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TG – Capítulo 35: Red de información.

Aurora camino por algunos callejones vacíos y solitarios de la Ciudad Atlántida.

Se encontraba entre medio de grandes edificios, en los callejones traseros donde nadie se adentraba por miedo a que algo malo sucediera.

Tenía un objetivo claro y un guía que le decía a donde ir.

“Es en esa puerta.” Dijo Liam por medio de sus audífonos.

Aurora dudo un momento, pero como no tenía más opción golpeo la puerta siguiendo el ritmo que Liam le había mencionado.

Tres golpes largos y dos golpes rápidos.

“¿Contraseña?”

Unos ojos se relevaron en la pequeña escotilla de la puerta y una voz gruesa sonó desde el otro lado.

Los labios de Aurora temblaron, pero al final dijo. “Los gatitos son bonitos…”

La puerta se abrió de inmediato.

“¿Esto es una broma?” Pregunto Aurora antes de entrar.

Esa contraseña era… ‘Diferente’.

“No.” Respondió Liam y al ver que Aurora todavía no entraba, murmuro. “¿Quién podría pensar que esa era la contraseña correcta para hablar con los líderes de una red de información?”

Aurora se quedó sin palabras.

Estaba en lo correcto… Había visitado distintas redes de información locales y cada una tenían métodos extraños para contactarlos, pero esta era la que sobrepasaba toda imaginación.

Entrando al edificio, lo primero que vio fue a un hombre grandote y con fuertes músculos que dejaban en claro para todos lo que lo miraran que era un luchador fuerte.

Específicamente un luchador de Rango A, que servía como solo guardia de la red de información.

La discrepancia de la contraseña con un fuerte ‘gorila’ protegiendo la entrada, era enorme.

“Sígueme.” Ordeno el gorila.

Aurora obedeció con un suspiro.

“No te preocupes, estos tipos son confiables.” Comento Liam con bastante seguridad.

Siguiendo al gorila que continuo por distintos pasillos y luego descendió al sótano, Aurora se congeló cuando llego a la sala donde se debía reunir.

Era una sala de juego donde hombres y mujeres estaban jugando a juegos de computadoras… Específicamente a un juego de disparos.

Estaban tan metidos en el juego que nadie se dio cuenta de la presencia de Aurora… ¿O sería mejor decir que la ignoraron?

“Jefa tiene una visita.” Dijo el gorila acercándose a una mujer.

La mujer ignoro al gorila, pero al momento siguiente Aurora vio el personaje que dirigía la mujer morir… A cuchillo por un enemigo que venía desde adelante, corriendo directamente hacia ella.

Era mala muy mala, pero…

“¡Maldición! ¡Hiciste que me mataran!” Refunfuño la mujer levantándose y tirando sus audífonos al escritorio.

El gorila solo se encogió de hombros y se fue mientras todos los demás seguían jugando dando risas entretenidas.

“Liam, si esto es una broma, recibirás una paliza de Alice.” Susurro Aurora débilmente.

¿Qué clase de red de información era esta?

Había conocidos redes de información que la invitaban a un lugar tranquilo para conversar, pero aquí todos estaban jugando…

“Aurora Campbell. Líder de los ‘Protectores de Zerzura’, bienvenida.” Dijo la mujer y con una sonrisa, se presentó. “Soy Serena Dolloway y ya tengo la información que has pedido.”

Los labios de Aurora temblaron al escuchar el nombre no oficial de su grupo, que otras personas establecieron sin que ella se diera cuenta.

“Ve jefa, aunque es muy mala jugando, ella es alguien apta.” Comento Liam con un tono serio.

Ese nombre era conocido solo localmente en Zerzura y sus alrededores, incluso no aparecía en el informe del gremio de mercenarios… Bueno, el que oficialmente revelaban a todos lo que no tenían suficiente autoridad.

“¡Cállate Liam! No soy mala fue ese tipo quien me interrumpió.” Regaño Serena con una expresión asesina mirando su cuello.

Los labios de Aurora temblaron, pero reconoció la capacidad de la mujer.

Ahora mismo estaba usando pequeños auriculares que prácticamente no eran visibles y que tenían medidas de seguridad para que los individuos normales y algunos usuarios de habilidades con sentidos agudos, no pudiera escuchar su conversación.

Pero la mujer hizo algo diferente, solo había intervenido en su red de comunicación y lo estaba escuchando ella misma, usando un talento extraño.

Además, Liam estaba observando a través de la cámara en su cuello que prácticamente era invisible… La misma que Serena había mirado.

Con una tos seca, Serena paso algunos documentos a Aurora y luego empezó a explicar. “Los únicos interesados en la mazmorra temporal que abrirá en unos días son grupos mercenarios y pequeños gremios de aventureros de Rango B o tal vez A. Pero cuando se han enterado que la academia tomara la limpieza, se han retirado.”

Escuchando esas palabras, Aurora frunció el ceño y pregunto. “¿Algo más?”

Le había pedido a Liam que le consiguiera la dirección de una buena red de información de la Ciudad Atlántida, eso se debía a que la mazmorra que ellos tenían que limpiar apareció aquí.

Era su trabajo estar preparada para cualquier situación y en caso de que la situación se complicara más de lo esperado.

La información que le proporcionarían le haría dar cuenta si algo raro sucede y si era así, le daría tiempo para prepararse de antemano.

“Si, una pandilla busco información sobre la mazmorra. Según nuestra fuente de información su líder pensó que podía tomarla para ellos mismos si movían los contactos correctos, sin embargo, no han pedido más información y no han hecho ningún movimiento desde que se enteraron que la academia se lo quedaría.” Respondió Serena con una expresión tranquila.

“¿No tienes información de demonios? ¿Mercenarios ilegales o algo de gran relevancia?” Pregunto Aurora interesada.

Esa información no era para nada llamativa, y si bien la ‘pandilla’ podría llamar la atención, había tantas pandillas insignificantes que era difícil preocuparse por ellas.

Serena frunció ligeramente el ceño ante esa pregunta extraña, pero al final agito la cabeza.

“No nada notable ha sucedido en la ciudad.” Respondió Serena profesionalmente y antes de que Aurora hiciera otra pregunta extraña, añadió. “E incluso si un demonio se dignara a realizar algo, seria básicamente suicidio hacerlo en esta ciudad.”

Aurora asintió comprendiendo un poco su perspectiva.

Actuar ilegalmente en esta ciudad y de forma llamativa, sería prácticamente suicidio debido a la alta seguridad de la ciudad… Era común que Serena pensara que sería un suicidio.

“Cualquier situación te mantendré informada, no necesitas preocuparte.” Agrego Serena con una suave sonrisa.

“Gracias.” Respondió Aurora agradecida por el excelente servicio.

El pago ya había sido realizado por Liam, así que no había de que preocuparse.

Cuando estuvo saliendo del edificio noto que el gorila estaba en la puerta jugando, parecía ser igual que los demás en ese sentido.

Agitando la cabeza suavemente abandono el edificio y luego siguió los callejones por los que había venido.

Cuando llego a la calle principal noto a una joven que lo estaba esperando con sus papitas en la mano.

“¿Como estuvo?” Pregunto Alice con curiosidad.

“Sin ninguna información relevante.” Respondió Aurora agitando la cabeza.

La verdad no había esperado que la mazmorra que el Profesor Miller selecciono fuera una que apareció en la ciudad Atlántida… O sería mejor decir que apareció en la isla Atlántida.

Aun así, Aurora decidió investigar para ver si había rastro de las personas que podría atacar o sobre cualquiera que estuviera preparando algo ‘sucio’.

Para ella era demasiado arriesgado atacar un lugar en la ciudad Atlántida, debido a los portales de seguridad que podían mover a las autoridades a cualquier parte de la isla.

“Supongo que atacaran al segundo grupo.” Reflexiono Aurora con desinterés.

El segundo grupo estaba dirigido por Leslie y Andrés, este grupo en particular era el otro objetivo con más posibilidades de ser atacado.

El tercer grupo era el de Alice, y este era el que menos posibilidad tenia.

Después de todo había un Rango A como miembro del grupo, y peor aún este miembro era lo suficiente fuerte como para enfrentarse a otros Rangos A, eso fue demostrado en Grecia.

Lógicamente varios Rango A o un solo un Rango S podría vencerla, pero alguien con esa fuerza no se arriesgaría con un plan de este tipo.

Así que solo quedaban dos opciones y como esta era la primera opción, Aurora había buscado información para estar segura.

“No subestimes a los demonios y a los jugadores.” Advirtió Alice con un tono serio y cuando Aurora la miro, añadió. “Ellos están locos y es posible que hagan lo que deseen sin importarle las consecuencias.”

Los ‘jugadores’ solo eran los lunáticos que hicieron atrocidades en Terra nova y cuando se enteraron de que era real, su mente estaba tan afectada que tiempo después siguieron pensando igual.

Crear un reino, convertirse en dioses, conquistar el mundo… El último lunático de ese tipo borro todo Jerusalén e inicio una gran guerra a la cual atrajo a decenas de miles de demonios.

Aurora asintió ante ese recordatorio.

“Bueno, ‘ganarle’ a un Rango SS y raptar a los héroes de la academia sin duda le subiría la fama a cualquier demonio permitiéndole ser reclutado en cualquier secta demoníaca.” Agrego Alice con un tono simple.

¿Qué tanta fama tendría un demonio cuando raptara estudiantes de la prestigiosa academia de héroes, luego de haber realizado un ataque en la ciudad Atlántida y salirse con la suya?

Ciertamente era posible que los demonios realizaran algo por esa opción… Después de todo una vez que entraran en una secta podrían recibir todo lo que ‘desearan’ hasta el punto de que podrían recibir la bendición del dios demonio que la secta adoraba.

Bueno, eso eran lo que decían las personas que reclutaban…

Había tantas sectas sirviendo y adorando a todo tipo de dioses malignos o demoníacos, que era difícil decir si alguna de ellas de verdad recibía respuesta de la existencia que adoraban.

Después de todo para recibir respuesta de las existencias superiores, era conocido que los creyentes debían realizar ‘sacrificios’.

Aun así, todas esas sectas eran peligrosas, aunque no estuviera llena de lunáticos.

“No importa lo que suceda, solo debo participar.” Dijo Aurora con un tono simple.

Lo importante no era si sucedía o no iba a suceder, lo que importaba era que ella estuviera preparada… Y lo estaba.

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