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TG – Capítulo 290: Camino correcto.

Capítulo 290: Camino correcto.

En una sala de reuniones Aurora observó a quienes estaban presente hoy.

El equipo militar con la Capitana Sadiya, Okello, Amadayo y Chayambaso junto al equipo de apoyo conformado por la Sumo Sacerdotisa Xaali, Vanessa y Joslyn.

Si bien no sabían su participación en la tarea, ellos vinieron a este lugar debido a que siempre era bueno tener compañeros y en cierta forma podían ser útiles en Duala.

Luego estaba Liam, Nicole y su glotona amiga.

“Nicole nos ha traído información, espero que todos lo hayan leído.” Dijo Aurora con seriedad.

Pudo ver que todos asentían con claridad.

Nicole había aceptado su favor y trajo la información, aunque según ella era su forma de ayudar, Aurora estaba agradecida.

Tal como había esperado Greco el antiguo líder de la mafia que estaba con la Reina de Norte tenía bastante información sobre sus oponentes y sobre las acciones de la mafia liderada por Verdi.

Gran parte era como Aurora había esperado.

Mariano Verdi antes de huir había logrado robar parcialmente la receta secreta del laboratorio privado que había sido destruido.

Tal vez por el tiempo o quizás por la seguridad de la receta de una droga de ese tipo, la información que Verdi logró robar fue parcial.

Aun así, fue lo suficiente para estar en la etapa experimental y los desaparecidos fueron atrapados para ser usados como conejillos de india.

Raptados en esta ciudad en donde pasaban desadvertidos y luego llevados al laboratorio secreto, cuyo destino no era conocido, pero posiblemente se encontraba en la República de África Occidental, en donde se encontraba la Farmacéutica Raiden.

“¿Cuándo comenzaremos la misión?” Preguntó Amadayo con ojos brillantes.

Deseaba moverse y atacar ahora mismo el cuartel de la mafia para rescatar a quienes fueron raptados.

Aun así, fue un movimiento imprudente debido a que las acciones del otro grupo no fueron recientes y no sabían en cual otros lugares también llevaban a cabo tales acciones.

Intervenir ahora podría llevar a que los desaparecidos no pudieran ser encontrados o más siniestro… Asesinados para eliminar la prueba.

Al menos que llevaran una redada a gran escala no debían actuar imprudentes y el problema era que sin conocer la guarida principal no podían realizar una redada a gran escala.

Sin embargo, no significaba que no se moverían.

“Según Greco ellos han avanzado con su etapa de investigación y ahora buscan experimentar con usuarios de habilidades.” Informó Aurora y proyectando unos expedientes, precisó. “Una mazmorra temporal de rango S ha aparecido y ese es el lugar que actuaran.”

Greco tenía una gran fuente de información y había logrado descifrar los movimientos de la otra parte e incluso conseguir el plan detallado.

Era posible que tuviera un espía en el otro bando, pero lamentablemente no estaba tan alto como para encontrar la guarida y eso significaba tener que actuar.

“En esa mazmorra temporal se reunirá una redada a gran escala en la que se encontraran varios rangos S, incluyendo al Señor de la Guerra local.” Dijo Aurora y dando una mirada, declaró. “Al parecer Verdi es bastante ambicioso, ya que se ha unido a otros gremios medianos que quieren derrocar al señor de la guerra.”

Hubo sorpresa, en parte por la experimentación y en parte por ser informados de que alguien trataba de derrocar a un señor de la guerra.

Duala estaba gobernada por un rango S y tenía sus aliados, pero al igual que en toda sociedad tenía sus enemigos.

No era raro que gremios medianos o algunos rangos S llegaran del extranjero queriéndose hacer un nombre o queriendo dar pie a su ambición para tomar una ciudad.

Derrocar al anterior gobernante era una buena manera y si bien la milicia y fuerza militar de los señores de la guerra eran altas, ahora estaban en una posición excelente.

Una mazmorra temporal de rango S no aparecían con frecuencia, pero existían y muchas de ellas a veces eran difíciles de limpiar.

Que el gobernante y sus aliados ‘murieran’ tratando de limpiar la mazmorra, era algo bastante común.

Los gremios no deseaban una guerra, solamente se unieron para eliminarlo y luego decidir quién será el próximo gobernante entre ellos.

“Esta es la segunda expedición, la primera sufrió grandes bajas debido a la dificultad y por supuesto a una traición que llevo a que el Señor de la Guerra tenga que actuar.” Agregó Aurora y dando una mirada a Nicole, explicó. “Greco piensa que no todos los usuarios de habilidades murieron, sino que algunos fueron capturados y llevados para experimentar.”

Verdi no era la primera vez que actuaba y tal vez había cooperado antes con la primera expedición para hacerla fallar y empujar al señor de la guerra a actuar.

Una mazmorra temporal de rango S era sin duda peligrosa debido a que si se desbordaba criaturas de rango A saldrían y ni hablar de los jefes de rango S.

“No se ve como un complot demasiado desarrollado… ¿El Señor de la Guerra se moverá?” Preguntó Amadayo con curiosidad.

Era cierto que Greco captó la información debido a que estaba investigando a sus rivales desde antes, pero los demás no significaba que no pudieran hacerlo.

Era posible que el Señor de la Guerra lo supiera, sin embargo, había una diferencia…

“¿Por qué no asistiría? Es el lugar perfecto para aceptar un desafío a muerte y eliminar a sus enemigos que desean derribarlo y le causan problemas en secreto.” Respondió Alice con un tono indiferente.

Era posible que los gremios le causaran problema en secreto y ahora que lo deseaban derribar, el Señor de la Guerra no se retiraría.

No solo los gremios rivales podrían hacer que alguien caiga y abrir una puerta para su ambición, el Señor de la Guerra podría hacer lo mismo.

En vez de iniciar una guerra que arruinaría la economía y disminuiría las ganancias, iba a ser más fácil adentrarse a una mazmorra temporal y eliminar en silencio a sus oponentes.

Iba a ser un conflicto en las sombras y quienes salieran vivos de esa mazmorra resultarían ser los ganadores.

“¿Y por qué esperar a que se metan en ese lugar? ¿Por qué no ir a atacar en donde residen ahora?” Preguntó Amadayo frunciendo el ceño.

Lo estaba mirando a ella y a Nicole de forma cuestionable.

Aurora le dio una mirada y estaba por cambiar de tema, cuando Amadayo continuó.

“¿O tiene un conocido y los dejará ir?” Dudó Amadayo con cierta frialdad.

Su duda logró obtener la mirada fría de la Capitana Sadiya y la Sumo Sacerdotisa Xaali, todo mientras los demás daban miradas de incomodidad.

Nicole fue la que se puso más incómoda y avergonzada, pero solo bajo la cabeza.

Había dejado ir a la mafia por una conocida… Porque Nicole apareció de repente y ella hizo cambiar su reacción de modo batalla a un ‘modo’ más diplomático, decidiendo hablar antes de luchar.

La verdad era que Pilirani y Estela estaban por llamar a la poderosa bestia que se encontraba en la zona oeste y Liam estaba por llamar al General McLean, todo para enfrentarse a la Reina del Norte si era necesario.

Habían cazado tanto a sus enemigos para dejarlo escapar… Tal resultado molestaría a cualquiera.

“Por que residen en la Empresa Farmacéutica Raiden, ¿alguna otra pregunta?” Respondió Aurora sin cambiar de expresión ni molestarse.

Era una media verdad y media mentira.

Si bien era cierto que la mafia liderada por Verdi estaba en la sucursal de la Empresa Farmacéutica Raiden, y atacar ese lugar seria como atacar a la República de África Occidental y a su dueño.

Esa no era la razón para no moverse, sino que la razón era simplemente su necesidad de encontrar el laboratorio y la guarida principal.

Podía moverse ahora y ver si tenía a personas raptadas, pero si lo hacía los alteraría y posiblemente llevaría a que el laboratorio o la guarida principal se alterara al ser expuesto.

Una vez sucedido tal posibilidad no sabía que era lo que podía hacer los científicos y ese individuo poderoso que seguramente los apoyaba a su espalda.

Tal respuesta no le gusto a Amadayo, seguramente porque era la respuesta menos decisiva a la hora de salvar las personas.

Sin embargo, esta situación era difícil y problemática, en la que necesitaban moverse con cuidado.

“Si eso es todo. Entonces, vayan preparándose.” Ordenó Aurora con seriedad.

El problema de moverse imprudente era que la República de África Occidental podría intervenir y con ello, la situación podría escalar a un punto en donde no solo ella podría salir afectada.

Aunque no le gustara su título, la verdad era que estaba atado a Zerzura y la autoridad que estaba sobre sus hombros era grande, comparable a la de una autoridad principal.

Había un panorama general que había que tratar con cuidado.

Aurora suspiró al verlos irse.

******

“La mafia seguramente comparta la droga con sus aliados. Así que el Señor de la Guerra tendrá una desventaja. Lo bueno, es que ya alguien se está encargando de negociar con él y ver si nos podemos aliar.” Explicó Aurora revisando unos documentos y luego con un fruncir de ceño, murmuró. “Al menos este Señor de la Guerra, le importa su dinero y dentro de todo es aceptable, comparado a otros.”

Comparado a otros Señores de la Guerra como lo era lo fue el Terror Somalí, este señor de la guerra era más tranquilo.

Era cierto que aceptaba uno que otro pago bajo la mesa para que se mantengan algunos negocios o para dar unos beneficios a sus aliados y amigos, pero no era un tirano o un lunático.

Se permitía la venta de droga a un nivel moderado, pero la esclavitud y la trata de personas se rechazaba.

Crímenes de toda clase, asesinato o algunos lugares más siniestros de ‘entretenimiento’ eran vetados y juzgados.

Ella había eliminado a Señores de la Guerra, pero en este punto tenía que tener cuidado, debido a que representaba los intereses de Zerzura.

Y la Ciudad Zerzura ya no era un pueblo en medio de la nada, era una Ciudad-Estado reconocida internacionalmente.

Agregando a todo eso, no tenían la fuerza y la capacidad administrativa para mantener todas las ciudades y como si fuera poco, tampoco podrían enemistarse contra todos los Señores de la Guerra que se encontrara en su camino.

Eso se debía a que si ellos se llegaban a unir conformarían una fuerza problemática… La República de África Occidental que fue fundada por gremios y Señores de la Guerra de todo tipo, era un claro ejemplo de esa unión.

Revisando la actualización de Liam, quien estaba negociando con el Señor de la Guerra para ofrecerle su apoyo en su batalla interna, Aurora sintió una mirada.

“Lo siento… No debería haber traído el trabajo a esta conversación.” Murmuró Aurora al ver a Kairos proyectado en su videollamada.

Él estaba sentado atrás de un escritorio como ella y lo miraba con una pequeña sonrisa, que la hizo sentir un poco tímida.

Su trabajo le estaba ocupando gran parte de su tiempo y los informes no paraban de llegar a cada momento viniendo de la red de información local de Liam.

Quienes le informaban sobre los opositores del señor de la guerra local.

Estaba planeando participar en esa batalla y si bien su grupo tenían su propio objetivo, antes de adentrarse a un conflicto ajeno, necesitaba investigar.

¿Los opositores eran malos? ¿Qué tipo de individuos eran? ¿Valía la pena de defender al Señor de la Guerra?

Aurora suspiró al darse cuenta de que los opositores del señor de la guerra eran problemáticos.

Gran parte de ellos eran ‘recién llegados’, quienes escapaban de otros países por cometer crímenes o participar en asuntos peligrosos.

Comparado con el Señor de la Guerra local, la otra parte eran grandes criminales.

Por supuesto, Aurora estaba pensando en sacar provecho al ofrecer su apoyo, tal vez aumentar la autoridad de Zerzura e incluso aplicar mayores regulaciones en diferentes ámbitos.

Zerzura no podía mantener un ojo en todo áfrica, así que usaban a otros y si llegaban a tener una buena relación, apoyarlos para instaurar una nación como al Señor de Mombasa podría ser una posibilidad.

Era posible que si usara el método de Víctor pudiera controlar esta ciudad… Aurora suspiró ante ese pensamiento repentino y luego se volvió a dar cuenta de que Kairos seguía sonriendo.

“Verdaderamente lo siento.” Murmuró Aurora con una expresión de disculpa.

Había traído su trabajo a la conversación sin que se diera cuenta y le contó su situación empezando desde la mafia hasta los posibles experimentos.

Literalmente trajo sus problemas a lo que debería haber sido un agradable momento para relajarse y para que ella pudiera deleitar sus ojos.

“No necesitas preocuparte, es más, ¿qué tal si te ayudo?” Preguntó Kairos y luego proyectando su reloj holográfico, reviso unos documentos e informó. “Durante el torneo internacional nos enviaron algunas pastillas a nuestro laboratorio y hemos logrado realizar ‘ingeniería inversa’. Identificando sus componentes de la droga y su forma de creación, obteniendo la receta.”

Aurora parpadeó varias veces, pero Kairos dio una media sonrisa y continuó.

“Nuestro laboratorio la llama Adenium, porque al parecer usa una sustancia que viene de una planta mágica del este de África. Su creación no es a través alquimia mágica, sino que tecnológica. La droga imperfecta causa muchos problemas físicos y mentales a corto plazo, pero en su forma perfecta los mayores daños son a largo plazo. Adicción y problemas físicos a largo plazo, principalmente deterioro del cuerpo.” Informó Kairos y con una sonrisa al leer sus archivos, señaló. “Usa una sustancia que es bastante difícil de conseguir, ¿qué tal si la rastreo para ti?”

Ella volvió a parpadear y no pudo negar que al verlo ahora en una actitud de trabajo le fascino de una forma muy diferente… Era verdaderamente impresionante.

Verdi y seguramente la Empresa Farmacéutica Raiden que estaba a su espalda estaban tratando de conseguir la receta perfecta, pero Kairos ya la había conseguido.

Realizar ‘ingeniería inversa’ no era un trabajo fácil a pesar de que Kairos lo hizo sonar de esa forma.

“Aunque a veces no me comportó como tal. Soy dueño de la Empresa Cosmos y tenemos una sección de farmacéutica, entre otras áreas.” Respondió Kairos y al recibir su intensa mirada, se rascó la mejilla y murmuró. “También soy mucho más impresionante de lo que parezco.”

Las personas dudarían al verlo ahora volverse tímido ante su mirada, pero era tal como decía… Esta era una faceta que al parecer solo la mostraba delante de ella.

“De todas formas los rastros serán dejados incluso si se encuentra en la República de África Occidental o cualquier otra parte del mundo, averiguaré a donde es su destino final.” Dijo Kairos con un tono simple y dándole una mirada, agregó. “Será una pequeña ayuda, nada de qué preocuparse.”

Había notado su mirada.

Seguramente para la producción de la droga necesitaban los materiales específicos y eso significaba comprarlos en grandes cantidades.

Una transacción de ese tipo dejaría rastros a los cuales alguien que tenía la influencia y contactos como Kairos podría seguir.

Aun así, Aurora no evito dudar de aceptar su ayuda.

Creía en él, pero nunca fue su fuerte pedir ayuda y le costaba hacerlo… Se había sentido incomoda cuando le pidió a Nicole que le ayudara con la información.

Ahora también era igual.

Kairos solo le dio una media sonrisa al mirarla retorcerse entre aceptar su ayuda o negarse, es más por su mirada seguramente estaba pensando en darle el empujón que necesitaba.

Y lo hizo.

“Incluso si algo sucede con tu próximo movimiento. Te aseguraré de encontrar el laboratorio principal y tener la ventaja de información.” Dijo Kairos con bastante confianza.

¿Su confianza era extrema?

No.

Estaba hablando del dueño de la mayor empresa del mundo con una tecnología superior a la de cualquier otra empresa e incluso país.

Aun así, Aurora suspiró.

“Bien. Ayúdame por favor.” Murmuró Aurora con una voz tranquila.

Había pensado que pedirle su ayuda se iba a sentir incómodo como si tuviera la obligación de pagarle, pero se sintió… Correcto.

“Aun así, te deberé un favor.” Agregó Aurora de forma rápida.

La sensación de contar con otra persona le agrado y más cuando era alguien diferente a su amiga.

Contaba con Cithrel y en cierta forma ahora con Nicole, pero incluso si ellas eran sus amigas, el sentido de deuda estaba presente.

Aquí fue diferente, fue natural y la hizo sentir agradable… Una emoción que le gusto, pero que no admitiría fácilmente.

Aurora hizo lo mejor que pudo para contener que su timidez interior se notara en su expresión.

“Claro, lo usaré para repetir la cita.” Reveló Kairos y luego avergonzándose, murmuró. “Ofrecer una mano en silencio, no es malo… ¿Cierto?”

Había dudado tratando de averiguar sus pensamientos, pero a la vez revelando que en cierta forma la ayudó en secreto.

La Empresa Cosmos estaba en todas partes y era difícil decir cuando fue ayuda o cuando fue por otro motivo.

Un ejemplo fue cuando ella estaba dentro del portal abismal y en la cual la Empresa Cosmos y la Ciudad Atlántida se habían movido.

Aun así, Aurora notaba en su mirada tambaleante que le hablaba del futuro.

“Si… Supongo que la base de una pareja es aceptar y ofrecer ayuda.” Murmuró Aurora de forma inconsciente.

Al momento siguiente se congeló y levantando su mirada solo se puso roja al ver a Kairos avergonzarse.

Se había dejado llevar por la sensación de ser ayudada en cierta medida y de que no generara esa sensación de devolución.

Tal como cuando él la ayudó al darle la información sobre los portales abismales.

Tragando su nerviosismo volvió a levantar su mirada a Kairos que tenía una gran sonrisa disfrutando de sus palabras a pesar de que también estaba algo avergonzado.

“Aun así, todavía falta mucho para llegar a que algo se desarrolle completamente.” Agregó tratando de corregir su anterior error.

¿Cómo en su sano juicio pensó sobre ser una pareja en voz alta?

“No soy tan fácil.” Murmuró Aurora con una voz tímida.

Era ingenua en temas amorosos y nunca tuvo experiencia, era por esa razón que se tomaría lento su viaje, tratando al menos de sentir cada faceta de lo que sea que se desarrollara.

Nunca antes tuvo interés en ninguna persona y a pesar de que Kairos era el primero, también fue quien en cierta forma la empujó a esforzarse para transitar este nuevo camino.

“Está bien. Al menos sé que voy por el camino correcto y eso significa todo para mí.” Respondió Kairos de forma solemne.

Estaba algo avergonzado, pero sus ojos brillaban con una fuerza tal que hizo que Aurora se sintiera tímida por dentro.

Su seriedad dejaba en claro que no estaba bromeando y daba cada paso como si fuera el último.

Tal dedicación hizo que Aurora sonriera alegremente.

“Proactivo y dedicado. También me hace dar cuenta de que voy por el camino correcto.” Respondió Aurora con una sonrisa.

Fue un ataque inesperado que hizo que Kairos se ruborizara y terminara la llamada todo rojo.

Aurora al ver esa rápida huida se rio a carcajadas y su diversión tragó su propia vergüenza.

No estaba bromeando que iba por el camino correcto.

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