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TG – Capítulo 286: Valores.

Capítulo 286: Valores.

A pesar de que había retrasado por varias horas el encuentro, ahora Aurora no pudo contener su poco deseo de estar en este lugar.

En medio de una sala en la mansión que habían atacado, ella estaba con su amiga y quienes también estaban presentes era Nicole y la Reina del Norte.

Todo mientras algunos mafiosos preparaban aperitivos.

Los había atacado hace unas horas en la madrugada y habían luchado contra ellos, e incluso hubo heridos fatales que no lograron sobrevivir de parte de los mafiosos, pero aquí estaban.

Ella se había retirado… Era imposible moverse cuando Eva Santos, la Reina del Norte estaba en este lugar y peor aún, la persona que estaba a su espalda.

“¿Té o café? También tengo vino y cerveza, pero es muy temprano.” Dijo la Reina del Norte señalando lo que estaba por servir.

“Nada.” Respondió Aurora con una voz fría.

Su voz no podía evitar sonar fría, era imposible que no lo hiciera.

Habían luchado contra esos mafiosos que cazaron bestias mágicas aliadas y ahora tenía que estar en este lugar.

Eran enemigos y ambos realizaron acciones que sin duda no podían ser olvidadas fácilmente y ahora ella a pesar del enojo de Pilirani, estuvo presente en este lugar.

En este momento no solo representaba los intereses de Zerzura, sino que parte del bosque mágico.

No importa cuánto las bestias mágicas desearán vengarse, Pilirani y Estela no eran tontos al saber que no podrían ganar contra un rango SS.

Su respuesta hizo que la expresión de la Reina del Norte y Nicole temblaran.

Verla del otro lado no la enojo y tampoco se enfadó por no ser avisado, Nicole estaba en su trabajo y Aurora entendía que tenía sus circunstancias.

Aun así, no podía evitar estar cautelosa a un nivel demasiado alto.

“¿Tienes comida? Me gustarían unos aperitivos con mi té.” Respondió Alice rompiendo la atmósfera y dando una mirada, agregó. “Odio estar con el estómago vacío, cuando me enfrentó a titiriteros.”

Sus primeras palabras aligeraron la atmósfera, pero sus últimas palabras solo hicieron que la expresión de la Reina del Norte temblara de una forma bastante extraña.

Una parte molestia al no ser la ‘titiritera’ y otra parte daba la sensación de ser entendida por primera vez en mucho tiempo.

“Al menos puedes soportarlo comiendo.” Murmuró la Reina del Norte dándole la orden a los sirvientes.

Esos sirvientes que eran parte de la mafia se movieron y empezaron a traer toda clase de aperitivo junto al té de Alice, quien empezó a comer.

Aurora pudo ver que gran parte de esos sirvientes eran los mafiosos con los cual había luchado… Era literalmente, debido a que vestida como sirvienta estaba la asesina de rango S.

No era por precaución, la Reina del Norte con esos sirvientes estaba dejando ver que no había ‘escapado’.

“La tensión es bastante alta y sinceramente no me pagan demasiado para hacer esto.” Dijo la Reina del Norte y sacando un cristal, murmuró. “En realidad no me pagan…”

Con ese murmulló dejo el cristal en la pequeña mesa delante de ellas y luego lo activó.

Extendiendo una onda alrededores, el lugar fue escaneado y en frente de donde ellas estaban sentadas, apareció el Emperador de Sudamérica.

A su lado como siempre estaba su secretaria Ersin.

La proyección fue extremadamente real como si Víctor se hubiera teletransportado junto a su secretaria a esta sala.

La expresión de Aurora se volvió fría otra vez mientras que Alice suspira al perder su humor para comer.

“Puedes seguir comiendo, no me molesta. Claro, también puedo venir después de tu desayuno.” Dijo Víctor y mirando la mesa, corrigió. “O almuerzo.”

No eran pocos aperitivos lo que estaban en la mesa y sin duda se consideraría un tipo de almuerzo.

“No es necesario. Pensé que íbamos a hablar con el títere y no el titiritero.” Respondió Alice dando una mira indiferente.

Aurora no podía negar que estaba agradecida de tener a su amiga a su lado.

Ella daba una sensación de dominación que no perdía en contra el Emperador y tal actitud, era algo que ella no tenía.

“Gracias.” Respondió Víctor y dando una mirada a su secretaria, comentó. “Alguien por fin aprecia mi talento.”

Estaba bromeando a pesar de que el ambiente era lo suficiente tenso como para hacer que Nicole temblara al no estar acostumbrada.

“Eva puedes retirarte.” Ordenó Víctor y cuando Nicole la estaba por seguir, señaló. “Nicole no necesitas irte, si quieres y tu amiga lo acepta, puedes quedarte. Esto será ilustrador para ti.”

Si a Eva le dio una orden a Nicole la trató con un tono tranquilo como si fuera un estudiante al quien le estaba enseñando algo nuevo.

Al ver que Nicole no sabía qué hacer, Aurora finalmente dio una sonrisa al ver como la timidez de esa jovencita resurgía.

Haciendo que recordara sus tiempos en la academia.

Su sonrisa hizo que Nicole se diera cuenta lo que estaba haciendo y tras respirar hondo se sentó, mirando a Víctor de forma ligeramente negativa.

Tras que los sirvientes se fueran con Eva, una poderosa barrera cubrió la sala, evitando que nadie lo escuchara.

“¿Por dónde debería empezar?” Dudó Víctor con un tono pensante y dando una sonrisa animada, informó. “En primer lugar me gusta eliminar a mis enemigos. Ya sabes, erradicarlos de raíz, preferiblemente por un método doloroso, pero solo es opcional.”

Un trono tranquilo y hasta animado, que dio la sensación de ser sincero.

“Esto no parece como ‘eliminar’ a tus enemigos.” Respondió Alice y señalando la entrada, comentó. “Eva sigue viva y estoy segura de que los demás lo seguirán.”

A pesar de que decía que le gustaba eliminar a sus enemigos, la Reina del Norte estaba viva y estos mafiosos que estaban en la mansión también daba la sensación de que seguirían vivos.

Era por eso que Eva Santos detuvo la batalla en vez de asesinarlos a todos o ayudarla a encarcelarlos.

Esa misma razón fue por la que Aurora hizo que todos se retiraran.

No le estaba robando un hueso a un perro, estaba interfiriendo con la presa de un tirano, que muy seguramente no iba a cazarlos como trofeo.

“Es cierto, los voy a esclavizar.” Declaró Víctor y cuando su secretaria, tosió, se corrigió. “Es decir, los voy a tomar en mi mando. A través de un contrato unilateral a mi favor, haré lo que sea con ellos. Lo llamo trabajo comunitario.”

Los iba a esclavizar.

Aurora no pudo contener el cambio de expresión y su mente se llenó de preguntas.

Antes había sentido la ‘consideración’ del imperio, pero ahora estaba siendo bastante perturbada por la honestidad del emperador.

Esclavizar… Tales palabras hicieron que incluso Alice diera una sonrisa entretenida por su respuesta extremadamente honesta.

¿Qué pasaba si luego ellas revelaban lo que escucharon? ¿O tal vez el Emperador al ser sincero aquí quería usarlo para presionarla?

Aurora al mirar ese hombre que se deleitaba como un niño tras hacer una maldad, no supo cómo reaccionar.

“¿Por qué me dices esto?” Preguntó de forma inevitable y dando una mirada a la secretaria, agregó. “Parece ser inesperado, pero estoy segura de que es por una razón.”

Ersin no intentó ocultar su fruncir de ceño y esa reacción dejo ver que Víctor lo había dicho de repente, sin antes arreglar nada.

“Oh, pensé que te molestarías.” Murmuró Víctor y dando una sonrisa, explicó. “Ya sabes, llamarme lunático, esclavizador o algo de ese estilo. Digo, estoy literalmente esclavizando personas aquí.”

La expresión de Nicole cambiaba de formas diferentes, pero Aurora solo mantuvo la mirada en ese emperador que estaba curioso por su reacción.

“Si no me hubieras detenido y la situación lo requería, hubiera asesinado a todos. No soy una heroína y no estoy a favor de la justicia ciega, solo priorizo mis ideales y mis objetivos.” Respondió Aurora con seriedad.

Ignoró a Nicole quien estaba conociendo una parte de ella que antes no había visto.

¿Qué podía decir en este momento?

¿Llamarlo malvado porque estaba queriendo usar humanos como carne de cañón?

Era hipócrita y si bien intervendría cuando esas personas fueran inocentes o fueran importantes para ella, ahora que eran maleantes y sus enemigos, la verdad era que no le importaban demasiado.

No era una santa o una heroína, ya no tras haber pavimentado un pasado lleno de cadáveres de sus enemigos.

Solo era alguien que se movía por sus objetivos e ideales, y al igual como cualquier persona del mundo, se adaptaba al momento y lugar.

No iba a enojarse ahora y no cuando ella estuvo por asesinar a esas personas.

“Si deseas mostrarle una nueva faceta a Nicole de nosotras, entonces has logrado tu cometido.” Dijo Alice de repente y dándole una mirada a Víctor, agregó. “Aunque si buscas algo más, será inútil. Nunca nos presentamos como santas. Ellas lo idealizaron por lo poco que vieron.”

Sus primeras palabras hicieron que Aurora mirara a Nicole cuya expresión se notaba pensante y no podía ocultar esa sensación de que su ideal de heroína estaba siendo remodelado.

Pero Aurora no negó las palabras de Alice.

Las circunstancias hicieron que ella pareciera, una gran heroína que deseaba salvar a todas las personas del mundo, cuando solo era una persona con sus defectos y errores, que se movía por su objetivo de ayudar.

Solo las últimas palabras de Alice, hicieron que Nicole frunciera el ceño y observara al Emperador Víctor, quien sonreía.

“Un parte era para romper la ilusión idealista que tiene sobre los héroes.” Confirmó Víctor y mirando a Aurora, expuso. “La otra era para ver si te parecías a mi conocido… Y sí, eres similar.”

Su comentario llevaba algo de nostalgia, pero también cierta diversión… Ser similar no era igual y tal realización le estaba divirtiendo.

Aurora volvió a levantar su guardia en alto, pero no preguntó quién era ese conocido y no cuando la otra parte deseaba que se lo preguntara para revelarlo directamente.

“De todas formas, el tema a tratar de hoy son los mafiosos. Los iba a poner a trabajar bajo mío. Su fuerza es notable y tienen miembros experimentados, sería bastante bueno aumentar mis ‘Guardias de las Sombras’.” Dijo Víctor cambiando de tema y al ver que ella lo miraba, explicó. “Es más, lo recomiendo. La lealtad y el miedo ayuda, pero solo el dominio puro, evitará que caigas… Aurora las reglas te limitan.”

Aurora no entendió las primeras palabras, pero a las segundas hizo que su expresión se volviera seria.

Con la lealtad se estaba refiriendo a Zerzura y con el miedo, se refería a su título que se extendía evitando que algunos malhechores se dejaran llevar.

En cuanto a las ‘reglas’, no se referían a simples reglas creadas por países u organismos internacionales, se refería a las reglas morales, que limitaban su actuar.

Ella no podía negar que en cierta forma era limitada, si bien asesinaba cuando debía, todavía seguía limitándose en otras áreas.

Una de ellas era la realización de contratos mágicos unilaterales como el hombre que estaba al frente de ella, estaba llevando a cabo.

“Si quieres que las cosas salgan como lo deseas, si quieres evitar que las situaciones se compliquen. Necesitas dominio y control.” Aconsejó Víctor con seriedad.

No, para Aurora no era un consejo, solo estaba hablando de su punto de vista y estaba extendiendo sus propios pensamientos.

Para el Emperador Víctor ‘dominio y control’ era la fuente para lograr sus objetivos… Y ese hombre era el Emperador de Sudamérica, quien era conocido por un tirano, al dominar su nación con mano dura.

Tenía su respaldo para decir que le había funcionado en Sudamérica, ya que había unificado y levantado una nación, que ahora era una potencia por sí misma.

“La lealtad es buena, pero contra algunas personas, se necesita dominio y control.” Declaró Víctor y riéndose entretenido, definió. “Como ahora. ¿Por qué asesinarlos a todos? ¿No sería mejor tomar el control sobre ellos?”

Sus propias palabras hicieron que su sonrisa creciera y al verla en silencio, continuó.

“Tendrías a dos rangos S y varios rangos A, a tu mando junto a decenas de rangos B. Moviendo los hilos podrías reparar el daño que hicieron e incluso podrías cumplir tus objetivos con mayor facilidad.” Señaló Víctor y volviendo a ocultar su sonrisa, anunció. “Podrías tomar el control de Duala e instaurar un régimen que sea favorable a ti y que siga tus reglas. No superficialmente, sino que de verdad.”

En vez de asesinar, controlarlos le iba a ser de más ayuda… Aurora entendió sus palabras y en este momento no pudo negar su forma de pensar.

Es más, que Alice se quedara en silencio dejaba ver que ella muy seguramente si estuviera al mando, elegiría esa manera.

Aurora no necesitaba preguntarle, ella conocía demasiado bien a su hermana.

“No es demasiado tarde. Tienes el cupón, ¿cierto?” Preguntó Víctor y con una sonrisa, precisó. “Si lo usas ahora, te dejaré a los mafiosos bajo tu control absoluto.”

Le estaba facilitando el trabajo, pero Aurora le dio una mirada.

“Lo siento, no tengo el cupón. Lo perdí.” Declaró con seriedad.

A pesar de que parecía tranquilo e indiferente al hablar de sus secretos para sorprenderla, Aurora podía sentir en las palabras de la otra parte, una pizca de enseñanza.

Predicando sus valores y sus ideales… Era algo que ni siquiera sus maestros, sus padres y nadie le había enseñado.

Ahora era demasiado tarde para una educación.

La expresión de Víctor se congeló y sus palabras lograron que Ersin diera una risa silenciosa, desviando su mirada cuando el emperador le echo un vistazo.

“No importa. El cupón es abstracto.” Indicó Víctor y al sentir que la conversación ya no podría seguir, informó. “De todas formas, te dejaré al escuadrón que cazaste. Ellos serán suficiente para calmar a las bestias mágicas. En cuanto a este grupo, se quedarán aquí conmigo y te ayudaremos en Duala. Como compensación te daremos la otra mitad de la mafia.”

La ‘otra mitad’ se estaba refiriendo al otro lado de la mafia.

Aun así, Aurora no pudo decir nada, ese hombre no estaba pidiendo su opinión, estaba ‘informando’.

Incluso en este momento estaba expresando su ‘consideración’… Solo se podía ver de esa manera cuando un rango SSS estaba negociando.

Ese hombre podía pedirle los cazadores de bestias mágicas que había atrapado y al menos que la Reina del Bosque saliera, nadie lo podría detener.

“Eso no es suficiente. No me gustan las negociaciones unilaterales, ya que después hay consecuencias en ambas partes.” Interrumpió Alice logrando que Víctor la mirara y esa jovencita, abrió una bolsa de papitas y declaró. “Ya sabes, a veces el malhumor se extiende a otras clases de negocios. Arruinando muchas veces las buenas negociaciones.”

La expresión de Aurora tembló ante esa amenaza oculta en la indiferencia de su glotona amiga.

No estaba hablando de Zerzura, Alice no usaría la autoridad de la ciudad, debido a que ella prácticamente se mantuvo al margen de la administración y su autoridad era ‘escasa’.

Sin embargo, no era simple y a pesar de que muy pocas veces lo utilizaba, tenía una gran autoridad.

“¿Has escuchado el dicho? El humor del jefe se extiende al subordinado. No quiero ver a James malhumorado.” Agregó Alice comiendo unas papitas y dando una sonrisa entretenida.

¿Qué haría James si ella estaba malhumorada?

¿Era posible que su amenaza se cumpliera y los negocios en Sudamérica por parte de la Empresa Apicius, cesaran?

Solo necesitó un llamado a James para que la Empresa Apicius invirtiera en una ciudad en medio de la nada… Aurora estaba más que segura de que ese anciano se movería sin dudarlo.

Víctor sonrió ante esas palabras.

Su sonrisa a diferencia de lo que uno esperaba al escuchar una amenaza, era muy entretenida y su mirada a Alice era bastante curiosa.

“Tiene sentido. ¿Qué tal si a estos términos le agregamos otros cupones extra?” Preguntó Víctor y al ver que la expresión de Aurora temblaba, agregó. “Supongo que si yo, le permito unos cheques en blanco, será suficiente. ¿Le parece bien, Su Excelencia?”

Esa última pregunta sarcástica hizo que la expresión de Alice se volviera fría, pero Víctor se rio para sí mismo entretenido.

“Nicole quédate. Necesitas experiencia y este es un buen lugar para conseguirla. Serás la segunda al mando, luego de Eva.” Ordenó Víctor como un profesor estricto y entonces, desapareció.

Aurora pudo ver la expresión fría de Alice que volvió a su indiferencia al sentir su mirada.

Sin decir nada, ella solo suspiró.

Ese individuo era terriblemente bueno para jugar con las personas… Aurora no podía negarlo.

“Nicole, ¿qué tal si nos ponemos al día en otro momento?” Preguntó Aurora con una media sonrisa y al verla asentir, se despidió con su amiga.

Sin necesidad de salir de la sala, la barrera que evitaba que alguien escuchara o grabara la conversación desapareció, y ellas usaron un pergamino para moverse.

Al momento siguiente llegaron al patio del edificio en el fuerte del bosque mágico y con una expresión cansada, ambas se dirigieron a su sala y Aurora se dejó caer en el sofá.

“Me tentó…” Murmuró Aurora de forma inevitable.

Alice quien se acostó a su lado le paso su bolsa de papitas para que comiera.

Había sido tentada por las palabras de ese hombre y la mayor razón era que resultaban bastante atractivas.

“¿Hubiera cambiado algo si hubiera seguido ese método?” Preguntó Aurora mirando el techo del edificio.

No podía decir que estaba mal debido a que ella para actuar, usó un método igual de ‘mal’.

Ella había asesinado a muchas personas, desde que comenzó su venganza, le había quitado la vida a decenas o cientos, e incluso miles.

Su objetivo la guiaba y ella no podía negar que eliminarlos era un método que ayudó a su objetivo y ahora tenía una pregunta.

¿Ese método de Víctor hubiera sido de mayor ayuda?

Sus límites estaban establecidos alrededor de sus propios ideales y la mayor división era no dañar personas inocentes, pero tampoco era ingenua para no decir que las daño.

¿Cuántos huérfanos dejo por cada persona que asesinó?

¿Cuántos de ellos ahora deseaban cortarle la cabeza?

Ella cerró sus ojos.

“Muy seguramente las cosas hubieran sido diferentes. Bueno o malo, nadie lo sabe, pero sin duda diferente.” Murmuró una voz a su lado y Aurora abrió sus ojos.

Estaba mirando el perfil de su amiga que estaba acostada al igual que ella y miraba al techo, pensando profundamente.

“Lo único que sé, es que independientemente del método, siempre habrá consecuencias y un pasado que eventualmente vendrá por ti.” Murmuró Alice y al sentir su mirada, ella salió de su aturdimiento y precisó. “Si quieres seguir ese método, no solo necesitas contratos poderosos, sino que hacerlos en nombre de entidades superiores.”

Poniendo una mirada seria y solemne, continuó.

“Un ‘Dios’ normal no te ayudará debido a que son contratos desequilibrados y por lo general no lo aceptan. Lo que significa que tendrías que inclinarte por dioses demonios, malvados o infernales.” Agregó Alice, como si estuviera detallando un catálogo para seleccionar un grupo de abogados que se encargara del contrato y con su misma mirada, añadió. “Si quieres, podemos intentarlo.”

Aurora le dio una mirada por un momento, pero luego se dejó caer en el regazo de su hermana quien empezó a calmarse y al final le dio palmaditas en el hombro.

No sabía la razón por la cual Víctor predicaba sus valores.

En su mente pensó que ese emperador estaba en alguna clase de culto o secta, que adoraban a alguna existencia y ahora con las palabras de Alice, se dio cuenta de que esa posibilidad estaba presente.

Después de todo, los contratos mágicos mortales podrían ser rotos por aquellos conocedores y solo involucrando alguna existencia superior, podían ser irrompibles.

Ese hombre muy seguramente desearía tener esa clase de confianza para actuar.

Sin embargo, sus palabras la afectaron porque golpearon una parte que ella últimamente había estado pensando.

Deseaba ir más allá, en fuerza y en sus acciones… Deseaba ir más allá de Zerzura, para extender su influencia y a la vez ir más lejos con su objetivo.

¿Cuál era el método? ¿Cuál era el camino? ¿Y cuál era el destino?

Aurora no pudo responder esas palabras debido a que ahora solo se movía hacia adelante como siempre lo hizo.

******

Riéndose como un niño que hizo una maldad, Víctor sintió una mirada.

“No me mires de esa forma, Ersin. Esto ayudará a Nicole, ella ha estado avanzando, pero necesita claridad en su objetivo y si desea seguir entrenando bajo mío, necesita conocerme.” Víctor se excusó levantando su mano y dando una sonrisa, agregó “En cuanto a Aurora… Bueno, pensé que era un método que le gustaría, después de todo ella es similar a él.”

Ante sus propias palabras se volvió a reír otra vez entretenido por sus acciones.

Había asentado la base para volverse emperador controlando los hilos y tal como esa jovencita glotona decía, siendo un titiritero.

Era un método que le agradaba y que aprendió en Terra nova, cuando vio a otro individuo quien prácticamente lo había dominado.

Ersin suspiró sabiendo que no podía detener sus acciones por completo.

“Prácticamente confeso un crimen que lo convertirían en un objetivo a nivel mundial. Si usted es detenido y se convierte en el siguiente ‘Malik Zamora’, perderé mi trabajo. No es algo que deseo.” Dijo Ersin con seriedad.

A pesar de que parecía bromear, su preocupación era notable.

¿Qué pasaría si ellas desearan revelar lo que hizo?

Tal vez no fue específico, pero era normal que se diera cuenta de que tomaba el control de las personas usando tratos unilaterales… De la misma forma que lo hizo con la Reina del Norte.

Si los rumores se extendían sin duda iba a tener problemas.

Víctor lo entendía, pero igualmente había hablado, porque era capaz de cargar con las consecuencias, aun sabiendo la relación de ambas con la Iglesia del Tiempo y el Espacio.

¿Se podría convertir en el siguiente Malik Zamora?

Ante esa pregunta, él se rio entretenido queriendo derribar quien lo subestimara tanto.

“Nicole puede hablar si quiere, no es que alguien le importe lo que dirá una estudiante de rango A.” Comentó Víctor con una sonrisa indiferente y pensando en esa amenaza comercial que recibió, murmuró. “Su expresión que cambio de repente, me hizo curioso.”

Esa glotona había estado indiferente la mayor parte de la conversación y su rostro no cambio en ningún momento por sus palabras, al menos no como él esperaba.

Era más, pareció haberse dado cuenta de su forma de actuar con bastante facilidad.

Lo había llamado ‘titiritero’ y eso que no había hablado demasiado con ella.

Solo había bromeado con un título honorífico, pero su reacción fue bastante sorprendente.

“Mejor no inmiscuirme en esos asuntos. No estaba bromeando con su dicho.” Musitó Víctor agitando su cabeza.

Era más fuerte que la otra parte, pero al final la otra parte tenía una mayor autoridad y ‘fuerza’, al menos en el ámbito comercial.

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