<- Actualmente solo registrados A- A A+

TG – Capítulo 4: Las papitas son sagradas.

“¡No me refiero a la comida!” Exclamo Aurora mirando a su amiga que estaba comiendo unas papitas con una expresión seria como si el mundo se estuviera derrumbando.

Sería considerado algo bueno que ella estuviera seria por lo que estaba sucediendo por la academia, pero…

“Estoy segura de que no vamos a poder desayunar.” Reafirmo Alice asintiendo con una expresión seria y un medio suspiro ligeramente deprimido.

Aurora notando que estaba hablando en serio, estaba por quejarse sobre su glotonería cuando escucho varios ruidos y gritos desde afuera.

El dúo se miró por un momento y cuando escucharon que los pasos se acercaron afuera del baño, ambas se escondieron.

No en los baños, sino en la pequeña habitación de mantenimiento que estaba al lado de la puerta de entrada, escondida en un rincón.

“Maldición, ¿por qué nos enviaron al baño de mujeres?” Una voz sonó desde afuera pareciendo bastante afligido.

“Por qué querían bromear con nosotros, ¡es obvio!” Exclamo otra voz ligeramente deprimida, se pudo huir un chasquido de lengua y luego continuo. “Esos idiotas quieren que pasemos vergüenza.”

“Lo sé… Maldición, si encontramos a alguien a dentro nos verán como violadores y no como criminales asaltantes.” Dijo la primera voz con un medio suspiro.

Dentro de la habitación de mantenimiento Aurora y Alice se miraron estando apretadas entre ellas.

Ambas podían ver su extrañeza en la mirada del otro.

“¡Señoritas si están ocupadas le recomiendo que salgan!” Grito la voz de afuera.

“Si se rinden, ¡no les haremos nada!” Agrego la otra voz.

El dúo por sus voces roncas parecía como hombres de mediana edad, pero sus actitudes…

Aurora miro detenidamente como la puerta se abría.

“Parece que no hay nadie… *Suspiro* Fue inútil hablar desde afuera.” Dijo unos de los criminales.

“No digas eso… Es imposible imaginar que nos pasaría si alguien estaba en medio de su… Trabajo.” Dijo el otro criminal con un tono ligeramente extraño.

Aurora pudo ver como esos hombres abrían las puertas de los baños cuidadosamente.

No pareciendo como si fueran cauteloso por un ataque repentino, sino por si había alguien dentro…

—Son bastantes decentes.

Aurora no pudo evitar estar de acuerdo con su sistema.

“Bien, volvamos todavía tenemos que revisar otros lugares.” Dijo uno de los criminales y el otro asintió animado.

Aurora suspiro en silencio y miro a Alice, entonces su mirada se congeló.

Alice tenía una papita en su mano y estaba dirigiéndola a su boca.

“No lo hagas…”

Con una sola mirada Aurora grito su intención, pero Alice parpadeo y ‘casualmente’ desvió su mirada como si nunca hubiera visto nada.

*Crack*

Antes de que Aurora pudiera detenerla el sonido crujiente de papitas siendo devorada por una glotona fue escuchado.

Fue un sonido ligero y bastante bajo, haciendo que Aurora desee que no la escucharan.

“¿Escuchaste eso?”

Lamentablemente hoy no era su día de suerte, y Aurora pudo ver como el otro criminal asentía para confirmar la pregunta de su compañero.

Aurora sin pensarlo abrió la puerta y cargo hacia el criminal más cercano.

Reforzando su cuerpo con energía mágica la hizo más rápida, pero también más fuerte.

“UGhh…” Aurora uso su puño para golpear la mejilla del criminal más cercano, luego se adelantó y con la otra mano le dio un puñetazo al criminal restante.

Dos golpes rápidos y limpios.

Ambos cuerpos empezaron a brillar y de repente ese brillo desapareció dejando caer los cuerpos inconscientes al piso.

—Al parecer tenían un objeto que lo enviaría a otro lugar si reciben demasiado daño. Lo detuve.

Aurora que se había dado vuelta para regañar a su glotona amiga que estaba mirando cuidadosamente desde la pequeña habitación de mantenimiento, cambio de opinión y se interesó por las palabras de su sistema.

“Si sigues comiendo papitas cuando estamos intentando escondernos un día nos pondrás en peligro.” Regaño Aurora rápidamente.

Alice ignoro ese regaño y sacando pecho, declaro. “Si eso sucede te protegeré, ese es mi deber.”

Escuchando esas palabras que decía desde que se habían conocido, Aurora puso son ojos en blancos y la ignoro completamente.

Se arrodilló ante los criminales y noto el objeto del que hablaba su sistema, pero ella le saco las máscaras negras que ambos llevaban.

La mirada de Aurora se volvió inmediatamente extraña.

Ambos criminales no eran hombres de mediana edad como su voz los hacía parecer, sino unos jóvenes que no superaban los 20 años.

—Es demasiado joven para ser un criminal.

Su sistema dejo en claro lo evidente.

“¿Sabes que sucede?” Pregunto Aurora con bastante curiosidad.

Su sistema, ese extraño sistema que había estado con ella desde que tenía memoria igual de inseparable que su querida y glotona amiga, era muy versátil.

Quizás no eran como esos clásicos sistemas que daban misiones y puntos para comprar objetos y habilidades en una tienda con el objetivo de que conquistara el mundo.

Tal vez era de aquellos sistemas que le daban una espada a una niña pequeña para que entrenara tras ver una serie animada.

Posiblemente era unos esos sistemas ‘decentes’ que se apagaban cuando ella se cambiaba de ropa o se bañaba, respetando su privacidad.

Pero al final, era un sistema bastante versátil que con el tiempo se volvió confiable.

Aurora estaba seguro de eso.

—¿Sabes que por nuestra conexión puedo leer tus pensamientos más superficiales?

Aurora ignoro esa pregunta, ya que ella voluntariamente hizo que esos pensamientos fueran superficiales.

Notando que Aurora lo ignoro, el sistema continuo.

—Hemos sido desconectados del mundo exterior, pero me he conectado al chat de la aplicación de la academia que sigue en funcionamiento. Según la información que un alumno ingresante público, la sala de actos ha sido tomada y en ese lugar es donde se encuentran y llevan a los rehenes.

Aurora asintió ya que por el megáfono de la academia eso era lo que habían dicho los criminales.

Sin embargo, las siguientes palabras lo sorprendieron.

—Muchos enemigos se encuentran patrullando los pasillos y otros buscando en cada aula arrastrando a los estudiantes a la sala de actos. Hay algunas peleas, pero los criminales han tomado la delantera.

Aurora leyendo eso abrió su reloj holográfico y miro el chat general.

“¿Son idiotas? ¿Por qué están revelando toda su información en la aplicación?” Pregunto incrédula al ver que la publicación de ese estudiante que tenía bastante información estaba abarrotada de comentarios.

Algunos comentarios dejaban el lugar que se estaban escondiendo pidiendo ayuda, otros mencionaban a donde se iban a reunir incluso algunos declaraban a donde estaban por atacar…

—Ya lo han arreglado.

Junto a las palabras de su sistema los comentarios fueron borrados y la publicación fue completamente modificada.

“Por favor no sean tan ingenuos de dejar su información. Esta aplicación puede ser pirateada o si los criminales tienen infiltrados pueden leer los comentarios” –Desconocido.

En primer comentario fue…

“Idiotas.” –AliceSacredPapitas.

Ese comentario tuvo varios ‘me gusta’, lo que hizo que Aurora mirara a su amiga.

“¿Que? Es la verdad” Dijo Alice encogiéndose de hombros.

—Ese usuario al parecer es alguien con talento relacionado con la tecnología. Ha tomado el sistema de cámaras de toda la academia.

“¿Tan fácil?” Pregunto Aurora ignorando a Alice que volvía a prestarle atención a sus papitas.

—Al parecer la seguridad ha disminuido…

Leyendo esas palabras en su mente, Aurora asintió teniendo un poco de compresión sobre la situación que se encontraba.

“Esto es una prueba” Declaro Aurora con confianza en su voz.

“¿Por qué dices eso?” Pregunto Alice intrigada.

“Es muy difícil que alguien tome la academia cuando profesores poderosos enseñan e incluso si la Academia de Héroes fuera extremadamente corrupta y llena de traidores, la seguridad de la ciudad es muy alta.” Comento Aurora tras analizar la situación.

La ciudad Atlántida era conocido por su alto nivel tecnológico y mágico, hasta el punto de que en caso de emergencias las autoridades tenían disponibles portales para enviar a las profesionales a cualquier parte de la ciudad.

Además…

“¿Escuchaste la voz del par de criminales?” Pregunto Aurora y cuando Alice asintió, Aurora golpeo al criminal más cercano.

“Mama… Déjame dormir… Solo veinte minutos más…” Murmuro el criminal que había pasado de estar inconsciente a estar dormido.

La voz no era la de un hombre de mediana edad sino que concordaba con su apariencia de un joven adulto.

Aurora estaba segura de que la máscara no solo servía para ocultar su rostro sino que también cambiaba su voz para dar una apariencia más ‘feroz’ y había un mayor problema…

—Ningún líder criminal crearía un sistema de daño para cuando sus secuaces sean golpeados gravemente puedan huir.

Las palabras de su sistema hicieron todo evidente.

Ese brillo que había cubierto al dúo de jóvenes fue detenido por su sistema, pero si se dejara continuar se hubieran ido a otra parte a salvo antes de que recibieran heridas graves o murieran.

Estos criminales podían intentar engañarlo cambiando su voz y escondiendo sus caras, siendo verdaderos criminales, pero… No importa cómo se veía, no los parecían.

“Desde el primer día de clase ya nos están probando… Eso es interesante.” Murmuro Alice con una pequeña sonrisita, miro a Aurora y pregunto. “¿Que vas a hacer?”

Aurora se encogió de hombros y declaro. “Terminar con esto.”

No importa cuántas confirmaciones tuviera diciendo que esto era una prueba de la academia, ella no arriesgaría la vida de los demás estudiantes si quedara una mínima posibilidad de que la prueba fuera falsa y esto era una situación verdadera.

“Dirígete a la puerta y pide ayuda.” Ordeno Aurora, pero cuando vio que Alice entrecerraba sus ojos como una glotona, agrego. “Y si quieres puedes venir a cenar a casa.”

“No solo la cena, quiero dormir en tu casa.” Exigió Alice con una expresión seria.

Los labios de Aurora se elevaron, pero al final asintió.

Alice podía ser una glotona, pero para Aurora era alguien muy confiable… Cuando no se trataba de comida.

“De todos modos, te iba a invitar…” Murmuro Aurora cuando Alice ya había abandonado el baño bastante animada.

Aurora mirando a los criminales que seguramente eran estudiantes de un grado superior, tomo su cuerpo y los puso en la habitación de mantenimiento.

Había reforzado su cuerpo con energía mágica así que, aunque Aurora parecía una joven bastante débil y delicada, podía cargar con unos adolescentes… Incluso más si era necesario y todo sin problema.

Dejando a esos jóvenes en la pequeña habitación, Aurora no fue tan mala como dejarla en una situación muy incómoda… Solo parecía una pareja que se estaba dando un beso.

Quizás por su golpe o quizás porque era cómoda esa posición, ambos se quedaron en ese lugar sin parecer incómodos.

Aurora asintió satisfecha y antes de decidir su siguiente objetivo, escucho unos pasos desde afuera.

“Por aquí…” La voz de Alice sonó desde afuera y Alice tuvo un mal presentimiento.

Cerrado la pequeña puerta de esa habitación para que nadie descubriera al dúo amoroso, Aurora se puso en el centro del baño mirando la entrada.

Un hombre entro acompañado a Alice y con una sonrisa comento. “Oh, con que era verdad que tu amiga estaba aquí, pensé que estabas mintiendo.”

Escuchando esas palabras Aurora miro a Alice con una mirada medio incrédula al ver que la había delatado.

“Lo siento, él tiene rehenes.” Dijo Alice con una expresión adolorida y apunto en dirección del hombre…

Específicamente…

“¡Esa es una maldita bolsa de papitas!” Exclamo Aurora al ver que el hombre solo tenía una bolsa de papitas en su mano.

Alice asintió seriamente como si de su actitud valiente dependiera muchas vidas.

Sin ninguna vergüenza miro a los ojos a Aurora y declaro. “Las papitas son sagradas”

¿No declarabas que tu deber era protegerme?

Descarga:

Deja un comentario para mostrar que estuviste aquí:

Necesitas Iniciar Sesión para comentar.