla que flotaba en el aire.

Si en este lugar todo era verde, a lo lejos todo era oscuridad y ‘Caos’ que se extendía hasta donde su visión podía alcanzar.

Por un momento sintió que esta isla era un paraíso en donde se protegían del ‘Caos’.

Este mundo había sido tragado completamente por el ‘Caos’ y esta isla parecía ser la única luz en esta oscuridad.

Ordenando que la bestia mágica se alejara de su posición con temor de que sea corrompida, Cécile estuvo a punto de dejar de poseerla, cuando escuchó un ruido.

Era extraño, pero daba la sensación de voces y una caminata.

La bestia entró en modo sigilo y se ocultó, tan solo para que Cécile le ordenará que siguiera las voces.

Obedeciendo, la bestia se movió silenciosamente avanzando a través de unos árboles y sin tener que ir demasiado lejos, captó a unos individuos caminando.

Pacientes y con calma… Tortugas estaban caminando en una dirección como si fuera alguna clase de peregrinación.

Tales tortugas caminaban en dos patas… Sus caparazones cubrían su cuerpo mientras caminaban con algunos palos para afirmarse.

Cécile había sido una jugadora y entrado a Terra nova para ver cosas extrañas, pero esta era la primera vez que veía tortugas humanoides.

Con cierta curiosidad y preocupación, ella ordenó que la bestia lo siguiera manteniéndose oculta.

Todo mientras su verdadero cuerpo abría sus ojos y observaba el interior de la carpa en donde se encontraba.

Había encontrado vida que parecía inteligente… Y tal vez dirección a donde moverse.

******

Aurora leyó los informes de los portales abismales.

No podía dejar de sorprenderse cada vez que los miembros de la expedición informaban de los detalles.

Si bien los informes no eran tan frecuentes debido a que usaban como medio a los dioses, igualmente eran bastante sorpresivas sus palabras.

Un lado se enfrentaba a fantasmas de una raza que parecía extinta y la otra parte había encontrado una raza viva.

Era muy seguro que ambas partes guardaran sus opiniones de los informes, pero Aurora no podía negar que tenía bastantes pensamientos en su mente.

Tal como había mencionado el informe, se encontraron razas mágicas… Ya no solo fue una única vez, sino que literalmente en los tres portales que aparecieron.

Solo esa realización hizo que ella tuviera decenas de preguntas en su mente y esas preguntas solo levantaban más dudas.

Como si fuera poco también provocaba dudas sobre su sistema quien la llevo a conocer a su anciano maestro.

Entonces, antes de que sus dudas pudieran afectarla en el exterior, las aplacó y presionó en lo profundo de su mente en donde su sistema nunca llegaría.

Ahora mismo no estaba pensando superficialmente y tal acción hizo que su sistema no pudiera comprender sus pensamientos.

Dejando tales pensamientos se volvió a centrar en la raza mágica y sintió que Zrag estaba en lo correcto.

Al menos sentía que en el lado ruso, los espíritus que se encontraban buscaban esperanza y si bien no sabía sobre las tortugas, su situación parecía similar a la de los goblins.

Dependía de la expedición encontrar la verdad sobre ese asunto, pero había un problema en ese actuar.

Si la bondad y la maldad eran uno y siempre había equilibrio… ¿Cuál era las repercusiones que se considerarían como ‘maldad’?

Tal pregunta hizo que Aurora suspirara y solo cuando escuchó pasos desde afuera, controló su expresión.

“El grupo está preparado.” Avisó Alice con una mirada indiferente.

“Entiendo. Vamos a movernos.” Respondió Aurora de forma seria.

El grupo de cazadores de bestias mágicas se resistieron a confesar, pero finalmente terminaron hablando cuando una bestia mágica con capacidad de ‘encanto’ vino a este lugar.

Terminaron confesando todo y cuando se le agregó el reconocimiento de los rostros de esos individuos encontraron bastante información.

Su sede se encontraba en la Ciudad Duala y ellos eran los restos de la mafia que vino de América, pensando que aquí podían recuperarse y volver a crecer.

Aurora necesitaba encargarse de tales individuos antes de que crearan mayores conflictos con las bestias mágicas.

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