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TG – Capítulo 5: ¡Devuélveme mis papitas!

“Pfff… ¿Entonces la delato por unas malditas papitas?” Dijo unos de los criminales con una porra como arma.

“Si… El líder dijo que la dividiéramos, pero cuando vi la expresión de la otra chica… Dios, nunca he visto alguien que se sintiera tan traicionada.” Comento su compañero con un tono difícil.

Ambos miraron a la persona que estaba caminando delante de ellos.

Era una joven que solo podía describirse como hermosa, pero esa mirada perezosa y esas papitas en sus manos como si nada hubiera pasado, hacía que el dúo se mirara entre ellos y no supiera que decir.

“Tch… ¿Cómo alguien como ella pudo entrar a la academia de héroes?” Pregunto el asaltante con la porra.

Su tono fue bajo solo para que su compañero escuchara.

“No lo sé… Pero me no me agrada.” Respondió su compañero con un toque de disgusto.

El asaltante con la porra asintió.

No importa cómo se vea que alguien traicione a su compañera por una bolsa de papitas sería muy mal visto incluso entre los criminales… ¿Que tan bajo podían caer?

¡Eran solo unas malditas papitas!

“Ven vamos… Necesitamos vengarnos por su compañera.” Dijo el asaltante con la porra, su voz se escuchándose viciosa.

Lo había dicho en voz alta para que Alice que estaba adelante lo escuchara.

“Niña detente.” Dijo el asaltante con la porra, se golpeó la mano con la porra dando la apariencia intimidante y se acercó a Alice que había detenido su mano cerca de su boca con unas papitas.

Su compañero también se acercó liberando un aura intimidante de un experto.

Su presencia solo aumento debido al tamaño de ese hombre que parecía dos cabezas más altas que Alice.

Era un ‘gigante’ para una joven como Alice, pero ella miró sus papitas y la termino.

Las cejas del dúo se movieron y el que tenía la porra le saco la bolsa de papitas de la mano de Alice con movimientos rápidos.

“Hmph. Personas como tú no deberían asistir a la Academia de Héroes.” Dijo el hombre alto con una expresión seria y un tono de desprecio.

“Traicionar a una compañera por una bolsa de papitas… Me das asco.” Declaro el asaltante con la porra.

Ambos tonos parecían los de unos compañeros de colegio intimidando a una jovencita y regañándola por su sentido de moralidad… Lo que lo hacía ver raro cuando ambos supuestamente eran criminales, aun así, la expresión de Alice no cambio.

“¿Me puedes devolver las papitas?” Pregunto Alice con un tono perezoso, pero sus ojos comenzaron a brillar.

El dúo apretó sus dientes ante esa reacción indiferente.

“¿Quieres las papitas?” Pregunto el asaltante con la porra y cuando Alice asintió, este lanzo las papitas al suelo y las piso. “¡Aquí las tienes!”

Alice miro las papitas aturdida.

“No deberías haber hecho eso…”

******

“Niña no pongas esa cara… Aunque te traiciono por unas papitas, solo revela que no te debes juntar con ese tipo de persona.”

Aurora suspiro al escuchar al líder del pequeño grupo de asaltantes.

El líder notando su expresión algo ‘deprimida’, comento. “Es mejor que te alejes de esa clase de personas… Ni los peores traidores caerían tan bajo.”

“Lo sé…” Murmuro Aurora agitando su cabeza en el proceso, y declaro. “Pero somos amigas desde que tengo recuerdos… Ya no puedo dejarla.”

Era inevitable… ¿Que haría Alice sin ella?

Al notar que el líder estaba teniendo una mala impresión de Alice, Aurora agrego. “A veces puede ser un poco extraña, pero ella se tomó en serio sus tareas y es muy confiable.”

“Esa amistad te llevara a la ruina.” Comento el líder con un medio suspiro al notar la confianza de Aurora.

Si alguien escuchara su conversación sin duda pensaría que era extraño… Después de todo una joven estudiante estaba siendo consolada por el líder de un grupo de criminales.

Eso sin duda era extraño.

Escuchando las palabras del líder, Aurora se encogió de hombros como si las palabras del líder no importasen y comento. “Al menos iremos juntas.”

Una confianza ciega… De una persona cuyos labios temblaban debido a la situación en la que se encontraba.

Parecía como si no supiera si reír o llorar…

Notando que el líder para ser un ‘criminal’ era una buena persona, Aurora advirtió. “Avisa a tus subordinados para que no la molesten… Es aterradora cuando se enoja.”

Inmediatamente el líder la mira de forma extraño.

Para el líder en vez de alguien advirtiendo sobre una situación posiblemente peligrosa, parecía querer que su amiga no la pasara tan mal y que no sea intimidada.

Antes de que asintiera ante esa joven leal y de buen corazón, el líder sintió un escalofrió instintivo.

*BOOM*

Un sonido explosivo se escuchó desde el lugar donde había enviado sus subordinados, y luego…

“¡Devuélveme mis papitas!”

Un feroz y siniestro grito fue escuchado por gran parte de la academia.

Aurora noto como el líder erguía su espalda y ponía una expresión tensa.

Estaba segura de que bajo la máscara estaba sudando debido al miedo, pero ella se encogió de hombros al reconocer la voz, miro al líder y dijo. “Ves, te lo dije.”

Al momento siguiente como si ese grito hubiera dado aviso a algo, una puerta cercana se abrió y una lanza de hielo se movió hacia el líder.

El líder saco inmediatamente una porra y golpeo esa lanza de hielo destrozándola.

“¡WAAA!”

Antes de que pudiera reaccionar, una jovencita de pelo negro con solo sus puños cargo hacia el líder.

Aurora sintió una gran cantidad de energía mágica en el cuerpo de la joven y a pesar de que sus puños llevaban un gran poder, la joven no podía acertar un golpe en el líder.

No le faltaba técnica, pero estaba nerviosa, ese fue el análisis de Aurora.

El líder también noto eso y reacciono, esquivando sus golpes y esperando un momento para contraatacar.

“¡Fuera del camino!” Una voz resonó desde la habitación y la jovencita que estaba luchando con el líder, se lanzó para un lado.

Al momento siguiente una enorme presión fue disparada hacia el líder y este fue enviado a golpear la pared, para que después una luz brillante envolviera su cuerpo y desapareciera.

“Tch… ¿Otra vez?” Murmuro Clémentine y luego ayudo a la joven que se había enfrentado directamente a ese antiguo líder.

Aurora la miro detenidamente alabando el ataque psiónico realizado por Clémentine.

Clémentine seguía con su grupo y parecían haber tenido una batalla en el corto periodo desde que todo comenzó, pero ellas se veían bastante bien.

Era un grupo de cinco, pero todas estaban atentas y algunas estaban nerviosas.

La que Aurora había identificado como la maga de hielo estaba mirando con cautela los alrededores.

“Gracias…” Murmuro la joven que había luchado cuerpo a cuerpo, ella todavía seguía temblando debido a su nerviosismo.

Clémentine le dio una señal de que no importaba.

“Me alegro verte.” Dijo Clémentine con una sonrisa, y al ver a Aurora sola, pregunto. “¿Y Alice?”

Aurora alabo su memoria, pero para una usuaria psiónica tener una gran capacidad mental era la normal.

Notando la preocupación en su mirada, los labios de Aurora temblaron por un momento, pero al final murmuro. “Está pidiendo que le devuelvan sus papitas…”

Al notar la mirada extraña de Clémentine y su grupo, Aurora tosió y declaro. “Fuimos divididas, pero ella seguramente estará bien.”

La expresión de Clémentine tembló por un momento, pero al final suspiro. “Espero que este bien.”

Con esas palabras le hizo una señal para que Aurora entrara a la sala donde ellas estaban ocultas.

Cuando entraron una joven con un distintivo pelo marrón, creo una barrera en la entrada y la extendió cubriendo toda el área.

Luego su expresión palideció un poco.

Aurora no sintió energía mágica, pero sino otra energía extraña…

No le tomo mucho tiempo para descubrir que ella era otra usuaria psiónica solo que la joven de pelo marrón no era tan capaz como Clémentine.

Aun así, Aurora no pude evitar admirarla.

Los usuarios psiónicas eran raros y aunque sus talentos por lo general estaban divididos en varias ramas como los magos, ellos eran bastante hábiles en muchos sentidos.

“Pueden descansar.” Ordeno Clémentine con una sonrisa al grupo, luego se acercó a Aurora y pregunto cuidadosamente. “¿Sabes qué ocurre?”

Estamos en medio de una prueba creada por los profesores en los cuales estudiantes de un año superior actúan como maleantes decentes…

“No, no sé nada” Negó inmediatamente Aurora.

—¿?

El sistema dio signos de preguntas, pero Aurora no se corrigió.

No es que quisiera ocultar sus habilidades o alguna clase de excusa como esa, ella no quería participar en la prueba, pero principalmente este era el mejor momento para comprobar a los futuros héroes.

La academia estaba haciendo una prueba a gran escala y ella se beneficiaria de esa prueba.

Su madre la había enviado a la Academia ya que quería que descansara e hiciera amigos…

Aurora entendía su preocupación, los últimos años había pasado en África trabajando sin descansar casi ningún día, alejándose de muchas personas y centrándose en su trabajo.

Para su madre esa clase de ‘vida’ no era considerado muy sano, ya que si solo trabajaba como si su vida dependiera de ello, algún día podría derrumbarse.

Esa es la razón por la que Aurora acepto la idea de su madre a pesar de que era lo suficiente adulta como para negarse… Esa razón y que también si encontraba héroes ‘decentes’ ella podía contratarlos.

Eso reduciría su trabajo y mataría a dos pájaros de un tiro…

Es por esa razón que miro a Clémentine con una expresión desconcertada, y pregunto. “¿Tú sabes lo que ocurre?”

Podía notar que los ojos de Clémentine brillaban con comprensión.

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