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TG – Capítulo 56: Todo iba a ser fácil…

Capítulo 56: Todo iba a ser fácil…

Levantando a una hormiga soldado con su habilidad telequinesis, Clémentine la golpeo contra la pared.

A pesar del caparazón de la hormiga, sus órganos fueron fuertemente dañados debido al impacto y Leslie termino disparando para acabar con ella.

“Este es el último…” Revelo Leslie comprobando su reloj holográfico.

Ya habían acabado con el jefe de la mazmorra, era solo un grupo de hormigas de fuego de Rango B.

Fuertes a distancia con su magia de fuego, pero débiles en el combate cercano.

Nicole demostró sus habilidades y ahora estaban eliminando cualquier hormiga para que los limpiadores pudieran realizar su trabajo sin temor a ser atacados.

“¿Terminamos?” Pregunto Nicole con perplejidad.

“Si, terminamos…” Respondió Leslie con una gran sonrisa.

El grupo se miró entre ellos y…

“¡Esto es genial! Limpiar una mazmorra temporal solos, ¡es un gran trabajo!” Exclamo Nicole con una expresión cansada, pero animada.

Clémentine dio una sonrisa.

Su fuerza mental estaba bastante agotada y durante un periodo empezó a usar los nodos de energía mágica en su traje.

Todos eran iguales.

Cansancio físico debido a las constantes batallas y cansancio mental ante los enfrentamientos difíciles sabiendo que la situación podría volverse complicada en cualquier momento.

Ciertamente sin que los profesores estuvieran como apoyo, era un asunto totalmente diferente.

A pesar de que afuera estaba Alice y Andrés esperándolos, eso nos la hizo sentir más segura.

Así que era normal caer agotadas y estar feliz por terminar la misión… Su primera misión en solitario.

“Es un gran trabajo, ¡pero también es una gran hazaña!” Declaro Érica con una gran sonrisa.

Ella estaba sudando bastante y estaba bebiendo una poción mágica para regenerar su energía mágica, estaba claro que fue un duro combate en la cual se agotó por completo.

Habían limpiado la mazmorra completamente… Ciertamente todos estaban cansados.

“Salgamos…” Dijo Clémentine con un suspiro cansado, pero una sonrisa agradable.

Las palabras de Érica no eran mentira.

Para un grupo de verdaderos novatos como ellas, era verdaderamente una gran hazaña el haber limpiado una mazmorra por su cuenta.

Clémentine sabía que sus compañeros que estaban en prácticas iguales que ellas, no estaban realizando tales tareas… O al menos no completamente solos.

Su grupo tuvo misiones desde el principio y en una semana terminaron encargándose de una mazmorra por su cuenta.

Caminando con tranquilidad, Clémentine vio a los pequeños drones avispas pasar y unirse a la espalda de Leslie donde se guardaban.

“Dejare mis drones, por si algo ocurre…” Comento Andrés mientras desplegaba sus drones recién cargados.

Las mazmorras temporales una vez limpiadas no aparecían más criaturas, pero siempre era bueno mantener una seguridad en caso de que alguna hormiga no fuera descubierta por el sistema de exploración.

Cuando salieron por el portal del interior de la mazmorra se encontraron con un desbordante calor, que hizo que los cansados estudiantes se sintieran sofocados al llegar al desierto.

El horario de limpieza era de tarde y aunque habían terminado temprano y estaba por atardecer el sol continuaba siendo igual de fuerte que antes.

“¡Felicidades mis compañeros!” Dijo Liam ordenando que un dron de barrera cubriera al grupo mientras que otro creaba un ambiente más cómodo.

Apuntando a su espalda al lado donde se encontraba la tienda de campaña en la cual estaban dos camiones especializadas para el desierto, Liam comento. “Los limpiadores ya están presentes, pueden ir a descansar y esperar que sus bolsillos se llenen…”

Con unas sonrisas de agradecimiento, el quinteto entro a la tienda de campaña dejando que los especialistas de limpieza se dedicaran a su trabajo.

Liam no menciono sobre irse eso era debido a que la mazmorra estaba en el desierto y si bien los limpiadores llegaron en camionetas desde un pueblo, esta área era peligrosa por los gusanos de arena.

Cubrir a los limpiadores solo era un trabajo extra… Trabajo que Clémentine estaba dispuesta hacer.

“Ahhh… Esto es el paraíso…” Murmuro Andrés con una expresión refrescante cayendo en unos de los sofás.

Alice que estaba comiendo papitas lo miro extraña, pero…

“Si… Es el cielo…” Agrego Nicole tirándose en una alfombra que parecía cómoda.

Leslie agito la cabeza y usando la habilidad cambio rápido hizo que su armadura desapareciera dejando una ropa casual en su lugar.

“Es tan refrescante… Me encanta…” Declaro Érica sacando de la heladera una botella con hielo para abrazarla.

Alguien normal sentiría frio ante la temperatura de la botella, pero Érica verdaderamente lo estaba disfrutando.

Clémentine no pudo evitar sonreír.

El interior de la tienda era extremadamente agradable e inevitablemente uno se sentiría refrescado con un espíritu elevado.

Salir de una mazmorra a un desierto y entrar en la tienda… Era una maravilla.

“Aurora se retrasó por el tráfico, pero luego vendrá a darle las felicitaciones y a decirle que se han convertido en miembros del grupo ligeramente experimentados…” Dijo Liam con una sonrisa entretenida.

El grupo ignoro el ‘ligeramente’ y no pudo evitar sentirse contento por el ‘experimentados’.

Clémentine era unas de ellas.

Ciertamente les faltaba obtener más experiencia y realizar más misiones, pero el grupo se estaba adaptando lo más rápido que podían para beneficiarse de todo este mes y el trabajo de sus superiores.

Mientras pensaba eso, el reloj holográfico de Clémentine vibro.

La mirada de Clémentine cambio un momento al ver que era su padre y como no deseaba levantarse y salir de lugar, se dirigió a una esquina y atendió la llamada.

“¿Sucede algo padre?” Pregunto Clémentine con un tono tranquilo.

“¿Recuerdas que te dije que te enviaría una misión? Bueno, un pequeño socio comercial ha viajado a áfrica y tras dirigirse a hacer un tour cerca del bosque mágico, se encontró con problemas. Hace unos minutos llamo pidiendo a la empresa ayuda. Normalmente seria ignorado debido a su insignificancia, pero como estaba interesado en darte una misión para tu grupo, dije que enviaría ayuda…” Dijo su padre con una voz rápida y sin cambios, sin esperar que Clémentine respondiera, agrego. “No me importa si no lo salvan, aun así, tendrán trabajo y se les pagara bien. Ya le envié la misión a tu grupo… Hija me debo ir, tengo una reunión con la junta. Suerte y cuídate…”

Con esas palabras, termino la llamada de inmediato sin que Clémentine pudiera decir una palabra.

Su rostro cambio de distintas formas, pero su expresión se volvió ligeramente difícil cuando vio que la tienda de campaña estaba en silencio.

“¿Escucharon?” Pregunto Clémentine con vergüenza.

Su padre tenía bastantes defectos, pero era un hombre que quería a su familia… Aunque a veces no escuchaba sus decisiones o las criticaba, tal como hizo cuando Clémentine entro a la academia o decidió hacer su práctica en el grupo de Aurora.

Pero que la situación se desarrollara de esta manera fue su culpa, debido a que durante toda la semana estaba tan dedicada en su trabajo que sus respuestas a sus familias eran cortas y simples sin dar demasiada información.

Dar una misión a un grupo mercenarios estaba bien… Si ese grupo no fuera el de Aurora que por lo general no aceptaba misiones exteriores.

“Si, escuchamos todo…” Respondió Liam y miro su reloj holográfico usándolo a gran velocidad sin que Clémentine pudiera ver lo que hacía.

La expresión de Clémentine cambio y un silencio cayo en el interior.

¿Tenía que pedirle que aceptaran la misión o debía avisarle a su padre?

“No pongas esa expresión Clémentine. Aceptaremos la misión si es necesario, no abandonamos a nuestros compañeros.” Declaro Alice dejando sus papitas de lado y sin importarle la expresión del grupo, miro a Andrés y pregunto. “¿La situación?”

“He leído la información y la coordenada, un dron explorador cercano está recolectando información…” Murmuro Liam y se detuvo un momento para fruncir el ceño, pero luego declaro. “Encontré a nuestro objetivo. Están a salvo, pero no creo que sea por mucho tiempo…”

Al escuchar esas palabras todo el grupo se levantó.

Habían escuchado toda la conversación del padre de Clémentine y a pesar de que él, había mencionado que no le importaba que fueran salvados, como un grupo de héroes no dejaría que las personas murieran.

En cuanto a la indiferencia fría del padre de Clémentine, el grupo hizo como si no lo hubiera escuchado… No había necesidad de criticar a alguien que no conocían.

“Bien. Prepárense nos moveremos ahora…” Declaro Alice con una expresión seria.

La expresión de Clémentine mejoró ligeramente.

******

Un hombre adulto acompañado de cuatro mercenarios corría mientras a su espalda llevaba una gran mochila.

Dos de los mercenarios estaban heridos y los otros dos mercenarios los ayudaba a caminar.

“Mierda… ¡Necesitamos movernos rápido!” Grito el hombre adulto y miro su reloj holográfico para encontrar la ubicación de su jeep.

Las expresiones de los mercenarios se contorsionó, pero solo tomaron a sus compañeros y continuaron.

A su espalda se escuchaban rugidos del profundo bosque mágico que sin que ellos se dieran cuenta se había convertido en un lugar siniestro.

Corriendo con desesperación, el grupo encontró su jeep, pero cuando notaron las ruedas rotas por garras sus expresiones cambiaron horriblemente.

Mientras los rugidos feroces escuchaban desde el lugar donde habían venido, el cielo se distorsionó y un grupo de personas descendió.

“Soy Clémentine Delacroix. Mi padre Jacob Delacroix, dueño de la Empresa Agmar me ha enviado a ayudarlos…”

Alice que estaba observando con una expresión indiferente vio como Clémentine se presentaba.

Usando un portal para viajar pudieron llegar temprano, sin embargo, Alice sabía que la situación era bastante mala.

“¿Delacroix?” Pregunto sorprendido el líder del grupo y con un suspiro aliviado, advirtió. “Estoy agradecido, pero estas bestias del bosque quieren asesinarnos, ¡debemos escapar ahora!”

Su expresión desesperada dejaba en claro lo asustado que estaba.

Clémentine no supo que decir ante esas palabras y el miedo evidente de la otra persona.

“Tengan cuidado se acercan…” Informo Liam a través de los audífonos del grupo.

Al escuchar esas palabras todo el grupo descendió y entraron en posición para el combate.

Todavía estaba atardeciendo y el sol no se había ocultado, pero los alrededores se sentían siniestros y más cuando los rugidos bestiales se escuchaban desde lejos.

“Andrés cura a esos hombres y encárgate de su protección. Érica prepara tus hechizos y…”

Antes de que Clémentine terminara sus órdenes decenas de leopardos empezaron a rodearlo uno tras otro.

Estaban a varios metros, pero sus gruñidos salvajes y furiosos eran aterradores.

La mayoría de esos leopardos eran de Rango B y algunos podían emitir energía mágica mientras sus garras eran infundidas con diferentes elementos.

No solo eran bestias mágicas de Rango B, sino que algunas de ellas podían usar magia.

Alice noto que la expresión de Clémentine cambiaba, pero eso no era por el número sino por los leopardos más grandes que estaban apareciendo.

Los tamaños de los leopardos de Rango B, eran bastante similares a los de un leopardo normal solo que ligeramente más grande.

Media un metro de alto y dos de largo, pero la criatura de Rango A que estaban apareciendo era aún más grande.

Con dos metros de alto, su longitud era igual a los de sus compañeros, pero su tamaño y corpulento cuerpo era diferente.

Sin embargo, la mirada de Alice se mantuvo fijo hacia adelante mientras cuatro brazos salían de la espalda.

Al frente del grupo la oscuridad se distorsionó y una pantera negra de tres metros de alto con un cuerpo corpulento y garras afiliadas, apareció.

La sed de sangre y salvajismo de una bestia mágica de Rango S, hizo que Clémentine y su grupo se pusiera pálido.

La bestia mágica mantuvo su mirada altiva y miro al líder del grupo, luego dirigió su mirada al cielo.

Un portal fue creado y una joven, descendió del cielo como un meteorito elevando polvo en su caída.

Aurora mantuvo su mirada fija en la pantera negra de Rango S.

“Ese hombre tiene algo que es nuestro. Espero que actúes acorde a nuestro tratado ‘Protectora de Zerzura” Dijo la pantera negra mientras su mirada estaba fija en Aurora.

Aurora mantuvo su mirada seria y ordeno. “Alice, encárgate de ese hombre…”

Alice que estaba mirando, asintió y se giró al hombre que habían venido a salvar, lo miro por un momento, pero luego dos de sus brazos se dirigieron a ese hombre.

“¿Qué crees que haces? No sabes quién so… Ughh…”

Alice no se molestó por los títulos y no deseo escuchar sus palabras, simplemente con unos de sus brazos negros lo agarró del cuello y con el otro tomo la mochila con cuidado.

Los mercenarios no se atrevieron a moverse al reconocer los brazos negros característicos de Alice.

Tirando a un lado al hombre sin ningún respeto, Alice abrió la mochila y saco un objeto esférico.

Su textura era rocosa y Alice lo reconoció de inmediato.

“Un huevo de un ‘Águila de fuego’… Tiene sentido de que salieras a buscarlo.” Dijo Alice entregando el huevo a la pantera negra.

Las águilas de fuego eran una bestia mágica cuyo número era muy escaso, pero eran unas de las bestias voladoras más fuertes, siendo rango A en la adultez… Y en la cima de ese rango se encontraba una bestia de Rango SS habitando en el Monte Nyiragongo en la antigua tierras de la República Democrática del Congo.

“Ese es mi trabajo…” Dijo la pantera negra revisando el huevo con cuidado y luego solo dio una mirada al hombre y declaro. “Espero que tu especie se haga cargo de ese individuo…”

“Me encargare de que la Ciudad Zerzura actué de acuerdo a sus leyes…” Dijo Aurora sin cambiar de expresión.

Las penas en contra de individuos que buscaban robar criaturas protegidas dentro del bosque mágico, eran elevadas.

Claro, eso era mejor a que las bestias mágicas en su interior los asesinara.

Sin embargo, en el área de influencia de la Ciudad Zerzura, se aplicaba muy rigurosamente la ley para mantener la sociedad con las bestias mágicas.

Con un gruñido la pantera negra se fue llevando el huevo en su boca a la vez que su manada lo seguía gruñendo en voz baja y mirando de vez en cuando al grupo.

“¿Sabes lo que acabas de hacer? Desperdiciaste mi esfuerz…”

“Guarda silencio…” Ordeno Clémentine a la vez que usaba su habilidad de telequinesis para presionarlo contra el piso.

Estaba verdaderamente molesta por esta misión que termino siendo más de lo que parecía.

Esta semana había estado realizando distintos trabajos y se dio cuenta como el grupo de mercenarios mantenía reglas claras sobre su actuar.

Su protección hacia las bestias mágicas protegidas era muy elevada incluso si ellas no tuvieran tanta inteligencia como para entender el habla humana.

“Yo tomare la culpa… Tomamos la misión por mi culpa… Yo asumiré la consecuencia…” Dijo Clémentine sinceramente mientras bajaba la cabeza.

Los demás miembros del grupo de Clémentine bajaron la cabeza en unísono acompañando a su líder.

Alice sonrió al ver esa actitud ya que…

“¿Consecuencias? No hay ninguna consecuencia que asumir. Aceptaste una misión de tu padre para salvar a una persona. Ni él ni tu conocían lo que ese hombre hizo. Esas cosas suceden con más frecuencias de lo que crees…” Dijo Aurora con una expresión seria y mirando a Clémentine que levanto la cabeza, declaro. “Ahora lo que importa es que ese hombre y sus cómplices sean juzgados de acuerdo a las leyes de la Ciudad Zerzura. Sin embargo, ese ya no es tu asunto.”

Alice se dio cuenta de que Clémentine suspiraba aliviada, pero su amiga no estaba mintiendo.

Salvar a un supuesto inocente para descubrir que en realidad era alguien con fechorías en su nombre, era raro pero normal.

Si era posible, entonces dejaría a la justicia que se encargara de juzgarlo.

“En cuanto a ustedes…” Dijo Aurora y mirando a los mercenarios y su líder, declaro. “Pueden rendirse fácilmente o usar el método difícil.”

Con eso tiro algunos collarines para suprimir las habilidades del grupo por algunas horas.

Al ver que los mercenarios miraban con duda los collarines, Alice dejo ver dos brazos negros a su espalda.

“Si quieren pueden intentar resistirse…” Agrego Alice abriendo su bolsa de papitas.

Todo iba a ser fácil… Tan fácil como una paliza unilateral.

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