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TG – Capítulo 31: Pregunta correcta.

Capítulo 31: Pregunta correcta.

“Hicieron un buen trabajo las felicito.” Dijo el Profesor Miller con una sonrisa y mirando al grupo, comentó. “Se le enviará a su cuenta bancaria el pago por limpiar esta mazmorra.”

“¿Pago?” Preguntó Nicole con ojos brillantes.

“Como toda expedición ustedes han ganado un pago, pero recuerden se le reducirá los costos del equipo de limpieza.” Respondió el Profesor Miller y con una sonrisa al verlos aturdidos, se fue.

“Mi primer pago…” Murmuró Nicole con una sonrisa emocionada.

Todo el grupo no pudo evitar sonreír al escucharla.

Ciertamente era emocionante recibir la recompensa de su duro trabajo… Aurora podía entender su emoción.

“Por fin terminamos con nuestro primer trabajo…” Murmuró Leslie agotada.

Ahora se encontraban en la Academia de Héroes y aunque tuvieron unas horas de viaje hasta la Ciudad de México donde se encontraba los Portales Cosmos, habían terminado agotadas.

Estar en un momento de tensión, luchar y enfrentarse a enemigos… Era difícil.

“No espere que una mazmorra de Rango B fuera tan… Problemática.” Dijo Clémentine con una expresión extraña.

“Bueno, esta mazmorra no fue limpiada en un mes así que era normal que hubiera varias criaturas de Rango B en ella.” Explicó Aurora con calma y añadió. “En casos como estos donde las mazmorras no se limpian es normal que un Rango A vaya con el grupo en caso de preocupación… Eso o aumentar el número de participantes.”

Si Alice no estuviera en su grupo, Aurora estaba segura de que hubiera sido difícil limpiarla.

Ella era una luchadora y en este momento carecía de habilidades con efectos en áreas, por su parte Clémentine era fuerte, pero si hubieran dependido de ella seguramente habrían fracasado cuando quedara agotada.

“Por cierto… ¿Puedo subir el video a mi red social?” Preguntó Leslie con una expresión tímida y al ver que el grupo la miraba, explicó. “Mi armadura de combate grabó toda la batalla y en mi cuenta de Twitter comenté lo que iba a hacer y quería publicarlo.”

“Oh, también hay que publicarlo en la red social de la academia.” Dijo Clémentine con una sonrisa divertida.

“Si, si… ¡La sección de heroínas! ¡Seguramente Alice conseguirá muchos votos!” Declaró Nicole asintiendo solemnemente mientras miraba a Alice.

“…” Alice detuvo su mano con papitas cerca de su boca cuando fue mirada de repente por el grupo.

Aurora estaba segura de que su amiga no sabía de lo que estaban hablando, y no estaba enterada que tenía un club de fans y era clasificada como la mejor heroína entre los estudiantes ingresantes.

Belleza, talento, fuerza y una actitud que solo le importaba la comida era lo que la convertían en un objetivo de admiración.

Después de todo, Alice nunca se había puesto arrogante por su talento y aunque era perezosa en algunas clases no era como si no fuera inteligente.

Aurora le agradaba que Alice fuera tan reconocida y admirada, después de todo necesitaba un rostro para su grupo y Alice era perfecto para atraer a estudiantes que ella quisiera contratar o al menos enseñar.

¿En cuanto a si era eclipsada? A Aurora nunca le importó.

Ella prefería estar en las sombras donde nadie le prestaba interés por sus acciones y en el cual solo debía hacer lo que ella prefería sin que nadie la molestara.

Tras subir los videos a la red social de la academia y en Twitter el grupo se despidió.

En el camino hacia la salida de la Academia, Aurora y Alice se encontraron con Érica y Andrés.

Ambos individuos le hicieron preguntas sobre todo el proceso y tras responder sinceramente, el dúo se tomó un taxi hacia la mansión.

Mientras viajaban sus relojes holográficos vibraron cuando la notificación de la cuenta bancaria apareció.

“129.000 mil dólares… Oh, eso es bastante poco.” Comentó Alice al ver el número de la transacción de su cuenta bancaria.

El taxista movió sus cejas, incrédulo al escuchar esas palabras, pero Aurora añadió. “Bueno, despedazaste a la mayoría de las criaturas y el valor total tuvo que dividirse en cinco, así que creo que está bien.”

Habían ganado más de medio millón de dólares en total, aunque era bastante para darse varios gustos, para los aventureros era una cifra promedio sin mucho beneficio.

Leslie había usado granadas y gastado muchas balas que podía afectar a las bestias que tenían fuertes defensas contra armas normales.

Aurora no conocía muy bien el valor, pero ella estaba segura de que había gastado más de cincuenta mil dólares en solo munición.

Pero eso estaba bien debido al nivel de ataque que realizaron.

Clémentine y Alice que fueron las fuerzas principales de ataque destrozaron a sus enemigos sin retenerse.

Las arañas eran cazadas por sus órganos internos y los alquimistas lo requerían para hacer todo tipo de pociones, así que los pocos materiales que pudieron conseguir de las arañas seguramente fueron gravemente dañados perdiendo su valor totalmente.

Los alquimistas eran una profesión demasiada profesional que solo compraba materiales en perfecto estado, así que era normal que no pudieran vender lo que estaban dañados.

“¿Qué crees que pensaran los demás?” Preguntó Alice con curiosidad.

Arriesgaron su vida por cien mil dólares… Esa era la verdad tras del pago y por esa razón el Profesor Miller decidió pagarle a pesar de que los estudiantes fueron protegidos, y la academia se encargó de todo lo demás.

“No lo sé… Quizás no sientan nada. Leslie y Clémentine vienen de una familia de multimillonarios y en cuanto a Nicole… Ella seguramente este feliz.” Respondió Aurora y al ver la mirada de Alice en ella, explicó. “El grupo parece querer convertirse en héroes y no están aquí por el dinero.”

Aurora le había prestado suficiente atención como para informarse de su trasfondo y lo que pudo ver hasta este momento era que su deseo de ser héroes era sincero.

Por su parte Alice asintió a medias.

El taxi rápidamente se movió por la ciudad y después de unos minutos llegaron a la mansión.

Aurora realizó el pago del viaje y solo suspiro al ver decenas de turistas al frente de la entrada de la mansión sacando fotos.

“Otra vez estos tipos aquí…” Murmuró Alice agitando su cabeza.

“Solo déjalos en paz, para ellos este lugar está lleno de misterio.” Comentó Aurora e ignorando a los turistas y los guías que daban historias sobre la misteriosa mansión, se adentraron en ella.

Aurora ignoró las exclamaciones de sorpresa de los turistas a su espalda y volvió a suspirar.

En internet los dueños no eran tan misteriosos como los guías turísticos lo querían hacer ver.

Eran solo sus padres que se habían quedado durante algún tiempo aquí y fueron revelados en internet.

Aunque quizás no era mentira sobre que era el primer edificio, la realidad era que esta isla fue creada por la multinacional Cosmos y en su momento vendieron muchos edificios.

Aun así, Aurora no hizo nada con los guías turísticos que traían a las personas aquí.

No la molestaban y solo añadían misterio tras de la mansión para hacerla ver más atractiva.

Con esos pensamientos Aurora entró a su mansión y lo primero que hizo fue darse un baño.

No importa cuán increíble fueran los objetos de limpieza, un cómodo y relajante baño era lo mejor tras un duro trabajo.

Cuando bajo a la sala se encontró a Alice con su pelo negro mojada mientras comía papitas y miraba las noticias.

Aurora se sentó al lado de ella.

“¿Qué quieres cenar?” Preguntó Aurora como siempre.

“Qué tal si…”

Alice estaba por hablar cuando el reloj de Aurora vibró y ella con una sonrisa de disculpa tuvo que responder al notar que era su compañero de trabajo.

“¿Liam que ocurre?” Preguntó Aurora tratando de que Alice cuya mirada se había vuelto ligeramente fría no apareciera en pantalla.

“Jefa hemos recibido un nuevo trabajo.” Dijo Liam y al notar que Alice estaba por hablar rechazándolo en el acto, agregó. “Es del Director Vincent. Pensé que le interesaría…”

Aurora se sorprendió y Alice lo miró con curiosidad.

“Pásame la información.” Ordenó Aurora interesada e intrigada.

Liam inmediatamente obedeció y al momento siguiente toda la información de la misión estaba en su reloj holográfico.

Se trataba de una misión de protección y si era posible captura… Una misión estándar para un grupo de mercenarios, solo que esta misión venía de un poderoso Gran Archimago de Rango SS.

Su objetivo de protección no era el Director Vincent, sino que los estudiantes.

En el informe detallaba los problemas que tenía el director con el reciente ataque e infiltración, todo debido a un grimorio que compró.

En ambos casos sus preparativos fallaron y es por eso que ahora buscaba ayuda del grupo mercenarios.

El Director Vincent estaba seguro de que otro ataque sucedería, pero esta vez quería capturar a los atacantes y si era posible la mente maestra, pero su objetivo principal para el grupo era la protección de los estudiantes.

“Creo que no tuvo otra opción que contratarnos…” Comentó Alice y tras comer unas papitas murmuró. “Parece que le has arruinado varios de sus planes.”

Los labios de Aurora temblaron.

¿Era por esa razón que cuando ese viejo se infiltró en la academia no había un grimorio, sino que un libro de magia normal?

La única razón que se le venía a la mente a Aurora, era que el Director Vincent quería seguirlo y ver a quien se lo entregaban.

“¿Qué quieres hacer?” Preguntó Aurora a su amiga y compañera de trabajo.

En esta misión el Director Vincent le había dado acceso para que vigilara todos los combates que sucederían como un estudiante que ayudaba a los de segundo año a proteger a los demás.

También había un pago monetario bastante jugoso, pero eso era lo de menos.

“¿Quieres intervenir en estos asuntos?” Alice devolvió la pregunta.

No… Esa era la respuesta de Aurora.

No tenía intenciones de inmiscuirse en asuntos como estos, aun así…

“Servir como un respaldo de protección para los estudiantes vale la pena.” Murmuró Aurora con una expresión decidida.

Si bien cuando fueron a Grecia estaban protegidos por Urfin y sus miembros de seguridad, la realidad era que esos sectarios eran peligrosos.

Eran humanos que estaban locos y en su locura estaban dispuestos a no retenerse para sobrevivir.

Solo con el simple hecho de atacar la ciudad Atenas, que era el lugar donde se encontraban extranjeros de otro mundo que de por sí eran fuertes, dejaba ver su estúpida locura.

“Entonces aceptemos, pero hagamos una contraoferta.” Respondió Alice asintiendo suavemente y al ver a su amiga mirarla, preguntó. “¿No querías llevarte algunos héroes para que nos ayuden? ¿Por qué no le pides al Director Vincent que como pago nos den mayor prioridad a la hora de la ‘Practica Real’?”

Aurora asintió.

Ver a los estudiantes luchar para luego con los privilegios del grupo enviar algunas invitaciones que tengan mayor prioridad que las otras invitaciones… Era una buena idea.

—Tu grupo ya está incluido en la lista de posibles grupos mercenarios a los cuales participar.

Su sistema le informó la realidad y Aurora entró en la cuenta de mercenarios dentro de la aplicación del gremio de mercenarios.

Y tal como decía el sistema su grupo estaba como unos de las posibles elecciones.

No era que tenía buena relación con el Director, pero a veces había aceptado a algunos individuos para prácticas durante algunos meses.

Algunos venían de la Academia de Héroes u de otras academias o escuelas… Ayudar a un novato prometedor era algo que normalmente realizaba.

“Si tenemos mayor prioridad, podre enviar invitaciones a aquellos estudiantes que me interesan.” Murmuró Aurora asintiendo bastante motivada.

¿Era una excusa para aceptar una misión que protegería a los estudiantes o era la verdad?

A Aurora no le importó y solo envió la respuesta al Director Vincent.

No le tomo mucho tiempo para que la aceptación del Director Vincent llegara.

Esta no era una gran concesión, ya que, aunque su invitación tendría prioridad a la hora de llegar, los estudiantes tenían la elección a la hora de decidir ir o no.

“Perfecto. Me iré a entrenar.” Respondió Aurora bastante emocionada por volver a tener trabajo y al ver que Alice estaba mirándola con una expresión de cachorrito abandonado, agregó. “Pediremos algo de comida para festejar nuestro primer éxito estudiantil.”

Alice agitó su cabeza ante el tono entretenido de Aurora.

Aurora aguantó su risa y salió al patio.

Sin necesidad de ordenarle a su sistema, ella fue teletransportado al lugar blanco vacío e ilimitado.

Esta pequeña dimensión blanca e ilimitada con sus propias reglas seguramente fascinaría a los magos espaciales.

Aurora miró a los alrededores para buscar a su anciano maestro, pero se congeló cuando vio alguien más presente.

“Oh, esta es tu aprendiz…” Murmuró una anciana de gran altura.

Media casi dos metros y Aurora tenía que levantar la cabeza para mirarla, pero lo más impactante era que, a pesar de que su pelo era blanco canoso, ella estaba en una forma admirable.

Un físico bien esculpido, espalda recta y la apariencia de una imponente luchadora capaz de desbaratar montañas con sus puños…

Eso es lo que Aurora veía, y la verdad que mirar a una mujer tan alta con un fuerte físico le daría esa sensación a cualquiera.

“Esta es mi conocida. No importa su nombre, solo llámala anciana y esta anciana se encargará de tu entrenamiento para que seas luchadora…” Dijo su anciano maestro y luego miró a Aurora fijamente mientras golpeaba la funda de su katana.

Estaba claro que le estaba pidiendo su recompensa.

“Maestro, me encargaré de traer su regalo lo más pronto posible.” Respondió Aurora y luego se acercó a la anciana y se inclinó formalmente. “Su aprendiz le presenta sus respetos.”

La anciana se quedó aturdida y cuando vio que el anciano levantaba sus cejas ante la rápida ‘traición’ de Aurora, la anciana no pudo evitar estallar en risa.

“Si, al parecer es más inteligente que tú, viejo carcamal.” Declaró la anciana limpiándose sus lágrimas, y recuperando lentamente su compostura, dijo. “Eres una jovencita inteligente, así que te daré una oportunidad.”

Con una postura erguida que dejaba ver su intención de luchar, la anciana miró a Aurora y con un tono serio, declaró. “Si quieres que te enseñe tienes que enfrentarte a mí con todo lo que tengas… Si creo que tienes lo necesario seré tu maestra.”

Aurora asintió ante esas palabras solemnes.

Su anciano maestro fue comprado con objetos que le llamaron su interés, y ahora si quería ganarse la aprobación de esta anciana tenía que jugar con sus reglas.

“Entiendo.” Respondió Aurora y se puso en una posición de batalla mientras reforzaba su cuerpo con energía mágica, pero…

“¿Quieres enfrentarme como luchadora? ¿Es tan bajo tu deseo de mejorar?” Preguntó la anciana con un tono serio y al ver que Aurora estaba aturdida, la anciana ordenó. “Usa tu espada y demuéstrame lo que ese viejo te enseñó.”

Aurora abrió y cerró su boca, pero cuando vio la expresión solemne de la anciana asintió con una expresión extremadamente seria.

******

La anciana observó como la joven estaba tirado en el suelo con su espada aun en la mano.

Ella estaba apretando fuertemente su espada y aunque había un pequeño temblor, eso no era nada comparado con la expresión en su rostro.

Era una expresión seria, entendiendo que la espada que llevaba en su mano era un arma… Un arma letal, pero esa misma expresión no concordaba con su aura y sus alrededores.

En vez de deseo de usar su espada, parecía más un deber y obligación con demasiadas responsabilidades en ella.

La jovencita era un espadachín hábil, pero una vez que perdió su objetivo solo parecía una máquina monótona y sin sentidos.

“Es suficiente.” Ordenó el viejo con un tono serio y la anciana levantó sus manos y tomó distancia.

Aurora al escuchar la voz de su maestro se dejó caer en el suelo agotada y adolorida, pero su primer movimiento fue guardar su espada como si le costara tenerla en sus manos.

“¿Entonces qué crees?” Preguntó el anciano con un tono serio.

Tocaba el mango de su espada ligeramente molestó, no por la actuación de su aprendiz, sino que por la actitud que ella había tomado al luchar.

La anciana podía notar las emociones del anciano, aun así, no se molestó.

“Es bastante habilidosa y talentosa… Como tu aprendiz no decepciona.” Comentó la anciana y notó como Aurora se levantaba tras ser revitalizada por un aura blanca.

Su expresión al llevar su espada era muy diferente a la actual.

Ahora tenía una expresión de júbilo y alegría, muy diferente a la expresión llena de seriedad de antes… El cambio era tan grande que todos podían verlo.

“Claro, ella es mejor espadachín que luchadora.” Declaró el anciano con orgullo.

“Cállate no sabes nada.” Interrumpió rápidamente la anciana y ambos se miraron con la intención de pelear.

Los enfrentamientos entre luchadores y espadachines eran comunes hasta el punto de que ambos representaban la rivalidad entre ambas profesiones.

“Ahora entiendo por qué se demoró en llegar…” Murmuró Aurora desde lejos.

La anciana soltó una risa alegre al escucharla.

La verdad se podía ver de esa manera, dejarlos a ambos juntos en un mismo lugar era buscar problemas.

“Te aceptaré como mi estudiante…” Dijo la anciana y con una sonrisa se presentó. “Mi nombre es Latfigar, pero puedes llamarme maestra o anciana, da lo mismo.”

Aurora inmediatamente sonrió alegre al escuchar esas palabras, pero la anciana no le prestó mucho interés y rodeó a Aurora mirándola de forma tranquilo.

“Ya he visto tus enfrenamientos y no tienes talento… Bueno, el talento de los genios para captar las cosas al instante, sin embargo, eres hábil.” Declaró Latfigar con un con tono desinteresado.

El anciano sentado estuvo de acuerdo.

Alguien talentoso no se quedaría atascado en un rango por varios años, esa era la gran diferencia de Aurora con otros individuos… Y el problema era que como espadachín tenía talento, así que siempre sería comparada con eso.

Aun así…

“Tienes un gran defecto. Un defecto que impide que manifiestes tu aura de combate, un defecto que convierte tus movimientos en mecánicos y rígidos… Te falta naturalidad.” Declaró Latfigar y dándole un momento para que Aurora lo pensara por sí misma, precisó. “La naturalidad de tu mente y cuerpo es importante.”

Aurora frunció el ceño intentando captar esas palabras, pero la anciana como una luchadora fue directa.

“¿Cuál es tu razón para luchar?” Preguntó la anciana y al notar que Aurora se congeló de inmediato, señaló. “Una vez que encuentres tu razón para luchar te darás cuenta a lo que me refiero.”

Al ver que sus maestros no tenían nada que decir, Aurora se retiró agotada, pero con una expresión pensante.

“¿Por qué se lo dijiste tan fácilmente?” Preguntó el anciano con un tono serio.

Latfigar se encogió de hombros y respondió. “Tú mismo las has visto. Es extremadamente hábil, pero en momentos decisivos se congela y sus movimientos se vuelven mecánicos.”

“Su mente es inestable, y es por eso que durante mucho tiempo no ha podido manifestar su aura de combate cuando sus habilidades y su cuerpo físico ya superan a un mero Rango B.” Comentó la anciana y mirando al viejo a su lado, agregó. “Ella es hábil, y solo necesita la pregunta correcta para llevarla a la respuesta correcta… En vez de quedarse atrapada en su pasado, necesita enfrentarlo.”

“Tú has querido que el tiempo cure sus heridas, pero yo soy diferente… Como una luchadora tiene que enfrentar sus problemas directamente.” Dijo la anciana y con una expresión seria, declaró. “Este es el momento para enfrentarlo.”

El momento para seguir adelante.

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